Un enorme agradecimiento a todos los que siguieron esta historia y comentaron mis capítulos. Los invito gentilmente a revisar mi galería de trabajos para mas shot o fic del mundo naruto y de parejas en particular. En las siguientes semanas estaré subiendo mas trabajos de todo tipo y espero con sinceridad contar con su apoyo. Saludos y gracias por todo.
CAPITULO FINAL: ATRAPADO Y FELIZ
Por muchos días Sasuke se mantuvo casi en completo silencio. Solo cuando lo visitaba Hinata o entre algunas preguntas de tipo médico de Sakura, tenía leves respuestas sin mucho interés. Las mujeres trataban de animarle y sacarlo de ese estado de mutismo. En cambio Naruto, aun cuando en las noches se acababan las visitas y tenían la oportunidad de charlar en soledad, nunca hablaba del escabroso tema. El rubio Uzumaki entendía la situación mucho mejor que Sakura o Hinata. Era muy duro saber que alguien había sacrificado su vida para salvar la suya. Era difícil para Sasuke entenderlo. ¿Por qué razón las personas llegaban a tal extremo por alguien como él? Primero su amado hermano mayor. Y ahora también Karin. Incluso Hinata teniendo toda razón para odiarlo por lo ocurrido hace tiempo, aun así se quedaba cerca. ¿Cómo continuar viviendo alrededor de personas que lo amaban o lo protegían sin merecerlo? Sasuke simplemente no lo podía entender.
Sasuke y Naruto estaban más enfocados en sus situaciones personales que en los líos del oficio Shinobi. Gracias al cielo el Hokage se había encargado del problema. Mientras tanto, solo podían enfocarse en la recuperación. El asunto de Katsuhiko Homura había enseñado que tanto Naruto como Sasuke no podían relajarse. El mundo ninja estaba en paz, pero esa situación podía no durar durante mucho tiempo.
Con el paso de los días y gracias al aporte regenerativo del Kyuubi, Naruto terminó por recuperarse completamente. El rubio estaba ansioso por reiniciar sus entrenamientos para volver a tener el gran nivel de antaño. Su vínculo con el zorro demonio había recobrado la mayor parte de su fuerza, y pronto volverían a ser uno en combate. Por supuesto, Sakura no estaba para nada de acuerdo con permitir que Naruto comenzara a esforzarse tan pronto. Además, tenían otras cosas de las cuales preocuparse:
-Ah ¿Naruto? –Susurró a su oído la pelirosa cuando se abrazaron a la salida del hospital- tenemos algo más importante que hacer, antes que vuelvas a entrenar.
-Huuummm….je je je…-sonrió malicioso el rubio rodeando la cintura de la chica- ¿te refieres a…?
-Me refiero a…-continuó ella con mirada pícara- que mis padres….quieren hablar contigo.
-¿Tus padres? –balbuceó Naruto sintiendo un escalofrió- ¿Y qué quieren de mí?
-Hablar….sobre ciertas cosas….-Sakura se sonrojaba cada vez más- que no deberíamos hacer….-Naruto comenzaba a incomodarse-…antes de casarnos.
-¿Estoy en problemas, verdad?
-Muchos….-añadió la pelirosa divertida, pero sin dejar de abrazarlo- ¿Pero no retrocederás en tu camino cierto?
Pero a Naruto no le importaba para nada. ¿Acaso creían los padres de Sakura-chan que lo iban a presionar en este asunto? ¡Muy por el contrario! Sin lugar a dudas quería que todo sucediera rápido. Que Sakura-chan fuera su esposa, que fuera su vida y que por fin vivieran juntos para siempre. Que pudieran formar una familia. El Uzumaki no sabía cómo trasmitirle a su novia esa gran verdad de su alma. Así que decidió seguirles el juego a todos. Porque en definitiva, el sendero adonde estaba siendo llevado era exactamente el soñado desde siempre. Entonces Naruto abrazó a su novia, y besando el delicado lóbulo de su oído le dijo:
-Me rindo….estoy en tus manos Sakura-chan.
-¿Uzumaki Naruto rindiéndose? –Respondió graciosamente la pelirosa y se besaron suavemente- te desconozco Baka.
-A veces…debes perder para ganar.
-No creo que estés pensando en perder….
Y se besaron sin importar nada más. Porque entre ellos había poco más que se podían decir sin que el otro no supiera. Habían recorrido un largo y espinado camino para estar juntos. Pero esas heridas del pasado, venían en el presente a consolidarlos más. En el futuro seguramente surgirían nuevos problemas. En toda pareja era inevitable por mucho que se amaran. Pero ellos eran conscientes que las dificultades del porvenir, no podrían nunca igualarse a lo que ya habían superado. Y que sin lugar a dudas les daría la fuerza para superar lo que sea.
-Te amo Sakura-chan….
-Pero no más que yo a ti Naruto…-respondió ella sintiéndose en el cielo por el abrazo de su pareja.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
La situación del ataque hacia Naruto estaba solucionada. Kakashi apareció una tarde por el cuarto de hospital y obtuvo la información necesaria de Sasuke y Naruto sobre los movimientos de Katsuhiko Homura y su equipo. También consiguió de Sai y Anko, absolutamente todos los datos restantes del prisionero implicado en el asunto, que aún conservaba la vida. Kakashi sospechaba que el joven Homura asesinado por el Kyuubi, obtuvo ayuda de sus familiares para portar sellos de captura con los que intentó controlar y sellar al zorro demonio. Kakashi finalizó la investigación con una orden tajante. En los cuarteles ANBU, en secreto del consejo de clanes y los registros de la aldea; Midoshi Tanaka Chunnin de clase regular y perteneciente a equipo 24 liderado por Katsuhiko Homura, fue ejecutado y su cuerpo enterrado en un lugar secreto.
