HOLA DE NUEVO , MI GENTE! MIS PEQUEÑAS CRIATURITAS!

SI, ME ODIÁIS, SI ES QUE ME RECORDÁIS ¬¬...PERO AQUÍ ESTOY, FELIZ DE PODER TRAER POR FIN UNA ACTUALIZACIÓN DE ESTE FIC!

HA SIDO DEMASIADO TIEMPO, BIEN LO SABÉIS, PERO QUÉ PUEDO DECIROS? SE ME HABÍA IDO TOTALMENTE LA INSPIRACIÓN. NO ME VENÍA NADA! INTENTABA ESCRIBIR Y SALÍA MIERDA AUTÉNTICA...NO SÉ SI LA CALIDAD DE ESTE CAPI OS VALDRÁ, PERO YO LO HE CONSIDERADO APTO PARA PUBLICAR.

DECIROS TAMBIÉN QUE MI SITUACIÓN PERSONAL HA INFLUENCIADO MUCHO EN QUE NO HAYA ESCRITO PUES...CÓMO ESCRIBES SOBRE AMOR CUANDO EN LA VIDA REAL TE ESTAS DIVORCIANDO? PUES SÍ GENTE...ASÍ HA SIDO. NO ES EXCUSA, LO SÉ, PERO ES LO QUE ME HA PASADO Y HA SIDO DURO. AHORA TRABAJO Y VIVO EN UNA CIUDAD DISTINTA Y MIS ADORADOS ICHIGO Y RUKIA VUELVEN A OCUPAR MI MENTE, POR EL BIEN DE MIS HISTORIAS!

MIL PERDONES OS IMPLORO Y POR FAVOR, DEJADME SABER QUÉ OS HA PARECIDO, VALE? ESPERO QUE DISFRUTÉIS DE LA LECTURA. HE AÑADIDO TOQUES DE HUMOR Y CREO QUE EL CAPI SE HACE FÁCIL DE LEER MIENTRAS QUE AVANZO EN LA TRAMA.

NOS VEMOS ABAJO!

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Los tenues rayos de sol que comenzaban a colarse por la persiana del dormitorio iluminaron sus pequeños dedos mientras estos se encontraban jugueteando y enredándose entre las hebras naranjas. La acompasada y profunda respiración del hombre que tenía a su lado le dejaba ver que él aún dormía y ella tan sólo pudo sonreír. No recordaba haber vivido un amanecer tan precioso en toda su vida. Se sentía viva a niveles tan moleculares que casi pensó que era completamente humana. A pesar de estar en calma, su corazón latía fuerte en su pecho, tal y como si estuviera gritándole dándole las gracias por dejarle liberar por fín el sentimiento más poderoso para el que todo corazón había sido creado: El amor. Casi rompe a llorar de felicidad al recordar lo que el dueño de esos cabellos le había susurrado al oído mientras le hacía el amor. Recorrió con parsimonia su nuca, rozando las uñas con el nacimiento de sus cabellos mientras se concentraba en un pequeño lunar que él tenía allí. Jamás pensó que Ichigo fuera capaz de demostrar tanta ternura y a la vez tanta pasión. A cuanto más le daba, más recibía. Fue un intenso baile de entrega, comprensión y compenetración. Vió en su intensa forma de mirarla lealtad y devoción absoluta y entonces dió gracias a Kami por todos y cada uno de los míseros momentos por los que había tenido que pasar para poder estar ahora así con él.

La pequeña shinigami exhaló un suspiro y posó sus labios sobre su cuello. Se deleitó con su aroma y con el sabor de su piel mientras su mano recorrió su brazo. Delineó su marcado triceps y hombro y luego acarició su omóplato. El cambio en su forma de inhalar y un leve movimiento de su mano le hizo darse cuenta de que él estaba volviendo de los brazos de morfeo y pidió mentalmente a ese egoísta que se apresurara para que la dejara hundirse en los suyos. El pelinaranja, que hasta ahora le había dado la espalda durmiendo de costado, se giró despacio y enfocó sus preciosos ojos miel para fundirlos con los de ella. El acto la dejó casi sin respiración al instante. No sólo era aquella mirada, era todo. Su proporcionado y varonil rostro, su suave piel, casi como la de una chica, que vestía aquel cuerpo escultural, tan perfecto y tan potente...Rukia tenía los sentidos sobrecargados. Le parecían pocos para poder disfrutar al máximo de todos los atributos de Ichigo. Él le sonrió dulcemente y se acercó más a ella, enterrando una de sus piernas entre los blancos muslos de la shinigami y entrelazando sus dedos. Se llevó su pequeña mano a su boca y le dió un besito en cada nudillo mientras que su mirada se iluminaba de felicidad. Casi pudo escuchar cómo se intensificaron los latidos del muchacho a través de su pecho cuando la miró.

-" Buenos días, pequeña". Su nuevo apelativo le hizo sonreír de oreja a oreja.

-"Hoo...así que ya no seré la enana del demonio nunca más?" cuestionó, divertida. Él le dió un beso en la nariz mientras que su mano derecha la asió por las caderas, pegándola más a él.

-"Sólo cuando me hagas alguna de las tuyas y, conociéndote, no tardarás mucho". Sus sonrisas se unieron en un plácido beso. Conciliador, libertador...espléndido.

Entonces Rukia separó sus labios y su rostro cambió a uno no tan sonriente. No se había olvidado en absoluto de Natsu y de las palabras de Renji hacía apenas unas horas; Pero teniendo a Ichigo totalmente dispuesto a borrar todas y cada una de las indeseadas caricias de Sato con las suyas, aún no había podido contarle nada. Para ser sincera, no podía echarle todas las culpas a él. Ella, a sabiendas de que su amigo pelirrosa estaba a salvo y de que Ichigo poco podría hacer por él a las tantas de la madrugada, se había dejado llevar, poseer y abusar tal y como a Kurosaki le vino en gana, pues le necesitaba con todo su ser. Tan sólo esperaba que el muchacho no se enfadara con ella por haber postergado la notícia.

-"Qué ocurre?" le preguntó, notando en ella una creciente sensación de ansiedad.

La shinigami suspiró. Había decidido contárselo todo, pero...sería realmente necesario? Juró que no volvería a ocultarle nada y sospechaba que su novio lo pasaría realmente mal apenas supiera del ataque a Natsu. Serían las 6 de la mañana, pero sabía que eso le daría igual. En cuanto supiera que su mejor amigo estaba herido, él correría a verle como alma que lleva el diablo. Maldijo en sus adentros. Es que no podía darle una mañana tranquila? un despertar hermoso y felíz junto a la mujer que amaba? Es que Ichigo no merecía un poco de paz? Estaba a punto de enturbiar su existencia, otra vez...

- "Se trata de Natsu..."

CAP.14: FEED THE MACHINE. Parte 2.

Lo observó vestirse a toda prisa mientras ella terminaba de abrocharse el sujetador. A penas le había dicho lo que le había ocurrido a su pelirrosa amigo, Ichigo había saltado de la cama como un resorte, tal y como ella había predicho.

-"Natsu nunca ha sido atacado, a pesar de haber estado en ocasiones demasiado cerca de cazadores de hollows como Ishida o Chad...por qué ahora?". Se giró hacia ella terminando de calzarse sus deportivas mientras ella ya estaba lista, abrochándose los baqueros que aún seguían húmedos por haberlos dejado en el suelo del baño después de que se empaparan. Su ceño estaba bastante fruncido y su rostro se mostraba desconcertado.

