Como la mayoría sabe, tuve problemas de salud que me impidieron obviamente estar aquí, pero hoy les traigo la actualización de esta historia.


CAPÍTULO 14:

"Encuentros"


Blaine despertó totalmente mareado y confundido. La cabeza le punzaba y el estómago le dolía. Luego de varios minutos en los que su mente se fue aclarando, recordó todo lo sucedido y tomó su celular con la esperanza de encontrar un mensaje de Kurt, pero la decepción lo cubrió al ver que no era así.

Se dio cuenta en ese momento que si no le había contestado, menos iría a buscarlo. Cerró los ojos con pesar, sabiendo que no merecía ninguna ayuda del castaño después de la manera en la que lo había tratado. No tenía derecho a haberle pedido socorro, aunque era la única persona en la que confiaba relativamente y la que conocía un poco de su situación.

Sí, Kurt Hummel era el único que se había interesado en él, en ayudarlo desinteresadamente, el que le había ofrecido una amistad sincera y que quería conocerlo, a él, a Blaine, el ser humano, y no al modelo reconocido por el que todos harían cualquier cosa sólo por caer en su gracia. Y sin embargo, había arruinado las cosas con su actitud y comportamiento.

Había estado a punto de golpear al chico de ojos azules y corazón de oro en uno de sus arranques de ira. Aunque nunca lo hizo, el sólo hecho de haberlo intentado ya era demasiado malo. No, no se merecía el perdón ni la compasión del fotógrafo. ¿En qué estaba pensando cuando lo llamó? ¿Creía que por enviarle ese mensaje el castaño correría a auxiliarlo? Era evidente que no, y se arrepentía de haberlo hecho.

Con rabia aventó el celular y se retorció entre las sábanas. Se sentía tan mal y no tenía a nadie a su lado a quien le importase en lo absoluto y fuese a brindarle la ayuda que necesitaba.

Por otro lado, no dejaba de pensar en qué rayos le había dado Donovan a beber. Estaba seguro de que le había puesto algo en los tragos porque jamás había experimentado algo parecido. O tal vez era la mezcla de licores los que estaban produciendo esos estragos. Pero sin importar cuál fuese la respuesta, el culpable de su malestar era el modelo. Bueno, culpable en parte, porque él era el responsable de sus actos después de todo.

Maldijo todo y a todos, en especial a sí mismo y su debilidad por buscar un falso consuelo en el alcohol, y sumido en la agonía física, mental y emocional que lo embargaba, se enredó entre las sábanas tratando de olvidarse del mundo que le rodeaba.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

Sentados en el sofá, Kurt y Quinn veían una película, pero el de cabello castaño en realidad tenía su mente en otra parte, cosa que no pasó desapercibida por su mejor amiga, quien pausó lo que se reproducía en pantalla y se giró hacia él.

- Dime lo que ocurre.

- ¿Ah?

- ¿En qué piensas? Estás totalmente distraído, y no puedes negarlo.

- Prefiero no hablar de eso.

- Hermoso, no vas a estar tranquilo hasta que no lo saques de tu sistema. Te conozco demasiado bien, tanto así que estoy segura de que tiene que ver con Blaine y lo que pasó ayer en la agencia, de lo cual no has querido hablar por más que te he insistido.

- Tienes razón en todo – suspiró y frotó su mano varias veces por el rostro – Se ha estado comportando de una forma tan extraña que me desconcierta por completo. Por momentos me ignora, a veces es amable y el resto del tiempo sólo es insoportable.

- Lo he notado. Ha estado actuando así últimamente, y supongo que tiene que ver con la cercanía que habías logrado con él.

- ¡Exacto! Es como si le aterrase que yo sepa que tiene un lado vulnerable o que hay mucho dolor en su corazón, y no sabe cómo actuar conmigo ahora, por lo que sólo hace y dice las cosas por el impulso del momento – hizo una pequeña mueca – Ayer se alteró de una forma impresionante, hasta estuvo a punto de golpearme.

- ¿Qué? Es una broma, ¿cierto?

