Hola, holaaaa!!...como estan hoy?, espero que super bien e igual de contentas que yo porque traigo nuevo capi...este es aun producto de mi repentino golpe de inspiracion que tuve desde hace unas semanas y pues bueno, al fin se los traigo jeje!!...he tenido tantas cosas en la cabeza que de repente he cambiado la linea que queria seguir de la historia y ahora deseo seguir otra, por el bien de todos jeje!!...y como sigo un poco emo porque EC dejo a BS pues aun estoy emo y lo veran en los proximos capitulos...

Saluditos a todas las niñas hermosas que me dejaron sus reviews el capi pasado, asi sin querer hemos llegado a los 260 reviews!! (lo sé, no es mucho pero Destinada tuvo 320, asi que ya casi la alcanzamos no?) ojala que un milagro ocurriera y llegaramos a los 300 jaja!!... de paso tambien saludo a todas las que me pusieron en sus alertas y favoritos, eso me hace sumamente feliz y me da la vibra para seguir escribiendo y escribiendo sin parar...ahorita les puedo decir que tengo dos capis adelantados asi que ya saben que entre mas gente la lea y se ponga al corriente, mas rápido subo vale?...les debo sus saludos personalizados porque mi jefe me esta cazando jeje!!

Pues sólo tengo una recomendación de música para este capi y esa será, ahmm, a ver, dejenme ver...si, si, sii!!...The Ghost of You de My Chemical Romance

XOXO

ALLE CULLEN WAY

"Im the highlight of your twilight.."


CAPITULO 13

Triste

Él se había ido.

Me había dejado para siempre.

Me lastimaba respirar en aquel húmedo ambiente a pesar de que la lluvia había parado hacia algunos minutos, horas, días. No supe cuanto tiempo fue el que estuve allí tirada repitiéndome a mi misma se ha ido.

Mi cuerpo estaba aún entumecido, excepto por una pequeña parte: mi corazón que dolía como los mil demonios, incluso más que la misma transformación ala que había sido sometida. Mis manos no dejaban de sostener mi pecho lleno de congoja por la miles de lágrimas que ya había derramado.

No sabía qué hacer: mi corazón había sido destrozado, mutilado, partido en dos pero sin embargo, seguía vivo. Cada latido me recordaba a...ni siquiera podía ya pensar en su nombre, no si pretendía seguir viviendo sin dolor.

Mi razón de ser, de vivir, de amar se había ido y lo peor de todo, es que me había dejado en medio de un desengaño. Eso fue lo que más me dolió, el tiro de gracia para terminar conmigo.

Él nunca me había amado de la misma manera que yo y por eso se había ido sin importarle más.

Sin importarle que yo sin él no era nada.

Sin importarle sus promesas.

Sin importarle dejarme sola a la espera de una eternidad inminente en soledad o de una muerte provocada por mis perseguidores.

Aquellos pensamientos me hicieron llorar despacito un rato más, hasta que ya no pude.

Entré involuntariamente en un estado de shock. No pude moverme, ni siquiera parpadear.

Por un momento, imaginé que dentro de todo esto, era suertuda: la muerte venía por mí. De esa manera yo no rompía mi promesa. Dejarse morir no era nada estúpido, simplemente era dejar de ser y ya.

Pero nada pasó, todo permaneció en un silencio fatídico hasta que escuché que los helechos y ramas de los arboles se movían a mi alrededor. No tenía esperanza alguna de que se tratara de él que había regresado por mí, su presencia no era la que estaba en aquel momento a unos metros de mí.

La respiración de aquella cosa se escuchaba por todo el espacio e incluso se escuchaba cómo se movían las hojas cada que inhalaba y exhalaba.

En mi poca conciencia, supe que era un animal, uno muy grande. Probablemente se trataba de un oso hambriento pero a mí no me importó en absoluto. Se supone que mi instinto de supervivencia debió haber hecho que echara pies en polvorosa, pero no funcioné cómo debía. No lo haría nunca más.

Simplemente cerré los ojos, a la espera de que el animal que me olfateaba en aquel momento con su enorme hocico, tuviera hambre. El animal me movía desde la espalda, supongo que para comprobar si estaba viva, pero yo no me moví. No por miedo sino porque no podía, el estado de shock se había apoderado de mi completamente.

Luego de unos segundos, el animal cesó de comprobar si yo estaba con vida y luego se alejó. Era patético. Estaba tan descompuesta que ni siquiera un animal salvaje quería comerme.

