Capítulo 13: Cuando algo nuevo nace, también aparece un infortunio.

Pyro Phoenix Bird: Solo te diré que no es fácil para él; manejarlo amigo. Amigo ya te lo explique antes y parece que no entendiste, los Predators cazan y matan todo aquello que para ellos sea considerado como una presa digna de ser cazada dentro de sus estándares como cazadores, esto se vio en una escena en Alíen Vs. Depredador cuando uno de los depredadores se percata que uno de los miembros de la expedición tiene un cáncer de pulmón en una etapa muy avanzada. Díselo; pero, dime, ¿enserio crees que te va a escuchar?, ya has visto que él es un ser con el que no se puede razonar. Eso ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia y muchas de estas crisis han ocurrido en Estados Unidos u otras partes del mundo como ya dije en el capítulo anterior citando algunos ejemplos. No lo culpes; recuerda, es joven, testarudo, impetuoso y como cualquier adolescente a veces se deja llevar por sus hormonas, ya ves, y yo no lo consideraría de mente abierta en todo el sentido de la palabra; porque si analizas todo lo que le dijo a James y Harold, el intento persuadirlos de una muy sutil y disimulada que no siguieran con su relación pues; según él, si deciden su relación sobre sus estudios, acabaran siendo linchados o algo por el estilo por sus preferencias sexuales, ya que desgraciadamente, así de injustos eran esos tiempos para personas como ellos. Y lo peor es que también hay esa clase de personas en la vida real, y en cuanto a lo de un asilo; no lo sé, lo pensare. Sí. Pero no lo es amigo, acéptalo.

El mismo dia, ya de noche.

Cesar, Alonzo y sus amigos, decidieron que aquel dia se lo tomaran como un dia libre; para descansar, relajarse y olvidarse de todo lo relacionado a Magnus y ya mañana, estar frescos y "renovados" para buscar nuevas opciones u alternativas de como localizarlo y atraparlo. En las 2 semanas que transcurrieron; afortunadamente, Rebecca logro procesar y dirigir mejor todo lo sucedido con Jeff, aun se siente algo dolida por lo sucedido pero no tanto en comparación hace 2 semanas cuando de lo destrozada que se sentía; intento arrebatarse la vida justo enfrente de sus amigos.

El punto es que Cesar y todos sus amigos se encuentran dormidos en estos momentos, al igual que la gran mayoría de las mascotas del muchacho de origen mexicano, la única excepción de estos casos es una conocida zorro rojo; la cual aclaro, sigue sin ser adoptada por Cesar, ya que ella dejo muy claro cuando lo conoció que por ahora solo quiere detener a Magnus y hacerle pagar por todo lo que ha hecho.

Ella se encuentra acostada sobre su vientre y pecho al lado de la pantalla plana que se encuentra en la sala y lo cual también se encuentra encendida, Cesar y Will la encendieron para ver las noticias u algún otro programa televisivo mientras estaban recostados en el sofá cama, sin darse cuenta ambos se quedaron dormidos y la dejaron encendida, esta pantalla cuenta con una programación automática o aplicación; la cual consiste en que si la dejan encendida por más de 10 minutos y el sistema inteligente de movimiento no detecta alguna señal de vida que este delante de la pantalla, como si fuera un computador, esta pone una imagen determinada en su pantalla; la cual es la imagen de una chimenea encendida.

Wendy se encuentra delante de dicha pantalla plana, se esbelto cuerpo cubierto de pelaje rojizo está iluminado por una luz anaranjada; la cual proviene de la imagen de fogata de la televisión, no está haciendo nada en específico; simplemente está ahí recostada, mirando la imagen de la fogata que hay sobre la pantalla de la televisión, sin tener nada que hacer y no quiere dormir pues no tiene sueno.

En ese momento y sin que ella se diera cuenta, Nala se empezó a acercar a ella por detrás con una mirada y una sonrisa maliciosas y traviesas sobre su cara, tiene la intención de jugarle un pequeña broma pesada a la zorro de la cual ella está enamorada, así que fue acercándose con sigilo hacia ella, se aseguraba de que sus pequeñas pisadas no hicieran el más mínimo ruido para no ser descubierta.

Estaba a poco de lograr su cometido pero un error hizo que todo eso se cayera por la borda, estando a un par de metros o a un metro y medio de Wendy; al pisar con su pata delantera izquierda el piso este fue más resbaloso de lo que ella se esperaba, así que termino yéndose hacia adelante y cayendo sobre su costado derecho, justo al lado de donde Wendy se encuentra recostada.

El ruido del impacto que su cuerpo ocasiono al chocar contra el suelo provoco que Wendy volteara a ver hacia su derecha, impactada y tomada por sorpresa, debido a lo imprevisto y repentino que fue aquello, al darse cuenta que fue Nala; se le mirando y parpadeo un par de veces desconcertada por lo que habrá pasado.

"Jejeje…ho-hola Wendy".-Dijo Nala mirando a la zorro rojo con una sonrisa nerviosa sobre su cara, las orejas caídas y dejando escapar una pequeña risa también cargada de nerviosismo, pena y vergüenza por la humillación a la que ella solita llego.

"Oh, hola Nala".-Dijo Wendy mirando a Nala con una sonrisa sobre su cara.

Entonces Nala; con el expreso propósito de bromear, le saco la punta de la lengua e hizo una trompetilla cerrando los ojos, Wendy rodo los ojos ante esto y ladeo la cabeza hacia un lado, ya que esa clase de bromas le parecen inmaduras e infantiles para alguien que ya es maduro o "adulto" por así decirlo, tras haber reaccionado a ello volvió a recostarse sobre el piso con su pecho y su vientre, y volvió a mirar la imagen de la pantalla de la sala.

Una vez que ella hizo esto, Nala se acomodó y al igual que ella se recostó sobre el piso con su vientre y su pecho, ya recostada miro por un momento la imagen de la pantalla y luego dirigió su mirada hacia la zorro rojo que tiene a un lado con una sonrisa sobre su cara, tras hacerlo volteo a ver hacia el otro lado; si Wendy hubiera volteado a verla en ese momento solamente hubiera visto su rostro de perfil, mirando hacia el entretecho Nala movió un poco hacia su derecha su pata delantera izquierda y disimuladamente; levantando su parte posterior por un breve momento del piso, se acercó más hacia la zorro de pelaje rojo.

Tras hacer eso, sin Wendy no tuviera la más mínima idea pues tiene sus ojos y su atención puestos sobre la imagen del televisor, Nala miro hacia fijamente hacia adelante sin borrar la sonrisa de su cara y acto seguido; dando 3 saltitos breves y cortos, se acercó todavía más a Wendy, quedándole ahora más o menos medio metro para entablar contacto físico con ella. Luego de todo esto, nuevamente regreso y dirigió su mirada hacia ella, al hacer esto vio que Wendy seguía teniendo su mirada puesta sobre la pantalla del televisor; cosa era la que quería comprobar, tras esto levanto su parte posterior hacia arriba, la mantuvo en el aire y fingió estirarse los músculos de las piernas justo como lo hacen los canes, con una adicción; levantando y manteniendo un poco suspendida del piso su pata delantera izquierda.

Al terminar de "estirarse" aprovecho que suspendió su pata delantera del piso y cuando nuevamente se recostó en el piso, en el proyecto dejo caer suavemente aquella pata delantera sobre su espalda alta, donde para nosotros los humanos serían los hombros. Al sentir el tacto de aquel movimiento, Wendy abrió los ojos sorprendida y miro hacia atrás sobre su hombro izquierdo para averiguar que fue aquello, encontrándose entonces con la pata delantera de la pastor alemán. Luego de esto volteo a ver hacia su derecha y de una manera igual de simultánea; casi sincronizada a la perfección, Nala volteo a ver hacia su izquierda, esto ocasiono que ambas no solo terminaran viéndose frente a frente sino que acabaran en una situación comprometida, las puntas de narices haciendo contacto físico directo.

Ante esto, ambas se quedaron viendo fija e inexpresivamente una a la otra por un par de segundos, después de que estos pasaran; ambas bajaron y clavaron sus miradas hacia abajo mirando el piso con tristeza, Wendy añadió a esto el que aplanara sus orejas a causa de la misma tristeza. Después de esto Wendy levanto la mirada, miro directamente a Nala a los ojos y abrió la boca con la intención de decir algo pero antes de que alguna palabra pudiera salir de su boca, Nala la miro, inmediatamente cerro los ojos, inclino su cabeza hacia adelante y le dio un beso justo en la mejilla derecha.

Esto tomo a Wendy completamente por sorpresa y tanto la expresión de su cara como su mirada lo evidenciaban de una manera sencillamente clara, el beso solo duro un segundo o 2 máximo y cuando Nala lo rompió abrió los ojos para ver la reacción de Wendy, esta no fue lo que ella esperaba y le ocasiono una gran y repentina desolación acompañada de decepción.

Cerro los ojos aplanando sus orejas y negó con la cabeza, reprendiéndose a sí misma por haber realizado aquella acción tan arriesgada, mientras ella hizo aquellos gestos, Wendy giro su cabeza hacia el frente y con las orejas aplanadas, miro hacia abajo a la izquierda; clavando su mirada en el piso con tristeza. Justo después de eso, Nala se puso de pie, y manteniendo sus orejas aplanadas a la par que miraba a la zorro con tristeza, se alejó trotando de ahí sin decir una sola palabra, Wendy vio esto y rápidamente se levantó, permaneciendo en posición de sentada estiro su pata delantera derecha hacia Nala con la boca ligeramente abierta, pidiéndole que se detuviera pero fue en vano, pues la pastora alemán ya se había alejado de ahí.

Tras esto Wendy se llevó aquella pata delantera que estiro hacia su mejilla derecha y miro hacia el frente con una mirada perdida, aun asombrada por lo que acaba de suceder y por lo que aquella can hizo. Luego de eso alejo su pata de su mejilla, la mantuvo suspendida en el aire, con el radio (Lo que para nosotros los humanos sería más o menos el codo) blindando hacia abajo junto con su pata y luego volteo hacia la dirección por donde Nala se esfumo, simplemente se quedó mirando en esa dirección con su boca ligeramente abierta y parpadeando de vez en cuando.

Mientras tanto, limitada por el departamento en el que se encuentra para poder escabullirse en cierta manera de Wendy, Nala llego y se detuvo justo delante de una de las puertas del baño del departamento, lo cual abrió con su pata por medio de un leve empuje, tras hacerlo y de que esta quedara abierta; volteo a ver detrás de ella, a donde se encuentra la zorro rojo, el simple hecho de pensar en ella y la reacción que ella tuvo por lo que le hizo recientemente hizo que aplanara sus orejas y una expresión de pura tristeza se hiciera presente sobre su cara.

Sus ojos se cristalizaron y llenaron de lágrimas a causa de la misma tristeza, dichas lagrimas estuvieron a punto de escaparse de las orbitas de sus ojos y humedecer el pelaje de sus mejillas pero ella, dejando escapar un pequeño resoplido tembloroso por la boca, parpadeo negando con la cabeza, lo que impidió que las lágrimas pudieran fugarse de sus globos oculares pero no impidió que diminutas gotas de estas lagrimas si escaparan de sus parpados a manera de diminutas; casi imperceptibles salpicaduras, provocadas por el repentino cierre de sus parpados. Tras hacer eso, miro hacia el piso con tristeza, el cual se quedó mirando por un par de segundos para posteriormente mirar hacia adelante y dar un paso; dispuesta a alejarse lo más posible de ahí (La sala de estar).

Pero antes de que pudiera dar un segundo paso, una soga atada a manera de ser usada para un rodeo apareció repentinamente detrás de ella sin que se diera cuenta; la soga fue obviamente lanzada por alguien y el circulo formado por el nudo de esta, atrapo la cola de Nala y como esta tensa, esto ocasiono que no solo Nala no pudiera dar ese segundo paso, sino que jalo de su cola, deteniéndola en el acto y haciendo que por el repentino cambio de inercia, terminara cayendo hacia adelante y termina en el suelo pecho a tierra. Ella abrió los ojos y levanto la cabeza, la cual sacudió para alejar la pequeña cantidad de dolor que le ocasiono aquella caída y miro hacia adelante, con una mirada que refleja confusión pero más que nada sorpresa, debido al hecho de aquello que está sintiendo en su cola y es seguro lo que también le detuvo y provoco su caída.

Pero antes de que pudiera hacer algo más, aquella cuerda que la atrapo empezó a jalar; intentando atraerla hacia quien sea que allá sido el o la que la arrojo, al percatarse y sentir esto, Nala miro hacia atrás y por puro instinto, como si quisiera escapar de algún enorme peligro, con sus patas y agarrándose; de alguna manera, como si fuera un humano, se aferró al margen de la puerta. Regreso su mirada hacia adelante, cerró los ojos y apretó su quijada manteniendo su boca cerrada, haciendo uso de fuerza y esfuerzo para no ser alejada del margen de la puerta, resistiéndose a la fuerza que está tirando de esa cuerda, pero aquella resistencia duro extremadamente corto, solo un par de segundos, pues la fuerza que está tirando de aquella cuerda es más grande que su fuerza física, tras terminar perdiendo en aquel forcejeo; la cuerda tiro de su cola y la arrastro hacia quien sea que estuvo tirando de ella.