Enseguida Sai y Anko se ocuparon de viajar hacia la zona de batalla para limpiar todo rastro del suceso pasado. Los informes dirían a quienes reclamaran las desapariciones, que el equipo conducido por el joven Homura había muerto en misión de clase A. la realidad era que merecían ser denunciados como traidores y manchado el honor de sus clanes. Pero Kakashi entendió que iniciaría un peligroso juego de venganzas, y no habría orden o paz.
El Hokage siempre en los años que sucedieron a la gran guerra, se había preguntado a si mismo ¿Por qué razón no había quitado el nombre de Obito Uchiha de la piedra de los caídos? Después de todo el tiempo pasado, Obito había terminado siendo un traidor a Konoha, que no merecía estar junto al nombre de los héroes. Había pasado el tiempo, y ya no se paraba durante horas a contemplar la piedra llegando tarde a todo compromiso imaginable. Le daba vergüenza, le producía desazón.
Usualmente el Hokage se preguntaba si realmente merecía todo lo que tenía. Ser el líder de la villa, ser apreciado y respetado. Tenía a tres estudiantes que lo apoyaban y a sus particulares modos lo apreciaban. Los cuales eran herederos de los antiguos Sannin por contratos, poder y respeto. Por eso, cuando tuvo que tomar la determinación de sumar los nombres de todos esos traidores que habían intentado asesinar a Naruto. Por fin Kakashi comprendió que esos nombres y esa piedra de los caídos, eran la idea del valor y compromiso a Konoha. A pesar que los ideales y las realidades de esas vidas que terminaron abruptamente, fueran perfectamente opuestas. El ejemplo valía más que el castigo, la piedad valía más que la vergüenza. Y él tenía que ser el Hokage ahora, aunque no lo mereciera tanto como otros que murieron por la paz. Aunque su mejor amigo hubiera sido un traidor, aunque su compañera Rin muriera por su mano para salvar a la villa. Por la muerte de su sensei, por las vidas que se perdieron en las guerras. Hatake Kakashi tenía que ser el Hokage que cargara con las culpas, las mentiras y el dolor. Era su karma, era su costo. Saber que muchos muertos merecían la vida, y muchos traidores merecían la deshonra. Pero por el bien de Konoha, nada sería como debería ser.
Kakashi ordenó colocar los nombres de esos traidores en la piedra de los caídos. Y se quedó parado junto a los hombres que trabajaron esculpiéndolos. Los escoltas del ANBU lo vigilaban de cerca, y atestiguaron como cada nombre del equipo de Katsuhiko Homura era tallado para siempre. Tal vez no merecían estar ese lugar de honor, pero los niños que serían los ninjas del futuro, podrían tomar inspiración y mejor ejemplo de unos héroes falsos, que de traidores reales.
Kakashi dispuso apenas llegó a la oficina que la familia Homura fuera vigilada. Estaba casi seguro que si algún anciano estaba implicado, no movería un musculo por levantar sospechas. Después de todo, con las amenazas del Hokage aun apunto de ejecutarse. Cualquier intento de traición, o cualquier rumor desviado sobre las verdaderas circunstancias de la muerte de esos Shinobi. Y las consecuencias serían fatales para el clan del fallecido Katsuhiko. Y evitaría la responsabilidad de ninguna forma. Porque ese era su principal responsabilidad como Hokage. Proteger las nuevas generaciones desde las sombras.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Sasuke cada vez estaba más molesto con su estadía en el hospital. Lo cierto fue que le tomó bastante más tiempo del esperado recuperarse. Todo por su tozudez, porque estaba empecinado en comenzar a entrenar cuando claramente su cuerpo no podía. Solía escaparse de su cuarto y causaba problemas a Sakura y todo el personal del hospital. Tanto Naruto como la pelirosa, intentaban hablar con él sobre estas actitudes. Intentaban que comprendiera, pero Sasuke parecía completamente cerrado al dialogo.
Cierto día, fastidiado de no poder escapar de la implacable vigilancia de Ino y Sakura. Sasuke decidió compartir algo de su molesta angustia. Y fue con Naruto, con quien pudo charlar brevemente sobre lo que sentía.
-Necesito salir de aquí Naruto…
-Debe ser el infierno tener una pierna enyesada, -admitió el rubio parado junto a la cama- pero tendrías que tomarte las cosas con más calma dattebayo.
-No puedo estar aquí, - dijo el moreno gruñendo del disgusto- necesito ir a…
-¡A NINGUN LADO! –Estalló molesta Sakura apareciendo por la puerta- ¡Esa pierna no se tiene que mover y su dueño tampoco!
Sakura se fue del cuarto luego de 10 minutos de revisiones y regaños. Naruto estaba a punto de estallar en risas al ver el fastidio de Sasuke. Se comportaba como crio caprichoso, justo como cuando no se cumplían sus deseos. Naruto tampoco lo podía evitar, por eso mismo eran amigos. Ambos poderosos y en su modo muy competentes, pero siempre irresponsables e inconscientes.
