Descargo toda responsabilidad sobre Glee, todos los personajes son propiedad del señor RM y de la cadena FOX, yo solo los adapte a mi historia.
The Unholy Trinity
-Es hora de que me vaya –comentaba la castaña de ojos azules mientras revisaba su celular.
-¿Ya te vas? –preguntaba su novia mientras se le acercaba.
Después del accidente ocurrido en esa disputa con lodo, habían optado por adentrarse en la casa y así poder revisar con mayor facilidad a la morena que se quejaba del dolor en su nariz. No había sido nada grave, solo el golpe.
Si, es cierto que había sangrado, pero no tenia fracturado el tabique, aun así las chicas convencieron a la morena de que al día siguiente fuera a sacarse una radiografía, ella acepto alegando que su propio padre Leroy la llevaría.
Luego de eso, todas se bañaron para así poder continuar tranquilas la noche, Rachel necesito un poco de ayuda, pero nadie tenía en cuenta que la castaña de ojos azules tuviera que partir tan temprano.
-Si hermosa, Lore viene por mi –hablo mientras recogía sus cosas.
-Invítala, así se quedan las dos –aconsejaba la latina.
-¡NO! –Gritaba sobresaltando a todas –Es decir, viene cansada y prefiere que nos vayamos a casa.
-¿No te ibas a quedar? –la cuestionaba su novia.
-Lo siento amor, pero no –miraba su celular –quiere que pasemos un día de hermana-hermana y pues ese día será mañana –se acercaba para darle un beso –todo el día –resaltaba esa última parte.
-¿Por qué no me dijiste antes? –no entendía nada.
-Porque no tiene importancia –se encogía de hombros –Bueno chicas, me voy.
Una a una se fue despidiendo de las chicas con un beso en la mejilla, inclusive de una aun aturdida morena que se encontraba sentaba con la cabeza levantada para evitar que volviera a sangrar su nariz. Al llegar a su novia, le dio un beso apasionado, provocando chiflidos y gritos de sus amigas. Rachel solo desvió la mirada, esas demostraciones de amor le afectaban mucho.
Marley salió rápidamente de la casa, corrió hasta el auto que la esperaba y subió sin mirar atrás, esperando que su novia no saliera para despedirse de su hermana.
-¿Lista? –preguntaba alguien que sin duda no era su hermana.
-Vámonos –sonreía mientras el auto arrancaba.
Brittany y Santana no dejaban de besarse, haciendo que Rachel y Quinn se sintieran incomodas, desde que Marley se había ido, no habían hecho otra cosa.
-¡Bueno ya! –gritaba un poco exasperada la rubia más pequeña.
-Que tu novia se fuera y no tuvieras acción no es mi culpa –hablaba la latina separándose un poco de su novia.
-¡Cállense las dos! –gritaba la morena más pequeña.
-A mi no… -no pudo terminar de hablar.
-Te hablo como se me dé la gana –se defendía –así que ahora, saca el tequila que jugaremos a algo –se dejaba caer molesta en el asiento.
Todas estaban sorprendidas por el comentario de la más pequeña de las cuatro, no todos los días alguien le hablaba así a la mismísima Santana Snixx López, sabiendo cómo puede terminar la situación si en algún momento alguien se le enfrenta.
Rápidamente la bailarina saco cuatro chupitos para el tequila, haciendo que las demás chicas se colocaran alrededor de la mesa de centro que se encontraba en la sala. Uno a uno lo fue llenando con tequila.
-Bien enana, ¿a que jugamos? –pregunto malhumorada.
-Yo nunca, nunca… -dijo con una sonrisa.
-¡Sí! –Grito emocionada la ojiazul –Yo inicio –dijo mientras sujetaba su mentón pensando algo.
-Empieza suave Britt –decía la ex Cheerio, ya conocía como se ponían sus amigas con ese juego. La bailarina solo asentía.
-Yo nunca, nunca… -le hacía de emoción –corrí desnuda frente a mucha gente –soltó.
Santana y ella tomaron su chupito. Dejando anonadada a la diva, Quinn solo se reía de la cara que tenía su amiga.
-¿Es en serio? –pregunto atónica.
