¡Hola! Siento mucho el retraso, pero el cap promete. Un beso!

Capítulo 14: Secreto a voces

- ¡Hola! ¿Hay alguien en casa?- saludó la joven, llegando a casa, por la tarde- Vaya, no hay nadie… qué raro- ironizó la joven, mientras se descalzaba.

- Bienvenida.

La voz sorprendió a la pequeña; no se lo esperaba. Hacía ya una semana que se había declarado a su hermano y aún seguía poniéndose nerviosa cada vez que lo escuchaba. Todo estaba demasiado reciente. Además, apenas habían coincidido en tan poco tiempo, así que encontrárselo a solas en su casa no hacía más que aumentar la tensión que sentía.

- A… Aoshi. No te he visto.

- Ya veo- contestó él, preparándose algo de té- ¿Qué tal el día?

- Bien. Bueno, en realidad no tan bien- contestó ella, despertando el interés de su hermano- He tenido que corregir unos ejercicios y no me han salido demasiado bien. Espero que la tutora no llame a mi madre.

- Quizá lo haga. Después de todo, no estás yendo demasiado bien en tus estudios.

- ¡Es que han pasado tantas cosas que…!- se excusó ella, poniendo cara de pena.

- Basta de excusas- contestó él, girando la cabeza hacia ella- Y ponte a estudiar ya.

- Sí, señor- lo imitó la pequeña- Oye, Aoshi, ¿estamos solos?

- Sí.

Nada más contestarla, la joven cerró los ojos y le abrazó por la espalda. Estaba más feliz que nunca. Aquélla estaba siendo la mejor semana de su vida; parecía que todo cuanto había sufrido había merecido la pena. Por fin lo había conseguido. Por fin estaba con él. Por fin.

- Misao, tengo que subir.

- Sólo un poco más.

- Podría entrar alguien en cualquier momento.

- Deja de quejarte, Aoshi- le ordenó ella- Apenas tenemos la casa libre y tenemos que aprovechar.

- Suelta, Misao.

- Sólo si me abrazas tú- le condicionó ella.

En ese momento el joven se giró, justo para contemplar el radiante rostro de la chica. Estaba feliz, increíblemente contenta y él lo sabía. Y eso le hacía feliz a él. Sin esperar más, fue la joven quien se lanzó contra él y le besó como si le fuera la vida en ello. Él, por supuesto, acabó dejándose llevar y le respondió al beso.

- Y ahora, a estudiar- comentó él, nada más separarse de ella.

Justo en ese momento la puerta se abrió, dejando paso a los otros dos hermanos. Los corazones de la pareja se paralizaron; un segundo antes les habrían pillado por completo.

Nada más saludar la pequeña se dirigió a su habitación, más nerviosa que nunca, pero también lo suficientemente animada como para estudiar en serio.

---- Cuatro hermanos ----

Aquella mañana fue Kaoru quien se acercó a la clase de Misao para comer con ella. no obstante, la chica se encontraba bastante alicaída, a diferencia de cómo solía estar normalmente.

- Vaya cara tienes, Misao. ¿Te ha pasado algo?

Misao no respondió, sino que siguió comiendo su almuerzo como alma en pena mientras le tendía unos ejercicios corregidos a su hermana.

- Madre mía…- comentó kaoru, observándolos detenidamente- ¡Están fatal!

- Gracias por los ánimos- ironizó la pequeña, todavía más deprimida- ¡Malditas matemáticas! No sé qué hacer y los exámenes se me echan encima. ¿Qué hago, Kaoru?- imploró Misao a su hermana.

- Bueno, ¿por qué no pides ayuda a Aoshi? Seguro que te echa una mano.

- ¿Y por qué no me ayudas tú?

- Ni hablar. No pienso ayudaros ni a ti ni a Sanosuke. La última vez que ayudé a mi hermano saqué casi las mismas notas que él, así que ni loca- respondió tajantemente Kaoru, hundiendo aún más en la miseria a Misao- De todos modos este trimestre tampoco lo veo demasiado bien para mí… Oye, ¿por qué no vamos hoy a buscar a Aoshi?

- ¿Qué?- se sobresaltó Misao.

- Le he escuchado decir que hoy iría a clase, así que nos le encontraremos seguro. Además, últimamente se os ve muy bien.

- ¡¿Qué quieres decir?!- se exaltó Misao.

- Nada, sólo que estáis como al principio. Da gusto ver que os habéis reconciliado. ¿De qué creías que estaba hablando?- preguntó pícaramente la mayor.