-tengo que salir de aquí Naruto…-susurró Sasuke como un secreto apenas Sakura se había ido- ayúdame…
Lo divertido del asunto terminó. Naruto había sido llamado por su nombre y en la misma frase Sasuke le pedía ayuda. No había registro de que algo así hubiera sucedido antes, ni que en alguna ocasión futura volviera a suceder. Solo tuvo que pensar algunos instantes Naruto, para adivinar que quería hacer Sasuke con ese tiempo fuera del hospital. Y sucediera lo que sucediera con su pierna, el moreno necesitaba con urgencia cumplir esa "misión".
-Mañana….-asintió Naruto al pedido- te cubriré y más te vale que aproveches el tiempo. Solo espero que Sakura-chan no me deje de arrastre por ayudarte en esto.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Al día siguiente, luego del horario del almuerzo. Sakura hacia la ronda por el hospital y finalizaba como siempre en la habitación al final del pasillo, la de Sasuke Uchiha claro está. La cama más cercana a la puerta había sido de Naruto por bastante tiempo. Detrás de la blanca cortina que dividía el cuarto por la mitad, la cama de Sasuke junto a la ventana. Cuando ingresó al cuarto ese día, Naruto estaba recostado cómodamente en la desocupada cama cercana a la puerta, la cortina cerrada en la división del cuarto y la mirada del rubio traía un dejo de picardía.
-¿Qué haces aquí? –Consultó ella acercándose junto a Naruto y acariciándole con suavidad su cabello dorado- sabes que los horarios de visitas ya terminaron. Sasuke debe descansar y yo…
-y tú debes relajarte un poco…-respondió Naruto divertido y sentándose en la cama- desde que salí de este hospital que no podemos vernos todos los días.
La pelirosa sonrió, ambos estaban muy "mimosos" en cuando podían. Aunque las ocasiones se habían reducido sustancialmente desde que Sakura ya no podía ir a "entrenar" a la casa de Naruto. Sin embargo, el rubio no parecía dispuesto a dejarse desanimar por detalles mínimos. Así que simplemente palmeó sobre el colchón, invitándola a acercarse.
-Claro que no…-sonrió ella alejándose un paso- tengo trabajo.
-¿Me negaras ayudar un poco a… relajarte ttebayo?
-¿La técnica de los masajes otra vez?
-Si…jujuju…solo que esta vez va a funcionar mucho mejor.
-¿Y por qué razón funcionaria tu trampa?
Enseguida Naruto la tomó de un brazo y la atrajo hacia la cama. Ella se dejó conducir mansamente aunque por supuesto, no le permitiría ir demasiado lejos considerando el lugar público.
-Tengo una contractura….aquí….-dijo ella dándole la espalda tocando su hombro derecho- si fueras tan amable…
Algunos minutos después, Sakura estaba recostada en la cama boca abajo. Naruto otra vez había logrado sacarle la chaqueta blanca del hospital, y mientras charlaban suavemente sobre los días pasados, Sakura comenzaba a adormecerse. Realmente estaba cansada luego de tanto trabajo. Por supuesto el rubio aprovechaba para tocarla sin ningún límite. Ella era suya. Poder acariciarla, poder tocarla. Era algo embriagante para Naruto. Como si fuera una especie de droga.
-Quiero estar siempre así…-pensaba Sakura cerrando sus bellos ojos muy cómoda- ¿Cómo puede sentirse tan bien?
-Esta noche…. ¿podemos vernos Sakura-chan?
-No… -susurró ella tratando de mostrarse seria- mi madre ha dicho que hasta la boda, se cancelan los jueguitos. O se lo dirá a mi padre y la pasaremos muy mal.
El dejó de masajear la espalda de la joven, le divertía bastante que ella complicara el asunto. Después de todo, no se podía pedir ningún tipo de control en Naruto. Tendría que ser Sakura quien fuera la voz de la razón en esa pareja. Pero no hoy precisamente.
-Entonces tendrás que compensarme ahora Sakura-chan….-señaló el rubio sentándose recto a un costado de ella, y tomándola de la cintura la condujo para se colocara frente a él.
-Naruto….huummm… ¿Qué haces? ¿Acaso estás loco? Estoy trabajando….-balbuceó la pelirosa que fue obligada a montarse con las piernas abiertas sobre los muslos de su pareja, quedando frente a frente.
-soy tu paciente más grave, -respondió Naruto travieso, mientras combinaba besos al cuello con fogosos ataques a los labios- necesito que me revivas.
-no me quites la ropa….-indicó Sakura haciendo un ligero puchero, y sin embargo no se apartaba- aquí no podemos. ¡Y no me toques así que no soy de hierro Baka!
Las manos de Naruto estaban repartidas entre manosear el estupendo trasero de su novia envuelto en licra, y terminar de arrebatarle las prendas que ella luchaba por conservar en su lugar.
-Estás loco si piensas que voy a hacerlo aquí, a tres pasos de la cama de Sasuke –Gruñó ella bajando la voz y temiendo que el moreno escuchara- ¿Por cierto….que pasa aquí? Tú nunca permitirías que alguien me viera desnuda ¿Verdad?
Ambos se detuvieron, ella comenzaba a razonar el asunto. Naruto sabía que si no actuaba para distraerla, recibiría la paliza del campeonato. Siguió acariciándola y tratando con un poco más de rudeza que desvestirla. Pero ya había reaccionado y no se iba a dejar fácil.
-Ni loca Naruto…. ¿me estas oyendo?
