Mis queridos lectores y lectoras, les debo una ENORME DISCULPA por haber dejado varada la historia pero tuve algunos proyectos personales aunado con todo el tramite de mi titulación y bueno siempre por una cosa u otra no podía escribir y cabe mencionar que me costó un poquito retomar el hilo de la historia. En fin, EH VUELTO y ahora si para continuar y terminar la historia.
GRACIAS a todos los que dejaron reviews, enserio son lo máximo.
Bueno ahora si ya los dejo con el cap con el que cierro esta primera etapa para dar paso a lo emocionante ahora si jajajajajaja


-¡Tory, cariño, tienes correspondencia!- Ron Weasley se encontraba desayunando cómodamente en el apartamento que compartía con su mujer, quien estaba más radiante que nunca debido a la sospecha de embarazo que tenía.

-Seguramente es mi madre- contestó felizmente la ojiverde -Estoy segura que no cabe de felicidad y es que ella adora a los niños-

-Creí que habíamos dicho que esperaríamos un poco para dar la noticia a nuestros padres- le recrimino el pelirrojo, pues aunque también sabía que su madre amaba a los niños no quería darle falsas esperanzas con aquello.

-Lo siento tanto, Rony- dijo Astoria mientras tomaba la correspondencia- Simplemente no puedo evitarlo, por fin soy una mujer completa- Ron no dijo nada, no tenía ganas de pelear ni de empeorar el estado de ánimo de su mujer, pero entre las cartas vio el ejemplar semanal de El Profeta y sin más lo tomó; se quedó sumamente impactado al ver que en la portada estaba una fotografía de su hermana y de su cuñado, o más bien ex cuñado junto con su compañera del colegio Cho Chang y el pequeño James Sirius.

-Tengo que ir a Londres- fue todo lo que dijo el pelirrojo. Astoria creyó lo peor y trémula preguntó -¿Qué pasó, amor?-

-Según el diario, mi hermana se acaba de divorciar hace unos días de Harry- la cara de Ron era de total sorpresa, puesto que aunque sabía que ellos atravesaban por una crisis marital no pensó que terminaría su historia como la de él y Hermione… También estaba ese asunto que a pesar de que él vivía con Astoria y Hermione estaba casada con Malfoy, el joven Weasley sentía en su corazón que faltaba algo por aclarar.

-Eso es terrible- fingió la ojiverde-Pero bastante predecible, tú hermana simplemente no supo cómo retener a su marido-

-Ginny siempre fue impulsiva pero creí que amaba a Harry sobre cualquier cosa-

-Honestamente, Ronnie, no creo que valga la pena hacer el viaje hasta Londres solo por tu caprichosa hermana- Astoria tenía que impedir a como diera lugar que Ron fuese a Londres o todo se iría al traste.

-No es solo por Ginny, necesito saber como es que va el juicio- Ese tema en particular asustaba a la ex-Slytherin y ponía ansioso a Ron.

-No tienes de qué preocuparte, sabemos que el ministerio sigue enjuiciando mortifagos rezagados- intento restarle importancia Astoria -Seguramente en unas semanas recibirás la notificación, cariño-

-Necesito saberlo de primera mano, Tory- dijo el pelirrojo poniéndose de pie -Prometo que solo será el fin de semana, el lunes regresaré directamente a la reserva y por la tarde vendré a casa a comer-

Astoria no podía mover ni un solo músculo ante la determinación de Ron quien ya se había marchado rumbo a su habitación a hacer sus maletas. Aquello simplemente podría significar el fin de su sueño. No podía dejar ir tan fácil a Ron, después de todo lo quería, era amable con ella y cumplia todos sus caprichos. Simplemente no podía pedir más.

Mientras tanto en su habitación el ex Gryffindor estaba inmerso en un mar de emociones que iban desde la sorpresa hasta el temor, temor a no tener ningún tipo de lazo que lo uniera a la ahora señora Malfoy porque muy a su pesar esa castaña que pasó de ser una empollona a una casi princesa de la realeza de la comunidad mágica, seguía en su corazón. Tan ensimismado estaba en sus confusos pensamientos y sentimientos que no se percató de la presencia de Astoria, quien parecía una niña pequeña al borde del llanto.

