=You' re mine =

-¡Edward!- Jacob me sostuvo de la cintura cuando amenacé con pasar a su lado e ir hacia Edward; Camile no había cambiado ni un poco la expresión y yo… sentí como cada una de mis terminaciones nerviosas despertaba al reconocer ese aroma…

-no hagas nada estúpido…- susurró Jacob y sentí que apretaba su agarre, vi que Edward le quitaba el arma a Camile y después de lanzarla a quien sabe a donde cayó de rodillas frente a ella.

-¡eres una estúpida!- le grité a la tipa y me retorcí entre los brazos de Jacob, yo solo miraba a Edward, estaba tendido en el suelo con los ojos cerrados con fuerza y gemía en busca de aire, su mano estaba sobre la herida y la sangre no paraba de brotar.

-¿Tú también te vas a interponer?- inquirió hacia Jacob.- aún tengo más…

-¿recuerdas que yo no soy humano?- espetó Jake y me dejó libre, dio un saltó hacia adelante y se transformó, Camile pareció intimidarse y retrocedió…

-¿Qué tal si ponemos esto parejo?- sacó su móvil y cuando estuvo a punto de ponerlo sobre su oído, Jacob se lanzó hacia ella y alcancé a ver a Edward tomarla por la espalda… cuando iba a interceder algo llamó mi atención…

¿Me estaba mirando a mi misma? Una enorme emoción seguida de una pizca de furia me recorrió de pies a cabeza y…

-no… la quiero sola…- solté un jadeo después de haber escuchado eso y me giré, estaba aquí…

-vámonos…- musité…- Jacob, Edward… basta…- dije en voz más alta pero lo siguiente que sentí fue una maldita estaca hundirse en mi espalda, solté un gemido de dolor pero no di señales de caer al suelo, me giré con mucha rapidez y simplemente la maté, después de escuchar como su cuello tronaba en mis manos, el cuerpo de Camile cayó inmóvil al suelo… Edward caminó hacia mí y sacó la estaca de mi espalda, no tuve tiempo de quejarme porque sabía que si seguíamos aquí todos íbamos a morir, no sabía en donde estaba Aro, tal vez del otro lado del puente o posiblemente también en esta obscuridad.

-él esta aquí…- me atreví a decir, Jacob se tensó y miró a mis espaldas, entonces escuché muy claro las pisadas, al igual que el débil pulso de Edward a mi lado, había olvidado que estaba herido- debes irte.

-no…- me miró a los ojos…- a menos que vengas conmigo. Jacob me miró y ladeó su cabeza, en signo de que me fuera con Edward, no quise dejarlo solo pero tuve que hacerlo solo por esos minutos, Edward pasó su brazo por mi espalda y caminamos lo más rápido que pudimos hasta llegar a su auto.

-yo conduzco.

-no… voy a llevarte al circulo y…

-NO…- espetó con voz muy fuerte…- van a matarte, hay licántropos ahí no puedes ir…- tragué en seco por el fuego que había en mi garganta e intenté aguantar la respiración.- ¿quieres beber?

-quiero que vivas…- musité bajito y con todo el dolor de mi alma por dejar a Jacob encendí su auto y aceleré a los pocos segundos.

-maldita sea… maldita Camile…- tosió…- hiciste bien en matarla.

-no es algo de lo que me sienta orgullosa.

-deberías…- argumentó…- detente…- lo hice y miré hacia atrás, tal vez Jacob venía detrás de nosotros en el otro auto.- él va a estar bien…- no quise contestarle y lo observé, tenía los ojos cerrados y estaba más pálido de lo normal, me mordí la muñeca y la puse a la altura de sus labios, cuando sintió la sangre abrió los ojos…

-no voy a hacerlo…

-es un favor para ambos… tu vives y yo evitó terminar de matarte.

-hazlo… debes haberlo estado deseando desde hace mucho…- murmuró con un hilo de voz apenas audible por su estado…- puedes tomar lo que quieras…

-eres un imbécil…- espeté y él sonrió con sorna, junté más mi muñeca a sus labios y sentí como abría un poco la boca…- te necesito con vida Edward…- me miró una ultima vez y por fin la tomó, me mordí el labio pero no con eso evité la corriente que se desplazó por mi cuerpo… ¿Qué era? Con Jacob no había sucedido así…

-Edward…- jadeé y entonces sentí como colocaba ambas manos en mi brazo para no separarse…- sigue…- supliqué y me acerqué a él, esto era malditamente delicioso, estábamos solos, ni siquiera las gotas de lluvia pegando contra el parabrisas eran lo suficientemente ruidosas para opacar mis jadeos, me incliné más hacia él y olfateé… deslicé mis labios por su garganta, él ya había bebido mucho de mí y yo lo necesitaba a él… ya…

