Capitulo XIV
Te vas a casar conmigo otra vez
Con que seguridad de que sus ordenes se cumplirían había hablado.
Sí. Bella reconocía que se equivocó, pero Edward no tenía ningún derecho a deshacer su vida, lo único que estaba dispuesta a ceder era a dejarlo pasar tiempo con sus hijos pero nada más.
Lo observo mientras él a su vez observaba a sus hijos. Parecía no poder creérselo. Era comprensible, de pronto descubres que tienes un hijo y después te enteras que son tres, algo normal reaccionar así.
Lizzie se sentó en el regazo de su papa, le pasó sus pequeños bracitos por el cuello y le dijo:
-te quiero papi.
Los ojos de Edward se cristalizaron y Jane y Marcus, miraron a su hermanita como si estuviera loca, pero poco a poco mientras que escuchaban la platica que Lizzie tenía con su recién encontrado papá, ellos mismos descansaron su cuerpo en el del hombre. En sus vidas solo había dos hombres, el tío Jacob y Ben, y este último no era ni la mitad de fuerte.
Bella contempló la escena casi envidiosa, la verdad era que a veces tenía problemas para tratar tres personalidades tan diferentes, sin embargo ahí estaba él, manteniéndolos tan entretenidos con su charla que olvidaron por completo la televisión.
Casi era la hora de dormir cuando Lizzie fue a buscarla a la cocina y le tendió los brazos para que la alzara.
-tengo hambre mami
"al fin se acuerdan de mí" pensó Bella "y solo porque están hambrientos".
Edward entro tras la niña cargando a sus hermanos uno a cada costado. Cuando los bajó los niños corrieron a abrazar a Bella, su corazón salto de alegría y los abrazó y los beso a los tres.
-y bien vampiritos que quieren de cenar.
-changre- gritaron Marcus y Jane al uníoslo.
Lizzie los miró asustada.
-Pero yo quiero galletas con cocholate- se quejo.
Marcus rodó los ojos porque su hermana no seguía el juego.
-el cocholate es shangre de mentiritas menza.
-¡Marcus!- lo reprendió Bella.
-perdón- se disculpó el niño.
-¿todos quieren galletas?- preguntó Bella.
Los tres asintieron.
-¿tu quieres galletas con cocholate papi?
Bella casi había olvidado la presencia de Edward en la cocina, este le dirigió una calida sonrisa a su hija y Bella pensó que nunca lo había visto tan risueño. Pero cuando se volteó hacia ella su cara se volvió seria.
-Sí, no estarían mal unas galletas con chocolate.
Como una autómata Bella sirvió el chocolate tibio a los niños y después dos tazas mas para Edward y para ella. Los niños comieron entre juegos tratando cada uno de llamar la atención de Edward, pero cuando el miraba hacia donde estaba ella con sus ojos apasionados sentía retortijones en el estomago.
Los niños casi se quedaban dormidos sobre la mesa así que Bella decidió que era hora de dormir.
Edward entendió lo que había que hacer en cuanto ella se levanto y tomó al niño en sus brazos. Él mismo cargó a las gemelas y la siguió sin decir nada.
Los trillizos compartían la misma habitación, sin embargo esta era larga y parecía dividirse en tres secciones.
La camita rosa con cobertor de princesas, supuso Edward sería la cama de Lizzie, y la amarilla estampada con las chicas superpoderosas sería de Jane, pero las puso en el suelo hasta estar seguro.
La cama de Marcus era una especie de carro con un colchón en su interior, era la parte mas desordenada de la habitación. A decir verdad la decoración no tenía nada que ver entre sí, había dibujos, juguetes y fotos de los niños con Bella en todas partes.
Bella dejo a Marcus en el piso para ir a buscar su pijamas, después desvistió a los tres niños para ponérselas. Edward no la ayudo, además la pequeña Elizabeth necesitaba pañal para dormir.
-pañalura- le susurró Marcus en burla.
La niña le sacó la lengua.
-mami dice que no tengo nara de que alvengorzarme, porque es naturar en algunos ñiños, tonto.
Edward sonrió, sin duda Bella era una excelente madre.
Ya en la cama Bella los abrigo y les dio un beso en la frente.
-tu no nos vas a dar un beso papá- musitó Jane con un sonido apenas audible.
Edward sonrió y se acerco a besarla y abrazarla, cuando lo hizo rozó deliberadamente la mano de Bella. Después hizo lo mismo con Lizzie. Cuando llegó el turno de Marcus el rechazó el beso alegando que los niños no besan a otros niños, pero desitió cuando Bella le explico que esa regla no aplicaba en los padres.
