Hola! Como han estado? Disculpen la tardanza entre los examenes y la gripe que tengo no habia podido terminar de escribir. Gracias por sus reviews y a las que siguen esta historia! Bueno aqui les dejo un nuevo cap espero que les guste! Besos! V.
Inuyasha no me pertenece
Aome estaba tomando un pequeño descanso ya que había recién salido de ayudar en una operación, metía una moneda en la maquina de refrescos para tomar algo. Cuando la lata de Sprite salia por la cavidad de la maquina sintió una vibración en su bolsillo, era su teléfono, tomo la lata y luego busco el teléfono que vibraba como loco. Ya voy, ya voy pensó ella.
-Alo?- dijo mientras atendía la llamada, tenia tanta prisa que no vio el numero.
-Aome! Como has estado hija? Hace tiempo que no hablamos- era su madre en el otro lado de la linea.
-Ho-hola ma!- dijo entrecortada recordando todas las veces anteriores que le había dicho que la llamaría pero lo olvidaba ya que estaba muy ocupada con el cuarto de Su -Disculpa mamá por no haberte llamado antes, de verdad lo siento mucho! Siempre olvidaba llamar porque estaba muy cansada- Aome empezó a hablar muy rápido pidiendo disculpas.
-Hey, hey mi vida tranquila. Yo entiendo no te preocupes, siempre llamaba en el momento menos indicado eso es todo- la tranquilizo su madre dulcemente -Aome solo quería saber que es de tu vida, desde que te mudaste con ese muchacho no se mucho de ti, podemos hablar o estas ocupada?- las mejillas de Aome se ruborizaron de la pena ella tenia razón había olvidado un poco su familia desde que empezo a salir con Inuyasha.
-Claro que podemos hablar estoy en receso, tenemos unos veinte minutos, te parece bien?-
-Perfecto mi vida entonces cuentame que ha pasado en tu vida estos días?- Aome respiro profundo y empezó a contarle todo lo que había pasado en esos últimos meses, la mama de Aome simplemente respondería con "aja" "que bien" y cosas así. Le contó de su mudanza a casa de Inuyasha, la remodelación, como Su lo había tomado, el embarazo de Sango etc. Aunque percibía a su madre un poco extraña no paro hasta el final.
-Y bueno eso es todo- culmino Aome respirando profundamente en busca de aire.
-Bueno con razón no me llamabas has estado demasiado ocupada, pero oye mientras hablabas se me ocurrió algo- la voz de su madre se torno picara, como si estuviese tramando algo.
-Algo como que?- pregunto ella algo asustada a veces su madre podría salir con cosas muy locas.
-Que te parece si tu junto con Inuyasha y Mitsuko vienen a casa a visitarnos!- la voz entusiasmada y siempre animada de su madre hizo que sus ojos se abrieran como huevos. Presentarle a Inuyasha? -Alo…Aome querida estas allí?- repetio su madre varias veces hasta que ella reacciono.
-Si, em, pues, no se ma tendría que plantearselo. Como estábamos pensando en irnos de vacaciones no se-
-Ay hija pero que mas razón si se van de vacaciones entonces aprovechen y pasen por aquí, solo a almorzar o a tomar el te, así conozco al doctor Taisho y su hija- los nervios empezaron a atacar a Aome rápidamente, no sabia que decirle a su madre, no sabia como decircelo a Inuyasha, no sabia nada -Querida? Oye estas allí?- pregunto ante el silencio; en eso salvada por los santos apareció Ayame corriendo como loca.
-Aome que demonios haces aquí haciendo nada! Muevete tenemos un código azul en el piso seis!- Aome pego un brinco del susto miro a Ayame con el celular en sus oídos y agradeció a todo lo posible.
-Mama tengo que irme hay una emergencia y me necesitan hablamos luego si, chao te quiero!- dijo trancando antes de que su madre pudiese despedirse.