-Pues… -comenzó a hablar su mejor amiga –Digamos que antes de que llegaras a la escuela, nos gustaba hacer apuestas, una vez les gane y ambas tuvieron que correr desnudas por todas las regaderas y los vestidores.
-Recibí varias invitaciones para salir toda esa semana –recordaba la latina con una sonrisa amplia en el rostro.
-Sí, yo también –susurro la bailarina.
-Eso no lo sabía Brittany S. Pierce –la miraba enojada.
-Rechace todas, yo estaba con una latina caliente –le guiño un ojo.
-Más te vale –miraba a sus amigas mientras volvía a llenar los vasitos.
-Yo nunca, nunca… -acertaba a decir la ojiverde antes que las demás –he besado a más de tres personas en una sola noche.
Santana, Quinn y Rachel bebían. La bailarina se reía por la reacción de la ex Cheerio al ver que su mejor amiga, si lo había hecho. Volvían a llenar los vasos.
-Yo nunca, nunca… -pensaba la morocha –He tenido relaciones en un lugar público.
Santana y Britt bebían. Provocando la risa de las otras dos.
-¿Dónde? –preguntaba.
-Su auto, en el estacionamiento de la escuela, después del entrenamiento de las porristas –se encogía de hombros la bailarina mientras llenaba sus vasos.
Quinn y Rachel simplemente se miraron sorprendidas.
–Mi turno –pensaba un momento la latina–Yo nunca, nunca… -en su rostro se mostraba una sonrisa maliciosa –hice un trió.
Todas bebieron a fondo excepto Rachel. No podía creerlo. Su mejor amiga había estado en un trió y ella no lo sabía, pero aun, no estaba segura de querer saber los detalles. Comenzaba a sentir celos. Muchos celos.
-¿Quinn? –apenas un susurro de la diva.
La rubia se encontraba por demás sonrojada mientras que Britt y Santana soltaban una carcajada, haciendo que la morena las mirara confundida. La latina había visto su expresión, sabía que estaba enojada y sorprendida.
-Cuéntale Q –la incitaba su morena amiga.
-Las odio, ¿Sabían? –hablaba apretando la quijada.
-Sí Quinnie no quiere contar, yo si –una bailarina emocionada hablaba, haciendo que Rachel se sorprendiera más si era posible.
¿A caso…?
Flash back.
-Yo mejor me voy –se levantaba una molesta y muy excitada rubia.
Quinn se encontraba en casa de la latina para su ya tradicional "Viernes de noche de chicas". Pero ese día en particular era más diferente que los demás, sus amigas no dejaban de besarse mientras se tocaban con pasión, haciendo que la rubia poco a poco se excitara.
-¿Qué paso rubia? –Hablaba con la respiración entrecortada la latina -¿Se te antoja? –volvía a besar a su novia bajo la atenta mirada de su amiga.
-N-no, no sé de que hablas –desviaba la mirada.
Brittany le susurro algo a su amiga, provocando que en un principio la mirara sorprendida pero sin tardar mucho asintió con la cabeza. Ambas chicas lentamente se pusieron de pie y caminaron hasta la ojiverde logrando que su pulso se disparara.
-¿Q-qué ha-acen? –tartamudeaba.
-No te resistas Quinnie –la bailarina le susurraba –Sabemos que lo deseas.
-Atrévete a negarlo –sentenciaba la latina mientras pasaba su mano por la entrepierna de la rubia notando cuan excitada esta. No pudo hacer más, solo trago seco.
No se negó, simplemente cerró los ojos y se dejo llevar por sus amigas. La rubia más alta la guio hasta la cama indicándole que se acostara justo en medio, ellas se encargarían de lo demás. Se miraron unas a otras, miradas penetrantes, llenas de deseo, oscuras por esa excitación que empezaba a acumularse en sus cuerpos.
La bailarina fue la primera en acercársele. Pasando su mano por toda su pierna hasta llegar a su abdomen, haciendo que la respiración de la ojiverde se volviera dificultosa. Se acerco más y más a su rostro rojo, estaba sonrojada, sus labios se rozaban.
-No pienses –susurro.
La beso. Un beso inocente, una caricia delicada entre sus labios, dejando una mordida inocente al separarse.
