CAPITULO XIV.

Un fuerte olor, golpeo mi nariz y me hizo abrir los ojos, la imagen no era la que yo esperaba, una habitación en penumbras, débilmente iluminada por decenas de velas aromáticas, -Seiya?- pregunté temerosa mientras me adentraba en la habitación, sin recibir respuesta, algo no encajaba, su llamada era para pedirme ayuda y la imagen ante mi no expresaba que estuviera en peligro precisamente, caminaba despacio tratando de ubicar los objetos a mi alrededor, una alfombra amortiguaba el sonido de mis pasos, de pronto comencé a sentir que mis zapatos pisaban algo raro no era la alfombra, al bajar la vista note cientos de pétalos de rosa a mi alrededor, y de rosa roja, mi favorita, sonreí pues me di cuenta que había sido engañada, miraba absorta todos aquellos pétalos dispersados cuando unos fuertes brazos aprisionaron por la espalda mi cintura, un escalofrío recorrió mi espalda a sentir el aliento cálido de mi captor en mi oído, -Lindura, lo lamento pero estas secuestrada- sus palabras me arrancaron una sonora carcajada, y giré mi rostro para encontrarme con el de él, sus ojos brillaban de una manera especial, y me miraba con una ternura que me hicieron sonrojar enseguida, -Eres un tonto, me asustaste, creí que te había ocurrido algo malo- le recrimine con un puchero que lo hizo sonreír, -Lo siento linda pero era necesario saber que tanto podías hacer por mi, y creelo me agrado saber que te preocupo- me besó tiernamente como una forma de agradecimiento, esa ligera molestia que se formó en mí al saberme engañada, se borro por completo, mientras me deleitaba con esos labios que me volvían loca, -Bien, ya te demostré lo que puedo hacer por ti, ahora es tu turno demostrarme lo que harías por mí- entrelazo mi mano a la suya y me condujo hasta una de las habitaciones, en esa habitación iluminada por la luz de las velas, conocí una nueva manera de amar y la conocí en sus brazos…

Entre al departamento feliz de la vida. Seiya me había dicho nuevamente que me amaba y yo tampoco podía negarlo, estaba perdidamente enamorada de él, al entrar pise algo raro, encendí rápidamente la luz y note que era una nota o algo parecido, lo levante y me di cuenta que era una carta de Haruka, la extendí y comencé a leer detenidamente, había estado ahí pero al no encontrarme dejo esto,

Hola princesa:

Seguramente en estos momentos te encuentras con él, en sus brazos, y no sabes como duele Serena, por que por más que lo intente, no voy a poder sacarte de mi mente, lo nuestro no fue simple y pasajero, creí que era real, que me amabas como yo a ti, pero me engañe, se que no eres mala, que tu intención jamás fue hacerte ni hacerme daño, que fui yo el que no quiso ver, que nunca serías completamente mía, y de nada sirvió dar todo lo mejor de mí, y se que ya no regresarás, lo supe desde el momento en que te ayude a dar con ella y al mismo tiempo con él, y no voy a impedir que sigas con tus planes porque se que estás decidida, ahora entiendo que lo nuestro acabo, aunque en realidad jamás empezó, pero no entiendo, no puedo entender tus motivos para destruirte, para hacerte daño e impedirte ser feliz, yo te daba todo, todo lo que me pedías, todo lo que tu querías, pero de nada sirvió, no te quedaste conmigo, no a mi lado, y linda creeme cuando digo que sin ti no puedo vivir, si te adore, si te ame, si te idolatre, ya no te importo lo sé, pero sabes?, aunque no lo quieras siempre voy a estar ahí para ti, quiza tus intenciones son buenas y no lo quiero aceptar, pero me haces mucha falta, me conoces bien Serena, sabes que anhelo un hijo antes todo, pero también sabes que visualicé mi vida a tu lado, y que ese hijo que viene en camino y que ahora es mi prioridad, deseaba fuera tuyo y mío, por piedad serena deja un lado ese maldito orgullo y esos deseos de venganza, quiérete como yo te quiero, deja que te amen como yo te amo, y si no es a mi lado, por lo menos permítete ser feliz en brazos de otro, una vez estando en mis brazos me pediste que pasara lo que pasara nunca me alejara de tu lado, y lo voy a cumplir, pase lo que pase no me alejaré de ti, tal vez no estaré cerca pero te cuidare linda, no me alejaré y si Seiya es la persona con la que deseas estar toda tu vida, lo aceptaré, por que lo único que deseo es que seas feliz, y si no es así yo siempre estaré ahí para ti, ahora estarás lejos pero no por eso voy a dejar de quererte un solo momento, estoy contigo lejos de tu vida, por tu felicidad, aunque no sea la mía, si en estos momento te aman aunque sea solo la mitad de lo que yo te amo, bendigo a ese ser, que te adora igual que yo, quiero tu felicidad Serena por que ya te la mereces aunque esa felicidad no sea a mi lado, te amo, te amo más que a mi maldita vida, jamás lo olvides…

