Capitulo Nº12: Las Charlas Debidas
Hermione salio en compañía de Ginny luego de alargar la salida de la habitación de los chicos.
-Ginny…-dijo mas despierta que hace un rato, estar cerca de Ron, le dejaba en un estado de armonía que todavía no llegaba a entender.
-¿Si?-la chica iba delante de ella, se notaba que la pequeña figura de su amiga había pasado por mucho, sus ropas estaban desechas, y se notaba que no habia comido bien en mucho tiempo, le dio mucha pena.
-Me acorde que no tengo ropas aquí-dijo rascándose la cabeza, se notaba que al estar mucho tiempo con Ron, la chica había adaptado muchas de las poses de su hermano, rió por lo bajo-¿Qué sucede?
-Nada Herms… heee yo tampoco tengo ropa, la que me presto fue Luna, ve a bañarte que yo se lo pido, ¿queres?
-Por favor…-ya estaba por emprender el trayecto de sus propias escaleras, cuando.
-Ah Hermione… tu y yo tenemos que hablar de muchas cosas…-dijo con una sonrisa picara marca Weasley, provocando que se sonrojara-no soy ninguna tonta, me fije en muchos detalles allá arriba-dijo apuntado a la escaleras de la habitación de los varones.
-Eh… si Ginny, te prometo que hablaremos de todo-dijo con una sonrisa triste, ya que ese viaje no fue un paseo por el campo, como había dicho Ron.
Era casi subreal, saber que hace mas de nueves meses no pisaba su cuarto de sexto año, ¡perdón de séptimo año!, seguía igual, las tres camas, la de Parvatil, la de ella y junto al gran armario, la de Lavander, no se notaba desabitado, solo su cama y sus repisas bacías con signos de que nadie había tocado nada, ya que las dos chicas habían estado aquel año dentro del colegio. Era tan extraño, pero familiar saber que algunas cosas no cambiaban, como el póster de las Brujas de Banchi de la rubia o el joyero de Parvatil en la cómoda, justo al gran espejo, le alegro saber que las chicas habían conservado la foto de ella, la cual era una de las mas viejas que tenia, el portarretrato mostraba dos fotos, una quieta y otra con movimiento, una muggle y otra mágica, sus padres sonrientes y sus dos mejores amigos riendo y hacinado gestos. Lo único que faltaba era su baúl.
-Hola-escucho detrás de ella, voz que provenía de la puerta del baño, sabía de quien era la voz, y le sorprendió mucho que se alegro en escucharla.
-Hola Lavender-dijo cuando la encaro, la chica iba secándose su larga cabellera rubia con mucha paciencia, estaban a poca distancia. Un silencio mas que incomodo reino en la habitación, ellas solo se miraron, ambas estaban muy cambiadas, era tan extraño verse, ya que el año pasado ellas se habían jurado la guerra con mas de una mirada profunda, llena de rabia y desafió, cosa que ambas le pareció siglos.
Lavander estaba repuesta, tan linda como siempre, tan elegante y con presencia, que la Hermione se sintió mal, ella estaba hecha una piltrafa, sabia que su figura no era la de siempre, pero la mirada de la rubia no era la del año pasado, esa que Hermione siempre le hacia bufar, esa que tenia rabia y muchos celos, era tranquila y fresca.
-No dormiste aquí-dijo tratando de establecer una conversación con la castaña, la chica negó, y entonces lo supo, ella durmió con él. No sabia si le dolió o no aquel descubrimiento. Pero igual era tarde para hacer algo, ella mejor que nadie sabía que Ron estaba más que muerto de amor por la castaña, ya que nunca le había mirado como la miraba a ella, con fervor y pasión.