- ¡De nada en absoluto!- contestó sonrojada.

Después de picar un poco más a la pequeña, las hermanas comieron tranquilamente, mientras ideaban un horario adecuado para las tutorías. Por supuesto, no contaron con la opinión de Aoshi en absoluto.

---- Cuatro hermanos ----

- ¡Maldita sea, Kaoru!

Evidentemente, una colegiala gritando a viva voz por el móvil llamó la atención de los serios universitarios que iban y venían de las clases. Aunque no era para menos; Kaoru había olvidado completamente la cita que tenían con Kenshin, lo que se tradujo en un plantón a su hermana pequeña. Sin embargo, Misao decidió que aquella vez no se marcharía, sino que esperaría a su hermano el tiempo que hiciera falta. Además, pensándolo mejor, tal vez no debiera de estar tan enfadada con kaoru… tal vez debiera considerar que aquellos parecía una cita más que otra cosa.

¡Una cita! ¡Su primera cita con Aoshi! ¿Qué podrían hacer? ¿Ir a tomar algo, de compras…? Seguramente Aoshi estuviera ocupado, aunque no pasaba nada por una tarde. Además, así podrían empezar con las tutorías. La pequeña estaba tan ensimismada en sus divagaciones que no se percató de que alguien se le acercaba; alguien que, en ningún caso, era a quien esperaba.

- ¿Qué estás haciendo aquí, Makimachi?

Aquella voz le sonaba familiar. Sin embargo, no fue hasta girarse por completo cuando los ojos de Misao se abrieron de par en par.

- Se-señorita Okon…- consiguió murmurar- No la había visto.

- Me lo suponía. Por cierto, ¿podrías llamarme por mi nombre de familia? Es Hiko- sugirió la universitaria, a la defensiva.

- S-sí, señorita Hiko…- respondió Misao, algo avergonzada.

- Me imagino que habrás venido a buscar a Aoshi.

- Eh… sí- respondió temerosa la pequeña; al fin y al cabo, ella no sabía nada acerca de la conversación que habían mantenido ella y su hermano.

- Vete a casa- ordenó Okon, mirándole directamente a los ojos- antes de que te vea alguien.

- Pero… ¿qué estás diciendo?- preguntó Misao, algo descolocada- ¿Se puede saber qué te importa a ti que alguien me vea con Aoshi? Es mi hermano, es normal que…

- No me tomes por imbécil- la interrumpió secamente la mayor- Ni es tu hermano ni es normal que estés aquí; no después de…

Misao se quedó de piedra. Lo sabía. Ella lo sabía. ¿Cómo era posible? ¿Cómo se había enterado? El cuerpo de la chica empezó a temblar descontroladamente. ¿Qué pasaría ahora? ¿Se lo diría a todo el mundo? No, era imposible. Ella no sabía nada, sólo se estaba marcando un farol. Tenía que negarlo, tenía que…

- Na-nada de eso- contestó Misao- Te equivocas, mi hermano y yo…

- Te he dicho que no me tomes por imbécil- contestó Okon, desafiándola. No obstante, Misao no estaba dispuesta a agacharle la mirada- Además, disimulas muy mal; es evidente que tengo razón. Pero tranquila, no soy ninguna chivata. No voy a decírselo a nadie, si es eso lo que te preocupa.

- Yo…- dijo Misao, sin saber muy bien cómo continuar.

- Sólo te pido que te marches de aquí y no vuelvas a pasarte a verlo. Es peligroso. Tú a mí me das igual, pero no puedo dejar que él se vea afectado, ¿comprendes?

- No sé qué conclusiones raras estás sacando- se reafirmó Misao- pero simplemente estoy aquí para hablar con mi hermano mayor, nada más. No sé qué tiene eso de peligroso.

- ¿Qué no lo sabes? No me hagas reír- comentó Okon, con sarcasmo- ¿Crees que sus hermanos carnales han venido alguna vez a buscarlo a clase? ¿Qué crees que pensarán si te ven a ti, su "nueva" hermanita, viniendo cada día? Aoshi es un estudiante de élite y cualquier cosa que haga provoca un montón de rumores. Por eso no puedo permitir que vengas, lo siento.

- ¡No me importan los putos rumores!- gritó Misao- He venido a ver a mi hermano mayor y no me iré sin haberlo hecho. Además, la única persona que puede decirme si puedo o no puedo venir es él, no tú.

- Eres una cría. ¿Cómo puedes ser tan egoísta? ¿Acaso no has pensado en él?

