¡Holaaa! ... ¿hola? "¡No mames wey!, ¿que día es hoy?", pos temprano =3=, estoy subiendo el capi a tiempo mas record que el anterior Dx! alabenme! "jamás!" hmmmmm =.= asasdsdadsadsdasd.

Bueno, después de tanto revisar e intentar corregir el capítulo, ahora lo subo porque ya no sé que mas pulir, y sé que me quedaron varias partes pero es que no encontré el modo, y en sí creo que el capi está bien, al menos respecto a lo que debía pasar. Que os puedo decir del episodio, pues nada que... joder, si es que ahorita no tengo inspiración para contarles un resumen sobre lo que va el capi xD, bueno, que Rainbow... si es que no quiero spoilearles nada Dx!, así que leanlo y yasta .w.

Puede que hayan errores del tipo "esto no encaja" o algo así, por eso quiero que me avisen para corregirlo si les da esa impresión. Y bueno, hice otro dibujo referente al fic en plan portada, está en mi deviantart que está en mi perfil de fanfiction por si quieren ir a verlo.

Gracias a todos los que comentaron en el capítulo anterior x3 y perdón si tardo algún tiempo en responderles Dx

Creo que debo colocar más cosas aquí pero no se me ocurre nada fsafdsdfdsafsdafas, bueno chau, espero que les guste el capítulo x-x


Sin electricidad.

No tuve ningún sueño ni nada, solo vi a una Rainbow Dash vestida con un traje elegante de color azul mientras me decía:"I never really was on you side".

Desperté. No sabía cuanto tiempo había estado inconsciente, pero era de día. Así que o había pasado varios días desmayado y desperté en la mañana, o solo habían sido varias horas.

Ya no había lluvia. Sin embargo el suelo seguía un poco húmedo. Mientras tanto yo me sentía como un cond- okey no, no diremos eso, diremos que estaba muy cansado, la flojera se había multiplicado por cien y encima me sentía bastante debilitado. Pero tenía que abrir los ojos. Con miedo a encontrarme en una isla perdida donde pasaría media vida acompañado de desconocidos que me ayudarían a resolver misterios para al final descubrir que estaba muerto y que todos eran fantasmas, los abrí, y lo que vi me asustó poquito debido a mi hipótesis anterior, pues estaba bajo las ramas de los arboles, lo que significaba que estaba en el bosque.

-"¿Cómo cojones llegué aquí?..." – Pensé más cansado que confundido. – "Estás en el cielo hijo mío"... "vete a la mierda. Ojala me hubiese visto la serie entera, así mínimo sabría que hacer ahora". –

Me volteé poniéndome de lado y casi me caigo en un hueco que había en la tierra justo al lado de mí.

-"Pero esto que..."... "No mames." – Pensé al ver a Rainbow Dash sin toga y cavando dentro del agujero en la tierra. - "No pos si, al menos algún detalle conmigo si iba a tener."... "Espera, recuerda que lo de enterrar a la gente se inventó primeramente para que no apestar el lugar cuando se descomponga el cadáver"... "También es verdad. Que cabrona." –

Arranqué algo de pasto con mi mano y se lo lancé débilmente a Dash en la cabeza.

-Loca... que estás loca. – Le susurré con un tono de borracho que no sabía que iba a salir de mi boca.

La pegaso se sacudió la cabeza y volteó rápidamente. En cuanto me vio se le iluminó el rostro y gritó mi nombre muy emocionada mientras salía del agujero.

-¿Qué? – Respondí fríamente ante la emoción repentina de la pegaso.

Me puse de pié como pude y con mis piernas temblorosas empecé a ver en varias direcciones.

-Es ehh... por allá. – Dije a lo Jack Sparrow señalando por donde me iba a ir y empecé a caminar en esa dirección.

-¿Jex? – Dijo la pegaso en un tono menos emocionado.

-Que te vayas a tomar por culo ya, coño. Jo... si es que... de verdad se cree que...

Estar hecho mierda no me impedía recordar el cabreo que llevaba encima por las cien puñaladas traperas que ella me había dado antes.

Continué caminando, pero en un momento volteé para verla de reojo y ella estaba mirando hacia el suelo de una forma muy triste. Luego se fue corriendo hacia un lado.

-"Eso... lárgate". – Pensé mientras yo continuaba mi camino. – "Espera... quizás deba seguirla, digo, se habrá ido hacia la casa". –

Así que eso hice, me fui por donde la pegaso se había ido antes.

-Joder con mi tumba. – Dije al pasar a un lado del hueco que había hecho Dash en el suelo.

...

Y llegué a casa, algo mareado, pero logré llegar sin vomitar. Me habían estado dando náuseas todo el trayecto así que no podía caminar mucho sin detenerme a respirar profundo. Entré y todo estaba como antes del rayo, salvo que Dash no estaba por ahí.

Me metí al baño y revisé mi cuerpo para ver que tan mal había quedado. Por suerte, el relámpago no me dejó ninguna marca. Solo unas cuantas quemaduras que aún me ardían mucho. Era como si hubiese ido a la playa y me hubiese puesto el bronceador en plan dálmata. Me ardían varias zonas pequeñas del cuerpo en distintas áreas.

También estaba bastante debilitado y adolorido como para ir a trabajar, lo que me recordó que ya no importaba, porque ya era demasiado tarde y quizás Mazz ya se había ido sin mí. Así que solo me metí a bañar a ver si así las quemaduras me dejaban de arder un poco, luego volví a mi habitación y con sumo cuidado, me puse mi ropa para después vendarme varias de mis quemaduras con las pocas vendas que había guardado en una de mis chaquetas.

-"Esto no se venda..."... "Me da igual no tengo más nada". – Pensaba mientras lo hacía.

Luego me fui a por comida rehabilitadora, y segundos después me encontré vomitando en el baño antes de poder siquiera morder una pera.

-"Necesi-... – Nausea. – Necesito carne... – Vomité. – Cago en Thor, en Zeus... y en todo su combo. –

Más temprano en el Olimpo...

-¡¿Qué pasa compadre?! –

-Quiubo mah nigga, pinshi Zeus. –

-Pero si soy blanco, tío. –

-Ya, pero es que no entiendo bien estos idiomas nuevos... –

-Jajajaja, ¿y qué te trae aquí al Olimpo? -

-Pues nada, que quería ver como andabas y tal. -

-Pues todo muy bien, mira, juguemos tiro al mortal, ¿ya? –

-Dale, luego nomas vamos al Bar SkyBeer a ver que onda con Poseidón, que según y que lo engañó una vieja con otro cabrón y está devastado, como el es el que normalmente... y ya sabes, anda con moral bajo. –

-Aweoniao nomás. –

-En fin, juguemos. ¿A cual le pegamos? –

-Mira, allá va uno. –

-¿Donde? Si es que no veo, hay muchas nubes. –

-Pero cómprate los lentes que te dije el otro día, que son para ver a través de las nubes. –

En eso llega la madre naturaleza.

