Atrapada en un abismo

Capítulo 14

Descargo de Responsabilidad: Resident evil ni sus personajes me pertenecen.

Advertencia: Contenido lemmon. Todo el capítulo es lemmon, varias escenas así que solamente si no queréis leerlo… Continuad la historia en el próximo capítulo.

No he querido hacerlo más largo por dos motivos:

1. Exámenes finales (que ya he terminado, hoy era el último día)

2. No quiero que la gente que no lea lemmon se pierda parte de la historia.

¡Disfrutad!


Cuando ella llegó a casa, Rebecca y Chris fueron al despacho a hablar sobre algo que ella no podía escuchar. Esperaba que no fuera algo malo. Cuando su amiga se fue, su compañero le dijo que estuviera en su habitación encerrada 10 minutos, él la vendría a buscar. Se ve que tenía una sorpresa preparada.

Chris había pedido comida a domicilio del restaurante más caro y había decorado la mesa con flores y velas. El detalle era hermoso y bien elaborado. Los dos estaban terminando la cena en la mesa. Había disfrutado de una bonita velada.

-Jill. Me siento muy mal al pensar lo que te hicieron.

La chica se sorprendió frente la empatía de su compañero y sonrió con tristeza.

-No te preocupes, es cosa del pasado. Solamente necesito recuperar… confianza supongo.-Valentine no parecía muy segura de sus palabras.

Redfield se levantó de su asiento y la tomó de la mano. La hizo levantar también, la chica se dejó llevar. Él se sacó una venda para los ojos de su bolsillo. Ella lo miró extrañada.

-Debes confiar en mí, ¿De acuerdo?- Ella asintió.

Se dejó cubrir los ojos con la tela de color negro. Él la guió por la casa, con las manos en su cintura y susurrándole en el oído. Ella estaba ardiendo, su toque la ponía a mil. Subieron unas escaleras, fueron hacia la planta superior. Jill casi resbaló, pero él la sujetó con sus brazos musculosos. Parecía un ejercicio de confianza de esos.

Escuchó el sonido de una puerta abriéndose, él la condujo dentro de la habitación y cerró la puerta detrás de él. Antes de retirarle la venda, él quiso aclarar una cosa:

-Jill, si te sientes presionada, dímelo. No quiero hacerte nada que no quieras hacer.

Ella tragó saliva, creyendo saber por dónde iba todo el asunto. Él le quitó la tela opaca de sus ojos grises con suavidad.

Jill se encontró con la habitación con la cama de matrimonio, adornada con velas y con un olor muy bueno a fresas. Ella se giró y encaró a Chris, ¿Cuánto hacía que nadie hacía algo bonito para ella?

-Chris…-Le acarició la mejilla con cuidado, rascando su barba de unos 2 días.

Se besaron lentamente, saboreando el sabor de sus bocas. De los besos pasaron a la cama, tirados y besándose el cuerpo. Jill se dejó llevar una vez más. Él no era igual que Wesker, él no la haría sufrir, no era sádico como ese enfermo.

Ella estaba nerviosa e impaciente, era como hacerlo por primera vez de nuevo. Estaba muy nerviosa.

Después de rondas de lametones, besos y caricias, Chris paró un momento, su sorpresa no terminaba ahí. La camisa de Chris reposaba en el suelo, junto con el vestido de Jill.

La hizo recostar y él se sentó en el colchón.

-¿Qué haces?- Preguntó la chica.

Él le acarició las piernas suavemente y pasó sus dedos por su entrepierna. A ella se le puso al piel de gallina con el contacto en esa zona. Aún no le quitaría la ropa interior, lo mejor estaba por venir. Se subió encima de Jill y le hizo guardar silencio.

-Relájate y cierra los ojos.

Ella le hizo caso. Él la acomodó la espalda entre los cojines y el colchón. Sabía que Jill quería hacerlo con él esa noche, pero por los nervios no estaba muy húmeda. Necesitaría una ayuda extra y él se la iba a dar.

Se fue a los pies de la cama mientras la chica se acomodaba y relajaba. Le tomó una pierna y le hizo un recorrido de besos por toda esta. Le dio alguna mordida suave y cuando llegó a su zona más sensible le acarició por encima de la tela. La chica se estremeció al contacto. ¿Cuánto hacía que nadie la tocaba de esa manera?

Sintió unas manos hábiles colándose por debajo de la lencería. Sintió unos movimientos electrizantes llevándola a la gloria. Cuando estaba a punto de llegar al límite, Chris se detuvo. Le haría tener el orgasmo más intenso de su vida.

Ella intentó protestar, pero él solamente le dijo que ya lo sabía que no había terminado y le besó en los labios. Dejó un rastro de chupetones rápidos por todo su cuerpo, pasando por el cuello, el abdomen y las piernas. Puso una de sus piernas por encima de sus hombros. Le pasó las manos por debajo de los bordes de sus panties, tentando a quitárselos. Valentine se mordió el labio. No sabía que planeaba el hombre, pero le dejó hacer lo que quisiera.

Finalmente le quitó las últimas prendas y le volvió a cubrir los ojos a Jill. Después de unos segundos sintió una humedad en sus partes y unos besos que la volvían loca. Su lengua hizo remolinos sobre el nervio que hacía que la chica se estremeciera de placer. Cuando estaba volviendo a llegar al climax, él le apoyó una mano en la cintura y entró en ella lentamente.

Jill agarró con fuerza las sabanas, haciendo que se desgarren. Él la cogió de la mano y la besó, luego al dejó reposar de nuevo sobre el colchón. Se tumbó encima de ella y la hizo mirar. Se dieron más besos mientras él cogía ritmo en sus embestidas suaves. Ella se abrazó a su espalda y cerró los ojos de nuevo. Ese hombre era increíble en la cama.

Ella llegó al orgasmo, jadeando en busca de aire y gimiendo. Sus piernas y muslos temblaron en un potente huracán que la invadió de placer y cansancio. Él se dejó ir también, le caía el sudor de la frente. Se separó un poco aún sin salir de ella. La chica le tocó la punta del pelo que estaba empapada de sudor. Pasó sus dedos de pianista por su rostro y le atrajo hacía ella. Sus lenguas se mezclaron una vez más. Él poco a poco salió de su interior.

Cogió las sabanas de la punta de la cama y dejó que la chica se acomodara para que no tuviera frío. Luego también se puso él, cubriendo con el algodón blanco. Ella se giró mirando a la pared y puso una mano debajo del cojín. Redfield también se acercó y le pasó su brazo por la cintura, abrazándola. La estrujó contra su pecho masculino. Ella lo miró y sonrió. Se dieron un último beso de buenas noches.

Disfrutó mucho la experiencia, no se lo había pasado tan bien desde…siempre. Se sentía increíble estar en la cama, desnuda y abrazada con Chris. Sentía su corazón latiendo deprisa y se sentía muy feliz.

El cansancio la dejó agotada y se durmió enseguida, entre los brazos de su compañero.


Respuesta a los reviews:

ClauValo306: A mí me hace feliz actualizar y que la gente deje reviews, muchas gracias por tu opinión. A ver Capcom, haz que la pareja sea Canon de una maldita vez, los fans estamos cansados de esperar.

¿Tu primer review? Gracias por concederme este honor, querida. Muchas gracias por los cumplidos, de aquí una semana nuevo capítulo.

Ibii: ¿Te encantó? Este seguro que te gusta mucho más. Y los siguientes también.

¡Cuidaos! ¡Hasta la semana que viene!

Frozenheart7