DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a SunKing. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction

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Capítulo 14

Llegó la hora.

Este era el momento, el momento en el que todo se arreglaría o se arruinaría más allá de la reparación. Todo dependía de la definición personal de Bella de acosador. De acuerdo a la mía, yo era uno. Es decir, nunca me senté afuera de su cosa o interferí su línea de teléfono o lo que sea, pero había visto sus fotografías por años sin su consentimiento o sin que ella lo supiera.

La parte donde le dije que estaba al tanto de ella —que sabía quién era ella— había pasado sin cuidado. No podía tener tanta suerte. El pensamiento me hizo reír, pero no estaba divertido.

—¿Decirte qué? ¿Que vine aquí cada día después de eso para sentarme y ver álbumes de fotos con tu abuelita Edna? ¿Que la presionaba por historias sobre ti, le preguntaba acerca de chicos con los que estuvieras saliendo, que me ponía celoso si mencionaba algún nombre de chico? ¿Es eso lo que debí de haberte dicho? O, ¿qué hay del hecho de que comencé a prestar atención en la escuela por primera vez en mi vida? Aún soy un bobo, pero nunca he fallado con una tarea u obtenido algo más bajo que una B en algo, porque tu abuelita Edna dijo que tú eras una buena estudiante que llegaría lejos. Yo era como todos en este pueblo hasta que ella me dijo eso. He estado coleccionando solicitudes de universidades de cada escuela en Arizona, ahorrando cada centavo así podía ir a donde sea que tú fueras y finalmente conocerte. ¿Debí de haberte dicho eso?

Lindo. No pude hablar con ella por meses, y la presa se abrió. Debí de haber traído flores… o chocolate. Lo que sea para suavizar las palabras en las que la había ahogado.

Y, aparentemente, no había terminado.

»Saliste de tu camioneta el primer día de escuela, y sabía exactamente quién eras. Pensé que debería jugar seguro y revisar las cosas… ver si te gustaba aunque fuera un poco. Parecía como si estuvieras haciendo tu mejor esfuerzo para ignorarme, así que mejoré mi táctica. Hablé con mi mamá…

La había llamado chica nueva para evitar llamarla Bella… para evitar dejarle saber que ya la conocía. La seguía llamando chica nueva porque la única señal que mostraba que yo la afectaba era la irritación cuando me negaba a usar su nombre real. Era intoxicante… adictivo. Era hermosa en su ira.

»Mamá solo me dijo que fuera yo mismo, dejar que me conocieras lentamente para que no te abrumara con mi estúpido enamoramiento. Pero mientras más te conocía, más me enamoraba…

Enamoraba. Jesús, la amaba demasiado. ¿Por qué solo no podía dejar de hablar? ¿Por qué ella no decía algo, lo que fuera, para callarme, incluso si fuera para gritarme que me fuera?

—La chica… la animadora…

Y aún no podía verlo. ¿Acaso no entendía que ella lo era todo?

—No hay ninguna animadora, Bella.

Hazlo. Díselo. Dile todo.

»Eres tú. Tú.

Merecía un trofeo. Por lo menos una placa o algo. Demonios habría sido feliz con un certificado. El Premio a la Locura, para idiotas que finalmente dicen las cosas como son, es para Edward Cullen.

—Ella dijo que tú estabas enamorado… —Su voz se perdió.

Oh. Esa parte. Así que no lo había dicho como era. Mi Premio a la Locura regresó al estante. Decidí ir por el oro.

Juntando todo lo que tenía, crucé la habitación y me arrodillé frente a ella.

—Por favor no dejes que eso te asuste, Bella. Es verdad.

Sus ojos brillaron con algo parecido a la alegría. No me atrevía a creerlo, no hasta que le dijera todo. ¿Cómo un simplón de catorce años podría conocer el amor?

—Pensé que estaba enamorado de ti antes de conocerte, pero era solo una foto… una historia acerca de una linda chica al otro lado del país. Pero luego te conocí, y sí. Me enamoré de ti.

Ella no dijo nada, pero sus ojos brillaron con lágrimas no derramadas. Jesús, esperaba que fueran buenas lágrimas. Si eran malas lágrimas, tendría que saber que aún la amaba de todas maneras, incluso aunque ella me alejara.

—Espero que eso esté bien, pero nada cambiará si no.

Y santa mierda si ella no asentía. Y sonreía. Estaba a solo unos pasos de tenerlo todo. Con solo unas palabras más, podría ser capaz de sostener a Bella en mis brazos y realmente llamarla mía. El último paso era dejarle saber que no estaba haciéndome el tonto, contrario a la opinión popular.

—Nunca he hablado más en serio en toda mi vida. Coqueteé con las otras cuando no estabas aquí solo para… no lo sé… pasar el tiempo, supongo. Para que la gente no se preguntara por qué no salía con nadie. No podía. Comparaba a todas contigo. Pero hablo en serio respecto a ti. Quiero coquetear solo contigo, tomar solo tus manos, y… besar...

Tomó el frente de mi camiseta en su pequeño puño, y me preparé para la bofetada. Pero ella no me golpeó. Presionó su hermosa, maravillosa y milagrosa boca contra la mía y me mató un millón de veces.

Santa madre de… su lengua rozó por mis labios, pidiéndome más, y se lo di. Tímida y dulce, cálida y húmeda, era mucho más de lo que alguna vez imaginé, mientras me perdía en ella. El sabor, la sensación, el retorcimiento en mi pecho mientras ella se robaba lo que quedaba de mi corazón. El deslice de su cabello por mis dedos, el satín de su piel contra la mía. Nunca quería olvidar nada de eso, nunca. La pude haber sostenido en mis brazos ahí por el resto de mi vida y nunca pedir por otra cosa.

Me olvidé acerca de Charlie y su arma.

—Bueno, al menos tienen toda la ropa puesta.

El hombre probablemente nunca me dejaría olvidarlo. Probablemente incluiría el baile erótico de la camioneta en nuestra boda. Nuestra boda… lo que llevaría a...

»Será mejor que se quede de esa forma.

O quizás no.

Probablemente fue mejor que no nos dejáramos llevar. De hecho, era una buena idea que me fuera lejos de Dodge antes de que pudiera arruinarlo de nuevo. Mi récord no era muy bueno. Antes de poder irme, tenía que estar seguro.

—¿Eres mi novia de nuevo?

—Si tú eres mi novio.

Chica boba. Fui suyo desde el momento en el que la vi. Aun así, me había metido en problemas porque no le dije lo que había en mi mente. Tomé un profundo respiro y dije lo que le debí de haber dicho el primer día de escuela cuando se bajó de su camioneta.

—Soy tuyo.


Amo profundamente a este Edward, ¿qué les pareció el capítulo?

Gracias a las chicas que comentaron el pasado:

Yani, Licet Salvatore, Dark Thalassa, ninacara, Pili, Leah de Call, Hanna DL, becky grandchester, Laury D, jupy, bluelilas, tulgarita, Srher Evans, Gabriela Cullen, patymdn, somas, sandy56, lizdayanna y el Guest.

Como ven fueron muy pocos, las invito a que se animen a dejar su review con su opinión o de menos un gracias :)

Hasta la próxima

xx