-"Supongo que al estar tanto tiempo conmigo, quizá haya despertado un poco su reiatsu. Recuerdas? eso mismo pasó con Orihime y Chad al estar contigo. Además, iba junto a las chicas en el momento del ataque...". Si, ahí estaba de nuevo, ocultándole información. De qué serviría decirle que le atacaron porque le confundieron con ella? Ni si quiera sabía muy bién aún lo que pasaba y no quería ni imaginar lo inútil que Ichigo volvería a sentirse al ver que no podría hacer nada por protegerla. No estaba mintiendole, estaba protegiéndolo...o no?...

Unos pasos decididos hacia ella la hicieron volver a levantar la mirada. Ichigo colocó sus manos en sus hombros.

-"No tienes que sentirte culpable. Te lo veo en la mirada. Tienes que dejar de echarte mierda de una vez, enana. Has tardado en decírmelo, pero sé que tampoco te he dado mucha ocasión para hacerlo...". Sonrió pícaramente.

Rukia tan sólo le respondió con una leve mueca y se mordió el labio inferior. Aquello estuvo maravilloso, pero no era una excusa.

-"Ya tuvo que ser fuerte ese hollow...un adjuca quizá? si no, no comprendo cómo Orihime no pudo vencerlo a tiempo para evitar que hirieran a Natsu" siguió reflexionando, mientras buscaba su cartera y sus llaves por la habitación, "pero...cómo te enteraste? si era un adjucas pudiste quiza sentir su reiatsu, pero el saber que atacaron justamente a Natsu..." Rukia maldijo mentalmente. No había tenido tiempo para improvisar una respuesta. Un...whatsapp quizá?

El sonido de la hoja de la ventana abriéndose les hicieron girar a ambos. Al instante Rukia bufó, molesta. Renji estaba de nuevo apoyado en el marco de la ventana, agarrándose con una mano mientras que su cuerpo descansaba sobre sus piernas, en cuclillas.

-"Bakayaroo...Esos tipos son lo suficientemente fuertes para ser los guardias personales de los Shininshi. Inoue y Arisawa no habrían tenido la más mínima oportunidad si yo no hubiera aparecido.." le aclaró, con altanería en la voz y una sonrisa socarrona. Se dijo a sí mismo que había hecho una entrada triunfal.

-"Renji! qué demonios haces, estúpido? no quedamos en que nos veríamos en casa de Natsu? Ichigo no sabe que estas aqui! y tampoco se lo he contado todo!" le reprendió al pelirrojo con una venita palpitante en la sien.

-"Llevo un gigai, idiota! y si no fuera así, ya se habría dado cuenta al oirte gritarme!" se defendió, puño en alza.

Al instante Rukia se giró hacia Ichigo con el rostro afligido. El joven estaba allí, con el ceño fruncido, rodando sus ojos de Renji a ella. A cada segundo que pasaba notaba cómo su sorpresa y confusión fueron transformándose en ira y decepción. Oh sí, de tener sus poderes de vuelta, Ichigo habría liberado su hollowificación allí mismo.

-"Renji...heh, así que fuiste tú.. el que salvó a Natsu y avisó a Rukia..." dedujo, dirigiéndose a Renji con la voz apretada. Luego se dirigió a su novia, "Así que ni hollows ni mierdas, otra vez los Shininshi...y otra vez mintiéndome..."

-"Yo! Cuanto tiempo, Ichi...WOOAAHH!" y el cortés saludo del pelirrojo se vió cortado de forma abrupta por un tremendo puñetazo que lo mandó a volar por los aires y que casi provoca que se saliera por la ventana con mucho menos sigilo y elegancia que con la que había entrado.

-" Temmeee!" Y así me agradeces imbécil!? Después del tiempo que llevamos sin vernos y de haber salvado a un amigo tuyo, me saludas reventándome la nariz!?"ahora era el pelirrojo el que agarraba a Ichigo del cuello de la camiseta.

-"Haaaa!? no me vengas con esas! no has venido a verme porque no te ha salido de los huevos así que ahora no te hagas el dolido! y salvar a la gente es tu deber, shi-ni-ga-mi" le encaró, frente con frente, acentuando cada sílaba. Antaño Renji era más alto que él, pero ahora estaban casi a la par.

-"Dolido? quieres saber lo que es dolor? tener tu imagen con el culo al aire grabada en mi cabeza, eso sí que es dolor! y nooo! no te quedaste ahí, luego te giraste y te ví todo el mondongo! tendré pesadillas el resto de mi vida!"

Rukia entonces se llevó la palma de la mano a la frente. No sólo su idiota amigo había cabreado a su idiota novio sino que encima, había hablado más de la cuenta.

Ichigo casi se ahogó en su propia saliva y un furioso rubor cubrió su rostro completamente.

-"Cuando coño has...? me viste desnudo!?" luego se dirigió a Rukia -"A qué hora vino este capullo? sabes todo esto desde anoche?". La joven, que hasta ahora había observado a ese par de imbéciles pelearse como hacían siempre, pegó un respingo ante la pregunta, pero cuando iba a contestar, Ichigo volvió a interrumpirla.

-"Y lo que es peor...VISTE DESNUDA A RUKIA!?" La susodicha se llevó las manos a las caderas y resopló, mientras que observaba como Ichigo se abalanzaba sobre Renji con claras intenciones de darle una paliza mientras que el pelirrojo lo esquivaba y le pateaba como si nada, disfrutando de ser ahora mucho más fuerte que Ichigo por su condición de humano.

-"Fué sin querer, idiota! además la he visto en paños menores desde que era una cría!" se burló mientras tumbaba a Ichigo en el suelo, haciéndole una llave.

-"Me dá igual! no tenías derecho! Te aprovechas de que ahora no tengo poderes! pero reza para que no los recupere!" le amenazó, forcejeando.

-"Hooo... y qué harás?"

-"Sabes perfectamente que te patearé el culo, cabeza de piña!"

-"Eso crees, naranjita?" se siguió burlando, ahora doblándole el brazo sobre su espalda.

Rukia sintió ganas de salir de su gigai y castigar a esos dos memos con su Sode no Shirayuki, pero luego se contuvo y los dejó "jugar". Sin inmutarse, cogió sus cosas decidida a ir a la casa de Natsu. Ya le alcanzarían esos dos cuando terminaran de saludarse y desde luego, ya tendría tiempo de discutir con Ichigo después.

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El suave y agradable ronroneo de Happy hizo que pequeñas y regulares vibraciones atravesaran su torso. Sin abrir los ojos, alzó las manos en busca de su adorado gatito para acariciarle. El pequeño felino, al percatarse de que por fin estaba despierto, maulló un par de veces mientras ascendía hasta su cara y se rozaba con ella cariñosamente.

-" Hey…hola Happy! Cómo estas, colega?" le saludó, con la garganta seca. Se sentía pesado, como si su cuerpo hubiera quedado sepultado por un muro de cemento.

-"Natsu-san!" le saludó Orihime, quien estaba sentada a su lado en la cama. El rostro de la joven mostró un alivio inmediato al ver que el muchacho parecía estar bien.

-"Eso mismo quiero saber yo, primito. Cómo estás?" inquirió Tatsuki, más preocupada por el estado mental de Natsu que por su salud física y es que no debió ser sencillo para el joven asimilar lo que vio.