-Edward…- gemí y hundí mis dientes en su cuello, todo explotó, arqueé mi espalda contra él y sentí el sabor más dulce, delicioso y placentero que jamás haya probado, apoyé mi otra mano en su pecho, acariciándolo… era como si estuviera teniendo un orgasmo pero no era así… era él, era el placer de tenerlo, de hacerlo completamente mío… Edward era mío a partir de ahora…

-Bella…- jadeó después de un minuto y yo me separé, limpié cualquier rastro de sangre con mi lengua y lo miré a los ojos, sus labios estaban rojizos y sus mejillas también…- ¿Qué demonios fue eso?

-no tengo ni una maldita idea… pero no me voy a disculpar.

-no lo hagas…- se inclinó hacia mí como si fuera a besarme pero yo retrocedí al darme cuenta de las consecuencias… él había bebido mi sangre y yo la de él, era el primer paso… el segundo sería el final…- ¿Qué pasa?

-soy una idiota…- dije, me separé y volví a poner en marcha el auto…

-lamento lo que… lamento lo que hice contigo…- no contesté…- Bella estaba cegado, lo siento… por favor…

-no quiero escuchar nada de eso…- musité con voz temblorosa…

-te dije que no importaba lo que dijera yo de verdad te amaba… te amo ahora…- me detuve en seco y después orillé el auto.

-no entiendes lo grave de esto ¿cierto?

-me odias… lo entiendo.

-no hablo de lo que hiciste… me refiero a lo que acaba de pasar… Edward bebiste mi sangre y yo de la tuya… tú vas a…

-no… no voy a permitir convertirme en un…

-pues la vas a tener difícil…- espeté enojada por lo que decía y él se quedó callado, solo mirándome a los ojos… sonó mi teléfono, sentí un gran alivio cuando vi quien era…- por todos los cielos, que bueno que eres tú.

-si… estoy bien Bells… ¿Dónde están?

-camino a casa, estamos a la orilla de la carretera, te esperaré…

-no tardo mucho en llegar allí… debemos ir con los otros lo más pronto posible.

Solté un suspiro de alivio después de haber escuchado la voz de Jacob y por un momento me di el lujo de sentir paz, aunque solo fueran escasos tres segundos.

-solo debo permanecer con vida mientras la sangre sale de mi sistema…- dijo Edward después de un rato y yo asentí sin verlo, no tenía porque enojarme de lo que había dicho, él era un cazador, su naturaleza era sentir odio por mi especie y el ser uno de nosotros era peor que la misma muerte.

-¿te sientes mejor ahora?

-si… ya no tengo nada…- murmuró viendo hacia la nada prácticamente…- ¿A dónde iremos después de esto?

-yo a casa con Jake y mi familia, tú puedes hacer lo que quieras solo… no mueras.

-¿te importo tanto como para que me digas eso?- lo miré a los ojos y actué con indiferencia.

-en lo absoluto… recuerda que eres tú el que va a convertirse… yo no…- espeté y salí del auto, en menos de un minuto yo ya estaba completamente empapada por la lluvia… observé la carretera, ninguno de los pocos autos que pasaban era el de Jacob, solté un suspiro y seguí esperando, la puerta del coche se abrió y se cerró a los pocos segundos.

-entra al auto yo espero…

-no es necesario…- musité sin verlo pero eso no bastó para que me dejara en paz, tomó mi brazo con fuerza y comenzó a jalarme hacia él…- suéltame…

-¿siempre eres así de terca?

-no me toques Edward…- siseé y comencé a escabullirme de su agarre pero el estúpido era lo suficientemente fuerte… tal vez ayudaba el hecho de que había bebido gran parte de mi sangre.- ¿Qué demonios haces?

-obligarte a entrar al coche… afuera corres peligro, yo se como lidiar con un sanguijuela…- logré zafarme.

-si eso lo se muy bien… lo viví ¿lo recuerdas?- Edward me miró a los ojos, desafiante y sin dar signo de sentirse mal, estábamos bastante cerca y mi respiración era errática, estaba tan molesta por el maldito montón de emociones que estaba sintiendo…

Mi espalda terminó chocando con el auto y sus labios tocaron los míos de forma casi salvaje, Edward tomó mis brazos con fuerza cuando comencé a separarme y me dio otro empujón haciéndome golpear otra vez el auto, esto pudo haber sido bastante excitante de no ser por mi estado de ánimo y por el resentimiento que tenía hacia él.