- No, no lo es. Me sujetó de los brazos con tal fuerza que no pude zafarme, y me lanzó contra la pared, ahí fue cuando solté la cámara y se rompió la lente. Luego de eso levantó el puño con furia mientras gritaba. No sé por qué se detuvo en ese momento, pero lo hizo.

- ¡Ese hombre está loco! ¿Qué es lo que le pasa? ¡Deberías haberlo denunciado! Es por eso que pediste el traslado, ¿verdad? ¡No está bien! Él no está nada bien de la cabeza y merece que lo corran de la agencia. Si quieres, vamos a la policía y…

- No, olvídate de eso. No lo haré.

- ¿Por qué? Espero que no se te ocurra defenderlo.

- Claro que no. Estoy muy molesto e indignado por lo que sucedió, pero…

- ¿Pero qué? Anderson no merece el mínimo de compasión de tu parte.

- Estoy preocupado por él.

- ¿Preocupado? No Kurt, te estás propasando de buena persona. Sé que eres muy noble y tienes un corazón enorme, pero ahora sí estás en un completo error. No tienes por qué inquietarte por alguien de su calaña.

- Me llamó en la madrugada, estaba tomado y le colgué, luego apagué el teléfono. Hoy al encenderlo vi un mensaje suyo en donde me decía que se sentía mal.

- ¿Y entonces qué? ¿Vas a correr a su rescate cada vez que esté en ese estado?

- Claro que no. Estoy muy indignado, pero eso no significa que no me preocupe. No sabes lo mal que se pone, lo que en esa ocasión viste no es nada en realidad. Tengo miedo de que vaya a hacer alguna locura.

Hoy no se presentó a trabajar y…

- Donovan dijo que Blaine se fue con él a su casa ayer y que pasaron juntos toda la noche. Se estaba jactando de que lo dejó tan agotado que por eso había decidido no ir a la agencia.

Por alguna razón que no se explicaba, saber que el moreno se había ido con el modelo le produjo una punzada en el pecho y se sintió contrariado. No le parecía lógico, porque el de ojos color miel era libre de hacer con su vida lo que quisiera, ellos no eran nada para que le afectase donde o con quien pasase la noche, sin embargo ahí estaba esa molestia.

- ¿Por qué te enojaste?

- No sé de qué hablas.

- Te conozco mejor que nadie en este mundo, y sé que te enojó lo que comenté sobre Donovan y Blaine.

- No tendría por qué enojarme. Sólo me preocupa que beba tanto. Lo que haga con su vida no me interesa. Es más, ni siquiera me sorprende, después de todo Blaine es fastidioso, desagradable, engreído, pesado, un cretino realmente hermoso y con unos ojos en los que es fácil perderse porque…

- Okay, ¿escuchaste lo que dijiste?

- Dije que Blaine era una molestia.

- Sí, y también dijiste que era hermoso y que sus ojos…

- ¿Dije eso en voz alta? – su rostro palideció por completo y miró hacia un costado, perdiéndose en sus pensamientos por un instante.

- ¿Kurt? ¿Kurt? – lo movió del brazo hasta que reaccionó – Te gusta Blaine, ¿cierto?

- Ah… Bueno… Obviamente es atractivo, no te lo voy a negar.

- ¿Sientes algo por él?

- No, definitivamente no. Me da tristeza su situación, pero eso es todo. Pienso que alguien tan joven y con tanto a su favor no debería estar destruyendo su vida como él lo está haciendo. Quise ser su amigo, porque me di cuenta que necesita a su lado personas que se interesen por él honestamente, pero no hay nada más allá.

- ¿Estás seguro?

- Sí, lo estoy.

- Bien, porque Anderson no es la clase de persona con la que valga la pena involucrarse.

- No deberías decir eso. Hay mucho de él que no conoces.

- Ni quiero tampoco. Con lo que sé me basta para tener en claro que no es una buena persona.

- A veces hay quienes crean una falsa apariencia.

- ¿A qué te refieres?

- A que hay algunas personas que han sido tan lastimadas por quienes eran importantes en sus vidas, que simplemente deciden alejar a los demás para evitar que les vuelvan a hacer daño.