Unos segundos más tarde, Nala abrió los ojos para ver que está siendo arrastrada por la sala de estar hacia el ser que está tirando de la cuerda, como comprobó anteriormente que quien sea que este tirando de la cuerda tiene más fuerza que ella, sabe que no tiene caso resistirse por lo que no hizo absolutamente nada para impedir aquel arrastre del que está siendo víctima, solo está contemplando con impotencia y con sus parpados medio abiertos como si estuviera exhausta; alrededor suyo. Fue arrastrada unos cuantos metros más por aquella cuerda hasta que finalmente estuvo se detuvo de estar tirando de ella y con un ultimo, pero muy fuerte tirón la hizo ponerse de pie sobre sus 4 patas y darse media vuelta en el proceso; de alguna manera.

Nala mantuvo los ojos cerrados también durante todo este pequeño proceso de acontecimientos, abonando a la par de esto; su quijada la cual está cerrando con algo de fuerza y con la boca abierta, dejando a la vista los dientes blancos de su dentadura, cuando finalmente tuvo la fuerza y el valor de abrirlos, se encontró justo delante de ella con aquello que tanto temía encontrarse, a Wendy, quien fue la que lanzo y estuvo tirando de aquella cuerda que atrapo su cola.

Con solo verla por un segundo o 2, basto para que Nala la mirara con sus orejas aplanadas, sumamente apenada y avergonzada sin dejar de lado su tristeza, tanta es la pena que está sintiendo, que trato de enroscar lo mejor posible su cola alrededor de; lo que para nosotros los humanos, sería la espinilla de su pata trasera izquierda y a esto le agrego el que envolviera su pata delantera derecha sobre sí misma, pasándola encima de su otra pata delantera, como envolviéndose a sí misma en un abrazo para intentar apaciguar o tranquilizar un poco sus pena y su temor, pues teme que vaya a darle una reprimenda por lo que hizo, pues por la reacción que tuvo Wendy, sabe que posiblemente se lo tomo como algo inadecuado por parte de la pastora alemana.

No soportaba el estarla mirando fijamente, por lo tanto desvió su mirada a la derecha hacia abajo; al piso y la mantuvo ahí, decidida a no mirar a los ojos a la zorro de pelaje rojo. Estuvo así por uno segundos, entonces sintió y posteriormente vio al enfocar su mirada a aquello; como la pata delantera izquierda de Wendy se colocó suavemente sobre su mejilla derecha, una vez que la puso ahí, gentilmente Wendy empujo de la cara de Nala hacia ella para poder mirarla a los ojos, Nala no se resistió a esto y termino encontrándose con la mirada inexpresiva de Wendy; la cual al cruzarse con la de Nala repentinamente se convirtió en una mirada que expresaba un poco de enojo y molestia.

Esto ocasiono que Nala; aun triste, volviera a bajar y clavar su mirada en el piso, al hacerlo, no pudo percatarse que la mirada de Wendy paso de molesta y enojada, a una cálida y amorosa, la cual conjugo con una sonrisa igual de cálida y amorosa sobre sus labios. Y tomando ventaja de que Nala no está observándola, inclino su cabeza hacia adelante cerrando los ojos, abrió un poco sus labios y sin detenerse los conecto con los de ella, a la par de todo esto, Nala había regresado su mirada a los ojos de la vulpina solo para encontrarse con que esta conecto los labios de ambas en un beso, tanto fue su sorpresa que simplemente se le quedo viendo impactada con sus ojos abiertos y las orejas erguidas. Un par de segundos después de haber procesado eso, ella entrecerró los ojos; dedicándole a Wendy una mirada amorosa por un segundo y acepto el beso, cerrando los ojos.

El beso prosiguió por uno segundos hasta que este finalmente fue roto por la vulpina que lo inicio; Wendy, tras romperlo abrió los ojos pero no completamente, los dejo entreabiertos y con una mirada mixta de cariño y expectativa, miro a Nala a los ojos. Nala se quedó con los ojos cerrados por 2 segundos, disfrutando del suave tacto y la sensación que los labios de Wendy produjeron sobre los de ella y su cuerpo, cuando esos 2 segundos pasaron abrió los ojos, encontrándose con los hermosos ojos color verde de Wendy, esto; combinado con el beso que recientemente recibió, hizo que dibujara una sonrisa sobre su cara con la boca ligeramente abierta y sin dudarlo, inclino su cabeza hacia adelante cerrando los ojos y conecto nuevamente sus labios con los de Wendy en un beso, Wendy abrió los ojos con sorpresa ante esto, ya que no esperaba esa reacción o respuesta por parte de Nala, pero rápidamente se relajó y esfumo aquella sensación de sorpresa, cerró los ojos, acepto y le devolvió el beso a Nala.

Ambos se quedaron sumidas en ese beso por uno segundos, las cuales para ellos fueron como un minuto lleno de alegría y felicidad, al saber que ambas tienen los mismos sentimientos por la otra, con esto, el temor y la incertidumbre desaparecieron finalmente del cuerpo de Nala con este beso, el temor y la incertidumbre de que Wendy no sintiera por ella lo que ella siente por la joven zorro de pelaje rojizo, ambas rompieron el beso luego de eso segundos, se miraron con los ojos con los parpados entreabiertos; con una mirada de cariño y calidez la cual duro un segundo, para posteriormente dar un paso hacia adelante y envolverse mutuamente en un abrazo cálido y apasionado, que junto con el beso, oficializaba su relación, de una relación amistosa a una amorosa.

Cada uno coloco una de sus patas delanteras sobre la espalda de la otra, Wendy puso su pata delantera izquierda sobre Nala y Nala puso su pata delantera derecha sobre Wendy, y junto a esto; justo detrás de aquella pata, colocaron sus mentones con sus ojos cerrados para disfrutar de la calidez del cuerpo de la otra y de la suavidad de sus pelajes. Ambos se quedaron sumidas en aquel abrazo, no querían romperlo por nada en el mundo, ahora que finalmente habían exteriorizado sus sentimientos y saben que quieren estar juntas, lo último que quieren por el momento es estar alejadas una de la otra. Durante ese abrazo, Nala froto el lado derecho de su cara contra el pelaje de la espalda de Wendy, acariciándola, cosa a la que Wendy no se resistió en lo más mínimo y acepto con algo de regocijo.

Mientras compartían este tierno, romántico e íntimo momento, afuera, en el exterior, en el estrellado cielo nocturno que permite ver un parte de la hermosura y belleza del cosmos, un punto brillante y tintineante se hizo presente momentáneamente entre las estrellas del cosmos y luego dicho punto brillante se movió en caída diagonal, de arriba abajo hacia la derecha antes de desaparecer al dejar una pequeña pero clara y visible estela de luz blanca, ese fue el único rastro que quedo de aquella estrella fugaz.

Unos cuantos minutos después de eso y sin romper el contacto físico entre ellas, Nala y Wendy se sentaron delante de la imagen de fogata que transmitía la pantalla de televisión de Cesar, si bien no pueden sentir la calidez del fuego debido a que no hay ninguna fogata real ahí, la calidez corporal de ambas es lo bastante reconfortante para la nueva pareja, en lo que si contribuye aquella imagen de la fogata; es la anaranjada iluminación que produce como la de una fogata real, lo cual le da al ambiente de la pareja una iluminación de perfecta intimidad, haciendo todavía más ligero y placentero el ambiente romántico entre ambas.

Ambas se encuentran recostadas sobre sus pechos y sus vientres, mirando la imagen digital de la fogata, Wendy tiene su cabeza colocada en el lado derecho del cuello de Nala, ambas tienen las colas cruzadas en un tipo abrazo o apretón suave de amor; con la felpuda cola de Wendy encima de la de Nala y también ambas tienen sus patas envueltas alrededor del cuello de su nueva novia en un abrazo mientras ven la imagen digital en la pantalla. Sin quitar sus miradas de ella, Wendy procedió a frotar el lado izquierdo de su cara contra el cuello de Nala en una caricia, la cual Nala acepto con gusto y 2 segundos después, regreso, frotando el lado derecho de su cara contra la coronilla de la zorro rojo. Ambas siguieron mirando la imagen de la fogata como si no hubiera un mañana y después de unos segundos las orejas derechas de ambas se movieron por alguna razón incierta.

Las 2 se quedaron ahí por; sepa Dios cuanto tiempo, durante todo ese tiempo ninguna dijo ni pio, no necesitaban decir nada, todas las acciones que ellas hicieron esa noche decían más que mil palabras y además, temían que el iniciar una conversación arruinara el inigualable ambiente romántico que hay entre ambas en estos momentos, ellas solo se quedaron ahí acostadas, disfrutando de la compañía y la calidez del cuerpo de la otra, hasta que sin darse cuenta cayeron rendidas ante el sueño, el cual fue apoyado por las calideces de sus cuerpos, que lo hicieron más pesado y difícil de soportar.

Al dia siguiente.

Los primeros en despertar del departamento de Cesar a la mañana siguiente fueron sus queridas mascotas, exceptuando a las 2 caninas que se quedaron dormidas en la sala anoche y las cuales formaron una nueva relación amorosa esa misma noche, las cuales siguen profunda y plácidamente sumidas en el mundo onírico; o también conocido como el mundo de los sueños, con unas grandes sonrisas sobre sus caras y meneando la cola en sueños. Al encontrarse con esta imagen y esta escena ante ellos, Atlas, Pelis y Dasha intercambiaron miradas y sonrisas de alegría y miraron a ambas caninas sin borrar esas sonrisas sobre sus caras y meneando sus colas.

La única que no era tan feliz de ver esa escena de todos ellos fue Mangle, pues supo casi de inmediato que Nala probo ser mas de todas las cosas que ella le dijo, finalmente tuvo el valor de confesarle a Wendy sus sentimientos y tal parece que esta no solo los acepto, sino que los correspondió, algo que ella no esperaba, pues Wendy en ningún momento manifestó ni expreso algo que indicara que a ella también le gustara Nala, ni una mirada, ni un gesto, ni un brillo en sus ojos, nada, esto lo tomo por completo de sorpresa, pero lo que más la entristece y frustra, es que con esto ahora ella sabe que cualquier posibilidad que tuvo de poder hacer de Wendy su pareja; se fue, se esfumo, se deslizo entre las almohadillas de sus patas como una barra de mantequilla. Debió de haber realizado su "movimiento" antes, pero ahora ya es muy tarde para ella, Wendy ahora tiene pareja y esa es Nala.

Cuando sus hermanos y su hermana se dieron cuenta de esto al verla, le preguntaron si estaba bien, ella les mintió, diciéndolos con tristeza que sí; todo se encuentra bien para ella, cosa la cual sus hermanos no le creyeron, aparte de que lo dijo con muy poca convicción, su tristeza y la bien que la conocen les asegura de manera rotunda que ella no les está diciendo la verdad, tras eso; ella, deprimida, les informo que se iba a retirar, sus hermanos le preguntaron por qué pero la respuesta de ella fue evasiva y la dijo con tristeza. Tras esto, sus hermanos y su hermanita menor tratando de convencerla, con insistencia y sutileza que se quedara y hablara con ellos, pero ella se negó, les dijo que necesita estar sola por el momento y sin esperar respuesta se fue de ahí, dejando a sus hermanos con un mala sensación corpórea, ya que se sienten mal al ver a su querida hermana en ese estado. Sin alguna otra cosa que hacer, cuando Cesar se despertó, ellos le notificaron de la escena con la que encontraron a Nala y Wendy.

Esto hizo que él se alegrara mucho por ellas, no es ciego ni tonto, desde un principio se dio cuenta que había una chispa entre esas 2 y por supuesto que él esperaba que algún dia ambas estuvieran juntas; nunca intervino o trato de ayudar en que se confesaran porque sabe que eso dependía de ellas, luego de eso; recordó la postura que el resto de sus mascotas tenían respecto a ellas estuvieran juntas, por lo que; curioso, decidió interrogarlos y preguntarles porque cambiaron de parecer, a lo que los canes, cabizbajos, con las orejas caídas o aplanadas y mirando al suelo con tristeza; le pidieron perdón a Cesar, después de todo él tenía razón, Nala siempre los ha querido a todos ellos de manera incondicional y siempre los ha ayudado en todo, y así le pagaban; despreciándola solo por amar a alguien de su mismo género y una especie distinta a la suya, además, ellos admitieron; que ahora que las vieron en esa escena, estando una al lado de la otra, durmiendo con esas sonrisas radiantes de alegría sobre sus caras, admitieron que en realidad se veían muy bien juntas, inclusive que hacían muy linda pareja.

Cesar tardo unos segundos en procesar aquellas respuestas dadas por sus queridas mascotas, pero tras hacerlo formo una sonrisa sobre su cara y les dijo que estaba feliz y orgulloso de ver que ahora ellos no solo aceptan; sino que les alegra el que ahora Nala este en una relación amorosa, en especial con Wendy, la cual han podido conocer mejor con el paso del tiempo. El acepto las disculpas dadas por sus mascotas y entre todos llegaron a un trato, como todo el asunto entre Nala, Wendy y ellos quedo ahora en el pasado, harían como si nada hubiera pasado y ellos no le debían ninguna explicación ni disculpa a Nala y Wendy, ya que ellas nunca se enteraron de esta pequeña fricción y diferencia de opinión entre ellos, por lo que también decidieron dejarlo entre ellos y nunca jamás mencionárselo a ellas.

Más tarde.