Aún así continuó…

-Ed… para…- dije como pude, tomó mi mentón con fuerza obligándome a seguir besándolo y chocó su pelvis contra mí, solté un jadeo sin poder evitarlo…

-¿no te gusta?- inquirió entre jadeos y volvió besarme, mis labios se abrieron casi al instante, yo estaba flaqueando, su lengua tocó la mía y terminé colocando mis brazos alrededor de su cuello, eso hizo que Edward me ciñera con más fuerza contra él de la cintura y simplemente continuáramos con esto…

-¡basta!- chillé y por fin se separó, sus mejillas estaban rojizas y sus ojos oscuros…- no… Edward no hagas esto otra vez.

-Bella lo siento tanto…- colocó su mano sobre mi mejilla y apoyó su frente contra la mía…- no tengo perdón y lo se muy bien… se lo que te hice fue completamente atroz y la peor porquería que alguna vez he hecho pero…

-basta…

-Bella…- susurró…- yo…

-te amo Edward…- dije sin más y él sonrió…- pero jamás voy a perdonarte el no haberme creído...

-lo entiendo…- dijo mirando hacia el suelo…- lo entiendo muy bien.

-entonces no te atrevas a tocarme de nuevo… no tienes más que destruir…

-no voy a destruir nada Bella, yo quiero cuidar de ti.

-no puedes hacerlo…

-si puedo y lo voy a hacer…- cerré los ojos y me aguanté las ganas de llorar…- no voy a permitir que nadie de la guardia te ponga una mano encima.

-eso es algo inevitable… no podía huir para siempre.

-eres mía Isabella…- dijo con bastante seriedad y mirándome a los ojos intensamente…- ambos nos pertenecemos el uno al otro… y primero deben matarme a mí antes de que te hagan daño.- comencé a negar y las lágrimas salieron, recordé la forma en que mis padres y Joseph habían muerto, yo los había amado, con toda le alma pero Edward era algo distinto, lo que era un amor prohibido se había convertido en mi necesidad, en mi forma de vivir, era todo lo que yo quería ahora y el tan solo pensar lo fácil que lo podía perder me dolía mucho…

-te amo…- susurró y suspiró cuando limpió mis lágrimas…- amo todo lo que tú eres…

-odias lo que yo soy.

-no… solía odiarlo… posiblemente odio a los otros pero a ti… Bella es imposible que te odie, no puedo sacarte de mi mente, no tienes ni una maldita idea de lo que siento por ti…- le creí, como la estúpida mujer enamorada le creí… pero antes de que pudiera besarlo en respuesta, un auto aparcó detrás de nosotros, era Jake, me separé de Edward casi al instante y corrí a abrazarlo, tenía el pecho desnudo, no era raro en él.

-Jake…- jadeé y lo abracé con más fuerza…- ¿te hicieron daño?

-nada que no haya pasado antes…- admitió y beso mi frente…- debemos irnos ya, son más de los que hubiera imaginado.

-¿Cuántos?- inquirió Edward.

-no lo se, al principio no eran más de diez pero cuando había matado a cuatro aparecieron más y… Aro… él vino por ti…- no sentí nada porque después de todo eso ya lo sabía, Edward se tensó y Jake pasó su mano por mi espalda como quisiera tranquilizarme.

-yo los acompaño…- murmuró Edward…- cuando lleguemos a donde vayamos a ir yo llamaré al circulo y me pondré de acuerdo con ellos, no pienso alejarme de ti…- terminó diciendo mientras me miraba a los ojos.

-puedo cuidarla Edward…- espeto Jacob.

-mejor y la cuidamos ambos…- murmuró…- ¿estas de acuerdo?- me preguntó, lo consideré por un minuto, yo tampoco quería estar lejos de él, de hecho no quería estar lejos de ninguno de los dos… asentí…

Subimos al auto, el silencio era abrumador pero estaba muy segura que nadie se atrevería a hablar de nada, Edward era el que iba conduciendo, Jacob estaba medio recostado en el asiento de atrás y yo intentaba relajarme para saber que demonios hacía Aro en estos momentos pero no había señales de nada, era como si él supiera que nuestra conexión era más fuerte y no quería que yo supiera algo de su plan.

-¿es en el siguiente pueblo?

-si…- respondí en voz baja…- te diré por donde llegar.- como bien le había dicho, le di la dirección al pie de la letra, mi ropa estaba húmeda y era un tanto incomodo lo que estaba por pasar.- ¿Te ayudo Jake?