Lavender quiso a Ron, mucho, era un chico muy adorable y gracioso, cuando no había nadie para estar mirando sus lindas muestras de cariño, hablar con él de su vida, de las travesuras que hicieron de niños, simplemente no había tipo mas simple y tranquilo que Ron, esas eran una de las cosas que mas le gustaba de la corta relación que tuvieron, además de los besos del chico. Pero siempre lo supo, que ella no estaba presente en los pensamientos de Ron, que el chico mas allá de mostrar indiferencia por Hermione, en su interior era totalmente lo contrario.
Pero más allá de las diferencias que tuvo… y tenia con la castaña, Hermione le había salvado la vida, la noche pasada, ella como un Grynffidor, lo reconocía, Hermione Granger era una gran chica.
-Te… te quería dar las gracias…-dijo acercándose a la chica, Hermione se quedo helada, esas palabras eran las ultimas que ella imaginaba que Lavender le diría-… te vi cuando… aturdiste a ese hombre lobo… yo nunca podré agradecerte del todo por… por salvarme la vida…-dijo muy colorada y una expresión de mucha concentración apareció en la cara de la rubia.
-Oh…-dijo Hermione, realmente no sabia mas que decir, en ese momento los sucesos de esa noche había llegado como ráfagas, cuando Hermione había visto que Greyback iba a atacara a su compañera, le dio tanta rabia que ese sucio ser, le quisiera agarrar a su compañera, que por eso arremetió contra él con tan ímpetu-… no es nada Lavender…-realmente no sabia mas que decir.
-Si es mucho, gracias Hermione-dijo acercándose a la chica, le agarro de las manos, cosa que exalto y sorprendió a la castaña-lo siento mucho, por todo.
Soltó a su compañera y antes de salir de la habitación, aclaro algo, solo para que lo sepa.
-Hermione, yo quise a Ron, nunca fue un capricho.
La castaña se quedo quieta mirando como se perdía la brillante cabellera de la rubia, no estaba tal aclaración, ella no sabia si era una amenaza o simplemente una afirmación, pero ella no se encontraba con capacidad física y menos emocional para ponerse a pensar en las palabras de la rubia, simplemente quería un baño caliente.
Entro en el baño, despojo como pudo de sus raídas ropas, sabia que nunca mas en su vida querría ponerse esos jean y esa camiseta, si podía los quemaba.
Una vez bajo la lluvia de agua caliente de la ducha, la chica se relajo, había pasado por tanto en los últimos días, que no podía creer que finalmente había acabado, les separaba un día de la batalla, pero aun sentía las heridas marcadas, las costillas le apretaban y los miles de moretones que se desparramaban por su cuerpo, le recordaba que un día no era lejano.
Cunado la dulce espuma aromatizaba se empezó a escurrir por su larga cabellera, pensó que no había nada mejor que aquello, pero se le presento Ron en sus pensamientos, acariciando sus cabellos rebeldes y sin domar, y se ratifico, no había nada mas gratificante que Ron le este acariciando su cabello.
Ahora ya no había nada que impidieran que Ron y ella hablaran, se había pedido mutuamente tiempo, pero el tiempo llego, sintió vértigo, se apoyo por la pared, finalmente sabría que sentía su mejor amigo por ella, tampoco era una pesimista y menos negativa, sabia que Ron sentía algo por ella, no sabia si la amaba con ella a él, solo tendría que esperar. Ahora la situación era muy especial, muchas personas queridas habían fallecido y no quería importunar a Ron con declaraciones.
Cuando salio de la ducha se encontró con aquel gran espejo que tenia la habitación, se paro delante de el, se examino con mucho cuidado, había señales de que había sufrido bastantes golpes, pero lo que le sorprendió fue ver lo flaca que estaba, pero aun así sus caderas estaban bien torneadas y sus piernas, miro hacia arriba y sus pechos habían crecido, se sonrojo, hace mucho que no se miraba. ¿Será que le gustaba su cuerpo a Ron? No era como el de su compañera de cuarto, pero no estaba mal, ella nunca había hecho mucho pamento por lo físico.
-¿Herms?-escucho que su amiga la llamaba.
