La alarma de su teléfono móvil lo despertó. Artie se levantó de golpe de la cama y miró a su alrededor. Suspiró. Ya era hora de levantarse y ir al trabajo. Apagó la alarma y se dirigió a la cocina para prepararse algo para desayunar. Mientras desayunaba entró en Twitter y se encontró con millones de mensajes de sus fans deseándole un feliz cumpleaños. Cierto. Hoy cumplía treinta años. Lo había olvidado por completo. El sueño aún lo tenía envuelto en su manto confuso y brumoso. Artie bebió un gran sorbo de café y trató de despejarse. Aún tenía por delante un nuevo día de trabajo y esa noche una fiesta con sus amigos en un local del centro de la ciudad. Suerte que era viernes, al día siguiente podría descansar. Artie se vistió sencillo, después del trabajo ya volvería a casa a cambiarse. Y se dirigió a buscar el coche para ir hasta la productora.
Hoy tocaba grabar unas cuantas escenas de la película que estaba dirigiendo. Todo el elenco estaba ya allí cuando llegó, esperando para poder felicitarlo. Todos menos la estrella principal, Tina.
-La señorita Cohen- Chang ha llamado para decir que estaba indispuesta y no podría asistir al rodaje de hoy.- Le dijo su asistente.
Artie suspiró. Si Tina estaba indispuesta para grabar, significaba que también lo estaría esa noche para la fiesta...Qué suerte la suya que la persona que más ganas tenía de ver el día de su cumpleaños no estuviera disponible...
En fin, como el gran profesional que era, Artie se recobró rápido del disgusto y empezó a dirigir al elenco a sus posiciones.
La mañana resultó tranquila. Tuvieron que repetir algunas escenas pero como la protagonista no estaba tampoco pudieron grabar demasiado. La película trataba sobre un grupo de jóvenes de instituto con sueños y aspiraciones muy grandes que se reunían cada semana en un club del instituto y cantaban canciones que expresaban su estado de ánimo perfectamente. En efecto, Artie había realizado una parodia de sus años de instituto junto a sus amigos, incluso los personajes eran caricaturas de aquellos chicos y chicas que lo habían acompañado en su estadía en el Mckinley. La única diferencia de la realidad, era que la chica que obtenía todos los solos era una muchacha asiática gótica y muy tímida. Y es que Tina siempre había sido su musa. Aunque había estado con más chicas y algunas le habían llegado a gustar de verdad, ninguna había sido su Tina. Nadie la había podido remplazar y él seguía tan enamorado de ella como el primer día que la conoció.
Artie llevaba diez años emperando que ella aún quisiera cumplir la promesa que le había hecho el día de la boda de Klaine y Brittana. Él sabía que no habría nadie como ella y que aún seguiría soltero y esperándola a los treinta. Prometieron que si no encontraban a nadie antes, se casarían...Artie, muy en el fondo esperaba que su final feliz llegara.
Despertando de su ensoñación, Artie caminó por los pasillos de "McKanlee" (el nombre ficticio del instituto de su película), buscando a los dos actores que hacían de Cart Y Blaise (Kurt y Blaine, respectivamente), cuando se encontró con una pequeña conmoción en medio de uno de los pasillos de su ficticio instituto. Todos sus actores se encontraban reunidos alrededor de una persona abrumada que recibía todo tipo de halagos y comentarios.
-¿Qué pasa aquí?- preguntó Artie, acercándose al grupo.
Uno de los actores se giró sorprendido:
-Lamentamos haber parado la grabación, señor Abrams. Pero es que...¡Mire quien ha llegado!
Los chicos se dispersaron y dejaron que Artie contemplara a la figura que había llegado. Mercedes Jones.
-¡Hola, Blanquito!- lo saludó ella.
-¡Mercedes!- Artie corrió a abrazarla.
Mercedes Jones. La mundialmente conocida cantante, había realizado ya cinco CDs y aparecido en dos películas y en un musical. La diva era conocida en todo el mundo y como residía en la otra punta del país, en Los Ángeles, aunque Artie la consideraba una de sus mejores amigas, no se veían mucho.
