CAPÍTULO 12
Londres (Inglaterra), Abril 29 de 2009
Miró el perfectamente esculpido rostro de su acompañante, mientras este releía la información tratando de buscar, según él, un punto en el cual colaborar. Y aquí es donde entraba la duda de ella. ¿Por qué el interés? Chris tomaba aquello como si fuese también su negocio. Como si fuesen un equipo.
Ella nunca había tenido un equipo.
Bueno, nunca excepto en el instituto donde ella y Stella se la pasaban escapando de clase para hacer sus fechorías. Pero eso no era un "crimen organizado"; como el que ahora buscaba realizar junto con él; sino las simples travesuras de la juventud. Por lo que no quería ni imaginarse que era lo que lo motivaba a él para arriesgarse a ser descubierto así ante la sociedad que lo había acogido como miembro de la elite; aunque creía tener una idea de esto.
-"[…] operas?" –le escuchó preguntar; y sacudió la cabeza saliendo de sus pensamientos, siendo consciente que no había escuchado la pregunta completa.
-"lo siento, estaba pensativa. ¿Qué me preguntas?" –dijo, y le vio sonreír.
-"si estas pensando en mí, y en mi propuesta, no te preocupes… no te vuelvo a interrumpir". –le respondió él coqueto y ella le miró exasperada.
-"Chris…" –le reprochó; y lo vio girar los ojos.
-"vale, sigue poniéndote difícil…" –dijo él y luego rió. –"te decía, o más bien te preguntaba, cual es la forma en que operas; es decir, cual es el plan a seguir… ya sabes, me gustaría saber bien como constituye esto para poder apoyar bien tu causa".
Ella suspiró y asintió.
-"No es complicado; Se escoge el objetivo… uno el cual esté lo suficientemente copado; pero que no tenga fama de tacaño. Un hombre "perfecto" podría decirse… el sueño de cualquier chica, el príncipe en caballo de los cuentos de hadas; y que además sepa que lo es, por lo cual no dude en usar todos sus encantos y su chequera para hacer a la chica delirar por él".
-"y el escogido es Jones… eso lo entiendo; siguiente paso" –le interrumpió él; al escuchar los "elogios" lanzados a lo que 'supuestamente' era un "prototipo" que para su mala suerte, ahora tenía nombre y apellido. –"¿Qué más?"
Ella bufó.
-"eres insoportable…"
-"eso me lo dicen desde el Kínder; lo sé perfectamente… ahora continua". –le replicó; y ahora fue ella quien giró los ojos.
-"en fin, se escoge a esta persona… lo cual mi madre hacía con el libro que te mostré ahorita; y luego de hacerlo viene la parte de conquistar; que fue la que viste en palma".
-"¡y si que la vi!" –le interrumpió él; a lo que ella le miró con el ceño fruncido y los brazos cruzados sobre su pecho.
-"¿me vas a dejar terminar?" –le preguntó; y él hizo una seña con la mano como si sellara sus labios. –"ok, el caso es que se sigue el plan convencional de cualquier pareja; primero es la conquista y luego todo debe ir según la corriente; aceptar salidas a cenar; aceptar regalos como joyas, autos e incluso apartamentos; mientras a la par me inmiscuyo un poco en sus cuentas sacando de a poquito para que no se dé cuenta que falta algo. Así la relación va avanzando, hasta que incluso él pida que nos casemos, entonces acepto… y ahí viene de todo, regalos de boda, mas joyas… ropa; todo lo que puedas tener; en resumen, vivir como una princesa…".
-"¿y el plan de escape?"
Ella suspiró.
-"días antes del matrimonio, quizás en la misma noche de la despedida de soltero, me encargo de conseguir a alguien que tenga un poder de convencimiento mayor que el mío, una mujer que, de verdad, use todas sus armas de seducción con él, para que me engañe…"
-"y así tu apareces como por arte del destino, con tu carita embarrada en lagrimas y haciéndole el espectáculo de '¿por qué me hiciste esto? Pensé que me amabas, que eras diferente'" –completó él; y ella asintió. –"Lo que no entiendo es… ¿por qué no esperas a luego de la boda para hacer eso?, digo… si luego de la boda él te pone el cuerno quedas con la mitad de su dinero, te volverías millonaria sin hacer algún esfuerzo". –agregó él, como si su punto fuese obvio.