-¿De verdad piensas dejarme?- la ex Slytherin simplemente había perdido toda esperanza para retener a Ron.

-No es eso, Tory- dijo el pelirrojo mientras la estrechaba en brazos -Sólo me iré unos cuanto días y no es recomendable que viajes conmigo si hay una posibilidad…- y ante la mención de su posible embarazo el ánimo de la ojiverde cambió notablemente, después de todo Ron Weasley no es el tipo de hombre que deja votados a sus hijos y ella tenía posibilidades de retenerlo a su lado de por vida, solo tenía que ser mucho más lista que Hermione Granger.

-Tienes razón, mi deber como tu mujer es permanecer en nuestro hogar y cuidar de nuestro hijo- Ron no quería contradecir a la bella Astoria puesto que de antemano sabía lo voluble que podía ser y era mucho mejor darle la razón sin más, a lo que simplemente asintió con una sonrisa tensa.

-Te vere el lunes por la tarde, cielo- aquello apaciguó un tanto a la bella Astoria quien respondió con un beso apasionado.

-Te estaremos esperando- susurró la ojiverde tocando su vientre, lo que hizo sentir un tanto incómodo a Ron pero no dijo nada y sin más se dispuso a viajar a Londres.

Su viaje fue relativamente rápido puesto que su fama como parte del ya extinto "trío de oro" le precedía aun en los Estados Unidos y aquello facilitó mucho más de lo que creía aquello; le fue proporcionado un traslador que lo llevó cerca de los terrenos de la Madriguera, su hogar. Aquello simplemente lo llenó de nostalgia al recordar aquellos veranos en que solía recorrer aquellos terrenos con Harry y Hermione, siempre hablando de planes, de posibles soluciones, de posibilidades. Ahora se encontraba solo lleno de dudas y ni siquiera estaba seguro de que camino tomar.

Poco a poco pudo visualizar el que fue su hogar por muchos años, la Madriguera que lucía exactamente igual que cuando él y sus hermanos se encontraban en el colegio. A cada paso que daba el olor a estofado de cerdo y tarta de melaza inundó sus sentidos y se sintió terriblemente hambriento.

-¡Ron!- gritó Molly Weasley cuando pudo vislumbrar a su vástago caminar hacia ella. La alegría inundó su corazón, por fin uno de sus hijos acudía a casa puesto que después de lo sucedido con Ginny, tanto Bill como George, Charlie e incluso Percy habían tomado la decisión de apoyar a su padre y por lo cual Molly se encontraba un tanto disgustada con ellos.

-¡Mamá!- Ron no dudo dos veces en correr a los brazos de su madre quien correspondió el abrazó de inmediato.

-¡Oh querido! No te esperaba en casa…¿dónde está Astoria? Seguro querrá algún refrigerio- preguntó la matriarca buscando algún rastro de la susodicha.

-Vengo solo mamá, Tory está algo indispuesta- comentó el pelirrojo saliendose por la tangente, pues aún no quería decirle sobre el posible embarazo de Astoria.

-Ya lo se, cielo- dijo Molly en tono maternal y con una amplia sonrisa dibujando por su pecoso y regordete rostro y entonces Ron sospechó lo peor… -Astoria me mandó una carta hace unos días y dijo que están esperando bebé-

-Mamá solo...solo tenemos una sospecha, Tory no se ha sentido bien últimamente…- Ron no pudo terminar de hablar porque Molly lo interrumpió.

-Ron, una mujer sabe cuando una pequeña vida crece dentro de sí- dijo Molly con un poco de indignación -No la subestimes, al contrario deberías mimarla, es lo que toda mujer necesita en esos momentos- comentó en un tono más alegre. El pelirrojo no quería discutir con su madre y optó por asentir solamente.

-Debes tener hambre, cariño- el tono maternal de la matriarca de los Weasley lleno de regocijo el corazón del pelirrojo, pues por nada del mundo se perdería alguno de los exquisitos guisos de su madre. Ambos se encaminaron hacia el interior de la madriguera donde se encontraba su padre quien parecía se encontraba leyendo El Profeta, pero al verlo simplemente lo dejo de lado y sonrió abiertamente.

-¡Ron!- gritó felizmente el patriarca de la familia de pelirrojos- Es un gusto tenerte otra vez en casa-

-Es realmente bueno el regresar a casa- fue todo lo que dijo el pelirrojo y se dispuso a degustar la comida de su madre.

