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Cap.XIV Rebelión

Las luces de neón, carteles luminosos y el incremento de transeúntes por las concéntricas calles de ERON eran signos inequívocos de la reciente actividad nocturna que despertaba como cada día, sin ser la excepción. Los escasos rayos de los soles de X Gundam despedían el día laboral para dar la bienvenida a la noche desenfrenada a sus habitantes nocturnos.

Noche que podría ser como cualquier otra noche normal en ERON pero pronto habría algo que alteraría esa normalidad cotidiana y atrayente.

-Es esta noche – aseguró uno de los tantos Darkers y Pets que se habían concentrado esa noche en el perímetro de los suburbios.

-Está todo listo. Los demás esperan la señal para irse movilizando – contestó otro.

-El objetivo está vigilado, la gran mayoría de ellos se encuentra en su interior, aún no han abandonado su puesto de trabajo – informó un tercero.

-Así es, aunque los principales responsables no se encuentran allí, puede que el segundo en mando se encuentre en las instalaciones – comentó el segundo.

-Es una lástima, pero aún así el golpe será un éxito, aún así habrá que comprobar su presencia allí, de todas maneras ya no podemos esperar más a la supuesta ayuda que nos prometieron, tienen que pagar por lo que están haciendo y lo harán hoy – decretó en que parecía estar al mando del grupo.

-Solo, los grupos encargados de los objetivos dos y tres ya están listos – informó el tercero de nuevo.

-Que se centren en el objetivo dos, el ataque a la Oficina Monetaria es primordial, tenemos que cortar todo los posibles caminos de suministros de los Blondies. Asegúrense de desvalijar el banco. El Grupo tres será simplemente una mera distracción. Que piensen que son el objetivo principal.

-Listos Solo-sama!! – gritaron a coro.

-Que comience el espectáculo – vociferó Solo.

Tres grupos bastante numeroso aunque deficientemente equipados a comparación con el Cuerpo de Seguridad de los Blondies, se dirigían a los tres puntos estratégicos de la ciudad sin llamar demasiado la atención. En apenas veinte minutos, el caos se desató.

Los primeros disturbios se originaron en el Sector comercial de los Blondies, decenas de Pets semi armados irrumpieron en los comercios estrictamente para o por Blondies para atacarlos y desvalijarlos, llevándose por delante a cuanto Blondie pudieran. Las alarmas saltan en todo ERON.

La Patrulla de Seguridad se dirigió a la zona de conflicto, volcado allí casi su totalidad de efectivos sin sospechar la magnitud de la revuelta.

En otro punto de la ciudad, no muy alejado de la zona conflictiva, un segundo foco de insurrectos se revela atacando la Oficina Monetaria, accediendo a ella tras una breve pero contundente refriega. Viéndose imposibilitados y sin poder hacer nada, los trabajadores de dichas oficinas, Freepets en su mayoría, vieron como gran parte del capital Blondie es expoliado por Pets y Darkers enfurecidos y dispuestos a todo.

Al mismo tiempo, con escasos minutos de diferencia, el grupo encargado del primer objetivo, intenta hacerse paso en el punto neurálgico de la ciudad, NOVA.

Cerca de uno de los puntos en conflicto.

-Asato-sama¿Dónde se encuentra? – preguntó preocupado Treize vía video llamada desde el coche, se encontraba cerca del sector comercial, siendo involuntariamente espectador del caos que se estaba formando.

-Treize¡Dark y yo estamos a punto de salir de NOVA, nos están atacando!¿Qué demonios ocurre?!

-No estoy seguro Asato-sama, parece ser que los Pets al fin se están sublevando, NOVA no es único punto de ataque, me encuentro cerca del Sector L8 y están atacando los comercios.

-Es el plan organizado de los Darkers!! – exclamó sorprendido Dark interrumpiendo momentáneamente la conversación. Dark parecía contrariado y preocupados – el día del ataque estaba programado para dentro de diez días. ¡No ahora! Mi aportación al plan no está listo¡¡maldición!! Estos cabezotas insensatos Pets, arghh. No saldrá bien...

