Hola Todos ¿cómo están? Espero que muy bien. Aquí les traigo el penúltimo capítulo de este pequeño fic. Espero de verdad que les agrade.
No soy muy buena escribiendo batallas, así que me disculpo por adelantado si mi descripción no les satisface. ADVERTENCIA: En este capítulo vamos a leer unas cuantas malas palabras, y también habrán ciertas insinuasiones, así que quedan advertidos.
No diré más, solo les recuerdo que lo que está con negritas es el dialogo de la oscuridad, o de alguien corrompido por ella.
Digimon no me pertenece.
Disfruten su lectura.
‒Castillo oscuro, 20 minutos antes‒
Tk ya no podía respirar, sentía un peso enorme sobre el pecho que le oprimía el corazón y el dolor le nublaba la vista. Su digivice estaba siendo estrujado en su mano derecha, si hubiera tenido su fuerza habitual tal vez se habría roto. Pero ahora no sería así.
El ente oscuro con el cual había hecho el contrato sobrevolaba la cama en donde estaba acostado. Burlándose, riéndose, disfrutando de ver su terrible agonía.
‒ esto...es...lo... que... querías... ¿verdad? ‒ habló Tk entre dientes.
‒ por supuesto‒ contesto divertido
‒ ¿por qué...? ‒
‒ ¿por qué entonces te ayude? ‒ Tk solo asintió levemente ‒ Es completamente sencillo, me sorprende la verdad que no lo descifraras‒ respondió sonriente si hubiera tenido rostro‒ era la única forma de deshacerme de la luz y apoderarme de todo el Digimundo ‒
‒ solo...me usaste... ‒
‒ si‒ dijo mientras descendía lenta y maliciosamente ‒ y ahora que estas muriendo podré acceder a tu cuerpo‒
Tk no pudo decir nada pero antes de que la oscuridad lo cubriera, haciendo un esfuerzo sobre humano se tiró de la cama, se incorporó como pudo y salió de la habitación. La oscuridad cual niebla infernal, avanzó sin prisa hacia su presa, como no hacerlo si dicho premio caería inerte muy pronto. Tropezando por los pasillos, cayéndose de las múltiples escaleras, Tk llegó a una habitación que es dónde había dado órdenes de tener a Ken. Abrió la puerta lo más rápido posible y se sostuvo de ella como pudo.
Ken quien miraba hacia otra dirección, no regresó a ver. Identificó a su visitante por la forma de su sombra.
‒ ¿y bien, señor oscuro, qué tema desea que le enseñe el día de hoy? ‒ dijo Ken sarcástico, este al no oír respuesta inmediata giró su cabeza. Y sus ojos se llenaron de terror ‒ Oh por Dios, Tk ¿qué tienes? ‒
‒ Ken... debes... salir... de...aquí‒ dijo mientras caía, Ken corrió a su lado rápidamente y lo ayudo a incorporarse
‒ te voy a sacar de aquí‒ dijo el ex emperador y soportando el peso de Tk, el cual no era mucho, se encaminaron hacía la salida.
Ken divisó la niebla oscura por el pasillo, y un deja-vu le recorrió la espalda. Llegaron al salón del trono, el ente de la oscuridad, impaciente, se abalanzó sobre ellos en esa habitación; ambos digielegidos se encontraron rodeados por la niebla. Cual gas toxico, que se colaba por todas las rendijas o cual trampa de agua la oscuridad se esparcía por toda la habitación, finalmente los cubrió; Ken sintió algo parecido como si lo jalaran y lo arrojaran fuera del lugar, y así fue en cuanto abrió los ojos vio a Tk parado en medio del salón con un remolino oscuro girando alrededor de él.
‒ ¡TK! ‒ fue lo único que pudo decir antes de que del remolino salieran dos extensiones oscuras, las cuales adoptaron la forma de una jaula y elevaron a Ken hacia el techo cual ave enjaulada.
Ken divisó como el remolino cesaba. La oscuridad ingresaba al cuerpo de Tk de la forma más horrible, cual chorro de agua se introdujo dentro de su amigo; después de pocos minutos los ojos de Tk se abrieron al máximo y su rostro adoptó una sonrisa sádica y demencial, empezó a reír de manera desquiciada, y la máscara se volvió a materializar en su rostro.
