Disclaimer: La trama es totalmente mía, lo demás es indudablemente de J.K. Rowling.
Epílogo
-Me rehusó.
-Draco.
-No, no y no.
-Dray, estas actuando irracionalmente cielo- decía una voz suave y melosa. Tratando de ser convincente.
-No uses esa voz conmigo Hermione, no va a funcionar esta vez.- respondió firmemente un rubio que parecía mosqueado.- No lo voy a aceptar así que ni lo intentes.
-Mmm… ¿Seguro?- dijo una castaña mientras con su dedo índice recorría el rostro de su esposo, suavizando a su paso las duras facciones. Podía sentir como Draco relajaba su cuerpo, estaba demasiado tenso.
-Hermione no puedo, es mi hija- dijo en un débil susurro Draco, pero al ver que Hermione ponía una tierna sonrisa, recupero la fuerza en su voz.- Y nadie es suficientemente bueno para ella.
-¿Y como quieres que ella encuentre a alguien suficientemente bueno, si no se lo permites?- Draco solo la miro- Ella lo quiere, vamos Dray, Cari ya tiene 17 años, es una excelente alumna¡por Merlín es Premio Anual!, nunca nos ha dado problemas, es lo suficientemente madura para su edad, sin olvidar, que como buena hija tuya es bastante selectiva con las personas a las que trata, así que el muchacho no puede ser malo. Si ella lo acepta seguro tú también lo harás.
Gruñido por parte de Draco.
-Además pobrecilla, esta de lo más preocupada.- el rubio, incrédulo, levanto la ceja- Cree que no confías en ella.
-¡¿Qué?! Eso es imposible, estoy sumamente orgulloso de ella, confío plenamente en ella, por que es inteligente como tu y la hemos enseñado a ser sumamente responsable. – Hermione asintió enérgicamente, pensando que por fin ya estaba logrando su cometido…-Pero no confío en los otros tipos.
Error. Hermione suspiro lentamente mientras se masajeaba el puente de la nariz, tratando de sacar paciencia para lidiar con su protector esposo.
-Pero Draco, este muchacho no es cualquier otro tipo. Llevan ya tiempo conociéndose, yo lo conozco y es muy amable, aparte ¡tiene planeado venir hasta acá a pedirte permiso!- dijo Hermione con las manos en la cadera- Y no cualquiera hace eso, créeme que tu reputación de ogro esta bien puesta en Hogwarts. Eso toma mucho valor.
-Eso, el es Gryffindor, y ella es…- Draco paro en seco al ver la mirada amenazante de su esposa.
-Y ella es Slytherin, la situación es la misma que la tuya y la mía, así que ni intentes con ese pretexto Malfoy- exclamo Hermione con firmeza.
Se quedaron unos minutos más en silencio, en un duelo de miradas muy propio de la pareja, hasta que Draco cansado y derrotado, sorpresivamente encerró a su esposa en un fuerte abrazo.
-Es que me pone celoso Mía, ella es mi princesa. Tu y ella son las mujeres más importantes de mi vida, es lógico que no quiera que las dañen.- le dijo al tiempo que enterraba su cabeza en el hueco del hombro de su esposa.- Pero supongo que tengo que darle libertad para que crezca.
Hermione al escuchar esto, lo abrazo con fuerza, con sus manos tomo su rostro y le dijo- ¿Eso es un si?
Draco desvió la mirada y a regañadientes asintió con su cabeza. Hermione sonrió y le dio un profundo beso – Gracias Draco, sabia que ibas a recapacitar, así que ahora vengo voy a darle la noticia.- Le dio otro suave beso y se dirigió a la puerta. Antes de salir por ella, lo escucho decir:
-¿Qué tal que...
- Ni lo sueñes Dray, Thomas no estará de chaperon- le guiño un ojo, y divertida salio por la puerta.