-El Teme está dormido…- sonrió Naruto sin dejar de mirarla como un depredador- agregue en su almuerzo algunas pastillitas para que no nos moleste.
-¿Lo drogaste? –consultó sorprendida.
-Para que no moleste con sus quejas….
Algo no le cuadraba a Sakura evidentemente, ya que terminó de liberarse de agarre de su novio para ponerse de pie y abrir la cortina que dividía el cuarto. Si acaso Naruto había permitido que el paciente escapara, lo pasaría muy mal. Sasuke estaba recostado de lado, bajo la sábana blanca. Respiraba pesadamente y parecía desmayado. La bandeja con su almuerzo estaba a medio terminar sobre la mesita de luz, el postre estaba a medio comer también. Sakura estuvo a punto de acercarse a revisarlo con chakra cuando sintió el inconfundible ruido de la cerradura en la puerta de salida. Enseguida se volvió para observar que ocurría, Naruto acababa de cerrar la puerta y asegurarla para que nadie entrara.
-Ven a la cama…..-le animó perverso con esa sonrisa del niño que prepara una jugarreta –no te va a pasar nada…je je je.
-Pero solo masajes….-le aclaró la joven aunque no pudo evitar soltar un gesto de excitación, ante lo que realmente iba a ocurrir -¿De acuerdo?
Sakura corrió la cortina dividiendo el cuarto nuevamente. Se acercó a la cama obediente, y a pesar de la locura que era Naruto Uzumaki en su vida, se decidió a vivirla justo así. A mil por hora, a todo fuego, al máximo volumen. Con Naruto nunca se podía esperar menos. Eso ella lo tenía muy en claro, y aunque jamás lo admitiría abiertamente, era lo que más amaba de su futuro marido.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Ambos Shinobi caminaban por la aldea en una calle no muy transitada. Habían decidido rodear el centro de la villa para evitar que alguien pudiera identificar a Sasuke. Naruto se había encargado de todo, comprar las flores, proveerle un clon para que lo reemplazara en su cuarto, y otro para ayudarlo a caminar, además colocarle su chaqueta naranja y negro sobre los hombros. Sasuke estaba con la bata blanca del hospital y ayudado por una muleta y el hombro de su amigo Uzumaki, caminó con dificultad hacia su objetivo.
Les tomó bastante más de lo previsto, pero finalmente Sasuke y el clon de Naruto llegaron al cementerio de la aldea. Pasando por la zona de las lapidas regulares, ellos continuaron hasta llegar a la zona rodeada de árboles y hermoso verde. La piedra de los caídos, ese lugar donde el nombre de Karin Uzumaki yacería por siempre. Ambos hombres contemplaron la roca un buen tiempo. En silencio, como si no hubiera nada para decir. Naruto sabía que el dolor de Sasuke estaba carcomiéndolo. Se sentía herido en su orgullo, se sentía una basura por ser el causante de la muerte de esa chica. Naruto podría haber ensayado miles de argumentos sobre el honor y los accidentes que a veces ocurren. Pero sabía que Sasuke Uchiha solo necesitaba silenciosa compañía. Ninguna palabra le devolvería a Karin la vida, ninguna frase convencería a Sasuke de que no era el culpable de su muerte.
-Es curioso… -dijo levemente el moreno luego de un rato largo- estoy aquí luego de luchar un par de semanas para venir. Y ahora no me sabe a nada.
Naruto no dijo palabra, era mejor que el moreno descargara algo de peso aunque solo sea para mostrarse rudo. El mediodía en Konoha era apenas nublado, aunque en los corazones hubiera pura lluvia de pena.
-una vez intente matar alguien….-añadió Sasuke- y lo hice atravesando el cuerpo de Karin con mi ataque. No podía ver, estaba ciego aunque mis ojos funcionaban muy bien. ¿Lo entiendes?
-Una vez me hablaron del honor, -señaló Naruto recordando las charlas con los sapos ermitaños- honor es…. "Lo que estás dispuesto a entregar por beneficio de otros" somos ninja, nuestro trabajo es entregar todo por Konoha. No tiene que ver con matar, ni con robar, ni siquiera con luchar. Es nuestro voto, lo que hacemos para beneficio de Konoha. Creo que Karin no creía en eso, pero una vez salvaste su vida y ella creía en devolverte esa oportunidad.
Ambos lo notaron, alguien más lo había seguido hasta ese lugar. Cuando fijaron la vista en el sendero, la muchacha caminaba con flores en su mano directo hacia ellos. A fuerza de costumbre Hinata Hyuuga sabía a la perfección como rastrearlos. Aunque con el paso del tiempo, ya no necesitara hacerlo furtivamente. Hinata sonrió a ambos hombres, y se colocó junto a ellos en silencio. Tenía un bonito ramo de lilas en sus manos, pero no las depositó junto a la piedra. Al igual que Sasuke, no parecían querer soltar las flores.
-Bueno….-dijo Naruto ante el silencio extraño que se formó- creo que debo ir a averiguar si mi cuerpo original está muerto, o solo agoniza.
-¿Colocaste el clon para reemplazarme? –consulto Sasuke apenas.
-Hai
-¿La comida con el somnífero como planeamos? Recuerda que ella es médico y puede olerlo.
-Aja
-¿Te quedaste en el cuarto para distraer a Sakura y que no revise mi supuesto cuerpo?
-Creería que si
-¿Y entonces que te preocupa? –Definió Sasuke ante una Hinata que casi contenía la risa con dificultad- ¿No me digas que no sabes mentir?