- Y una forma de alejar a otros es siendo un cretino.

El castaño levantó un hombro a la vez que hizo una mueca – Sólo te puedo decir que no debemos juzgar a los demás sin saber lo que les ocurre.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

El lunes llegó y con éste el inicio de otra semana en la que muchos murmuraban acerca de la ausencia del Top Model, quien seguía sin aparecer y evidentemente no lo haría porque ya había transcurrido más de media jornada.

El ojiazul estaba realmente preocupado, así que decidió ir a buscar a la única persona que podía darle razón al respecto, aunque la idea de hacerlo le incomodaba.

- Donovan, ¿qué tal?

- Hummel – respondió con seriedad.

- ¿De casualidad sabes si Blaine va a venir hoy? Necesitamos terminar sus fotos para…

- ¿Acaso crees que soy su maldita niñera?

- No tienes por qué contestarme de esa forma. Si te pregunto es porque el viernes andabas diciendo que había pasado contigo desde el día anterior y…

- Eso fue ese día, luego lo saqué de mi casa porque necesitaba hacer cosas importantes y él me estorbaba.

- ¿Cómo te puedes expresar así?

- Sólo digo la verdad. Blaine es únicamente alguien con quien pasar el momento y eso es todo. Jamás será algo más que un buen rato en la cama. Ahora, déjame cruzar porque tengo que ir a revisar mi nuevo vestuario.

El castaño lo observó alejarse y se sintió invadido por toda clase de sentimientos luego de haber escuchado aquellas palabras. Antes le daba pena el modelo porque pensaba que el pelinegro se aprovechaba de él, pero ahora se daba cuenta la clase de persona que éste era en realidad.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

El miércoles alrededor del mediodía, el moreno se presentó en la agencia luciendo más delgado y bastante demacrado. Cruzó en silencio en medio de las miradas y murmullos de sus compañeros y se encerró en su camerino.

- Lamento que hoy sea tu último día Kurt. Pero recuerda que si cambias de opinión, estaré más que gustoso de recibirte, sabes que quiero que te quedes aquí.

- Se lo agradezco Sr. Callright. Estoy feliz de haber realizado mis pasantías en su agencia, he aprendido mucho durante todo este tiempo. Gracias también por ofrecerme un contrato permanente, significa tanto para mí.

- Sólo los mejores pasantes lo consiguen, y tú has hecho un trabajo magnífico.

Llamaron a la puerta y luego de recibir el permiso para ingresar, una chica de cabellera rubia ondulada se asomó delicadamente – Perdonen que los interrumpa, sólo quería hacerle saber a Kurt que Blaine ya llegó y hoy tiene la sesión de fotos para la campaña Houston, la cual está atrasada desde la semana pasada.

- ¡Finalmente se dignó en aparecer! – bufó el hombre de traje – Estoy cansándome de su comportamiento. Gracias Marcia, en un instante estará allí.

- Bien, le diré para que vaya alistándose. Con permiso.

- Tu último día y tienes que trabajar con Anderson. No sé si alegrarme o lamentarlo.

El chico no sabía qué decir ni cómo actuar, por lo que sólo se limitó a escuchar en silencio y asentir amablemente hasta que salió de la oficina y empezó a caminar a paso lento hacia el lugar en donde se realizarían las fotografías.

Minutos después el de ojos dorados ingresó sin pronunciar ni una sola palabra. Al verlo, Kurt sintió un golpe en el pecho y no estaba seguro de cómo iniciar la plática. El director de la campaña entró segundos después y empezó a dar las indicaciones por lo que todos empezaron a trabajar de inmediato.

Cuando el castaño le pedía que sonriera, Blaine lo hacía de inmediato. Le parecía increíble la forma en la que éste podía mostrar una gran sonrisa ante la cámara y aparentar que nada pasaba, y en cuanto las fotografías eran tomadas volvía a estar serio.

A pesar de todo el maquillaje, con las luces directas eran más que evidentes las bolsas oscuras debajo de sus ojos, por lo que varios retoques fueron requeridos constantemente.