Hermione salió de su recamara, con una media sonrisa, pensando en lo infantil e inseguro que podía ser Draco por momentos. Camino por unos cuantos minutos más por los amplios pasillos de aquella casa, hasta llegar a una puerta de madera oscura. Lentamente giro la perilla y se adentro al cuarto. Todo estaba perfectamente ordenado, en colores serios: plata, lila y negro. Caminó y vio a una joven en la terraza recargada elegantemente en el barandal, observando tranquilamente el jardín de aquella lujosa casa. Propiedad de los Malfoy.
Se quedo en silencio observándola, sintiendo como los recuerdos llegaban a su mente. Miraba con melancolía como su hija había crecido, recordaba a la perfección el día que nació, cuando su boda, sus primeros pasos, recordó con gracia la cara de frustración de Draco cuando su primer palabra fue mamá, la cara de felicidad de Draco cuando Caridee de escasos 6 años monto perfectamente en su escoba, la felicidad de Hermione cuando su hija le pidió la llevara a la librería, la cara de aburrimiento de Draco durante horas cuando las esperaba fuera de la librería, la emoción de Caridee la mañana que llego su carta de Hogwarts. El orgullo en la cara del rubio al enterarse que su hija había quedado en Slytherin. Los brincos y lagrimas de felicidad de hace unos días cuando llego la carta donde le comunicaban que era la nueva Premio Anual. Tantas cosas. Y ahora venía de una agotadora charla persuasiva dirigida a Draco para que la dejara salir con ese muchacho que la traía loca. Definitivamente su pequeña estaba creciendo, pronto habría que dejarla ir y hacer sola su vida. Eso si que iba a ser de lo más difícil.
Pero por ahora no era el momento, sacudió de su mente los sentimentalismos y tratando de no romper la tranquilidad que había en ese momento en el cuarto de su hija, susurro- Cari…
La joven de 17 años dio un respingo y rápido volteo a ver a su madre. Era alta y delgada, de cabello tan rubio como el de su padre, lacio en las raíces, pero con suaves ondas al final, sus ojos eran grises, brillantes, su tez si bien era blanca, tenía un ligero color tostado. Era muy bonita, con la elegancia de un Malfoy, pero la seguridad en si misma de una Granger.
-¡¿Qué dijo?!- dijo Caridee mientras nerviosa se mordía el labio inferior. "Mi mismo gesto" se dijo interiormente Hermione.- ¿Mamá? Mamaaaá responde- "Y ahí esta la impaciencia de Draco".
-Ha dicho que si cariño- le dijo entre risas Hermione.- Esta vez me tomo un poco más de tiempo, pero claro que lo logre, dile a Michael que puede venir cuando quiera.
-Gracias Gracias Gracias- exclamo alegre Caridee- Ay madre no se que haría sin ti.- Y le dio un fuerte beso en la mejilla.
-No puede ser, mi padre a caído de nuevo ante los encantos de mamá- dijo una tercera voz.- Yo estaba de lado de mi papá para que no dejara a Dee salir con ese tal Michael.
Era el cuarto integrante de la familia Malfoy. Thomas Malfoy. Un muchacho de 15 años, alto, de cuerpo de deportista por ser el cazador del equipo de quidditch de Gryffindor, pelo corto y completamente lacio color rubio castaño, su rostro era idéntico al de su padre, pero sus ojos eran color miel. Estaba recargado en el marco de la puerta, con las piernas y los brazos cruzados, y con su ceja enmarcada.
-Yo no estoy de acuerdo con que Dee salga con ese papanatas.
-Pues es una pena Thomas, papá ya me ha dado permiso así que no tienes otra opción que aceptarlo. Además es de tu casa, se supone que los leones se apoyan entre si- respondió Caridee a la vez que miraba con los ojos entrecerrados a su hermano.
-Madre¿no te parece que quizás yo deba...
-No Thom, no estarás de mal tercio con tu hermana, es increíble como eres parecido a tu padre. El acaba de proponerme lo mismo.- dijo Hermione a la vez que abrazaba a su hijo. Caridee le saco la lengua a su hermano.