-¡Cuánto me alegro de verte, Blanquito! Tengo demasiadas cosas que contarte. Y me parece que tú a mí también...¿Por qué estos pasillos me resultan tan familiares?
-Mercedes, bienvenida al McKanlee.-Le dijo Artie riendo.- Bienvenida al lugar de donde surgirán nuevas estrellas.
Artie y Mercedes conversaron un rato sobre la película, su argumento y sus personajes y más tarde, Mercedes se quedó para ver como rodaban lo que les quedaba por filmar ese día. También dio consejos a la chica que hacía de. "Merche" sobre cómo ser una total diva y como llegar a notas que solo Adele podía imaginar. Después del rodaje, y antes de retirarse a sus casas, el elenco le trajo a Artie un pastel y le hicieron brindar con ellos. Después de aquello, Mercedes le invitó a llevarlo en limusina hasta su residencia donde podría cambiarse para la fiesta. Durante el trayecto Mercedes le dirigía miradas inquisitivas:
-¿Qué?-Preguntó Artie cuando notó su mirada sobre él.
-Entonces...¿Hay algo entre tú y Tina, Blanquito? ¿Habéis vuelto a estar juntos?
Artie frunció el ceño.
-No...¿Por qué lo preguntas? Solo somos amigos y trabajamos juntos. Tenemos un gran proyecto en común, que son estas películas, algo hermoso con lo que llevamos soñando mucho tiempo. Y además también es mi compañera de aventuras y mi cómplice. No ha surgido nada romántico entre nosotros, de momento. Aunque ni ella ni yo tenemos pareja, somos dos amigos muy cercanos que disfrutan de la compañía del otro.
Mercedes lucía sorprendida...
-Es que ella...Bueno, a lo mejor solo era una...Da igual, no importa. Pero...¿Tu sigues enamorado de ella?
Artur suspiró frustrado. Decidió contárselo todo a su amiga.
-Sigo y seguiré siempre enamorado de ella. Pero no hay nada que hacer. Ella no me ama, o al menos no de ese modo. Me lo ha dejado claro durante todo este tiempo.
-¿Te lo ha dicho ella explícitamente?
El chico pensó...
-Bueno, no. Pero no hace falta. Creo que yo le he dejado varias veces claro lo que siento. Y si ella sintiera lo mismo, creo que me lo hubiera dicho...
-Tal vez si.-respondió la diva.- O tal vez solo no entendió tus indirectas...
Media hora más tarde, después de conseguir atravesar la gran manzana de Nueva York, Mercedes y Artie llegaron a la casa de este último. La morena dejó al chico delante de su bloque de apartamentos con la promesa de recogerlo en un par de horas para acompañarlo a la fiesta. Artie entró en su apartamento y se tomó su tiempo para ducharse, arreglarse, ponerse perfume, recoger el regalo que tenia para Tina (también era el cumpleaños de su amiga y aunque esta se encontraba indispuesta pretendía pasar más tarde a verla a su casa) y esperar la llegada de Mercedes. La cantante llegó un cuarto más tarde luciendo un elegante vestido de fiesta y una enorme sonrisa en el rostro. Empujó la silla de Artie hasta el ascensor, ignorando las quejas del chico sobre que podía hacerlo solo, y parloteando sobre lo ilusionados que estaban todos de verse de nuevo después de mucho tiempo.
