Hola! Feliz Año nuevo :D , un poco retrasada pero aquí ando todavía. Ya empiezo un año más en Fanfiction con Nuevas historias, parejas diferentes y mas actualizaciones… yay! XD Quiero agradecer a todas las personas que han comentado el capitulo anterior y agregado esta historia a sus favoritas! Gracias! Espero que disfruten de la continuación :B

Al final del capitulo he incluido una dinámica donde solo una persona resultara ganadora, les deseo mucha suerte!

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Final del Capitulo Anterior:

La lluvia seguía cayendo con fuerza pero eso no fue un impedimento para que la multitud de estudiantes gritara horrorizada al ver como dos jugadores caían rápidamente.

La rubia soltó su sombrilla al reconocerlos y el grito que escapo de sus labios se unió a los demás.

Dumbledore se puso de pie inmediatamente y apunto su mano hacia los jugadores inconscientes.

-Aresto Momentum –Murmuro deteniendo la caída los Gryffindor.

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Capitulo 13

"Renacidas para ser juzgadas por los crímenes de otros"

Los jugadores inconscientes se trasladaron de inmediato hacia el interior del castillo, Remus y algunos maestros trataban de mantener el orden en las tribunas para evacuar a los espectadores. Dumbledore se retiro rápidamente con la ira corriendo a través de sus venas, su mirada se enfoco en el cielo gris y tormentoso mientras lanzaba un espectu patronum. Los dementores se alejaron ante el resplandor intenso, ninguno de ellos era más bienvenido en ese lugar.

Un grito desgarrador provoco que el mago acelerara su paso y tratara de controlar a la joven castaña que apretaba sus ojos y convulsionaba. Tan pronto como llegaron a la enfermería se coloco a Harry junto a su otra compañera, pero con Hermione se hizo algo diferente que Dumbledore ya imaginaba. Junto a la oficina del lugar se encontraba una puerta de hierro, forjada con varias vigas gruesas y pesadas, conducía a una pequeña sala con una cama y mesa. Aquella habitación era para atenciones especiales.

-Katherine. –Gritaba la vampira retorciéndose con violencia.- No…

-Inmobilus. –Dijo el mago con preocupación, tomando el rostro de la joven en sus manos.- Señorita Granger, todo estará bien. Nosotros nos encargaremos. –Concluyo observando los ojos oscuros que le miraban con desesperación y tristeza.- Xylotius.

La enfermera contemplo la escena con lastima. El encuentro de Hermione con el dementor había sido grave, incluso más que el del mismo Potter. Su vida estaba llena de dolor y sufrimiento, era un milagro que la criatura despiadada no acabara con ella en ese instante.

-Albus no podemos mantenerla inconsciente, estaremos aumentando su sufrimiento.

-Ella está alterada, por ahora es la única forma en que podemos controlarla. –Explico el anciano sin dejar de mirar los ojos cerrados de la chica.- Seguirá reviviendo los hechos en su mente, pero no ocasionara una tragedia.

-¿Qué sugieres que haga ahora? – Pregunto Madame Pomfrey detrás el frunciendo el ceño.

El mago inhalo profundamente antes de volverse hacia ella, confiaba en que su decisión ayudaría más que perjudicar.

-Dejemos que sea ella misma quien encuentre la tranquilidad que necesita. –Contesto, sin saber que la joven de pelo rizado se encontraba en una terrible agonía.

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Fleur de alguna forma se escabullo rápidamente entre la multitud, la desesperación e impotencia que sentía provocaba una ola de temblores en sus extremidades. Era como si en cualquier momento su fuerza iba a abandonarle haciéndola caer estrepitosamente. Sin embargo en medio de jadeos y nervios logro llegar hasta la enfermería, pudo distinguir a Ronald frente a la camilla de Harry aun con uniforme húmedo de Quidditch, pero Hermione no se encontraba por ninguna parte.

-Esos malditos dementores. –Murmuro el pelirrojo con enojo.

-¿Dónde está Hermione? –Cuestiono la veela llena de angustia. Sus ojos estaban a punto de derramar las lágrimas que contenían.

Ron exhalo con pesadez antes señalar a Madame Pomfrey.

-Ella es quien puede ayudarte a saber su estado.

La rubia no dudo ni un segundo en hacer caso de las palabras del chico, sus pasos apresurados pero llenos de incertidumbre la colocaron frente a la mujer que sacaba las pociones necesarias. Madame Pomfrey alzo su vista y Fleur parpadeo con rapidez para evitar llorar.

-¿Cómo está Hermione? ¿Puedo verla? ¿Dónde está? –Pregunto con voz quebrada.

-Ella estará bien, pero necesita reposo y tranquilidad. Lo mejor es mantenerla aislada de los demás.

-Pero tengo que verla, necesito saber si se encuentra bien… ella me necesita. –Replico Fleur al borde del llanto.- Por favor.

-Lo siento, querida. Pero el director dio órdenes de que nadie entrara a verla.