Tras incorporarse en la cama y masajearse el cuello, observó a su alrededor. Estaban en su casa, pero algo había cambiado…sentía diferentes corrientes de aire flotar entre ellos; algunas de mayor intensidad que otras, y es entonces cuando vio que sus amigas estaban envueltas en un aura de luz. La de Orihime era dorada y más grande y brillante que la de Tatsuki, que era más bién celeste pálida y un poco más tenue. Es entonces cuando recordó haber visto algo muy similar en Rukia cuando luchó contra Ichigo aquella vez…Rukia….ella también estaba ahora en la habitación.

-"Wooooouaahhaaaaaa!" gritó de pronto, tan escandaloso como siempre, al recordar todo lo que había pasado de golpe. "Dónde está ese tío? El de la máscara de cañizo!? Nos atacó con una espada y quiso matarnos! Buscaba a Rukia…no! Me buscaba a mi!" dijo atropelladamente mientras que se levantaba de la cama. Las chicas lo escucharon sin decir nada.

-"Orihime-chan…tú…qué era aquel escudo? De dónde…?" le cuestionó a la muchacha, acercándose a ella y mirando sus horquillas. El aura dorada brillaba más intensamente alrededor de ellas.

- "Hoo…tal parece que ahora es capaz de ver el reiatsu y de sentir el reishi de la atmósfera. Ciertamente, sí que su pulso espiritual se siente como el mio" reflexionó, entornando sus ojos violetas. Rukia se acercó al joven y le dedicó una tierna sonrisa llena de sincero alivio. "Me alegro mucho de que estes bien"

-"Si no hubiese aparecido Renji otro gallo cantaría, Rukia. Dime, qué es eso de que ahora te apellidas Shinishi? Por qué te buscaba ese shinigami? Qué tiene que ver todo esto con Natsu?" le cuestionó de forma atropellada Tatsuki. Rukia la miró y luego miró a Natsu. Desde luego sabía que si acudía a ver a sus amigos, tendría que acabar dando explicaciones.

-"Rukia-chan…es verdad que estas casada? Y qué pasa con Ichigo?" quiso saber Natsu, preocupado porque le volvieran a romper el corazón a su mejor amigo. Orihime, al ver que la pequeña shinigami comenzaba a sentirse presionada, se acercó a ambos y colocó su mano en el hombro de la joven, para darle su apoyo.

Rukia suspiró. -"Debemos empezar por el principio, Natsu, o no entenderás nada" le dijo, sentándose en su cama e invitando con un gesto al joven para que hiciera lo mismo. Natsu respiró hondo y se sentó, mirándola expectante

–"Conoces el mito de los shinigamis, verdad? pues bien, es todo cierto; yo soy una de ellos y...Ichigo también lo era. Así fue cómo nos conocimos...".

Ya habían pasado como cuarenta minutos desde que Rukia había empezado a explicarle a Natsu todo lo referente a aquel mundo al otro lado. Tatsuki se quedó absorta mirando la tetera que tenía al fuego, escuchando el borboteo del agua, casi a punto de hervir. Recordó la primera vez que vió a Ichigo como shinigami y lo confundida y asustada que toda aquella información le hizo sentir. Desde luego, agradeció haber sido testigo de primera mano cuando su amigo detuvo a Aizen y salvó Karakura, porque de lo contrario, nunca lo habría creído.

Mientras que preparaba unas tazas en una bandeja, siguió pensando en su pelinaranja amigo y en todo lo que había sufrido y sintió un nudo formarse en la boca de su estómago al pensar en Rukia casada y en la posibilidad de que ésta le destrozara el corazón nuevamente.

Conforme subía las escaleras hasta el dormitorio de su primo, comenzó a oír la conversación.

-"Sé que es demasiado para asimilar de golpe"...

Natsu, con los ojos como platos, se llevó una mano al revoltoso cabello rosa. Ahora le cuadraban tantas cosas! Pero por sobre todas ellas, sólo una había captado su atención más que lo demás:

-Nee, Rukia-chan...entonces tú eres....- la shinigami esperó sus palabras. – Eres...UNA VIEJA!.

Inmediatamente todas se cayeron al suelo, derramando sus humeantes tazas de té encima de sus ropas.

La shinigami se levantó como un resorte y agarró al idiota de Natsu por el cuello de la camiseta.

- "Es con eso con lo único que te has quedado, imbécil?! Te he hablado de los diferentes planos de existencia, de que tu alma puede ser devorada por un monstruo cuando mueres, de que Ichigo ha perdido todos sus poderes para salvarnos a todos e incluso de que soy de la realeza allá en mi mundo y tú sólo te quedas con mi edad?! Le gritaba mientras que lo zarandeaba con una vena palpitante en la sien.

Tras el estrujamiento de su tráquea, Natsu se calmó un poco. Sabía que lo que había acontecido y lo que su amiga le estaba contando era serio, pero él no sabía cómo comportarse en momentos de tensión. Él era positivo y alegre. Confiaba en ella y en Ichigo y en el fondo se alegraba de poder conocer más a sus amigos. Tenía la firme convicción de que las cosas pasaban por algo y eso fue lo que se dijo a sí mismo para consolarse cuando comenzó a asustarle el pensar en que su reiatsu se había despertado y que ahora vería y podría ser visto por esos seres de otro plano.

- Así que este cuerpo no es humano de verdad?" cuestionó, sorprendido. Rukia se veía tan real. De verdad ella era un espíritu?la había visto comer, reír, llorar, sonrojarse, enfadarse...era una chica normal y corriente!

La joven apartó la mirada. Ciertamente le dolía afirmar que así era, por mucho que Urahara le dijera que su gigai era completamente orgánico y de ultimo modelo. Para su sorpresa, unos fuertes brazos la apretaron con fuerza.

-"Para mi eres tan humana como yo. Estas aquí, eres cálida y divertida y eres mi amiga" le susurró Natsu.

Al instante todas las presentes sonrieron. Natsu era tan tierno y no era tan ajeno a las emociones de las mujeres como siempre habían pensado.

Los ojos de Orihime titilaron emocionados al ver la tímida sonrisa que su pelirrosa amigo arrancó a Rukia. Aquel joven cada día la sorprendía más y un cálido sentimiento se alojaba en su pecho mientras lo observaba intentando animar a Rukia y poniendo muecas de no enterarse de una mierda cuando ésta volvía a contarle cosas del sereitei y de todos los entresijos de aquella sociedad feudal.

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Con el ceño fruncido y la mandíbula apretada, trató de concentrar sus ojos en los árboles, los edificios y los coches mientras los veía pasar de largo. Cualquier cosa sería un entretenimiento con tal de no pensar en la situación bochornosa en la que ahora se encontraba. Maldito cabeza de piña! a pesar de haber insistido en coger un taxi para llegar a casa de Natsu, Renji lo había cargado cual saco de patatas y ahora lo llevaba a cuestas, saltando por los edificios de Karakura tal y como él hiciera antaño con Rukia en su época de cazar hollows.

-"Has crecido y pesas más" se quejó el teniente pelirrojo mientras sorteaba una chimenea y posaba sus pies en un cable de teléfono. Pero su shunpo era tan rápido, que a la fina maraña de cables apenas le daba tiempo a hundirse por la presión cuando ya había dado su siguiente paso.