Subieron al coche y después de diez minutos de trayecto, llegaron al restaurante donde se celebraría la cena. El lugar estaba rodeado de jardines iluminados por farolillos que iluminaban la cálida noche de verano. Esparcidas por los jardines llenos de fuentes y vegetación, se encontraban las mesas llenas de deliciosa comida y adornadas por hermosos manteles blancos bordados. Al lado de estas, se encontraba una gran fuente de chocolate de donde brotaba el delicioso dulce sin parar. En la puerta del hermoso restaurante se encontraban los amigos de Artie, esperando ansiosos la llegada del cumpleañero. El chico castaño pudo atisvar a: Kurt, Blaine, Quinn, Rachel, Puck, Finn, Sam, Mike, Will, Emma, Kitty, Marley, Santana, Brittanny, Spencer, Alistair, Jane, los Gemelos McHayward, Joe...Un gran cumpleaños rodeado de todos los que apreciaba. Solo faltaba ella, Tina, su amor y todo hubiera sido perfecto. Artie abandonó los pensamientos tristes. Si todos sus amigos habían venido de tan lejos y de tantos lugares distintos para celebrar su cumpleaños, no podía recibirlos con una cara larga. Así que, plasmó una brillante sonrisa en su cara y se encaminó a abrazarlos a todos y a agradecerles su presencia. Después de haberlo hecho, los acompañó a sentarse y entre risas y comida la primera parte de la velada pasó sin dar tiempo a nadie a aburrirse. Justo cuando los chicos estaban esperando el pastel el postre una tenue música invadió el lugar. Dos camareros salieron de dentro del restaurante a los jardines portando un inmenso pastel de nata para Artie. Arriba del todo, un enorme 30 estaba asentado, decorado con velas minúsculas. Artie miró a Mercedes para agradecerle, pero esta levantó los hombros negó con la cabeza. Si no había sido ella...¿Entonces quién? Justo cuando Artie estaba apunto de preguntar, los camareros depositaron el pastel en una de las mesas y Artie pudo ver quien se escondía detrás de la obra de arte comestible: Tina.
-Tina, ¿pero qué haces aquí?- balbuceó Artie al verla.- Pensaba que estabas indispuesta, yo...
Calló al ver lo espléndida que lucía la chica que portaba un hermoso vestido violeta y unos zapatos de tacón del mismo color.
-Todo eso fue una distracción.-Dijo ella.- Siento haberte mentido, pero quería sorprenderte.
De reojo, Artie vió como sus amigos sacaban sus móviles para grabar lo que la chica estaba apunto de decir:
-Artie, verás. No sé si lo recuerdas, pero hace diez años, tú y yo nos hicimos una promesa. Prometimos que si cuando cumpliéramos treinta los dos estábamos solteros y sin compromisos, nos casaríamos. A algunos les podría parecer una tontería, una promesa banal...pero para mí no. Para mí esa promesa era la posibilidad de un futuro contigo, la persona que había tratado de dejar de amar todo el tiempo pero que había sido imposible olvidar. Tú eres la pieza que me falta, la que me completa, tú eres mi amigo, mi cómplice, mi compañero...Si estás tú, no necesito nada más. Y es por eso que hoy que los dos cumplimos treinta años quisiera hacerte una pregunta. Porque ya no puedo aguantar un día más sin saber si tú sientes lo mismo, sin intentarlo. Así que, Artie Abrams, ¿te casas conmigo?
Artie dejó de poder respirar. Aún trataba de poder asimilar todo lo que Tina había dicho. Entonces reparó en la expresión de esperanza y de nervios de la chica y supo que no podía esperar más para darle una respuesta.
Como toda respuesta, agarró a la chica por la barbilla y la besó. Tierna y lentamente y después se colocó el anillo que esta le ofrecía.
Cuando se separaron, Tina reía de alegría. Artie corrió hasta donde había dejado colgada la americana de su traje y de ella extrajo una pequeña cajita. Se la tendió a Tina. Dentro había una hermosa gargantilla plateada con forma de infinito. En ella se leía: "Be mine, always". Tina agarró la gargantilla con lágrimas en los ojos y se la puso. Después junto la nariz con la de Artie y le susurró:
-Feliz cumpleaños, Artie.
-Feliz cumpleaños, Tina. Parece ser que voy a dejar de ser soltero a los treinta...
Y los dos se echaron a reír junto a sus amigos y sus risas invadieron la cálida y tranquila noche de verano para llenarla de alegría, de esperanza y de amor.
N.A: Hola de nuevo, chic s! Espero que os haya gustado el especial de marzo! Ha sido un capítulo muy dulce de escribir. Quiero dedicarle este one-shot a Adi_Iza. A petición suya escribí este one-shot. La próxima pareja será McHayward a petición de DiannaUribe. No olviden que si tienen peticiones de fanfics de parejas (no románticas si interfieren con Klaine) que me quieran hacer, estaré encantada de hacer un one-shot.