-Hola natu –

-¡¿Me pueden decir quien tifones ha estado jugando con mis frutas nubes?! –

-Ah, pues no sé, si para eso inventaron esos lentes que tiene Zeus, para que no te cabrearas. –

-¡Toma!, ¡le he dado! –

-A ver... –

-¿Y qué hacen? –

-Jugando aquí tiro al mortal, ¿le entras? –

-Nah, yo prefiero jugar Tsunamea a Japón con Neptuno, o de ahí a terremotear chile. –

-Oh bueno. Tú misma. –

-Neh, si no le has dado, fantasma. Que ha caído como a unos cuantos metros. –

-Vamos a ver, ¿se ha electrocutado o no sé ha electrocutado? –

-A que no, déjame que llamo al Hades. –

-Pues llame. Por cierto Natu, ¿has visto a pegaso?, Hércules me lo dejó para que lo cuidara y se me perdió cuando ligaba con una vieja. –

-Ahh, creo que si, está espiando una poni en una casa, creo que es la misma donde estaba el mortal al que le acabas de lanzar el rayo. –

-Uuhhh... pues la he dejado huérfana. –

-De eso nada, esto no se acaba hasta que se acaba. ¡Pero contesta ya! -

-¿Aló? Habla hades Dios del infierno de la guerra o no sé que puñetas, ¿que queréis? Habla rápido estoy ocupado. –

-Mira, que soy Thor, ¿te ha llegao un muerto nuevo? –

-... ¿Que si me ha "llegao" un muerto nuevo? Tío, si esto no lo limpio porque está entrando gente todo el rato, coño, se mas específico. –

-Vale vale, es ahmm, rubio... –

-Que las almas no tienen color, coño. Y aún si la tuvieran, esa sería una pésima forma de ser específico. –

-A pues no sé. –

-Ya no me jodas que tengo mucho lío. –

-Que si, pero quería saber que... ¿Me ha colgao? Puta oh que desagradable está hoy, el tío. -

-¿Y que ha dicho Hades? –

-Que se quema, ¿que va a decir?, que no sabe quien coño entra en su zona. –

-¿Entonces que hacemos? –

-No sé tú pero yo me voy al Bar con Poseidón a consolarle al pobre. –

-Espérame que yo también voy. ¡Pegaso!, ¡Deja de a esa mortal en paz, que yo te hago una, mas alta y mas buenota! –

-Oigan esperen, ¿han visto a Neptuno?–

-¿Quién, Acuamán? Hahahahaha. –

-Olvídenlo. -

De regreso a casita...

Me senté en el sofá y me puse a ver tele.

Al rato oí que Dash salía de su habitación.

Se intentó sentar a mi lado pero antes de que lo hiciera, fui yo el que la miró mal para que no se sentara. Ella me miró con sus ojos tristes y arrepentidos que se notaban un poco rojos. Había estado llorando en algún momento; supuse que de verdad creyó que me había muerto, y eso le había afectado.

-"¿Enserio tenía que morir para que me perdonara o dejara de odiarme?, no me jodas". –Pensé.

Mi mirada no cambió y ella se fue cabizbaja hacia su habitación. Donde estuvo un buen rato mientras yo veía la televisión.

El complejo de culpa no se hizo esperar.

-"Yo creo que de verdad está arrepentida, deberíamos..."..."No sé tío, me ha tratado demasiado mal como para que..." – Pensaba cuando de repente llegó Dash por un lado del sofá y luego se colocó delante de mí con algo en la boca.

Era el patito de goma que había roto el día que se lo di para que no estuviera enojada conmigo. Lo había enmendado con cinta adhesiva alrededor del cuello.

Lo puso en el sofá y lo empujó con su nariz hacia mí.

-"Sé fuerte". – Me dije a mi mismo en mi cabeza. – "Es una cabrona. Recuérdalo. Rencor." -

-Perdón. – Decía mienta sus ojos volvían a humedecerse. –Yo... amm, ta... Te...*equestriano*... ti neciseto... Perdón, ¿por... fa...vor? ¿Jex?... yo... *equestriano* – Dijo ya prácticamente llorando al mismo tiempo que bajaba la cabeza para que no la viera.

Suspiré mientras volteaba hacia un lado para no verla y así permanecer en mi posición.

-"No cederé ante tu chantaje emocional de mierda". – Pensaba mientras la oía sollozar.

-¡Jeex! – Lloriqueó a modo de ruego haciendo que yo volteara y viese su triste y arrepentido rostro lleno de lágrimas y culpa y... me jodió. Mi corazón se puso chiquito y empecé a sentirme muy mal.

En ese momento decidí aceptar su disculpa, ya que a mi parecer, era verdadera. Rainbow me había dicho que me necesitaba, bueno, lo intentó, pero el sentimiento era lo que importaba. Además no soportarla verla tan triste, y encima me estaba rogando, a mí, eso era una señal del apocalipsis, o que de verdad quería que yo fuese su amigo. O ambas.

-"Estamos en dos mil doce así que..." -

Asentí y casi inmediatamente ya tenía a la pegaso abrazada a mí mientras mojaba mi hombro con sus lágrimas y decía cosas en equestriano.

Mi corazón se aceleró casi igual que cuando me cayó el rayo. No sabía qué hacer, tenía que corresponder el abrazo pero no sabía cómo, o sea, como hacerlo correctamente, como era chiquita y tenía alas, se me hizo difícil. Así que la abracé lo más arriba que pude y empecé a darle palmaditas en el lomo mientras ella me daba un discurso que no entendía.

Los roles habían cambiado, solo que yo no fui tan mamón como ella, y ella uso su llanto contra mí, lo que prácticamente me hizo sentir un cabrón a pesar de que ella había sido la cabrona. O sea, verla tan mal hizo que mi lógica y razón dejaran de funcionar.

-Yo... muy...sola...- Decía Rainbow mientras se desahogaba.

Claro, el que yo muriera, la dejaba a ella completamente sola. Parece que al final, Brenda tenía razón, esa fue la solución para que me perdonara y se diera cuenta de que no podía hacerle frente a este mundo ella sola, el que yo muriera, no puede pinche ser. Al parecer Rainbow había tenido mucho que pensar mientras estuve "muerto". Lo que le llevó a darse cuenta de lo importante que yo era para ella en esos momentos, lo mucho que me necesitaba y que aún siendo yo tan molesto, me quería al menos un poquito. Y la muestra está en que por más que yo lo intentara, ella no dejaba de llorar y pedirme perdón mientras intentaba seguir hablando.