-Venga muevete!- la pelirroja la tomo de la muñeca empujandola para que corriera. Durante el transcurso hacia el piso seis Aome estuvo pensando en que hacer, decircelo a Inuyasha y visitar a su familia para que los conocieran? No decirle nada o que? La verdad por alguna razón sentía algo de miedo de presentarle a su familia, que tal si no se agradaban como iba a hacer? Amaba a ambos no podría escoger, claro también estaba la opción que se llevaran simplemente de maravilla y todo seria color de rosas pero nada le aseguraba ninguna de las dos opciones -Hey estas bien? Estas como perdida- pregunto Ayame sacandola de sus pensamientos.
-Que? A no, no es nada solo pensaba- respondió Aome sonriendo.
-Has tenido problemas con el doctor Taisho?- por que siempre preguntan eso? Acaso parecemos unos problemáticos? pensó ella.
-No, no tiene que ver con el, solo estaba charlando con mi madre- dijo ella un poco irritada.
-Ya veo, entonces a tu mama no le cae bien- trato de adivinar.
-No! bueno, no se, aun no lo ha conocido-
-Que? Llevan tanto tiempo juntos, vives con el y tu familia no lo conoce?- sus mejillas se arrebolaron mientras Ayame hablaba sorprendida -Yo llevo dos meses con Koga y salimos a cenar con nuestras familias casi que todos los domingos-
-Si bueno pero mi familia vive en las afueras de Tokio y la de Inuyasha casi nunca esta aqui-
-Pero algún día libre deben tener, enserio te recomiendo que lo hagan es muy lindo-
-Pero que tal si no se agradan?-
-Bueno no podemos agradarle a todo el mundo o si? No dejes que eso te detenga, si piensas en eso entonces nunca harás nada y aunque no se lleven bien eso no tiene porque destruir tu relación, simplemente hazlo porque vale la pena, a demás seria muy lindo para Mitsuko no crees?- Ayame tenia su punto, tal vez no se llevarían bien como tal vez si pero eso no debía arruinar nada y si, seria realmente lindo y especial para Susu sentirse en familia de nuevo.
-Tienes razón Ayame, gracias- dijo ella cálidamente seguido de un abrazo que la pelirroja devolvió.
-Vale, vale mucha cursilería ahora vamos que nos esperan-
Y con eso siguieron su camino por los pasillos del enorme hospital.
-Si, si, esta bien, esta bien, igual tengo que hablar con ella, si, chao, te quiero-
Inuyasha tranco el teléfono de su oficina mientras llevaba sus dedos al puente de su nariz entre sus ojos y presionaba suavemente, la cabeza le iba a explotar, necesitaba relajarse.
-Vaya, vaya parece que tuviste una disputa- Dijo Miroku con los brazos cruzados desde el marco de la puerta de la oficina de su amigo, el sonreía mientras Inuyasha subía la mirada al escuchar su voz.
-Keh! ya quisiera una disputa, era mi madre- dijo Inuyasha recostandose de su asiento, Miroku asintió comprendiendo la situación. La madre de Inuyasha era una persona con un carisma increíble, era amable y muy pacifica aunque a veces cuando se le metían cosas en la cabeza era difícil que la hicieran cambiar de parecer, debido a la reacción de Inuyasha el supuso que a su madre se le había ocurrido algo que su hijo no aprobaba o no le parecía prudente.
-Y para que te llamo?- pregunto mientras se sentaba en una de las sillas en frente de escritorio de su compañero.
-Lo de siempre, como estaba, como iba a todo, pregunto por Susu y por ustedes, por cierto le con la noticia del bebe no hay problema o si?- Miroku negó con la cabeza ante la pregunta -Bueno dice que felicitaciones y blah blah- Miroku sonrio.
-Bueno pero si fue tan rutinaria la platica porque tan estresado?- Sinceramente no entendía su amargue si la señora Izayoi no había dicho nada fuera de lo normal. Inuyasha se lo quedo mirando por unos segundos y luego dejo un suspiro salir de su boca.
-Al parecer, por alguna razón mi madre quiere conocer a Aome…- dijo resignado Inuyasha bajando la mirada a su regazo.
-Bueno me parece normal, llevan bastante tiempo juntos. No entiendo cual es el problema, cuando le presentaste a la Kikyo tenían apenas un mes- Inuyasha subió la cabeza con cara de pocos amigos.