Haruka.

Al terminar de leer esas líneas no pude evitar llorar de arrepentimiento, era la primera vez en mucho tiempo que me sentía de esa manera, que el dolor se apoderaba de mi, que me arrepentía de mis actos, si quería mucho a Haruka, era dependencia, encontré en él la protección que de adolescente no tuve, una enfermiza dependencia paterna, él era el modelo de hombre, lo había herido y no era esa mi intención, no deseaba verlo sufrir de ese modo, no quería dañarlo, pero lo hecho, hecho estaba, el me había ayudado mucho, quizá fue el primer hombre que ayudo superar en parte ese trauma, no sabía como reaccionar, como actuar, deseaba en ese momento correr a su lado, y abrazarlo llorar a su lado, pedirle perdón, pedirle perdón por todo lo que le había hecho, como autómata tome las llaves salí de mi departamento, y caminé hasta su casa, al doblar la esquina, me paré en seco, era Haruka y de su brazo su esposa Michiru, ella sonreía mientras miraba detenidamente los aparadores de una tienda departamental, observaba los artículos para bebe, mientras el rostro de Haruka indiferente trataba en vano de sonreír, esa mueca de tristeza en su rostro me dolió aún más, pero me detuve antes de gritar, cubrí mi boca con ambas manos, y comencé a temblar, Haruka volteó de pronto y me miró con infinita ternura, hice un movimiento de negación para disipar esa idea que tenía de sacarse del brazo de su esposa y correr hacía mí, bajó la mirada y yo me gire sobre mis pasos, sin detenerme llegue a la entrada de un viejo edificio, camine por los largos pasillos hasta entrar a una de esas blancas habitaciones, el rostro apacible de mi madre, me recibió con una sonrisa, misma que se desvaneció en cuanto retomó su lectura, me acerque a ella y acaricie su cabeza, que comenzaba a teñirse de blanco, uno que otro cabello plateado se asomaba en su cabeza, me acerque al ventanal de su habitación, mirando el amplio jardín de aquel hospital, suspiré profundamente al saber que aquella visita sería en vano pues mamá no se encontraba en aquel lugar, era solo su cuerpo el que se encontraba presente, pero su mente estaba lejos de ahí, sin embargo no pude evitar confesarme con ella, –Hay mamá, existen tantas cosas por las que me he arrepentido en esta vida, pero esta de verdad me dolió, no solo fue el arrepentimiento, dolió verlo así, devastado por mi culpa, fue un error cruzarme en la vida de ese hombre, fue un maldito error, que no puedo remediar, solo me queda como consuelo el saber que va ser padre, que va a cumplir uno de sus máximos sueños, se que al tener a su hijo en sus brazos, no se va a arrepentir de quedarse al lado de su esposa, solo me conforta, el saber que muy pronto será muy feliz, y se que tome la decisión correcta al dejarlo ir, Michiru tampoco es mala, es toda una dama, es muy bonita mamá, y si la pudieras verla ahora que está embarazada irradia tanta felicidad, tanta luz, solo espero que yo algún día me vea igual, pero eso no pasara hasta que llegue ese momento…- no terminé la frase, pues mis ojos se habían cristalizado, no podía negarlo me dolía, me dolía su dolor, su ausencia, su pena, me dolía, y el dolor era inmenso, era insoportable, por que aunque no lo quisiera aceptar me hacía falta, de una u otra forma me hacía falta, por que lejos de ser mi amante, fue mi amigo, fue mi confidente, él me conocía, él sabía, el sabía, sentía y conocía mi dolor, mi frustración, mis motivos y nunca me había dado la espalda, me perdí con mi reflejo en la ventana, sentí unos delicados brazos, apoderarse de mí y me sostuve fuertemente de ellos, -Si alguna vez te ha dolido el alma es por que Dios te ha abrazado fuertemente para que no te caigas- susurro mi madreen mi oído, lo que me estremeció, quizá esa mujer que me abrazaba en esos momentos no fuera mi madre completamente, pero sabía y sentía del dolor ajeno, -Pequeña debes irte a casa, tus padres deben estar esperando por ti- me tranquilice al escuchar esas palabras, esa frase era una de las favoritas de mi madre, un extraña sensación me invadió era como si Dios me escuchara y enviara en pequeños lapsos a mi madre junto a mí para que me reconfortara y de nuevo se la llevaba, por lo menos aquello me hacía sentir que no estaba sola, que por lo menos él me escuchaba, y que seguiría haciéndolo. tome sus manos entre las mías y las besé, salí de la habitación sin esperar más desahogarme con ella era bueno para mí, salí de ahí con menos dolor encima y me dirigí al departamento, comenzó a hacer frío y camine rápidamente pare llegar lo más rápido posible, subí el elevador y al llegar a la puerta me detuve, inhale profundamente pues regresaba a lo mismo, a la soledad de ese lugar, abrí pesadamente la puerta y al entrar vi un sobre en el suelo, lo tome pesadamente, pues por un momento creí que había sido de nuevo Haruka, pero al abrirlo, encontré dentro de el varios documentos, y entre ellos una nota que decía: "El convenio entre Kakkyu Kou y el difunto patriarca de los Kou no fue legal, y tengo manera de probarlo, dentro del sobre están varios documentos que lo prueban, ambas buscamos un único fin para esa mujer, y quizá juntas lo logremos". Atte. Una Amiga." Estás líneas me decían que no era la única enemiga que esa mujer tenía, y que probablemente no era a la única persona a la que le había hecho daño, solo esperaba conocer pronto el rostro de esa "AMIGA" y los motivos por los que quería ver destruida a la "señora Kou"…