‒ Finalmente, lo que no logré contigo‒ dijo mirando a Ken con un ojo lleno de locura ‒ lo logré con este imbécil‒
‒ ¿Qué le hiciste a Tk? ‒
‒ ¿yo? ‒ dijo el emperador señalándose de manera inocente ‒ nada, solo aprovechó un contenedor vacío, podemos llamarlo reciclaje‒
‒ ¿de qué hablas? ‒
‒ Tu amigo Tk, acaba de morir. ‒ A Ken le dio vueltas la cabeza al oír ese pequeño comentario ‒ Lo que quedó de él fue este maravilloso cuerpo, y gracias a su obsesión podré apoderarme del digimundo, luego de la Red y finalmente de todo el mundo real‒
‒ ¡MIENTES! ‒ gritó Ken
‒ ¿Por qué lo haría? ¿Qué razón tendría yo para mentirte? Tk, estaba con una anemia realmente severa, agravada en su estancia en ese hospital psiquiátrico, su estancia aquí tampoco fue de ayuda... ‒ paró de golpe y sonrió‒ la luz está en camino‒ dijo con una gran excitación; invocando su niebla oscura, cambió el sencillo sillón donde Tk se sentaba por un extravagante trono ‒... Ken, si aprecias tu vida no emitirás sonido alguno‒
El emperador se sentó corriendo en el trono; mientras Ken dirigía la terrible noticia, sus lágrimas se desbordaban con una violencia feroz. Mas no era el momento, debía ayudar a la persona que Tk tanto quería proteger, ya que él ya no lo haría, esa era una promesa.
** Wormmon digievoluciono a Stingmon y se elevó por los cielos para poder defender a Gatomon contra el DarkAngelmon**
De improvisto el piso del salón se abrió revelando a Kari, vestida con un atuendo provocativo.
*O*
Gatomon estaba en clara desventaja, si no hubiera sido por Stingmon ella no lo hubiera contado. Sin embargo deseaba que él la dejara pelear. Y en cuanto tuvo la oportunidad desplazó a Stingmon para seguir peleando.
En el piso Greymon, impedía que los demás intentaran intervenir en esa batalla, los intentos vanos de Stingmon para ayudar a Gatomon eran neutralizados rápidamente.
Matt no lo soportaba más y lo único que podía hacer era enfrentarse a Tai para que Greymon se distrajera, corrió hacia él alzo el brazo con su mano empuñada, pero al querer dar el golpe, Tai lo detuvo.
‒ no es tiempo de pelear entre nosotros Matt‒
‒ Lo mismo te digo, déjanos ayudar a Gatomon‒
‒ lo haría si fuera nuestra batalla‒
‒ ¿qué quieres decir? ‒ preguntó Matt.
‒ esta batalla es entre la oscuridad contra Kari y Tk, nosotros no debemos interferir‒
‒ Nuestros hermanos... ‒
‒ ya no son niños, Tk hace tiempo que dejó de necesitarte, y Kari salió de mi sombra hace poco‒ Tai soltó el puño de Matt ‒ debemos confiar en ellos, nuestro deber ahora es ayudar al resto de digimons‒
Matt asintió. De inmediato Greymon regresó a su forma de Agumon y todos empezaron a defender al resto de digimons, no obstante Jolei, Davis, Sora e Izzy estaban furiosos contra Tai. Mimi y Cody, al parecer estaban más preocupados por la batalla sobre sus cabezas.
*O*
Kari había llamado a su amigo que hace tanto tiempo no había visto, estaba tan feliz de verlo, pero una vocecita en su interior le decía que algo andaba mal. Y ese presentimiento creció en cuanto Tk no respondió ni una sola palabra.
‒ Tk me alegra verte‒ dijo Kari de improvisto al no soportar ya el silencio.
‒ Me confundes‒ dijo el Emperador desde su trono ‒ yo no soy Tk‒
‒ ¿te confundo? ‒ preguntó ella perturbada ‒ No creo haberlo hecho, ya sé la verdad‒
‒ ¿ah sí? ‒ dijo él sonriendo ‒ Si sabes la verdad entonces trátame con propiedad, yo soy EL EMPERADOR; estoy consciente de que te han traído para mi diversión, así que empieza a bailar‒
‒ ¿es esto una broma? ‒ preguntó Kari sin comprender
El muchacho sentado en el trono, bajo de este se dirigió hacia la muchacha. Ella lo esperaba con una sonrisa y los brazos abiertos dispuesta a abrazarlo, lo que recibió fue una bofetada, que la mando al suelo.
‒ Empieza a bailar‒ fue la demanda del emperador.