-¡Ya voy!-se envolvió con una gran toalla blanca y salio al encuentro de la pelirroja.
-Bueno aquí tienes…-miro a Hermione ella se sorprendió mucho
-¿Pero esta es tu ropa?-dijo sorprendida, ella esperaba ropas de Luna, y mucho que la idea no le gustaba su amiga se vestía con ropas muy vistosas y de colores muy vivos.
-Si Fleur se apareció ayer en casa, y trajo ropas para todos, mira tengo un jean extra y estas remeras…-eran del estilo de ella, muy femeninas y entalladas, Hermione era un poco mas… holgada en cuestión de ropas-… Jejej sabia que pondrías esa cara, así que subí a la habitación de los chicos y le pedí una remera a Ron, y te mando esta, es la más chica que tiene aquí…
Era una remera azul eléctrico, que se notaba que él la había usado mucho, pero aun así conservaba su color, pero no tan nítido, ella la agarro con sumo amor, era una prenda de Ron, la llevo a su nariz y aspiro el olor tan característico de su mejor amigo, tan embriagante y tan duro como el, ron tenia una mezcla de olores, siempre lo supo, era lo primero que sentía cuando Ron llegaba a desayunar todos estos años de conocerlo, césped cortado, mezclado con su colonia de agua marina, tan fresca y tan sutil como el, era la mezcla exacta de Ron.
-Aun que yo te trajera toda la ropa del mundo, ¿tu elegirías esa remera vieja, ¿no?dijo con sorna la menor de los Weasley.
-Si-dijo la castaña con un leve tono en sus mejillas.
La chica nuevamente entro en el baño y se coloco las prendas, cuando sintió que la remera del pelirrojo abrazaba su piel, se abrazo, se sentía tan bien, como cuando el le abrazaba, ya no podía mas, estaba que moría de amor por Ron, aun cuando los sentimiento de el no sean los que ella esperara, ella le aceptaría, ya que su vida no tenia sentido sin el.
Cuando ambas chicas estaban bajando las escaleras, Ginny la detuvo un momento.
-Hermione yo quiero hablar contigo, de todo, quiero saber todo lo que paso-no fue un pedido, tampoco una orden pero Hermione sabia que Ginny mas que nadie se merecía saber la verdad.
-Si lo se Gin, pero no creo que yo sea la persona con quien debas hablar de esto-dijo con mucha simpleza, era Harry el único que podía y debía sincerarse con la pelirroja.
-Lo se, pero igual quiero saber lo que tu sentiste, tu eres mi amiga…-dijo agarrándola de la mano fuertemente, con mucho cariño le dijo aquello, ya que ella conocía a su amiga, seguro que ese viaje fue muy duro para Hermione.
Sin decirle nada mas las chicas bajaron a lo que ahora era su colegio, estaba destrozado, a Hermione le dolió mucho ver el estado de lo que fue su hogar por 6 años, y por su cabeza se le paso la biblioteca, realmente esperaba que el santuario del conocimiento este en bunas condiciones, no podría soportar la idea de que algo les hubiera pasado a los millones libros que ella tanto adoraba.
-Hola…-les interrumpió una voz masculina, era Harry, se notaba que estaba algo muy nervioso, la castaña disimulo una pequeña sonrisa, tenia una leve sospecha de los planes de su mejor amigo, era mejor excusarse lo antes posible, ya que su amiga se había quedado mirando al pelinegro, se notaba que sobraba allí.
-Buenoooo yo me ver en que ayudo…-dijo, pero fue como hablar a la pared o a una armadura, que ninguno de los dos chicos le hizo caso, allí su sonrisa fue aun mayor. Tanto Harry como Ginny se merecían la felicidad del mundo, ambos había sufrido mucho, Harry tuvo que sobrellevar tantas cosas desde tan corta edad, para no decir desde siempre, desde los maltratos y la falta de amor de los Durlseys, a las millones de trampas, desventuras y dolores que le hizo padecer Voldemort a su mejor amigo, ella sabia que la única que podía hacerlo feliz era Ginny, la chica mas sincera, simpática, divertida y cariñosa que conoció en su vida.
