Los personajes que aparecen aquí no son míos, pertenecen a Naoko Takeushi.

Hola a todas y todos :) volvi para traerles el nuevo cap de esta mi loca historia. Quiero agradecerles a todas aquellos que se toman la molestia de dejar su opinion, critica, regaño, consejo, parecer, dudas (las cuales con un poco de suerte pueden ser contestadas XD)

Tambien quiero agradecera Yeni por su ayuda, consejos y hasta por los jalones de orejas jajajaja por eso y muchas otras cosas la quiero. Besitos.

Antes de empezar quiero deserles un feliz año muy retrasado :P ahora si que comience.


Volver a amar

Capítulo 14

Drew se quedó en el café para terminar los últimos detalles para mañana. Mientras que yo tenía que cumplir con mi papel de chofer. Tenía que llevar de regreso a los hermanos Shields a su casa. Suspire recordando que por lo menos no tendría que preocuparme de encontrarme a Fiore, aun que Mimet era otra historia. Dudaba que Fiore la llevara a la audiencia, pero cabía la posibilidad de que pasara. La pobre siempre estaba pegada a él como una sanguijuela y no parecía darse cuenta de que él idiota era la peor alimaña en todo el planeta.

Entre por el estacionamiento, después de todo hoy tenía toda la tarde libre y decidimos ver una película en la casa más grande y sin padres. Sam habia resistido cuanto había podido. Pero no pudo evitarlo.

Entramos al elevador en silencio y para este punto, el estar en un espacio tan pequeño y con el pequeño Shields tan cerca me daba la oportunidad de sentir esa calidez que emanaba.

—Sabes, ¿No tienes que acompañarnos hasta que entremos?—

—Maldición. — susurre molesta. Nuevamente me habia perdido en el momento.

— ¿Perdón?—

—No…nada. Estaba pensando en otras cosas. Y para tu tranquilidad Shields no te estoy cuidando, hoy es noche de películas y olvide las palomitas. —

— ¿Asi que te quedaras a dormir en el departamento del enano? —

—¿Enano? ¿Te refieres a Sam? Pues si, como todas tenemos el día libre la bruja y el dragón organizaron la noche de películas. —

—Zafiro no deberías llamarlo enano. — el golpe en la cabeza fue el mismo que vi cuando lo conocí y me fue nuevamente imposible el ocultar la sonrisa.

—Nii-San basta. — reclamo acomodándose el cabello. —Y no deberías de burlarte Tesoro

A Shields se le notaba que quería preguntar, pues no habia alcanzado a escuchar el final de la oración. La palabra solo habia sido un leve susurro para que solo yo escuchara. Y quería matarlo por eso y lo haría en cuanto tuviera la oportunidad ¡Cómo gozaría cuando lo hiciera! Las puertas se abrieron en nuestro piso y Shields salió primero. Por lo que mi sonrisa igualó la del pequeño. Él decidió ignorarla. Error. Creía que no haría nada. Pero pronto se daría cuanta que no podía salir bien librado de esto.

Miré que su hermano no estuviera viendo y me prepare para encajarle el codo en las costillas. Pero la puerta de Sam se abrió en un estruendo y Ami salió corriendo.

—Haruka— al verme corrió a mi espalda casi tirándome al suelo.

— ¿Qué diablos?—

— ¿Están bien?— pregunto Shields en la puerta de su departamento abierta.

En donde antes estaba Ami pude ver a Sam y Mina, tras ellas la cabeza de Hotaru.

.

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Ebisu, Shibuya.

Hospital Tokyo Metropolitan Hiroo.

El matrimonio llevaba en la sala de espera casi media hora, ambos estaban empezando a perder la paciencia con cada persona que se acercaba a la recepción y rápidamente eran atendidos. Mientras que ellos continuaban esperando. Por otro lado la joven recepcionista se encontraba alterada desde que los había mandado a sentar y sus nervios crecían cada vez que sentía sobre ella la mirada de la pareja.

—Señorita se puede saber por qué tarda tanto. Ha usted atendido a 6 personas más y aun no puede decirnos nada. —

—Taichi, cálmate la gente nos está viendo—

—Lo lamento señor. Ya les dije que deben esperar a la jefa de medicina solo ella puede darles información sobre la paciente. —

—Buen día. Disculpen. — dijo una mujer de bata blanca interrumpiendo de forma despreocupada. — ¿Himawari, me mandaste llamar?— pregunto con una sonrisa.

—Si Dra. Los señores quieren información sobre un paciente. — el alivio en su voz fue más que evidente.