-"quedaría un historial sentado… quienquiera que fuese mi próximo futuro esposo vería que estaba antes casada y que me he divorciado; en cuanto averigüe se dará cuenta de todo mi engaño y me hundirá. Además, no sé… el divorcio implicaría mucha papelería legal que no quiero acarrear… y los abogados son demasiado corruptos como para confiar en ellos".
Él asintió.
-"cierto…" –se quedó pensativo. –"¿y no considerarías el casarte de verdad con este chico? ¿Establecerte con él? ¿Tener familia? Eso dejaría tu historial completamente limpio, y además, no te faltaría nada el resto de tu vida". –cada palabra que salía de sus labios le sabía a ácido, ¿por qué se le retorcían las tripas al imaginársela casada con Jones, con hijos… y viviendo en su preciado mundo de las maravillas?
-"porque eso sería un error aún mayor" –le respondió ella, luego de un par de minutos de silencio, los cuales le habían logrado poner más nervioso… minutos que ella había necesitado para considerar su respuesta. –"me creas o no, y aunque suene muy extraño viniendo de una persona como yo… considero que el matrimonio es sagrado, Chris, es algo que uno debe hacer con la persona a la que realmente ame; no sé si entiendas este punto, pero nunca compartiría mi vida con una persona a la que no ame, y… además, nunca podría mentirle así a mi corazón".
Concluyó ella, y él no pudo hacer nada más que admirar sus palabras; cada una de estas estaba cargada con la realidad; y con ideas que, si no hubiese sido porque las había escuchado en su voz, hubiese confundido con las propias.
Asintió y se quedó pensativo.
El plan que ella tenía fraguado era casi perfecto… casi; porque aún podía encontrarle huecos que le podrían configurar muchos problemas, y hasta la gran posibilidad de que, si daba un paso en falso, podría desmoronársele muy rápidamente la mentira; dejándola expuesta. Suspiró.
-"creo que ya sé en qué puedo ayudarte" –dijo finalmente; y ella levantó su perfectamente bien depilada ceja en una interrogante. –"la parte de sacarle de a poco dinero de la cuenta a Jones es muy arriesgada si intentas hacerla tu sola; puedo hacerme amigo de él; como he empezado a hacer, y puedo poco a poco meterme por sus cuentas sin que se dé cuenta. Soy experto en eso" –concluyó jactándose de su experiencia; y cuando le vio asentir continuó. –también puedo ayudarte en la parte del engaño final". –dijo; y luego de un par de minutos que Chris había pensado que ella había usado para considerar su ayudad, Dulce estalló en carcajadas.
-"No me digas que estas considerando, en serio, vestirte de travesti y encargarte que Danny se fije en ti" –dijo ella entre risas, y el, al comienzo, quedó desconcertado por su idea, pero luego hizo una mueca.
-"ni lo digas… ¡puaj!" –dijo él; mientras ella seguía riendo. –"lo que estaba pensando es en encargarme de organizar esa despedida de soltero; si logro ganarme la confianza de Danny lo suficiente podré decirle que, como mejor amigo de la novia, es mi deber organizarle una buena fiesta. Podría llevarle una de esas que bailan el tubo y que además por unos dólares más le haga el servicio completo. Es más, podría conseguir que tuviese el grado adecuado de alcohol en la sangre como para que no sea capaz de rechazar las insinuaciones, pero que siguiera estando lo suficientemente consciente para tu espectacular escena; y es más… así tendrías un conductor capacitado que se encargue de ayudarte en la huída". –concluyó con aire superior; como si acabara de resolver el enigma del universo.