-¿Qué más tienen planeado? – preguntó preocupado Treize

-Debe de estar sucediendo un tercer ataque en la Oficina Monetaria... quieren apoderarse de los recursos de créditos monetarios, sin créditos, los Blondies están perdidos. Lamento decirlo Max pero es así, no sabéis vivir sin vuestros lujos y opulencias – se disculpó viendo a su recién colega Blondie.

-No te disculpes, tienes razón, pero no por ello lograrán hacerse con el poder, hay otros métodos que...

-Por eso he dicho que no funcionaria..., una de las partes fundamentales era que yo pudiera hacerme con el control interno de NOVA, neutralizar a ZERO sin él, la rebelión sería más efectiva – aseguró Dark.

-Asato-sama, Dark, deben salir cuanto antes de NOVA, tengo un mal presentimiento.

-Tienes razón Treize – dijo Dark - ¿Puedes acercarte un poco al grupo de Pets que está atacando el Sector L8?.

-Supongo que sí. ¿Por qué?.

-Hay que detener el ataque como sea, de seguir así solo conseguirán que aumenten sus bajas, con este procedimiento el plan no será efectivo.

-No creo que le hagan mucho caso a Treize, Dark, puede que le respeten los Darkers, Solo y sus mas allegados nos conocen y saben que participación tenemos en este enfrentamiento, pero los demás... no pienso arriesgar a Treize, muchos saben que trabaja para mi, puede ser peligroso.

-No importa Asato-sama- contestó el ex Pet.

-No Treize, Max tiene razón, dudo que Solo esté en el Sector L8, ese ataque es solo un señuelo, ese grupo tiene que estar liderado por algún subalterno de Solo, no te harían caso, debo de ir yo.

-Pues debe de darse prisa, las cosas se están poniendo feas, intentaré tranquilizarlas un poco aunque dudo que de resultado. Dense prisa y salgan ya de NOVA.

-Tranquilo Treize, en unos minutos estaremos allí. Treize...

-Sí, Asato-sama?

-Haz que refuercen la seguridad en la Mansión, que no salga ni entre nadie hasta que no regresemos.

-No se preocupe, avisé nada más empezar los disturbios.

-Buen trabajo Treize, nos vemos en unos minutos, ten cuidado – se despidió Max cortando la video llamada.

A unas calles de distancia.

-Pero que demon... – exclamó Yuma una vez que se había adentrado dentro del Sector L8 sin percatarse de la situación hasta que fue demasiado tarde.

-Mierda!... mierda! Ahora no...

Intentó desviarse por una calle paralela a la Gran Avenida Comercial con su vehículo aeromotor pero un grupo de Darkers lo detectó y lo reconoció en seguida, como uno de los Blondies más influyentes de ERON. No tenían pruebas concluyentes contra él pero si numerosos rumores no muy favorecedores a su persona.

-Allí – gritó uno de los Darkers que estaba destrozado el escaparate de una de las Boutiques de Lujo – Es ese Blondie... uno de los cabezas de NOVA¡¡a por él!! – instó a sus compañeros.

Yuma, aceleró todo lo que pudo su aeromotor esquivando los objetos tirados en la calle así como los Darkers que intentaban detenerse aun poniéndose delante del vehículo.

Decenas de objetos contundentes comenzaron a golpear su transporte, dañando parte del mismo. La ventanilla del copiloto saltó por lo aires, uno de los aeropropulsores acabó dañado viéndose en la necesidad de aminorar su velocidad y así mismo su escapada. Golpes, volantazos esquivando a enfurecidos Pets. Un disparo láser pasó rozándole en hombro izquierdo provocando un agujero por impacto en el parabrisas, sin poder evitar el perder el control se vio como se precipitaba hacia el lateral derecho de la calle, empotrándose contra la portería de uno de los edificios de la zona. El aeromotor se detuvo estrepitosamente.

-¡¡Mierda¡¡Joder!! – Se quejó frotándose el hombro adolorido por el disparo láser y el impacto contra la pared – tengo que salir de aquí antes de que esta jauría me devore, argghh.

-Aquí!! Está aquí!! Se ha estrellado jaja – rió complacido uno de los Darkers que le perseguían.

-Tú escoria! – vociferó un Darker que apuntaba al Blondie con su pistola láser a la cabeza – sal lentamente del aerodeslizador, no intentes nada estás rodeado.

-¡¡Mierda, mierda, mierda!! – gruñó furioso Yuma golpeando el volante.