-Pero ni creas que me he quedado de brazos cruzados, para este entonces ya debió de haberle llegado la lechuza donde aclaro muy bien los requisitos de salir contigo y las consecuencias de lastimarte- Hermione y Caridee miraron boquiabiertas a el joven Malfoy, que portaba la clásica mirada de arrogancia de Draco- Mi padre la aprobó justo antes de enviarla e inclusive nos ayudaron Tío Ron y Tío Harry.
-Esto…esto es... ¡inaudito, ridículo e innecesario!- bufaba la joven ante la sobreprotección de su familia.- Soy una Granger, no ha habido nadie que me gane un duelo, por lo tanto se cuidarme y defenderme maravillosamente.- Caridee respiraba entrecortadamente por el pequeño discurso recién dado, su hermano se había alejado considerablemente, no era agradable ver a su hermana molesta. Caridee se dejo caer en su cama, y cansada dijo- Supongo que tendré que hablar con papá seriamente.
-Creo que si será necesario linda, pero por ahora no. Necesito que estén listos para la cena, y no quiero más conspiraciones de protección hacia Caridee¿entendiste Thomas?- dijo acusadoramente Hermione, a la par que empujaba a su hijo fuera de la habitación de su hija.
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Las horas pasaron y la noche cayó. Hermione estaba algo apurada con los últimos detalles de la cena y la mesa. En ese momento Draco bajo elegantemente por las escaleras. Hermione inconcientemente dejo de hacer lo que estaba haciendo para observar a su esposo. Estaba guapísimo, con sus pantalones de vestir negros, y su pulcra camisa blanca, su cabello aun húmedo, peinado hacia atrás y esa sonrisa típica de él, de medio lado.
-¿Te agrada lo que ves Granger?- le dijo seductoramente mientras se acercaba a ella.
Hermione volvió en si y burlonamente le dijo- No realmente.
-Que pena, a mi si me encanta lo que veo- le contesto Draco mientras la abrazaba por la cintura y le daba un beso en el lóbulo de la oreja- Estas hermosa, como siempre.
Ella llevaba un vestido de mangas tres cuartos color gris oscuro holgado pero sujetado en el abdomen por un cinturón ancho color negro y llevaba unas sandalias negras. Su cabello sujetado por un broche que dejaba escapar unos mechones.
Una tos los distrajo, y ella se separo al ver la cara de su hijo al pie de las escaleras. Hermione se sonrojo y rápido volvió a la cocina. Draco se quedo ahí con los brazos extendidos, al tiempo que le dedicaba una mirada de pocos amigos a su hijo, y este le devolvía una sonrisa "inocente" a su padre. Aunque de inocente el no tenía ni una pizca.
Draco se sentó en su sofá, y su hijo se sentó alado de el, o mas bien se dejo caer a lado de el. Ese gesto le recordó mucho a cuando Hermione, cansada de tanto estudiar se dejaba caer nada-femeninamente encima del sofá. Draco esbozo una media sonrisa y por unos segundos se mente divago en sus recuerdos: Recordaba el día que Hermione le anuncio que estaba embarazada de nuevo, sus ojos brillaban de lagrimas contenidas, Draco estaba que saltaba de felicidad pues moría de ganas de tener un nuevo integrante en la familia, y estaba casi seguro que esta vez sería un varón. Alguien que le ayudara para cuidar a su independiente esposa y a, la que todo indicaba sería idéntica a su madre, Caridee. En su mente, podía revivir el primer día que Thomas caminó, la primera vez que lo llamo papá y como no, también recordó con resentimiento como Weasley fue el que lo motivo al quidditch, ya que el pequeño no mostraba grandes aspiraciones al deporte. Hasta ese día que lo llevo a la final donde jugó la zanahoria. Pero en fin, después el pequeño le pidió con ilusión en sus ojos que lo llevara a la tienda de quidditch y que le comprara su primera escoba. Esa si que no se la esperaba y una emoción bastante fuerte se instalo en su pecho aquel día. Seguido de eso, recordó la cara de tristeza el día que vio partir a su hermana hacia Hogwarts y como esperaba con ansias su propia carta. Después llego el tan esperado día, casi muere de desesperación al momento de abrir su carta. También pudo recordar la cara de felicidad, y orgullo de Hermione cuando llego la carta donde Thomas les avisaba que era un Gryffindor y lo feliz que estaba por haber quedado con sus primos. Aunque fuera difícil de creer, Draco también estaba orgulloso que su hijo hubiera quedado en esa casa, él lo supo desde el primer momento que lo vio en brazos de su madre en el hospital, además que eso hacia inmensamente feliz a su esposa.