- ¿Qué estás diciendo? No soy ninguna egoísta; he venido aquí porque quiero verlo y punto, no hay nada más. Oh, ya entiendo- dedujo la joven- tu problema es que estás despechada, ¿no? Estás cabreada porque te rechazó y pretendes separarnos.

- ¿Qué tonterías estás diciendo?- preguntó Okon, aunque Misao no fuera demasiado desencaminada- Eso no tiene nada que ver.

- Claro que sí- contestó Misao, poniéndose seria- Sé lo que sientes y lo siento, de verdad. Pero eso no significa que puedas meterte en nuestra vida. Sólo Aoshi puede decirme todo esto, así que te agradecería que me dejaras pasar a buscarlo.

La última respuesta de la colegiala sorprendió bastante a Okon, sobre todo por la crudeza de sus palabras. Desde que fue rechazada, la universitaria se había estado preguntando día tras día por qué la había preferido a ella; no era más que una niña de instituto que podía darle más problemas que alegrías y que, además, aún no era tan madura como alguien mayor de dad. Sin embargo, aquella reflexión había aclarado alguna de sus dudas. Estaba claro que la chica tenía algo, algo sorprendente y que, inexplicablemente, había enamorado a Aoshi. Por más que se negara a admitirlo, tenía esa batalla perdida por completo.

- ¿Qué está pasando aquí?- preguntó una voz masculina, que paralizó a ambas contrincantes.

- Aoshi…- murmuró Misao.

- Os dije a ti y a Kaoru que no vinierais a buscarme- aclaró el hermano.

- Ya, pero…

- Además, tengo clase. Vamos, Okon- antes de entrar en la facultad, añadió una última frase- Vete a casa, Misao.

No se lo podía creer. ¡Estaba dando la razón a la despechada delante de sus narices! ¡Estaba haciendo el mayor ridículo de toda su vida! Tal vez no fuera lo suficientemente "mayor", como había insinuado Okon, pero sabía perfectamente cuándo se reían de ella. Y, en aquel momento, la persona más importante para ella lo estaba haciendo.

- ¡Vete a la mierda!- gritó Misao, antes de darle la espalda y echar a correr.

Pasados unos instantes, Okon decidió romper el silencio.

- No sabía que tuviéramos clase ahora, Aoshi. ¿Han cambiado el horario tan tarde?- ironizó ella.

- Era la única forma de que se fuese.

- ¿No quieres verla?

- No quiero que me vean con ella… todavía- aclaró Aoshi, sin andarse por las ramas- Aún es pronto y no quiero que nada peligre.

- Ya veo…- contestó Okon, decepcionada por los motivos de Aoshi.

Al momento se despidieron, cada uno ocupado en tareas distintas. Así, mientras Okon trataba de calmarse y asimilar que nunca tendría a Aoshi, éste trató de distraerse con nuevos casos en lugar de pensar en la bronca que tendría con su "novia" al llegar a casa.

---- Cuatro hermanos ----

Nada más llegar a casa, Aoshi se sorprendió por encontrarse a prácticamente toda la familia en el salón, menos a la hermana más adicta a la televisión junto a Sanosuke. Pensar que estaba estudiando le sirvió de poco, puesto que Aoshi sabía perfectamente que, después de la escenita de aquella tarde, en general Misao no estaba de humor para verlo. Obviamente el chico tenía razón y lo comprobó llegada la hora de la cena.

- Pero bueno, ¿qué os pasa a vosotros dos?- preguntó Tokio- Estáis muy callados.

- Nada- contestó secamente Sanosuke.

- Ni a mí- añadió Misao, sin ni siquiera mirar a Aoshi, tal y como había hecho durante el resto de la cena.

Misao seguía disgustada con el comportamiento de su hermano y no era para menos. ¡Encima de que había hecho el esfuerzo por ir a verlo…! Además, no había nada raro en ello de lo que pensar; tan sólo era una hermana que iba a ver a su hermano. ¿Qué le importaba a Okon lo que hiciera o dejara de hacer? De hecho, si realmente aquello perjudicara a Aoshi, Misao ni siquiera se lo habrían planteado. Pero, después de la respuesta de su hermano, estaba claro que opinaba lo mismo que ella.

Por otro lado, Sanosuke llevaba unos días bastante raro, malhumorado. Él, de igual manera que Aoshi, no contaba nunca lo que le ocurría, pero era extraño ver así a la persona más vivaracha de la casa. ¿Qué le estaba pasando?