Madame Pomfrey le dedico una mirada apenada antes de retirarse. La bruja francesa permaneció de pie en el mismo lugar durante varios minutos, sus lágrimas silenciosas se deslizaron por sus mejillas hasta que consiguió mantenerse bajo control y salir de la enfermería. De alguna manera ella vería a Hermione y nadie se impediría. La necesidad de estar a su lado y consolarla cegaba cualquier pensamiento razonable, la veela no iba a abandonar a su compañera.

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Mulciber y Hermione anduvieron por los alrededores del bosque con sumo cuidado, algunos de los trabajadores de la mansión se unieron a la búsqueda con la esperanza de encontrar a Katherine antes del anochecer. Sin embargo, no había ningún rastro de la joven y la tensión empezaba a aumentar. La castaña se maldijo una y otra vez mentalmente mientras gritaba el nombre de su amada.

Después de varias horas el sol comenzaba a ocultarse, por precaución los trabajadores se marcharon de regreso a la mansión. Era bien sabido que aquel bosque de noche era un lugar muy peligroso, y albergaba criaturas nocturnas dispuestas asesinar. Mulciber los despidió hasta que quedo a solas con Hermione, la desesperación en el rostro de la chica era tan evidente como la culpa que sentía sobre sus hombros.

-No nos queda más remedio que continuar la búsqueda… -Espeto el vampiro pasando una mano sobre su cara, pero fue interrumpido por Hermione.

-No podemos dejar que Katherine pase la noche en ese lugar.

-Hemos intentado todo lo que está a nuestro alcance.

-Eso no es verdad Mulciber y tú lo sabes.- Insistió la joven de pelo castaño.

El hombre exhalo con resignación y asintió. Estaba mintiendo desde un principio, su intuición persistía en el pensamiento negativo de que Katherine estaba ya sin vida. Quizás Hermione no lo noto pero existía un aroma desconocido que rodeaba la mansión, no podía asegurar si se trataba de un hombre lobo u otro vampiro, pero teniendo en cuenta cualquiera de esas opciones, la vida de la chica estaba en grave peligro.

-Escucha, voy a ser honesto contigo, no creo que Katherine siga viva.

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Hacia dos horas que había abandonado la enfermería, la desesperación persistía dentro de ella sacando lo peor. Caminar junto al lago negro se convirtió en su único consuelo para ese tipo de momentos, pero con la lluvia azotando en el exterior y la clara advertencia de Dumbledore para no salir, no le dejaba más opción que vagar alrededor de los pasillos solitarios y menos transitados de Hogwarts.

Fleur suspiro derrotada mientras entraba a la torre de astronomía. Afortunadamente ningún profesor o estudiante merodeaba por los alrededores, de lo contrario podía estar en un problema. El silencio del lugar fue quebrantado a causa de sus quejas y susurros, si su madre la escuchara afirmaría que comenzaba a perder la razón. La rubia sonrió con nostalgia mientras sus ojos se llenaban de lagrimas que se negaba a derramar, habían pasado dos meses desde que había llegado a Hogwarts y más de dos semanas desde que había enviado una carta a su s padres. Nunca fue un problema mantenerse a sí misma, ser independiente de alguna manera la hacía sentirse libre, pero al mismo tiempo egoísta.

Había crecido con una mentalidad fuera de lo común, que por más intentos que hizo por cambiar fracasaron. Su herencia de sangre tampoco fue de gran ayuda, sino mas bien el motivo por el cual pocas veces se permitía relacionarse con la gente. No se creía capaz de confiar en alguien con plenitud total, hasta que conoció a Hermione y Harry, fue más extraño aun querer de pronto estar a su lado y sentirse protegida. El sentimiento que ambos provocaban en ella era distintos. Mientras Harry seguía sorprendiéndola ante la inmunidad de su sangre, Hermione le hacía experimentar sentimientos incontrolables. Tales como la impotencia al no poder hacer nada para estar a su lado después del accidente. Solo el recordar la aterradora escena de verla caer inconsciente hacía temblar su cuerpo y que su respiración se agitara.

Si Hermione se hubiera… El tren de pensamientos de la joven se detuvo al sentir la presencia de alguien más a su lado, molesta y confundida se volvió hacia el intruso, pero su mirada fulminante se encontró con un perfil suave y soñador de otra chica. Fleur nunca la había visto, o más bien prestaba poca atención a las personas desconocidas. Sin embargo, ahí estaba esa chica con cabello rubio ligeramente ondulado, y sus ojos que aparentando ver el exterior, pero la veela sabía que tenía su mirada perdida. La bruja francesa estaba por marcharse cuando escucho su voz tranquila dirigiéndose a ella.

-Nunca te haría daño.

Fleur detuvo sus pasos completamente desconcertada, observo sobre su hombro a la chica que permanecía inmóvil frente a la ventana. Si era honesta consigo misma no se sentía amenazada por su presencia, sino cansada de no poder encontrar un lugar donde estar a solas.