El ambiente era tenso y todos estaban en shock por el silencio absoluto de Anderson y la forma en la que hacía lo que se le indicaba sin protestar ni poner objeción. Tampoco se estaba quejando ni demandando ver las fotos que le tomaban, eso era muy extraño porque él era bastante exigente siempre y por lo general hacía repetir las tomas varias veces hasta quedar satisfecho.

Una vez que terminaron, procedieron a retirar los equipos e implementos utilizados. Cada persona estaba dedicada a su labor y el ojiazul no podía quitar sus ojos de encima del pelinegro. Esperaba que todos se fuesen para poder hablar con él, pero éste salió del lugar, por lo que se apresuró a terminar de guardar sus cosas y se fue casi corriendo para alcanzarlo.

Lo vio entrar a su camerino, así que se armó de valor y luego de repasar mentalmente lo que le diría, tocó a la puerta un par de veces e ingresó. Todos sus pensamientos se vieron nublados cuando lo encontró sentado en una silla y la parte superior del cuerpo recostado sobre la elegante mesa que tenía a un costado. Tenía los brazos doblados y el rostro escondido entre ellos.

- Lo que sea que tenga que hacer, dame diez minutos. Estoy muy cansado – su tono aunque demandante, sonó débil.

- Blaine…

Al escuchar aquella voz, levantó la cabeza y lo miró fijamente – ¿Qué haces aquí?

- No luces nada bien. ¿Qué tienes?

- No veo cómo pueda importarte.

- Blaine…

Desvió la mirada y respiró profundamente – Lamento lo del día jueves. Nunca te hubiera golpeado, sólo quiero que lo sepas. Y lo de la llamada así como el mensaje que te envié, fue indebido y no volverá a suceder. Ya eliminé tu número de mi teléfono.

- Aprecio tus disculpas, pero no tenías…

- Ahora sólo vete y déjame descansar, estoy realmente exhausto.

- No has estado durmiendo bien, tienes ojeras.

- Gracias por señalar lo obvio. – rodó los ojos – Sólo déjame tranquilo y cierra la puerta al salir – volvió a recostarse sobre la mesa.

- Blaine, tenemos que hablar. Tal vez no haya otra oportunidad porque hoy es mi último día aquí. Terminé mi pasantía y me ofrecieron un contrato, lo acepté, pero pedí el traslado a otra sede de la agencia.

Al moreno se le hizo un nudo en la garganta y se mordió el labio tratando de tranquilizarse y sonar sereno – Bien por ti, ahora sal. Necesito descansar.

- No me voy a ir hasta que hayamos hablado y aclarado las cosas.

- No tenemos nada que hablar. Cometí un error y ya me disculpé, eso es todo. Te vas a ir y no nos volveremos a ver, perfecto. ¿Qué es lo que debemos aclarar?

- Primero, no me gusta hablarle a tu espalda, siento como si no te interesara lo que estoy diciendo, así que te agradecería que levantaras la cabeza y me miraras. Segundo, no puedes seguir bebiendo en la forma en la que lo haces y comportándote como si nada más te importase en el mundo, porque sabes muy bien que no es así y al final sólo te haces daño tú mismo. Tercero, es trascendental que dejemos claro lo que ha pasado hasta ahora entre nosotros porque no quiero…

Un ligero ronquido interrumpió el discurso del ojiazul – Blaine, ¿me escuchas? – se acercó a él y lo rodeó hasta quedar al costado, estuvo observándolo por un tiempo hasta que se convenció de que estaba dormido.

Esa era una pista más de que el hombre a su lado no estaba bien. En todo el tiempo que llevaba de conocerlo jamás se había quedado dormido en el trabajo, sin importar lo pesado que fuese el día.