- Misao, ¿has ido hoy a buscar a Aoshi a clase?- preguntó Kaoru, sorprendiendo a toda la familia.

- Sí. Fui a preguntarle si podríamos volver a tener clases particulares, pero no llegué a encontrármelo- contestó Misao con orgullo, dejando seco a su novio.

- Misao, ¿por qué hablas como si él no estuviera aq…?

- ¿Qué es eso de las clases particulares, Misao?- preguntó Tokio. Por lo visto la chica había descuidado ese pequeño detalle- ¿No se suponía que habías mejorado?

- Sí, bueno… pero es que últimamente me he descentrado un poco y…

- Las tutorías no tienen por qué ser malas, Tokio- defendió Aoshi a Misao, aunque ella siguiera son mirarlo- En realidad pueden ayudarte a preparar los exámenes.

- Bueno, si lo dices tú…- contestó Tokio con una sonrisa.

Vale, le había defendido delante de su madre, ¿y qué? ¿Acaso podía aceptar aquella disculpa? De eso nada, no lo perdonaría así como así.

- Por cierto, Aoshi- siguió Tokio- ¿Qué tal está tu novia? Hace mucho que no la vemos, así que invítala a cenar otro día, ¿vale?

- Okon ya no es mi novia- contestó él, secamente- En realidad nunca lo ha sido, creo que se malinterpretaron las cosas.

- ¿En serio? Qué pena…- se lamentó Tokio- Bueno, espero que encuentres una buena chica pronto.

- Descuida- contestó él.

Dejando de lado su orgullo, Misao decidió mirarlo por un segundo y el corazón por poco se le paró; el joven la miraba directamente a los ojos. Comprendiendo el significado de aquella frase, la pequeña no pudo evitar sonrojarse y ponerse nerviosa. Era un idiota.

Después de cenar y de haber sufrido una pequeña reprimenda por parte de su madre, Misao subió a acabar los deberes; bueno, más bien a dormir con la conciencia tranquila. Sin embargo, al repasar los ejercicios de su asignatura "favorita", observó que en todos ellos había errores, así que se dio por vencida. Justo cuando iba a meterse en la cama, alguien llamó a su puerta y entró al momento.

- Misao, ¿puedes venir a mi habitación un momento?- preguntó Aoshi.

- No- contestó ella, casi sin mirarlo.

- Es importante.

- He dicho que no.

- Bien. Tú verás- respondió él de mala gana, antes de cerrar la puerta.

La voluntad férrea de Misao cayó una vez más; a los pocos segundos de marcharse, la chica ya estaba llamando a su puerta. Después de todo, era extraña aquella iniciativa por parte de Aoshi. ¿Qué querría? ¿No sería…? No, no podía ser. ¿En serio pensaba en…? ¡Pero si llevaban muy poco tiempo! Además, Misao nunca había tenido ninguna experiencia de ese tipo. Claro que su imaginación ya se le había adelantado, fantaseando acerca de cómo sería si ella y Aoshi… No, era imposible. Al menos, en aquel momento.

Nada más llegar a la habitación, Misao comprendió lo equivocada que estaba. Rápidamente se sentó en la cama de su hermano y esperó que le hablara aunque, en su lugar, Aoshi se levantó y le tendió el retrato de la estantería, antes de sentarse en la silla. Misao lo había descubierto hacía tiempo, aunque nunca se había parado a observar detenidamente de quién era la foto. Al hacerlo enmudeció; el rostro de aquella chica guapísima se le clavó en la cabeza.

- ¿Quién es…?- fue lo único que consiguió decir.

- Sayo. Mi ex novia- contestó Aoshi con sinceridad, clavando las palabras en el corazón de la chica.

- Ah… Bien. Es muy guapa.

- Lo era. Murió.

- ¿Q-Qué?... No entiendo nada, Aoshi.

- Estuve con ella en el instituto. Fue mi primera y única novia. Mis hermanos y mi padre la conocían, aunque siempre trataba de mantener la mayor privacidad con ella. Era una buena chica y, la verdad, todos la querían mucho. Pero el último año de instituto le diagnosticaron un tumor que tenía ya muy extendido y murió.

- Vaya… Lo siento- le interrumpió Misao, a la par triste por la historia de Sayo y celosa.

- Desde entonces decidí que nunca estaría con ninguna chica porque la quisiera, sino por conveniencia. No quería pasar por algo así otra vez. Por eso quería estar con Okon; es guapa, inteligente y tiene un futuro prometedor.

- Eso es muy ruin.