-gracias… puedo solo…- asentí y escuché una maldición por parte de Edward, me giré al momento para ver a Jacob sujetándolo con fuerza de la camisa…- un solo movimiento en falso Masen y te aniquilo sin pensar ¿comprendes?

-ey… Jacob es suficiente…- me colocó en medio de ambos…- no va a pasar nada.

-confías mucho en él… ese fue tu error y parece que no aprendes…- me echó en cara, me quedé sin habla y fruncí el ceño.

-los espero adentro…- fue todo lo que dije y caminé sin voltear atrás, dejé la puerta abierta…- ¿Papá?- cinco segundos pasaron para que Carlisle y Esme estuvieran frente a mí, mis hermanos, al parecer no estaban.

-estaba preocupada… ¿y Jacob?

-afuera… con… Edward…- papá apretó la quijada pero no dijo nada del otro mundo, solo un simple…

-espero que sea de ayuda.

-si… yo también… ¿y los chicos?

-salieron a cazar… pero están cerca de aquí…- asentí y escuchamos cuando los otros dos entraron a la casa; me dirigí a la acostumbrada sala a esperar a que llegaran los demás.

-¿y bien? ¿Esta era tú idea Jacob? ¿Traer a un cazador?- un momento… ¿desde cuando Carlisle sabía lo que era Edward? Él interpelado sonreía de lado, con suficiencia.

-¿nos conocíamos?

-no directamente…- respondió Carlisle a Edward…- pero si conocí a tu padre… debo decir que era más piadoso que tú.

-estoy de acuerdo con eso… pero no estoy aquí para hablar de cosas familiares…- me miró y después a Jacob…- estoy dispuesto a ayudarlos, no solo yo, también la rosa negra.

-hacer un trato con la rosa negra es como si estuviera firmando mi condena de muerte…- se burló Carlisle…- se como funcionan las cosas Edward.

-él no nos hará nada…- dije y me atreví a desafiar a Edward con la mirada…- ¿me equivoco?

-no…- respondió no sin antes titubear…- estas en lo correcto…- desvió su atención a mi papá…- yo mismo te doy mi palabra que después de acabar con la guardia, tú y tu familia serán libres de vivir la eternidad a la que están destinados… nadie de los míos va a interceder a menos que no se comporten como se debe…

-¿saldrías de la vida de todos si fuera necesario?- inquirió Jacob, pero toda la intención era para que yo escuchara lo que no quería…

-si… si fuera necesario…- terminó diciendo mirándome a los ojos, esta vez fui yo la que lo evadió…

Siguieron hablando de lo que podían hacer, inclusive comenzaron a armar un plan, nada me incluía a mí, Jacob y Carlisle me sacaban de la plática cada vez que yo me ofrecía como anzuelo, me daba la impresión de que Edward quería saber más de esa parte de la historia pero no estaba segura si decirle o no el real porque de mi vida.

Al final, mi frustración ganó, nadie de ellos tres me tomaba en cuenta, me puse de pie.

-estaré en mi habitación…- puntualicé…- por favor, no quiero molestias el resto de la noche…- me atrevía decir y salí de allí, me crucé con mi madre cuando iba hacia las escaleras pero solo le sonreí, nada más; cerré la puerta de mi habitación y comencé a desvestirme, me metí a dar una ducha rápida, solo para relajarme un poco con el agua caliente.

Solté un muy hondo suspiro cuando mi cuerpo tocó la cama, sentía como si hubiera sido el día más activo de mi vida pero en realidad solo era uno de los más estresantes y esto solo era el comienzo, eso lo sabía muy bien.

Alguien tocó la puerta y supuse que era Jacob, siempre venía a verme antes de irse a dormir.

-pasa…- musité y me sorprendí al ver quien era…- ¿Qué quieres? ¿No vas a pasar aquí la noche?

-si… Carlisle me ofreció una habitación, acabo de llamar a la rosa negra solo para ponerlos al tanto.

-¿osea que dentro de unas horas habrá cazadores y demás aquí?- él sonrió.

-no… nada de eso…yo seré el único cazador en esta casa.- asentí y me acomodé de piernas cruzadas sobre el colchón.

Como me imaginé, Edward se acomodó en la orilla de la cama, viéndome, ¿Por qué no preguntaba de una vez?

-¿Quieres saber porque estoy huyendo, cierto?- soltó una risa traviesa pero no me contestó a eso.

-¿Por qué abandonaste una eternidad de poder? ¿Por qué te condenaste a esto?

-tú no sabes nada de mí, Edward… yo no lo veía como poder… yo nunca quise ser esto…- él bajó la mirada por un momento pero después volvió a verme a los ojos, buscando más respuestas a preguntas que no se habían hecho.