Pero yo ya no podía aguantar más.

-Rainbow. – le dije mientras la apartaba un poquito.

-Yo… yo... –

-Rainbow. -

-¿Qué? – Preguntó mientras aguantaba el llanto.

Le hice señas de que esperara mientras me levantaba del sofá y corría hacia el baño para vomitar otra vez. "Que bonito, Dashie abriendo su corazón y este vomitándose. Si es que...", justo por eso no pude disfrutar el momento, o sea, el primer abrazo que me da, y yo con nauseas, joder.

Al salir del baño encontré a la pegaso mirándome confundida desde la sala.

-Perdón. – Le dije algo apenado.

Ella rió y se limpió las lágrimas. Después se metió a su habitación y al momento sacó un montón de papeles cargándolos con su boca.

-Entonces... no lo rompiste. – Dije un poco asombrado de que lo que traía Dash en su boca era el "diccionario de español" que le había hecho. Lo colocó en el suelo y se sentó.

Rainbow inclinó la cabeza para invitarme a tomar una hoja. Y cuando la volteé, era el siete de tréboles. Okey no. Era un "Gracias" gigante y colorido, rodeado de dibujitos referentes a todo lo que había hecho por ella en lo que llevábamos de conocernos.

No pude evitar sonreír mientras ella bajaba la cabeza para disimular la vergüenza que sentía de su cursi dibujo. Pero enseguida hizo una expresión como de acordarse de algo y me acerca más una hoja del diccionario.

La tomé y era un dibujo de la computadora con un signo de interrogación muy raro. Bajé la mirada y suspiré. Me puse de pié y le pedí que me siguiera. Nos acercamos al sofá, tomé el control de la tele y desbloqueé el canal de discovery kids. Luego le pedí a Dash que se sentara tranquilamente y esperara un momento. Entonces fui y justo por primera vez en mucho tiempo, me tocó un golpe de suerte, ya que el programa estaba a punto de empezar, faltaban como diez minutos. Bueno, igual y no estaba tan apunto, pero no faltaba mucho. Así que me fui al sofá y me senté a un lado de Rainbow Dash.

Ella me miró confundida y yo le señalé la televisión con la mano. Entonces se encogió de hombros y decidió confiar en mí y esperar.

Miramos la ultima parte del programa que estaban dando y en los créditos Dash casi se cae del sofá, ya que apareció el anuncio de My litlte pony siendo este el programa que sigue.

Dash volteó a verme bastante sorprendida e impactada con los ojos bien abiertos. Yo le volví a señalar la tele y crucé los brazos.

Y empezó.

Valla suerte estaba teniendo. Vamos que luego de que te cae un rayo, o sea tan mala suerte hay que tener para que te caiga un rayo, que bueno, cuando te cae, se reinicia el conteo y empiezas con una racha de buena suerte partiendo de tu supervivencia, si es que la consigues. En fin, a lo que voy es que el capítulo que estaban pasando era el del Rainboom sonic.

Y bueno, que en cuanto Rainbow se vio en la tele, tío, pegó un grito de fangirl... verga, casi me explota los tímpanos. Luego vio a Fluttershy y empezó a mecerme de un lado a otro emocionada y yo con los brazos cruzados sin saber que hacer ahora.

Eso ya había hecho metástasis, Dash no quitó los ojos de la tele ni por un segundo, incluso bajó del sofá y se sentó en el suelo para estar más cerca de la pantalla.

Se veía bastante ilusionada por verse en televisión, yo no... no me lo esperaba, pensé que se asustaría poquito o sentiría que invadieron su privacidad o algo, pero... pero ahí estaba, emocionada totalmente con la tele. En cuanto dieron comerciales lo primero que hizo fue quitarme el control para que no cambiara de canal.

-"Si es que es vanidosa y lo demás es cuento". – Pensaba mientras la veía reírse con el programa y encima dándose ánimos a sí misma cuando aparecía nerviosa.

Y ni hablar cuando estaba a punto de lograr el rainboom sonic. Tío es que se puso toda loca y gritaba y se decía cosas y pues... vamos que si ella duraba un poco más en pantalla, creo que hubiese tenido un orgasmo ahí mismo. Y no estoy exagerando. Incluso lloró de felicidad cuando le dieron el premio del concurso.

Una vez terminado el programa, la pegaso se quedó anonadada frente al televisor.

-Ehmm ¿Rainbow? – Intenté llamar su atención para ver si reaccionaba.

Instantáneamente la pegaso se volteó hacia mí y empezó a decirme y preguntarme cosas en equestriano mientras se acercaba cada vez más a mí hasta acorralarme contra el sofá con su cara sonriente bastante cerca de la mía.

-"¡El wason!" – Pensé... – ¡Hola~! – dije sin razón.

Entonces ella se bajó del sofá y fue a por los papeles para después traérmelos con todo y lápiz; luego golpeó el suelo para que yo me sentara con ella y le explicara que cojones acababa de ver. Pero claro, bastante emocionada y sin ganas de querer matarme. Vamos que seguro se creía que ella era la protagonista de toda la serie y que se trataba de ella... que en parte sí, pero no.

...

Hummm... haremos una pausa aquí para intentar explicar la fragilidad emocional de Rainbow Dash en esos últimos días.

Seguro muchos se preguntarán "¿Qué pedo, que pasa con su bipolaridad?" ó quizás pensarán "Que cambio tan repentino ha pegado su actitud", y es cierto, fue bastante confuso incluso para mí, pero como yo estaba feliz porque ella estaba feliz no me ponía a indagar en el tema, también cualquier tipo de pensamiento que desarrollaría después acerca del mismo, solo sería especulación. Sin embargo ahora lo sé casi todo, ya que Dash en su momento me lo contó. Y como es un tema que no quiero explicar muy luego, lo haré ahora.

Verán, al principio Rainbow estaba confundida, se había estrellado en un lugar desconocido y se encontró una criatura extraña a la cual decidió tener bajo vigilancia al no saber de que era capaz o cual era su objetivo al acompañarle. Se decidió a hacer "equipo" con dicha criatura extraña, sin embargo ella aún tenía cierto nivel de desconfianza.

Al llegar a la mansión y enterarse de que no se encontraba en equestria, le ocurrió lo mismo que a mí. Se deprimió. Empezó a sentirse vulnerable y sola, cosa que a Dash no le gustaba para nada. Así que, en su afán de conservar su imagen frente a mí, decidió tomar el "liderazgo" de el pequeño equipo que había formado conmigo. Para demostrarse a sí misma que podía hacerle frente a cualquier situación. Utilizándome como esclavo, yo dejaría de ser compañero para convertirme en una herramienta útil para su supervivencia.