- Lo sé- contestó él, mirándola a los ojos directamente- Pero llegaste tú y truncaste todos mis planes. Estarás contenta.

Misao no pudo evitar sonrojarse y apartar la mirada, pero fue incapaz de pronunciar palabra. Su hermano, por el contrario, decidió sincerarse hasta el final.

- Al principio pensaba que se me pasaría, que lo que me estaba pasando se debía al cambio de vida tan radical. Pero me equivocaba; cada vez me sentía peor. Se me hacía imposible estar cerca de ti sin hacer nada.

Por extraña que pareciera aquella conversación, Misao empezó a entender muchas cosas; las tutorías, los cambios tan radicales de comportamiento… incluso la bronca que la había echado Okon. Para no variar, se había comportado como una cretina. Estaba decepcionada consigo misma.

- Entonces, la foto de ella…- era incapaz de pronunciar su nombre- ¿por qué la guardabas?

- No quería olvidarla ni creía que nadie pudiera sustituirla. Pero hoy- se levantó y sacó la foto del marco- me he dado cuenta de que no es así- finalizó, mirando a Misao a los ojos. Acto seguido rompió la foto en mil trozos y los tiró a la papelera, antes de volver a sentarse.

- ¡Aoshi! Ella significaba mucho para ti, ¿por qué…?

- Ven aquí- ordenó, tirándole del brazo y abrazándola. Deseaba quedarse así para siempre, apoyando su cabeza en la tripa de la chica y abrazándola.

- Aoshi…

- Lamento mucho lo que ha pasado hoy, pero Okon tiene razón. No puedes ser tan descuidada- entonces levantó la vista y cogió la cara de Misao por las manos, antes de besarla- No quiero perderte, ¿me oyes? No estoy dispuesto.

- Está bien, no te preocupes. Yo tampoco quiero perderte a ti, así que si crees que es lo mejor estoy dispuesta a disimular mejor- respondió sonriendo.

Se necesitaban y no estaban dispuestos a separarse, por nada del mundo. Aprovechando el silencio de la casa, la pareja aprovechó para besarse durante un rato más. después de todo, si no podían parecer una pareja hacia el exterior, tenían derecho, al menos, a serlo en el interior.

---- Cuatro hermanos ----

Pasados unos días, tanto Kaoru como Misao estaban felices. Obviamente, aunque Kaoru pudiera contar sus citas con Kenshin a quien quisiera, Misao tenían que guardárselo para sí, por mucho que deseara dejar de mentir a su hermana.

No obstante, la felicidad no tardó mucho en romperse. Aquella mañana Misao observó un alboroto fuera de lo común en el instituto. Al acercarse al origen del barullo, la pequeña encontró a su hermana quitando unas fotos del tablón principal del centro. No había muchas, aunque sí las suficientes como para que todo el mundo supiera su contenido. Al ver su cara de desesperación, Misao se acercó rápidamente a ella; Kaoru, al verla, no pudo evitar abrazarla.

- ¿Qué ha pasado, Kaoru?- preguntó Misao.

- Es… Es Sanosuke…- respondió Kaoru, muy alterada- Llevaba unos días muy raro y… y ahora está… está con el director… y la profesora Takani…

- ¿La profesora Takani? ¿Mi tutora? ¿Qué ha pasado con ella?

- Mira… Mira…

Cuando Misao vio las fotos, sintió que el mundo se paraba alrededor de ella, algo que ya había sentido previamente Kaoru. Por suerte su hermana había llegado aquel día pronto al colegio, como tantos otros, y las había visto, aunque la voz ya había corrido. El contenido no podía ser más explícito.

Sanosuke y la profesora Takani aparecían en un aula del instituto. Abrazándose. Besándose.

Fin del capítulo 14

¡Hola! Qué tal? Bueno, qué os ha parecido la historia de Aoshi? Y la de Sanosuke? No sé si os lo imaginabais (he intentado que no se notara nada XD). Pensaba hacer que salieran Sano Y Megumi un poco más en el cap, pero pensé que era mejor reservar la sorpresa para el final XD. A ver qué pasa ahora en el instituto y cuando se entere Saito! (no sé cuál de los dos será peor). El siguiente capítulo estará dedicado por completo a Sanosuke y Megumi, así compenso el poco protagonismo que han tenido aquí. Bueno, ya me diréis qué tal. Un beso!