-Tu dirás-dijo algo sonrojada Ginny, se sentía muy nerviosa, era como tener 11 años nuevamente, ya que sentía esas mariposas en su vientre y sabia que si llegaba a decir mas de dos sibilas, tartamudearía, seria una copia de su hermano Ron.
-¿Quieres acompañarme afuera?-pidió con mucha calma pero muy colorado. Ambos chicos fueron afuera, silenciosamente, Harry realmente no sabia como comenzar, tenia tanto que decirle, tanto que pedirle perdón. Sin que se dieran cuanta fueron guiados a su lugar favorito, aquel árbol escondido que de frente tenia el lago, se miraron y con una sonrisa tímida ambos se sentaron, Harry se apoyo por el árbol y Ginny se sentó alado de el, se agarro muy fuerte sus rodillas.
-Ginny yo… bueno tu sabes…
-Harry no fue tu culpa-el chico la miro asombrado-te conozco, se que sientes que la muerte de Fred y de los demás fue tu culpa, que todos estamos sufriendo por tu culpa, pero no es así, nosotros luchamos por una causa mas grande que ti, esto fue una lucha en búsqueda de una libertad, de deshacernos de él, de nuestra paz, Harry. Amo a mi hermano, y se que el quiso luchar y los demás también, por eso decidieron venís, quedarse esa noche, así que no intentes culparte ni hacerte responsable de los actos y decisiones de los demás-dijo muy seria, ella lo conocía bien.
-Eres asombrosa Ginebra Weasley… esta bien, sabes que no lo siento así, pero esta bien, con el tiempo tratare de pensar de esa manera-dijo aun con el alma herida, aquellas muertes eran cargas en su corazón, por que mas que Ron, ella y los demás que vio cuando bajo le dio las gracias y lo felicitaron, el se sentía culpable.
-Si y yo estaré a tu lado para recordártelo-dijo con una sonrisa.
-¿Qué?-dijo muy asombrado, ¿Ginny quería estar a su lado?, se sintió mas que contento, ¿ella le aceptaba nuevamente?-¿t-tu… me quieres to….
-¡Harry Potter, es la pregunta mas tonta que me has hecho!-dijo cambian su semblante por un ceño, pero al instante se acerco a él y con la ternura rebosando por su cara, le dijo-nunca me aleje, siempre te espere…-dijo acariciando con mucha ternura con un dedo la mejilla del pelinegro, el cerro los ojos al contacto con su piel, era una de las cosas que as extrañaba-te amo Harry, lo sabes, y nunca dejare de amarte, ¿así que haces el favor de besarme de una ves?-dijo con una sonrisa picara.
Harry no iba a esperar que le pida dos veces, acorto la distancia que había entre ellos y la beso con tanta euforia y amor, que le hizo imprescindible sus labios, y eran tan sabrosos como los recordaba, su lengua vago por su labio inferior, provocando que la pelirroja entreabriera su boca, introdujo con mucho anhelo su lengua y la suya la recibió, sus bocas se reconocieron luego de tantos meses, eran tan distintas como ellos, Harry tímido y ella audaz, pero en cuestión a besos los papeles se invertían, Harry necesitaba la cercanía de la pelirroja, se acerco aun mas y llevo sus manos al largo cabello de la chica, enterró sus dedos y esto desprendió aun mas su aroma a flores silvestres de Ginny, era como estar en casa nuevamente. Cuando el aire ya escaseaba, estos dos chicos despegaron sus labios, Harry le dio un corto beso y le dijo las palabras que tanto quiso decirle hace tanto tiempo.