Ocurre que, con el tiempo, ella comenzó a sentirse cómoda conmigo, y sin querer, dejó que yo asumiera un rol mas importante en su vida del que ella tenía planeado para mí. Pasé a ser su amigo, vamos, el único que ella tenía. Sin embargo no se dio cuenta de esto hasta que me vio "muerto". Pero de eso ya hablaremos luego.

Lo que pasa ahora, es que sin querer ella misma se domesticó, perdiendo su objetivo principal, el cual era sobrevivir bajo sus propios medios. En un intento por recuperar la iniciativa, asaltó la Mansión. Sin embargo esto no le valió para nada, ya que aún seguía empatada conmigo en cuanto a tareas a repartir. En un momento dado dejó de interesarle su plan, y fue cuando decidió aceptarme como su amigo y regalarme algo más de confianza. El día que encontró clop en internet.

Ella no se sentía indignada por el hecho de que me pareciera sexy o algo por el estilo. Le pareció una completa babosada y se encabronó, no porque ella se sintiera ofendida, si no porque se dio cuenta de que me había dado demasiada confianza, y pensó que yo lo único que buscaba al fin y al cabo era eso, ganarme su confianza para después... pues ya saben. Ella se encabronó, porque en parte le recordó cosas que había vivido antes en Equestria con algunos otros potrillos. Empezó a sentirse engañada y ridiculizada, ¿y por quién? Por el pringado que en primer lugar quería usar de herramienta. Deseaba olvidarlo todo y regresar a Equestria, pero espera, estaba estancada conmigo en la Tierra y no podía salir. Esto la hizo sentir impotente y por ello las lágrimas.

Su orgullo se fue al suelo y esa noche, decidió prescindir de mí. Encabronada hizo lo que pudo para engañarme y hacerme creer que había destruido el diccionario de idiomas que le había escrito. Sin embargo ella lo había tenido escondido bajo su colchón todo el tiempo. Sabía que en algún momento dado, ella tendría que utilizar el idioma dominante del sitio donde se encontraba. Y así fue, encerrándose en su habitación desde las siete de la noche, hora que había marcado al terminar un programa en la tele, como continuó aprendiendo a leer y hablar. Estaba decidida a dejar la casa en cuanto estuviera lista para sobrevivir ella sola.

Poco a poco empezó a lograr su objetivo, el cual era volverse independiente. Pero, además, tenía un objetivo secundario, el cual era alejarme de ella; haciéndome sentir rechazado para que yo, o me fuera de la casa y se la dejase a ella, o me encabronara y le dejase de hablar. Cualquiera de las dos podían funcionar perfectamente para sus propósitos. Sin embargo yo era un hueso duro de roer, pues por más que me rechazara yo siempre volvía a ella sin importar qué.

Dos días antes del rayo, cuando fue la pelea con Kevin, se habrán fijado en que me dijo que: "Gasto mucho dinero en comprar comida como para que venga una yegua decerebrada y se la lleve toda"; Pues esto hace referencia a que esa tarde Dash no estaba recorriendo el bosque en busca de objetos. En realidad ella había ido de nuevo a la Mansión para intentar asaltarla. Sin embargo algo falló en el plan. Y fue que cuando estaba revisando la casa, Kevin había regresado de la funeraria a por algunas cosas que se le habían quedado, más concretamente, el celular. Entonces fue cuando Kevin vio a Dash hurgando en la cocina, que le hizo voltear y le encasquetó el guantazo en el hocico. Se inició una persecución en la cual Dash logró escapar por una ventana, sin embargo Kevin tomó su espada y se fue a por ella. La alcanzó en el cielo obligándola a aterrizar, y fue entonces cuando inició su pelea. En la que obviamente Dash salió perdiendo por mucho.

Ese día se percató de lo débil que era en comparación a Kevin, esto no es de extrañar, porque el emo llevaba prácticamente toda su vida (20 años) entrenando para hacerse más fuerte cada día, lo cual lo convertía en un duro y hábil oponente. En fin, Dash fue herida nuevamente en su orgullo, y tras yo salvarla del veneno, cosa que tomó como algo que yo siendo su herramienta debía hacer, empezó a replantearse su supervivencia.

El día siguiente se tomó un descanso y aquel domingo, reinició sus ejercicios, planeando hacerse más fuerte para ponerle una chinga a Kevin la próxima vez que se lo encontrara.

Luego de ese día, mientras yo me disculpaba, Dash lo estuvo pensando. Podría perdonarme y volver a confiar en mí arriesgándose a ser traicionada, o seguir siendo solitaria y autosuficiente como lo había conseguido hasta ahora casi en su totalidad. Después de todo, ¿Qué podría ofrecerle yo siendo su amigo? ¿Cuántas cosas habían cambiado desde que decidió prescindir de mí? ¿Le han causado algún percance?, la verdad es que no mucho. Dash lo vio de manera que a ella le seguía yendo bien sin mí, y por lo tanto, no me necesitaba para nada. Fue entonces cuando se negó a aceptar mi disculpa.

Lo que vino después, fue que yo me encabronara al no entender el porqué de su actitud.

Dash se percató de que yo en efecto controlaba el elemento del rayo, y sabiendo que sobre la casa estaba cayendo una tormenta eléctrica, intentó detenerme cuando estaba saliendo de la casa. No quería que yo le ayudase o que molestase, pero tampoco quería que yo me lastimase. El problema era que en ese momento, ella había logrado su objetivo secundario, el cual como recordarán, era obtener mi indiferencia. Así que como todo un pendejo la ignoré y me electrocuté.

Y ahí fue cuando Dash al verme convulsionando y siendo quemado por las altas temperaturas de aquel relámpago, se llenó de miedo y culpa al pensar que me iba a morir a causa de su estúpido plan para conservar su orgullo. En un instante se dio cuenta que estaba siendo lo más egoísta que nunca había sido. Su orgullo la segó causa de su depresión. No olvidemos que el causante de su comportamiento fue en primer lugar ese sentimiento de soledad y tristeza. Fíjense en mí, me volví loco, quizás mis poderes tengan en parte la culpa al interactuar con mi cerebro, pero... es muy duro, si ya perder un familiar es difícil, imagina perderlos a todos en un instante. Así, es como ha de sentirse morir. Tú te vas, y todos los que amas se quedan atrás. Dashie afectada por todo esto, no lograba poner sus sentimientos en orden, cada recuerdo sobre su tierra la entristecía al recordar que no la volvería a ver, hizo lo que pudo para mantener su mente enfocada en una cosa, lo único que le quedaba, su orgullo.

Tal vez no fue su mejor decisión, pero le funcionó perfectamente... hasta que se dio cuenta de que no era suficiente.

Al verme tirado en el suelo, sin moverme, sin poder tocarme debido al miedo a electrocutarse con el agua que me rodeaba, llegó a pensar que había muerto.