En una calle de la ciudad de Nueva York, dentro de un centro comercial; en una área o mini-tienda decorada lujosa y formalmente, con candelabros de diamante en los techos como medio de iluminación, pilares de mármol en algunos rincones y algunas decoraciones hechas de bronce dorado, combinadas con la luz dorada como la de un amanecer producida por los focos de los candelabros; se encuentran los empleados de la misma, los cuales se dedican a vender y mostrar todo tipo de perfumes y colonias de las mejores calidades. El lugar está relativamente lleno de gente, por lo general un dia tranquilo para los empleados pues esa tienda es una de las más visitas por las todas aquellas personas que buscan un perfume o colonia de deleitantes aromas en toda Nueva York; o por lo menos en ese distrito de la ciudad. Entre aquellos trabajadores se encuentra la esposa de Jack y dueña de Gidget; Rose, la cual se encuentra con un cliente, al cual le acaba de vender una colonia.

"Son 6 dólares con 47 centavos".-Dijo Rose dejando una caja de gris sobre el mostrador, caja en la cual se encuentra el frasco de dicha colonia y tras hacerlo, miro al hombre con una pequeña sonrisa sobre su cara, teniendo su espalda encorvada y recargada hacia adelante, con su antebrazos encima del mostrador.

El cliente saco su billetera de uno de sus bolsillos, de dicho artículo saco un billete de 5 dólares y 2 de 1, los cuales le tendió a Rose; en un claro gesto de entrega. Ella tomo los billetes, abrió la caja registradora; haciendo que se escuchara un tintineo como el de una campanilla, algo muy común de las cajas registradoras, tras abrirla; metió los billetes dentro, saco los 53 centavos que le debe como cambio, cerro la caja registradora, se giró hacia el hombre y le entrego el cambio.

"Aquí tiene señor".-Dijo.

"Gracias".-Dijo el cliente recibiendo su cambio y lo guardo en uno de sus bolsillos.

"A usted".-Dijo Rose correspondiendo la cortesía, adoptando la misma postura que adopto cuando le informo del precio de la colonia.-"Vuelva pronto".-Le dijo.

El cliente le dedico una breve mirada casual y neutra como respuesta y tras hacerlo se retiró, llevándose la colonia que acaba de comprar consigo. Luego de que se retiró, enderezo nuevamente su espalda y fue hacia otra parte del aquel puesto en el que esta, el cual tiene bastante parecido al de un puesto ambulante, pero es muy grande y espacioso, tiene un armazón hecho de barras delgadas de bronce dorado, como cara delantera hacia los y las clientes tiene vidrios y dentro de dicho puesto; hacia los empleados, tiene placas hechas igualmente de bronce dorado, como medio de aunque sea tener un poco de protección y también para que todo el puesto no tenga solamente cristales, pues un tropiezo o un accidente y cualquier empleado terminaría con cientos de cristales incrustados de distintos tamaños en sus cuerpos. Un vez que Rose se movió de la zona del puesto que estaba atendiendo y estaba por llegar a otra, comenzó a escuchar la conversación entre otras 2 empleadas del lugar, una conversación que la tiene a ella como punto central de dicha conversación, ella no es curiosa, ni chismosa, ni espía por placer; ella hubiera dejado pasar aquella platica sino la hubiera tenido a ella como por medio, y los hechos o circunstancias entorno a ella que escucho de esa conversación.

"¿Te enteraste?, escuche que el esposo de Rose; Jack DeWitt, está yendo diariamente a la casa de una muchacha más joven que vive en el edificio departamental que está justo enfrente del de donde están ellos".-Dijo una de las empleadas.

Cuando Rose escucho esto, abrió los ojos y captando toda su atención; se detuvo justo donde estaba para seguir escuchando más.

"¿Enserio?, ¿Cómo sabes eso?".-Pregunto la otra empleada, algo sorprendida e impactada.

"Eh escuchado que sus vecinos lo han visto. Sale del departamento llevando a su pomerana en los brazos, cierra la puerta y se va, también la chica a la que ha estado visitando le ha contado a algunos de sus vecinos de el".-Escucho decir a la empleada que inicio aquella conversación.

"¿Cómo se llama la muchacha?".-Pregunto la otra empleada, con mucha curiosidad e intriga en su voz.

"No recuerdo bien su nombre. Era algo así como, Collie o Molly…¡Oh! Ya recordé, se llama Katie, Katie Jones creo".-Dijo la empleada.

Esto sorprendió mucho a Rose; no porque dijeron el nombre de Katie, ya que la vez que ella pateo a Max cuando se enteró que él y su Gidget estaban saliendo; no se molestó siquiera en preguntarle a Katie su nombre, debido a lo enojada y molestaba que estaba, y también por la fea que se tornó la situación. Lo que realmente la sorprendió fue el hecho de que; supuestamente, Jack está yendo a visitar a una chica más joven que ella.

"Jack. Cuando regrese a casa tu y yo tendremos una conversación que no te va a gustar para nada".-Pensó Rose con molestia y enojo mientras fruncía el ceño sobre su cara.

"¿Y porque se lleva a su pomerana con él?".-Pregunto la otra empleada.

Esta pregunta saco a Rose de sus pensamientos y nuevamente volvió a ponerle atención a aquella conversación.

"No estoy completamente segura, a partir de aquí lo que te diré son puros rumores pero dicen que también se la lleva consigo a ese departamento para que pueda pasar tiempo con el perro de la chica".-Dijo la empleada, lo cual sorprendió a Rose haciendo que abriera los ojos.

"¿Pasar tiempo con el perro de ella?".-Pregunto la otra empleada confundida.

"Si".-Respondió su compañera de trabajo.-"Creo son pareja o se gustan o algo así".

"¡¿El perro de ella y Jack?!".-Pregunto la otra empleada muy sorprendida, malentendiendo el asunto.

"¿Qué? No, no digas locuras, el perro de ella y la pomerana de el".-Respondió su amiga.

"…Oh…Ya veo".-Dijo ella con incomodidad al darse cuenta de que malentendió el asunto.-"Y, ¿de qué raza es el perro de aquella chica?".-Pregunto, tras unos cuantos segundos de un incómodo silencio.

"Siendo específica, creo que es un terrier".-Dijo la empleada que comenzó toda la conversación.

"¿Un terrier?".-Pensó Rose con confusión mientras alzaba una ceja. Como sabe mucho de razas de perros inmediatamente saco su celular y haciendo uso de sus datos consulto internet, en búsqueda de imágenes de aquella raza, cuando finalmente encontró imágenes de dicha raza canina; abrió los ojos sorprendida al ver que se trataba de aquel perro sucio, inferior y horrible con el cual Gidget se había emparejado a expensas escondidas suyas.

Entonces, su cerebro; como si lo hiciera por sí solo y con una gran rapidez, comenzó a relacionar y entrelazar todo lo que ella había escuchado con lo que ha vivido estas últimas 3 semanas, si lo pensaba detenidamente todo tenia al menos cierto sentido, Jack saliendo del departamento todos los días con Gidget para visitar a aquella chica y a su perro, finalmente ha descubierto lo que está pasando: ¡Jack está llevando a Gidget a escondidas con ese perro inferior y para mayor remate; su esposo está permitiendo que ese perro cochino y su Gidget se estén dando cariño!. El simple de hecho de imaginarse por un momento, a su Gidget y a aquel perro de clase media frotándose las mejillas con cariño con los ojos cerrados, le ocasionaba un asco y una ira sobre acogedoras; tanto, que difícilmente es capaz de contener.

Eso era todo para ella, tan pronto llegara a casa Jack y Gidget tendrían; metafóricamente, los días contados, pero antes, con tal de cerciorarse de que todo lo que había escuchado es cierto; pues sabe que no siempre tienes creer lo que oyes, más aun si son rumores, ella misma fue directo hacia estas 2 empleadas; especialmente hacia la que inicio esa conversación y respondió la gran mayoría de las preguntas que escucho, para interrogarlas, con el expreso propósito de saber de manera fehaciente las fuentes de las cuales consiguió toda esa información.

Mientras tanto, en el departamento de Katie.

Jack fue al departamento, en este estuvo acompañado de Max, Duke y su fiel pomerana blanca Gidget, Katie no se encuentra pues tuvo que ir a trabajar, en estas últimas semanas; ella ha llegado a conocer al señor DeWitt lo suficiente para saber que es un buen sujeto, no ha visto en él; ninguna mala intención, por lo que le concedió su confianza y lo dejo a cargo del cuidado de sus amados perros y de su departamento cada vez que el fuera allí para que Gidget pudiera visitar y pasar tiempo con Max. En estos momentos solo se encuentran en el departamento los canes, Jack tuvo que salir al centro comercial a comprar unos suvenires y despensa para su hogar; los cuales también le servían para hacer de una sólida y convincente excusa para su esposa, si llega a preguntarle donde estuvo el dia de hoy, ella no lo hace siempre pero está seguro que es mejor prevenir que lamentar. Si bien va a tardar, pues tiene que ir en auto o autobús al centro comercial pues a pie está muy lejos, el dejo a Gidget en el departamento con Max y Duke, sabe que ahí ella estará mucho mejor que estando completamente sola en el lujoso departamento al que llaman hogar, en estos momentos, Gidget se encuentra en el departamento buscando algo que hacer y con lo cual mantenerse entretenida, ella, su novio y su amigo, ya han jugado mucho el dia de hoy, por lo que quieren tomarse un descanso y buscar algo más que hacer.

Estando en la sala de estar y mirándola para buscar que actividad realizar y con la cual mantenerse entretenida, Gidget vislumbro a su amado terrier, echado sobre su cama y enroscado en una bola como si fuera una cochinilla, sabe que no está dormido pues puede ver que tiene los ojos abiertos, los cuales tiene completamente fijados en el blanco pelaje de su cuerpo y cabe destacar que la mirada que tiene sobre su rostro, es una mirada que expresa cierta aflicción. Gidget se percató que en las últimas semanas, Max a estado más distante de ella, es bastante notorio, cuando iniciaron su relación ellos automáticamente se convirtieron en una de esas parejas cursis y siamesas, de esas que no quieren estar ni un minuto separados del otro, pero estas 2 últimas semanas ha notado que Max; intencionalmente, ha estado teniendo menos contacto con ella del que tuvo en un principio, ella se había percatado de esto desde que inicio, no es tonta ni despistada, y nunca quiso hablar con Max del tema pues ella pensaba que solo era algo pasajero, pero aun hoy; 2 semanas después, el distanciamiento de Max sigue estando presente entre ambos.

Esto le hizo darse cuenta a Gidget que; sea lo que sea lo que está afligiéndole, no es uno de esos problemas que desaparece por sí solo, por lo que finalmente se decidió a tratar de conversar con su amado terrier al respecto. Sin quitar su mirada de encima de él, se le acerco y ya estando justo a su lado trato de mirarlo directo a los ojos.

"¿Max?".-Le pregunto con un pequeño pero evidente tono de preocupación sobre su voz y mirándolo con preocupación, inclinando y acercando un poco su rostro hacia el de él.

Max dirigió su mirada hacia ella, la miro directamente sin quitar la tristeza y la aflicción de su mirada y un segundo después la regreso para seguir contemplando lo blanco de su pelaje.

"¿Max, estas bien?".-Pregunto Gidget, igual de preocupada que antes.

Max saco su hocico el cual tenía hundido dentro de sí mismo delante su vientre y su pecho en su posición enroscada y mirando hacia abajo dejo escapar un suspiro, un suspiro de tristeza.

"Si…estoy bien".-Dijo deprimido, colocando su mentón sobre el costado de su espalda baja y mirando hacia adelante, todavía con la tristeza reflejándose en su mirada.

Gidget al ver esto, camino hacia adelante, rodeando a Max por la izquierda y una vez delante de él, lo miro directo a los ojos, con su rostro cerca del de él.

"Max por favor, dime que te pasa".-Le suplico, mirándolo con preocupación y tristeza.

"Gidget, ya te dije que estoy bien".-Dijo Max, mirando a su novia con una mirada cansada y con una voz depresiva.

"Eso no es cierto".-Dijo Gidget un poco enojada de que no quiera hablar con ella al respecto.-"Te conozco muy bien y sé que tú no eres así".-Dijo volviendo a adquirir una mirada y una expresión de preocupación sobre su rostro.-"Por favor Max, háblame, dime".-Dijo.

Max desvió su mirada su izquierda, lo pensó unos pocos segundos y tras hacerlo, cerró los ojos dejando escapar un suspiro, desenrosco su cuerpo y se sentó un poco cabizbajo mirando al piso por un momento para posteriormente fijar su mirada en los ojos de su novia.

"Solo estoy, preocupado".-Dijo y sin poder evitarlo bajo la mirada con la tristeza, clavándola contra el suelo.

"¿Preocupado?, ¿de qué?".-Pregunto Gidget.

Max logro levantar su mirada y volvió a aterrizarla sobre los ojos azules de la pomerana.

"Preocupado por ti".-Respondió.

Esto ocasiono que Gidget abriera los ojos sorprendida y parpadeara un par de veces.

"¿Por mí?".-Pregunto ella poniendo su pata delantera izquierda sobre su pecho.-"¿A qué te refieres?".-Pregunto.

"Me refiero a…ese perro".-Dijo Max frunciendo el ceño, su cuerpo vibro y tembló a causa del repentino enojo que sintió y volteo a ver hacia abajo y a la izquierda, pues le molesta el tan solo pensar en él.

"¿Perro?, ¿de qué perro hablas Max?".-Pregunto Gidget confundida alzando una ceja.