-De que lado estas?-
-Amigo mio yo no tengo lados simplemente no entiendo cual es tu problema aquí eso es todo- hablo diplomático su compañero mientras agarraba un caramelo de menta.
-Como que cual es el problema?- dijo Inuyasha algo alterado -MI madre quiere conocer a AOME, ese es el problema-
-Pero que tiene? No se supone que están enamorados? No veo el problema, ni que fuera prostituta o algo asi- Inuyasha golpeo su frente con su mano en seña de irritación suspirando.
-Si Miroku si estamos enamorados, por eso mismo no estoy seguro de ir a ver a mi madre- Miroku arrugo la cara -Mira con Kikyo era como otra novia y ya nada fuera de lo común, pero con Aome…no se es diferente, ella es especial, no quiero que vayamos a tener problemas por el hecho de que tal vez no se lleve bien con mi familia. Ella si me importa…- El rostro de Inuyasha miraba al piso, sus codos apoyados de sus rodillas con las manos entrelazadas formando un solo puño. Miroku se lo quedo viendo por unos momentos -Que? no vas a decir nada?- pregunto Inuyasha ante el silencio de su amigo.
-Inuyasha, te das cuenta de lo que dices? Son puras estupideces como siempre- Inuyasha lo iba a interrumpir pero como siempre Miroku lo detuvo -Mira, primero no deberías preocuparte, tu familia es maravillosa y muy abierta a todos así que eso de que no les vaya a agradar no creo que sea un problema, si me quieren a mi van a AMAR a la señorita Aome- Inuyasha se rio de la broma de su amigo -Asi que no te preocupes todo va a salir bien, yo creo que deberían ir- Inuyasha asintió.
-Creo que tienes razón, se lo diré a Aome a ver que me dice-
-Ves no entiendo cual era tu preocupacion- Miroku le dio unas palmadas en el hombro y salió -Por cierto no olvides preguntarle a Susu lo del viaje-
-Claro- respondió Inuyasha aunque ya su amigo había salido de la habitación.
En el camino de regreso a la casa todo estuvo muy callado, habían salido tarde ya que Kouga había decidido aplicarle unos exámenes especiales a Su. Ella estaba muy cansada estos por lo que iba totalmente acostada en la parte de atrás, su respiración era pausada, estaba hecha un ovillo arropada con la chaqueta de Inuyasha. Por otra parte en la parte de adelante del carro el ambiente era un poco mas tenso, tanto Inuyasha como Aome estaban incomodos por la cuestión de sus madres. Aunque la mano de Aome estaba debajo de la Inuyasha en la palanca como de costumbre todo era muy extraño, no se hablaban simplemente se miraban por el rabillo del ojo de cuando en cuando tratando de averiguar que pensaba el otro y porque actuaba de esa manera.
Por que estará así? Sera que le dijeron algo en el trabajo? O se entero de algo que mal entendieron? Ay y todavía le tengo que decir lo de mi madre… por allí iban los pensamientos de Inuyasha.
Le digo o no le digo? Lo que dijo Ayame tiene sentido y Sango también me dijo mas o menos lo mismo, Por que me mira así de reojo que le pasa?… pensaba Aome.
Finalmente mientras ambas mentes se debatían llegaron al edificio. Con cuidado, una vez estacionados, Inuyasha saco a Su de carro cargandola, Aome acomodo su chaqueta encima del delicado cuerpo de la niña y caminaron hasta el ascensor. Para suerte de Ambos Myoga se encontraba en el ascensor así que no tendrían que estar solos los dos en un silencio incomodo ya que Myoga hablaba mas que un radio predindo. Cuando llegaron a su apartamento Aome abrio la puerta por Inuyasha para que entrara y llevara a Su a su habitación, ella lo siguió para cambiar la ropa de la pequeña por una pijama. Inuyasha acostó a la niña en su cama con sumo cuidado recibiendo un suspiro de su parte, acurricandose en las sabanas en busca de calor. Con agilidad de enfermera que la caracterizaba Aome la despojo de sus ropas y le puso otras mas cómodas. Mientras, Inuyasha se había ido a la cocina a prepararse un trago, si iban a hablar necesitaba algo para relajarse. Cuando hubo terminado con la pequeña la arropo y salió lentamente de la habitación, escucho a Inuyasha en la cocina así que no había ido al cuarto probablemente quería hablar de algo, debía ser su comportamiento no era normal y el de ella tampoco ambos tenias que hablar.