-"Es lo que tiene ser humano..." le respondió, tenso. El shinigami guardó silencio mientras se oía el ruido de la ciudad bajo sus pies. Si aún conocía a Ichigo como pensaba que hacía y se ponía en su lugar, a él tampoco le haría ninguna gracia que lo cargaran cuando antaño era capaz de dejar hasta al mismísimo Byakuya atrás. De pronto, se paró en seco, provocando que el pelinaranja saliera volando por los aires y aterrizara de culo en el suelo de una azotea.

- "Temmee! por qué demonios te has detenido de esa manera!?" le cuestionó, iracundo, mientras se sobaba su dolorido trasero.

-"Gracias" respondió Renji, haciéndole una leve reverencia.

-"Haaaaaaa?" No cabía en sí de la sorpresa.

-"Nunca te agradecí que nos salvaras a todos y que sacrificaras tu propio poder para vencer a Aizen. Sé, al igual que Rukia, que adorabas ser shinigami y que no tuvo que ser fácil. Cargaste con una responsabilidad que no debió ser tuya..."

Ichigo guardó silencio unos instantes. Estaba muy dolido también con Renji y de nuevo, el tener que hablar de la pérdida de sus poderes le creó mal estar y un nudo en la boca del estómago.

Él adoraba ser shinigami...Es cierto, lo adoraba tanto como a Rukia.

-"Y al igual que Rukia, tú tampoco viniste a visitarme..." le reprochó, apretando los puños.

-"Sólo cumplía sus deseos. Ella quería que llevaras una vida normal".

-"Pshee, nunca has sabido pensar por tí mismo, Renji, y más si se trata de Rukia" le acusó, con tono agrio.

-"Los dos haríamos cualquier cosa que ella nos pidiera" le respondió, encarándole.

-"Estas enamorado de ella?" quiso saber, desafiante.

Renji se relajó y se rascó la nuca, sonriendo con suficiencia.

-"Ella es como mi hermana, imbécil. Ambos sabemos quien ama a quien de los dos. No cometas el error de pensar que las cosas sólo han sido difíciles para tí todo este tiempo. Tú tenías a tu familia y a tu amigos. Ella sólo me tenía a mi y si hubiese sabido que Shininshi Sato la hacía tan desgraciada, yo mismo la habría sacado de allí, aunque fuera a rastras..." le confesó, con sus ojos granates llenos de convicción y sinceridad.

Ichigo apartó la cara, recapacitando.

-"Si quieres seguir enfadado conmigo, adelante. No te debo nada. No sé si toda esta ira que percibo en ti es por la pérdida de tus poderes o por Rukia y por mi, pero recuerda que fuiste al dangai por propia voluntad, usaste a Mugetsu a sabiendas de lo que te pasaría y creía que conocías bien al sereitei como para saber que no recibirías ninguna felicitación por ello. Aceptaste tu deber y lo cumpliste. Ahora hay cosas más importantes que eso. La vida siguió, para todos...te guste o no"

Renji había madurado mucho más y también sabía expresarse mejor. Es que a caso él era el único que se había vuelto peor con el tiempo? se sentía como si hubiese desandado el camino recorrido. Como si hubiese olvidado lecciones importantes. Aquellas que él mismo aprendió a base de lucha y sacrificio y que su propio yo le recordaba en sueños.

Entonces reflexionó sobre qué haría si la situación volviera a repetirse. Si tuviera que volver a vencer a Aizen y Mugetsu hubiese sido de nuevo la única forma...volvería a hacerlo? Recordó entonces las palabras de Rukia aquella vez que hablaron después de la pelea de katanas.

"Los poderes estaban en tu corazón, Ichigo. La noche que nos conocimos también eras un simple humano y sin embargo, te arriesgaste poniéndote delante de aquel hollow tan sólo por proteger a tu familia y lo mismo hiciste con Chad debajo de aquel puente cuando estabas en la secundaria, recuerdas? El shinigami no hace al alma, el alma hace al shinigami"

Era cierto. Jodidamente cierto. Su instinto natural era proteger y si tuviera que hacer lo mismo, aún a sabiendas de lo que eso significaría, lo volvería a hacer sin dudar. En lo único en lo que cambiaría, sería en que en la despedida, se habría confesado a Rukia y no la habría dejado marchar. Todo aquello no era por la sociedad de almas, todo había sido por su propia cobardía a la hora de enfrentar sus sentimientos.

Miró entonces a Renji de otra manera, de una que hizo que el pelirrojo se relajara visiblemente y que le sonriera de forma socarrona. Si él había aprendido de sus errores, por qué Renji y Rukia no? si todo volviera a repetirse, ella volvería y no se casaría y Renji también habría vuelto. Tenía que tener fé, pues había errado cuando le dijo a Rukia que las personas no cambiaban sino que aprendían. Eran las almas las que aprendían.

-"Parece que por fín lo entiendes, cabeza de zanahoria" se jactó, poniendo los brazos en jarras. Su compañero le sonrió de igual forma.

-"No estés tan subidito, idiota". Sus manos se estrecharon e Ichigo sintió paz de nuevo. No sólo había hecho las paces con Renji sino que también se había comprendido a sí mismo.

-"Vayamos con los demás" le sugirió, volviendo a colocar su espalda para que el pelinaranja se subiera y ocultando la diversión que aquella situación le provocaba.

-"Pshee, estas disfrutando de esto, verdad?" se quejó, mientras que oía la carcajada de Renji.

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Cuando Tatsuki abrió la puerta de la casa de Natsu, se sorprendió al ver a Ichigo acompañado de Renji. Sin embargo, la cara de su amigo no mostraba tensión ni enfado alguno. Sabría él que Rukia estaba casada? haría bien en preguntarle?.

-"Adelántate tú, ahora voy" le pidió al shinigami. Ichigo conocía muy bien a Tatsuki y pudo leer en los ojos de su amiga que estaba preocupada por él.

-"Natsu esta bien?".

-"Si. Ya se ha recuperado completamente. Tiene una energía excesiva..." bromeó, encogiéndose de hombros.

Ichigo suspiró y se acercó a la escalera. Antes de subir, se volvió hacia ella.

-"Hasta donde sabes?" cuestionó, sin rodeos. Ella se cruzó de brazos.

-"Hasta la parte en que se llama Shininshi Rukia" afirmó, incómoda, temiendo haber metido la pata. Pero Ichigo sonrió levemente y le revolvió el pelo.

-"No te preocupes, al menos no de esa parte. Rukia y yo estamos bien. Sé por qué lo hizo y por qué no pudo volver. También sé por qué la persiguen, aunque ella se empeñe en ocultarmelo". Su leve sonrisa se disipó pero sus ojos se mantuvieron en calma. Tatsuki suspiró aliviada. Tal parecía que por fín esos dos habían hecho algo más que violarse el uno al otro.

-"Mientras tú estés bien, me conformo. No sé si quiero saber nada más. Tan sólo quiero que no vuelvan a atacar a mi primo". Ichigo apretó los labios. Ojalá pudiera afirmarle a su amiga que eso no volvería a pasar. Si en su mano estuviera, nadie de allí correría peligro, pero desgraciadamente no podía hacer nada y entendió que por eso Rukia había tratado de ocultarselo.

-"Vayamos con los demás" le animó.

Tan sólo fue entrar en la habitación y Natsu salió corriendo hacia él gritando como una nena.

-"Wouahaaaaaaaaaa! Ichigo, protégeme! quiere matarmee!". El pelinaranja parpadeó sorprendido. Esperaba encontrarse a su amigo tranquilo, en la cama, charlando con todos y asimilando lo que le había pasado; incluso esperaba tener un emotivo reencuentro de colegas! pero no, el muy idiota estaba escondido tras él señalando a Renji, quien, muy ofuscado, le amenazaba con un puño en alza y era detenido por Rukia y Orihime.