Edward y Bella estaban a punto de salir de la casa cuando Lizzie habló.
-papito no te vas a volver a ir ¿vedad?.
Un sentimiento de culpa embargo a Bella mientras que con mucha convicción Edward le contestó a la niña.
-Por supuesto que no cariño, estaré aquí mañana.
-Solo mañana pregunto a su vez Marcus- con una voz extraña en él.
-Siempre voy a estar con ustedes.
Dicho esto le lanzó una mirada significativa a Bella y salieron de la habitación.
-Son encantadores- susurro Edward repentinamente nervioso y rompiendo así el silencio que se había instalado entre ellos.
-lo son- Bella tampoco conseguía relajarse- vamos a mi estudio, supongo que tenemos hablar.
Juntos caminaron hacia el estudio de Bella y se sentaron en sillones continuos.
Edward no le quitaba los ojos de encima, era la primera vez que se permitía observarla desde que se encontraron en la mañana, había subido un poco de peso, su rostro y su cuerpo estaban diferentes, lo cual era normal si consideraba que se casó con el siendo casi una niña y que había dado luz a los a tres niños. Pero todavía estaba demasiado deseable para su propio beneficio, incluso mas que antes con las curvas que habían dejado el embarazo.
Bella también hizo su examen, y comprobó con que físicamente seguía siendo el hombre mas atractivo que jamás conoció, una gran melancolía se había instalado en su cara.
-Bella- comenzó él- Quiero que nos casemos, dado nuestra situación…
-No- contesto ella tajante- entiendo como te sientes por no haber sabido de los niños en todo este tiempo, pero no. No voy a casarme contigo ¿Por qué supones que lo haría?
-Bella yo todavía te quiero…-
-¿Todavía?- exclamó Bella con resentimiento- Tu nunca me quisiste, fui poco mas que una incubadora para ti- repentinamente ella sonrió con comprensión como si hubiera descubierto los secretos del universo- ya entiendo, ahora que tienes un hijo varón…
Edward se puso furioso y triste a la vez.
-No te atrevas siquiera a insinuarlo, hace mucho tiempo que eso dejo de importarme- desde que te perdí pensó para si mismo.
-¡a claro, ahora el señor se ofende porque le dicen la verdad!, olvídalo Edward, estoy dispuesta a conceder que veas a los niños los fines de semana pero nada mas.
El suspiro audiblemente.
-Ok, dejemos de lado lo nuestro- Lo nuestro se repitió Bella con cinismo- estas loca si piensas que voy a conformarme con momentos de mis hijos cuando ya me he perdido prácticamente toda su vida, vas a casarte conmigo o si no…
-o si no que…- ese es el Edward que ella conocía, el que amenazaba y hacía lo que sea para salirse con la suya.
-Sabes que puedo tener a mi disposición a los mejores abogados para conseguir su custodia- hablo en claro.
-Y crees que yo no puedo, ya no soy la niña tonta que se casó contigo.
Edward como todo hombre de negocios a la hora de arreglar un acuerdo sintió en las venas la adrenalina del reto.
-Vamos a ver que opina el juez cuando se entere que me ocultaste a mis hijos, sin contar con que me hiciste creer que nunca tendrías otro bebé por mi culpa.
Bella se puso histérica.
-¡Y cuando lo supiste te importo tanto que arreglaste un divorcio expres y te fuiste a vivir con tu amante!.
-¡Te di el divorcio porque pensé que eso era lo que querías!
"quería que te quedaras conmigo porque me amabas" pensó Bella con amargura.
La puerta del Estudio se abrió y Jane apareció.
-¿mami? ¿Están paliando?- musito la niña al ver las miradas hostiles que se dirigían sus padres.
-No mi amor- el rostro de Bella cambió de hostil a amoroso cuando tomo a la niña en sus brazos- tu papi y yo solo estábamos hablando.
La niña se recostó en su hombro y rápidamente se quedó dormida.
-voy a llevarla a su cuarto- le dijo a Edward antes de salir.
Cuando tendió a la niña de nuevo en su cama la sorprendió diciéndole.
-mami no dejes que papi se valla.
Con el corazón en un puño le dijo que no sería así.
-me lo prometes- insistió Jane.
-Te lo prometo cariño.
