El baile termino tiempo después obviamente y kattie estaba dormida en los brazos de Edward mientras yo manejaba a su casa.
Las cosas no estaban bien, todo estaba silencioso entre ambos. Su beso había abierto una brecha un poco extensa entre nosotros y yo no quería eso.
Pero espere a que el hablara, le di el tiempo para pensar en lo que paso en el baile.
Quizá me lo estoy tomando todo muy a pecho volviéndome así demasiado exagerada.
Cuando llegamos a su casa, el llevo a kattie a la habitación de invitados luego regreso a mí.
Me tomo de la mano y me hizo caminar hacia otra habitación, su habitación.
Era grande espaciosa y bonita. La cama gigante de caoba estaba en el medio de la misma y al lado solo había una mesita de noche con lámpara y un cuadro con una foto en la foto estaban las mismas personas que vi la primera vez que conocí esta casa y que nunca preguntaba por ellas, me daba mucho miedo.
El cuarto estaba sencillo pero se veía que cada detalle fue colocado allí con cuidado y con mucho amor.
Entro a la ducha y me relaje un instante. Siempre esperaba a que Edward me gritara y me maltratara pero también se en el fondo que él no es así.
Él no es demetri.
Aprovechando que él no estaba mirándome busque una de sus camisetas largas y la cambie por mi vestido. Me quite los zapatos altos e intente arreglarme el cabello dejándolo peor. Con una parte de mi vestido poco a poco retire el maquillaje y espere sentada.
Lo vi salir del baño mojado y con un paño alrededor de la cintura. Me sonrió.
-Te ves bien. – guiño hacia mí su ojo izquierdo y de su closet saco ropa interior.
Entro de nuevo al baño y ya con unos pantalones de dormir despeinado y sin camiseta se acercó a mí.
Mi corazón palpito mucho, porque sabía que él me gustaba. Así fuera el hombre más feo del mundo no me importaría, Edward había hecho más que cualquier otra persona en este poco tiempo que estaba conmigo.
Me había ofrecido su apoyo incondicional y me había querido también a mi hija. Y eso es suficiente.
-Lo lamento. – susurre. Él se arrodillo frente a mí y me acaricio las piernas.- ciento lo que paso, siento haber arruinado la noche.
-Deja de disculparte, por favor. – acaricio mi cara. – No pasa nada, ¿Esta bien? – asentí. – Yo fui el que te beso, no tú a mí. Así que te debo miles de disculpas.
-Pero…
No me dejo terminar.
-He decidido que no presionare más a la suerte. Si quieres estar conmigo las puertas estarán abiertas siempre. Pero entiendo tu mal estar para con los hombres bella. Y con todas las razones.
-Edward tengo miedo.
Me miro sorprendido. Se alejó un poco de mí y yo lo acerque más tomando su mano.
-Esa no me la esperaba. – murmuro bajo su aliento mirándome. - ¿Te das cuenta que yo jamás te dañaría verdad?
-Lo sé. – me apresure a hablar. – quiero decir, temo que por yo estar de esta manera te vayas de mi vida y de la de kattie, no quiero…
-Nunca me alejaría.
-Tampoco quiero que tengas novias. – susurre. – siento cosas por ti…
Cerré el pico.
-¿Pero?
-No hay peros Edward. – baje la cabeza. – siento cosas por ti y tengo miedo.
-No lo tengas…
-¿Cómo puedes decirle tú a un león hambriento que no te coma?
-Metáforas. – se rio. - ¿Ahora me separaras de ti con una metáfora?
Se lanzó encima de mí en forma de juego. Y comenzó a hacerme cosquillas.
Me reí hasta que casi vomito el pulmón exageradamente hablando claro. Luego el me miro y yo a él, por un rato.
-Puedes domesticar al león y enseñarlo a amarte. – dijo. – puedo quererte bella. Puedo enseñarte que en el mundo no todos son como demetri. Hay personas que son buenas para ti y otras malas. – tomo mi mano y la poso en su pecho. – Siéntelo. Siéntelo como esta de feliz ahora mismo porque tu estas junto a mí.
Su corazón martilleaba amenazando salirse de su pecho y saltar por la ventana.
No sé qué paso, no sé qué hice. Pero lo bese.
Y cuando nuestras bocas comenzaron a tocarse sentí que me quemaba.
El repaso con su lengua el borde de mis labios haciéndome por un momento suspirar, el se alegró. Me tomo con cuidado y comenzó a acariciarme con sus dedos.
Me puse rígida y por supuesto, él lo noto.
-No pasa nada.- beso mi frente. – si no quieres hacer nada, todo está bien.
El problema era que si quería. Entregarme a otra persona que no fuera demetri me parecería demente si no hubiera escapado ese día, me llamaría a mí misma loca. Pero él estaba aquí, para mi. Y era un poco estúpida a veces pero no demasiado para no darme cuenta de lo que tenía frente a mí.
Lo tome por el cuello y volví a besarlo tomándolo con la guardia baja, pero nada que no se pudiera arreglar con un poco de tiempo.
Me voltee con todas mis fuerzas quedando encima de él. Odiaba estar debajo, me recordaba la sumisión.
El comenzó a toquetearme poco a poco y yo menos cohibida también regresaba sus caricias. Comenzó a besarme el cuello donde borro poco a poco los golpes que allí la vida me había dado, que demetri me había dado.
Luego mis hombros, donde instantáneamente los moretones se fueron. Se perdieron en sus labios.
Acaricio mi espalda, donde cada rasguño, cada puñetazo cada hueso roto se curó donde dejaba su rastro.
Cuando estuvo dentro de mí, también me cuido, me miraba con cada acción que tomábamos, con su mirada me pedía permisos que yo concedía, me dijo entre gemidos y susurros.