—No le veo el por qué me llamaste cuando es tu trabajo Himawari. —

—No tengo acceso Dra. —

.

.

¿Cómo era posible que no tuviera acceso a un expediente? A menos que fuera un caso especial. Este no era un hospital privado pero mucha gente famosa o de clase alta acudía aquí. Esta era una razón por la que muchos de los expedientes se encontraban bloqueados, era una forma de que la información no se filtrara a los medios. Pero tenía entendido que no había nadie importante ahora.

Miré a la pareja a mi lado y a pesar de que nunca los había visto en persona pude reconocerlos. Estaban aquí. Tardé un minuto en controlarme. Estaban solo ellos. Solo Diana y Taichi Kou.

Sonríe y saluda. Fue la orden que grito mi interior.

—Hola, soy la jefa de medicina. La Dra. Mizuno Saeko. —

Ambos centraron su atención en mí, de reojo note como Himawari suspiraba.

— ¿Me puede usted explicar el por qué no se nos puede dar el número de habitación…

—Por favor baje la voz, — no lo deje terminar. —este es un hospital. Si me siguen a un cuarto podremos hablar mejor— ni siquiera esperé a ver si me seguían, yo solo camine dirigiéndome a un cuarto de consulta.

Una vez adentro me senté detrás del escritorio invitándolos a que ellos también tomaran asiento frente a este.

—Primero que nada me gustaría saber el nombre de la persona que buscan y su parentesco con él o ella. Si no tienen un permiso de la familia o responsable no pueden ver al paciente en cuestión. Como deben saber que este hospital tiene un código y cuenta con la seguridad suficiente, por lo que si buscan un título amarillista no lo encontraran aquí. — hablé de forma severa ignorando el hecho de que sabía que no eran como los simples periodistas que continuamente llegaban a recepción.

La sorpresa en ambos solo duró unos cuantos segundos. Ella parecía ofendida y él un poco más compresivo.

—Nos está confundiendo, no somos periodistas. El nombre del paciente es Tsukino Serenity. —

— Es nuestra nuera— agrego renuente la mujer.

Busque el nombre en los registros. Conocía el expediente desde que me habían dado el trabajo, tal vez desde antes.

—Efectivamente el expediente de la Señorita Tsukino fue bloqueado. Por lo que nadie en recepción tiene acceso. —

—Nos gustaría verla— estaban preocupados. Se notaba. No sabían nada. No hasta hace unas horas me imaginaba.

—Lo siento pero no es posible...ella no se encuentra en este hospital, fue transferida. —

— ¿A dónde?— hablaron a la par.

—No se me permite el darles esa información—

—¡CÓMO ES POSIBLE QUE NO PUEDA DECIRNOS A DONDE FUE TRANSFERIDA, SOMOS SU FAMILIA! —

Golpeé el escritorio y me levante molesta.

—Si no desea que llame a seguridad le sugiero que guarde la calma. Ya le dije que ella no está aquí, y que se dejaron indicaciones sobre a quién se le puede dar información y ustedes no están dentro de la lista. Por lo que hasta aquí es donde puedo ayudarlos. Ahora si no les molesta tengo mucho trabajo que hacer. —

Salí del consultorio dejando la puerta abierta y caminé hacia la recepción.

—Tsubaki, llama a seguridad. —

— ¿Está todo bien Dra.? —preguntó Himawari.

—Sí, tranquila. Tsubaki diles que no son peligrosos pero el señor está muy alterado. Qué no armen un escándalo. — mi localizador sonó. Tenía que irme.

—Ya vienen, no se preocupe Himawari y yo nos encargamos. — Tsubaki aun sonreía cuando di la vuelta por el pasillo y caminé apresura para entrar en el elevador.

Dos de los internos a mi cargo el día de hoy tenían menos de 15 minutos de haber entrado a quirófano. Algo debió salir mal si me llamaban. Maldije interiormente. Este definitivamente no era mi mejor día. Ya habia perdió a un paciente en la mañana. Luego un accidente de tráfico nos había puesto como locos en urgencia.

Las cosas no parecieron mejores en mi hora de comer pues me llamaban de recepción para encontrarme con los Kou y ahora esto. Sí, no era mi mejor día y de seguro que llegaría tarde a casa. Volví a maldecir mientras corría por el pasillo en cuanto las puertas del ascensor se abrieron mientras apretaba el botón de enviar en mi teléfono, para después meterlo a mi bata.


Muchas gracias por leer.