-Te amo Ginny, con toda el alma-a la pelirroja le sorprendió tanto estas palabras. Harry nunca le había dicho con palabras los sentimientos que sentía por ella en su corta relación, ella lo sentía en cada acción que él hacia por ella, Ginny sabia que a Harry le costaba hablarlo por que en aquel tiempo influyan muchas cosas en él, la muerte de Sirius fue muy reciente y dolorosa, las cosas que el solo padecía, lo hacían un chico muy cerrado a cuanto sentimientos.
Desde que era pequeño a Harry, nunca le mostraron lo que es el cariño o el afecto, y luego llego Hogwarts, Ron, Hermione, sus amigos, su padrino, Remus, ella… y fue muy duro saber que todos ellos siempre estaban en peligro por él, por ello Harry era muy cuidadoso a decir con palabras sus sentimientos.
Fue inevitable que sus ojos color chocolate se le inundaran de lágrimas, era un momento tan preciado y tan especial escuchar aquellas palabras por Harry.
-Repítelo-dijo acariciando sus cabellos y apoyando su cabeza en su pecho.
-Te amo Ginny Weasley, espere tanto tiempo en decirte estas palabras, espero que sepas que siempre lo sentí, desde que desperté de mi tonta ensoñación, sabes que soy muy despistado-dijo riendo, ahora todo era tan fácil, estar con ella, decirle que la amaba, estar juntos, eso era lo mejor de todo-¿me harías el grato honor de ser mi novia, nuevamente?
-¡Si!... si…-dijo sacando lo mejor de los Weasley, ser atolondrado, y se tiro encima de el, en cada beso que se dieron ese mañana, se dijeron se repitieron, se ratificaron cuanto se amaban.
Mas que nada fue llevada por su curiosidad, quería saber su la biblioteca estaba como ella lo recordaba, como la había dejado. Por gracias a Merlín si lo estaba, sus libros estaban en perfecto orden, estante por estante, las sillas estaban bien arrimabas a sus largas mesas, el escritorio de la Madame Prince estaba tan pulcro como lo recordaba, se notaba que los libros no fueron muy usados aquel año. Le dio tanta nostalgia aquello, aquel lugar era muy especial para ella, tanto en los malos momentos como los buenos, la biblioteca estuvo para ella, cuando necesitaba terminar un trabajo, cuando necesitaba ayudar a Harry para alguna de los misterios que estaba resolviendo también, cuando necesitaba esconderse de Ron por alguna pelea o simplemente para estar sola y pensar en él, siempre estuvo.
-Hola-escucho, también conocía muy bien esa voz. Se giro y se encontró con su mejor amigo mirándola con una sonrisa de lado, esa sonrisa que hacia que sus piernas sufrieran una sensación a gelatina-sabia que estarías aquí, tenias que ver que su santuario estaba en perfecta condiciones, ¿no?
Se sonrojo, como siempre, él la conocía mejor que nadie.
-Bueno yo... pasaba por aquí y…-no quería admitir que él tenía razón.
-Siempre tan testaruda…-dijo negando y avanzando hacia ella, de pronto Hermione sintió miedo, ahora no había nada que les impida estar juntos, y eso le atemorizo-ven, sentémonos aquí-la invito a sentarse en unas de las mesas cercanas a la ventana, que tenia vista al estadio de Quiddich, el pelirrojo corrió una silla y se sentó en la mesa, siempre había querido hacer eso.
-¡Ron!-dijo acercándose a el, la sensación de miedo se fue-¡bájate de ahí, ese no es lugar para sentarse!
-Vamos Herms, ven siéntate, yo se que quieres hacerlo-dijo casi cantando, ese Ron, era el que la hacia reírse a carcajadas, aun si su voluntad no quisiera.
-No Ron, esto no es la Sala Común-dijo poniendo sus manos en las caderas, si tuvieran los uniformes, seria un día normal en Hogwarts.
-Vamos Hermioneee-dijo invitándola con esa mirada, que hacia que el lado de la castaña mas vulnerable se tambalee.