Con esa promesa y a sabiendas de que: si sus hijos no habían insistido en preguntar por su papá, era porque no sabían que lo tenían. Pero ahora, ellos lo querrían por siempre. Que mas daba un sacrificio más si ella haría cualquier cosa por sus hijos.
Por ellos era capaz de botar en la basura su orgullo. Con esa nueva convicción entró al estudio.
No necesitó hablar para que Edward comprendiera que había aceptado. Una pequeña sonrisa bailó en sus labios.
-te aseguro que no te vas a arrepentir con esta decisión, ¿hay alguna condición?- pregunto saboreando su victoria en la punta de la lengua.
-Muchas- contestó ella con frialdad y Edward se preguntó cuanto tiempo se iba a tardar en descongelarle el corazón.
-Enuméralas cielo.
-Empezando porque no vuelvas a llamarle "cielo", que te quede claro que nuestro matrimonio será absolutamente platónico.
-No estoy de cuerdo- discrepo Edward ipso facto.
-Desde luego que no, pero no voy a permitir que vuelvas a usarme.
Bella que sabía que iba a ser muy difícil mantenerse sexualmente distante de él si convivían en la misma casa pero estaba mas que dispuesta a intentarlo. Si volvía a caer en las redes de ese vampiro hipnotizador su corazón no iba a salir bien librado.
-eso lo podemos discutir la noche de bodas- sus labios se torcieron en una sonrisa ladina al mismo que entrecerraba los ojos oscurecidos.
Maldito, sabía las piernas se le derretían cuando la miraba de esa forma.
-¡Deja de mirarme a si, estoy hablando en serio!
-¿Así como?- pregunto haciéndose el inocente y Bella perdió la paciencia.
-No se- su voz se elevó una octava- como si quisieras comerme.
Edward soltó una audible carcajada.
-no me hace gracia.
-a mi tampoco- se puso serio de nuevo.
Él entornó de nuevo los ojos, pero ahora de manera calculadora en vez de apasionada. No era el momento de dar rienda suelta a la lujuria, tenían cosas que dejar en claro, pero después…
- tampoco pienso irme a vivir a California, tu puedes manejar tus negocios desde cualquier parte gracias al Internet, yo trabajo como editora en una revista a si que no me puedo ausentar…
-esta bien- Edward sospecho malhumorado que aceptaría cualquier cosa que ella le pidiera con tal de verla contenta.
Bella que pensó que él le iba a poner trabas se quedó callada un momento.
-me gustaría- empezó a decir él- que pidieras vacaciones para el próximo mes.
-¿por que?- cuestionó ella frunciendo en seño.
-es que tienes que controlarlo todo- le reprocho
-si
-Alice se casa el 20 de junio.
A bella se le iluminaron los ojos.
-¿Alice se casa? ¿Con quien?
-Con Alec Vulturi, ellos salen desde hace tiempo.
"tu debes de saberlo bien" pensó Edward "les dejaste tu viejo apartamento como nido de amor"
-valla eso esta mas que bien, me deben mis vacaciones del año pasado así que supongo que se las podrán arreglar sin mi dos semanas.
-Eso espero, será la ocasión perfecta para que la familia conozca a nuestros hijos, mañana arreglaré todo para conseguir una licencia de matrimonio y casarnos lo más pronto posible.
A Bella se le hizo un nudo en la garganta.
-es tarde y mañana tengo que levantarme temprano, tengo que dejar todo listo en el trabajo si quiero conseguir esas vacaciones tan próximas.
No eran más de las nueve pero diez pero Edward no quiso contradecirla. Ella le preparo una habitación de invitados la más alejada de la suya y se fue a dormir. Él se quedaría un rato viendo televisión pues padecía desde algún tiempo de insomnio.
La sala de estar de la casa de Bella era cómoda y acogedora, había juguetes de los niños en el sillón, en una mesita, en el suelo y hasta en una planta ornamental. La presencia de sus hijos estaba por todas partes.
Aburrido pasó de canal en canal sin encontrar nada de su agarro. Algo en el mueble del televisor llamó su atención. Una caja de película que decía: nacimiento de los trillizos. Sin pensarlo lo tomó y lo puso en el DVD.
Imágenes del parto de Bella empezaron a reproducirse es la televisión. Edward miró sorprendido la cara paliducha y sudorosa de Bella y se preguntó como hubiera actuado de haber estado a su lado ese día, no sin entes sentir una nueva ola de resentimiento hacia ella.
-Puja Bella- le decía una vos masculina de alguien que al parecer sostenía la cámara y su mano.