"De él".-Dijo Max regresando su mirada a su novia. Se percató de que Gidget ladeo la cabeza confundida, no entiende de lo que está hablando; es como si le estuviera hablando con adivinanzas.-"Como era su nombre".-Dijo volteando a ver a un lado con los ojos entrecerrados, esforzándose por recordar su nombre.-"Era algo como así como Jasón… Mason…Garrison…".-Dijo tratando de recordar mientras movía su pata delantera izquierda, en un intento de agilizar y hacer trabajar su memoria.

"¿Te refieres a Harrison?".-Pregunto Gidget.

"¡Si el!".-Exclamo Max volteando a verla y señalándola con su pata delantera que tenía levantada con anterioridad.-"Y no menciones su nombre delante de mí".-Dijo con una mirada y una expresión de enojo sobre su rostro.

"Ay Max por favor, ¿Qué tienes en contra de él?".-Dijo Gidget.

"No confió con el".-Respondió manteniendo su expresión de enojo.

"¿Pero por qué?, él no ha hecho nada malo, si te dieras una oportunidad para conocerlo bien te aseguro que tu también te darías cuenta de que él es alguien bueno".-Dijo Gidget.

"No".-Dijo Max rotundamente, tras hacerlo ladeo su cabeza hacia abajo a la izquierda y cerrando los ojos a la par de que bajaba sus orejas dejo escapar un suspiro.-"Escucha, tal vez parezca un buen sujeto pero sé que no es de fiar".-Dijo, abriendo sus ojos y levantando la cabeza para volver a mirar a su novia.

"Eso no lo sabes, como dije; ni siquiera lo conoces bien".-Dijo Gidget con enojo al darse cuenta de lo prejuicioso que Max está siendo de forma tan indiscriminada.

"¡No tengo que conocerlo para saber!".-Dijo Max con una voz cargada de enojo, casi gritando.-"Escucha, desde que lo conocimos he tenido como una especie de presentimiento dentro de mí, como si algo dentro de mí me estuviera diciendo; a veces gritando, que no debemos confiar en él. Más aún, que no debo permitir que el este cerca de ti".-Dijo, ya más calmado pero evidentemente irritado por toda esta conversación, la cual ya está empezando a convertirse lentamente en una discusión, la primera que han tenido; no solo como amigos, sino como pareja.

Esta última oración que dijo, hizo que Gidget se molestara y enojara, ya que ella no se está creyendo lo que Max le está diciendo; que ha estado teniendo un mal presentimiento de Harrison desde que lo conocieron, ella cree que él está inventado todo esto porque se rehúsa a aceptar abiertamente los celos que tiene hacia Harrison, ella se dio cuenta finalmente de estos hace una semana. Como ella no sabía demasiado de esto, aprovechando una ocasión estando en el departamento de Katie en la que Max se quedó dormido, hablo con Duke sobre el comportamiento de Max; creyendo que al haber sido un perro de la calle por un tiempo, sabría más de la vida y el comportamiento de los demás que ella y sus suposiciones fueron ciertas. Duke le dijo; tras contarle el cómo se comportaba Max en torno a la relación de amistad entre ella y Harrison, que lo que Max tiene es un clásico caso de celos, luego de enterarse de eso, ella le agradeció y nunca le dijo nada de esto a Max pues esperaba que en algún momento él le confesara o hablara de esto con ella, pero ese momento nunca llego y ahora ella tuvo que hacerse cargo del asunto.

"Max escucha, si estas inventando por todo esto a causa de tus celos; entonces te digo que eso no es correcto y no está nada bien".-Dijo ella, con enojo y molestia mirando a su novio a los ojos.

"¡¿Celos?!".-Dijo Max sorprendido, debido a que con esto; ella dejo al descubierto que se había dado cuenta de sus celos seguramente desde hacía mucho tiempo y justo ahora es cuando decide sacar el tema a flote, en medio de una ya iniciada discusión.-"¿Cua-Cuales celos?, ¿Quién dijo que tengo celos de Harrison?, no estoy celoso".-Dijo con molestia y enojo, con sus orejas caídas y mintiendo y girando su cabeza hacia un lado cerrando los ojos, como si hiciera un gesto de enfado y de que ha sido ofendido, si pudiera sonrojarse; ahora mismo lo estaría.

"¡Si, si lo estás!".-Dijo Gidget con enfado de que sea tan necio y orgulloso como para no admitirlo.-"Deja de tratar de ocultar lo que es evidente Max y dime la verdad".-Dijo.

"Repito: No. Estoy. Celoso".-Dijo Max con lentitud para dejárselo muy en claro, mintiendo, girando su cabeza nuevamente hacia ella y abriendo los ojos para verla.

"¡Ay no puede ser!".-Dijo Gidget con un quejido mirando hacia el techo para posteriormente cerrar los ojos y frotarse la frente con la almohadilla de su pata delantera derecha.-"Max, escucha, no tiene nada de malo estar celoso pero debes hablar conmigo al respecto".-Dijo, quitando su pata de su frente, abriendo los ojos y mirándolo directamente a los de él.

"¿Y tú qué sabes sobre los celos?".-Pregunto Max, empezando a verdaderamente irritarse por lo "pesada" que está siendo Gidget respecto al tema.

"Más de lo que crees".-Dijo Gidget con un tono de voz medio alto, dando un paso hacia adelante y también comenzando a irritarse.

"¿Enserio?".-Dijo Max con una mirada de diversión sobre su rostro y una pequeña y alegre sonrisa que dejaba ver algunos de sus dientes, el enojo y la irritación de esta discusión ya están comenzando a nublar completamente su juicio y por ende, ya no está actuando como el mismo.-"Dime, ¿Qué sabe sobre los celos una pomerana rica y mimada, que lo único que hace es pasarla todo el dia en el departamento de sus dueños, sin salir con absolutamente nadie y sin hacer nada más que ver telenovelas españolas?".-Dijo girando su cabeza hacia su izquierda, colocando su pata izquierda debajo de su barbilla para pensar mirando hacia el techo y finalmente girar su cabeza de nuevo hacia su novia para verla.

Todo esto que él dijo hizo que una expresión dolida se hicieran presente sobre el rostro de Gidget, mirándolo con la boca ligeramente abierta, todo lo que él dijo le dolió, le dolió enserio, ya que uso varios adjetivos contra su personalidad que le ocasionaron un daño bastante cercano a lo personal. Si bien es cierto que ella es mascota de unos humanos ricos los cuales la miman constantemente y no sale casi nunca de casa, Max en estos momentos no está contemplando el panorama de esta situación desde la perspectiva de Gidget, a ella enserio le gustaría salir más y conocer a mis personas, pero no puede hacerlo cada vez que la presencia de Rose está presente en la casa, cuando ella está ahí, ella se siente como un sudafricano a favor de Nelson Mandela encerrado en la antigua prisión de Rhode Island, con su propio carcelero del Apartheid vigilándola constante e incansablemente, dispuesta a reprenderla o abusarla por el más mínimo error o deslice de algo que le parezca desfavorable ante los ojos de su dueña.

En un parpadeo, sintió en un enorme y repentino sentimiento de furia en contra de Max por lo que le dijo, dicha furia supero en un parpadeo a su dolor, ella sacudió su cabeza; en un intento de tratar de alejar aquellas palabras pero eso no fue necesario, pues su furia fue la verdadera responsable de disipar aquellas palabras aun frescas de su mente y tras hacerlo, miro a Max directamente a los ojos con mucho enojo con su mirada.

"¡No te atrevas a hablarme de esa manera!".-Dijo Gidget con enojo y molestia señalando de manera acusatoria con su pata delantera izquierda.-"¿Y qué hay de ti?, lo único que haces tú cuando no estoy aquí contigo es pararte delante de la puerta del departamento, esperando por horas a que Katie regrese cuando tiene que irse".-Dijo, dando 2 pasos hacia adelante mientras lo hacía, quedando ahora a menos de un metro de distancia de su novio, y ambos están mirándose fijamente a los ojos.

"Eso no es cierto".-Dijo Max.-"A veces también juego o converso con Duke".-Dijo, dando un argumento bastante infantil y poco convincente.

"¡Ese no es el punto Max!".-Exclamo Gidget.-"El punto es que no tienes derecho a reclamarme por llevar una vida tranquila, relajada y llena de lujos cuando tu también la has tenido, no de igual manera que yo; pero eso demuestra que sabes tan poco de la vida como yo".-Dijo ella.

"¿Enserio?. Te recuerdo que la perrera me atrapo a mí y a Duke, y tras escapar tuvimos toda una aventura recorriendo la ciudad para regresar a casa".-Dijo Max.

"¡Tu no fuiste el único!. Yo reuní a Norman, Chloe, Mel, Alitas y Tiberius para ir en una misión de rescate para buscarte, tuve que convencerlos y tras hacerlo; y de conocer a Pops, también tuvimos que cruzar gran parte de la ciudad para encontrarte a ti y a Duke en el puente de Brooklyn rodeados de desechados, de los cuales por cierto ¡yo tuve que rescatarte!".-Dijo Gidget, también con la razón nublada a causa de la irritación, la molestia y el enojo.

Esto ocasiono que Max la mirara con enojo, sus orejas caídas y con la boca cerrada, apretando un poco su mandíbula. Gidget se percató en ese momento que ambos ya se habían desviado del tema, así que decidió volver a retomarlo.

"Ah, Max escucha, lo que trato de decir es que tú y yo no hemos pasado por cosas verdaderamente intensas en nuestras vidas".-Dijo Gidget poniendo su pata delantera izquierda sobre su frente, con la cabeza baja y cerrando los ojos, para posteriormente abrirlos y mirar nuevamente a su novio.

"¿Cómo que no hemos vivido cosas intensas?, recuerda lo que ocurrió en aquella plaza hace 2 semanas".-Dijo, haciendo referencia a World Trade Center.

"¡Max deja de cambiar el tema!".-Exclamo Gidget harta.-"Eso no es de lo que estamos hablando, lo que estamos tratando aquí son tus celos hacia Harrison".-Dijo, señalándolo acusatoriamente otra vez.

"Te lo vuelvo a decir; no estoy celoso de el".-Dijo Max en voz alta, molesto y mirando a su novia con enojo.

"¡Claro que sí!".-Dijo Gidget.-"Ay Max; por el amor de Dios, ya ni siquiera te reconozco".-Dijo y es totalmente cierto, sus celos no solo lo habían orillado a volverse abiertamente deshonesto respecto a cómo se está sintiendo, sino que está comenzando a mostrar un lado suyo que ni Gidget ni nadie más han visto antes, teniendo como excepción la vez en la que él le grito a Gidget cuando regresaron al departamento después de World Trade center.

Max no dijo nada ante eso, simplemente se le quedo viendo con enojo en su mirada.

"No puedo creer que estés actuando de esta manera solo porque tengo una amistad con Harrison, tú no eres así; lo sé".-Dijo ella.

"Gidget créeme, no confió en el".-Dijo mirándolo aun con enojo, para luego mirarla con una mirada compasiva y con una pizca de tristes sobre sus ojos.-"Solo estoy tratando de protegerte, no quiero que él llegue a herirte".-Dijo, poniendo su pata delantera izquierda sobre su hombro.

"¿Protegerme?".-Dijo Gidget confundida y alzando una ceja mientras retrocedía un par de pasos para alejarse de su tacto.-"¿Protegerme de que?; Max enserio, ahora estas empezando a ponerte paranoico, Harrison es un buen perro".-Dijo, mirándolo con molestia y enojo.

"El "aparenta" ser un buen perro".-Dijo Max, volviendo a colocar aquella mirada de ira y molestia sobre sus ojos.

Esto ocasiono que Gidget dejara escapar un fuerte y ronco quejido como si estuviera gruñendo, mientras colocaba nuevamente una de sus patas sobre su frente, cerrara los ojos y con un poco cabizbaja; negara con la cabeza, no pudiendo creer la actitud y el comportamiento de Max respecto a que ella pase tiempo con Harrison.

"Max enserio, ya no sé lo que te está pasando; enserio, ya ni siquiera sé quién eres en estos momentos".-Dijo ella, quitando su pata de su frente, abriendo los ojos, levanto la cabeza y miro a su novio.

"Ya te dije lo que me ocurre, no me agrada que estés cerca de ese tal Harrison".-Dijo Max con molestia y señalando con su pata delantera derecha una pared en la misma dirección, haciendo una referencia a señalar hacia el exterior.

"Pues que lastima Max. Yo soy la dueña de mi vida, no tú, y por lo tanto yo puedo tomar mis propias decisiones te gusten o no".-Dijo Gidget, dando 3 pasos hacia adelante, terminando literalmente cara a cara con su novio.

"¿Ah sí?, pues si eso es cierto haznos un favor a ambos. Si tanto crees que ese tal Harrison es tan buen perro como dices y ahora yo soy el villano aquí, ¿Por qué no te largas con él y me dejas en paz, ¡de acuerdo?!".-Dijo Max, gritando lo último.