-"Cejas horteras?! me ha llamado cejas horteras! terminaré lo que ese shinigami empezó!" forcejeaba el pelirrojo.

-" Es lo primero que me ha salido, tio! no te pongas así!" se defendía Natsu, asomando sus alocados pelos rosas por la espalda de Ichigo. Kurosaki suspiró al ver la situación y siguió interpretando su papel de "muro protector" mientras sus ojos buscaron los de Rukia. Maldita enana! ni se pensara que la iba a perdonar por haberle dejado abandonado con Renji!

-"Bueno ya vale, par de idiotas!" y de una doble patada giratoria que Ichigo esquivó de inmediato, tanto Renji como Natsu cayeron al suelo, noqueados por los pequeños pero mortíferos pies de la shinigami.

Mientras Orihime y Tatsuki ayudaban a los chicos a levantarse, Rukia tomó de la mano a Ichigo y se lo llevó al descansillo de la escalera. La ojivioleta tenía claras intenciones de disculparse con su novio por haberle mentido de nuevo, pero él le colocó un dedo en los labios y no la dejó empezar a hablar si quiera.

-"Sé que lo has hecho para intentar protegerme. No estoy enfadado" le dijo, conciliador -"aunque me toca los huevos que pienses que soy tan inútil como para tener que ocultarme estas cosas.." se sinceró, retirando su dedo de la boca de la shinigami.

-"No eres un inútil. Eres un imprudente y un cabeza hueca. Aún sin poderes, intentarías hacer cualquier cosa por ayudarme y eso no puedo permitírtelo". Sus pequeñas cejas se constriñeron en desacuerdo.

-"Ya...por que soy un inútil" repitió, cruzándose de brazos y pasando su peso de una pierna a otra.

-"No, porque te amo demasiado, imbécil" concluyó ella, dando por finalizada la conversación y dispuesta a volver con sus amigos. Odiaba decir esas cosas tan cursis de sopetón! pero era la única manera de que el idiota se enterara. Sin querer y de una forma tremendamente femenina, agitó su cabello mostrando desdén mientras que sus pasos eran marcados, provocando que sus caderas se acentuaran más. Ichigo no lo pudo evitar y la acorraló contra la pared y sus labios. La besó con decisión y urgencia y aunque no fue invasivo, poco tardó en sentir la lengua de su novia invadiendo su cavidad oral, correspondiendo a su beso con intensidad.

-"No creas que te vas a salir con la tuya tan sólo por decirme que me amas, enana" le susurró al oído, acariciando su espalda, "no pienso olvidarme de que me dejaste sólo en el piso con Renji". Sus manos bajaron hasta pellizcar su redondeado trasero.

Ella sonrió, irritantemente retadora y esta vez fue ella la que pellizcó el trasero de Ichigo sin él esperarlo.

-"Sabes que teníais que hablar y hacer las paces, Kurosaki-kun" y entró en la habitación contoneándose.

-"Temmee..." susurró el pelinaranja, vencido, azorado y cachondo. Maldita medio metro buenorra!

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Ichigo sostuvo de la mano todo el tiempo a Rukia mientras ella le contaba a sus amigos el gran secreto que había intentado ocultar y que la había estado matando por dentro. Sabía que para ella no estaba siendo fácil abrirse así delante de todas aquellas personas. Temería que la juzgaran tal y como ella misma hacía y se sentiría tremendamente culpable por traerles problemas a todos. Tras afirmar que ella había matado a su marido, sus dedos apretaron la mano de Ichigo, aunque su mirada se mantuvo firme en sus compañeros, dispuesta a enfrentar lo que viniera, a dejar de agachar las orejas y hundir la cabeza.

-"...y de esa forma, acabé con su vida. Me consuela afirmar que no sufrió, pero eso nunca se sabe con exactitud..."

-"Rukia- chan..." susurró Natsu, comprendiendo ahora mucho mejor a aquella desconocida que prácticamente se había convertido en su mejor amiga en nada de tiempo.

-"Por mucho que él te lo pidiera y por mucho que pienses que tuviste el suficiente cuidado para que no te descubrieran, está claro que Lacuna lo ha descubierto de alguna forma y quiere hacerte pagar por ello" resolvió Renji.

-"Crees que...nii-sama sabe algo?" preguntó, con voz queda. Que su hermano descubriera que ella era una asesina sería la mayor deshonra que podía darle a los Kuchiki. Más que cuando entregó sus poderes a un humano...

-"No sé exactamente lo que sabe, pero sí que la visita de Lacuna aquel dia tuvo que ser de todo menos pacífica. Fue tras aquella reunión cuando me envió aquí a protegerte".

-"y me dió ordenes estrictas de que no abandonase mi gigai" continuó ella, mirando ahora a Ichigo.

-"Está claro que Urahara tiene que saber algo. Qué te dijo cuando te entregó el gigai?" le preguntó, intentando ayudar todo lo que pudiera.

-" Me dijo que era como el de tu padre, completamente orgánico. Sus células cobrarían vida con mi energía espiritual y sería capaz de realizar todas las funciones de un verdadero cuerpo humano. Aunque también me dijo que me permitiría luchar si lo necesitase, aunque Sode no Shirayuki no se materializaría..."

Natsu parpadeó. El padre de Ichigo también era un shinigami? era una invasión! y quién demonios era esa tal Sode no shira...qué?

-"Ese Urahara...quién es?" intervino, evitando que sus sesos echasen humo.

-"Fue mi maestro por así decirlo. Él me entrenó para poder ir al sereitei a rescatar a Rukia. Me enseñó a pelear" le respondió Ichigo. Natsu supo identificar en sus palabras admiración hacia ese hombre. Era la única persona de su pasado como shinigami con la que parecía que no se había enfadado.

-"Hoooo, parece un tío genial" se emocionó.

-"No creas! es un pésimo anfitrión. Agarrado y abusón" intervino Renji.

-"También está un poco loco..." continuó Tatsuki.

-"Era un antiguo capitán del gotei 13. Tuvo problemas y se exilió en la tierra. Todo un rebelde" Ichigo siguió empeñado en resaltar las virtudes del loco tendedero.

-"Es sumamente inteligente. Creó el hogyoku y ayudó a Ichigo a acabar con Aizen" añadió Orihime.

-"Y es un salido de cuidado! un pervertido!" atacó Rukia, recordando ahora las incesables bromas que le hizo al insinuarle que con su gigai sería una muchacha llena de hormonas. Por su culpa había babeado casi de inmediato al ver a Ichigo!

-"Sigo creyendo que es interesante!" resumió Natsu, acariciando la cabecita de Happy, quien, para variar, dormía en su regazo.

-"Sea o no interesante, es el único que puede darnos alguna pista sobre tu gigai y sobre la relación que tiene Natsu contigo" resolvió Ichigo.

La shinigami asintió. Ver al loco tendedero era la solución más evidente.

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De camino a casa de Urahara, Ichigo se quedó un poco atrás junto con Natsu. Necesitaba saber cómo se encontraba su amigo después de todo aquel lío. Para más inri, Tatsuki había decidido irse a ver al resto del grupo y ensayar y mantenerles ocupados. Les dijo que ya se inventaría cualquier excusa para disculpar la ausencia del cantante, el guitarrista principal y la mánager, aunque sabían que eso valdría de muy poco con Tsudeki. Menos mal que Ishida estaría con ellos para interceder por ambas partes. Al cuatro ojos afeminado se le daba muy bien la diplomacia.