No se dio cuenta en qué momento la latina se acerco, simplemente se percato de su presencia cuando sintió su mano bajo su camisa. Santana se acerco justo después de su novia, le sonrió de una manera sensual y sin preámbulos la beso.
Un beso completamente diferente, ella era apasionada, quería obtener el control. Pasó su lengua por el labio inferior de su amiga pidiendo permiso para entrar y así lo hizo. Sus lenguas chocaron en una batalla por tomar las riendas de la situación. Pero así como la beso, se alejo, dejando también una mordida completamente diferente. Una mordida llena de pasión.
Ambas chicas se observaron, sus respiraciones eran agitadas. Brittany se acerco a la latina y la beso de igual manera, Quinn pudo notar como Santana dominaba la situación y la bailarina solo se dejaba hacer, por fin entendía un poco más su relación.
Lentamente ambas chicas se fueron quitando la ropa. Dejándose en ropa interior frente a su amiga. Sonrieron con malicia, con excitación, con deseo mientras volvían a dirigir toda su atención en su compañera de juego. Compañera al menos de esa noche.
Ambas chicas pasaban sus manos por el cuerpo de la ojiverde, logrando que su piel se erizara al contacto. De un momento a otro la dejaron a su par.
Caricias furtivas, miradas llenas de deseo, besos apasionados fue lo que las acompaño mientras dejaban sus cuerpos en desnudez, movimientos sensuales provocando una danza casi perfecta llevándolas a la cima esa noche. Una noche que les guardaría un excitante secreto.
A la mañana siguiente la relación entre las tres amiga estaba más que bien, habían dormido abrazadas entre sí, Quinn en medio mientras que las otras dos la abrazaban.
Flash back.
Quinn miraba al suelo, mientras que Santana tenía una sonrisa de oreja a oreja en su rostro. Rachel las miraba sorprendida a las tres. Habían estado juntas y ella no lo sabía. ¿Cuántas veces lo habían repetido? ¿Le habrá gustado? ¿Por qué nunca se lo dijo? ¿Qué otras cosas no sabía de la chica que le gustaba?
Demasiadas preguntas y ninguna respuesta.
-Después de esa noche, nuestra amistad fue más profunda –terminaba su relato la ojiazul.
-Única noche –hablo la latina –Q ya no quiso repetir –miraba de reojo a la diva –aunque sé que se muere de ganas por otra noche con nosotras –le guiñaba un ojo.
-Admito que fue una de las mejores noches de toda mi vida –susurro la ex Cheerio –pero no volvería a hacerlo –levanto la vista –Son como mis hermanas y las respeto –hablaba con sinceridad.
-Bueno… -contestaba triste la bailarina.
-Tranquila amor –la abrazaba –después hacemos un trió con Rachel –beso su frente.
-¡¿Qué?! –gritaron al mismo tiempo la diva y su mejor amiga.
-No… yo no le entro –le daba fondo a su vaso.
-Tú te lo pierdes –se encogía de hombros.
-Bien, sigamos… Yo nunca, nunca… ¡He besado a mi mejor amiga! –gritaba emocionada la ojiazul.
Todas bebieron, ni siquiera se sorprendieron por eso. Santana y Brittany estaban al tanto de la historia que envolvía a sus dos amigas, así que no le dieron importancia. Quinn y Rachel solo se observaron en silencio un momento.
-Esto ya se puso aburrido –hablaba la latina mientras se levantaba jalando a su novia también.
-Pueden quedarse aquí o en el cuarto de huéspedes –Brittany las miraba inocentemente.
-Nosotras nos vamos a seguir la fiesta a solas –Santana caminaba con su novia hacia las escaleras.
Ni siquiera les habían dado tiempo de reaccionar cuando ambas chicas ya no estaban a la vista, la ex Cheerio desvió su mirada hacia el desorden que tenían, negó con la cabeza y también se encamino hacia las escaleras.
-¿Te vas a quedar aquí? –pregunto sorprendida la rubia.
-No, vamos a dormir –y sin más la siguió hasta esa habitación donde pasarían juntas la noche.
Dedicado a ella Porque hace que mi vida sea feliz, sin que siquiera se dé cuenta.
Hasta la próxima actualización.
Gabriela Maruri.