Camino hasta la cocina pensando cada palabra y como decircelo, cuando llego a su destino se encontró con el no estaba allí miro a su al rededor y vio su cuerpo en la terraza al lado de la sala. Fue hasta alla y se paro a su lado en silencio. En su mano un vaso corto con hielo y vodka con limón. Se quedaron callados viendo la ciudad pensado que decir.
-Inuyasha- -Aome- dijeron al mismo tiempo girando sus cuerpos de modo que estaban de frente -Tengo que decirte algo- volvieron a repetir en unísono, ambos se vieron algo sorprendidos, ella se sonrojo por interrumpirlo y el suavizo su cara.
-Vamos al cuarto o quieres hablar aquí?- pregunto el arreglando su cabello destras de su oreja ya que el viento lo habia desacomodado.
-Aqui- dijo ella.
-De acuerdo…en-entonces tu primero o yo?- pregunto el. Ella se quedo callada por unos segundos tomando valor y luego asintió.
-Ok, em, pues veras hoy hable con mi madre- Ella hizo una pausa e Inuyasha asintió -Y pues…ella me pregunto si…- se quedo callada empezando a sentir el remordimiento pero en eso recordó las palabras de Sango y Ayame.
-Y…- dijo Inuyasha insinuandola a continuar luego de tomar un sorbo, que podría estar piendiendo su madre? el hecho es que le asustaba.
-Y…- ella volvió a pausar -Y- y ella quiere conocerlos, le conte todo acerca de nosotros y de que estábamos planeando irnos de viaje y me pregunto si podíamos pasar por alla a tomar un te o cenar o lo que fuera, podíamos dormir alla si queríamos, pero bueno eso era lo que quería saber- hablo ella muy rápido por lo que a Inuyasha se le hizo un poco difícil entender pero capto la idea, ella respiro profundamente cuando termino esperando la reacción de Inuyasha el simplemente se quedo estático digiriendo la información -Inuyasha?- pregunto después de unos segundos de no recibir respuesta, el asintió y tomo un sorbo de su bebida.
-Pues yo quería decirte exactamente lo mismo- ella arrugo la cara sin entender -Mi madre también llamo hoy- ella asintió lentamente entendiendo a donde iba todo -Y me pregunto exactamente lo mismo- con pereza caminaron hasta el sofá ya que la brisa de la terraza se estaba volviendo algo irritante, se sentaron y el se recostó en las piernas de ella y la miro a los ojos -Quieres ir?- ella le sonrio.
-Cl-claro que si- respondió entrecortada fallando a su plan de lucir completamente segura, la verdad le daba un poco de miedo conocerlos.
-Hey si no te sientes segura no vamos ok, no te sientas presionada si no estas lista yo puedo hablar con mi madre y-
-No, esta bien. Si quiero ir- ella lo corto esta vez firme, la reacción de Inuyasha la habia hecho sentir mas fuerte, le pareció muy tierno el hecho de no presionarla por lo que ella haría lo mismo -Tu quieres ir a donde mi familia?- pregunto con una calidez que lo abrazo completamente.
-Si- respondió firme sonriendo ella le devolvió el gesto y se inclino para besar sus labios tiernamente.
-Sabes me parece tonto que nos hallamos puesto así por algo como conocer a nuestras familias- dijo Aome mientras se ponía su ropa de dormir e Inuyasha la escuchaba acostado en la cama con la laptop en su regazo.
-Te apoyo- dijo el arreglandose los lentes que solía utilizar para leer o usar la computadora, se veía realmente provocador. Ella salió del baño y se acostó en la cama al lado de Inuyasha viendo que hacia en la computadora, tenia abierta una ventana con un calendario y otra de unos alquileres de carros.
