Disclaimer:No soy JK, tampoco fui poseída por JK, ni creo que me cambie el nombre a Joanne, así que esto no puede ser del todo mio…


14- Alma de Artista, ojos de musa.

Parecía que en todas las generaciones hay un chico que es raro. Simple y llanamente es raro. En su época era Demetri Sullivan, que sabía que ahora tenía una tienda de curiosidades en Alaska. O como fue en su época (o más bien es) Xenophilius. Como es aún Luna. Y en esta época sin duda la rara, es Dennise Clearwater. No es que por eso sea malo; al contrario, Molly la quiere por eso. Por lo rara, lo original. Por ser tan ella.

-Vamos afuera, Lilú.

-Hace frio, Deny.

-Vamos, Lils yo voy a patinar y Dennise va a dibujar.- dijo Roxanne calzándose el sombrerito de lana.

-Y yo me voy a aburrir como una ostra. Mejor me quedo aquí, frente al fuego a ver una película.

-Quédate aburrida, pero con quedarte a pensar en Frank, no va hacer que aparezca de la nada.- dijo Dennise, mientras tomaba su cuaderno de dibujo y se colocaba un lápiz detrás de la oreja.

-Lo mismo, prefiero intentar.-dijo de manera terca y encendió la Tv

-Amargada.

-Vamos Deny, salgamos.

-Chicas, abríguense si van a salir.- dijo la señora Weasley, y dejándole sus abrigos sobre el sillón.

-Gracias, señora Weasley.

-Te dije que me puedes llamar Molly, Dennise, no muerdo.- dijo sonriendo.

La niña se sonrojo.- Gracias, abuela.- dijo por lo bajo al pasar para salir.

Molly sonrió. Dennise no solía demostrar mucho sus sentimientos.

Dennise ya de por si demostraba un aspecto muy peculiar. Su cabello era verde. No, no era metamorfomaga, sino que se lo había teñido de pequeñita. Y a eso se le sumaba una mechita violeta. Que combinaba con sus ojos violetas, muy extraños. Era un poco más alta que Lils, normal. Sabía que en verano cuando estaba en casa, iba a un gimnasio con su tío y practicaba boxeo, e iba a clases de yoga. Aunque tenía mucho potencial para ser golpeadora de su equipo, había desistido. Ella argumentaba que practicaba el boxeo como una forma de canalizar sus energías negativas. Y el yoga para unas cosas muggles llamadas chakras.

La chica de los ojos guay, como decía Dominique, era muy bonita. Eso Molly lo podía apreciar a simple vista. Pero Dennise casi nunca se arreglaba especialmente. Solía hacerse un moño descuidado en su largo cabello con un lápiz, y siempre usaba jeans desgastados y su chaqueta de cuero favorita. Así mismo, eso era lo que le daba su looktan artístico. Y Dennise es toda una artista. Algunas veces parecía como si se fuera muy lejos del la vía láctea. Se olvidaba completamente de su entorno y se concentraba únicamente en sus obras.

Molly vio con cariño el cuadro colgado en la cocina. Allí se veía la Madriguera, bellamente dibujada, como sacada de un sueño. La mujer jamás había creado que su hogar pudiese verse tan bello como se veía en aquel cuadro. Y abajo con una caligrafía que hasta Shakespeare envidiaría rezaba "Hogar no son cuatro paredes. Es el lugar donde sabes que siempre encontraras cariño y aceptación."

Dennise era reservada, no decía palabras de más. Pero cuando hablaba decía todo de frente. Aunque a veces pecaba de tener un humor negro como la noche.

En el mundo muggle parecía no haber tenido muchos amigos. Por eso se encontraba tan a gusto con su grupo, y los protegía como a nadie. Si hasta había momentos en los que pensaba que era la madre de Anne y Lily.

A Deny Gryffindor le iba como anillo al dedo. Valiente y con honor. Y aunque tenía un humor de los mil demonios, era una muchacha muy agradable. Sabía que siendo hija de muggles al principio le costó acostumbrarse a la magia, pero pronto aprendió a mimetizarse. Además de eso, lo de que todos le dijeran rara por hablar de chakras y leer libros de atrás para delante ya se lo decían antes. Luego se dio cuenta que no era la unica a la que le encantaba el manga o esa cosa que Molly no entendia.