-"Oi, Ichigo, de verdad antes eras tan fuerte? ahora entiendo como sabes pelear tan bien y hacer posturitas con una katana, aunque ya no tengas poderes...". El pelinaranja, caminando a su lado, sonrió de forma sincera.

-"Supongo...Pero ahora lo importante es saber más de tí y procurar que no vuelvan a atacarte".

Natsu sonrió de oreja a oreja.

-"No creo que eso vuelva a pasar teniendo al de las cejas horteras por aquí. Y no te preocupes por mí, ya sé que todo lo que me habéis contado cambia drásticamente la vida de una persona, pero sabes qué? a mi me ha sentado bien tener la confirmación de que hay algo más después de la muerte; aunque lo pasaré realmente mal sin electricidad, guitarras y videojuegos...". Ahora pasó a hacer una mueca graciosa con la cara. Natsu siempre veía el lado bueno de las cosas.

-"Ya que tienes reiatsu, podrías intentar convertirte en shinigami. Los del gotei 13 viven mucho mejor y encima hay ordenadores y electricidad en el departamento de desarrollo tecnológico".

Natsu meditó durante un rato, llevandose sus dedos al mentón. -"Podría encasquetarme en casa de Rukia, tengo entendido que es un palacio enorme..."

Ichigo sudó frío. -"Si conocieras al hermano de Rukia, desearías vivir antes en una charca..."

-"Entonces le amenazaré con que volverás a patearle su noble trasero cuando recuperes tus poderes" inquirió, divertido.

-"Si es que eso fuera posible...". A Ichigo se le ensombreció el rostro. Natsu le animó dándole con el puño cerrado en el hombro.

-"Al menos tienes a Rukia. Todo saldrá bien, te lo mereces, hermano".

Entonces una gata negra, con unos enormes ojos anaranjados saltó delante de ellos y les cortó el paso.

-"Wuahaa!" chilló Natsu, sorprendido. Ichigo reconoció de inmediato a aquella gata a la que llevaba muchísimo tiempo sin ver.

-"Yo! Yoruichi-san" la recibió gratamente. Realmente se alegraba de verla, pues ella también fue su mentora al ayudarle a obtener el bankai. La gata saltó a sus brazos a modo de saludo.

-"Woooo, Ichigo! no sabía que tenías una gatita por ahí! mira Happy! te he encontrado una mamá de verdad!". El gatito asomó la cabecita por la mochila y olisqueó a Yoruichi, quien se dejó hacer, acercándose al pequeñín.

-"Me temo que mi instinto maternal nunca me ha acompañado, Dragneel-kun" respondió, abandonando los brazos de Ichigo de un ágil salto.

-"Wuahaaaaaaaaaaaaaaaa! habla! ha hablado! Ichigo! llevame a urgencias! estoy peor de lo que creía!" se asustó el pelirrosa.

-"Heh, y eso no es todo... ya verás" bromeó Ichigo, mientras que seguían a la gata, quien les acompañó a él y al resto hasta la casa de Urahara.

Así que ellos ya saben de Natsu, pensó para sí.

Tras ser recibidos por un par de críos con aspecto raro, Tessai les hizo pasar a la trastienda. Era enorme y Natsu no supo dilucidar por qué aquel tal Urahara convivía con dos niños y un tío enorme, además de con un a gata que habla! Los shinigamis los saludaron tal y como si los viesen todos los días y siguieron a Yoruichi, quien contoneaba su gracioso rabito tras sus pasos.

"Qué nostalgia..." pensó Ichigo, al verse sentado de nuevo junto a sus amigos en aquella mesita redonda en la que tantas reuniones se habían dado y tantos planes se habían trazado.

Natsu seguía muy afectado por haber visto hablar a Yoruichi. La miraba con recelo y abrazaba a su gatito. No dejaría que ese ser extraño se acercara a su bebé peludito.

-"Creo que el verme así no te provoca mucha confianza..." le habló al pelirrosa - "Está bien, en ese caso...". Entonces un humo comenzó a envolverla. Ichigo saltó como un resorte, adivinando lo que se proponía.

-"Oi, oiiii! espera Yoruichi! eso será aún peor!" trató de detenerla, haciendo aspavientos con los brazos. Pero fue inútil, tras el humo, una hermosa mujer de aspecto exuberante apareció ante todos y como no, desnuda. Cuando su larga melena lila rodó por su morena espalda y sus pechos redondos y de buen tamaño flotaron antigravedad delante de Natsu, á este se le demudó el rostro y se le comenzó a salir el alma por la boca, dejándolo noqueado de la impresión. Rukia suspiró, apoyando su codo derecho y dejando sostener su cabeza sobre su mano, Renji se sonrojó tanto, que su cara se confundía con su pelo y Orihime socorrió a Natsu, dándole golpecitos en las mejillas para que volviera en sí.

-"Jajajaja! nunca me cansaré de ver la reacción de la gente cuando me convierto en humana de nuevo, jajaja!" se burlaba Yoruichi, volviendo a sentarse de una manera muy poco apropiada y totalmente carente de feminidad, muy al contrario de "lo femenino" que sus piernas abiertas dejaban ver a todos.

-"Temmee! mira lo que has hecho!" le riñó Ichigo, señalando al pobre Natsu, quien no paraba de balbucear algo como "es una mujer, una catwoman...tenía colita y...".

Al instante, Yoruichi se percató de que ningún sonrojo adornaba su faz. Muy al contrario de las reacciones que ella recordaba, ahora Ichigo no mostraba ninguna turbación ante su desnudez, ni lo más mínimo.

-"Hooooo, Ichigo, veo que ya no tienes nada de inocente...bien hecho! dime, con cuantas has aprovechado el tiempo? eres un chico joven y fuerte así que...". Rukia frunció el ceño de inmediato.

-"Heh! sorprendida? ahora ya no puedes vacilarme con eso, Yoruichi-san" se mofó Ichigo.

-"Hoo, estas seguro? no es fácil encontrar a una mujer como yo" se jactó, meneando sus pechos de un lado a otro.

-"Buah, no me afectas en absoluto, y te diré que no eres la única que tiene un buen par de..." pero Ichigo no pudo terminar su frase. Un aura maquiavélica, mezcla de indignación y furia, les hizo volverse a ambos hacia la fuente que emitía tal mala leche. Rukia, casi envuelta en llamas, estaba a punto de tragarse una gikongan para salir de su gigai y liarse a espadazos contra aquellos dos desvergonzados. ahora era Renji quien la sostenía del brazo para frenarla.

-"I...Ichi...goooo!"gruñó, con una venita palpitante y los ojos bañados en índiga furia, "malditos desvergonzados!"

-"Rukia! cálmate! sólo estábamos bromeando!" imploró por su vida el acojonado naranjito, agitando sus manos y apartándose de la mesa. Yoruichi los miró antenta, para luego soltar una carcajada. Ahora sabía que la pequeña shinigami de seguro había contribuido a eliminar esa inocencia del joven. Si ella supiera...

-"Ara, ara...cálmate, Kuchiki-san, no querrás salir de ese gigai por semejante tontería, verdad?" apareció en escena Urahara, agitando su abanico como de costumbre y trayendo en su mano ropa para que su morena compañera se vistiera y dejara de armar jaleo. Luego dirigió su vista a Ichigo.