-"Eres ingenioso Uckermann" –le alabó ella; mientras sonreía. En realidad todo lo que él había dicho tenía mucho sentido; y si lo consideraba de verdad, tenerlo allí ayudándole le daba un pro que su madre no había tenido; uno que, posiblemente, le podría llevar al éxito de su plan. –"pero me imagino que querrás algo de crédito; sé perfectamente que el altruismo no es algo natural en ti". –le dijo ella cruzándose de brazos; y el parpadeó un par de veces.
-"Bueno, hasta el momento no lo había pensado…" –confesó él pensativo.
Ella le miró sorprendida.
-"¿no lo habías pensado?"
-"es que nunca había colaborado con alguien, y además… no había tenido tiempo para considerarlo; pero tienes razón; quiero algo…" –dijo él con una sonrisa, la cual ella confundió con una lasciva.
Entre ellos se formó un silencio; el cual ella interrumpió al cabo de unos segundos.
-"no, Chris… no voy a hacer eso contigo en pago por ayudarme".
Él le miro entrecerrando los ojos, pues al comienzo no había comprendido sus palabras… hasta que su rostro se iluminó con una sonrisa en los labios que, ahora sí, podía catalogarse como lasciva.
-"Dulce… ni siquiera lo había considerado; es más había llegado a pensar en un 30% de lo que consigamos en dinero" –se acercó a ella. –"pero, ahora que mencionas aquello; de verdad me interesaría… aunque no como parte del pago; claro esta" –tocó su rostro. –"ya sabes; estoy dispuesto a que uses tus armas de seducción conmigo las veces que quieras".
Por más que lo deseaba ella no podía apartar su mirada de la de él.
-"Eres un coqueto…" –le dijo ella con un hilo de voz, y él le sonrió.
-"tu sacas lo peor de mí… o lo mejor; dependiendo de cómo lo tomes" –le respondió y acercó aún más sus rostros; hasta que ella pudo sentir su dulce aliento sobre su rostro.
-"lo peor…" –dijo ella; en un suave susurro, pues sabía que si solo se movía un centímetro sus labios se encontrarían y, al demonio, ella quería que eso sucediera; quería repetir aquel beso de palma, quería sentir su calor rodearle, quería sentirle explorar su piel con sus manos… pero más que todo, quería probar el sabor de sus labios, aquel que en palma había estado adulterado por el licor… y por los labios de alguien más; pero que en ese momento serían solamente suyos.
-"¿sabes Dul…? Todo este tiempo que estuve en América no pude dejar de pensar en ti…" –le confesó él, -"en tus labios contra los míos; en tu piel ardiendo por mis caricias…" –se escapó un gemido de los labios de ella al recordar la forma en que las manos de él habían explorado su cuerpo, mientras sus labios le besaban con desenfreno. –"…y solo podía pensar en que deseaba hacerlo de nuevo; en que quería besarte… en que quería estrecharte contra mi…" –su mano fue deslizándose por el contorno de su cuerpo; hasta alojarse en su cadera –"en que quería sentirte tan cerca como te había sentido aquella noche".
Un gemido traicionero salió de los labios de ella…
-"Chris…" –trató de reclamarle algo, pero tan pronto como pronunció su nombre se olvidó de lo que le iba a decir. ¿Por qué tenía que causar este efecto en ella? Le estaba volviendo loca.
-"Puedes detenerme en el momento que lo desees" –le dijo él, justo antes que sus labios tocaran los de ella en un hambriento beso que la dejó sin respiración.
Y ahí era donde estaba el meollo: ella no deseaba que se detuviese, no podía ni siquiera concebirlo; ni siquiera procesarlo… cuando los labios de él tocaron los suyos fue como si el mundo exterior dejara de existir; como si todo el universo y toda su existencia estuviesen concentrados en ese sabor que la embriagaba: el sabor de sus labios…
-"Dulce…" –alcanzó a escucharlo gruñir a él sobre sus labios; justo antes de volver a besarle con fiereza; pero ella ni siquiera alcanzó a procesar el tono de su voz; aquel tono ronco y sensual que murmuraba su nombre. Porque entonces le estaba correspondiendo aquel beso con el mismo deseo, mientras sus manos se anudaban detrás de su cuello y su cuerpo entero se pegaba al pétreo granito que era el de él. ¿En qué momento había quitado él la computadora de la cama? No importaba, como no importaba el resto del universo que no fuera él; que no fueran sus manos deslizándose debajo de su blusa… que no fueran sus piernas enredándose con las suyas. ¿Debía alegar algo? No… o por lo menos su mente se había olvidado completamente de ello. ¿Sería siempre así? ¿Siempre desearía aquello que él representaba?