Esto último ocasiono que el enojo y la molestia de Gidget desaparecieran al instante y fueran intercambiadas en el acto por shock, sorpresa y tristeza, sentimientos los cuales reflejo en la expresión de su rostro y en su mirada, ya que aquello que dijo Max insinuaba algo, algo a lo que ninguna relación amorosa quiere llegar cuando el amor con el que fundaron esta relación sigue latente dentro de ambos seres, y ese es el caso de Max y Gidget. El ambiente se quedó en total silencio por todo un minuto luego de eso, ambos perros solo parpadeaban sin apartar la mirada uno del otro, pareciera que ni siquiera están respirando, el silencio ahora presente es totalmente sobre acogedor y se puede sentir en el cuerpo como si fuera palpable y tangible, y provocaba una sensación desagradable y de desasosiego; especialmente, entre ambos perros.

"Espera, ¿Qué estás diciendo?...Estas…¿Estas rompiendo conmigo?"-Dijo Gidget, entrecerrando los ojos al sentir la intrínseca sensación de romper en llanto sobre sus globos oculares.

Max simplemente desvió la mirada con sus orejas caídas y la tristeza evidentemente clara sobre su rostro y giro su cabeza para mirar hacia otro lado.

"…Si".-Respondió seca pero honestamente tras unos cuantos segundos de silencio.

Esta confirmación; la cual tanto temía Gidget que se hiciera realidad, provoco que comenzara a lagrimear y estas conocidas gotas llenaron sus ojos con lágrimas, ella miro a Max con una mirada que expresaba pudo dolor, aun no puede creer que todo esto haya ocurrido solo por tratar de razonar con el respecto a sus celos y de llegar a alguna conclusión al respecto; pero esta no era para nada la conclusión que ella esperaba. Ella respiro ruidosamente por la nariz para contener el flujo de sus fluidos nasales pero no fue capaz de que espera una pequeña cantidad del mismo, debido a los modales con la que la educaron y al no contar con un pañuelo o algo por el estilo para limpiarse, simplemente se le quedo mirando a su ahora ex novio.

"¡Bien!".-Exclamo, enojándose debido al reciente rompimiento.-"Si eso es lo que quieres".-Dijo también en enojo y tras hacerlo, giro su cuerpo un poco hacia la derecha, dejando su costado izquierdo expuesto ante Max, el cual la miro por el rabillo de los ojos sin mover su cabeza de la posición apartada y algo cabizbaja en la que la tiene, con una mirada de tristeza pura sobre su cara.

Gidget bajo su cabeza, nuevamente la tristeza y el dolor se hicieron presentes sobre su rostro, así se mantuvo por unos cuantos segundos mirando el piso para luego, regresar su mirada al terrier.

"…Te digo algo Max. Yo creí que te conocía".-Dijo, mirándolo con dolor y tristeza.-"Ahora me doy cuenta de que estaba totalmente equivocada".-Dijo y sin más que decir, giro su cuerpo más hacia la derecha, dándole ahora la espalda, manteniéndose cabizbaja y con su felpuda cola caída comenzó a alejarse lentamente y en silencio del terrier.

Max solo contempló, con total tristeza y dolor, como la pomerana se alejaba de él y entonces desvió nuevamente su mirada, mirando fijamente el piso ahora, todo esto hubiera salido mucho mejor si en vez de dejarse influenciar por el veneno de sus celos y por su absurdo orgullo masculino; el cual no aporto en nada a la discusión, salvo empeorarla más, si hubiera sido completamente honesto y abierto desde el principio, y si no se hubiera aferrado tanto a sus celos, nada de esto habría pasado.

Más tarde. En un callejón de las calles de Manhattan.

Emily se encuentra en dicho callejón, está sentada sobre las tapas cerradas de un contenedor de basura, no está llorando simplemente porque ya no tiene más lágrimas que derramar; ella lloro hasta terminar como una naranja exprimida, sin jugo, lloro desde el momento en que Snowball rompió con ella en un lugar bastante similar al que se encuentra en estos momentos y también lloro mucho los 3 días consecutivos a aquel fatídico dia, aun hoy se encuentra devastada por lo eso; lo cual sucedió hace 2 semanas, por suerte ha sido lo bastante lista y lo bastante fuerte para cuando; se encuentra con uno de estos grupos humanos que desprecian ciegamente a los animales y los atacan por lo sucedido en World Trade center, lograr escabullirse, algo que no le ha sido muy difícil debido a que es una especialista en ello.

Únicamente esa clase de momentos, los cuales para nadie es agradable recordar, son los únicos que han conseguido sacarla de su estado de lamentación, aflicción y destrozo emocional ocasionados por su rompimiento con Snowball, pero a estas alturas, 2 semanas después de lo ocurrido, ha llegado a su límite de tolerancia, no puede soportarlo más, quiere terminar con su sufrimiento, quiere dejar de sufrir. De alguna manera se las apaño para poder conseguir un cuchillo desde las calles, debido a ella no es una mascota, desde que tiene memoria ha sido una desdichada, cosa la cual pasaba desapercibida para cualquiera a simple vista, pues de alguna manera desconocida; se las arreglaba para que su pelaje luciera siempre limpio, brillante y sedoso, como fuera la mascota de una pareja o familia rica, los cuales siempre la consentían como si fuera un niño, pero ese no era el caso; para nada.

Ella miro con los ojos abiertos, a través de los cuales se percibía su estado emocional actual, aquella arma blanca, la hoja plateada de la misma y su superficie reflectante a través de por la cual se refleja la luz del sol que yacía sobre aquel callejón en el que se encuentra pero procurando reflejarla hacia una dirección en donde el reflejo de la misma no se acercaba a sus ojos, procurando evitar cegarse a sí misma. Su patita delantera derecha; que es con la cual está sujetando el cuchillo, le está temblando débilmente; como si le estuviera vibrando, tanto por la cantidad de emociones que está teniendo debido a sus pensamientos como por la duda de si hacer lo que tiene en mente o no, y a todo esto, esta agregado el hecho de todo lo sucedido con Snowball, Emily es alguien con una voluntad y una fuerza interna formidables, pero al igual que todos; ella tiene sus límites.

Ella movió su pata delantera derecha un poco hacia la izquierda girando unos cuantos grados, haciendo que aquel cuchillo se encontrara ahora justo delante de ella, su cara y su torso, con las orejas aplanadas, miro con cierto temor aquel cuchillo, sus pupilas están palpitando abiertamente, debido a su acelerado corazón y la adrenalina que está corriendo por su cuerpo, ocasionada tanto por el temor que está sintiendo, como por el resto de sentimientos que está sintiendo, algunos de los cuales son: su cierta determinación para hacer lo que está pensando y a la infingible sensación de que para ella; en estos momentos, todo a su alrededor está vacío, muchas de las cosas que más le importaban ahora están perdiendo el valor, tanto personal, como monetario y emocional que ella les había dado.

Esto es lo que ella quiere, ella es la única dueña de su vida y puede hacer lo que ella considere lo mejor para ella, tomo el mango del cuchillo con sus 2 patas sin dejar de temblar débilmente como lo está haciendo y sus puestos fijamente sobre su resplandeciente hoja de metal. Tras mirarlo por un par de segundos más, cerró los ojos, trago saliva, abrió los ojos y lentamente giro el cuchillo 180 grados invirtiéndolo, ahora la hoja y la punta del instrumento se encuentran apuntando hacia abajo, y entonces, con un movimiento, apunto con la punta-aguda de la misma directamente hacia su estómago, a un par de centímetros de distancia de su vientre. Una vez hecho esto y con su mirada posicionada sobre la punta del cuchillo; peligrosamente cerca de su vientre, movió los músculos alrededor de su boca y por ende, a su misma boca también, haciendo gesticulaciones dudosas, pensando nuevamente si decidir arrebatarse la vida o no.

Tras unos cuantos segundos de pensar profundamente en ello, Emily cerro los ojos y respiro hondo, dispuesta a hacerlo, sus patas comenzaron a temblar con más fuerza esta vez, de tal manera que ahora sus patas dejaron de aparentar que estuvieran vibrando para realmente comenzar a tiritar, mientras sus patas tiritaban Emily se acercó el cuchillo hacia ella misma, haciendo que no solo tuviera ahora contacto directo con su vientre, sino que la blanda piel de este se hundiera un poco, debido a la suave presión que la sólida hoja de metal ejercía sobre ella. Emily comenzó a respirar pesada, entrecortada y agitadamente, debido a la enorme cantidad de adrenalina que su corazón y su cerebro están bombeando por su cuerpo y su sistema, empeorando aún más la agitación de su cuerpo y ella misma, ella sujeto con fuerza y firmeza el mango del cuchillo pues su agitación es tanta que sintió como si le fuera a resbalar de sus dedos y contuvo la respiración, dispuesta a con un movimiento, ponerle fin a su sufrimiento y a su propia vida.

Pero repentinamente y sin previo aviso, se rompió a llorar, de hacer fuerza sobre sus patas perdiendo el agarre del cuchillo y este cayó al piso haciendo ruidos por el metal de su hoja, Emily se llevó las patas a los ojos y comenzó a llorar desoladamente a lagrima viva, se retractó a último momento porque repentinamente llego a su cabeza un pensamiento que la hizo reflexionar nuevamente sobre su vida: Su o sus futuros hijos o hijas.

Ellos no se merecían algo así, si bien sabe que educarlos, cuidarlos y criarlos como madre soltera no será fácil; debido a que por su rompimiento sabe que no va a contar con Snowball, ella no tiene las agallas y la crueldad como para privarlos a ellos de vivir sin siquiera nacer, no le importa si esos retoños son también responsabilidad de Snowball, ella tratara al menos de encargarse de ellos y cuando nazcan, se asegurara de que sepan lo deleznable que es en el fondo al ser que llamaran por siempre: padre, porque si bien Emily ahora está furiosa con él y seguramente lo odia, eso no cambia el hecho de que él es y será hasta que muera, el padre biológico de sus hijos.

Más tarde.

"Vaya…no me imagino lo que debes de estar sintiendo amiga".-Dijo Sídney mirando a su amiga coneja sentada delante de ella.

Emily decidió ir a visitar a Sídney luego de lo que casi hace en aquel callejón, Sídney de las poquísimas amigas que tiene; y también una de las mejores, en estos momentos, ambas se encuentran en la sala de estar de la veterinaria de la cual es propietaria la dueña de Sídney, la colibrí bicolor se encuentra posada sobre una pequeña rama de árbol hecha artificialmente; la cual tiene el aspecto de una rama de árbol, la cual cuenta con una especie de base como si fuera alguna especie de figurilla y la cual se encuentra encima de uno de los muebles de la sala de estar y fue colocada ahí por su dueño o dueña, para que se sintiera más cómoda. Aprovecho el que su dueño o dueña tuviera que salir para atender un asunto, lo cual también favoreció a Emily, pues si no seguramente no hubiera tenido oportunidad de poder conversar con su pequeña amiga alada.

Emily simplemente miro a su amiga, con una cara de pura tristeza sobre su rostro y sus orejas caídas, ella se encuentra sentada sobre el mueble en el cual ambas se encuentran, con sus piernas traseras extendidas delante de ella, desvió su mirada de su amiga colibrí girando su cabeza hacia derecha y tras hacerlo, se limpió la nariz pasando el canto de su pata delantera izquierda por encima de sus fosas nasales.

"Pero si se una cosa, y esa es que el suicidio no es la solución a tus problemas Emily".-Dijo Sídney mirando a su amiga con compasión.

"…Es solo que…ya no sabía qué hacer".-Dijo Emily mirando hacia al frente sin mirar a su amiga y luego bajo la mirada hacia la superficie del mueble en el cual se encuentra.-"Tienes razón. Lo supe justo antes de que pudiera suicidarme…esa no es la solución…no pienso hacerle algo como eso a mis hijos, no pienso privarlos de la oportunidad de vivir, tendré a estos pequeños y trate de ser la mejor madre posible para ellos".-Dijo poniendo una pata sobre su vientre el cual está mirando y el cual ya se encuentra levemente hinchado, como si tuviera un pequeño bulto en el; producto del embarazo, todo esto mientras miraba a su amiga con una sonrisa honesta sobre su cara y una expresión de tristeza sobre sus ojos.

Esto ocasiono que Sídney dibujara una pequeña sonrisa sobre su pico mientras miraba a su amiga con una mirada igual a la coneja, admirando su determinación, valentía y tenacidad al aceptar el cargo de una gran responsabilidad como lo es ser madre.

"Aun así, no entiendo porque Snowball termino contigo así, por lo que me contaste; no había ningún tipo de problema entre ustedes y en su relación".-Dijo la colibrí, poniendo la punta de algunas de sus plumas primarias debajo de su pico en un gesto pensativo y mirando hacia abajo a la izquierda, complementando ese gesto pensativo.

"No me importa porque lo hizo".-Dijo Emily con una verdadero tono de molestia y enojo en su voz para luego mirar hacia su derecha, lado contrario de en el que se encuentra su amiga.-"Luego de todo lo que me dijo y de todo lo que me acuso de haber hecho no me importa lo que le pase, es más; por mi puede morirse tratando de enfrentarse a ese animal tan peligroso del que habla, si llega a pasar mucho mejor para mi".-Dijo, con su mirada fija sobre la superficie del mueble en el cual se encuentra.

Sídney la miro y escucho con atención ante todo lo que dijo.

"Emily, sé que estas enojada con él, pero no creo que lo estés diciendo enserio, es más; seguramente aun lo amas a pesar de todo lo que él te dijo".-Dijo la colibrí bicolor.