Aunque le hubiese gustado permanecer ahí hasta que el moreno despertase, no podía hacerlo puesto que debía continuar con sus tareas, por lo que no tuvo más remedio que salir del camerino con la esperanza de poder volver a verlo antes de irse de la agencia definitivamente.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

Dos meses habían transcurrido desde aquello y Kurt no se acostumbraba a su nueva vida. El pedir el cambio a otra sede también significó mudarse no sólo de departamento sino también de estado. Sus vacaciones en la universidad estaban prontas a terminar y debía tomar la decisión de si continuaría en el centro educativo del lugar a donde ahora vivía y hacía la revalidación de las materias, o si regresaba y continuaba todo como antes.

Había hecho buenas amistades en la agencia durante ese tiempo, pero las cosas eran simplemente diferentes, empezando por el estilo de vida, y era algo a lo que por más que tratase, no lograba adaptarse, sin contar que extrañaba demasiado a Quinn y sus demás amigos.

Y sí, aunque fuese raro admitirlo, extrañaba también a cierto modelo de ojos del color de la miel. No dejaba de preguntarse qué sería de él y su vida. Lo veía seguido en todo lo relacionado con el trabajo, porque el moreno no paraba, era como una máquina, incansable e indestructible, así que era común que apareciese en todas partes como portadas de revistas, comerciales para la televisión, afiches para marcas reconocidas, además de las continuas pasarelas.

- ¿Kurt?

Sintió que alguien lo removió y volteó a ver de quién se trataba – Cindy, ¿qué pasó?

- Te estaba diciendo que será emocionante ir a New York al desfile de Tussol. Es una de mis ciudades de ensueño en donde se presentará uno de mis diseñadores favoritos, y que nosotros vayamos como fotógrafos oficiales a cubrirlo es increíble.

- Sí, lo es. Presentará su nueva colección finalmente.

- ¡Es fantástico! Y no sólo eso, sino que tendremos la oportunidad de ver modelando con sus trajes a Blaine Anderson. ¿Puedes creerlo? Con suerte y podremos conocerlo.

- ¿Blaine estará ahí?

- ¡Por supuesto! Ha sido el modelo exclusivo de Tussol desde hace un par de años. ¿Cómo puedes ignorar algo así?

- Hummel… – un hombre de estatura promedio, cabellera rubia rojiza y un traje elegante los interrumpió.

- Sr. Jackson, dígame.

- Te espero en mi oficina cuando acabes.

- Seguro, ahí estaré. Sólo termino de guardar este material.

- ¿Qué querrá?

- No tengo la menor idea.

- Ve, yo guardo lo que falta.

- Son muchas cosas.

- Sólo anda a hablar con él, debe ser algo muy importante. Yo me encargo de esto.

- Bien, pero te debo un favor.

- Vamos a comer a la salida y con eso estamos a mano.

- ¡Perfecto! – le guiñó el ojo – Eres la mejor.

- Lo sé – sonrió alegremente y vio al castaño marcharse.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

- Tengo entendido que trabajaste directamente con Blaine Anderson cuando estabas haciendo tus pasantías.

- Así es.

- Quiero que te acerques a él y consigas fotos especiales. Obviamente al ser ambos parte de la misma agencia tendrás varios privilegios.

- Al igual que Cindy.

- Sí, pero tú ya has interactuado con él y sabes la forma en que le gustan las cosas. Él es un poco complicado y bastante estricto con las fotografías que le toman. Para ti no será algo nuevo y podrás obtener el mejor material.

- Entiendo.

- Bien. Ese era uno de los puntos de los que quería hablar contigo, el otro es que necesito saber si has tomado una resolución. Callright dijo que vendrías por unos meses de prueba antes de decidir si te quedabas aquí o regresabas con ellos. Sé que pediste el cambio de la sede, pero aparentemente él te tiene en alta estima al concederte esa concesión.

- Estoy consciente de aquello, y realmente lo agradezco pero no tengo una respuesta todavía. No me mal interprete, me siento feliz aquí, es por eso que me resulta difícil hacer esa elección.

- Sólo no olvides que el tiempo se agota. Aunque me gustaría que permanecieras aquí con nosotros porque tu trabajo es realmente impecable.