‒ No entiendo‒
‒ ¡Kari! ‒ gritó Ken desde las alturas, llamando la atención de la chica ‒ Ese de ahí no es Tk‒
‒ ¿Ken? ¿Qué pasó? ¿Quién te puso ahí? ‒
‒Fui yo‒ dijo el emperador susurrándole al oído.
Kari sintió el peligro como si volviera estar en el salón de diversiones de Tía Luna. Se separó de inmediato, arrastrándose por el suelo para luego recuperar su dignidad levantándose.
‒ ¡Aléjate de ella!‒ gritó Ken intentando sonar amenazante
‒ ¿qué vas a hacer tú desde allá arriba? ‒ preguntó sarcástico.
‒ ¿quién eres tú? ‒ preguntó Kari enojada
‒ soy el Emperador de la oscuridad‒
‒ ¿qué le hiciste a Tk? ‒
‒ ¿yo? Nada. Todo lo que le ocurrió se lo hiciste tú‒ El emperador empezó a caminar hacia adelante, intentando capturar a Kari para propósitos poco morales.
‒ Estoy consciente de eso‒ dijo Kari intentando devolverle el daño psicológico que había recibido, estaba consciente de que la mitad de los acontecimientos en el digimundo y en la reciente actividad de Tk era su culpa.
‒ Me alegra que lo entiendas, ahora baila para mí‒
‒ No‒
El emperador empezó a reír desquiciadamente ‒ perdón, creo que no entendí bien lo que respondiste ¿acaso dijiste no? ‒ dijo al terminar de reírse, y sujetando a Kari con mucha fuerza su brazo haciéndole un daño terrible. ‒ Escúchame pequeña zorra, vas a obedecerme o acompañaras a Tk en su horrible destino‒
‒ pues en ese caso llévame donde está él‒
‒ KARI, TK ESTA MUERTO‒ gritó Ken desde arriba, para evitar que Kari fuera lastimada gravemente por ese monstruo.
‒ eso no puede ser cierto‒ dijo Kari regresando a ver a Ken ‒ ¿Dime en qué calabozo lo encerraste? ‒
El ente lo miraba divertido, se alejó de ella. Sonreía complacido. Pero sin embargo no respondió.
‒ RESPONDEME‒ gritó Kari
‒ Tu amigo Ken dice la pura verdad‒
‒ Imposible‒ dijo Kari quedándose congelada en la mitad del salón.
*Kari empezó a recordar todas las cosas divertidas que había vivido con sus amigos, y la sonrisa de Tk aparecía en cada una de ellas. Su seriedad y entrega a todos sus amigos era lo que más admiraba en él. A pesar de que cuando era niño no era muy valiente y fuerte, superó sus miedos para defenderla, y la ayudo a superar sus demonios.*
El Emperador se fue acercando sigilosamente hacia su nueva presa. Ken le gritaba a Kari que se alejara más esta no escuchaba nada a su alrededor. A escasos centímetros de que el emperador tocara su pecho inocente, Kari reaccionó y le golpeó el brazo.
‒ no te atrevas a tocarme‒
‒ ¿por qué no? ‒ dijo él divertido.
‒ Ya la escuchaste‒ amenazó Ken desde arriba
‒ Tu no interfieras‒ dijo lanzándole una mirada de odio puro a la avecilla enjaulada ‒ tu eres mi esclava ahora, Kari‒ dijo él acercándose más.
‒ Al único que dejaría tocarme de esa manera sería Tk, así que deja de controlarlo‒
‒ Qué mala suerte, él está muerto‒
‒ ¡MIENTES! ‒
El emperador se acercó y la aferró fuertemente de los brazos, inmovilizándola. El agarre era muy doloroso ‒ él pago un precio, su alma y vida para encontrarte, ya que murió su cuerpo me pertenece ahora, al igual que el digimundo y tú, por supuesto‒
‒ eres un tonto al pensar que Tk está muerto‒ dijo Kari mientras su cuerpo empezaba a brillar ‒ Estoy completamente segura que él solo te está engañando‒
El digivice de la luz se reconstruyó por sí solo, y empezó a emitir una brillante y cálida luz, junto con el emblema de Kari. El emperador empezó a notar que sus manos le quemaban intentó soltarla, pero Kari se dio cuenta y ahora se aferró mucho más a él, causándole un horrible daño.