Todo iba bien, comentarios sobre el Ministerio y la reserva de Norte América iban y venían en la conversación; Molly Weasley parecía bastante satisfecha con lo que Ron le comentaba de su vida junto a Astoria, pues parecía que ella era todo lo que a una madre puede gustarle para su hijo: era bella, educada, procuraba a su hijo y lo más importante: Ron parecía feliz. Sin embargo el tema escabroso de Ginny fue prácticamente inevitable.

-¿Es cierto que Ginny y Harry se separaron?- preguntó incrédulo el joven pelirrojo mientras comía su tercera rebanada de pay. La mirada incómoda de Molly decía todo, pero Arthur Weasley fue quien decidió tomar la palabra.

-Si- el dolor y tristeza de Arthur eran evidentes en aquella simple palabra -Tú hermana dejó a Harry y al pequeño James Sirius porque creyó que él tenía un romance con Cho Chang-

-¿Cho Chang? ¡Eso fué en el colegio! No puedo creer que Ginny creyera semejante estupidez- Ron parecía incrédulo ante el motivo por el cual su hermana se fuese de su casa dejando al gran amor de su vida y aún más, a su pequeño hijo.

-Creo que ella nunca pudo superarlo- nuevamente Arthur tomó la palabra -Y eso al final terminó en su divorcio- el padre de los pelirrojos omitió por completo el hecho de que su hija fuese protagonista un sin fin de portadas de revista con diferentes hombres.

-No puedo creerlo- comentó el joven Ron Weasley -Y aún menos puedo creer que abandonara al pequeño James Sirius-

-Nada justifica lo que hizo tu hermana- por fin habló Molly quien sea había mantenido al margen de aquello -Y ahora está pagando las consecuencias-

-¿De qué hablas, mamá?- quiso saber Ron, a lo cual su madre contestó -Ginny se apresuró a firmar los papeles del divorcio que...que no se dió cuenta que cedió sus derechos como madre a Harry- el gimoteo por parte de Molly simplemente fue inevitable.

-¡No puede ser! Pero...pero ¿Acaso Harry fue capaz de separar a su hijo de su madre?- la indignación y la sorpresa eran más que evidentes en Ron, pero Arthur inmediatamente contestó.

-Harry nos permite ver a nuestro nieto de forma regular cuando ni siquiera debería. Hace unos días Harry lo dejó con nosotros todo el día...y ¿sabes que es lo peor? ¡El pequeño ni siquiera busca a su madre!-

-¿Y Ginny? ¿Qué se supone que está haciendo para remediar esto? ¡Es su hijo! No un cachorrito al que puede dejar varado en medio del camino- Ron seguía molesto y bastante decepcionado de aquello, pues por más que quisiera darle el lado a su hermana y molestarse con su mejor amigo, no podía. Harry era un hombre de buen corazón. Y por el contrario, su hermana era la mujer más desnaturalizada al dejar a su pequeño hijo; probablemente si ella hubiese dejado solamente a Harry podría justificar un sin fin de cosas, aunque en el fondo sabía que si eso hubiese ocurrido su mejor amigo habría sido separado por completo de su hijo y al final el gran Harry Potter se habría muerto de tristeza, pues era bien sabido que su mayor sueño y anhelo en la vida era formar una familia, la familia que él no pudo tener.

-Ginny intentó buscar algún recurso legal pero tiene que esperar al menos un año para volver a abrir el juicio y pelear por James Sirius- Molly estaba destrozada, pues aunque sabía perfectamente que la que había fallado había sido Ginny, no pudo evitar sentirse culpable pues después de todo ella la había criado y cuando por fin sus vidas eran lo que ella siempre había soñado y deseado todo comenzó a desmoronarse: primero Ron con su infidelidad y divorcio, después Ginny, George pasaba una crisis marital con Angelina también y eso estaba afectando a la pequeña Roxanne...