Los labios de él se volvieron más hambrientos y ella tuvo que admitir que los suyos también lo estaban siendo. ¿Y que eran esos retorcijones que sentía en cada una de sus células? Era como si estuviera sumida en un placer que no hubiese experimentado antes.
Lo dicho anteriormente: ese hombre seria su perdición.
Su mano, casi como si fuese por inercia, empezó a deslizarse por el frente de la camisa de él; desabotonándola a su paso; mientras que el se encargaba que deshacerse de la blusa de ella; tirándola a un lado de la cama.
Estaba perdida, no había forma de detenerse… ni deseaba hacerlo. Sintió como él le empujaba un poco; haciéndole tocar con su espalda el colchón; mientras se ponía sobre ella; y el percibir su gran cuerpo sobre el de ella, el cual podría denominarse un poco delgado y menudo, antes de parecerle incomodo fue placentero… demasiado placentero para el gusto de su consciencia. Pero en ese momento estaba muy ocupada para prestarle atención a esta.
Deslizo sus manos entre las solapas abiertas de la camisa, sintiendo el pecho desnudo de él, tan caliente; tan fuerte… delineo las líneas marcadas de su abdomen, y luego, subiendo sus manos a sus hombros, y luego deslizándolas por sus brazos, logró deslizar la camisa fuera de él; aquella podría haber sido una visión perfecta, si no fuera porque sus ojos estaban cerrados… mientras se deleitaba con lo que él mismo hacía sobre su cuerpo.
Aquello debería ser llamado ilegal.
Sus manos antes que duras eran suaves como la caricia de una pluma; mientras se deslizaban por su piel; por su abdomen… marcando círculos hipnóticos, por su cintura; delineándola como si fuese un alfarero que le da forma a una obra de cerámica. Y sobre el encaje de su sostén, haciéndole soltar todo el aire que guardaba en sus pulmones… este no era uno de sus sueños, estos no eran ni la mitad de placenteros que lo que estaba experimentando en este momento. La realidad superaba a la ficción, aunque eso ya lo sabía.
-"Chris…" –lograron susurrar sus labios, al ser abandonados por los de él, cuando estos se deslizaron por la curva de su cuello haciéndole sentir cosquillas, por lo que tuvo que apretar con fuerza sus labios mientras sus manos se adentraban en el cabello de él, apretándolo desde la raíz.
-"shhhh…" –susurró él; y cuando el cuerpo de ella se arqueó buscando mas del calor que él le brindaba; deslizó su mano por su espalda hasta alcanzar el broce de su sostén, soltándolo… hasta que logro deslizarlo fuera de su cuerpo, haciéndola sentir el frío de Londres y el calor de él, mezclándose contra su piel. Aquello era deliciosamente embriagante; demasiado para su…
-"ahhh…" –gimió ella por lo alto cuando sintió los labios de él apoderarse de uno de sus pechos; mientras que su cuerpo entero se curvaba, y mientras sus talones se hundían profundamente en el colchón. ¿Qué le estaba haciendo aquel hombre? le estaba haciendo lo que ningún otro había deseado que le hiciera; le hacía desear caricias prohibidas, fantasías que harían a cualquiera sonrojar… le hacía desear entregarse por completo. Darle derechos sobre su cuerpo. Le hacía desear que le tomara, que se apoderara de su ser y de su alma… ¿ya qué más daba lo demás? Nada… no había nada más en ella que no fuera el deseo de pertenecerle por completo.
El aire que había estado antes cargado solo por sus gemidos y los suaves susurros que salían de los labios de ambos, de un momento se vio infectado por el ruido de un sonido diferente; una melodía chillona que entró a los oídos de ella haciéndola sobresaltarse.