-"Me alegro de verte, Kurosaki-san. Hacía mucho tiempo". El joven le sonrió a modo de saludo. Es cierto que no tenía nada en contra de Urahara ni de aquel lugar, pero no había ido a visitarle nunca en todo ese tiempo porque le traía demasiados recuerdos. Pero supuso que eso el rubio ya lo sabía. Urahara siempre lo sabía todo.

Natsu, que ya había recuperado su consciencia, le miró atentamente. De verdad aquel tío tan raro con ese gorro a rayas en la cabeza era tan inteligente? aunque debía admitir que era muy peculiar, de eso no cabía duda.

-"Urahara-san, supongo que ya sabes por qué estamos aquí, verdad?". Rukia decidió empezar a ponerse seria -"Necesito saber qué está pasando..."

Al haber captado la atención de todos, Urahara se sentó, dejó cerrado su abanico sobre la mesa y comenzó a explicarse.

-"Tu gigai es especial, Rukia. Es una copia del que hice para mí mismo cuando me exilié aquí para que la sociedad de almas no me encontrara. Además de tener todas las cualidades que te convertirían en humana, tiene la capacidad de ocultar tu presencia ante los demás shinigamis".

-"No lo entiendo, y por qué tenía que ocultarme? Nii-sama había pedido permiso, vine al mundo real con autorización! me concedieron dos meses para.." pero Urahara no la dejó terminar.

-"Dos meses es lo que tarda el gigai en convertir totalmente en humano a un shinigami. Esa era la intención de tu hermano cuando me pidió que lo fabricara para tí, semanas antes de que vinieras". Rukia abrió los ojos en señal de sorpresa. Semanas antes? Byakuya quería que ella se convirtiera en humana?ahí Sato aún seguía vivo...

-"Nii-sama...él...lo sabe? lo de Sato?" preguntó, temerosa.

-"No me explicó mucho. Sólo me dijo que iba a cumplir con la promesa que te había hecho y que volverías al mundo humano a buscar a Kurosaki-san". Ambos se miraron e Ichigo sonrió resignado. Hasta para el estirado de Byakuya, los sentimientos de ambos habían sido evidentes. Por primera vez en su vida, sintió algo de afecto hacia el noble, pues por fín había tratado de pensar en la felicidad de su hermana, más allá de lo que a la sociedad de almas le interesara...aunque eso no lo excusaba de que hubiera permitido que Rukia se casara.

-"Que pasó con Sato?" quiso saber el ex-capitán, teniendo evidentemente una certera sospecha. A Rukia se le hizo un nudo en la garganta tan sólo de pensar en que Byakuya supiera lo que había hecho y apartó la mirada, apretando los puños. Su rostro afligido no daba lugar a dudas de lo que estaba pensando, lo cual tenía mucho que ver con defraudar a su querido hermano, a los Kuchiki y a todos los clanes nobles.

-"Y qué tiene que ver Natsu en todo este asunto? por qué le han atacado a él?" intervino Ichigo, en parte, para evitarle a su novia responder a aquella pregunta y distraer a Urahara. El pelirrosa se tensó al oír su nombre y el tendedero loco fijó su mirada en él. El joven pudo notar la intensidad en los ojos de aquel que, aunque aparentaba unos 38 años, emanaba siglos de sabiduría a través de sus orbes. Su reiatsu también era notorio, mucho más que cualquiera que hubiera presentido; aunque sin saber cómo, éste no le afectaba. Sería por que el rubio no tenía intenciones de luchar?

-"Cuando comenzaron a acechar a Dragneel-kun un par de días antes de que lo atacasen, envié a Yoruichi-san a la sociedad de almas para que investigase un poco. Allí se guarda un registro de todas las almas, tanto las terrenales como las que habitan en el otro plano. Incluso las convertidas en hollows o las enviadas al infierno. Nuestro reiatsu es para nosotros como nuestro ADN y no me fué difícil adivinar por qué el de este joven se sentía igual que el tuyo, Kuchiki-san".

La joven shinigami comenzó a comprender de qué se trataba todo aquello...Miró al pelirrosa, quien también la miró a ella, con una evidente expresión de "no me entero de nada".

-"Cuando tu hermana Hisana y tú moristeis y fuisteis enviadas al rukongai, tu familia humana aún tenía otra hija que no pereció en el accidente de carruaje en el que ibais todos, allá por comienzos del siglo veinte..." explicó Yoruichi.

-"Aquella hermana tuvo hijos, y sus hijos también fueron padres...y así hasta llegar al presente. Natsu-san es de tu familia humana, un descendiente tuyo. Una especie de...tataratatara sobrino" aclaró por fín Urahara, sonriendo alegremente y agitando de nuevo su abanico.

Es entonces cuando ambos jóvenes comprendieron por qué sentían ese cariño tan familiar desde que se habían conocido y Rukia comprendió que al tener los mismos genes, es normal que el reiatsu de Natsu despertara al sentir el de ella. Evidentemente, el muchacho ya habría nacido con poder espiritual de ante mano, tal y como Ichigo en su momento.

Los dos al instante se sonrieron. Se sentían felices. Rukia no podía creerlo..aún tenía familia de sangre! Natsu era algo vivo que recordaba y le decía al mundo que ella estuvo ahi, que existió alguna vez.

Por su parte, el muchacho siempre quiso tener hermanos. Estaba cansado de que sus padres siempre le dejasen sólo y ahora, tenía a Rukia! una especie de...tita?

-"Vaya, esto sí que es una sorpresa" exclamó Ichigo alegremente.

-"Ruki-chan!" exclamó el enérgico muchacho, abrazando a la shinigami entusiasmado. -" Somos familia! aunque realmente eres más vieja de lo que...WOUAHAAA!" y no pudo terminar su frase, pues su querida tita ya estaba propinándole un familiar puñetazo en su insolente geta. Que no había aprendido que llamar vieja a una mujer era una pena capital para todas sin excepción!?

Al final, pasaron toda la tarde en casa de Urahara, poniéndose al día. Le contaron a Natsu muchas más cosas, esta vez les tocó hablar de los vizards y profundizar en la naturaleza arrancar y de lo fino que era el velo que separaba un shinigami de un hollow. Descubrieron con sorpresa que Ururu era fan de RED y que todos seguían al grupo. Eso explicó por qué la tímida chiquilla había enrojecido cuando había visto a Ichigo y a Natsu entrar en la tienda y Kurosaki se alegró, pues tal parecía que sus antíguos amigos le apoyaban en su carrera musical...todos, menos el memo de su padre.

Mientras que Yoruichi intentaba averiguar más y se ofreció para vigilar al clan Shininshi y -en especial- a Lacuna de cerca, todos convinieron que Renji se alojara en casa de Natsu para estar salvaguardado las 24 h. No es que a ninguno de los dos muchachos le hiciera mucha gracia, pero Rukia se sentía mucho más segura así, y más si de momento, no podía salir de su gigai. Su fuerza actual le permitiría defender a Natsu sin problemas, aunque estuviera dentro de su cuerpo terrenal, pero entonces Ichigo quedaría desprotegido y aunque su novio no emitiera ningún tipo de reiatsu, conocía lo implacable que Lacuna podía ser; y si...trataba de llegar a ella mediante él? y si le hacía daño? eso no se lo perdonaría jamás. Se quedaría junto a él y asegurarse su supervivencia sería el único motivo por el que desobedecería a Byakuya y liberaría su zanpakuto.