-¿Papá¿Estas ahí?- Thomas saco a Draco de sus pensamientos al moverlo suavemente.
-Eh si claro que si- contesto torpemente Draco.
-Seguro es la edad, estas haciéndote viejo padre- le dijo graciosamente Thomas, Draco lo miro falsamente molesto y le dijo:
- Eso no es cierto, y apuesto a que no quieres decirle vieja a tu madre- Thomas negó rápidamente con la cabeza, y Draco sonrío. El semblante alegre de Thomas cambio radicalmente por un semblante serio y un tanto preocupado.
-Papá, temo decirte que Dee ya se entero de la carta que le mandamos al tipejo Michael.- Draco lo miro con los ojos abiertos – Y no esta nada contenta.
-Y se puede saber¿Por qué se lo dijiste?
-Pues es que por un lado Dee se burlo de que ella se salio con la suya, y ya sabes que mi orgullo es importante, no puede estar dañado- el adulto solo rodó los ojos- Además, mamá estaba mirándome con esa mirada que tiene, la misma con la que tu caes redondito ante todo lo que ella te pide.
Draco se sonrojo ante el ultimo comentario y se removió incomodo en su asiento.
-Pues no se de que te burlas, ya que Sophie usa la misma mirada contigo- Thomas tosió fuertemente y su padre soltó una carcajada- Aun no comprendo como es que escogiste a una Potter¡¡tu un Malfoy!! Además es la hija de la chica Weasley, tiene su mismo carácter, no sabes donde te estas metiendo…y tampoco se como es que James y Potter te lo permiten.
-Siendo hijo de Hermione Granger¿honestamente tu crees que mi tío Harry no me lo permitiría?- le dijo con las cejas levantadas y sus ojos brillando de astucia, Draco no tuvo mas que aceptar que su primogénito tenia razón.- No hay mejor partido que yo.
La chimenea se encendió y varias chispas verdes volaron; de ella salió un joven de 16 años, de pelo negro y ojos verdes esmeralda, complexión atlética. James Potter, el hijo mayor del matrimonio Potter. Vestía unos pantalones de mezclilla oscura y un suéter negro, su pelo igual de despeinado que el de su padre. Después apareció una joven de más o menos 15 años, estatura mediana, delgada, de brillante pelo rojo, largo hasta la cintura y ojos verde-azulados. Sophie Potter, la hija menor de Harry. Ella llevaba un vestido púrpura acompañado de un ligero suéter plateado, su cabello iba suelto con una diadema morada. Los ojos de Thomas brillaron al verla.
Seguidos de ellos, aparecieron juntos, Harry y Ginny. Ginny usaba un vestido floreado color rojo y llevaba su largo pelo rojo, recogido en una media cola. Harry llevaba un pantalón azul oscuro y una camisa una camisa más o menos del mismo tono, su pelo igual de indomable que siempre. Ambos se veían radiantes, igual de enamorados que siempre.