Al fin caí inconsciente, aunque aún en este estado, sentí como fui arrastrada por algo caliente y la brisa fría pegaba en mi rostro muy rápido.

Luego de un rato, las únicas voces por la cuales yo deseaba en parte seguir viviendo, me hicieron reaccionar.

- Bella!!...- escuché gritar a Charlie.

Estábamos afuera de mi casa, apenas podía ver algo, las luces del coche patrulla me cegaban, pero en un destello de claridad, tanto mental como visual, vi en los brazos de quién me encontraba.

Me horroricé un poco al verlo y comencé a gritar con todos los ojos sobre mí.

- no!!...suéltame Jacob...- hice movimientos bruscos para que me bajara y lo hizo.

Jacob estaba incluso más cambiado que la última vez que lo vi. Era enorme, tanto que no creo que le hubiera costado trabajo llevarme en brazos.

Maddie, Billy Black, Harry Clearwather y los compañeros policías de Charlie me miraban como si estuviera loca. Cómo era posible que tratara así a mi "salvador"?

Muy fácil: en parte Jacob tenía la culpa de que ellos se hubieran ido de Forks, aunque pensándolo bien no tenía la culpa de que él no me amara.

Traté de tranquilizarme delante de todos, que me veían como si me hubiera escapado de un sanatorio psiquiátrico. No quise quedarme más tiempo afuera así que con el enojo a todo lo que daba, di media vuelta y traté de caminar hacia mi casa pero el dolor agudo del tobillo me azotó al presionar el pie en la tierra.

Charlie me tomó en brazos cuando vio que era incapaz de moverme y todos nos siguieron dentro.

- qué ha pasado?...- preguntó Charlie mientras me depositaba en el sillón con los brazos en su cintura, Maddie esperaba mi respuesta mientras me cobijaba con una manta –por Dios Isabella!!, después de lo que te pasó aún tienes el valor para ir al bosque?!!, en verdad que no pensé que fueras tan imprudente!!...-

No hablé ni dije nada, aún no me podía creer lo que estaba pasando. El Dr. Gerandy, mi médico hasta hace algunos meses, llegó a revisarme el tobillo.

Como había de esperarse, estaba hinchado, tanto que el yeso estaba roto y necesitaba uno nuevo, además de que necesitaba otras radiografías porque al parecer me había hecho más daño del que ya tenía.

Al escuchar al Dr., recordé las palabras de Lee antes de irse. Parecía que habían pasado meses de eso pero tristemente habían pasado sólo algunas horas desde su sabía advertencia.

Casi todos se fueron cuando vieron que las cosas estaban bajo control, al igual que los compañeros de Charlie. En una situación normal, creo que les hubiera dado las gracias, incluso a Jacob, pero en ese momento no me importaba nada.

Ya sólo con el Dr. Gerandy que improvisaba una tablilla en mi tobillo, Charlie comenzó su regaño.

- no es posible!!, en verdad que has perdido tus cabales Bella y mientras los recuperas estas castigada un buen rato, no saldrás al bosque o a ningún lugar peligroso, con Edward y mucho menos sin él cuando regrese...-

Las últimas palabras de Charlie fueron como un puño en mi corazón, me dolieron tanto que solté un gritito involuntario y me tapé los ojos para evitar que me vieran llorar. Charlie y Maddie me observaron confundidos, en cambio el Dr. me observó con una mirada compresiva.

Él sabía algo.

- bueno Jefe, no creo que los Cullen regresen al pueblo...- al escuchar ese nombre se me retorció el estomago – el colega renunció esta mañana, al parecer luego de lo que le pasó a su hijo decidió aceptar un puesto que le venían ofreciendo en los Ángeles desde hacía tiempo...no lo culpo, supongo que Forks y sus bestias terminaron por ahuyentarlo de aquí, es una lástima en verdad pero si él consideró que este lugar no es seguro para sus hijos, yo le doy la razón...-

Aquel cuento se lo tragaron todos, menos yo. Su hubieran sabido la naturaleza de aquella familia sabrían que Los Ángeles sería el último lugar al cual irían.

- es cierto Bells?...- preguntó Maddie compasivamente.

Con un simple puchero de mi parte le contesté. El rostro de Charlie se notaba arrepentido, supuse que era porque me había regañado sin saber la razón de mi locura.