-Ron… ¿y si nos ve Madame Prince?-dijo como ultimo recurso, la mirada y la sonrisa conjunto hacia que Hermione sienta un calor especial.
-No esta aquí, ven siéntate conmigo-dijo palmeando la mesa, ella le miro un instante, sabia que había ganado, su frente no estaba fruncida y sus manos estaba dejando sus caderas, Hermione estaba cediendo.
Muy a su pesar Hermione se apoyo en la mesa y se sentó, no le miro enseguida, no quería admitir que él la convenció, miro sus pies que se estaban balaceando en el aire.
-Te queda bien mi remera-dijo para reanudar la conversación, sabia que esta era la importante, lo sentía, y había algo en su pantalón que pertenecía a ella y le quería dar.
-Oh si, muchas gracias… Ginny me la trajo con las demás ropas-dijo algo sonrojada, adoraba la remera, si pudiera la conservaría la ella.
-Si, vi que Gin te llevaba ropas y se que tu no tienes el estilo de la enana, por eso le pedí que me también te llevara esta-dijo agarrando la punta de una de las mangas, solo aquel contacto hizo que la piel de la castaña se erizare.
"Nadie mas que él me conoce tan bien, lo amo", pensó Hermione, y se animo a mirarlos a los ojos, estaban tan claros aquel día, que aun así, ella conociendo cada una de las mirada de su amigo, se sorprendió.
-Hermione ahora que estamos solos y que… bueno todo termino, yo quisiera de…-empezó con un valor desconocido Ron.
-Ron, no.
-¿Disculpa?-eso le tomo desprevenido.
-Que no tenemos que hablarlo ahora, con todo lo que esta pasando, con lo de Fred y…
-Hermione, para un momento-dijo tomándole una mano-primero que nada, lo que te voy a decir mi hermano Fred junto a todos los que me conocen, quería que yo te digiera esto, después, el tiempo es el correcto, ya no quiero guardarlo mas…-Hermione se había quedado quieta, preparándose para algo que ella desconocía-Herms tu eres mi mejor amiga en el mundo, también creo que la única que me puede llevar a molestarme tanto que mis oreja saldrían humo… eres mandona, obstinada y muy orgullosa, tienes una tendencia a que haga mis deberes aun cuando no quiero…-dijo con mucho energía y sonriendo, Hermione bajo la mirada, eso no iba por buen camino, pero Ron con su otra mano le acaricio la barbilla y la levanto para que le sostenga la mirada-… eres la que mas me cuida y me conoce… eres la única que sabe cuando me enojo de verdad o incluso cuando estoy triste… desde el primer día que te conocí, supe que me llevaría mal contigo… pero eso cambio cuando te vi tan valiente mintiendo por mi y Harry ante la profesora McGonagall, y desde allí fuete nuestro puerto seguro, mi puerto seguro, no seque haría sin ti, mi vida no tendría sentido sin mi mandona, sabelotodo Hermione…-dijo acariciando su mejilla, ella sonrió-… me es difícil decirte esto, por que bueno, tu eres la persona mas maravillosa y fantástica que conocí en la vida, pero aun sin saber que me dirás, yo te quiero decir que te amo Hermione, te amo, como a esa primera reprimenda que me diste, como aquella primera disculpa que te di, como al primer beso y sonrisa que me regalaste, no se como pero me enamore de ti, fue un tonto al no entender aquellas sensaciones que me provocabas antes, pero ahora que se que mañana despertaras y podrás retarme nuevamente, te digo que estoy enamorado de ti Hermione.
Ella se quedo pasmada antes las palabras de Ron, nunca había sido mas claro y sincero con ella, cada palabra le había dicho con amor, y mucha ternura, una lagrima traicionera había escaldo de sus ojos color miel, Ronald Weasley le amaba, ¡le amaba a ella! Podía bailar, saltar y gritar a todo el mundo que ella era la persona más feliz de la tierra, pero no podía hacerlo hasta que él se enterara de lo que ella sentía.
