—¿Por qué trataste de irte de mi casa? ¿Qué hice que te enojo tanto?

Sakura cruzó los brazos sobre su pecho cuando lo miró. —No comparto. Pensé que el vínculo significaba lealtad. No permitiré que te cojas a otras mujeres. Me iré, Sasuke. Si tocas a esa mujer juró que me iré.

Él ladeó la cabeza. —Ya veo.

—¿Lo ves? ¿Es todo lo que tienes que decir? Déjame decirte algo, Sasuke. Yo soy humana. Tú Zorn. Sé que hay algunas diferencias, pero no voy a estar con un hombre que tiene relaciones sexuales con otras mujeres. No va a suceder. Si te quieres coger a esa perra... esa mujer... hazlo, pero no me tocarás nunca más .

—Eso no fue un problema mientras estábamos presos. Las mujeres eran escasas. Pero en mi mundo está permitido que un hombre se acueste con varias mujeres. No la invite a nuestra casa. Mi padre me la envió. Él quería que me uniera a ella. Pero yo le dije que no estaba interesado. No he querido estar con ella, Sakura.

—La dejaste regresar después de haberla echado. Se quitó el vestido y tu no hiciste nada para que se lo pusiera de nuevo .

—Es común que los de mi especie anden desnudos en casa.

—Se va o lo hago yo, Sasuke. Es así de simple. Me heriste. —Ella se apartó de él para mirar por la ventana. —Realmente me lastimaste. ¿Cómo te sentirías si yo tuviera sexo con otro hombre?.

Sasuke gruñó. En cuestión de segundos estaba tocándola, la agarró por los brazos para girarla hacia él. —Mataría.

—Así es como me siento, maldita sea. ¿Sabes, la rabia que sientes en este momento cuando piensas en otro hombre tocándome? Yo siento la misma rabia cuando pienso en ti con otras mujeres.

—Nuestra cultura es diferente, pero lo entiendo. —Sus ojos se suavizaron. —Te prometo no tocar a ninguna otra mujer. No era mi intención hacerte daño, Sakura. No quise lastimarte. Yo no la quiero. Le dije que no. Tú eres a la única que quiero en mi cama. Simplemente no pensé que consideraras ofensivo que estuviera desnuda. Ahora lo sé. No más mujeres desnudas en nuestra casa.

Sakura lo miró fijamente. —¿Deseaste tener sexo con ella?.

Él no apartó la mirada. Sus ojos estaban fijos en los ojos de Sakura. —No. Le dije que no. Y sigo sin quererlo. Tú eres la única que me pone duro, Sakura. Eres diferente a las mujeres de mi mundo y soy adicto a esas diferencias. Podría tocar a otra mujer, pero no sentiría nada... —Vaciló. —Tú eres lo único que me importa. ¿He sido claro? Eres a la única mujer que quiero tocar.

—Ella se va.

Dudó. —Me la regalaron. Si la echo no tendría donde vivir. Tendría hambre y moriría sin mi protección. Sería cruel.

—Dásela a otra persona. No la quiero con nosotros.

Él le acarició la mejilla. —Voy a dársela a alguien más. Buen plan. Necesitamos ayuda en casa, pero voy a encontrar a una mujer mayor para que viva en una habitación de casa y se encargue de las tareas del hogar. Así no tendrás que preocuparte de que me acueste con ella y además las mujeres mayores no andan desnudas por la casa. Les da frío.

—No tenías ayuda antes.

Su sonrisa murió. —La tenía. Pero me deshice de ella antes de llevarte a casa.

Sakura le miró. Él miró a lo lejos y luego la volvió a mirar. Parecía un poco avergonzado. —Compartía la cama con dos mujeres. No quiero hacerte enojar o herirte, pero antes no estaba vinculado. Tengo un fuerte impulso sexual. Sabía que tendría problemas si no se las daba a alguno de mis hermanos. Se pusieron felices cuando las eche para compartir mi cama contigo. No tengo ningún deseo de tener relaciones sexuales con otras mujeres desde que estoy vinculado contigo. Me has arruinado.

Ella sonrió. —Perfecto.

Se echó a reír. —Tener ayuda en casa será bueno. No sabes cómo servir la comida. Y no quiero que vayas a la tienda. Me preocuparía y las mujeres son las que hacen la compra. Tenemos un sexo genial, pero moriríamos de hambre.

—No podemos permitir eso.

—¿Estás bien sabiendo que tuve dos mujeres antes que tú?.