-Se mentir….pero….etto…-Naruto se ponía más y más rojo- ella sabe como sacármelo todo.
De acuerdo eso fue gracioso. Tanto que hasta Sasuke sonrió ante la risilla de Hinata. El moreno observó con cierta sorpresa los gestos de la joven Hyuuga. Sin dudas hace algunos meses ese comentario le hubiera dolido mucho. Considerando el nivel de "cercanía" que eso implicaba en Naruto y Sakura. Pero ahora parecía más bien, "divertida" del nivel de atracción mutua que tenían esos dos amigos. Y de la influencia que la pelirosa tenía sobre el Uzumaki. Charlaron solo un poco más, Naruto arreglo disiparse ahí mismo si Sasuke prometía regresar pronto al hospital. El moreno dijo que tomaría otros 20 minutos más, y que regresaría aunque sería todo un reto saltar al techo del segundo piso para ingresar por la ventana, tal como antes habían salido con la ayuda del clon.
-ji ji ji….déjamelo a mí…-dijo Hinata de pronto- lo acompañaré, y lo ayudaré a subir.
-Bueno Hinata…-intentó agradecerle Sasuke sorprendido- veras yo…
-¡Perfecto! –exclamó Naruto interrumpiendo y declaró antes de desaparecer- ¡Cuida al teme por mi Hinata!
-Dobe idiota…-gruñó Sasuke molesto ante la desaparición del clon- no soy un perro.
Hinata y Sasuke se quedaron solos. Ella se puso justo al lado del moreno, y observaron la piedra de los caídos. Durante los días pasados, ella había sido con quien más Sasuke había entablado dialogo. Cosas triviales, comentarios sobre lo que a diario ocurría en la aldea. La muchacha jamás había mencionado nada sobre Karin, esperaba que fuera el Uchiha quien iniciara esa conversación. Sasuke luego de un rato en silencio, decidió inclinarse levemente para dejar las flores junto a la roca tallada. Pero cuando iba soltar el ramo, se arrepintió, las rosas de color sangre las había elegido recordando el cabello de la Kunoichi. Usualmente, los claveles blancos hubieran sido una elección adecuada, pero Sasuke nunca había destacado en su vida por ser "adecuado".
-deberías dejarlas en su tumba, -señaló Hinata ante las dudas del joven- allí me dirigía cuando los vi cruzar la calle. Aquí es donde venimos a buscar inspirarnos, -indicó la muchacha y Sasuke tuvo el reflejo de encontrar el nombre de Neji Hyuuga entre todos- pero es en el cementerio donde los recordamos y les dejamos flores.
-¿Acaso era tu amiga? –consultó el moreno dudando- según recuerdo no se llevaba con las mujeres, en especial aquellas se me acercaran a menos de 2 kilómetros.
Nuevamente ella sonrió tímidamente, recatada, aunque tenía ese aire de tristeza que acompañaba el momento. Sin elaborar una respuesta, Hinata tomó del brazo a Sasuke y lo ayudó a caminar, lento pero seguro. Hablaron poco, porque ninguno tenía mucho por decir. Extrañamente Sasuke se sentía más tranquilo con Hinata a su lado. La última conversación que tuvieron no fue agradable para ninguno. El sentía que se había equivocado con ella, que le debía una disculpa.
-¿Crees, que puedas perdonarme?
En ese momento ingresaron al cementerio, mientras ella guiaba a su compañero, no parecía responder a la pregunta. Tal vez no podía perdonarlo, se había comportado como un cerdo y Sasuke lo sabía. Después de esa noche de sexo, la había echado de su casa, como si fuera tan solo un objeto de desahogo. Y eso estaba mal. Hinata tenía derecho a estar furiosa.
-Esa noche no pensé lo que hice, -intentó explicarlo Sasuke- yo no merezco que me perdones, pero al menos quiero que sepas….-ella se detuvo y se miraron a los ojos- que no me arrepiento de lo que hice en la noche, sino de haberte alejado en la mañana.
Hinata no emitió ningún gesto o palabra, eso confundió a Sasuke y sin embargo seguía caminando hacia la lápida buscada. Les tomó algunos minutos más llegar, Sasuke no estaba en condiciones de andar mucho tiempo y cada segundo era más doloroso para su cuerpo. Aunque en particular lo que más lo molestaba era la imposibilidad de leer las reacciones o actitudes de las personas en la vida civil. Eso era lo que más le fastidiaba. Sasuke por mucho tiempo creyó que solo había venido al mundo para luchar. Que ser ninja no era una parte de él, sino un todo completo. Esa fue la razón principal para que las mujeres en el pasado no le interesaran. Era cierto que se había prometido a si mismo restaurar su clan, pero esa promesa de un niño parecía tan lejana, tan irreal.
-Ella me dijo algo esa noche….-balbuceó Hinata sacándolo de su pensamiento- Karin-san era una buena mujer.
-¿Qué te dijo? –consultó Sasuke cuando justo llegaron frente a la lápida con su nombre.
-Me dijo…"Sasuke-kun nunca pedirá ayuda, es demasiado orgulloso. Pero la necesita" –Recordó Hinata y depositó la ofrenda de flores sobre la tierra- Por muchos días lo estuve pensando, lo que Karin-san quiso decir. Sé que eres fuerte, que como ninja tal vez nadie pueda igualarte pero…
-Naruto me ha superado…
-Pero Naruto-kun es tu amigo, juntos se hacen más fuertes. No necesitas ayuda para eso.
