CAPITULO 14

(Pov Karl)

Salí de la habitación y traje la comida a la suya, esto de jugar con ella era demasiado divertido sobre todo cuando entendió que solo conmigo tendría esto y yo no pensaba romper su virginidad solo... mejorarla hasta puntos inimaginables.

Cuando entré en la habitación de nuevo ella se había duchado, estaba sin ropa, como le había dicho, mirando sus manos.

-Normalmente tú te ocuparás de mi comida y no al contrario-.

Dejé la bandeja frente a ella.

-Come-.

Vaciló durante un momento pero luego cogió los tenedores y comenzó a comer despacio sin mirarme.

-He traído algo para ti-.

Ella quiso mirarme pero no lo hizo, chica lista.

-¿El qué?- susurró-.

-Un collar-.

Saqué de mi bolsillo un collar de cuero negro con un enganche para una cadena en el centro. Se lo abroché.

-Ahora eres oficialmente mi mascota- la miré fijamente y ella asintió- ahora mismo harías cualquier cosa porque volviese a pasar lo que pasó hace un momento ¿verdad Celia?-.

Asintió despacio y cerró los ojos, acaricié su cabello.

-Estás aprendiendo a ser sumisa y eso me gusta y me gustas tu... pero también me gusta jugar ¿entiendes eso?-.

Volvió a asentir y terminó la comida del plato.

-Muy bien- lo dejé sobre la mesilla de noche y la miré fijamente -Aún no te he probado y quiero hacerlo, pero sin propasarme-.

Acaricié su vientre con mi mano.

-Túmbate-.

Se tumbó rápidamente y abrió un poco sus piernas, eso me hizo reír.

-Por ahora no puedo tocar demasiado ahí abajo nena-.

Cubrí su cintura con una sábana de la cama.

Acerqué mi boca a sus pechos y los chupeteé despacio, soplé en sus pezones hasta que se endurecieron y ella se contrajo debajo de mí, gimió y cerró los ojos. Mordí lentamente sus rosadas puntas y mi lengua se movió sobre ellas en pequeños círculos, su piel sabía muy bien, me relamí y la miré fijamente, deseosa, expuesta y vulnerable. Acaricié el cuero que cubría ahora su cuello y la besé en los labios, un beso duro y profundo que la dejó sin respiración.

-Quiero que me toques y veas cómo me corro- le susurré y ella jadeó- te enseñaré como hacerlo... pero será mañana por la mañana ahora duerme-.