Harry y Ginny se casaron unos meses después que Hermione y Draco. La boda fue totalmente lo opuesto a lo que todo el mundo mágico esperaba del famoso niño-que-vivió. Fue una boda pequeña, solo con invitados específicamente requeridos, no colados ni prensa. Todo se manejo en una maniobra bastante inteligente, se hizo creer que la boda seria dos semanas después de lo que fue, de modo que todo salió justo como lo deseaban. Después llego James, un año y meses después que Caridee. Una copia exacta de un orgulloso Harry. Genes Potter. Un año después llego la debilidad de Harry, Sophie. Con el mismo carácter explosivo que Ginny. Ambos iban en Hogwarts, donde, por su puesto, quedaron en Gryffindor. Y para más orgullo de Harry, James era el buscador de Gryffindor y Sophie una cazadora. Esa era la familia Potter.
Draco se paro a saludarlos, y Hermione salió de la cocina con una sonrisa.
Justo en ese momento se escucho un gran PLOP y la familia Weasley hizo presencia. Ron, Luna y Lisa. Lisa era la hija única de Ron y Luna, tenía 9 años. Tenia el flamante pelo rojo de los Weasley, largo y lacio, tez pálida, pecosa y con unos ojos de un azul profundo. Tenía la serenidad de su madre, pero los ojos vivaces de su padre. Ella llevaba una blusa azul celeste junto con una falda de gasa blanca, su cabello estaba recogido en una larga trenza francesa. Su madre llevaba un delicado vestido blanco y su cabello suelto. Ron llevaba unos pantalones cafés y un suéter guinda con una R dorada en el centro.
Luna y Ron. Una pareja opuesta, difícil de creer que vivieran de lo más compenetrados. Ron era como el fuego y Luna como el agua. Lo más curioso era que Lisa era el justo punto medio entre ellos dos. Ron y Luna se casaron 2 años después que los demás, después de mucho convencer a Ron de que Luna no le diría que no, ya que se notaba a kilómetros de distancia que lo amaba. Ron se lo propuso en un viaje a la playa con las demás parejas y sus hijos, mientras Luna dormitaba en su regazo. Luna al escuchar esas palabras nerviosas por parte de él, abrió sus ojos y en un arrebato lo tumbo en la arena y lo beso apasionadamente, excusándose después frente a los demás diciendo que llevaba años esperando dicha propuesta. Nadie podía creer que la apacible Luna pudiera actuar así. Tres meses después la boda se llevo acabo en esa misma playa. Ron al ser una estrella del quidditch mundial, tuvo que aceptar que su boda fuera publica, pero todo estuvo bajo control. Mas sin embargo no todo fue fácil para ellos: fue difícil poder tener un hijo. Pero después de varios intentos, nació Lisa, una Gryffindor modelo, que lucho con gran valentía para poder vivir. Era la adoración de Ron y Luna, a pesar de sus excentricidades, era una gran madre. Hermione al mirarlos daba gracias al cielo por permitirle a Ron ser tan feliz, a pesar de todo por lo que tuvo que pasar.
-¿Y Cari?- preguntaron Harry y Ron interesados.
-A ustedes dos los quería ver- Caridee venia bajando las escaleras blandiendo su dedo índice en forma de regaño. Llevaba una falda negra, una camisa de seda verde oscura, unos zapatos de tacón negros y su cabello recogido en una coleta alta , con un fleco que cubría su lado derecho del rostro.- Thomas me acaba de decir la atrocidad de la carta que le mandaron a Michael, totalmente innecesario¡ustedes dos son increíbles!
Caridee los miraba severamente, a lo que Ron solo pudo responder con un- ¡Malfoy fue el de la idea!- y Harry asintió rápidamente y apunto a Draco, que solo atino a desviar la mirada hacia Hermione. Pero él sabía que ella no lo sacaría del problema, no esta vez.
Tenso silencio. Caridee los miro fríamente, pero al ver la cara de preocupación de su padre y la mirada que su tía Ginny le dedicaba a Harry, dio dos pasos y llego hasta el pelinegro y el pelirrojo, les dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla a cada uno.
-Gracias por preocuparse tanto por mí, pero quiero que acepten a Michael¡no que me lo espanten!- dijo risueña mientras se acercaba a su padre y se prendía de su brazo.- Además mi padre ya me ha dado permiso.