El Dr. terminó dando la indicación que tendría que ir no se qué día a no sé dónde para que me revisara algo. Como yo no le puse atención, terminó diciéndoselo todo a Maddie mientras se iba.

Nos quedamos los tres en silencio en la sala, yo aun titiritando de frío pero no de uno físico sino uno más profundo. Veía sin ver a las dos personas enfrente de mí, deseando no quererlos tanto para de una buena vez terminar con todo y romper la promesa estúpida que había hecho.

Será como si nunca hubiera existido retumbó dentro de mi cabeza una y otra vez. Para cuando comprendí lo que significaba, de nuevo las lágrimas y el pánico se apoderaron de mí.

Abrí mis llorosos ojos como platos y me levanté enseguida del sillón, cayéndome cuando me atoré con la cobija de Maddie.

- espera Bells!!...- me siguió mi padre cuando subí desbocada las escaleras, dirigiéndome a mi cuarto.

Abrí la puerta y aquella esencia inundó de nuevo mi cuerpo, produciéndome un espasmo en el estomago parecido al de las mariposas pero luego de unos segundos estas desaparecieron.

Él había estado allí, por todos lados de aquel lugar en donde cada noche me había hecho compañía. Observé cuidadosamente cada rincón del cuarto y todo estaba exactamente igual como yo lo había dejado: la ropa sucia en el cesto, mis libros en el escritorio, el vaso de agua en la mesita de noche.

Aunque un pequeño detalle había cambiado en esa mesita: en el portarretratos morado ya no estaba la fotografía que Alice me había regalado en donde aparecían aquellos dos seres enamorados. En cambio, había sido reemplazada por arte de magia por una en donde yo aparecía sola.

Sola con esa expresión con la cual Charlie me decía que era idéntica a mi madre.

Entonces revisé mi closet y a pesar de que saqué cada una de las prendas, ni rastro de la ropa que alguna vez me había regalado Alice y qué decir del vestido del baile. Tampoco estaba.

Poco a poco fui recordando cada cosa que tenía de ellos y fui buscándolas una a una, pero era inútil no había nada.

Lo que él había dicho, era literal.

Las lágrimas nuevamente comenzaron a brotar en aquel momento de mis cansados ojos. Mis padres me miraban asombrados, probablemente creyeron que me había vuelto completamente loca y no era para menos. Me tiré al suelo como niña pequeña a llorar desconsolada.

Se había atrevido a quitarme todo. No le bastaba con irse y dejarme así nada más, sino también pretendía que en serio olvidara todo lo que habíamos vivido solo con quitarme cosas materiales.

Qué se creía?

El amor que yo le había confiado le daba derecho a hacerme esto?

Me sentía triste, devastada pero sobre todo decepcionada. Decepcionada de la persona con la cual se suponía pasaría el resto de mis eternos días.

Maddie me alcanzó para abrazarme mientras que Charlie permaneció igual, observándome con su mirada triste. Probablemente ellos nunca pensaron que reaccionaría de esa forma tan apasionada respecto a mi primera ruptura, que no era cualquier ruptura. Estábamos hablando de la peor situación de mi vida.

De nuevo, de alguna forma el destino se cobraba los errores que yo había cometido en el pasado. No pude evitar pensar en la propia Reneé y en aquella pelirroja que quedó sin vida por mi culpa.

Lloré un rato más y me quedé dormida en los cálidos brazos de Maddie.

Poco a poco me hundí en ese fondo de pesadilla, tan negro como el mar en el que casi me muero, sin saber cuándo saldría de él.

Tenía el presentimiento de que no lo haría jamás.

Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas
, sacrificios, amores.

A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.

Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.

Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.

El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina

Y allí rodeada de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas / de tu siglo de sueños
nos abrazas como anticipo del placer
.

que tal?...es super corto lo sé, pero no había nada más que decir: Bella esta en estado de shock o algo asi...el poema del final se lo debemos a Mario Benedetti y se llama Triste °1, comenten por favor para ver qué opinan...

por cierto, agreguenme a Facebook, es que estoy subiendo videitos divertidos ademas de que pronto subire videos editados por mi de twilight h t t p : / / w w w . f a c e b o o k . c o m / p r o f i l e . p h p ? r e f = n a m e & i d = 1 3 8 4 7 0 2 5 1 4 ahorita acabo de subir uno de Robert Pattinson super raro jeje!!, animense!!, yo estoy en contacto allí todo el día vale?...

xoxo