"¡¿Y tú qué sabes?!".-Grito Emily con estallido de furia, girando tan rápido su cuello hacia ella que pudo haberse ganado una torticolis, su estallido y su grito estremecieron a Sídney, haciendo que sintiera como un veloz escalofrió le recorrió el cuerpo, haciendo erizar las plumas de su cuerpo; especialmente las de su espalda y la miro con los ojos abiertos.-"¡Tú nunca has estado en una relación, así que no tienes ni la más mínima idea de por lo que estoy pasando!".-Dijo.

Sídney se quedó callada por unos segundos, provocando un silencio tenso entre ambas el cual duro varios segundos y vio cómo su amiga coneja desviaba su mirada hacia el piso para no verla.

"Tienes razón".-Dijo Sídney mirando hacia el piso con tristeza para posteriormente volver a levantar su mirada y posicionarla sobre su amiga mamífero.-"Pero si se bastante bien una cosa, que te conozco. Si sé que nunca has llegado a amar a nadie, pero enserio dudo que le desees cosas como esas a Snowball".-Dijo.

"¡Pues acéptalo!".-Exclamo Emily, volteando nuevamente a verla.-"¡Enserio le deseo que le pasen esa clase de cosas!, no merece mi amor después de todas las cosas que me dijo".-Dijo, volteando a ver hacia el otro lado con una mirada de molestia sobre su cara.

"Emily por favor no digas esa clase de cosas sin pensar, no sabes los motivos que realmente pudo tener para eso".-Dijo Sídney abriendo sus alas y moviéndolas un poco a manera de gesticular mientras hablaba.

"¡¿Ahora lo estás defendiendo?!".-Pregunto Emily sorprendida, enojada y molesta volteando a ver a su amiga y poniéndose de pie.

"Solo estoy diciendo que tal vez deberíamos preguntarle por qué termino contigo, de seguro debió tener una buena razón para ello ya que como dijiste no había ningún problema entre ustedes 2 cuando lo hizo".-Dijo Sídney.

"Claro que tuvo una buena razón: ¡Él no quiere a nuestros hijos!".-Dijo Emily, primeramente con enojo para luego gritar señalándose a sí misma en la ubicación donde se encuentra su corazón.-"Él lo dejo bastante claro con todo lo que me dijo cuándo le hable de nuestro embarazo".-Dijo dándose media vuelta y mirando hacia abajo.-"No me importa las razones que pudo tener, que se pudra".-Dijo, mientras miraba hacia el piso con enojo y con sus ojos vidriosos, amenazando con soltar lágrimas, algo muy común en la ira.

"Emily, tranquila; escucha, porque no salimos a buscarlo y-".-Emily la interrumpió antes de que pudiera terminar.

"¿Y qué?, ¿hablamos con él?".-Pregunto con su cabeza girada por encima de su hombro mirando a su amiga y luego giro su cuerpo hacia ella, quedando ambas frente a frente a un par de metros de distancia.-"Estas loca, no pienso hablar con él jamás".-Dijo, señalando hacia su derecha con su pata delantera derecha en un gesto.

"Si no lo hacemos nunca sabrás porque hizo lo que hizo".-Dijo Sídney intentando convencerla.

"¡Ya te dije que no me importa las razones que pudo haber tenido!".-Exclamo Emily gritando con furia, cosa la cual hizo que su amiga alada se volviera a estremecer.-"Y eres una j****a estúpida y tonta si crees que él te dará una buena razón para eso, tu no lo conoces como yo, a ese conejo le falta un tornillo, si hablas con él lo único que conseguirás será seguramente nada".-Dijo dando unos cuantos pasos hacia su amiga, acercándosele y haciendo muchos ademanes impetuosos señalando hacia la derecha y terminar dando una señalada hacia el piso.

Las palabras que dijo ocasionaron que Sídney se le quedara viendo perpleja y con el pico ligeramente abierto, no porque sus palabras tuvieran razón porque ese no era el caso; sino porque su amiga la llamo una j****a estúpida y tonta, ella nunca le había hablado de una manera tan grosera; incluso en las ocasiones en las que se encontraba verdaderamente molesta, enojada o frustrada o todas juntas, si bien ese también es el caso en esta ocasión debido a todo lo por lo que Emily está pasando, esa no evita o aminora el dolor que sintió por las fuertes y groseras palabras dichas por su amiga.

Luego de esto se quedó en blanco, no solo por el shock sino porque finalmente se percató que todo lo que está diciendo para tratar de convencer o hacer entrar en razón a Emily; no está funcionando o solo están empeorando el asunto, por lo que decidió quedarse callada con su mirada fija sobre la coneja de pelaje beige. Emily al ver esto; con una mirada de molestia sobre su cara, tras haber dicho lo que tenía que decirle y de dejarla callada, sabía que ya no tenía nada más que hacer ahí, por lo que decidió irse.

"Adiós Sídney".-Dijo a secas por lo molesta que esta con ella, girando su cuerpo hacia la derecha quedando; desde la perspectiva de Sídney, como si estuviera de perfil y después de hacerlo; se bajó de un salto del mueble y se dirigió hacia la puerta para gatos y perros de la puerta principal de la veteranía, saliendo por la misma del lugar con un salto.

Sídney simplemente se quedó ahí en la sala de estar, con la mirada baja, se quedó meditando o pensando sobre algo incierto para nosotros pues no podemos leer su mente y tras hacerlo, dibujo una mirada de determinación sobre su cara, abrió sus alas, comenzó a aletearlas como solo su especie sabe hacerlo y salió del lugar por una ventana abierta de la veterinaria o por la puerta de perros y gatos que uso la coneja, para ir en búsqueda de alguien en específico.

Más tarde, al anochecer.

Jack abrió la puerta de su departamento con sus llaves, giro del picaporte para entrar y tras hacerlo; llevando cargada a Gidget en su brazo libre, abrió la puerta estirando su brazo con un pequeño empuje, una vez dentro, cerró la puerta detrás de él y dejo a Gidget en el suelo.

"Bien, listo, hogar dulce hogar".-Dijo Jack con naturalidad y neutralidad, mirando su departamento, para luego formar una pequeña sonrisa sobre su cara.-"¿Quieres que te sirva algo de comer Gidget?".-Pregunto y aterrizo su mirada sobre su linda pomerana, la cual dejo en el suelo pero al hacerlo, su sonrisa inmediatamente se esfumo al ver el rostro de su querida mascota.

Gidget está mirando hacia el piso con sus cejas en una posición que expresaban absoluta tristeza pero su mirada expresaba una enorme rabia y junto esto; cosa perceptible debido a lo vidriosos que se encuentran sus ojos y a la fuerza de expresión y capacidad de fulminación que estos tienen en estos momentos, Jack sabe que por alguna razón ella se encuentra en estos momentos; emocionalmente devastada. No tiene idea de lo que habrá pasado pues tuvo que salir por las compras que Katie le pidió como favor, lo único que sabe con seguridad es que cuando se fue, Gidget y Max era una pareja feliz en todo el sentido de la palabra, él podía notar que se divertían, disfrutaban de cada minuto de la compañía del otro y se daban abiertamente muestras de afecto, pero al regresar; y pensándolo detenidamente en este preciso momento, el recordó que se habían vuelto más distantes uno del otro.

El resto del tiempo que estuvo en el departamento luego de realizar las compras pedidas por Katie, noto que los 2 trataban; lo máximo de posible, no de entablar ni siquiera cruzar contacto alguno, como mirarse o tocar, cada vez que uno tenía que verse forzado a pasar enfrente o al lado del otro, ellos miraban hacia otro lado, ya sea con tristeza, enojo, furia o haciéndose los ofendidos, para luego pasar, había veces en los que sus costados chocaban de una manera un poco brusca y que para más de uno podría ser tomada como: "Una acción a propósito", debido a que uno de ellos u ambos, no movían lo suficiente hacia un lado pero evitar estos choques, los cuales no eran la gran cosa, pero debido a lo afectados que ambos se encuentran emocionalmente por su rompimiento, esto podría generar una nueva discusión; o peor aun, una pelea entre ambos, lo que afortunadamente, no llego a pasar.

Jack no tiene que ser genio para saber que algo ocurrió entre Gidget y su novio cuando estuvo fuera del departamento, en estos momentos y con esta situación tan especial delante de él; es cuando a Jack realmente le gustaría poder comunicarse verbalmente con Gidget o al menos comunicarse de una manera más sencilla y directa para él, pues como solo depende de las expresiones faciales de Gidget y de su lenguaje corporal, este puede ser malinterpretado o incomprensible para el en ciertas ocasiones, lo cual no le hace nada fácil la tarea de saber los problemas por los cuales está pasando a su amada pomerana.

Gidget por otro lado, se haya un poco aliviada de haber vuelto a su casa, lo último que quiere en estos momentos es ver a Max, incluso no tolera la idea de estar cerca de el en estos momentos y no es de extrañar después la discusión y posterior rompimiento que tuvieron, a estas alturas y a este punto; ella está convencida de no volverá a la casa de Max por un tiempo y ella ya tiene pensado como dejárselo en claro a su dueño, cuando Jack intente tomarla para ir, le ladrara, se esconderá debajo de la cama y se negara terminante a salir o en el peor de los casos, tratara de morderlo, no va realmente a morderlo eso es seguro, lo único que quiere es que por medio del susto y el temor a ganarse una mordida, logre entender la idea.

Luego de ver su rostro y de ver que Gidget no mostro ningún signo de que lo escuchara y respondiera a pregunta, tal como un movimiento con la cabeza o de sus orejas, incluso una mirada, aunque sea la más pequeña e insignificante, Jack volteo a ver hacia la derecha y miro hacia el piso con una mirada un poco triste junto un silencio tenso que se impuso en el ambiente entre ambos.

"…Yo…ya vuelvo".-Dijo Jack sin saber exactamente que decir y fue directo hacia la cocina.

Gidget vio cómo se alejó y desapareció doblando una esquina del interior de la casa para luego regresar su mirada al suelo, en estos momentos ni tiene ni la más mínima ni remota idea de que hacer a continuación, la gran tristeza que está sintiendo en estos momentos nublo por completo su mente y la dejo completamente en blanco, está sintiéndose como si estuviera en medio de un paisaje desértico con un negro cielo nebuloso que cubría por completo la luz solar dejando su entorno en penumbras y junto a esto, como si hubiera vientos lo bastantes fuertes para levantar las molestas partículas de tierra y polvo con las que está hecha la arena. No sabe hacia dónde ir, sabe que tiene que avanzar o dirigirse a algún lado pero la duda y la incertidumbre del desconocido futuro subyugaron su mente, por más que lo intente, no puede ocurrírsele que hacer ahora.

Sintiéndose completamente hueca y vacía en estos momentos, como si fuera un cascaron viviente dejado atrás como si nada y sin tener idea de hacia dónde ir, dirigiré o que hacer, simplemente camino hacia el sofá, se subió a este de un salto, se posiciono encima de uno de los cojines y sin molestarse en esponjarlo con sus patas, se recostó sobre este y puso su cabeza encima de sus patas delanteras las cuales cruzo debajo de su barbilla con una mirada triste, depresiva, sin mostrar ninguna otra clase de sentimiento distinto. Simplemente se quedó ahí, mirando fija e intensamente hacia el piso; sumida en su gran tristeza, casi depresiva, no hizo, pensó, ni dijo absolutamente nada más.

Un par de minutos después, Jack salió de la cocina con un plato para perros lleno de leche a temperatura ambiente, si bien el y Rose ya no le dan leche a Gidget desde que dejo de ser una cachorra, al menos esperaba que eso la animara aunque sea un poco. Camino hacia su querida pomerana con una pequeña sonrisa sobre su cara pero con una mirada de tristeza sobre sus ojos, yendo a un paso lento y tranquilo para no derramar la leche del plato.

"Toma Gidget, eh; te traje un poco de leche".-Dijo Jack y dejo el plato sobre el sofá, justo al lado de ella y enfrente de su cabeza.

Gidget levanto la mirada del piso y miro el plato delante de ella, el cual está hecho de plata, sin borrar la expresión de tristeza y depresión de su rostro ni por un momento, levanto su cabeza, descruzo sus patas delanteras, estiro estas para levantar aunque sea lo suficiente la mitad delantera de su cuerpo y tras hacerlo, estiro su cuello hacia adelante para acercarse al líquido blanco del plato. Cuando su hocico se encontraba a pocos centímetros de distancia, cerró los ojos y comenzó a tomar la leche por medio de pequeñas lamidas como cualquier perro, ella intentaba o al menos esperaba que pudiera disfrutar aunque sea un poco el buen sabor de aquel líquido, pero no fue así, su capacidad de poder sentir algo agradable en estos momentos está siendo impedida por la tristeza que hay sobre ella actualmente.

Aunque realmente no se siente hambrienta o sedienta, su cerebro se encuentra saturado por todo lo vivido hoy, sin darse cuenta termino bebiéndose la mitad de la cantidad de leche que había en su plato, cosa la cual no pudo disfrutar por más que quisiera, a estas alturas; ella está empezando a creer que tal parece que nada la hará sentir algo agradable o reconfortante, aunque sea por un tiempo, tras acabarse la mitad de la leche del plato y sintiendo que su estómago que no es capaz de beber más, volvió recostarse nuevamente en el cojín, recargando su mentón sobre este con sus 2 patas delanteras a ambos lados de su cabeza.