-Y no olvidemos que Michael es muy buen prospecto, realmente no tienen de que preocuparse, eso lo sabemos muy bien. No entiendo, Thomas, por que estas en contra. ¿Porque estas de acuerdo que Michael es una persona respetable en nuestra casa verdad?- apoyo Sophie a su amiga, Thomas la miro con reproche pero lentamente asintió- ¡Además esta Michael esta como quiere Cari!
Harry y Thomas la miraron sin poder pronunciar palabras, Draco se burlaba ante la cara de Harry pero al mismo tiempo miraba con enojo como Caridee asentía emocionada. Hermione miraba de lo más entretenida la mirada que su hijo le dedicaba a Sophie, Ginny estaba aguantándose la risa de ver a su esposo, Luna observaba callada, serena como siempre. Pero nadie decía nada. Hasta que…
-¿Y bien, que opinan sobre la nueva Saeta Fugaz?- pregunto tranquilamente Lisa. Todos la miraron fuera de sintonía, y Hermione aprovecho para irse a la cocina junto con Ginny y Luna, Ron para darle unas palmadas de apoyo a Harry, Thomas para ir tras Sophie y James para discutir con Lisa sobre que escoba era la mejor del mercado.
Solo dos personas estaban fijas.
-Supongo que si tu madre aprueba al tal Michael y tu también, yo no tengo otra opción.- dijo Draco mientras fingía mirar con interés el alboroto en la sala.- Confío plenamente en ti y en tus decisiones.
La muchacha al escucharlo giro plenamente su rostro, y con sus ojos ilusionados le pregunto- ¿Enserio confías en mi?
Draco la abrazo por los hombros y le dio un beso en la frente- Claro que por supuesto que si, eres mi orgullo (junto con Thomas, pero el es otraa historia) así que seria un crimen si yo no confiara en ti.
-Gracias papá, te aseguro que es un buen chico- dijo sonriente Caridee mientras se ponía de puntitas y le daba un sonoro beso en la mejilla a Draco.-Y que sepas que para mí no hay hombre más guapo en este mundo , que tú.
Draco sonrío arrogantemente cuando Caridee pronuncio esas palabras y los demás presentes se callaron abruptamente- ¿Escucharon eso, Potter, Weasley? Soy el hombre más guapo en este mundo.
Caridee se alejo hacia la cocina riendo. Harry y Ron lo miraron con mala cara y Hermione camino hacia su esposo.
-Eres de lo más infantil Draco- le dijo juguetonamente la castaña. Draco sonrío y la beso en la punta de la nariz.
-Pero no puedes negar que soy el más guapo- Hermione rió suavemente, pasó sus manos por su cuello y lentamente acercaron sus rostros.
-Te amo- le dijo Draco mientras acariciaba la mejilla de su esposa.
-Gracias Draco, no solo por amarme, sino por extender cada día, a pesar de los años, mi proceso de felicidad. Nuestro proceso de felicidad.- le dijo Hermione con voz aterciopelada y cargada de sentimientos, mientras giraban sus rostros para ver a sus dos hijos.
Draco paseo simultáneamente su vista por su familia, Hermione, Caridee y Thomas. ¿Qué mas podía pedir a su vida? La respuesta cruzo rápidamente por su mente:
Nada.
Regreso su mirada a la de su esposa, la miro con ternura y le respondió:
-Gracias a ustedes por permitírmelo.
Ahora si esto es el fin. He completado felizmente esta historia, y estoy sumamente agradecida a todos los que se dieron el tiempo de leerla. Para los que me dejaron sus opiniones y comentarios, fue todo un orgullo saberlos. Gracias a los que les fue dificil leerla por ser seguidores de parejas distintas, y apesar de eso, siguieron mi historia. Deberas muchas gracias. Espero que les haya agradadol epílogo y pues no me queda más que decirles que nos leeremos pronto.
Gracias!!
Atte: Blanks Malfoy
pd: feliz feliz navidad a todos :D