No podía creerlo, no quería creerlo. El mono pendejo, murió y todo por enojarse con ella al no aceptar su disculpa. Parte de ella se sentía culpable y la otra simplemente estaba en shock. Se dio cuenta de que a pesar de alejarme e insistir en prescindir de mí, y por mas humillada que se hubiese sentido aquel día en el que encontró clop en el computador, aún así quería que yo estuviera con ella. Me quería cerca porque... yo era el único amigo que le quedaba. Al darse cuenta de esto, volvió a sentirse sola y vulnerable, no solo eso, se sentía impotente al no haber podido impedir mi "muerte", y que el detonante que causó la misma había sido ella al negarse a aceptar mi perdón.

No podía sentirse peor de lo que ya se sentía. Sin familia, sin amigos, y con un muerto en el patio. Muerto que encima estuvo ofreciéndole su amistad y ayuda cada que podía, aun cuando era rechazado por ella una y otra vez.

La pobre Dash volvió a romper a llorar, esta vez sin miedo a que nadie la oyera o viera. Sin mí, y con Kevin cuidando las reservas de la Mansión, la comida se le acabaría muy pronto. Por lo que llegó a pensar que moriría de hambre.

Al terminar de llover, Dash se tranquilizó y utilizando una de sus alas (la sana), secó mi cuerpo y lo arrastró hasta el bosque, donde planeaba enterrarme para mínimo, tener un último detalle conmigo. Por todo lo que alguna vez había hecho para ayudarla a sobrevivir.

No me revisó, simplemente me dio por muerto, no pensó siquiera que valía la pena revisar a alguien que acababa de ser alcanzado por un rayo. Es por esto que no fue hasta que desperté y le lancé pasto encima, que ella se dio cuenta de que yo estaba vivo.

Se alegró muchísimo, volvió a tener una chispa de esperanza, al imaginar que estaría perdida, pero al menos tendría un compañero con quien perderse. Sin embargo, yo seguía cabreado y ya saben, la mandé a tomar por saco.

Dash recordó como me había tratado y sintió que merecía mi desprecio. Por lo que se fue a la casa a intentar de alguna manera demostrarme que en realidad yo si le importaba, y que estaba arrepentida de todo lo que me hizo.

Así que intentó acercarse a mí de manera inofensiva para marcar el cese de las hostilidades. Sin embargo yo le hice saber que no le iba a ser tan fácil deshacer todo el daño que me había hecho. Por lo que se puso aún más triste y se metió a su habitación para pensar en que debía hacer.

Solo bastó con que ella se mostrara llorando para demostrarme que de verdad estaba arrepentida. Más cuando me dijo que me necesitaba. Porque anda que para que ella diga eso a alguien, hay que joderse.

Y es por ello que... le perdoné. Yo ya sabía que su mente estaba mal debido al shock de cambio de mundo, sin embargo lo demás pensé que eran cosas de ella.

Pero ya saben, Dashie no estaba en pleno uso de sus facultades mentales cuando maquinó todo esto. Tuve que morir para que volviera en sí. Me deben una. En resumidas cuentas, ella me había estado tratando muy mal, estaba volcando todas sus frustraciones en mí y pues bueno, tampoco quería sentirse débil y triste así que hizo lo que pudo para evitar sentirse así; encima con lo de soarin... joder. Y pues eso... ¿Continuamos?

"No", ¿Cómo que no?, "Yo quiero oír la historia narrada por Dash. Que ella cuente su versión de los hechos", pero si te los estoy contando yo, "Si, pero tu eres un pendejo", además Dash no puede. "¿Como que no?, ¿Qué le ha pasao?", nada; "¡¿Que le hiciste, desgraciado?!", yo nada, coño, déjame seguir narrando. "Vale, pero cuidadito ¿eh?, que te he perdonado tus insultos hacia mi waifu porque tenías algo de razón para encabronarte, si no...", tu waifu, buah, que mamada.

Mientras tanto Fluttershy...

-T-twilight... No sientes a veces como que un anciano profesor de historia... –

-¡Por enésima vez, que no!... Pero... pero no llores, mujer. -

-¿Dónde está Rainbow Dash? –

-Aw, amiga... *abrazo*, yo también estoy preocupada... aún no la localizamos, y hace muchos días que desapareció, podría estar... –

-No lo digas... no te atrevas, Twilight. –

-Vale... pero... –

-En cualquier momento aparecerá con su sonrisa de siempre y nos contará donde estuvo, y presumirá de cosas, y... -

-Jejejeje, me gustaría que pinkie volviese a ser igual de positiva..., creo que sería bueno ir a verla. Llama a aplejack que lleve el chocolate, yo le diré a rarity que se traiga los pañuelos. Tendremos otra reunión. –

...

"¿Eso que fue?", no lo sé, me imagino por un momento como habría estado la cosa en ponyville con la desaparición de Rainbow Dash. Ella los ha perdido a todos, y todos la han perdido a ella. Que putada. Bueno ya, mucho drama, volvamos a lo que nos tiene aquí.

...

Eché la mañana en puro explicarle a Dash de la manera que podía, el como y porqué es que salía en la televisión.

Le pareció extraño, muuuuy extraño. Y empezó a hacerme preguntas sobre Equestria y su pasado para poner a prueba mi conocimiento y así determinar si le estaba o no tomando el pelo. Me preguntó por sus amigas, por celestia, su casa, discord, los elementos, y otras cosas que no había especificado el día en que me habló de Equestria por primera vez. Sin embargo me hizo preguntas que no supe responder, como a cerca de sus padres, y acontecimientos recientes ocurridos en su vida. Como Twilight y sus alas, los dragones, y claro, Soarin; se puso nerviosa al preguntarme a cerca de este último personaje. Porque eso significaría que el programa estaría metiéndose en su vida privada, lo cual si la pondría de los nervios.

No quería dañar la reconciliación así que decidí no preguntarle por el pegaso, al menos no hasta mucho después.

Después de explicarle que una pelirroja llamada Lauren Faust la dibujó , de hecho a quien dibujó Lauren fue a FireFly en primer lugar, pero esa parte no se la tuve que explicar, como decía, bueno, que la juntaron con sus amigas en una serie de dibujos animados para niñas que resultó que le agradó al público masculino por... y aquí entramos al internet. Tuve que explicarle a Dash que era el internet, con dibujitos. Se me hizo un poco difícil, pero antes de que yo terminara Dash me pidió que lo dejara y continuara con lo que tenía que ver con ella y la tele.

Le expliqué que con el internet, el programa empezó a ganar fama y toda la cosa, y que ahora había una gran cantidad de fanáticos tanto de ella como de sus amigas y la serie en general, vamos, de Equestria.

