Este capitulo se lo dedicó a mi amiga Paty, gracias linda por tus ideas, gracias a ti ya tengo planeados varios capítulos para este fic.

Recuerden: Saint sieya, okane oganai y sus personajes, no me pertenecen, son obra y propiedad de sus autores.

CAPITULO 14

Hades se encontraba sentado tras su grande e imponente escritorio, demasiado absorto en sus pensamientos, frunció el ceño un poco molesto y abrió uno de los cajones de ese elegante escritorio de caoba. Del cajón sacó un pequeño libro, justo el libro que el día anterior Afrodita le obsequiara.

Ya había leído varias páginas, incluso durante la noche de ayer y la mañana de hoy, había tratado de poner en práctica lo aprendido durante la lectura. Abrió el libro justo donde tenía puesto el separador de libros, para indicarle la pagina donde se había quedado leyendo.

*Recuerdo*

Shun se encontraba un poco más calmado, había regresado a ayudar a Radamanthys con la organización de su nuevo guardarropa. Hades los observó desde la puerta y se dispuso a hojear el libro. Al abrirlo, se dio cuenta que en verdad se trataba de una guía práctica para cuidar y atender a un conejo de mascota. Revisó la siguiente página un poco confundido. Leyó interesado el primer párrafo:

TIP 1: Los conejitos son muy asustadizos, trata de inculcarle confianza y amor mediante suaves caricias en su cabello, trata de sonreírle para trasmitirle cariño y tranquilidad.

Hades entendió entonces la metáfora complicada que estaba usando ese Okama maldito, comparando a Shun con un conejito, y su cautiverio en el departamento, con una mascota casera que requiere cuidados y atenciones. Sonrió divertido y siguió leyendo:

TIP 2: Los conejitos machos trasmiten sus sentimientos mediante el movimiento de sus ojos, orejas y nariz, mantente atento ante sus gestos para que sepas lo que les agrada y lo que no les agrada, para que no cometas errores.

Hades llamó a su guardaespaldas personal y le pidió que fuera a su oficina por unos papeles importantes. Cuando Radamnthys abandonó el departamento, Hades con paso dudoso se acercó donde se encontraba el pequeño peliverde acomodando la ropa en el closet.

Shun de inmediato sintió la enorme presencia de esa alta e imponente figura detrás suyo, volteó algo temeroso para preguntarle a pelinegro si deseaba algo, pero no pudo decir nada ante la mirada inquisidora, directa y fría de esos helados y apagados ojos azules. Hades estiró sus manos hasta donde Shun se encontraba. El niño vió la mano acercarse hacia él y cerró los ojos asustado.

Shun aún con los ojos cerrados, temeroso de lo que Hades pudiera hacerle otra vez, sintió como sus cabellos eran suavemente revueltos, pues Hades se encontraba acariciándole su verde cabellera. Shun entonces abrió los ojos sorprendido mientras Hades no dejaba de acariciar y revolver esos largos y rizados cabellos esmeralda.

Señor Hades.- Shun no entendía su comportamiento.

Ante el silencio de su ahora amo y señor, Shun desistió de preguntarle algo o pronunciar otra palabra, dejó que el alto pelinegro se deleitara con su suave y sedosa cabellera. Shun entonces sintió miedo después de 5 minutos en los que Hades no dejaba de acariciar la cabeza del menor.

Se-señor…Ha-des.- Shun enrojeció avergonzado.

Veo que esto te calma en verdad.- Hades habló seriamente.

S-si.- Shun asintió sin poder poner objeción.

Bien.- Hades sonrió triunfante y abandonó su tarea para sentarse en la amplia cama.- Ven aquí Shun.- Hades ordenó.

Shun palideció de pronto, pero no pudo negarse ante el enorme y peligroso yakuza, así que obedeció con algo de miedo y con paso dudoso se dirigió hacia donde su amo se encontraba sentado. Cuando Hades tuvo a Shun frente a él, le tomó por la cintura y en un rápido movimiento lo tumbo en la cama. Shun solo pudo emitir un grito ante el movimiento brusco y verse tumbado en la cama a a merced del yakuza.

Eres tan deseable.- Hades le acarició con cuidado el rostro y uno cuantos cabellos.

