Holaaa, como dije aquí esta el siguiente capi, gracias a todos por los reviees, son una gran alegria for me, enmm a lo mejor el capi es un poco corto, pero entre el sabado y domigo subiré el proximo capi. Enfin. les dejo con la lectura.
ciaoo
14- Cuenta atrás:
Podía quedarme horas en ese lugar, mirándome en el reflejo del espejo. Lucía hermosa la verdad, nadie lo podía negar. Sabía que aquellos tonos habían sido hechos solo para mi, solo para la boda que se celebraría dentro de pocas semanas. Sentí que el estómago se me revolvía dentro de las tripas. Trague saliva cuando mi prometido entro a la habitación y me contempló con cierta admiración. Desde ese día de mi actuasión se había vuelto mucho más atento y casi no me dejaba estar tiempo sola. Quería estarlo por la noche, ya que sabía que mi ladrón aparecería por cualquier momento. Tenía fe de que sus labios saliera el te quiero que esperaba, así ese vestido podría ser lucido para otra novia o en mi cuerpo pero esperando en el altar por otro hombre.
Suspiré cuando sentí los labios de el sobre mi cuello, sus manos se colocaron a cada lado de mi cintura y contemplé en su ojos que había algo extraño.
- ¿Estás segura de que quieres casarte tan tarde?- preguntó con suavidad. Yo no dije nada- ¿No te gustaría volver con tus pasientes más pronto y ver a tus amigos en Japón?
Aquella oferta me tentaba, pero quería esperar... un poco más... solo unos días más.
Todo estaba resultando demasiado difícil desde aquel día. Las puertas de la mansión estaban llenas de vigilantes, más cuando lograba pasar Sakura no se encontraba en su habitación. La información que había estado buscando era muy poca para destrozar a ese tipo, aunque Mateo fuera exelente informático todas las redes estaban colapsadas y de ahí no podían darnos más información de la que ya teníamos. Cada día que pasaba la sangre me iba hirviendo cada vez más. Según lo que había averiguado el apellido Hatake era conocido por una gran empresa de tejidos para bodas, y el único hijo era el eslabón importante para que el negocio familiar fuera cada vez mejor.
- ¿Hace cuanto fue que ocurrió?-le pregunté a mi compañero mientras miraba con cierta tristeza una foto en internet. Sabía muy bien quien era la mujer de la foto y no podía evitar querer hacerle más daño a aquel hombre.
- No más que un año...- contestó con la voz cadente- Amigo... porfavor destruyelo- me pidió con los ojos brilloso.
- ¿Acaso lo dudas?- el sonrió complacido.
Volví a fijar la mirada a la pantalla y el rostro de esa bella mujer me destrozó por todo. No quería que mi novia, el amor de mi vida sufriera tanto como esa pobre muchacha. Ahora comprendía porque el apellido Hatake enfriaba la sangre a todas las personas humildes de la Isla. Ese hombre no tenía dignidad... en absoluta. Y alguien tenía que destruirlo.
Le esperé dos noches más, dispuesta a escaparme con el, que me robara los besos e incluso algo mucho peor que solo los besos. No quería hacerle daño a mi prometido pero desde hacía mucho tiempo yo no le era del todo fiel. En mi mente solo habitaba su nombre... y con las últimas visitas no solo en mi mente... sino en todo mi cuerpo. Desé que apareciera y me besara.
Dejé caer una lágrima melancólica y me dirigí a cerrar las puertas de la terraza, cuando estaba apunto de trancarlas su cabello apareció seguido de su hermoso cuerpo. Venía todo sudado, cansado pero con una sonrisa de paz al ver mi rostro. No me contuve ni un minuto más y me lancé a sus brazos. Este no me beso, simplemente me acurrucó entre su fuerte pecho y sin separarse de mi me acompañó a la cama. Me acosté y el se sentó al lado de mi, comenzó a acariciarme con mucha dulzura el cabello, la mejilla... y susurró alguna nana pero ninguna vez posó sus labios sobre los míos. Aquello era raro en el, pero cada pequeño roce era tan tierno y dulce... cerré los ojos y juraría que antes de dormirme escuché algo...
- ...te salvare...
Entre la nube de mi mente intenté encontrarle significado a sus palabras pero el sueño me ganó. Cerré los ojos hasta quedarme tan profunda como un niño pequeño.
Había logrado salir sola por la calle y tenía sobre mi puestas más de una mirada, de mujeres jóvenes con ojos tristes. Observé más de una intentona a decirme algo pero ninguna de ellas se atrevía. Me podía sentir enojada pero había en el aire como algo de comprensión y mucha lástima.
Cuando estaba apunto de entrar a la mansión una voz dulce y tranquila me llamó. Una mujer de cabellos rubios, ojos claros y piel morenita estaba escondida entre los matorrales, me volvió a llamar y sin dudarlo me acerqué a ella.
- No te cases...- me aconsejó- el señor no es bueno.. yo
Quería decirme algo más pero una voz turbia y fuerte llamó a la joven. Esta sobresaltada salió corriendo dejándome totalmente sola en los matorrales.
Me quedé un rato ahí pensando lo que había escuchado pero una mano me sacó de ahí y me encontré los ojos oscuros de Kakashi sobre mi.
- No aguanto más.
Estaba sentado en el ordenador escribiendole una carta a Hinata para comentarle las novedades, cuando de golpe entró Mateo derribando la puerta y terriblemente exasperado. Yo le miré turbado y antes de que pudiera decir nada este lanzó una hoja del periódico en la mesa... en letras grandes había algo que me dejó helado.
"EL JOVEN KAKASHI HATAKE EL PRÓXIMO DÍA 14 CONTRAERA NUPCIAS CON SU JOVEN Y BELLA PROMETIDA."
Solo faltaban dos días...
¿y bien?¿lo continuo?