Otra vez el silencio, ahora fue Sasuke quien con dificultad se inclinó a dejar las flores. Rosas y lilas otorgaban un bonito cuadro quitándole fealdad a la fría tumba. Sasuke solo podía recordar un funeral al cual asistió. Llovía en la aldea, y el equipo 7 despedía al Sandaime Hokage. Eran otros tiempos, cuando con el viejo Sarutobi parecía morir el abuelo de todos. Karin tal vez no sería apreciada o recordada por todos al paso del tiempo. Pero Sasuke sabía que era como una cicatriz en su cuerpo, jamás dejaría que su memoria la pierda.
-A veces pienso que debería irme de nuevo… –Indicó Sasuke serio y la muchacha lo escuchaba con atención- No quiero desertar, tampoco alejarme del Dobe porque seguro se meterá en un problema distinto, y tendré que ir a sacarlo. Pero al mismo tiempo, todos los que se acercan a mí…
-¿Mueren? –Sonrió apenas la joven mirándolo a los ojos- ¿Crees que mereces estar solo?
-No quiero perder a más gente. –Resolvió confesar el moreno- no quiero más tumbas a las cuales visitar. Y tu deberías alejarte de mí….-señaló sin ánimos- no quiero que nada te ocurra.
Ella se detuvo y se pararon frente a frente. Bajo la vista Hinata, como buscando la fuerza necesaria para decir lo que tenía que decir:
-te perdono Sasuke…..-indicó con suavidad- ambos estábamos confundidos y pensando en alguien más esa noche. Pero eso no significa que merezcas estar solo, nadie merece sufrir abrazado a sus recuerdos.
-después de todo lo que hice….
-Puede que nadie crea que mereces otra oportunidad, -continuó la muchacha- pero Karin si lo creía y yo también lo pienso igual. Porque cuando Naruto-kun iba a morir, tú a riesgo de tu vida te interpusiste para salvarlo. Conseguiste las plantas para curarlo, luchaste por él. Eso no lo hace alguien de malos sentimientos.
-Eso significa….-respondió Sasuke calmado- ¿Qué….nosotros?
-Me…me….gustas….-añadió sonrojándose Hinata y bajando la cabeza- en mi familia no serias bienvenido si acaso yo conservara mi pureza, pero ahora…
-Hinata Hyuuga…-susurró con voz profunda el moreno y con su mano tomo el mentón de la chica suavemente para que lo mirara- eres el ser más puro que he conocido. Si acaso tu familia no lo acepta, yo de cualquier forma quiero….protegerte.
Ni siquiera sabía por qué lo dijo, su corazón latía desesperado, lo único que supo es que su cuerpo había dejado de dolerle desde que ella lo había perdonado. No sabía exactamente adonde llegaría esa relación, no sabía precisamente si serian una familia en un futuro. Pero si antes había estado preocupado por como educaría a sus hijos en un futuro, realmente ahora quería que fueran como Hinata. Que tuvieran esa pureza del corazón.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Hinata y Sasuke ingresaron por la ventana del cuarto en el hospital. Había pasado casi una hora desde que Naruto lo había sacado con la ayuda del clon. Hinata le prestó el hombro y tomándolo por la cintura saltaron por el techo, ingresando furtivamente. En el cuarto, el clon que imitaba a Sasuke ya no estaba. La cama estaba desordenada y Sasuke había escuchado una leve explosión apenas pisaron el techo. Naruto lo había escuchado venir, y desaparecido la evidencia.
-No es tan estúpido como aparenta…-pensó Sasuke divertido
-Sasuke…alguien estaba golpeando la puerta del cuarto…-señaló Hinata ante el evidente ruido.
-¡¿frentona estas ahí?! –Gritaba Ino Yamanaka golpeando la puerta con fuerza- ¡no puedo creer que haces esas cochinadas en el trabajo! ¡Abre la maldita puerta que Shizune-sempai vendrá en cualquier momento!
-Sasuke….-balbuceó Hinata sin saber qué hacer.
-Escóndete detrás de la cortina, -le indicó el moreno ayudándose con la muleta para llegar a la puerta- veré que quiere esa mujer escandalosa.
-¡te digo que abras la puer….ta…!-se quedó helada Ino cuando quien le abrió fue Sasuke Uchiha, todo sudado y jadeante por el cansancio- ¿Sasuke-kun? Pero…. ¿tú estabas aquí en el cuarto todo el tiempo?
-intentando dormir estaba….-señaló como lo primero que se le había ocurrido- obviamente tus gritos me han impedido continuar.
-Pero….-balbuceó confundida la Kunoichi- si escuche gritos y….venían desde aquí…creo…
-¿Gritos? –se pregunta por dentro Sasuke que recién comenzó a notar como la cama desocupada del cuarto estaba completamente revuelta, había sabanas por doquier- no…no creo que sea de este cuarto –definió no muy convincente.
El viento ingresando por la ventana eligió justo ese instante para soplar fuerte, y la cortina divisoria se movió de más. Tanto Ino como Sasuke vieron las piernas de Hinata Hyuuga, paradita detrás de la división. El hombre se quedó sin palabras, Ino abrió la boca llena de sorpresa y luego miró a Sasuke que no sabía cómo explicar lo que parecía estar sucediendo.
-No es lo crees…-indicó el Uchiha anonadado.