-Jacob –le había dicho ella con una mirada asesina.
-¿si?- contestó el aludido desenfocando la cámara un poco.
-¡Cállate!- casi le grito ella.
Eso casi lo hizo sonreír. Casi.
Oyó la voz frágil y quejumbrosa que le decía al médico que hacía tiempo que se le había roto la fuente y todavía no estaba suficiente dilatada para dar a luz. Cuando el doctor dijo que sería una cesaría y hablo sobre una inyección en la columna sintió pánico, aun conociendo los resultados de ese día.
Edward quedó muy impresionado cuando el cuerpecito de Jane salio del vientre de su madre todo ensangrentada y la enfermera la tomó para que el pediatra la examinara.
La niña tenía unos buenos pulmones porque su llanto resonaba por encima de las voces de los doctores. La otra gemela llegó al mundo minutos después, pero era mucho mas callada, Jacob la enfoco con la cámara mientras la limpiaban y Lizzie se chupaba el dedo perezosamente. En el fondo escuchaban las voces alarmadas d los doctores cuando descubrieron al niño y Edward sintió que estaba viendo una película de suspenso. Sin embargo a pesar de ser muy pequeñito el niño parecía sano y como sabía de antemano todo había salido bien. Marcus era un niño fuerte y sano.
Algo conmocionado subió hasta el segundo piso y se dirigió al curto que Bella le había señalado, cuando paso junto a la puerta de la recamara de ella, no resistió la tentación de verla dormir, así que giró el pomo de la puerta pero este estaba cerrado con llave.
-eres una miedosa- susurró para si mismo y caminó hacia su cuarto se desvistió y se acostó a dormir.
Alice paseaba por el departamento en el que vivía desde hace año y medio con Alec.
Después de su último encuentro con Jasper, Alice reconoció para si misma que hacía tan solo unas horas había pensado en él mientras hacia el amor con Alec.
Y no era que no disfrutara el sexo con su novio, Alec era extremadamente tierno en ese sentido, pero jamás había sentido con él la pasión demoledora que la consumía su cuerpo como las llamas del fuego mas intenso como cuando Jasper la poseía.
¿Es que nunca podría olvidarlo? Se repetía una y otra vez.
Tenía que hablar con Alec. Era el él que había insistido en casarse cuando ella pensaba que las cosas estaban bien tal y como estaban. Pero el había sido tan bueno con ella que no podía negarle nada.
Un matrimonio sin amor estaba condenado al fracaso. "el si te ama" se recordó a si misma "eres tu la que no te puedes sacar a Jasper del corazón".
Iba a cancelar la boda, era lo correcto.
Entro a la habitación donde su novio dormía. Era hermoso, su rostro de niño parecía resplandecer como siempre que hacían el amor.
"No puedo lastimarlo así, yo se lo que duele que te rompan el corazón"
Además las cosas se complicarían aun mas si como creía estaba embarazada, sería imposible separase de Alec si un niño venía en camino. No tenía miedo a ser adre soltera pero ella siempre había pensado que los hijos deberían de nacer dentro de una familia y ellos se entendían muy bien. Sin duda Alec sería un excelente padre y ella intentaría ser una buena madre.
Sería muy estupido dejar lo que tenía con su novio, recapacitó, solo por el recuerdo de alguien que no valía la pena.
Holaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Mis adoradas fanfiadictas estoy de regreso. Urrrraaaa por fin jaja
Me tomó tres semanas escribir esta cosita de cap, lo se su autora no tiene imaginación. Bueno poes le cuanto que el próximo cap será el último y viene acompañado de una sorpresita.
Esta historia ya casi da todo lo que tenía que dar y no me gustaría alargarla con babosadas jajjaa, estoy muy contenta porque casi esta terminada, el otro día estaba viendo que ya hace casi una año que la publique y me convertí en autora es este espacio tan chido que nos da la oportunidad de manipular las historias que amamos, como crepúsculo. Bueno el caso es que voy a vestejar mi primer año en fanfiction con una manera especial, para mí y para ustedes que me han apoyado siempre.
Espero que sean niñas buenas y me dejen muchos, muchos reviews.
Las quiero un monton, que tengan una semana muy padre haaaaaaa y diganme que les pareció la historia de alice, con quien quieren que se quede Jasper o Alec, espero sus comentarios.
Besos con amor, Lizzie
Posdata: subí una nueva historia, ninguna de las que les había hablado anteriormente así que las invito a leerla.