Hades-san…- Shun se sorprendió del trato que Hades le estaba dando.

No debes tenerme miedo.- Hades le habló con voz baja pero con el semblante frío y serio.- Solo tenme respeto.- Hades concluyó pero sin dejar de acariciar esa suave y blanca piel.

Hade san… ¿Me dejaría ir a mi casa?- Shun quería pedirlo desde el primer día que despertó en ese departamento.

La mirada de Hades se volvió furiosa, el ceño fruncido, el semblante sombrío. Dejó de acariciar al peliverde y en cambio empujo la mano con irá y frustración. Agachó la cabeza para ocultar su rostro y Shun entonces sí sintió miedo.

Shun trató de sentarse en la cama, pero las manos de Hades le aprisionaron contra el colchón de la cama. El agarre era fuerte, duro y firme. El apretón se volvió entonces más y más fuerte, que Shun no pudo evitar quejarse de dolor. Hades escuchó el gemido de dolor y levan´to la vista para observar el rostro del pequeño Shun.

Hades recordó el libro, y se dio cuenta que Shun estaba asustado, y su rostro expresaba dolor por lo que el yakuza le estaba haciendo. El pelinegro entendió, derrotado aflojó su agarre y se enderezó sentado en la cama. Shun al sentirse libre se levantó un pco sobre sus codos para observar a Hades sorprendido.

¿Quieres de verdad ir a tu casa?- Hades pregunto con la voz más fría y sombría que ninguna película de terror podría igualar.

La verdad… Si me gustaría mucho…- Shun dudó si sus palabras serían bien recibidas por el alto pelinegro.

Te llevaré.- Hades agregó con dureza.-Solo de visita.-

¡¿En verdad!?- La carita de Shun se iluminó con mil soles y una sonrisa dejó verse en ese angelical rostro.

Pero te va a costar.- Hades levantó la mirada y Shun tembló por imaginarse lo que le costaría ir a su casa.

Hades entonces acercó sus labios al rostro del pequeño peliverde, y con lentitud posó sus labios en los delgados labios rosados, profundizó más el beso y se dio cuenta que Shun no correspondía el beso pero tampoco intentaba detenerlo. Hades quiso entonces probar al niño, una maliciosa idea cruzó por su mente y con su mano empezó a acariciar el cuerpo de Shun.

La mano de Hades se escurrió hábilmente por debajo de la playera blanca de Shun, quien solo emitió un gemido ahogado en la boca de Hades, quien no dejaba de besarle, ahora de manera apasionada. Hades con sus dedos apresó uno de los pezones del pequeño, quien se sonrojó de inmediato y gimió de nuevo, pero su gemido fue apagado por la boca de Hades que le devoraba a besos.

Hades podía sentir el estremecimiento, el temblor, el calor y los gritos ahogados del pequeño bajo su cuerpo y en sus labios. Le volvía loco tener al pequeño Shun así, tan suyo, tan seductoramente suyo, tan sumiso, tan inocente. Podría jugar ocn esa adorable criatura eternamente y nunca cansarse.

La gran mano abandonó entonces el suave torso bajo la ropa y se dirigió a la zona baja, lentamente descendió acariciando con seducción el abdomen, deteniéndose un momento a juguetear con el pequeño ombligo y seguir descendiendo hasta toparse con la ropa del pantalón, Eso no detuvo a la traviesa y experta mano del pelinegro, ágilmente desabotonó la prensa y se escurrió por debajo del pantalón y la ropa interior.

Shun abrió los ojos asustado al sentirse invadido por esa mano que cruelmente le hacía gemir y sentir un extraño calor por dentro. Cuando sintió que la mano descendía más allá de su bajo vientre, quisó detenerla pero la mano libre de Hades le detuvo. Hades no dejaba de besarle ahora salvajemente, y el lindo y sonrojado peliverde quiso gritar al senitr que esa grande y fuerte mano le aprisionaba su miembro bajo el pantalón.