Y por último, me tocó explicarle lo del "clop", que fue cuando todo se puso difícil. Luego de tanto pensar el cómo planteárselo, me decidí a hacerlo de la manera más simple y sana que pude, le dibuje a un muñeco de palos con los ojos hechos corazones mientras sostenía una hoja de papel con su cara. También aproveché para señalar que no solo de ella, si no de todas las demás.

La pegaso rió un poco nerviosa mientras se ruborizaba al pensar que tanta gente la adoraba a tal grado.

-Y... ¿tú...? – Preguntó disimuladamente meneando su pezuña haciendo círculos en el suelo.

-No, yo no. – Respondí casi al instante escaqueándome de líos.

Entonces ella me dedicó una mirada traviesa a propósito.

Sacudí nervioso la cabeza en respuesta a su mirada. Ella se carcajeó y luego se puso de pié para ir a beber agua, aprovechando el momento para pasar a un lado de mí y acariciarme el rostro con su cola haciéndome sentir nervioso y con sentimientos encontrados.

Su "plan" ya había quedado en el olvido, incluso estaba más obsoleto que una pc blanca, pues ahora su orgullo estaba en lo más alto. No se podía más. Se había enterado que en el mundo donde fue a parar, no solo es conocida por "todos", también es amada por muchos. Lo cual ya de por sí había disparado su autoestima al espacio exterior.

-"Ay no..." – Pensé al imaginar que Dash se pondría en plan acosadora.

Y es que al darse cuenta de que varios de mi especie le encontraban atractiva, sabiendo que yo no era uno de ellos, y que era casi tan tímido como Fluttershy para ese tipo de temas, su maliciosa mente ahora parecía intentar ponerme nervioso con tensión sexual.

-"Yo pensé que no le gustaba que yo..." –

Y eso es lo que ella tenía en mente. No le agradaba mucho la idea de que yo babeara por ella siendo un completo extraño, pero ahora, ahora yo era su fan. Y encima como sabía que ella no me atraía, fue como psicología inversa aplicada por ella para sí misma, como al niño que solo por quitarle un juguete le da por querer tenerlo. Además, sabía que yo no intentaría nada con ella, y que no era un pervertido, lo que le daba rienda suelta a su jueguito.

-"Mala, que es mala..." – Pensé y enseguida ella se volvió a sentar frente a mí.

Dashie estaba desnuda, si, y se tapaba sus partes, si, pero ahora con menos apuro que antes, ya que sabía que yo no las estaría mirando.

-¿Ya? – Preguntó sacándome de mis pensamientos.

-"Es un cuerpo de poni, no te dice nada". – Insistía dentro de mí cabeza. - ¿Eh?, si, eso... es todo. Creo. – Le dije y ella se retiró a su habitación.

Momentos después salió de su habitación con la ropa interior blanca que había venido en el paquete que compré días atrás.

Me miró y alzó una ceja con una sonrisa.

-Vale, te ayudo. Pero sin tonterías ¿eh? – Le dije tomando la ropa interior de su boca.

Pedí que me trajera la roja para hacerle la misma operación que le había hecho con el fin de que la cola de Dash entrara. Mientras yo hacía el corte ella se aseguraba de que yo no tomara la ropa interior que ella había usado (la roja).

Cuando estuvo lista, se la llevó a su habitación contoneándose de una manera bastante exagerada.

-Jodeh con la miss universo. – Dije mientras reía en voz baja.

Momentos después salió con la ropa interior a medio poner como la vez que intentó ponerse el rojo. Ahora si tuve que ayudarla. Hice le mismo procedimiento que la vez anterior, solo que esta vez me puse más nervioso porque Dash no dejaba de vigilarme con su mirada acusadora, como esperando que yo intentara algo, cosa que no iba a pasar.

Cuando acabé de meter su cola por el agujero de la ropa interior, ella empezó a mover sus patas traseras para "acomodar" la prenda en su sitio.

-Gracias. – Dijo y luego me dio un suave golpe en la pierna con su pezuña. –Y... – Decía dudosa mientras señalaba la tele y luego los dibujos que había hecho a cerca de la serie.

Entendí que quería saber a que hora ella salía en la televisión, por lo que fui a mi habitación y traje el reloj despertador. Se lo mostré y le escribí la hora en el papel. Para Dash nuestros números serían garabatos extraños, pero a fin de cuenta ella solo tenía que saber que garabatos tenían que estar en el reloj para señalarle que empezaba "su programa".

Entendió perfectamente y luego se fue afuera para hacer ejercicios feliz de la vida.

Yo mientras tanto me había quedado en casa con una gigantesca sensación de libertad. No podía creer que ya todo se había solucionado con Dash, que no se tomó a mal lo del clop, que no hubo problemas con la serie, y que ahora no tenía nada por lo cual preocuparme excepto...

-Mierda hoy no fui al trabajo... aunque... esto ha sido muchísimo más gratificante que cualquier cosa que me hubiese podido pasar hoy allá. A excepción de lo del rayo, pero bueno, ya me siento un poco mejor; la energía fluye por mis venas... – Decía todo relajado mientras estaba echado en el sofá sin ningún miedo a que la pegaso me pudiera golpear. – Bueno, aun no le explico lo de que el fandom la marca a ella de alcohólica, lesbiana, putona, psicópata, pedófila, pervertida, bueno vamos, de muchas cosas culeras, pero no diré fandom porque no todos lo hacen, y encima lo que más resalta es lo de lesbiana. No sé si le siente bien cuando se lo diga, pero como ya sabe que no es mi culpa y que hay mucha gente que la ve... creo que no hay pedos. Igual creo que no sería bueno tocar ese tema por ahora, ya encontraré el momento. –

Y me quedé ahí tranquilazo en el sofá, mirando la tele mientras escuchaba a lo lejos a Dash tararear alegre una canción. Dash estaba muy contenta por sus miles de fans y enamorados alrededor del mundo. Por suerte vivíamos en medio de las montañas lejos de la gente, porque si no hubiese intentado una tontería como irse a la ciudad. Por suerte tenía sentido común y sabía que si se alejaba mucho de la casa, le pasaría como en minecraft y se perdería y a tomar por culo.

...

Momentos después, mientras yo seguía mirando la tele y Dash hacía ejercicios.

-Que extraño se siente mi pelo... –Decía mientras me acariciaba el cabello, seguido de lo cual olí mi mano. – Hmmm, huele a quemado... ¡MIERDA! – Exclamé y salí corriendo en dirección al baño para verme en el espejo.

-¿Jex? – Preguntó la pegaso desde la puerta de enfrente. Seguro me había oído gritar y se "preocupó".