-¡¡He dicho que salgas lentamente!! – le ordenó tras golpear con una patada la puerta del destrozado vehículo.

-Está bien, está bien, cálmate – pidió el Blondie.

Con la lentitud esperada en aquella situación, Yuma salió sin hacer movimientos bruscos, les sacaba casi una cabeza a todos aquellos Darkers y Pets, incluso su fuerza física superaba todos ellos, incluso a varios de ellos a la vez, pero no era tan estúpido para enfrentarse a ellos habiendo tanta diferencia numérica¿1 entre 30 o 40? Nooo, no estaba tan loco y menos cuando varios de ellos estaban armados con navajas y pistolas lásers.

-Mira a quien tenemos aquí, jeje – se burló uno de los Darkers – uno de los altos "soy tu amo, obedéceme".

-¿Qué queréis?

-¿Qué que queremos?, jeje fácil... que dejéis de existir – exigió golpeando con fuerza el estómago del Blondie haciéndole jadear e inclinarse hacia delante.

-No... sabéis con quien estáis... tratando... – dijo Yuma con algo de dificultad.

-Vuestros días de mandato están llegando a vuestro fin.

-Será mejor que me dejéis marchar, os estáis equivocando de persona...

Fue lo último que pudo decir, entre tres Darkers le sujetaron y comenzaron a golpearle, Yuma intentaba detener los golpes sin querer responder a ellos, cosa que extrañó a sus asaltantes.

Mientras el reducido grupo de Darkers se empleaban en el Blondie, otro grupo de Pets se entretuvieron en destrozar el vehículo de lujo del Blondie.

-Defiéndete perro rubio!! – gruñó furioso un fornido Darker sujetando el cuello del rubio mientras observaba como sangraba por la nariz y por una ceja.

El Blondie Yuma podía ser muchas cosas pero nunca fue un cobarde, no estaba dispuesto a que un grupo de parias de los suburbios le propinaran una paliza gratis. Tenía comprometido ciertos ideales pero aún así jamás se dejaría avasallar por nadie.

Con ayuda de su fuerza Blondie, se libró de dos de ellos acorralándolos contra la pared para impedirles que se abalanzasen sobre él.

Sus adversarios viendo que los reducían con cierta facilidad, se replegaron más saltando sobre un sorprendido rubio que veía como cada vez le costaba más deshacerse de ellos con su defensa defensiva, tendría que recurrir a métodos más drásticos.

Cerca de allí

-Treize!! – gritó Max, reconociendo a su guardaespaldas entre la muchedumbre que se estaba concentrando en la calles del centro.

-Asato-sama!! Pudieron salir... Aquí, rápido.

-¿Sí, qué ocurre? – preguntó Dark.

-Las cosas se están poniendo feas... –comentó sujetándose contra su oído derecho el comunicador que le mantenía informado sobre lo que estaba pasando en las calles – hay unos cientos de heridos... incluso podría asegurar que hay varias bajas entre Darkers, Pets y Blondies... me acaban de informar que un grupo de Darkers acaban de acorralar a un Blondie en la calle continua, le están dando una paliza, hay que detenerlos.

-Es más importante detener los disturbios¿has descubierto a Solo o alguno de sus allegados? – preguntó Max - ¿Se sabe la identidad del pobre desgraciado al que están vapuleando.

-No pero... Solo no está aquí pero el padre Alan está por aquí...

-Hay que interceptarlo en seguida... – interrumpió Dark

-Será mejor que se cubra con esta capa Asato-sama – le pidió entregándole una capa oscura con la cual cubrir su atuendo y su llamativo pelo rubio – así pasará más desapercibido.

Con la capa puesta, los tres salieron corriendo por la calle principal mezclándose con la muchedumbre alborotada.

A los pocos minutos pudieron vislumbrar al temido como respetado padre Alan o padre Maxwell como le gustaba llamarse, un veterano ex sicario que luchaba ahora junto a los Darkers para la liberación de su gente. El mote de "padre" le fue otorgado mientras militaba en un selecto grupo de mercenarios que trabajaban para el mejor postor. Siempre santiguaba a sus victimas antes de darles "el último adiós".