—No estoy demasiado emocionada. Pero me alegro de que te deshicieras de ellas. —Se colocó más cerca de él por lo que estuvieron pecho a pecho. Le abrió la camisa para acariciarlo. —Lo digo en serio, aunque si tocas a otra mujer te dejo, Sasuke. Seré fiel, pero deseo que tú también lo seas.

—Esa es una promesa que puedo hacerte.

Ella sonrió. —Es un acuerdo entonces.— Vaciló-. —¿Qué es exactamente lo que nos hace estar vinculados? ¿Es como una ceremonia?.

—Yo no salí de ti.

—No entiendo

—Te doy mi semilla. La pongo dentro de ti.

—Oh.— Frunció el ceño. —¿No hacías eso con las otras mujeres?.

—No. Nos salimos antes de derramar nuestra semilla. Contigo vacío mi semilla en lo profundo de tu cuerpo. Eso nos hace estar vinculados. —Su mano le frotó el vientre. —También bebiste mi semilla. Nuestras mujeres no hacen eso. Se alejan antes de que la derramemos. Te dije que no la tomaras, pero de todas formas lo hiciste. —Sonrió ampliamente. —Es increíble.

—Así que eso nos hace estar vinculados.

Él asintió. —Estás ligada a mí. Te estoy ofreciendo a mis hijos con mi semilla.

—Si soy capaz de tener hijos contigo.

Él asintió con la cabeza. —Si puedes. Sólo el tiempo nos dirá si es posible.

La idea de quedar embarazada de Sasuke no la asustaba. Aunque debería. Sakura le sonrió. —Me alegra que podamos hablar.

—Cuando nos vayamos vamos a tomar el programa y una conis para que podamos comunicarnos en nuestro dormitorio.

—Ese es el único lugar en el que no necesitamos hablar.— Ella se rió.

—Vamos a tomar las muestras e irnos.— Él retrocedió por lo que Sakura lo dejó en libertad. —Desnúdate y recuéstate—. Sakura miró con inquietud la sala. —No seremos interrumpidos.

Sakura se quitó la ropa. Sasuke hizo lo mismo. Miró a la camilla con una sonrisa. —Es un poco pequeña para los dos.

—Sólo uno de nosotros la necesita. Ellos quieren nuestros fluidos. —Dejó caer su mirada. —Te pondré muy húmeda y tomaré una muestra para ellos. Tú puedes ponerme en tu boca para recolectar mi semilla. Yo te avisará antes de encontrar correrme.

—¿Quién va primero?— Los ojos de Sakura, vagaron por su cuerpo musculoso. Le encantaba ver cada pulgada de él duro. Con los ojos bajos a su gran erección y sonrió. —¿Te ves muy ansioso. Serás el primero?.

—Si. Me pondré duro de nuevo por tu sabor, y te voy a querer después.

Sakura sonrió ampliamente. —Bien—. Tomo una almohada de la camilla. La dejó caer al piso y se puso de rodillas sobre ella. Movió los dedos hacia él. —Ven aquí.

Él se movió hacia adelante. Sakura se apoderó de su verga la quería más cerca. La envolvió con una mano y con la otra le masajeo los testículos, se puso más dura. Sasuke gruñó.

—Tu primero.

Ella sacudió la cabeza. —Tu primero. Luego será mi turno.

—Te deseo.

—Primero recolectemos las muestras. Luego me tendrás.

Vio el fuerte deseo en su mirada. Su polla saltó en la mano. —Buen plan.

—Tengo mis momentos. Entonces, ¿dónde está la copa de recolección?.

Se dio la vuelta para llegar a ella. La levantó. Abrió el recipiente y se coloco en la camilla de pie ante Sakura. Ella bajó la cabeza abriendo la boca.

—¿Así es como lo hacen las mujeres Zorn?— Ella lamió la piel dura en la parte superior de su cabeza.

—Sí—, se quejó. —Se siente tan bien.

—Dime como te gusta más.— Ella abrió la boca para introducirlo dentro. Relajó la mandíbula y lo llevó más profundo. Dejó que su lengua se burlara de él.

Rápidamente se dio cuenta de su lengua sólo podía lamer la parte inferior de él. La parte superior de la boca frotaba su punto más sensible. Sasuke gruñó mientras frotaba los lados de su cara suavemente.

—Esto es delicioso. Me encanta.

Sakura lo miró cuando lo sacó de su boca. —Tengo una mejor idea. Quiero probar algo.

Él arqueó una ceja. —¿Qué quieres probar?.

Usando sus brazos ella se tiró a sus pies. Ella se rió de su mirada confusa. —Acuéstate sobre la espalda para mí.