-Por cierto hijo, quiero que sepas que apoyo tu decisión de declinar por completo en el juicio por la paternidad de esa criatura - las palabras de Arthur retumbaron en Ron, sintiéndose miserable nuevamente, pues sabía perfectamente por lo que su hermana y mejor amigo estaban pasando. A pesar de que cuando se divorció ya vivía con Astoria, se sentía más solo y tonto que nunca...pero las palabras de su padre lo confundía aún más ¿declinar por la paternidad de Rose? ¡Jamás! Esa niña probablemente era lo único que tendría de Hermione para toda su vida.

-¿De qué hablas, papá?- quiso saber el joven pelirrojo ante la mirada expectante de su madre, quien se notaba algo incómoda ante el comentario de su marido.

Molly recordaba perfectamente ese día, ellos habían asistido porque, después de todo esa bebita podría ser su nieta. Era tan bonita y graciosa, su mirada denotaba inteligencia y una chispa de excitación, aunque también se notaba bastante tranquila para su edad, como si supiese que tenía que guardar la cordura en ese momento. "Eso es muy Malfoy" pensó para sus adentros la pelirroja, sin embargo la sospecha seguía y seguía a medida que la miraba más, pues ella había conocido al joven Malfoy cuando era apenas un bebé y aquella niña no se parecía casi en nada, todos sus rasgos eran de Hermione.

Durante la audiencia, no pudo evitar mirar a la nueva familia Malfoy y los envidió más que nunca pues muy a su pesar, aquella pintoresca familia parecía feliz a pesar de aquella situación; Draco tomó de la mano a Hermione durante toda la audiencia y la forma en que se miraban...como dos enamorados, incluso ella fue testigo de la manera tan cariñosa y casi con devoción con la que el rubio trataba a aquella bebita castaña de ojos indescifrables. Eso era lo que ella había querido para Ron, tener a su esposa a su lado, un hijo al cual cuidar y amar, aunque muy en el fondo no podía culpar a Hermione, después de todo el que había fallado había sido Ron. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que la voz de su marido la sacó por completo de aquel recuerdo de hace unas semanas.

-¿Cómo que de qué hablo? Renunciaste a todo eso del juicio de paternidad de la hija de Hermione, hace un mes fué la audiencia final-

-Papá...yo ni siquiera recibí alguna notificación, no tengo ni la más remota idea de lo que estás hablando- y entonces Arthur y Molly se miraron incrédulos.

-Ron, hijo- Molly en el tono más dulce que pudo -Todas las notificaciones yo las reenvié a Norteamérica el mismo día que llegaron a casa-

-Mamá yo no he recibido nada, tengo que ir al Ministerio, esto es un error- rápidamente el pelirrojo se puso de pie disponiéndose a irse rápidamente. Aquello era absurdamente ridículo tomando en cuenta que los Americanos eran terriblemente desconfiados y recelosos y lo más seguro es que estuviesen esas notificaciones en revisión como artefactos no peligrosos...Él debió haberlo previsto y tal vez regresar a Inglaterra desde hace tiempo.

-No tiene caso, hijo- nuevamente Arthur tomó la palabra- Al no presentarte el falló fue a favor de Hermione y, al igual que tu hermana tienes que esperar al menos un año para volver a abrir el juicio- Aquello no podía ser cierto, se le había escapado de sus manos la oportunidad de saber si aquella niña era fruto del amor que aún sentía por la ahora esposa de Draco Malfoy. Todo se había ido a la basura, todas las esperanzas de su paternidad sobre esa niña las veía cada vez más lejanas.

Al parecer todo iba de acuerdo al plan de Astoria, Ron Weasley estaba atado de pies y manos con todo el tema de Rose. Un año parecía tiempo suficiente para poder darle el heredero que el ex Gryffindor tanto deseaba y así mismo ella aseguraba un lugar en el corazón del pelirrojo. Ya podía verse regresar triunfal a Inglaterra como Astoria Weasley.

.

.

.

.

.

.

..

.

.

.

.

.

.

.

¿Qué les pareció el capitulo? Yo se que es cortito pero necesitaba darle fin al asunto de Ron con el primer juicio jajajajajaja (SPOILERRRRRR) Y el siguiente capítulo se enfocara más a la pareja central que deje un poco de lado para darle más drama jajaja
No olviden dejarme sus reviews con todas sus opiniones, creanme que me ayudan un montón para ver que cosillas puedo mejorar y/o cambiar.
Nos leemos pronto, LO PROMETO

XoXo

MelissaNoemí