-Santo Kami dulce….-sonrió maliciosa la rubia- yo pensando que la frentona se había encerrado con el Baka de su novio para joder, y resulta que el seriecito del equipo estaba…
-¡No es lo crees Yamanaka! –Sasuke estaba rojo como un tomate y Hinata no estaba mucho mejor apareciendo por detrás. Casi echaba humo por los oídos de la vergüenza.
-No claro, por supuesto que no….-añadió Ino guiñándoles un ojo con picardía- mejor me aseguraré que nadie venga por…. ¿digamos otra hora? Adiós Hinata-san, adiós Sasuke-kun. –les envió un besito en el hueco de su mano.
Ino se fue muy contenta por el pasillo dejándolo a Sasuke totalmente derrotado. Si acaso pensaba mantener en secreto lo que había pasado con Hinata, ahora sería prácticamente imposible. Que Ino se haya enterado, era equivalente a que lo supiera la villa entera. Era cuestión de días.
-No te preocupes por eso Hinata…-intentó recomponerse Sasuke cerrando la puerta, mientras la chica colocaba un poco de orden al cuarto.
-Estaremos bien…-sonrió la joven sonriendo tímidamente- vaya….parece que un tornado ha pasado por el cuarto.
Sasuke no entendía bien que había querido decir Ino con lo de "esas cochinadas". Pero cuando junto a Hinata encontraron una bota de Sakura y los pantaloncillos de Naruto, entendieron bien que habían estado haciendo el Uzumaki para distraer a la Kunoichi médico.
-¿Cómo habrá hecho para escapar de aquí? –consultó la joven Hyuuga con curiosidad, luego de haber puesto en orden el cuarto.
-el Dobe siempre tiene una carta bajo la manga…-anunció Sasuke acostándose en su cama agotado- el idiota domina "Hiraishin no jutsu", seguro lo ha utilizado. –Sonrió apenas no pudiendo ocultar la diversión que sentía- Le voy a partir el cráneo por habernos echado este problema a nosotros.
-O más bien tendrás como presionar a Sakura-san, para que te deje salir del hospital…antes…
Sasuke la observó perplejo, ella había dicho exactamente lo que él pensaba, al mismo tiempo. Se notaba que lo conocía bastante bien. Ambos se miraron y sonrieron, no podían dejar de imaginar el rostro de Sakura cuando tuvieran la oportunidad de devolverle su bota perdida.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Naruto y Sakura aparecieron en un destello dorado justo sobre la cama del rubio en la casa Uzumaki. El joven observó divertido el kunai con el sello que había dejado clavado en la mesita de luz de junto. Había sido perfecto. En el hospital habían estado en lo más rico cuando los ruidos de la puerta los quitaron de concentración. Como acto reflejo, se levantaron a recoger las prendas desperdigadas, y justo cuando Sakura se sentaba en la cama para comenzar a vestirse, Naruto la abrazó por detrás para en un instante poner a los dos, lejos de miradas indiscretas.
-¡oh no Naruto espera! –jadeaba agotada la pelirosa que se vio de repente en un cuarto distinto- Ino estaba gritando afuera y…
-shhh…no te preocupes por nada amor mío…-sonrió el que habiendo recolectado la experiencia de sus clones supo que Sasuke había regresado al cuarto momentos antes- el teme se va a encargar de abrirle la puerta.
-pero…no se tiene que ahhh…. –Naruto estiró la mano dándole un ligero pellizco en un pezón y arrastrándose con velocidad por la cama la sujetó con sus brazos firme- no Naruto….espera….
Sakura torció levemente el cuello y se besaron profundamente, su cerebro decía "por favor basta" pero su cuerpo no podía tolerar un segundo de tregua. Estaba ardiendo, había estado montada sobre su novio sintiéndose en el cielo de los placeres, y quería volver a sentir eso.
-Sakura-chan….estas caliente….
-mira quien habla…..-reclamó ella con una sonrisita débil y manoseando cierta parte de Naruto que parecía dura como el hierro- no me dejarías escapar, ni aunque quisiera irme.
-ven aquí…
La cargó firme y de frente obligándola a bajar sobre sus muslos, insertándola a la medida correcta. Era cierto, ambos estaban demasiado excitados como para detenerse, ni siquiera sabía Naruto como había logrado moldear chakra tan perfecto para usar Hiraishin no jutsu y terminar justo en su cama. Sakura lo rodeó con sus brazos por el cuello, y mientras subía o bajaba para retomar el ritmo le dijo:
-siempre trabajas mejor bajo presión…-sonrió besándolo y tratando de controlar sus gemidos
-Presióname todo lo que quieras mi Sakura-chan….-respondió el, y su cerebro era papilla.
Las siguientes horas fueron de total desenfreno, solamente sabían del otro mirándose a los ojos. Ninguno de los dos podía siquiera articular una palabra. Solo gritos, gemidos, caricias y besos. Intensamente, tan furioso como les era posible, pero al mismo tiempo jamás rompiendo el límite que significaría hacer daño a la pareja. Naruto la pudo ver, allí mismo estaba la razón de sus desvelos. En ese lugar misterioso, sudando de amor, rugiendo como una fiera salvaje. Ahí estaba la mujer que había amado desde siempre. Sakura siempre se ocultaba a sí misma, solo había dos breves momentos donde su rectitud y control se fracturaban completamente, liberando a esa maravillosa mujer. Cuando estaba furiosa, y ya no razonaba con equilibrio. Y cuando hacían el amor, de esa manera voraz que parecía una pelea a muerte. Era como un tesoro, era una perla oculta en la dureza de una ostra. Y solo Naruto quería verla brillar en privado.