-Que haces mi amor?- pregunto melosa dandole un beso en la mejilla.
-Estoy viendo que días podemos tomar y ver que carro alquilar, comprenderas que los mios no son exactamente para viajes- respondió el dandole un beso en la boca.
-Que inteligente doctor Taisho, que tal va eso?- pregunto picarona.
-Pues bien, que te parece si nos vamos este viernes a donde tu familia y nos quedamos allí hasta el martes si no hay problema y luego irnos hasta el domingo a donde mi familia, creo que ahorita están en la casa de playa así que serian unas cuatro horas desde tu casa hasta alla-
-Pues tendría que preguntar a mi madre si podemos quedarnos todos esos días pero si me parece genial, ademas así Su los conoce y pues podemos ir a escalar y de excursión y otras cosas campestres- dijo ella sonriente.
-Y luego un champuzon de playa- dijo el quitando la computadora de su regazo mientras dejaba los lentes en la mesa de noche y se giraba para quedar encima de su novia -No puedo esperar a verte en traje de baño- le susurro en el oído haciendola temblar.
-Pero que atrevido señor Taisho- respondió ella dandole un beso -Recuerde que tiene que esperar a la respuesta de su hija, al final ella decide, así que tal vez prefiera ir al polo norte y no ver nada de mi- dijo juguetona moviendo sus manos por todo su cuerpo.
-Pues veremos mañana, a demás eso siempre lo puedo arreglar- con una mirada llena de deseo Inuyasha se lanzo en un beso lleno de pasión a su boca, empezando una noche de amor como muchas antes hubo.
A la mañana siguiente repitieron la rutina del día anterior, Aome despertó a Su, Inuyasha se encargo del desayuno, Su se arreglo y todos fueron a la mesa a comer.
-Su, tenemos algo que decirte- dijo Aome mientras le daba un mordisco a su tostada.
-Los escucho- respondió la pequeña muy atenta.
-Veras estábamos viendo y hace mucho tiempo ya que no vamos de vacaciones- Su asintió sintiendo la emoción empezar a surgir de su estomago.
-Asi que, que te parece si tomamos unas- siguió Aome, Su simplemente sonrio.
-Se nos ocurrió ir a visitar a nuestras familias para finalmente conocernos y pasar un buen rato. Veras la familia de Aome vive fuera de la ciudad cerca de las montañas así que podemos escalar, ir de camping y todas esas cosas campestres que te gustan. Luego nos iríamos a donde Yoyi (AN: es Izayoi, pero asi le dice Su) en la casa de playa y pues ya sabes como es todo alla. Asi que que te parece lo hacemos o no?- La pequeña asintió frenéticamente por unos segundos pero luego paro lentamente como si se diera cuenta de algo, bajo la mirada un tanto triste.
-Que sucede pequeña?- pregunto Aome viendo a Inuyasha con preocupación mientras posaba su mano sobre la de la pequeña.
-Aome…segura que tu familia quiere conocerme? que tal si no les agrado?- dijo ella con voz apagada, la mirada de Aome se suavizo y le sonrio cálidamente.
-No te preocupes por eso, se van a llevar de maravilla eso lo se- respondió ella.
-A demás tu no tienes que preocuparte tanto yo si, imaginate si no le caigo bien a su madre- dijo Inuyasha tratando de hacerla reír lo cual logro, aunque en realidad creía lo que decía.
-Si eres exagerado, el punto es que no tienes de que preocuparte todo estará bien y vamos a pasar un buen rato, te tengo unas cuantas sorpresas- Aome logro tranquilizar a Su así que terminaron su desayuno con tranquilidad como sin contratiempos.
Una vez en el hospital Inuyasha fue a hablar con Kouga acerca del viaje y Aome fue a hablar con Sango y Miroku.
-Entonces planean irse este viernes al mediodia- dijo Kouga recostandose de su asiento viendo la carpeta de exámenes de Su.
-Si, entonces puede o no?- pregunto Inuyasha impaciente.