Superando la reticencia inicial del Padre Alan y tras convencerle del error que estaban cometiendo al adelantarse a los planes establecidos originalmente. Escucharon como se daba la orden de retirada y cese de hostilidades.

Un alto porcentaje de los Pets y Darkers se fueron retirando a excepción de los más violentos del grupo que viendo como su diversión se daba por terminada se rehusaban a aceptar tal orden.

Max, Dark y Treize se dirigieron a sus vehículos cuando se percataron de un grupo de violentos aún seguían haciendo de las suyas.

-Debe de ser el grupo que estaban atacando al Blondie que me informaron – comentó Treize señalando la escena. Un alto Blondie era acorralado por una veintena de Darkers y Pets. Parecía herido, el hombro izquierdo sangraba copiosamente y parte de su rostro estaba manchado también de sangre. Entre él y el grupo de violentos se podía apreciar a varios de sus atacantes heridos por una pistola láser, heridas que les imposibilitaba el seguir peleando pero no de gravedad. El Blondie les apuntaba con frialdad y temple, esperando que llegase un nuevo atacante sobre él.

-¿Lo conocéis? – preguntó Dark que observaba al Blondie herido que les daba casi la espalda.

-No le veo bien – comentó Treize, un mal presentimiento le hizo saber que sí era seguramente un conocido.

-Su silueta me es conocida – aseguró acercándose uno pasos más, pero sin delatarse, ese grupo podría ser muy peligroso. El malherido Blondie se giró sobre si mismo para encarar a un nuevo atacante que le sobrevino por la espalda, disparándole certeramente en una rodilla, tirándolo al suelo y así quedando frente a frente con los involuntarios espectadores – ¡¿ese no es...?!

-Yuma – susurró Treize sin creer lo que estaba viendo. Su corazón se desbocó con rapidez. ¿Qué hacía ahí su "ex amo"? Debería ir a socorrerle pero...

-¿Qué esta haciendo aquí el amante de Touya? – gruñó molesto Max mirando al supuesto Blondie con confusión y algo de desprecio.

-¿El... el amante de Touya? – preguntó sorprendido Treize.

-Es lo que se rumorea en NOVA – resumió Max con indiferencia.

-¿Le ayudamos? – sopesó Dark – a pesar que parece que no hay heridos mortales está disparando sin pensárselo mucho – dijo observando la escena – no creo que tarde mucho en comenzar a matarlos uno a uno.

-¡¡No es un asesino!! – gruñó molesto Treize encarando al moreno.

-Treize no tienes que ponerte así, sé que Yuma fue tu antiguo Señor pero tu lealtad hacia él no es bien merecida. Hay informes que le acusan de...

-¡No es cierto! – se descontroló sin darse cuenta, respiraba entrecortadamente, estaba colorado y comenzaba a sudar copiosamente cosa que extrañó y sorprendió a Max.

-¿Treize te encuentras bien? Tienes mala cara – habló Max con sincera preocupación por su hombre de confianza, jamás le había visto alterarse de esa manera.

-Yo... ahh.. – respiraba con dificultad intentando serenarse – estoy bien...Yuma-sama...

En vista de lo alterado que se había puesto Treize al ver a su ex Señor en aquella situación, decidió interceder en aquel asusto que tanto alteraba a su frío e controlado guardaespaldas. Dio dos pasos hacia el grupo cuando un ruido de un aeromotor frenaba bruscamente al lado del grupo de Pets llegando incluso a arrollar a dos de ellos que salieron disparados. Del vehículo salió un alto Blondie armado con su arma láser apuntado a los Darkers más cercanos al otro Blondie.

-¡Alejaros de él, escorio inmunda! – gritó el recién llegado disparando al Darker más cercano a Yuma que estaba a punto de saltar sobre él, derribándolo de un certero y fulminante disparo en el cuello.

-¡Touya! – exclamó Yuma al reconocer al soberbio Blondie - ¡No dispares empeoraras las cosas! – gritó al ver como caía muerto el Darker que estaba cerca de él.

-¡¡Asesino!! – gritaron furiosos los alborotadores – ¡¡a por ellos, matadlos!!