-Bella, te quiero.
Y desde esa noche tranquila y oscura todos mis problemas se fueron a la tierra del olvido.
Y pude ser libre.
Cuando desperté entre las sabanas él no se encontraba. Me preocupe. ¿Qué tan mal lo hice anoche? Pero yo no me sentía así, en mucho tiempo me sentía completamente feliz. Me levante aun envuelta en sabanas y me mire en el espejo. Tenía parte del maquillaje que me quedo chorreado un poco pero no para terminar viéndome fea.
Me fui a la ducha donde limpie mi cuerpo, el agua fue reconfortante para mí y mi cuerpo lo agradeció; me seque muy bien busque el vestido y me lo coloque. Salí de la habitación mirando hacia los lados para encontrar a Edward o a kattie. Fui a la cocina, donde estaban los dos. Ella leía algo, era algún tipo de cuento y el cocinaba.
-¿huevos revueltos o simplemente fritos?
-A kattie solo le gusta la clara. – los interrumpí. Ella me miro sonriente. – buenos días mi zanahoria.
Ella camino hacia mis brazos. La abrace fuerte y le di un beso en la frente.
-Bien, entonces solo clara. – no me miro, miro a kattie. Y luego se volteo a lo suyo.
No se si estaba paranoica o el realmente estaba evitándome. Pero no me moleste en preguntárselo en ese momento. Me senté con kattie a mi lado y solo observe.
El coloco en un plato las claras revueltas, tocino y dos panes.
-Es el menú de hoy. – no me sonrió, solo asintió hacia mí.. - ¿Quieres algo tú?
-Solo jugo. Gracias.
-Tienes que comer algo. – dijo él.
Negué con la cabeza. Aún estaba emocionada por lo que había pasado y no tenía mucho apetito.
Además que el me evitaba.
Comencé a pensar en mi como una carga para el y no fue justo.
Suspire cansada.
Anoche fue tan lindo que olvide que él era casado, y tenía una familia. Me involucre con una persona que quizá estaba con otra persona o estaba separado.
-Ojala fuera la segunda opción.
-Bueno, he planeado algo. – se sentó con su comida y me extendió un vaso de jugo. – jugo para la dama.
-Gracias.
Tome un sorbito intentando que el me mirara pero no funciono.
-Kattie puede quedarse en la habitación de huéspedes que ya no será de huéspedes si no de ella y tu… - se rasco la cabeza. – bueno, donde quieras dormir está bien.
Espere un minuto antes de decir lo que iba a decir.
-No hace falta. – sonreí falsamente. – Me quedare con Rene, tengo dinero ahorrado. Me ire a otro lugar pronto, una casa una habitación lo que sea. – me encogí de hombros. – no quiero ser una carga para ti.
El me miro extrañado.
Y yo termine mi jugo. No dije nada más, espera a que kattie terminara de comer para levantarme a buscar mis zapatos que había dejado sutilmente en su habitación.
Cuando entre en la mesa de la lámpara no pude evitar fijarme aún más en el cuadro, el unas chiquillas y una mujer, muy hermosa y sonriente. Se veían felices.
Ella era pelirroja como kattie y sus hijas también, sentí pena por kattie. Lo que el sentía por ella no era realmente amor, sus hijas son pelirrojas. Quizá era reconfortante para el tenerla cerca porque le recuerda a sus niñas.
Bufe bajo mi aliento.
Me tense cuando alguien tomo mi cintura.
-¿Qué está pasando?
No conteste. Termine de tomar mis zapatos y camine hacia la puerta, claro. El me detuvo.
-Solo déjame ir.
-No. –dijo. – o por lo menos no hasta que me des unas buenas razones de tu comportamiento.
-Edward. – suspire posando mis manos en su pecho. – no quiero problemas. – señale la foto. – nunca me habría acostado con un hombre casado.- dije. – ni con hijas. Nunca, no quiero sufrir de nuevo.
-¿Por qué me dices esto ahora?
No lo negó genial.
-Porque te has levantado y me has dejado sola. – me había convertido en una dramática de verdad. – y porque te has comportado como un extraño. – murmure. – Además que no has negado nada, eso quiere decir que si lo estás…
-Bella…
-¿Lo estás?
No respondió. Asentí.
-Puedes ver a kattie cuando quieras.
Pase por su lado y me marche.
Me sentía mal, terrible. Por dentro mi vida se hundió. Me gustaría no haber vuelto aquí, y que nada de esto se hubiese vuelto personal.
Pero Edward se había metido en cada poro de mi piel, encajándose en ella. Haciéndome feliz por un solo instante.
Seque mis lágrimas y me acerque a kattie.
-¿Ya nos vamos? – pregunto escudriñándome con la mirada.
-Sí. – tome mi celular. - ¿Mama?
-¿Bella?
-Puedes pasar por casa de Edward?
-Voy saliendo. – y colgó.
-¿Qué ha pasado? – pregunto kattie. - ¿Dónde está Edward?
-Kat… necesito que guardes la calma. Son cosas de adultos donde no te puedo involucrar. ¿Bien? Él te seguirá viendo y tu podrás ser su amiga…
-Ok.
Me sorprendió su respuesta. Tan fría y seca. Pero después arreglaría las cosas que estaban mal con ella. Necesitaba salir de esta casa.
Rene llego en unos minutos. Edward salió de la casa casi corriendo hacia mí.
-Bella…
-No puedo. – negué con la cabeza. No me volvería en la amante de nadie. Me subí en el auto y lo deje a mis espaldas.
Es importante para mi que entiendan el avance de bella. Ella esta forjando su carácter y aunque falla en el camino sigue insistiendo.
espero les guste este cap :*
A3