Gritó pero no pudo oir su propio grito ya que Hades le acallaba con sus salvajes besos, sin parar de frotar su hombría bajo la ropa. Shun gimió tratando de quejarse, tratando de pedirle a Hades que se detuviera, sonrojándose cada vez más pro las múltiples sensaciones que le inundaban su ser, que le asustaban, y que nunca antes había sentido. Quería detenerlo, la mano que aprisionaba las manos del pequeño ya no le sujetaban, pero Shun era demasiado pequeño para detener con sus manos a ese hombre grande y fuerte que le torturaba seductoramente.

Los ojos del pequeño se cristalizaron de inmediato, y no tardaron las lágrimas en caer en picada haci alos cabellos verdes que yacían sobre la sabana de la amplia cama. Hades de inmediato sintió la humedad en la suave cara del hermoso niño, poco a poco fue deteniendo sus besos y dejando de frotar el miembro ya erecto y palpitante del peliverde. Sonriendo maliciosamente puso ambas manos a los lados del cuerpo de Shun y le miró fijamente.

Shun sintió cómo las manos de Hades dejaban de acariciarle, y como sus labios eran liberados por esa grande y cruel boca que le devoraba hambrienta. Al sentirse libre se dio cuenta que Hades le miraba fijamente, pero sonriendo de una manera tan extraña, que Shun dejó de llorar y le miró algo confundido.

Parece que ya estas empezando a disfrutarlo. ¿Verdad pequeño Shun?- Los negros cabellos de Hades colgaban rebeldes mientras miraba desde arriba al recostado Shun en la cama.

¡No!... yo no…- Shun se sintió ofendido al escuchar al pelinegro.

Oh yo creo que si. Eres mentiroso, y además un muy mal mentiroso.- Hades sonrió divertido.

Es anormal lo que usted hace.- Shun hablo con el brillo de nuevo en sus ojos.

No tiene nada de normal.- Hades acarició con cuidado la barbilla del peliverde.

Somos dos hombres, esto es mal.- Shun desvió la mirada, no soportó la mirada seductora de Hades.

Si tu lo disfrutas, no tiene nada de anormal.- Hades se sentó en la cama y desde su postura observó con detalle al hermoso ángel que yacía recostado en ala amplia cama.

Shun se sonrojó al verse observado y estudiado por esos fríos e imponentes ojos azules, desvió de nuevo la mirada pero casi de inmediato dejó escapar un gemido de placer, que no pudo evitar al sentir de nuevo que su aún erecto miembro bajo el pantalón era frotado frenéticamente y con suma lujuria. Hades había vuelto al ataque.

AAAhh… aaah… ¡basta!- Shun recostado en la cama se retorcía implorando que parara.

No sabes mentir.- Canto Hades burlándose mientras observaba como el pequeño cuerpo se estremecia y retorcía gimiendo en la cama.

Ya… haaaah… basta… aaaaah…- Shun apretaba con fuerza las sabanas de la cama mientras se estremecía de placer.

Hades entonces quizo ponerle una prueba más, una cruel y seductora prueba más. Vinedo mco el pequeño se retor´cia deplacer, pero pedía que parara. Le hizo caso, jusot caudno vió que Shun en cualquier momento se descargaría, fue entonces que detuvo su seductora tortura, dejó de estimularle y abandonó el miembro del pequeño.

Shun entonces no supo cómo reaccionar, o qué significado dar a lo que estaba sintiendo, de algun modo quería que Hades dejara de tocarle, pero también sentía una fuerte urgencia por finalizar el momento. Su miembro seguía palpitante, seguía erecto, y ahora empezaba a dolerle. El jadeo se hizo presente, no soltaba las sábanas de la cama, segúia aprisioandolas fuertemente con sus blancas manos.

Hades observo complacido cómo el pequeño cuerpo se estremecía, temblaba, jadeaba y sudaba deseoso de más, pero Shun no quería admitirlo. El miembro palpitante podía verse por debajo del pantalón del pequeño. Hades se acercó un poco al rostro del peliverde y el susurró quedamente.

¿Quieres que siga?- Hades le sonrió dulcemente.- Lo veo en tus ojos, tus ojos expresan deseo, lindo conejito.- Hades le dijo cariñosamente.

Hades-san.- Shun le respondió en un suspiro sin parar de jadear confundido y excitado.

Shun apretó los ojos negándose a creer lo que Hades le decía. No pudo evitarlo, jadeando deseoso de terminar, asintió fuertemente mientras apretaba las sábanas blancas de esa amplia cama. Hades le acarició los cabellos y entonces volvió a hablarle.