A unos tres cientos metros de distancia Max y los demás vieron horrorizados como la pelea se recrudecía sin poder hacer nada. Tanto Darkers como Pets se lanzaron sobre los dos Blondies como una sed de venganza y sangre sin igual, a pesar de ver como Touya los despachaba sin remordimiento y con una precisión que asustaba, no se detuvieron. Yuma se vio en la necesidad de reanudar sus disparos no mortales pero precisos. En un momento, tres Darkers de abalanzaron sobre Yuma, por un momento no se vio nada hasta que un disparo pareció detener la pelea. Entre tanta confusión los tres Darkers cayeron al suelo por el fuerte forcejeo, unos segundos y dos de ellos se levantaron pero el tercero permanecía inmóvil sobre el suelo.

-¡Bien hecho Yuma! – concedió le otro Blondie animado al ver que su antiguo amante eliminaba al primer indeseable como él estaba haciendo – por fin te defiendes como manda – le reprochó sin perder de vista a sus contrincantes que perecían que se habían quedado inmóviles por lo sucedido.

-Larguémonos de aquí – exigió Yuma descolocado ocultando sus manos temblorosas de la vista de todos. No llegaba a comprender lo que había ocurrido, sin querer había roto la promesa que le había hecho a la persona por la cual estaba enamorado. Había vuelto a matar, aún siendo en defensa propia y lo más ridículo, sin darse cuenta, el arme se había disparado sola - ¡Ya me he cansado de esto! – gritó ocultando su aturdimiento empujando a los de su alrededor, con algo de dificultad por sus heridas, hasta llegar a Touya, sujetarlo del brazo para arrastrarlo al aeromotor, aprovechando el desconcierto general.

-Lo… lo ha matado – se oyó la voz sorprendida de Treize al otro lado de la escena.

-¿Te extraña? – respondió con indiferencia Dark – sinceramente ha tardado en hacerlo, al ver que estaba armado pensé que no le temblaría la mano para disparar a matar.

-Lo… lo ha matado – decía Treize incrédulo a si mismo en voz baja.

-¡Se van! – anunció Max al ver como Yuma se dirigía hacia el otro Blondie con la intención de meterle en el vehículo.

Los Darkers se agruparon junto al recién caído, parecía que la adrenalina de la pelea había descendido drásticamente con la muerte de su último compañero revuelta, un joven Pet de apenas veinte años. A pesar de ser más numerosos, aunque mal armados, no podían con esos dos Blondies, no si no quería perecer todos ellos.

-Vayámonos de aquí, no tiene que hacer nada más estos pordioseros – escupió Touya abrazando la cintura de Yuma para acercarlo a su cuerpo – te llevaré a mi casa, allí te atenderé como manda – Le susurró lujuriosamente al oído para después besarle apasionadamente bajo la atenta mirada de todos.

Yuma no pudo negarse, estaba herido, alterado y no tenía trasporte propio.

-Ni en estas circunstancias Touya puede tener las manos quietas – acusó con desprecio Max al ver como esos dos parecían besarse con una pasión enfermiza.

-No me encuentro bien – anunció de repente Treize con la vista nublosa aún sobre la apasionada pareja. Segundos después de anunciarlo, Treize dio un paso hacia atrás para girarse y vaciar ahí mismo todo el contenido de su estómago.

-¡¡Treize!! – gritaron Max y Dark, preocupados.

-¡¿Qué te ocurre Treize?! – preguntó preocupado Max al verle en ese estado a su mejor hombre, nunca había visto enfermarse al ex Pet. Con firmeza le sujetaba para que pudiera deshogarse con más facilidad.

-No tiene buena cara Max, hay que llevarlo a la Mansión cuanto antes – convino Dark a la vez que ayudaba a Treize a sentarse en el suelo para descansara un poco – Traeré el aeromotor, será mejor que Treize deje el suyo aquí estacionado, no está en condiciones de conducir.

-Ve por el rápido, yo me quedo con él. Los disturbios se están disolviendo – comentó Max al ver como los Darkers y Pets se retiraba a la ver que Touya y Yuma se metía en su transporte y salía rápido de allí.

-No tardaré, espérame aquí- dijo Dark para desaparecer con rapidez.

Cinco minutos después Dark aparecía con el transporte para cargar con cuidado a Treize que parecía aletargado en el asiento trasero del vehículo.