*O*
En el campo de batalla, DarkAgenlmon había tomado al pequeño digimon gato y lo apretujaba rompiéndole todos los huesos. Mientras a la vez Stingmon intentaba que lo liberara, pero recibió un golpe que lo estampo contra el suelo.
‒ muere de una vez‒ dijo el ángel corrompido
‒ Jamás ante poder tan débil‒ De inmediato, el pequeño digimon empezó a digievolucionar a Angelwomon. ‒ Jamás permitiré que me venzas en ese estado‒
Y la batalla continúo sin piedad. Tai y los demás ya habían derrotado al resto de digimon oscuros que estaban amenazando al resto del digimundo. De repente alguien se hizo notar entre ellos.
‒ Oh vaya, que batalla más interesante‒ dijo Gennai, causando el susto y desconcierto de los digielegidos.
‒ anciano Gennai‒ dijeron todos al recuperarse del susto.
‒ ¿dónde has estado anciano? ‒ dijo Davis
‒ limpiando, al ver los alrededores todo negro creí que se me había caído el tintero y empecé a blanquear todo, luego me di cuenta que no era nada de eso‒
‒ ¿y es por eso que aparece ahora? ‒ gritó Davis enojado.
‒ Davis‒ dijo Jolei reprendiéndolo, con un golpe.
‒ Cómo ve tenemos un problema algo grave entre manos‒ comentó Izzy
‒ Si lo veo. Pero aunque hubiera llegado antes no hubiera podido hacer nada‒
‒ ¿por qué? ‒
‒ Porque esta batalla es entre los entes de la luz y la oscuridad‒
‒ ¿los entes? ‒ preguntó Joe.
‒ Entes, seres, reencarnaciones, llámenlos como les plazca‒ dijo el anciano haciendo una pausa ‒ esta batalla se ha dado incontables veces durante la historia de diferentes maneras‒
‒ Pero siempre se había llegado a un equilibrio‒ terminó Cody
‒ Así es. La oscuridad únicamente es ausencia de luz. Pero si está es demasiada podría apagarla para siempre, es por eso que la luz siempre está acompañada de otro ente‒
‒ ¿acompañada por otro ente? ‒ preguntó Davis ‒ ¿cuál? ‒
‒ La esperanza‒ dijo él sonriendo ‒ de la luz nacen el amor, la amistad, y la pureza de ellos a su vez el valor, la sinceridad, y finalmente el conocimiento, pero si la esperanza no alimenta la luz, estas cualidades simplemente no se manifiestan‒
‒ Entonces Kari y Tk están conectados‒ dijo Cody emocionándose de que su teoría sea la correcta.
‒ El Digielegido de la Esperanza y la Luz están destinados a estar juntos eternamente, el uno no existe sin el otro. Si la oscuridad se deshace de alguno, él otro se apagará y el mundo entero perecerá‒
‒ Es por eso que Tk... ‒
‒ Pero no se preocupen, ellos estarán bien‒ dijo Gennai sonriendo mientras veía la batalla entre los dos ángeles.
*O*
El emperador ya no soportó más y con toda su fuerza oscura hizo que la niebla lo separara de Kari, arrojándola a la pared. El ente de la oscuridad estaba tan enojado y débil que sin querer hizo que la jaula descendiera en picada, retomó el control de esta y su ocupante 5m antes de llegar al suelo.
‒ Pequeña zorra, me las vas a pagar‒ dijo él avanzando, alzando la mano dispuesto a hacerle daño.
‒ ¡Kari huye! ‒
Pero Kari no podía moverse, no tan rápido. El golpe en la pared hizo que sus huesos en su espalda hicieran varios clics, desajustando su columna otra vez. El dolor era insoportable. El emperador finalmente iba a soltar su ira pero se detuvo a la mitad del camino. Un aura distinta le empezó a rodear, una mucha más clara y cálida, que avanzaba a toda velocidad recuperando el control del lado izquierdo del cuerpo.
‒ DÉJALA EN PAZ‒
Kari reconoció esa voz, al igual que Ken ‒ ¡TK! ‒
‒ ¿cómo es posible? ‒ dijo la mitad del rostro derecho, gobernado aún por la oscuridad.
‒ SAL DE MI CUERPO, AHORA‒
‒ ¡TÚ ESTÁS MUERTO!‒ grito el emperador
‒ DEVUÉLVEME MI CUERPO‒
Y con ese ultimátum la oscuridad salió de todas las maneras posibles, del cuerpo de Tk. Retomando su forma gaseosa, se arrinconó en una esquina para recuperar fuerzas. La máscara se rompió por la mitad. Tk, cayó al suelo exhausto. Kari, aún lastimada se arrastró hacía él y lo tocó suavemente la frente.