Pídemelo conejito.- Hades no quería dejarle las cosas tan fáciles.- Pídeme que continúe y lo haré.-

Los ojos de Shun se abrieron como platos, no podía creer lo que Hades le pedía. Apretó con más fuerza las sábanas entre sus manos, el jadeo y el dolor en su miembro eran incontrolables, la excitación no se alejaba, el incontrolable deseo por terminar era tan fuerte que con los ojos llenos de lágrimas se atrevió a pedirlo.

Por… por favor…Hades-san…con…continúe.- Hades suspiró con triunfo mientras volvía a retomar su tarea bajo el pantalón del sonrojado conejito.

***fin del recuerdo***

Hades recordó cómo el pequeño niño se estremeció bajo sus caricias ese día. Cómo esa vez no le pedía que se detuviera, cómo lo hizo llegar al orgasmo sin que el pequeño se acurrucara temeroso en la cama.

Hades hojeó una vez más el libro cuando el teléfono de su oficina sonó. Por el altavoz uno de los gemelos le habló.

El señor Julián al teléfono señor.- Se escuchó por el aparato.

Hades con una cara de fastidio dejó el libro encima del escritorio para tomar el auricular del teléfono. Eran contadas las ocasiones en que cruzaba palabra con ese ególatra y consentido niño rico, pero era más que obvio el repudio entre ambos personajes. Julián conocía muy bien los negocios de Hades, y conociendo sus territorios se atrevía a desafiarle metiendo sus narices en inversiones del pelinegro.

¿Qué diablos quieres ahora Julián?- Hade sin más respondió así el teléfono.

Es un gusto escucharte querido amigo.- Julián habló al otro lado de la línea con sarcasmo.

Tú y yo no somos amigos, Habla de una maldita vez.- Hades le interrumpió mientras tomaba fastidiado el libro del escritorio.

Tu estúpido hotel en la zona oeste de la ciudad tiene en el menú de su restaurante mariscos de alta cocina occidental.- Soltó Julian en tono de berrinche.

¡¿Y?!- Hades prosiguió hojeando el libro fastidiado.

Sabes muy bien que la alta cocina internacional con mariscos es el atractivo de mi cadena de restaurantes y hoteles, mal nacido.- Julián habló molesto.

No debiste poner tu entupido restaurante cerca de uno de mis hoteles, niñito.- Hades habló divertido.

Tu estúpido hotel no debería siquiera seguir operando, es un claro lavado de dinero a puras luces.- Julián hablo apretando los dientes molesto.

Lástima que no puedas probar nada niño mimado.- Hades se río diverido en el aurciular.

La respiración frustrada y contenida de Julian no pasó desapercibida por el alto pelinegro, quien solo volteó los ojos fastidiado.

Esto no va a quedarse así maldito yakuza, ya son dos las que me debes y voy a cobrármelas.- Julián habló con una marcada furia en su tono de voz.

Intenta lo que quieras.- Hade lo dijo antes de colgar el teléfono.

Luego se quedó pensando en las últimas palabras dichas por el niño mimado de la familia Solo, de inmediato entendió lo que quiso decir con "Ya me debes dos" era obvio que no olvidaba el día de la subasta , donde Julián sintió que Hades le había arrebatado al preciosos niño de las manos.

Hades sonrió triunfante al darse cuenta que Julián lo único que sentía era resentimiento y envidia por el tesoro que ahora él poseía y Julián deseaba. Eso le inflaba más el ego al pelinegro. Pues para él no había mejor satisfacción que saber que él tenía algo que Julián jamás podría poseer por mucho que lo deseara.

Aquí esta chicas, el capitulo 14! Yujuuuu. Espero que sea de su agrado, y si, Julian volverá a escena para vengarse y tratar de recuperar lo que él cree que es suyo.

Mil gracias a los reviews de Darkshunny, Syo y Paty, sobre todo a la linda Paty, ella fue la que me diño la idea de que utilizara el enojo de Julián durante la subasta para introducirlo de nuevo en escena, Gracias linda! Y gracias por leer mi fic aun cuando no este en tu idioma n-n, eres muy amable.