-Ron… yo…-él había bajado la mirada, a ella le relajo-sabes que tu no eres el único que se enoja, pues tu eres el ser mas bestia, sobre protector, celoso, obtuso y ciego que conocí, no hay nadie que me saca de casillas como tu, siempre tuenes que tenes la ultima palabra, nunca admites que te equivocas, ya lo se yo también-dijo adivinando lo que pensaba su amigo- y eres la única persona que me hace llorar con facilidad y tenes ganas de maldecir todo, tienes falta de tacto y eres tan pero tan angurriento, que asustas… pero todo aquello se me olvida cuando haces algo totalmente tierno y e desconectas, cuando sabes que necesito un rato as en la con los deberes, te quedas conmigo hacerme compañía, se que eres tu el que me encuentras las plumas perdidas o el que me alcanza los libros mas altos-dijo señalando a los estantes, el la siguió y sonrió-el que a pesar de tener muchas ganas de comer el ultimo pastelito, me lo da a mi, ¿sabes como te veáis aquel día que me rescataron del troll?-el negó con la cabeza-como un héroe, mi héroe, ¿Ron sabes cuanto te amo?-eso sorprendió mucho al chico, era correspondido, Hermione le agarro la cara con mucho cuidado, era el tesoro mas grande que tenia-desde que te conocí, aun con tu nariz sucia, me llamaste la atención de una manera particular, y desde allí no pude ser capas y ni quise dejar de sentir algo mas por ti, con todos los años que te conozco, con lo malhumorado que eres en las mañanas, y lo celoso también , no hay otra persona que ame mas en esta vida, tu eres la primera y ultima persona en quien pienso cada día, eres el motivo que yo me distraiga y que sonría, sabes que este es mi lugar preferido, por que puedo mirar al cielo y el me hace acordar a ti, por que tu eres el único que me trasmite una paz que me hace sentir bien y saber que todo ira bien, por que tu eres mi hogar, no se si es soy suficiente para ti, pero es que te amo, y…
-Hermione, como dices eso, yo soy poco para ti, hay tantos tipos mejores que yo y tu me dices que me amas, ¿al don nadie Weasley?-dijo con una risa triste.
-Ron tu eres lo justo para mi, no hay nadie mejor y mas valiente y mas hermoso y tierno que tu para mi, y no eres don nadie, eres Ron Weasley, eres el guardián de Grynffidor, eres el prefecto, eres el hermano mayor, eres el hermano menor, eres el mejor en el ajedrez, eres el cómico y cascarrabias amigo, eres mi mejor amigo, y mucho mas, eres de quien enamorada.
A Ron le salieron justa las palabras, pero no iba a decir que algo todavía no le convencía, el no era digno de una mujer tan hermosa y brillante como Hermione.
La chica vio que sus ojos todavía no estaban convenidos, y opto por hacer lo que mas quería hacia ya casi dos días, lo beso.
Aquel beso no fue tímido, tampoco premeditado, o apurado, fue sano, rico, despacio y desgustado.
Hermione aprendió que el labio inferior de Ron era lo mas dulce que había probado alguna vez, lo acaricio con su lengua, provocando que el chico emitiera un sonido muy gracioso, rió por lo bajo, le había hecho gemir, un leve y rico sonido. Aquel desliz de la chica dejo que Ron pudiera saborear la boca de Hermione, lejos habían quedado los tímidos gestos, ya que el chico sin soltar su pelea de lenguas se paro y atrajo aun mas a la castaña a su cuerpo, la chica dejo un espacio para el entre sus piernas, y hizo lo que mas quiso desde vio el cabello de Ron, acariciarlo, eran tan suaves como lo imaginaba, Ron hacia círculos pequeños en su espalda baja. El aire se agoto pero el pelirrojo no dejo de besarla, beso su mejilla, siguió un camino invisible por su cuello blanco hace tanto que quería hacerlo, subió una mano hacia su espesa cabellera, mientras que ella no dejaba que su boca dejara aquel lugar que se hacia pequeños escalofríos por su espalda.
