Personajes de Mizuki e Igarashi

Albert, había emitido un escalofriante grito de dolor. Terry disfrutaba como la sierra cortaba cada tejido de la pierna de su odiado rival en el amor, el verlo sufrir lo tenía feliz, no sólo se detendría ahí sino que lo desmembraría en su totalidad, esta sensación la disfrutó por gloriosos segundos, el olor a sangre era para Terry, maravilloso, al llegar al tejido óseo repentinamente la sierra se atascó. La retiró para reiniciar su despiadada labor, antes de poder acercarla nuevamente a la pierna de Albert, George apareció dándole un fuerte golpe en el rostro que lo turbó. El duque iba a intervenir en favor de su hijo, pero Rosemary apareció con un arma de fuego logrando herirlo en el hombro, el duque preocupado porque lo descubrieran hizo como si tratara de ayudarlos dando la oportunidad a Terry de huir en compañía de sus dos secuaces, por ningún motivo quería que la mujer que lo sacaría de la bancarrota muriera sin antes firmar ciertos documentos que lo beneficiarían económicamente.

Rosemary fue directo a su hermano:

— ¡Oh, Dios, Bert!— Rosemary no pudo contener las lágrimas y la expresión de un rostro lleno de angustia al mirar a su adorado hermano semiinconsciente, con la pierna inundada de sangre. George tomó el control de la situación buscó aprisa varios paños limpios para hacer presión y abundante hielo que colocó encima de la tela para evitar la necrosis (muerte del tejido) y contaminación de los tejidos expuestos al ambiente logrando preservar el miembro dando tiempo a llegar al hospital. Ordenó a Dorothy que se hiciera cargo de Candy, quien seguía desmayada, mientras entre él y el Duque subían al auto con urgencia para llevarlo al único centro de salud del pueblo.

Rosemary estaba realmente paralizada por los nervios, George no tuvo tiempo de darle unas palabras de aliento por el momento la prioridad era ese niño que vio crecer al cual amaba como a un hijo.

— ¡Pronto! ¡Una camilla el señor está gravemente herido! — No tardaron en subirlo a la camilla para ser trasladado al quirófano en donde le inyectaron en el brazo la antitetánica vía intramuscular. Seguidamente le cateterizaron una vía periférica (acceso venoso) para administrarle antibióticos, y antiinflamatorios, a la vez que le monitorizaban las constantes vitales (frecuencia cardiaca, respiratoria, saturación de oxígeno, tensión arterial y temperatura) para dar inicio al proceso de inducción anestésica permitiéndole al anestesiólogo intubarlo acertadamente, de esta forma, los cirujanos de traumatología y cardiovascular harían su trabajo, pese a la presión y el estrés del momento lavaron la herida con jabón antiséptico y abundante solución salina para suturar cada tejido del miembro afectado, músculo, aponeurosis, tejido celular subcutáneo y piel por suerte la sierra no había tocado ningún vaso sanguíneo de importancia para la circulación sanguínea o el nervio femoral.

No obstante, el duque aprovechó el alboroto para ir en ayuda de su hijo quien aún andaba por la zona boscosa adyacente a la villa Andrew. Terry refunfuñaba a sus secuaces tachándolos de ineptos.

—Señor tranquilo falta poco para llegar, lo llevaremos a un hospital…

— ¡No! ¡Ni se les ocurra, se darían cuenta! Terry, hijo…—En ese instante el duque los había encontrado.

— ¡No me llame hijo! ¡Ah! ¡Maldición me duele!

— Déjame revisar ¡Oh, Dios está espantosa! Buscaré un médico para que te cure ¿Conoces un lugar donde te puedan atender sin despertar sospechas?

— Sí, a tan solo doscientos metros de aquí casi imperceptible a la vista está una choza —le informó Terry con un grado de dificultad para hablar dado al dolor.

— De acuerdo, iré por el doctor, mientras ustedes llévenlo adonde les indicó —Los hombres le obedecieron.

Pasada media hora El Duque hacía acto de presencia en el mencionado lugar, antes de poder ingresar al humilde recinto sintió una tenebrosa sensación, él era maquiavélico pero nunca se esperó encontrarse con los cuerpos disecados de su mejor amigo y el ex capataz de la familia Andrew. El médico quiso huir pero Richard se lo impidió—por su bienestar mejor será que pase—Le advirtió.

… Terry estaba acostado en el catre sonriendo al ver los rostros pálidos de sus visitantes. El galeno totalmente nervioso preguntó:

— ¿Qué le ocurrió?

— ¡Tengo una bala alojada en el hombro! ¿Hará otra pregunta?

— No, no, no señor… Sólo desinfectaré la herida y con esta pinza previamente flameada para eliminar los residuos infecciosos le extraeré el cuerpo extraño.

— Ja, ja, ja ustedes los medicuchos siempre con su vocabulario tan bien cuidado, tan rebuscado haciendo ver su superioridad frente a los demás.

— Perdón señor no ha sido mi intención usar un vocabulario de difícil comprensión.

— ¡Inútil haga su trabajo!—A Terry le facilitaron un trapo para que mordiera durante la cirugía menor sin anestesia.

—Ya quedó listo les dejo unos antibióticos y antiinflamatorios que deberá tomar cada 8 horas sin coincidir entre ambos medicamentos durante tres días e igualmente le coloqué la antitetánica vía intramuscular, el vendaje se podrá cambiar cada dos días para ver su progreso, lo ideal es que no tenga ninguna serosidad (secreción purulenta) que complique la lesión —Explicó angustiado el médico.

—Gracias por su servicios doctor —dijo el duque.

— ¿Me… me puedo ir? —preguntó apretando contra él su maletín.

—Claro— respondió serenamente el duque, el cual esperó a que el doctor se volteara para golpearlo fuertemente en la cabeza con una roca de gran tamaño hasta causarle la muerte.

En la casa Andrew, Rosemary velaba el sueño de Candy quien seguía sin reaccionar.

— Señora, el señor George la está llamando al teléfono.

— Gracias Dorothy, en seguida voy —limpiándose las mejillas mojadas de lágrimas bajó a contestar la llamada, las manos aún le temblaban tenía miedo oírle a George decir que no habían podido salvar a su hermano tomó aire y sacó fuerzas de donde no tenía y con un poco de fuerza fingida habló.

—Hola, Georges…

—Todo está bien—Atinó a decirle, sabía que era lo primero que debía informarle para sacarla de su angustia, Rosemary respiró aliviada dibujándosele en el rostro una sonrisa producto de la felicidad que sintió al saber que su hermano estaba fuera de peligro.

Por otra parte en la choza.

—Espero que no lo anden buscando hice todo lo posible para que no notaran que fui yo quien lo buscó, tendré que hacerlo picadillo—Expresó el Duque.

—La sierra se quedó en la villa—le recordó Terry.

— Mañana iré por ella, mientras sacaré el cuerpo.

Una vez que el duque sacó el cuerpo sin vida del galeno al oír un ruido que provenía detrás de la choza fue a ver de qué se trataba y vio a Karen.

Continuará…