Dennise era distinta a todos, única como solo ella podía serlo. Y a Molly le resultaba extraño que le hablara de chakras y manga, o de buda y meditación y que todos somos Uno, y que somos energía. Sabía que de joven generaba chispa entre los chicos, pero que le de la corriente a alguien, era como que mucho. Aun así le encantaba escuchar a Dennise contándole de eso a la gente. Porque se veía feliz, casi tanto como cuando pintaba, parecía contenta de que la escucharan, y más aun al no sentirse juzgada.

-Hola Abue. – dijo Hugo entrando con Dennise cargada como un saco de patatas en el hombro y con Roxanne y sus patines riendo por detrás.

- Bájame, Hugo.- dijo golpeándole la espalda.

-¡Eh! No rompan nada. Hugo baja a Dennise, por favor.

-Claro, nana.- Dijo y dejo caer a Dennise de manera brutal en el piso.

-¡HUGO!- grito Anne que estaba entrando con la nariz roja y los ojos brillantes. Paso como un huracán al lado del chico Weasley y se arrodillo junto a Dennise.

-¡Ay! Roxanne, no me pegues.- dijo sobándose la nuca luego de recibir una colleja de su prima.

-Eres un imbécil, Weasley.

- Perdóname, Deny ¿estás bien?

-Sí, tranquilo, fue un golpecito.

-Nana Weasley- la llamo quedito Anne.

-¿Qué sucede, cielo?- pregunto Molly mirando severamente a su nieto.

-Quítele a Hugo los pastelitos, por favor.

-No te preocupes, querida. Hugo no va a comer tartas en un buen tiempo.

-Estoy bien, Anne. No me morí.

- ¿Segura? Dennis, si quieres, mama está en casa, si te duele algo, te puede ver…- ofreció Roxanne.

-Estoy bien. Y tú, rulitos, ayúdame a levantarme. Me vas a hacer la tarea de pociones.

-De acuerdo, me lo merezco, arbusto.

-Bien, pichón.

-Sabes, creo que Nick puede…

-¿Yo qué puedo?

-Nada. Deny se cayó.

-¿Éstas bien, preciosa?- pregunto el muchacho con una sonrisa matadora.

-Estoy bien. Gracias por preguntar, Nicholas.- dijo sonrojada pero seria la peli-verde.

Tomo un pastelillo y lo sostuvo con los dientes y salió tomando a Anne de una mano y a Roxanne de la otra.

-Se me sigue escapando la musa.

-Vamos Shakespeare, no llores. Ya vendrá a ti, hermano.

-Cállate. No creo que Anne este contenta…

Nicholas sonrío sarcásticamente, y centro sus ojos en la señora Weasley.

-Buen día, Molly.-ensancho su sonrisa, esta vez de verdad; eso Molly lo sabía porque pudo distinguir su hoyuelo en la barbilla.

-Hola Nick ¿quieres comer algo?

-Más tarde.- dijo y salió detrás de su musa.

Zabini y Clearwater son como el aceite y el agua. No se pueden mezclar. Pero ellos lo intentan. O de a ratos lo intentan. El orgullo les pone trabas. Pero Molly espera que arreglen sus diferencias. Porque sabe que a pesar de todo se necesitan. Necesitan sus palabras, sus verdades. La pelirroja, con ya algunas canas (bastantes en realidad), ha leído poemas, de hadas con el cabello como pasto de la pradera y ojos violetas, aroma a lavanda (y ella prefiere no saber porque lo del olor, de dónde o cómosabe Nick a qué huele Dennise).

En algún momento Dennise le mostró personalmente su cuaderno de dibujo, en el que había más de una vez el retrato de Nicholas sonriendo o charlando o leyendo.

A Molly le encanta tener a la ojivioleta en su casa, que la considere parte de su familia. Le alegra saber que cuente a los Weasley en su círculo de afectos, que charle con ellos, que los visite y de vez en cuando se le escape un "los quiero". Porque Dennise es la clase de persona que demuestra todo en sus dibujos, su mundo propio, casi como si no perteneciera a este plano material. Y Molly estaba orgullosa de que ella la dejase formar parte de ese mundo, mostrándole algo tan íntimo, casi como un diario personal. Porque esas palabras de afecto eran reales. Molly amaba a esa chica con alma de artista y ojos de musa.


Hola! Actualice un poco mas rápido que antes xD Prometo que tratare de ser más constante. Gracias Linda Tonks y Karikari19. Tal vez me tarde un poco en escribir, porque me duele el dedo, porque me acabo de pinchar con una espina D:

En fin, les gusto? no? Todo me lo pueden decir en un simple review

Proximamente una notita para ustedes ;)

Nos vemos pronto!

Micaela