Esto ocasiono que Jack dibujara una mirada y una expresión de decepción sobre su rostro al ver que lo que intento para animarla fue un fracaso sin éxito, sin decir una palabra, miro el plato de Gidget, lo tomo con una mano y lo llevo devuelta a la cocina; para verter la leche sobrante en algún reciente y meterla a la nevera para su preservación y ahorro. Tras esto, salió de la cocina y nuevamente se dirigió a su querida mascota, se le acerco y estando delante de ella; simplemente se limitó a observarla con una expresión de tristeza sobre su rostro, realmente le gustaría poder decírsele algo para hacerla sentir mejor, pero; además de que no sabe exactamente lo que paso cuando tuvo que salir a hacer las compras que Katie le pidió, la tristeza de Gidget es tan grande que está contaminando y corrompiendo la posibilidad de un ambiente cálido, ligero y apacible entorno a ella, además Jack sabe que lo más seguro es que nada de lo que pueda decirle la hará sentir mejor, en esta clase de situaciones; las palabras no significan absolutamente nada para la persona deprimida hasta que está sola se las arregla para poder salir y superar este fuerte y reacio estado de ánimo.

A falta de palabras, Jack simplemente se quedó ahí de pie, mirando a su amada y querida mascota en un prolongado y tenso silencio que domino la habitación y el ambiente entre ambos, hasta que finalmente, algo rompió este tenso silencio; pero lo que Jack y Gidget no esperaron para nada; era lo que estaba a punto de sucederles.

Ambos escucharon ruidos provenientes del picaporte de la puerta, haciendo que ambos voltearan a ver; con Gidget manteniendo su mirada deprimida sobre su cara, un par de segundos después vieron como Rose abrió la puerta del departamento y entro en este, con una expresión de verdadero enojo y molestia sobre su rostro, al pasar al lado de la mesa que usan como comedor; dejo su bolso sobre la superficie de cristal de esta y siguió su camino, yendo directamente y con los ojos puestos fija e intensamente sobre su pomerana de pelaje blanco. Jack, al ver no solo las expresiones faciales sobre el rostro de su esposa y su mirada; sino también de su andar, rápido y cargado de ira y molestia, lo hizo abrir los ojos asustado, ya que sabe o al menos tiene una pequeña idea de lo que está a punto de pasar y decidió tratar de evitarlo.

"No; Rose espera".-Dijo caminando hacia ella con los brazos levemente estirados hacia adelante y las manos abiertas en un ademan que expresaban compasión y ruego, al mismo tiempo que le indicaban a su esposa que por favor se detuviera.

Pero Rose no solo no lo hizo, sino que cuando se topó con su esposo; lo hizo a un lado dándole una fuerte bofetada en el rostro, la cual lo hizo desequilibrarse, tambalearse hacia la derecha y llevarse una mano a su adolorida mejilla mientras le daba la espalda a su esposa, debido al giro que hizo debido a la inercia y al fuerte impacto de la bofetada, dándole vía completamente libre a su esposa para poder acercársele a su querida mascota, cosa la cual ella hizo sin dudar. Gidget se encogió en su cojín, aplano sus orejas y miro con temor a su dueña, al ver como esta se le acercaba atemorizante y amenazadoramente, repentinamente; una fuerte escalofrió de terror le recorrió la columna vertebral haciendo temblar al resto de su cuerpo y erizándole el pelaje, también sintió repentinamente la sensación y el deseo de echarse a correr para escapar de un gran peligro, sensación o deseo la cual ella no dudo en obedecer, rápidamente se levantó del cojín y corrió por encima del mismo para bajar del sofá hacia el piso por medio de un salto, pero antes de que pudiera saltar, su dueña logro interceptarla, la tomo del torso con ambas manos y la levanto en el aire.

Gidget inmediatamente comenzó a retorcerse y a moverse locamente de cualquier manera con total desesperación y angustia al percatarse de esto, intentando por cualquier medio; librarse del amedrentador agarre de su dueña, pero desgraciadamente; todo ese esfuerzo desesperado fue en vano. Rose agarro con firmeza a la pomerana blanca, abriendo un poco sus labios; mostrando sus blancos dientes los cuales está apretando con enojo mientras gruñe, tanto por el esfuerzo de sujetar a Gidget como por la molestia que le produce el hecho de que este moviendo tanto, molestia con la cual también está mirando a la pomerana en estos momentos, tras finalmente lograr agarrarla mejor; pues Gidget hizo un esfuerzo glorioso por liberarse como si fuera un pez fuera del agua, Rose hizo un movimiento girando un poco su cintura hacia la izquierda y estampo a Gidget de espaldas contra la pared más cercana.

Cosa la cual le dolió a la pomerana y no teniendo suficiente; mientras la tenía contra la pared usando uno de sus antebrazos sobre el cuello de Gidget, con su mano libre, Rose comenzó a abofetearla fuerte y rápidamente en ambas mejillas, haciendo que Gidget comenzara a gritar del dolor pero Rose solo escuchaba chillidos por parte de ella. Jack volteo y miro por encima de su hombro izquierdo al escuchar los ruidos producidos por los golpes de Rose y los chillidos de Gidget, encontrándose con la atroz escena de maltratado animal, cosa la cual lo hizo preocuparse sumamente y sin dudarlo, quito su mano de su mejilla y se acercó rápidamente hacia ellas, intentando alejar a su esposa de Gidget para que esta pudiera escapar, si bien la caída al piso le dolerá, seguramente es preferible eso a sufrir una tunda furiosa por parte de Rose.

"¡Rose no!, ¡detente!".-Dijo Jack con preocupación, poniendo sus manos sobre los hombros de su esposa y jalando de ella para intentar alejarla de Gidget mientras ella abofeteaba a la pomerana sin clemencia ni descanso.

Con tal de quitarse a su esposo de encima y para que dejara de intentar intervenir, sin quitar su antebrazo del cuello de Gidget, Rose hizo que su cuerpo diera una sacudida hacia atrás con un movimiento brusco y agresivo el cual alejo las manos de su esposo de sus hombros, hizo un rápido y brusco giro hacia su flanco izquierdo y logro conectar otra bofetada sobre el rostro de su esposo, esta vez usando la muñeca de su mano en vez de su palma debido a la posición en la que se encuentra.

El golpe nuevamente ocasiono que su esposo se desequilibrara, pegara un pequeño grito de dolor y retrocediera varios pasos haciendo que su espalda baja hiciera contacto con un sofá que tiene detrás suyo, del cual Jack se apoyó poniendo su mano derecha sobre el respaldo y se llevó su otra mano a la boca con los ojos cerrados en una expresión de dolor. Libre finalmente de la intervención de su esposo; al menos por el momento, Rose regreso su atención a la pomerana blanca, la cual aún tiene sometida contra la pared y tras hacerlo, siguió arremetiendo contra ella a base de bofetadas, poco le importaba la expresión de suma tristeza, depresión y dolor sobre el rostro de la pomerana blanca, así como sus ojos vidriosos inundados de lágrimas de dolor; tanto físico como emocional.

"¿Qué rayos creías que estabas haciendo, ¡eh!?, ¡¿En qué demonios pensabas, cuál es tu maldito problema?!, ¡te dije claramente que no volverías a tener ninguno tipo de contacto con ese estúpido animal rastrero!, ¡Y TU ME DESOBEDECISTE!".-Dijo Rose mirando fijamente a Gidget a los ojos con una mirada que echaba fuego de la ira y siguiendo abofeteando a la pobre de Gidget.

Quien chillaba, gimoteaba y gritaba de dolor mirando a su dueña con total impotencia; como si fuera una niña pequeña, completamente acorralada ante un monstruo vestido como ser humano, cosa la cual Rose de alguna manera logro ignorar, importándole poco o en absoluto el dolor y las cosas por las cuales está pasando Gidget en estos momentos. Finalmente dejo de golpearla por el momento, la presiono un poco contra la pared usando su antebrazo; no ejerciendo la suficiente presión para hacerla sentir asfixia, y se encontró mirándola fijamente a los ojos, de los cuales se le escaparon un par de lágrimas a la pomerana blanca, las cuales se deslizaron y empaparon el pelaje de sus mejillas.

"Ya me entere Gidget, sé que tú y Jack salen del departamento cuando no estoy para ir a ver a ese asqueroso perro de cuarta y a su dueña para que puedas pasar tiempo con él, y usaron lo de la escuela para perros como pretexto para que yo no me enterara ni sospechara de nada, ¡¿no es así?!".-Dijo Rose con total enojo y molestia.

Como Gidget no puede responderle; o más bien si puede pero no entendería lo que le dijera, mantuvo su hocico cerrado y simplemente se limitó a mirar a su dueña con tristeza, dolor, depresión y temor mientras comenzaba a temblar, temía que al no responderle, Rose se enfureciera más y volviera a golpearla.

"Rose ¿pero qué estás diciendo?".-Dijo Jack con confusión mientras se enderezaba luego de la bofetada de su esposa, fingió convincente confusión para que engañar a Rose y hacerla pensar que no tenía ni idea de lo que esta hablando.

"No te hagas el inocente conmigo Jack".-Dijo Rose volteando a ver sobre su hombro izquierdo sin quitar su antebrazo del cuello de su pomerana.-"Ya hable con varios de nuestros vecinos y todos me aseguraron que más de una vez te han visto salir del departamento con Gidget, también hice lo mismo en el edificio de departamentos de a lado y ellos han visto cómo has llegado, tocado y entrado en el departamento en el cual vive la chica que es la dueña de ese asqueroso y rastrero perro".-Dijo mirándola fijamente y con enojo.

"Eso no quiere decir nada Rose, estas exagerando, solo relájate y hablemos de esto".-Dijo Jack, aun intento engañarla.

Rose frunció aún más el ceño con enojo, regreso su mirada a Gidget por un momento y tan rápido como el viento; le asesto un fuerte amansa-locos en un lado de su cabeza, el cual, combinado con el fuerte chillido que Gidget dejo escapar a causa del dolor, hizo que Jack abriera los ojos completamente sorprendido, ya que nunca se esperó ver venir eso.

"Sigue mintiéndome Jack, y Gidget la pasara todavía peor a causa de eso".-Dijo Rose amenazadoramente mientras volvía mirar sobre su hombro para ver a su esposo directamente a los ojos.-"Ahora respóndeme, ¿han estado yendo a ese departamento?".-Pregunto, mirándolo con una mirada intensa e inquisitiva.

Jack simplemente se le quedo viendo y parpadeo 3 veces, meditando que decirle, tuvo mucho cuidado de no bajar o desviar la mirada pues Rose podría interpretar ese gesto de una manera muy negativa y volver a golpear a Gidget, hubo un silencio tenso y pesado que duro varios segundos hasta romperse con Jack respondiéndole a su esposa.

"No".-Dijo seca y naturalmente sin quitar su mirada de su esposa y relajando un poco sus hombros, fingiendo un gesto físico de liberación que esperaba; engañara a su esposa, cosa la cual lamentablemente no fue así.

Rose apretó la mandíbula por la ira y dejo escapar un breve pero considerablemente sonoro suspiro de molestia por su nariz, y girando su cabeza en un movimiento sincronizado con su brazo, conecto un fuerte manotazo en la cabeza de Gidget que la hizo chillar, y se preocupó, y angustio todavía más por el bienestar de su querida mascota.

"¡¿Estuvieron en ese departamento?!".-Pregunto Rose mirando nuevamente a su esposo, esta vez grito aquella pregunta.

Jack, esta vez más inquieto, intranquilo e invadido por su preocupación, miedo y angustia coloco su mirada sobre los preciosos azules de su querida mascota y logro percibir; en la mirada triste, deprimida y asustada de Gidget, una pizca de ruego; pero no ruego para que le dijera la verdad a Rose, sino ruego de que no hablara, la razón que Gidget pueda tener para eso es desconocida. Entonces Jack volvió a dirigirse a su esposa.

"No, nunca hemos estado en ese departamento".-Dijo sin rodeos y con sus brazos caídos a ambos lados de su cuerpo.

Esto ocasiono que nuevamente, Rose girara sobre uno de sus flancos y arremetiera contra Gidget por medio de un fuerte golpe, ya harta de todas aquellas mentiras, Rose alejo un poco su antebrazo del cuello de Gidget pero cuando lo aparto lo suficiente, la tomo del mismo con su mano izquierda a lo cual inmediatamente se sumó su otra mano para afianzar su agarre y Gidget no pudiera escaparse. Rose finalmente la despego de la pared, giro hacia su izquierda y comenzó a caminar hacia la mesa que usan como comedor, con Gidget pataleando con sus patas traseras sin cesar y arañando sus manos con sus patas delanteras; en un intento desesperado y angustiante de liberarse que no surtía efecto alguno, cuando Rose paso al lado de su esposo usa la cabeza movió a Gidget hacia la izquierda con un movimiento impetuoso y brusco, el cual acabo haciendo que Gidget y Jack se dieran un fuerte cabezazo, el cual fue provocado con toda la intención por Rose.

Dicho cabezazo hizo que Jack nuevamente volviera a desequilibrarse por el fuerte golpe, se apoyó del respaldo del sofá con una mano y se llevó la otra a su cabeza, al área o zona donde recibió el golpe y empezó a lidiar con el dolor que este le produjo, haciendo gestos y dejando escapar quejidos de sus labios, Rose hizo aquello para; tomando en cuenta las ocasiones anteriores en las que lo intento, evitar su intervención en todo esto. Rose llevo a Gidget hasta la mesa, el cabezazo que hizo que ella y Jack se dieran la aturdió un poco y por lo tanto no se está resistiendo con la misma ferocidad e insistencia que antes; aunque sigue resistiéndose, pero menos en comparación. Una vez que la mesa se encontraba delante de ella, Rose encorvo su espalda, se inclinó hacia adelante y puso a Gidget de espaldas contra la superficie de esta sin soltar su garganta con sus manos.