La ciudad, con ayuda de la Patrulla de Seguridad de la cuidad, fue volviendo a su normalidad. Habían grandes desperfectos en el sector comercial por la revuelta y los saqueos. La oficina Monetaria había sido saqueada en su totalidad y Nova presentaba diversos desperfectos. ZERO había decretado Toque de Queda. Cualquier Darker o Pet que se encontrara fuera de sus lugares de confinamiento desde una hora antes del amanecer o del atardecer sería encarcelado y ajusticiado por el propio ZERO.

La llegada a la Mansión Asato fue rápida. La zona residencial también había sufrido ataques, pero gracias a la prevención de Treize la Mansión estaba a buen recaudo y sin heridos.

-¡¡Max!! – llamó Wufei preocupado al verle entrar sujetando a Treize - ¡¿Qué ha ocurrido?!

-¡Wufei! – nombró a su pareja al verla tan alterada - ¿Está todo bien¿Habéis sufrido algún ataque? – interrogó al moreno que lo saludó con un beso.

-Intentaron entrar el la casa pero, pero los de seguridad de lo impidieron, cundo se cansaron de intentarlo se marcharon, solo hay pequeños destrozos, cristales y algunos adornos del jardín pero nada grave. ¿Qué le ocurre a Treize? – preguntó preocupado.

-Se indispuso…

-Estoy bien – interrumpió Treize a su Señor – solo me sentó mal la comida de hoy, con un poco de descanso me repondré enseguida.

-¿estás seguro Treize, nunca te has enfermado me parece muy extraño, sería mejor que un sanador te… - comentó Wufei.

-¡No! Estoy bien Wufei-san – se apresuró a comentar – solo necesito descanso.

-Pero…

-Déjalo Wufei – pidió Max al notar cierta incomodidad en el castaño – Ve a descansar Treize, tómate el resto del día de descanso.

-No será necesario solo…

-Haz lo que te ordeno – ordenó Max – estás muy pálido, si ocurriera cualquier incidente te lo haré saber, mientras descansa.

-Como ordene Asato-sama – obedeció el ex Pet, entrado con paso lento hacia la Mansión.

-Está muy raro – comentó Wufei abrazándose a Max – lleva varias semanas más extraño de lo normal.

-Lo sé pero si él no quiere decirnos nada no podemos obligarlo – le respondió abrazando a su chico.

-Comenzó a ponerse mal cuando vio aquel Blondie – afirmó Dark entrando con los otros dos a la Mansión donde lo recibió un inquieto Omi que se lanzó a sus brazos.

-¡¡Dark¿estás bien, os atacaron?!!

-Hola precioso, no, no nos atacaron tuvimos suerte, Treize nos avisó a tiempo y pudimos salir de NOVA sin mucho problema.

-Que bien estábamos todos muy preocupados, afuera parecía que había una guerra y no sabíamos nada de Uds. – comentó Omi.

-En cierto modo si que hubo una guerra, pero por ahora todo que calmó, ahora solo habrá que valorar las consecuencias de lo ocurrido – comentó Dark – Los Darkers se han descubierto innecesariamente y han puerto en alerta a ZERO y a sus Blondies, un nuevo ataque será más complicado aún.

-Sí pero no será imposible¿verdad? – preguntó esperanzado Wufei, temiendo por su situación y la de su pequeño.

-No te preocupes amor, no todo está perdido – aseguró Max - ¿Cómo está nuestro niño?

-Bien, ahora duerme – sonrió Wufei .

La calma relajó a todos aparentemente comenzando a charlar entre ellos mientras que se dirigían hacia uno de los salones mientras hacía tiempo a la hora de la cena a la vez que comentaban sus siguientes movimientos.

En otro lugar de la Mansión cerca de las habitaciones personales.

Duo y Heero salían en esos momentos de la habitación de Zech para reunirse con los recién llegados, avisador por Suichi cuando vieron pasara a un desmejorado Treize con paso irregular a su propia habitación.

-¿No tiene Treize-san mal aspecto? – comentó Heero a su esposo como si nada.

-Eso me pareció Hee-chan, nunca antes lo había visto así. ¿Crees que se enfade si voy a ofrecerle algo?.

-Treize-san no suele enfadarse porque nos preocupemos por él. Anda ve yo bajaré a ver como les ha ido a Asato-sama y a Dark, de pasó pasaré a ver como está Millardo.