-Eres tan hermosa… tienes una idea de cuanto lo eres-dijo en un momento de cordura, apoyando su frente en su mentón.
-¿E-en serio?-dejo muy agitada, Ron la había hecho sentir muy acalorada, ¿él pensaba que ella era hermosa?-esa mirada de inocencia que tienes puede das que cualquier cosa, no tienes una idea de lo loco que me tienes…-dijo besando su mentón-… por ello te quiero preguntar… si tu…
-¿Si?-¿aquello era lo que ella creía que era?
-Espera…-dijo dando un paso atrás y metiendo su mano en el bolsillo, caso una cajita negra-esto junto a mi varita fue lo que mas cuide en todo el viaje… es algo que mi padre me dio el día de la Bola de Bill, ¿te acordas que me nos interrumpió?-la chica muy sonrojada asistió-… bueno el me dijo que te lo de cuando me declare… y aquí estoy diciéndote que te amo, que no podría estar sin ti, así que…-dijo sacando una hermosa cadenita de plata con un pequeña lagrima de piedra de turquesa-… mi padre se lo dio a mi madre cuando se declaro… y yo quiero que sea tuyo, ¿quieres aceptarlo junto a mi pregunta de que si quieres ser mi novia?-pregunto y a medida que decía cada palabra, sus orejas se ponian mas coloradas.
-¡Ron!-dijo emocionada la chica, era la cosa más bella que había visto en su vida-¡Si Quiero!...-dijo agarrándole de la cara y dándole otro apasionado beso.
-Her…hermione, deja que te ponga la cadenita….-dijo algo agitado.
-Oh, si…-estaba muy colorada, le había besado muy audazmente. Cuando Ron aparto sus cabellos de a un costado y con todo el amor que sentía por ella, le coloco el collar.
-Esta piedra trae suerte…-dijo cuando la vio puesta le quedaba muy hermoso.
-Ya lo creo, me regalo un novio muy lindo-dijo algo sonrojada, pero muy contenta, Hermione lo examino con mucha curiosidad, era tan turquesa como los ojos de Ron, cuando el estaba sereno, era un pequeño pesado de él, y siempre lo iba tener con ella-muchas gracias.
-Te amo-dijo con convención, per con sus orejas coloradas, la mejor combinación para Hermione.
-Y yo te amo a ti-dijo sonriendo a no poder mas-te amo mucho…-y acarariciando sus cabellos le dijo al oido-Sabes que creo que no somos los unicos que hablamos-solto una risita contagiosa.
-Si, lo se, ya amenace a Harry-dijo el pelirrojo en su oido tambien.
-¡Ron!-dijo dandole un golspe sueva en el hobro.
-¿Qué?, es mi deber…. Soy el hermano mayor de la enana…-dijo con simpleza.
-Si pero Harry sabes que la quiere…-dijo mirandolo muy intensamente.
-Lo se, pero eso no quita que tenga la chrala con él…-dijo mirandola divertido y rio por lo bajo-… ademas el lo hizo conmigo tambien…
-¿En serio?-dijo muy contenta, ella considerada como un hermano a Harry, y que él pelinegro tambien la consideraba a ella, le dio muhco gusto, tenia un hermano, tenia un novio, y tenia los dos mejores amigos mas geniales que en el mundo, tanto magico como muggle, ahora lo unico que le faltaba era sus padres.
Bueno chicos aquí esta el capitulo, quiero dar gracias por los mensajes que dejaron, en todas partes jejeje, me sorprendió y me dio mucha cosita (en el buen sentido) jejejej pero gracias por todo!... este capitulo fue escrito luego de la influencia de mirar la película, luego de sentir que parte de unos de los libros que mas quiero, y de las pelis que me gustaron, este terminando. Espero que les guste, besos!
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