Gidget; ahora contra la mesa y costándole, tanto respirar como mantener su boca humedecida con su saliva por las opresivas manos de su dueña, siguió forcejeando y pataleando con sus patas traseras, intento alcanzar el torso de Rose y tratar de darle la pata más fuerte que pudiera darle; aunque no fuera la gran cosa intentaría absolutamente de todo con tal de librarse de su agarre, incluso la simple idea de un arañazo con las garras de sus patas traseras la reconfortaban un poco, pero por desgracia para ella; el torso de Rose se encuentra lo suficientemente alejado de sus patas traseras para no poder recibir algún tipo de daño por parte de la pomerana. Mirándola con auténtica molestia y odio en su mirada, Rose apretó un poco la fuerza y por ende; la presión sobre el cuello de Gidget, haciéndole todavía más difícil respirar y sobre el rostro de la pomerana, se dibujó una expresión de claro dolor y sus ojos se desviaron hacia el entretecho sobre ella, la presión del agarre de Rose han comenzado a arrebatarle un poco de sus fuerzas y sus energías.

Tras esto, Rose soltó y alejo su mano izquierda del cuello de su mascota, solo para estirar su brazo en aquella dirección, tomar una botella de vidrio medio llena de agua mineral y romper la base de esta con un rudo, agresivo y violento movimiento contra el borde de la mesa, haciendo que varios pedazos diminutos del cristal terminaran esparcidos por el piso al lado de los pies de la mujer junto con el líquido incoloro que estaba dentro de la botella y el cual empapo la alfombra persa hecha de melena de becerro de color blanco como la nieve. Tras romper haber roto la botella, Jack giro su cabeza y miro hacia su esposa, solo para horrorizarse un segundo después al ver a su mujer con aquella botella rota; convertida ahora en un arma peligrosa en su mano izquierda y mirando hacia su esposo con aquella mirada cargada de odio y molestia sobre su rostro.

"Dime la verdad Jack".-Dijo Rose y sin alejar su mirada de su esposo fue acercando las puntas afiladas de la parte rota de la botella al cuerpo de Gidget, cosa que ocasiono que la pomerana abriera los ojos completamente aterrada al percatarse de esto al igual que su amoroso y comprensible dueño.

"No Rose espera-".-Dijo Jack estirando un poco sus brazos en un ademan que le pedía que no lo hiciera pero fue tarde y a la vez ocasiono que se interrumpiera, pues Rose comenzó a deslizar lentamente una de las puntas de cristal de la botella rota sobre el costado derecho del torso de Gidget; comenzando a surgir junto a esto una herida sangrante que sobresalta por su fuerte color en contraste con el brillante y hermoso pelaje color blanco de Gidget.

Gidget dejó escapar un gran grito repleto de puro dolor al sentir como la afilada punta de la botella cortaba la piel de su cuerpo y comenzó a patalear salvajemente, incluso podría decirse que con más ferocidad que antes, como si su vida dependiera de ello; lo cual a estas altura parece algo razonable pues Rose está comenzando a hacerle verdadero daño, si bien Jack solo pudo escuchar fuertes chillidos y ruidos que provenían de su querida mascota como interpretación humana a sus gritos; la feroz resistencia que imponía combinada a la expresión de angustia, desesperación y dolor del rostro de la pequeña pomerana fueron suficiente para que decidiera decirle la verdad a su esposa; la cual, con cada segundo que pasaba sin recibir respuesta de su esposo seguía deslizando la punta de cristal de lo botella sobre el cuerpo de Gidget.

"¡Esta bien; está bien!, te diré la verdad Rose; solo, deja de lastimar a Gidget, por favor".-Dijo Jack con miedo, preocupación, angustia y un poco de súplica mientras miraba a su esposa a los ojos.

Esta pareció escucharlo, por lo que dejo de cortar la piel de su mascota con aquella botella y miro fija, detenida e intensamente a su marido a los ojos, sin despegar la punta afilada de cristal de la botella; del cuerpo de la pomerana blanca. Cuando se detuvo, Gidget abrió los ojos, dejo de gritar y sollozar y con lágrimas brotando de sus ojos, las cuales empapaban el pelaje de sus mejillas; giro su cabeza hacia la derecha y miro a Jack a los ojos, con una mirada de tristeza, dolor y súplica. Al ver que se detuvo y tras mirar por un momento a su amada mascota a los ojos, Jack bajo la mirada hacia sus propias manos, jugo nerviosamente con sus dedos por unos segundos y luego levanto su mirada para encontrarse con los ojos llenos de odio, molestia y rabia de Rose.

"Es cierto. Tienes razón, hemos ido a ese departamento y también tenías razón sobre la escuela para perros, no hemos ido ni a una sola de las clases, lo usábamos como excusa para que no sospecharas nada".-Dijo Jack, con sinceridad, pena y algo de temor, pues sabe que no se lo va a tomar bien y no podía estar más en lo cierto.

"¡Lo sabía!, ¡lo sabía!".-Exclamo Rose, gritando con fuerza y con una voz completamente cargada de ira, rabia, odio y molestia, su enojo hacia su esposo ahora fue que tanto que con un solo movimiento libero a Gidget; enderezando su espalda y camino hacia su esposo, en el trayecto soltó la botella rota y Gidget aprovecho esto para recuperar un poco de oxigeno mediante jadeos e inhalaciones, con una de sus patas delanteras puesta encima de su tráquea.-"Eres un maldito desgraciado, infeliz, cobarde ¡y un judas traidor!".-Dijo con enojo mientras se acercaba a su esposo, señalándolo acusatoriamente con el dedo índice de su mano derecha y una vez delante de él; lo empujo con fuerza hacia adelante, haciendo que Jack perdiera el equilibrio, su torso pasó por encima del respaldo del sofá y cayó sobre este.

Tras recuperar el suficiente aliento, Gidget miro asustada hacia la izquierda, vio a su aterrante dueña parada a un metro de distancia de la parte trasera del sofá, respirando de una distinguida manera enojada, con sus puños cerrados y los músculos de sus brazos tensos y mirando las piernas de su esposo sobresaliendo por encima del respaldo del sofá, llena de pánico, pavor, angustia, desesperación y ansiedad, Gidget inmediatamente salto hacia una de las sillas ubicadas alrededor de la mesa sobre la que se encuentra, tras caer sobre dicho asiento volvió a dar un salto hacia el suelo y una vez que cayó encima de este, se echó a correr lo más rápido que sus 4 patas le permitieran, poco le importaba que le dolerían; esto se debe a que las emociones que vivió con las abusos de Rose fueron tan fuertes e intensas que le está doliendo el cuerpo, lo único que le importaba era ponerse a salvo, tanto era así que ni siquiera se molestó en tratar de ayudar a Jack, solo corrió hacia la alcoba de Jack y Rose, se metió debajo de la cama, pego su cuerpo enroscado a manera de bola lo máximo posible a la pared con la cual está haciendo contacto la parte trasera; tanto del colchón como la cama, asegurándose de mantenerse lo más centrada posible para que Rose no pudiera alcanzarla si trataba de hacerle daño nuevamente y una vez ahí, miro erráticamente hacia los tres lados de la cama; adelante y a los lados, mientras respiraba de manera entrecortada y jadeando, temerosa de que los pies de Rose fueran a aparecer en cualquier momento en su campo visual.

"¡¿Cómo te diablos te atreves a llevar a Gidget con ese horroroso animal rastrero de clase media, eh?!".-Pregunto Rose a Jack, gritando fuertemente y con enojo.

"Con un demonio; ¡ella lo ama Rose!".-Dijo Jack, oficialmente enojado y molesto por la tan cerrada mentalidad y postura de su esposa, levanto parte de su torso y su cabeza, usando sus codos como punto de apoyo para esto.

"¡No!. Gidget no puede amar a un perro asqueroso que es de una clase social más baja que la de ella, eso no lo permitiré jamás; primero muerta".-Dijo Rose con verdadero enojo y molestia.

"¿Entonces dices que prefieres que haga lo que tú quieres, a verla feliz?".-Pregunto Jack con enojo y molestia, mientras giraba su cuerpo 180 grados estando recostado sobre el sofá tras haber sido tirado a él por su esposa y poniéndose de pie, sin quitarle la mirada de encima a ella.

"Ella ya es feliz".-Dijo Rose, aun enojada y molesta.

"No, ella no lo es, lo estaba hasta que tú decidiste intervenir en todo esto y comenzaste a golpearla, ¿Qué no ves que lo único que haces es hacerla sentir peor?".-Dijo Jack girando su cuerpo en dirección a ella y haciendo un gesto con la mano hacia una pared ubicada a su izquierda, del otro de la cual; se encuentra la alcoba del matrimonio.

"Sera mejor que se vaya acostumbrado, porque no dejare de hacerlo hasta que se haya olvidado por completo de ese perro".-Dijo Rose.

Esto ocasiono que Jack abriera los ojos sorprendido y atónito, la manera tan abierta e incívica y sin escrúpulos con la su esposa dijo esas últimas palabras, hizo que la idea de lo que él creía era su esposa en su cerebro; se desmorona y desplomara como una construcción en ruinas, apenas sostenida a pedazos por sus restos; pero estos terminaron cediendo al final, la mujer que tenía delante de él; ya era no era su esposa, ni la mujer de la cual él se había enamorado hacia años, ya ni siquiera la reconoce, ni tiene ni idea de quién es, es como si estuviera delante de un completo extraño, y finalmente pudo darse cuenta, ya que su compasión, tolerancia y amor hacia ella le negaban a aceptarlo; que su mujer tiene un grave problema, un problema de tipo psicológico, ya está empezando a percibirla como si estuviera literalmente loca o aunque sea un poco loca. Jack simplemente se quedó en silencio luego de eso, mirando a aquella mujer en silencio, con la boca ligeramente abierta y teniendo sus parpadeos y movimientos oculares como su única señal de vida inteligente en su ser.

Al ver esto, Rose dio por sentado que ella acabo ganando esta discusión y como si fuera una rendición de guerra o de clase bélica, quiso poner los términos finales para cerrar esto con broche de oro.

"Muy bien, esto será lo que va a pasar de ahora en adelante".-Dijo, de una manera como si lo estuviera exigiendo, sintiéndose la reina de todo el mundo o todo el universo y señalando hacia el piso con su dedo índice.-"A partir de mañana, Gidget ira a la escuela de perros sin falta, no me importa si está enferma o al borde de la muerte; ella ira sí o sí. Y será mejor que empieces a buscar un empleo si quieres que tengamos de comer Jack, pues voy a llamar en este instante para renunciar a mi empleo; para estar aquí y cuidar de Gidget".-Dijo.

"…¿Qué?".-Pregunto Jack, saliendo del trance en el cual estaba; sumido en el por sus pensamientos mirando a su esposa, la cual se dio media vuelta y se acercó a su bolsa para tomar su teléfono celular y hacer la promesa que acaba de declarar, con Jack mirándola perplejo y atónito, no pudiendo creer que está dispuesta a echar tantas cosas por la borda solo para que Gidget no pueda acercarse a Max.

"Lo que escuchaste".-Dijo Rose con su celular en la mano y mirando a su esposo, para luego fijar su mirada en el aparato electrónico inteligente que tiene en la mano y comenzar a marcar el número de su trabajo.

Todo lo esto que está ocurriendo, a una manera tan veloz; saturo por completo el cerebro de Jack, apagando el lado racional de su cerebro, su mente se quedó completamente en blanco, no sabe que decir, pensar o hacer, por lo que termino ahí de pie, estático, inmóvil, como si fuera un alguien paralizado por el miedo, solo mirando el piso con toda la duda y la confusión del mundo sobre él mientras movía sus ojos, forzando a su cerebro que a formara una idea; cualquiera, la que fuera, sin éxito alguno.

Mientras tanto, debajo de la cama de Jack y Rose, Gidget se encuentra llorando y sollozando desoladamente y con fuerza, con sus patas delanteras cruzadas delante de sus ojos como si fueran una almohada, vertiendo y secando todas sus lágrimas en el pelaje de estas, llorando no solo por el dolor físico que está sintiendo, sino por el dolor psicológico y emocional de considerable tamaño con el cual está cargando actualmente. Todo lo que le hizo su dueña recientemente, uno de los seres vivientes que más amaba en este mundo, y la cual la cuido con amor y cariño por años, combinado a su tristeza, desolación y dolor por su rompimiento con Max, no sería de extrañar que llorara hasta que no pudiera más, es casi imposible ponerse en su pellejo y en todo lo que está sintiendo en estos momentos, el dia de hoy se tornó completamente inmisericorde para ella y le dio lo que buscaba; no volveré a ver a Max por el momento, pero por nada en el mundo quería que fuera de la manera como acaba de ocurrir en su hogar, el dia de hoy.

No hay aclaraciones ni explicaciones esta vez.

Eso ha sido todo por esta vez. Dejen sus reviews, dudas y preguntas. Recomienden mi historia si les gusta. Agradecería que lo hicieran con sus amigos y en Wattpad si es que cuentan con una cuenta ahí. Eso me ayudaría y motivaría mucho para seguir escribiendo, y nos vemos la próxima.