-Te veré luego – se despidió Duo con un beso.

-Toc toc, Treize-san ¿va todo bien? – golpeo la puerta del dormitorio del ex Pet sin obtener respuesta - ¿Se puede pasar? – sin respuesta.

Decidido Duo accionó el comando de entrada siendo su acceso permitido, se sentía algo avergonzado por invadir la intimidad de tan estoico y reservado hombre, pero había lago en la cara del Freepet que le había llamado la atención. Su instinto le decía que Treize necesitaba ayuda.

Nada más entrar su concepción de lo que sería la habitación de un hombre recto y disciplinado como lo era Treize se vino a bajo. Aquella no parecía en absoluto la habitación del eficiente guardián de Asato-sama. El pasillo principal parecía normal pero nada más entrar por la salita que hacía de distribuidor hacia las demás estancias de la gran habitación fue cuando su intuición le dejo que no se había equivocado. A pesar de estar aparentemente todo en su sitio había algo que no cuadraba. Cajas medio abiertas mostraban restos de lo que podría denominar comida basura, sobre la mesita central, en un par de sillas, junto a una puerta… de Treize no había rastro. Duo siguió caminado llegó hasta la segunda puerta de la derecha que era la permanecía medio abierta. El dormitorio principal, allí si que se encontraba un pequeño caos. Más cajas de comida, dulces medio envueltos, topa recién sacada del armario, y que no le había visto puesta nunca, sobre la cama, en la mesita de noche una copa con restos de lo que parecía una masa de queso con una salsa oscura, por el olor chocolate y con ¡trocitos de pizza!. Una alarma en su cabeza saltó.

-¿Treize-san, estás ahí? Soy Duo… te entrara apresurado a tu… ¡Treize-san – gritó Duo al entrar al baño privado del dormitorio y ver al Freepet acurrucado junto al lava manos que tenía el grifo abierto cayendo abundante agua.

-Treize-san, por todo los dioses¿Qué ha ocurrido? – preguntó acercándose a él.

-Duo-san… ¿Qué hace aquí? – preguntó sorprendido Treize, al verle en cu cuarto.

-Estás todo mojado… tienes que secarte o cogerás una pulmonía. ¿Ha sucedido algo grave, quiere que llame a Asato-sama?

-¡¡No!! No llames a nadie, no es nada…

-¿Cómo que no es nada? Jamás te he visto así… tú no eres de los que lloran y tienes su cuarto como si un huracán hubiera…

-Déjalo así, Duo-san, no tienes importancia no lo entenderías…

-Si no me lo cuentas seguro que no lo entiendo, anda… levanta del suelo y límpiate la… - de pronto Duo se quedó callado cuando Treize le miró a los ojos debido a que antes tenía la cabeza gacha.

-¿Qué pasa Duo-san? Te has quedado callado de pronto.

-¿Tus… tus ojos, Treize-san?

-¿Qué les pasa? – preguntó asustado poniéndose rápidamente de pie para mirarse al espejo de su habitación - ¡Oh, mierda, no!

-Tú… ahora lo entiendo, tú no eres… - comentó sorprendido atando todos los cabos de la situación. Ahora entendía lo que su presentimiento le estaba intentando decir.

-No es lo que crees Duo-san… yo

-¡¡¿Cómo que no es lo que yo creo¡A mi no me puedes engañar! Sé de lo que hablo perfectamente… ¿Quién más los sabe?

-Nadie – confirmó escuetamente avergonzado.

-¿Ni Asato-sama?

-No, no lo saben… solo lo sabe mi antiguo Amo, él me descubrió y…

-Te ocultó de los demás… - comprendió con rapidez.

-Sí...

-Sabes lo que te está pasando¿verdad? – le pregunto el trenzado ayudando a Treize a sentarse sobre la cama.

-Sí… hace tres semanas que lo sé… ¿Cómo lo has sabido?

-¿Y lo preguntas? Soy un Premium, digamos que tengo un sexto sentido para eso, jeje¿Qué pensabas hacer con toda esta ropa? - preguntó mirando el desorden – hay ropa que no parece tuya.

-Me deshacía de ella, además pensaba…

-¿Tenías intención de marcharte? – exclamó sorprendido - ¡¿Estás loco?! Con todo lo que está pasando ahí fuera.