Ann de Shinomori: hola! me alegro de que te gustase el cap! bueno, la verdad es que tampoco es para tanto, pero teniendo en cuenta lo quisquillosos que son los japoneses para estas cosas y que Aoshi cais le saca 10 años a Misao, he querido mantener los problemas XD. Además, hay que darle un poco de emoción al fic! XD. Espero que este cap te haya gustado; ya me dirás tu opinión. Un beso!

lore-89: hola! jeje, ya veo que esperabas la declaración con ansias! bueno, eso sólo ha sido el principio, porque ahora viene los problemas de verdad; empezando por lo que va a pasar con Sanosuke y su repercusión sobre la relación AoMi. Espero que te haya gustado mucho este cap. Un besín!

yuki Ironhand: hola! ya veo que te gustó y me alegra mucho! si te soy sincera, tenía muuuchas ganas de escribirlo al fin! espero que la parejita te haya gustado en este cap, sobre todo el "nuevo lado" de Aoshi XD. Un beso y gracias por comentar!

gabyhyatt: hola! gracias por el review! bueno, por lo pronto parece que están juntos, aunque con pies de plomo. Sin embargo, después del follón que se va a montar con la historia de Sanosuke no sé cómo estará su relación. En fin, a ver qué pasa. Un beso!

Kunoichi Karla: hola! muchas gracias por el comentario! no me imaginé que hubiese gustado tanto; aunque ya era hora de escribirlo, la verdad. Me alegro mucho de que te gustase; la verdad es que yo me lo pasé genial escribiendo la escena! no veía la hora en la que se dieran el beso! XD. Espero que este cap te haya gustado mucho, sobre todo la escenita de la habitación de Aoshi. Un beso!

Bruja: hola! sí, por fin se lanzó! a buenas horas! XD. Bueno, por lo visto ahora están juntos (si puede llamarse así a lo que tienen XD), aunque Aoshi está bastante preocupado por lo que pueda ocurrir, a diferencia de Misao, que está en una nube, desenado gritarlo a los cuatro vientos. Por ahora no tengo pensado meter a Soujiro (aunque no descarto la idea y Okon sigue ahí; después de todo, estudia y trabaja con Aoshi. Y por último Sanosuke y Megumi... qué te ha parecido? me imagino queno te lo esperabas XD. Bueno, ya me contarás qué tal el cap. Un beso!

Shumy: hola! pues sí, ya tocaba. Por fin! La verdad es que Soujiro y Okon se lo han tomado con mucha filosofía, aunque en el caso de Okon tener a Aoshi tan cerca tiene que ser bastante difícil, así que no sé si intentará algo. Ahora la atención de la casa se va a centrar en el secreto a voces de Sanosuke, así que Aoshi y Misao tendrán un poco más de privacidad. Todavía no me he decidido por las reacciones de los padres, aunque no auguran nada bueno XD. Un beso!

Natsumi Niikura: hola! me alegra que te haya gustado el cap. Tienes razón; la verdad es que no creo que se rindan, sobre todo Okon y los altibajos que pueda tener Aoshi. Pero por ahora van a estar todos bastante preocupados con la relación Sano-Megumi, incluidos Aoshi y Misao, así que su relación pasará más inadvertida. Un beso!

shi no hime: hola! muchas gracias por los ánimos, espero que este cap te haya gustado tanto como el anterior. Un besín!

Misao Koishikawa: hola! Pues sí, ahora que lo pienso no sé si Aoshi habría reaccionado si Misao no hubiera optado por esa táctica XD. Pero bueno, mejor que lo haya hecho. Está claro que llegará un punto de contención en el que no podrán más y se descubrirá todo el pastel, pero hasta entonces lo mantendrán en secreto. Eso sí, no van a dejarlo por nada del mundo! Espero que el cap te haya gustado mucho. Un besín!

lunachibatsukino: hola! La verdad es que esperaba que las reacciones de Soujiro y Okon no fueran tan extremas, sino que se entendieran bien y creo que Okon se siente exactamente así. Después de todo, esperanzas no le faltaban! Sin embargo la pareja ya no podía más y no podía seguir mintiéndose... por fin! Ya veremos cómo los van las cosas de ahora en adelante, que están bastante difíciles... Un beso!

ziitah-TxE-: hola! es verdad, han pasado que nimás ni menos que 12 caps hasta llegar al beso! es para matarme! XD. Bueno, espero que la espera haya merecido la pena. Una vez más no he podido incluir a Sanosuke y Megumi nada más que al final, aunque espero que te haya gustado el "súper secreto" XD. Bueno, el próximo capítulo será una ración entera de Sanosuke y Megumi, porque contaré toda su historia. Un beso y gracias por comentar!