-Si no veo porque no, ayer le hice los exámenes mensuales y no encontré nada fuera de lo común, le diré a mi secretaria que te lleven a tu oficina el inventario de las medicinas que deben llevar y las precauciones que deben tomar, de resto no hay problema- Kouga puso la carpeta sobre su escritorio y miro a Inuyasha -Bueno que esperas ya te dije lo que necesitabas fuera de aquí soy una persona ocupada- dijo Kouga volviendo a su estado normal de antipatía ante Inuyasha.
-Callate idiota ya se que me puedo ir pero simplemente quiero dejarte algo claro- Inuyasha se acerco al escritorio apoyando sus manos sobre este -Si algo le llega a pasar en el viaje por TU culpa, por decir que estaba bien y no es así, te lo juro que lo vas a lamentar niño lindo- Ambos se quedaron mirando en silencio, ninguno quito la mirada del otro.
-Eso es todo?- pregunto Kouga luego de unos minutos. Inuyasha se desapoyo del escritorio y salió del consultorio.
Imbecil mas le vale que lo que este diciendo es verdad…veamos ahora tengo que llamar a mi madre, dios se va a poner como loca cuando le diga que vamos... pensaba Inuyasha mientras caminaba al consultorio en donde probablemente estarían los demas.
-Y que les parece?- pregunto Aome.
-Pues yo opino qe nos anotamos- dijo miroku.
-Exacto, nos reuniremos entonces el martes en la casa de playa- dijo Sango muy emocionada.
-Correcto- le sonrio Aome, en eso sintió unos brazos al rededor de su cintura y un tierno beso en su mejilla.
-Ya les dijiste?- preguto Inuyasha.
-Si, ya esta todo listo, solo falta avisar y estará todo listo- respondió ella.
-Entonces manos a la obra, yo llamo a mi madre y tu a la tuya vale- el le dio un beso en la boca y se despidieron llendo cada uno a su respectivo trabajo.
-Si iremos el martes. Debemos estar por alla a eso de las cuatro de la tarde- dijo Inuyasha casual.
-De acuerdo les tendremos todo preparado entonces, que alegría que puedan venir hace tiempo que no los vemos- dijo entusiasmada su madre desde el otro lado de la linea.
-Si yo también me alegro, entonces nos vemos pronto- dijo Inuyasha despidiendose de su madre.
-SI!- grito su madre desde la otra linea, Aome tuvo que separar el teléfono de su oído porque sino quedaría sorda, Sango que la acompañaba se rio -Claro que pueden venirse el viernes y quedarse hasta el martes! Ay el abuelo se va a alegrar tanto, ay dios y yo tengo que ir a comprar todo y a arreglar los cuartos!- empezó a hablar su madre olvidando que tenia a su hija en el teléfono.
-Ma…mama…- decía Aome varias veces tratando de llamar la atención de su madre.
-Y los cubre camas, y tengo que limpiar el templo, de seguro les vas a enseñar todo y la comida! son alérgicos a algo o algo en especial que deba cocinar?- pregunto esta vez dirigiendose a su hija.
-Mama puedes cocinar lo que sea siempre has cocinado sano así que no hay problema enton- iba a decirle algo pero su madre la corto.
-Ay que alivio bueno igual tengo que ir a comprar todo, hablamos luego hija- y con eso colgó el teléfono, Aome suspiro trancando el teléfono de la oficina de Sango, su amiga se reía.
-Tu madre parece ser muy agradable- Aome subió la mirada con una sonrisa.
-Si lo es aunque cuando se emociona parece niño en Disney, pero bueno que se le hace-
-Espero conocerla algún dia- le dijo su amiga sonriendo cálidamente mientras salían de su oficina rumbo a una operación, Aome se había convertido prácticamente en la ayudante numero uno de Sango.
-Pues claro, pero por ahora vamos a ver que pasa con Inuyasha y Su, eso me tiene algo nerviosa- le respondió su amiga. Con eso siguieron su camino hasta la sala de operaciones en donde se alistaron.
Aome e Inuyasha estaban mas que nerviosos por estas vacaciones que se avecinaban.