Había sido un día largo y extraño y habían dejado todas sus obligaciones de lado. Todos se habían marchado a casa e Ichigo suspiró pesadamente mientras miraba la pantalla de su móvil. Él y Rukia habían decidido volver caminando, ya que la clínica Kurosaki no estaba muy lejos.

-"Tengo 14 llamadas de Tsudeki, un par de mensajes de Ishida y otros tantos de Takumi. Se ve que Tatsuki no ha logrado mucho..." se quejó, guardando el aparato en el bolsillo trasero de su pantalón.

-"Lo mismo por aquí.." coincidió Rukia. -"Lo siento, Ichigo. No quiero causarle problemas a RED".

Su novio la rodeó por lo hombros. -"Mañana volveremos a la vida real. Hoy tocaba encarar nuestro pasado, por el bien de todos...". Sonrió levemente y miró al frente. Ella no notó esta vez molestia alguna al mencionar todo lo que tuviera que ver con el sereitei

-"Me ha gustado limar asperezas con Renji y...volver a ver a Urahara y a Yoruichi" le explicó, al adivinar lo que Rukia estaba pensando al observarle atentamente.

-"Ves? y no necesitas tener poderes espirituales para todo eso" le animó, pasando un brazo por la cintura del joven mientras seguían caminando.

-"Sí que los necesito, Rukia. Si los tuviera, el clan Shininshi ya estaría extinguido. Me los cargaría a todos en un abrir y cerrar de ojos. Estarías a salvo" se lamentó, dejando que la frustración volviera su voz más grave.

-"Ichigo..." pero él la detuvo en seco y le interrumpió.

-"Ven a vivir conmigo, enana" le propuso, sin ninguna duda. Sus ojos mostraban fuerza y serenidad. Aquella petición, era tan firme como el suelo que tenían bajo sus pies.

-"Ya tenía pensado pedírtelo de todas formas y sé que no puedo hacer mucho. Sé que estarías más protegida viviendo con mi padre, que ya ha recuperado sus poderes, pero déjame creer que al tenerte bajo mi techo podré protegerte de alguna manera" le rogó.

Rukia se enterneció. Para ella vivir con él no era la gran cosa en el sentido de que ya lo había hecho siempre cada vez que venía al mundo real; aunque esta vez significaba formalizar su relación ante todos los humanos pues vivirían en pareja. Sabía que para Ichigo eso no era lo importante, a pesar de que él lo vería desde el punto de vista humano y, aunque jamás se negaría a tal petición, debía reconocer que sería lo mejor para que, en realidad, ella pudiera protegerle a él.

-"Pero esta vez tú me ayudarás con la mudanza a mí, nada de escaqueos, Kurosaki" le amenazó totalmente en broma, mostrando un bello tono carmín en sus mejillas. Vale, había racionalizado aquello, pero eso no quitaba que fuera una chica a punto de irse a vivir con el chico de sus sueños.

Tras sonreír de oreja a oreja, Ichigo no tardó en cogerla en peso y besarla. Ella sonrió sobre sus labios y rodeó su cintura con sus piernas, mientras que sus brazos se sostenían de su cuello. Al nada, su beso se volvió más intenso y abrumador y el joven manoseó con ímpetu su trasero mientras ella le mordió el lóbulo de la oreja y lamió su cuello, arrancándole un gruñido al pelinaranja. Oh, si, la idea de que ambos se pertenecían despertaron en los dos a la vez el deseo de nuevo y no pensaban reprimirlo. Ya no. Nunca más.

Ichigo detuvo el abrumador encuentro muy a su pesar, y tiró de su mano para reanudar la marcha, a paso ligero.

-"Heh...estas impaciente, Kurosaki-kun?" se mofó, con una graciosa cara burlona. -"Tu casa es en la dirección contraria".

-"Antes vamos a ir a la farmacia de aquí al lado" le aclaró, volviendo a agarrarla por los hombros. Era lo mejor, debido a la diferencia de estatura.

-"A la farmacia? para qué?"

-"Escuché lo que Urahara dijo. Tu gigai es orgánico así que más vale que compremos unas cuantas cajas de condones..." le aclaró, con una torcida sonrisa sexy y una mirada que auguraba que realmente necesitarían muchos.

Es verdad! ella iba a menstruar! y con la constante actividad sexual que sospechaba que tendría de ahora en adelante, más valía prevenir. Sintió el deseo en su bajo vientre y el júbilo de la excitación por lo que se venía.

-continuará-

[][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][] NOTAS DE LA AUTORA [][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][]

Bueno, bueno, jejejeje, qué tal? deciros que yo he disfrutado escribiendolo y como no, que adoro a Natsu! ahora ya sabéis que el loco compañero de Ichigo es familia de Rukia! y ahora os pregunto...será esto por alguna razón, tal y como él cree? o simplemente un antojo de la autora...quien sabe? ;P

- Me ha gustado mucho el reencuentro entre Ichigo y Renji, jajaja! realmente creo que Renji abusaría de su poder con el peliranaja, para vengarse de tantos años siendo superado por Ichigo. Ya sabéis de la tonta rivalidad que siempre mantienen estos dos.

- Ichigo no sólo ha hecho las paces con Renji, sino que también ha ido haciéndolas consigo mismo en este capi. Por fín ha comprendido que tenía que pasar página de una vez y que no podía quedarse estancando pasando tantas cosas a su alrededor y si os habéis fijado en el detalle, Natsu le llama "cejas horteras" al igual que Rukia cuando se metía con él cuando estaba encerrada esperando a que dictaminasen su sentencia, en la primera saga de bleach. He querido así enfatizar la relación de parentesco que mantienen. ^^

- Me he puesto realmente nostálgica al recrear las bromas de Yoruichi la primera vez que se mostró desnuda delante de Ichigo y lo sacó de sus casillas, jajaja! qué tiempos, y pobre Natsu. Y Rukia, como no, algo de celos debía mostrar, no? jejejeje.

- Ahora ya sabéis que fue Byakuya el que ordenó a Urahara que fabricara el gigai que convertiría a Rukia en humana. Realmente sería sólo por cumplir con su promesa o habrá algo más tras la decisión del noble?

- Creeis que Lacuna atacará a Ichigo?

- Ahora ya sabéis lo que Ichigo quería proponerle a su enana, aunque no era difícil de adivinar. En qué se traduce que estos dos vivan solitos? pues en escándalos por parte de Isshin, como no y...tratándose de mi...más lemmon Ichiruki, of course! hehehehe...

en fin, hasta aqui el debate de hoy, jejeje. Daros mil gracias por los reviews que aún sigo recibiendo, incluidos aquellos que sólo son para pedirme que actualice. Gracias por los follows y los favoritos.!

Deciros que esta vez no tardaré mucho en actualizar y que tendré que hacer una tercera parte de "Feed the machine", ya que no sólo dá título a la próxima canción que el grupo interpretará haciendo honor a mis queridos "RED", sino que el título hace referencia a aque entrabamos en el nudo de esta historia, desvelando por fín secretos y empezando a atar cabos y a avanzar en la trama.

Aún me quedan muchas cosas por mostraros así que espero que os quedéis conmigo!

SED FELICES Y, COMO NO, QUE VIVA EL ICHIRUKI! (Aunque Kubo nos tenga en sequía máxima en el manga, por dios!)