¡¡Hello!! que emoción, quiero agradecer primero que nada a las chicas que dejan su review, en segundo lugar a las chicas que han elegido a esta historia como su favorita, y pues hasta el último, pero no menos importantes, a las chicas que se molestan en pasar por este lugar y leer las tarugadas de esta niña choche, pues bien he aquí un capítulo más, espero que sea de su agrado, ja, ja, ja, ahora que lo recuerdo me hubiera gustado ver sus caras de preocupación cuando leyeron la parte en que mi tío le habla a Sere, por que se encuentra muy mal, verdad que se asustaron?, pero eso no se lo esperaban, verdad?, bien niñas ñoñas las dejo por el momento, espero que para el viernes ya esté listo el siguiente capítulo, si recibo respuesta de ustedes, me comprometo a subirlo el mismo viernes OK?, por lo pronto que pasen un lindo inicio de semana, se me olvidaba mi querida Kira Moon, me quede esperando su review, o que? como ya le di permiso de salir con MI HARUKA, se la paso toda la semana con él?, pues aprovéchelo por que está semana me toca mí y la que sigue a ver quien se deja. Escucho ruidos raros en la sala, creo que los choches de mis tíos ya llegaron y si me encuentran aquí me matan, y no terminado mis tareas, Dios santo hoy si, me va tocar regañiza, lo siento me preparare psicológicamente para la misma cantaleta de siempre.

P. D. Sailor Moon no me pertenece la autora es Naoko Takeuchi, y solo ella puede comercializar con la serie, OK? por lo pronto reciban (:Besos y abrazos de YO:).