-¡Me cago en diez! – Exclamé llevándome las manos a la cabeza. – ¡Mi pelo! ¡Mi hermoso pelo! ¡No puede ser! ¡waaaaaaa! – lloriqueé al ver mi pobre cabello chamuscado por las altas temperaturas de aquel rayo. -¡THOR CABROOOOOOOOOOOOOOOON! –

Mientras tanto en SkyBeer...

-¡Que no fui yo, fue Zeus! –

De regreso a casita...

-Emmm, ¿Qué... pasa? – Preguntó curiosa la pegaso mientras se asomaba en el baño.

Agité mis manos alrededor de mi pelo y Dash empezó a reír en voz baja mientras intentaba desviar la mirada.

-Y encima se ríe, si es que... ¡fuera! – Exclamé mientras le señalaba hacia la sala desde el baño.

La pegaso le dio vueltas a sus ojos con una sonrisa y luego se fue.

-¡Jum!- Cerré la puerta del baño y me quedé mirando al espejo. – Si es que... parezco un... parezco una lesbiana, tío... – Dije preocupado al ver mi hermoso cabello rubio todo lacio y quemado en las puntas haciendo una especie de corte grafilado. – No puedo trabajar así... Ay carajo el cachondeo que se va a montar. Por otro lado... estoy guapa. Espera, ¿Qué coño estoy diciendo?, o sea, no parezco una tía, vamos, no tanto, al menos no con los moretones y eso... Debo agradecer que mi cabello no quedó todo horrible y malo. – Dije intentando ver el lado positivo. – Creo que será cuestión de peinarme y... hace mucho que no lo hago. Creo que traje un peine por allí. – Recordé y fui a la sala, donde estaba Rainbow Dash, acostada en el sofá con una sonrisa que me relajaba hasta a mí.

Necesitaba entrar a su habitación para coger el peine y de paso sacar la bolsa de suministros. Así que para ello le dibujé una bolsa en un papel de los pocos que nos quedaban.

-¿Dashie? – Le decía en voz baja mientras le abanicaba el rostro con la hoja.

Entonces la pegaso se despertó y me miró en plan "¿para qué me despiertas?". Le mostré la hoja con el dibujo de la bolsa y luego señalé su habitación.

Ella puso cara de que no le importaba porque tenía sueño y me señaló con su pata la puerta de la habitación y luego meneo su pezuña para después acomodarse en el sofá y continuar durmiendo.

-"¿Eso qué significa?, ¿que puedo ir?"... "Pues no sé tío, igual y ya confía en nosotros"... "O lo que ocultaba de mí era el diccionario y por eso no quería que yo entrara en su habitación"... "Pues no sé, vamos a por la bolsa antes de que cambie de opinión". – Pensé y luego me metí a la habitación de Dash.

Efectivamente la caja esa que habíamos colocado en el agujero del aire acondicionado ya no estaba en su sitio, sino que estaba en una esquina colocada en plan fuerte. La cama de Dash, con una que otra pluma, sin embargo ya no había mucho pelo, quizás había limpiado o simplemente dejó de pelachar, quien sabe. Me centré a lo que iba, que era la bolsa. La tomé y arrastré fuera de la habitación de Dash.

La situé a un lado del escritorio negro donde estaba la televisión y busqué el peine junto con los antiinflamatorios que necesitaba. También saqué algunas cremas y lo que sea que fuese medicina.

-Luego me leo para que sirve esta mamada. – Decía mientras sacaba medicamentos de la bolsa.

-Joder con el rayo estilista de los huevos. – Dije enfadado luego intentar deshacer el peinado de chica que me había dejado el relámpago. Me rendí y entonces me dediqué a leer los medicamentos. Me eché una crema y me tomé una pastilla que ponía que ayudaba en las inflamaciones y weás.

-Auto medicarse no es bueno, pero no hay dinero. Y para que me cobren medio palo en decirme que tome una pastilla que me costara la mitad del medio palo, pues menos. Es que a ellos no les pagan por decirte que te tomes una pastilla, les pagan por saber que pastilla es la que te debes tomar, aweoniao. Pues da igual, no tengo dinero de todas formas. – Me decía mientras salía de la habitación para dedicarme a observar a la cosa mas bella y genial del mundo. -¿Cómo estás, preciosa?, perdón por haberte dejado abandonada todos estos días, es que, aquella demente, podía destruirte su me veía cerca de ti. Si, es muy celosa. ... está bien, me estoy pasando de pendejo. – Me dije mientras me encontraba hablándole a la computadora en la sala. – El monitor murió, bueno no, lo mataron, ella, lo mató, pero... tu y yo lo vamos a vengar, haremos sentir a esa animala muy incómoda, solo... necesitamos otro monitor para ti. Mazzota ya se está encargando de eso, así que descuida, pronto será. –Dije apoyando mi mano sobre la cpu. – I swear... –

Entonces escucho una pequeña risa detrás de mí.

-¿Qué haces? – Preguntó la pegaso riendo confundida.

-Ehm ¡nada! – Dije poniéndome de pié y sacando pecho para después irme a la cocina disimulando.

La pegaso se estiró mientras bostezaba y dejaba salir un pequeño gemido agudo, luego se volvió grabe acabando en suspiro y mascadas con sonidos ensalivados.

Bebí agua y luego vi que Dash estaba metiéndose a su habitación.

-¡Es el momento! – Me dije pensando en ponerme a hacer ejercicio mientras Rainbow se echaba la siesta. – "Que weba..."... "Seeeeh..."... – Pensé mientras arrastraba mis pies fuera de la casa. – Joder, que bonito está el día... me recuerda a la caza. – Dije mientras me iba hacia el árbol junto a la casa. – Y también me recuerda que aún no almuerzo. – Agregué y di la media vuelta para regresar a casa. Casa casa casa.

Se lo que estarán pensando, "este tío es un flojo de mierda" ¡¿pues no lo he dicho, al principio?! ¿Eh? ¿No lo he dicho?

En fin, regresé y tomé fruta para comer. Y comí, pero no le serví nada a Dash porque me había acostumbrado a su "independencia". Por lo que luego de comer, descansé un rato y volví a fuera mientras Dash seguía en su habitación.

...

-Sabes, es la primera crisis que hemos superado con Dash. – Decía pensativo acostado debajo del árbol a un lado de la casa. - ¡ponte a hacer ejercicio, coño!... asdasdasdasd. – Exclamé y luego me puse a hacer cuantas flexiones pude. – Y... doce, me muero, Ughh aAHh. – me dejé caer y coloqué boca arriba en el suelo mientras respiraba hondo. –Bueno... al menos... hice doce, no estoy mal, ¿o si?, el problema es que ahora... – Dije y luego empecé a intentar hacer abdominales. – AaaaaAaGH, no puedooo, la gravedad es una putaaaa... uno... Ah. –

Luego de uno que otro intento, mientras estaba tirado en el suelo decidiéndome entre hacer otro e irme a ver tele, se oyen aleteos que aterrizan a pocos metros de mí.