- Muchas gracias Sr. Jackson.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

El día del desfile llegó y Blaine se encontraba sentado en el sofá de su camerino. Bebía algo de color rojo mientras se secaba el sudor de la frente. La puerta se abrió y alguien ingresó en ese momento, observándolo con detenimiento.

- Blaine, ¿estás seguro que puedes hacer esto?

- Claro que puedo. ¿Qué clase de pregunta es esa?

- No te ves nada bien y últimamente has…

- ¿Desde cuándo te preocupa lo que me sucede, Fabray?

- Sé que tú y yo no tenemos la mejor relación, pero te has desmayado en dos ocasiones en los pasados días, y es alarmante.

- Quieres callarte. Nadie puede escucharte. Si alguien se entera de eso sería terrible para mi carrera e imagen.

- Sabes muy bien que no he dicho nada… hasta ahora. Pero debes hacer algo al respecto. No está bien lo que te ocurre.

- Sólo es stress, ya te lo dije. Ahora déjame en paz.

- Primero, no creo que sea sólo eso. Segundo, lo de hoy es mucha presión y me preocupa que en medio desfile vayas a perder el conocimiento.

- No va a suceder.

- Eso dijiste la primera vez y en plena sesión fotográfica caíste a mis pies, y no precisamente en un buen sentido.

- Ya estoy tomando vitaminas para ayudarme con…

- Si crees que eso que estabas bebiendo cuando entré te va a servir, estás equivocado. El alcohol no te llevará a ninguna parte. Y si realmente estás tomando medicina, serías un completo idiota al ingerir lo que sea que ese vaso contenga.

El celular de la chica sonó en ese instante, impidiendo que el moreno respondiese a sus comentarios – Me tengo que ir, deben maquillarme. Sólo piensa en lo que te dije.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

El desfile transcurrió con normalidad, en medio de la locura que implicaba un evento de ese tipo, pero no era nada a lo que los presentes no estuvieses acostumbrados. Al finalizar, Kurt se acercó al diseñador y mantuvo una pequeña plática con él, le sacó varias fotos y le pidió le permitiese tomar otras más a Blaine con algunos de los trajes presentados ese día.

Luego de saludar a Quinn y compartir unos instantes emotivos con ella, le tomó algunas fotografías y la dejó con su compañera Cindy para dirigirse a donde estaba el Top Model esperando.

Ingresó en la sala y lo vio de espalda, aunque más delgado de lo que recordaba, el traje que portaba le quedaba perfecto y se ajustaba a su anatomía de una forma tal que el castaño no pudo evitar recorrerlo con la mirada, sintiendo un estremecimiento en todo su cuerpo y soltando un suspiro que alertó al ojimiel de aquella presencia.

Giró lentamente y encontró aquellos ojos azules posados sobre sí y sonrió de esa forma embriagante que sólo él sabía – Hola Kurt – pronunció con voz suave, casi como un ronroneo – tenía la esperanza de verte en este día.

- ¡Blaine! – respondió con voz temblorosa mientras su corazón palpitaba fuertemente.

El moreno empezó a acercarse, sus movimientos eran lentos pero precisos, como una fiera acosando a su presa antes de atacar. Sentir aquella mirada recorriéndolo sólo volvía la situación más estimulante. Se detuvo a escasos centímetros del fotógrafo y se inclinó un poco, lo suficiente para que éste pudiera sentir su cálido aliento rozándolo.

- Eres tan hermoso Hummel. Mentiría si dijera que no te he extrañado – su voz ronca y sugestiva provocó escalofríos en el castaño. Sus ojos se posaron por unos segundos en aquellos labios cautivadores y fueron subiendo hasta encontrarse con los orbes azules que lo miraban fijamente.

- Blaine… – soltó casi en un susurro – tú… la última vez que nos vimos… – fue interrumpido por un beso intempestivo que se volvió intenso en segundos dejándolos sin aliento.


.

.

¿Qué creen que le está pasando a Blaine? ¿Por qué se ha desmayado en dos ocasiones?

¿Cómo reaccionará Kurt después de ese beso?

¿Decidirá quedarse donde está o regresará a la agencia principal?