‒ ¿Tk? ‒ dijo ella.
Tk abrió sus ojos, débilmente sonrió al verla ‒ Kari ¿eres tú? ‒
‒ sí‒ respondió ella sonriéndole.
Tk para asegurarse de que fuera la Kari que tanto estaba buscando, levantó su brazo para acariciarle la mejilla. Pero se encontraba tan cansado y débil que su mano no llegó a cumplir su tarea, y descendió a mitad del camino; Kari, al notarlo, la tomó entre la suya, antes de que tocara de nuevo el frio suelo, y la colocó en su mejilla, para que él pudiera sentirla, sus lágrimas fueron un extra que ella no pudo controlar. Tk también derramaba lágrimas de felicidad. Kari, para que Tk la viera mejor, levantó lentamente su cabeza y la colocó en su regazo. Tk empezó a respirar un poco mejor.
‒ Gracias a Dios‒ exclamo Tk débilmente cuando Kari volvió a colocar su mano entre las de ella ‒ ya puedo morir en paz‒
‒ ¿Quién dice que vas a morir Tk? ‒
‒ Mi cuerpo, Kari. Estoy agonizando‒
‒ No, no lo estas, solo tienes sueño y hambre. No te vas a morir‒dijo Kari ahogando las lágrimas de tristeza que empezaban a salir de sus ojos, agachó la cabeza hasta que su frente tocaba la de Tk.
‒ Me lo merezco, Kari. He hecho un terrible daño‒
‒ No es así, no es así. Esto, todo esto fue por mí, yo soy la culpable‒
‒ No, yo lo hice solo. Tú no me lo has pedido... ‒
‒ Tk, no te vas a morir... porque si lo haces, yo me voy contigo‒
‒ Kari, no‒ dijo Tk sin poder creer lo que acababa de escuchar ‒ tienes gente que te quiere, y tienes una vida por delante‒
‒ ¿y de qué me sirve eso si tú no estás? ‒ dijo ella sollozando ‒ yo te amo‒
‒ Al igual que yo, Kari‒ las lágrimas de Tk no le permitían ver.
‒ Que ternura‒ dijo la oscuridad, con desprecio, al terminar de recuperarse ‒ qué les parece esto les cumplo su deseo y los asesino a ambos‒
La oscuridad empezó a rodearlos en forma de remolino, agotando el oxígeno y su vida. Mas a ellos no les importaba, Kari levantó un poco a Tk para que estuvieran viéndose frente a frente, sus labios se tocaron. De inmediato una onda de luz y energía fue despedida y la oscuridad erradicada.
‒ ARGGHHHH‒
*O*
Los digielegidos vieron dicha fuerza arrasar con toda la oscuridad, cual volcán en erupción la luz descendió del castillo. Tai, escuchó un silbato a la distancia, Matt en cambió su armónica, a pesar de que la tenía en su bolsillo.
DarkAngelmon, regresó a ver, y no entendía que estaba pasando. Tk aún estaba ahí, se empezó a preocupar. Angelwomon aprovechó esa distracción, atacó al ángel corrompido y lo estampo en la pared de un risco.
‒ Suéltame o te arrepentirás‒ gritó.
‒ No‒ dijo Angelwomon sonriendo, le dio un beso corto.
De la nada, la coraza negra que tenía empezó a desvanecerse. Y la onda de luz, lo cubrió cual cubo de agua refrescando en el verano. Luego, Angelmon se elevó por si solo y se puso frente al ángel de la luz.
‒ Gracias, pero tus métodos son muy raros‒ comentó evitando sonrojarse.
‒ De nada‒
Su conversación se vio truncada, con el rugir de la destrucción de un edificio. Ambos ángeles fueron a salvar a sus compañeros humanos, se les unió de inmediato Stingmon. Nunca se perdonarían si no llegaban a tiempo.
¿Les gustó? Espero de verdad que sí. Diganme ¿acabo de convertir a Tk en una princesa? Por el beso de verdadero amor. No he leído fics con algo así, por eso decidí incluirlo. Si saben de alguno haganmelo saber.
Eso es todo por hoy, el siguiente capítulo es el último, nos vemos en dos semanas. No se olviden de dejar un review.