-Mierda... – Dije sin voz y volteé a ver a la pegaso mientras me sentaba intentando disimular.

No quería que Dashie me viera intentando ejercitarme, no sé, me sentía incómodo.

-¿Jex?... ¿Qué... ha...hacer?... tú... – Decía la pegaso intentando buscar las palabras correctas para expresarse.

-¿Yo?, nada, ¿y tú?, veo que ya te recuperaste, que rápido, digo te habían cortado y ahora, estás volando, bueno, no sé, creo, te oí volar, eso... eso es genial porque... yo no puedo volar, y tú si, y yo no, y...pe-pero yo puedo hacer magia así que soy más genial, a huevo, si, si, no, no, no sabe, jaja, nembo, no sabe ¡no sabe! Jaja, no sabe. – Dije nervioso y con una ida de olla de las buenas.

Dashie me quedó mirando con cara rara de "¿Qué... qué pedo con este wey?"

-¿O...key? ¿kai? Koi... ¡eso! – Dicho esto la pegaso se fue para alejarse de mí y mis cosas de loco y medio.

-Uff, menos mal. – Me dije a mi mismo aliviado mientras volvía a tirarme al suelo. – No quiero que se ponga toda ñah ñeh ñih y yo todo asdasdasd y ella jalamskerutaodkriwessadsfsadfasasdasdasdas. – Intenté imitar la lengua de la pegaso y obviamente me salió pa' la cagá. –No sé, bueno, como sea, está en casa, la casa es casa, porque una casa, es una casa cuando... ya ya ya, no puedo seguir con estas mamadas, ya se fue, no tengo porque hacer esto cuando ella está a lo que no está cuando no está porque está estando en otra estancia mas estadosa que esta mierda donde estar no es estar si no que es estar, pero un estar chimbo, malo, que no sirve, ¿como la democracia en este país? Yo no sé de política, pero en fin, estar solo sirve para estar, cuando estar, sirve para no estar. Lo cual es mejor que estar, y no se que coño estoy diciendo Dash me tiene que estar oyendo y se tiene que estar golpeando la cabeza intentando comprender toda la mierda que digo que en sí no tiene sentido porque cuando tiene sentido no tiene sentido y cuando algo no tiene sentido tiene sentido porque ¡CÁLLATE MIERDA! –Me grité a mi mismo intentando parar mi pendejo parloteo de mierda. – Vale vale... unas flexiones más y termino, tampoco es la gran mierda lo que hago aquí, pero es que no sé exactamente que más hacer. – Dije y luego me puse en posición. –Aquí voy. Un-

-¡AJÁ! – Gritó Dash de la nada asomándose desde la rama del árbol que estaba sobre mí.

-¡HOSTIAS! – Exclamé sorprendido y me senté de nuevo. - ¡nada! Lalalalalala~. – Empecé a cantar mientras la pegaso no apartaba la mirada de mí.

Parecía una leona en una rama observando a una indefensa presa. No me di cuenta cuando cojones había subido al árbol. Pero Ahora la tenía encima, mirándome.

-¿Qué? – Dije en tono inocente intentando crear alguna "conversación".

Ella puso de nuevo su mirada de gata y se bajó de la rama.

-¡*Equestriano*! – Gritó una madre que no entendí mientras golpeaba el suelo con su pezuña derecha delantera en un tono más autoritario que la chucha.

-¿Qué? –Pregunté confundido apartándome de ella poniéndome un poco nervioso.

Me miró a los ojos y los guío hacia arriba, luego volvió a gritar la misma cosa en su idioma.

-"Creo que quiere que nos pongamos de pie."... "Esto es acojonante, como le ha cambiado la voz y todo"... – Pensaba mientras me levantaba del suelo.

En cuanto estuve de pié, en mi postura de jorobado, ella enseguida al darse cuenta de mi forma de pararme, me enderezó con un golpe en la espalda.

-Ssss Aaaaahh... no te pases, coño. – Le dije y enseguida ella volvió a gritarme. – Está bien está bien... – Dije acojonado y bien pinche sacado de onda.

Empezó a revolotear alrededor de mí, tomando mi brazo mirando mis piernas y, bueno, lo que es un chequeo.

-Que pasa, ¿ahora eres policía?, aquí la que tiene razones para doparse eres tú, aunque no sé que tiene que ver eso ahora. –Comenté.

La equina alada empezó a flotar frente a mí mirándome a los ojos con un seño fruncido en plan serio. Mientras tanto yo solo alejaba mi rostro de ella con cara rara y aguantando la risa que me provocaba mirarla así.

Me dio un cabezazo y haciéndome perder el equilibrio para luego irse a casa.

-¿Eso que cojones fue?... Ahhh... Mierda. No... no no no no no. –Repetía al responderme yo mismo la pregunta en mi cabeza.

Empecé a mirar a los lados buscando un sitio donde esconderme pero antes de darme cuenta la pegaso había vuelto y la tenía frente a mí.

-¡Fantasma! – Le grité señalándola y luego intenté huir como siempre.

Pero como todas las otras veces, la pegaso me detuvo, esta vez mordiéndome una bota provocando así que yo cayera hacia adelante. Por suerteme apoyé en mis manos evitando las piedras.

-¡Loca!, ¡casi me mato!, ¡¿cuántas veces van?! – Pregunté con miedo y luego la pegaso se acercó rápidamente a mí y me colocó un dibujo al lado de mi rostro obligándome a verlo tomando mi cabeza con su pata derecha.

-Tú, yo, *Equestriano*, esto. - Dijo y luego le dio un golpe al dibujo de una pesa.

-"Esto no puede ser bueno, my body is not fucking ready" – Pensaba con la pegaso a escasos metros de mi rostro con una sonrisa macabra.

Agitó sus cejas mientras me echaba una mirada a modo de invitación.

-Ehh... no. – Dije esperando que quizás me dejara elegir.

-A Rainbow Dash... nada decir que no. – sentenció con una sonrisa de psicópata compulsiva.

Comprendí que quiso decir: "A Rainbow Dash nadie le dice que no". Por lo que comprendí también, que estaba en problemas.

La pegaso me quería entrenar.

.

.

.

... Continuará.


Y final .w., espero que les halla gustado el capítulo y que a diferencia de mí, tengan inspiración para escribirme un comentario xD.

Aaaaaaaaaaaa! que desocnertante, no me viene nada a la cabeza xDDD, bueno chau, se les quiere mucho :3

PD: ah por cierto, actualicé porquito la sinopsis del fanfic y en el primer capítulo añadí un poco más de información a cerca de mi personaje en la introducción. Vayan y chéquenla si quieren.