-"mi celular…" –dijo ella, mientras intentaba apartarlo empujándolo por sus hombros.
-"dejarán el mensaje" –le dijo él con voz desenfadada y ronca, mientras deslizaba sus besos por su garganta; hasta morder juguetonamente su barbilla.
-"puede ser importante…"
-"lo que hacemos también es importante" - le respondió él; mientras que con su mano masajeaba uno de sus pechos haciéndola gemir. Sonrió al pensar que había conseguido su cometido. Sus labios volvieron a buscar los de ella, aplacándola, haciéndola sucumbir en el placer que se alzaba entre los dos. Pero quienquiera que fuese quien llamaba, necesitaba decir algo importante o era insistente, porque segundos después que dejara de repicar; aquel sonido volvió a invadir la estancia.
-"por favor Chris… solo déjame contestar" –le pidió ella al volverle a apartar; a lo que él con un gruñido se quito de encima de ella; cayendo sonoramente a su lado en el colchón. Ella, poniéndose uno de sus brazos sobre sus pechos, como si un poco de pudor se hubiese adueñado de ella, se estiró hasta alcanzar el celular que estaba sobre la mesa de noche.
-"¿aló?" –contestó ella con aquella vocecita suya; para luego sonreír al escuchar la voz de su interlocutor. –"por supuesto que estaba esperando tu llamada ¿Qué pensabas? ¿Qué me había olvidado de ti?" –preguntó ella y Chris hizo una mueca al escucharle… debía de ser Danny. Una emoción que no conocía le aguijoneó la piel. -"claro, claro… lo sé, no te preocupes; más bien, cuéntame ¿cómo te fue?" –le escuchó decir ahora y una mueca se formó en sus labios.
Ok, vale que tuviera que actuar, pero ¿por qué le hablaba así? ¿Por qué se había olvidado de esa forma de su presencia en la habitación? Era como si hubiese dejado de existir para ella.
-¿Hoy…? Bueno pues no sé" –vio como ella le miraba… ¡bien! Por lo menos aún era visible, gracias… -"es que, estoy algo…" –la vio dudar y hacer una mueca nerviosa. –"no, no, ¿Cómo crees que prefiera estar con otra persona que seas tú? ¿Se te cruzaron los cables?"
Esa fue la gota que rebasó el vaso.
Chris se levantó de la cama y tomando su camisa del suelo donde la había dejado ella caer se la puso de nuevo abrochándola; notó la mirada confundida de ella; por lo que no pudo hacer más que sonreírle falsamente.
-"haz lo que tengas que hacer" –le dijo en voz baja para que el interlocutor de ella no notara el sonido de su voz; y antes que ella pudiese decirle algo más, agarró su computadora y salió de esa habitación y de ese apartamento.
No dijo ni un adiós; ni siquiera un nos vemos luego… simplemente se alejó; y ella se quedó mirando la puerta sin entender nada de lo que lo había hecho actuar así.
-"Dul… ¿me escuchas? Te estoy diciendo algo importante…" –escuchó al otro lado de la línea y suspiró.
-"Si, lo siento Stella… estaba pensando; creo que siempre si podré encontrarme contigo esta tarde; ¿Qué tal te parece en una hora en el Starbucks de Kingsway?". –se levantó de la cama, poniéndose la ropa que él había quitado, mientras escuchaba la respuesta afirmativa de su amiga.
Bueno; ya llegue yo con capítulo de estreno... hehehe !!! este ha sido bastante emocionante ¿no?
¿será que Chris esta celoso? hahahaha!
erm, queria demorarme por la demora. he estado un poco loquita (como es costumbre) pues debo entregar notas y eso
y además siempre que tengo time la imaginación no me colabora mucho ¬¬
trataré de ser como las series de TV que traen capítulos semanales hahaha!!!
si logran entender como es; denme reviews; si no... pueden dejarlos en el foro; estaré chismoseando alla tambien!
Beshitus !!!