-¿Cómo pasó?- guardé silencio y suspiré, cientos de memorias se amontonaron en mi mente.

-yo tenía 19…- comencé a contar…- y puedo decir que lo tenía todo, a mis padres, ellos me amaban… tenía amigos, tenía sueños… muchos… más de los que te puedas imaginar…- sonreí ante esos recuerdos humanos…- y lo tenía a él, a Joseph… íbamos a casarnos tan pronto terminara el mes de junio, mis papás lo querían y yo estaba completamente enamorada de él, era todo lo que alguna vez había soñado, pero…- y mis recuerdos se nublaron para dar paso a la pesadilla…- en el pueblo donde yo vivía había historias sobre ellos, sobre los Vulturi y su naturaleza inhumana, yo no los creía en un principio hasta que me tocó vivir en carne propia lo que se contaba… Aro Vulturi me había visto en más de una ocasión y quería tenerme a su lado, hacerme suya…

-yo siempre me rehusé, sabía lo que ellos eran pero no iba a convertirme en un vampiro, mis padres estaban completamente aterrorizados por lo que fuera a pasar, yo amaba a Joseph y estaba dispuesta a todo con tal de ser feliz a su lado…- sonreí con amargura…- pero después de todo, la realidad era que yo era solo una patética humana enamorada y eso era nada a comparación de él… una tarde, después de su ultima amenaza, yo volví a casa… vi a mis padres, drenados de sangre y lo vi a él…- sentí como una lágrima corría por mi mejilla, era doloroso ese recuerdo…- Aro me había arrebatado lo que más quería, lo que más amaba… pero eso no fue el final, llegaron algunos de la guardia por mí y me llevaron a su maldita mansión, Aro se regocijaba de lo que había hecho y me llevó con él, estaba atrapada, sola y desesperada, no sentía nada, ya no tenía a nadie pero aún así conservaba algo en mí, hasta que el abusó de mí… tocó cada parte de mi cuerpo con sus asquerosas manos, recuerdo cuanto… cuanto rogué porque se detuviera, pero nunca lo hizo… y… después pasó… me quitó todo, mi familia, a Joseph, mi cuerpo… mi humanidad…

El dolor de la transformación fue insoportable… cuando desperté ya no sentía el latido de mi corazón y sentía como si hubiera fuego en mi garganta… me había convertido en lo que más temía, ataqué a Aro pero no era nada fuerte en comparación con él así que me dejó botada en el suelo, entonces fue cuando aproveché que me había quedado sola y sin pensarlo salí huyendo… después de un tiempo decidí quedarme aquí en Londres, era perfecto… yo estaba sola y aquí había cientos de cazadores y hombres lobo, ningún vampiro cuerdo era capaz de vivir aquí ¿no es así?- por fin elevé mi mirada y lo vi, Edward tenía un gesto de horror, enojo… todo junto…- nunca me interesó ser eterna, yo solo quería ser una mujer… casarme, tener hijos… ser feliz y morir…

-Bella…- pasé el dorso de mi mano por mi mejilla para limpiar la lágrima…

-no debes decir nada… de hecho no hay nada que decir… querías saber mi historia y esa es… nadie de mi familia sabe todo lo que Aro hizo conmigo así que puedes sentirte especial por eso.

-lo que él te hizo…

-es pasado… ya no importa… no me importa…

-pero a mí si…- Edward se acercó a mí e forma amenazante…- Bella… mátame…

-¿Qué? ¿Qué demonios quieres hacer? No voy a…

-eres la única razón por la que querría ser un vampiro…

-no Edward, tú no quieres esto…

-quiero hacerlo pagar por lo que te hizo y esta es la única forma…

-no voy a matarte… no quiero hacerlo, Edward…- coloqué mis manos en sus mejillas…- quiero que sigas siendo lo que yo siempre quise…- ser un vampiro no es solo ser inmortal, hay muchas condiciones para tener vida eterna y el precio es muy caro algunas veces.

-no me importa…- imitó mi tono de voz de hace un rato, cerré los ojos con fuerza y después lo miré lo más seria que pude…- quiero poder salvarte cuando sea necesario.

-él esta aquí, mi muerte es solo cuestión de tiempo… no puedo escapar a lo inevitable… tú lo sabes muy bien…- sus labios chocaron con los míos con desesperación, sus manos tomaron mi cintura con delicadeza y mi espalda quedó sobre la cama en segundos…

-solo hazlo por ambos…

-no… no voy a dejarte hacerlo…


Nueeevo cap, graaaciias por los comentaaarios, besosss! :D

REVIEWSSS!