-Lo sé, pero…

-Hay personas que son renacidas… -Interrumpió la rubia desviando su mirada hacia ella- para ser juzgadas por los crímenes de otros.

La joven francesa asintió sin saber que decir, y volvió alejarse en dirección hacia la puerta. Sea quien sea, esa chica comenzaba a incomodarla, sus palabras no tenían sentido, al menos para ella.

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Ron permaneció sentado al borde de la cama donde Harry yacía dormido. Algunos de sus compañeros habían pasado por la enfermería para saber acerca de su salud, pero nadie podía decir exactamente como se sentiría al despertar. Un encuentro con un dementor no era como una que enfermedad que podía contrarrestarse fácilmente, sino una pesadilla que solo el tiempo se encargaría de borrar.

El dolor en su espalda empezaba a incomodarlo, y el pelirrojo no dudo en ponerse de pie para extender los músculos contraídos. Su mirada se centro en la puerta al otro lado del lugar donde se encontraba Hermione, sabía que las visitas estaban prohibidas pero aun así no pudo evitar acercarse cuidadosamente. Todo era silencioso al otro lado, ni siquiera podía percibir movimiento, quizás Dumbledore la había hechizado para evitar una tragedia. El sonido de pasos provoco que rápidamente se ocultara tras las cortinas largas de la ventana más cercana, si la señora Pomfrey descubriera que aun estaba ahí y no en el comedor, le echaría hasta que Harry despertara. Sin embargo, el aroma que percibió era uno muy conocido y bastante adictivo. Un olor peculiar que a veces le hipnotizaba.

Fleur merodeaba por la habitación en silencio, asegurándose que la enfermera no estuviera presente. A pesar de que su mente insistía en que se detuviera, sus manos sostenían con firmeza la varita, apuntando directamente hacia la puerta. Tras lanzar varios hechizos que deshicieran los de protección, finalmente un suave clic rompió el silencio. Ron observaba sorprendido y al mismo tiempo preocupado, debió haber detenido las acciones de la rubia pero en su lugar permaneció oculto hasta que la puerta se cerró tras sus pasos.

La mano derecha de Fleur cubrió su boca para silenciar un gemido de tristeza. Frente a ella se encontraba Hermione con apariencia de un cadáver; inmóvil y pálida. La francesa se acerco hasta poder sostener su mano con ternura, deseando que su compañera reaccionara. Tiro de su mano derecha hacia abajo, atrayendo la sábana blanca para cubrir el cuerpo de Hermione. No quería que se enfermara… que nada malo le ocurriera, pero ya era demasiado tarde para hacer algo al respecto.

Con lágrimas en los ojos, la veela se inclino lentamente hacia el rostro de Hermione. Su mano hizo a un lado algunos rizos castaños dejando al descubierto su rostro, Fleur no pudo luchar contra los impulsos de besarla. Sus labios entraron en contacto con timidez y un escalofrió recorrió todo su cuerpo. La sensación de mariposas en su estomago empezaban a abrumarla, pero se acurruco de todas formas contra el pecho de la castaña, sin saber el gran descubrimiento que haría.

-Tienes que despertar, por favor.-Susurro con un nudo en la garganta.

Ron permanecía de nuevo frente la puerta esperando que Fleur saliera, pero al pasar los minutos comenzaba a preocuparse. Fue un segundo después cuando un grito proveniente del interior atrajo su atención, y lo hizo entrar sin importar que la rubia se enojara.

-Hermione! –Grito al ver acorralada a la francesa contra la pared, elevada sobre el suelo con firmeza.

El gruñido de la castaña resonó en sus oídos y noto como la chica se volvió hacia él con sus ojos completamente negros. Fleur yacía ya en el suelo con lágrimas en los ojos, asustada de ver en lo que su compañera se había convertido. Ahora todo tenía sentido..

-Fleur, ¿puedo hacerte una pregunta? –Susurro Hermione atrayendo su atención.- Si yo fuera una criatura como los hombres lobos, o vampiros… ¿tú me despreciarías?

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VSATGPFAN88: Hola :)! Si, el espíritu navideño me invadió por completo haha y si, la canción de Rodolfo se creó en 1948 haha.

A.N: Hagamos una dinámica, ¿si? A La PRIMERA persona que adivine el año en que Hermione nació y la edad que actualmente tiene, le hare un One shot; de la pareja que quiera (Peliculas/series/libros) con la trama que quiera… Va! Los dos primeros capítulos les darán la respuesta. Pero recuerden son dos respuestas! ;)

Pista: Hermione tenía 18 años ;)

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Espero que hayas disfrutado de la continuación!

Y no olvides comentar para ganar un one-shot donde tú eliges a las protagonistas! XD

Hasta la próxima!

=)

P.D: ¿AUN QUIERES SEGUIR LEYENDO?... Te invito a que pases a mi nueva historia con los personajes de la película "Frozen" :)