Amarillo

Fue casi de casualidad. Bones no tenía previsto ponerse el jersey que su madre le había enviado tras las navidades, pero estaba en su día libre, por fin podría dedicar unas horas al estudio, y la temperatura había disminuido, así que su mano agarró lo primero que encontró en el armario que, casualmente, fue aquel jersey.

Bones sonrió al imaginar a su madre, su cara de satisfacción al enviárselo pues la prenda estaba hecha de gruesa lana, a prueba de cualquier frío que pudiese tratar de alcanzarle en una nevada o tan lejos de casa. Al ponerse el jersey reconoció el reconfortante aroma de su casa. Su sonrisa se acentuó.

Sin más dilaciones se sentó tras su escritorio y comenzó a estudiar. Durante dos horas avanzó sin interrupciones en su estudio y no fue hasta que Jim llegó que alzó la mirada de los libros.

–Ei– le dijo estirándose–. ¿Ya de vuelta?

–Sí, aunque tengo el tiempo justo para cambiarme y regresar: esta tarde tengo el simulacro de asalto.

–Apasionante– musitó Bones, pero reparó en la mirada confusa de Jim–. ¿Qué sucede?

–Nunca te había visto ese jersey.

–¡Ah! Es nuevo, me lo hizo mi madre. Cree que aquí el frío es polar– Bones rió, pero Jim parecía incapaz de reaccionar–. ¿No te gusta?

–No, no es eso, es… es un color extraño.

Sin decir una palabra más, Jim recogió sus cosas y dejó la habitación mientras el médico rozaba la tela de la manga y se preguntaba por que Jim consideraba extraño al color amarillo.

Desde el incidente con el jersey Bones se dio cuenta de pequeños detalles que hasta aquel momento le habían pasado desapercibidos: Jim no tenía ninguna prenda amarilla, ni un bolígrafo amarillo, ningún objeto amarillo; pero descubrió cosas aún más interesantes: si su comida tenía huevo, y la yema de este era muy amarilla, el huevo acababa destrozado y triturado con el resto de la comida hasta que se dejaba de ver el color. Todos sus hallazgos hicieron que Bones trazase un pequeño plan para descubrir lo que allí sucedía y, una noche, lo ejecutó: preparó una cena a base de pequeños mariscos que necesitaban ser aderezados con limón. Dispuso los alimentos en los platos y varias rodajas del cítrico a su alrededor.

Cuando Jim se sentó en la mesa trató de disimular, pero el médico vio cómo tomaba sus trozos de limón con los cubiertos y los retiraba a la servilleta antes de tirarla a la basura.

–¿No te gusta el limón?– preguntó, tratando de sonar casual, Bones.

–Algo así.

–La verdad Jim, es que siento curiosidad por saber que mentira me dirías si siguiese insistiendo– Jim le miró inquisitivamente, pero Bones no se dejó intimidar–. He descubierto que rehuyes el color amarillo.

–Puede ser.

–¿Por qué? ¿Es una fobia?

–No, tan sólo… malos recuerdos.

La sombra que cruzó el rostro de Jim fue tan siniestra que Bones sintió una profunda preocupación por su amigo. Dejando a un lado todas las réplicas irónicas que había preparado para arrinconar al muchacho, Bones trató de hablar, pero Jim se adelantó.

–No es nada, en serio. Sé que quieres ayudarme pero en verdad me conformo con que no lleves ropa amarilla– Jim le miró con diversión y, de pronto, toda la tensión de la habitación pareció desaparecer–. Aunque si eso implica verte desnudo: prefiero verte de amarillo.

Bones no tardó en soltar una sarta de maldiciones que hicieron reír a Jim, alejando de su mente la imagen que siempre recordaba cuando veía aquel color: el altivo hombre frente a él, con el pelo pulcramente peinado mientras dictaba, sin que la voz le temblase, su sentencia de muerte rozando con sus finas manos las túnicas amarillas que le vestían y es que el amarillo era el color favorito del gobernador de Tarso, era el color de Kodos.


Aclaración: La verdad es que hoy no tengo excesivas ganas de escribir; enfrentarse a una hoja en blanco, cuando no estás concentrada, es frustrante. Mi mente está dándole vueltas a los mensajes que leí ayer, concretamente a uno que me hizo pensar en que tal vez lo que escribo se está malinterpretando, y por eso me gustaría expresar mi propio punto de vista con respecto a lo que estoy escribiendo para que podáis entender por que escribo cómo escribo.

Para mi este fic es previo a "El Inicio" y a su continuación "El alzamiento", por lo que parto de la base de un Jim Kirk diferente al de la serie, completamente nuevo, y muy similar al que Orci y Abrams crearon para las películas de la nueva generación.

Este enfoque implica un humor muchas veces histriónico, llevado al límite del absurdo pero nunca pasándolo, pues ahí radica la belleza de la personalidad de Kirk: a pesar de todo lo que ha vivido, de la vida que ha llevado, él ha decidido seguir por el buen camino, no abandonarse a la desidia, mantener su mente cuerda, limpia y avanzar. Su humor es parte de una máscara que le protege de más dolor. Es muy difícil crear (bueno en mi caso crear no por que esta maravilla de personajes pertenecen a su creador y posteriormente a los guionistas de Strar Trek) un personaje así y mostrarlo directamente. No sé si me explico pero es cómo tener un trozo de carbono puro: tú lo ves y piensas "¿qué es esta piedra fea y opaca?" pero es entonces cuando, poco a poco, picando la superficie de esa piedra, las capas de suciedad van desapareciendo hasta que queda ante ti un precioso diamante.

Eso es, para mi, este Jim Kirk.

No quisiera que nadie pensase que lo que escribo es una burla, ni que rebajo la esencia de Jim al absurdo. Personajes como el de Jim Kirk son una maravilla a la hora de emplearlos pues son tan profundos que te permiten desarrollar escenas de una forma increíblemente compleja basándote en la dicotomía de su personalidad. Cómo dije al principio, este es el primer fic de una triada: "El Inicio" y "El Alzamiento", y creo que viéndolos cómo un conjunto es más fácil ver la sutil evolución que intento poner en Jim, cómo pasa de ser un muchacho completamente hermético, despreocupado en apariencia, y vividor, a capitán de la USS-Enterprise con todas las responsabilidades que ello implica.

Agradezco todos vuestros mensajes pues lo importante es que te hagan pensar y ver cómo puedes mejorar o afinar lo que haces para que se vea, en conjunto, mucho mejor. Así que gracias nuevamente por ellos, y trataré de seguir escribiendo todo lo mejor que pueda :)

Vaya parrafada os acabo de poner! perdonarme! xD