Y así como Naruto veía a la mujer que amaba en esos momentos, así mismo Sakura encontraba a ese hombre que le conmovía el alma. Solo lo vio una vez antes de hacerle el amor hace meses, cuando sufría en la silla de ruedas, cuando la alejaba tratando de liberarla de cargar con un inválido. Cuando sus ojos se ensombrecían, cuando su rostro siempre alegre se volvía triste. Ese hombre que aun siendo el más fuerte del mundo, requería de ella hasta para respirar, para comer, para dormir, para no morir. Cada mirada, cada palabra y gesto de Naruto Uzumaki le rezaba un solo y vital mensaje a Sakura Haruno. "te necesito". Y ella estaba más que comprometida a no faltarle nunca al amor de su vida.
Tiempo después, ella estaba recostada boca arriba sobre el colchón y Naruto entre sus piernas empujando con fuerza. Los cuerpos acumulaban ya mucho cansancio, pero había pasión para una última vez. Naruto apoyó sus codos a los lados del cuello de la pelirosa y ella se aferraba clavando las uñas en la espalda del rubio. Firme espalda, y la necesidad de desgarrarla era algo imposible de contener para la chica. El mientras tanto no dejaba de empujar duro, ambos estaban al límite y las caricias de su mujer lo encendían aún más.
-Sakura…..Sakura Sakura-chan….-gruñía tratando de contener la marea que amenazaba a desatar- ¡Sakura no!
-¡Naruto! aahh ahh AHHH AAAAHH-chillaba la pelirosa y sus uñas rasgaron pequeños surcos detrás del rubio- NARUTO POR KAMI…..LO QUIERO…
-¡SAKURA NO PUEDO! ¡SAKU….NOOO!
-AAAAAHHHH –gritó la joven completamente inundada por un calor asfixiante en su centro.
-oooohhh noooo- gimió ahogado el rubio que ya no pudo contenerse más.
El cuerpo de Naruto cayó paralizado junto a ella, y haciendo el titánico esfuerzo para no caerle encima, pudo al menos desplomarse de lado. Ambos estaban completamente exhaustos, tanto que ni siquiera se podían mover, apenas tratando de recuperar el ritmo normal en lo respiratorio.
-Naruto te voy a matar….-jadeó ella sonriendo y poniéndose de lado para estar cara a cara.
-Apre….apresúrate o me explotará el corazón antes….-respondió sonriendo medio en serio, medio en broma el Uzumaki que estaba al límite.
-hablo en serio Uzumaki…-regañó ella- no creas que no me di cuenta que me estas ocultando algo.
-Pero….pero…-dijo el sorprendido- ¿De qué hablas? Sakura-chan yo no te oculto na…
-Naruto….-ella lo miraba fijamente y eso significaba la última oportunidad de confesarlo por las buenas.
-Sakura-chan no tengo idea de lo que…-Naruto detuvo el parlamento en el instante que ella elevó una ceja en claro indicativo de no creerle – ¿Cómo lo adivinaste? –consultó el rubio resignado.
-Sasuke siempre se cree más listo que los demás, -añadió la rosa- pero olvida que si bien no los supero en nivel de chakra, soy extremadamente superior a los dos en razonamiento y memoria.
Ahora era Naruto quien elevó una ceja como no tragándose el comentario. Sin dudas habían cometido un error tonto y ella lo sabía. Pero tampoco eran dos idiotas rematados. De hecho al teme se le daban bien los planes furtivos.
-¿y cómo lo supiste?
-dos fallas….-sonrió ella- uno….en la bandeja de comida para Sasuke, el postre esta consumido. Y el odia los dulces. Así que no pudo tener somnífero antes de ingerirse o tú estarías durmiendo.
-¿Y la segunda pista?
Allí Sakura sonrió muy divertida, si dudas esto no se lo iba a esperar.
-hace muchos días que no podíamos….-miró alrededor con cierto rubor- estar juntos. Y anoche he saltado por la ventana en casa de mis padres para hacerte una visita "nocturna".
-¿Viniste aquí? –Consultó sorprendido el rubio- pero como no…
-Aún conservo las llaves, y sobre cómo lo supe todo….-le dio un beso a ese adorable gesto de confusión en el rubio- tú….-le dio otro beso- hablas….-y otro más profundo-…dormido.
Él sonrió, y vaya que lo había atrapado, aun antes de que todo el plan estuviera en marcha. Pero no le importaba a Naruto, incluso atrapado se podía ser feliz. Además seguro Sasuke se llevaría su parte por escapar del hospital. Y el teme no tenía ningún modo de calmar a Sakura, como bien podía hacerlo el rubio. Sería divertido verlo sufrir a Sasuke.
-Nunca te alejes de mí, -susurro Naruto- o moriré…
-Todas las veces que mueras….-respondió Sakura- yo te ayudare a renacer.
Ambos sonrieron, se besaron y cubriéndose con la sabana que tenían a mano, decidieron dejarse atrapar por el cansancio y sueño. Juntos, viviendo esa nueva vida después del dolor. Juntos y felices. Ambos habían renacido.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
"Solo se puede nacer una vez…
Eso es absoluto. Pero algunos seres, pueden con no menos dolor, gritos, llanto, miedo y por intermedio del amor o la amistad…
Pueden tener la oportunidad de renacer…"
Fin de la historia. Muchas gracias por los comentarios.