-¡Pero no puedo quedarme! No podré ocultarlo por mucho tiempo lo que me está pasando.

-Deberías hablar con Asato-sama, él entenderá y te ayudará, además necesitas la ayuda de…

-¡No! No puedo… ahora ya no…

-¿Por qué? – preguntó Duo desconcertado.

-Porque… - Treize se sinceró con Duo, necesitada desahogarse con alguien, llevaba mucho tiempo ocultado lo que pasaba y ya no podía más, sobretodo después de lo que observó esa tarde.

Durante más de una hora ambos jóvenes estuvieron hablando con sinceridad, uno contándole todo lo que le ocurría y el otro intentando darle apoyo y consejo.

-Prométeme que no dirás nada Duo-san – exigió Treize después de la charla

-No, claro que no pero deberías hablar con Asato-sama, él…

-No puedo comprometer más a Asato-sama y menos en esta situación, deberé solucionarlo solo.

-Cuento conmigo y con Hee-chan, no va a ser una situación ni sencilla y agradable para ti solo.

-Lo sé pero al menos ya me siento con más fuerza ahora después de hablarlo. Gracias Duo-san no sé como agradecerte que vinieras hablarme.

-Lo hubiera hecho cualquiera si te hubieras dejado ayudar Treize-san. Con todo lo que está pasando he aprendido que hacerse el valiente y el autosuficiente no es siempre necesario ni saludable, todos somos una gran familia, ya seamos Premiums, Pets o Blondies, hazte a la idea.

-Gracias Duo-san, le abrazó con cariño a pesar de su frío carácter.

-No hay de que y tranquilo no contaré nada a nadie. Ahora será mejor que bajemos a cenar, antes arreglemos este desorden, cualquiera podría sospechar que le ocurre algo al siempre correcto Treize-san, jeje.

-Muy gracioso Duo-san, búrlate… búrlate – sonrió ya más relajado el Freepet.

La inquietud de las pasadas horas no había remitido del todo para cuando los integrantes de la Mansión se reunieron de nuevo en el gran comedor para la cena. A pesar de la aparente calma, todos sabían de la delicada situación por la cual pasaban.

Tanto Max como Dark intentaban amenizar la vela con una charla amena y banal. Pronto se retiraron para descansar del día ajetreado.

Quatre fue acompañado por Trowa a su habitación la cual compartirían desde esa misma noche para mayor seguridad del Blondie embarazado. Heero, Duo y el pequeño Millardo re retiraron también no sin antes pararse por la habitación de Zech. Dark y Omi decidieron pasar la noche en la habitación del alto Hacker, entre otras cosas. Los últimos en despedirse fueron los propietarios de la Mansión, quienes fueron a acostar al su retoño para después dirigirse a la habitación del hermano menor de su mejor amigo.

-Q-chan¿estás despierto? – llamó Wufei por el intercomunicador de la habitación del Blondie.

-No, Wu-chan, puedes pasar. ¿A ocurrido algo?- preguntó extrañado el rubio al verlo entrar junto con su pareja.

-Esperamos no molestar – respondió Max entrando junto a Wufei.

-No molestan en su propia casa, Asato-san – aseguró Trowa, en esos momentos salía del baño vistiendo su pantalón de pijama largo solamente.

- Teníamos algo que decirte Q-chan y no creímos conveniente hacerlo en la cena, no al menos estando Heero y Duo presente.

-¿Es sobre los papeles de registro, verdad? – pregunto Quatre preocupado.

-Así es Quatre – habló Max con seriedad – Wufei consiguió recuperar los documentos de tu Mansión, incluso los hizo llevar a los Registros y con algo de esfuerzo conseguimos que aceptasen los documentos de Heero y Duo. Oficialmente ya te pertenecen.

-Entonces¿Cuál es el problema? – comentó Trowa al notar la seriedad de ambos dueños de la Mansión.

-¿Hay algún problema con los documentos¿No has dicho que ya son oficialmente míos? – habló Quatre

-Así es pero… - cayó Wufei con nerviosismo.

-¿Qué ocurre Wu-chan?, me estás asustando.

-Hemos podido regularizar la situación de Heero y de Duo pero ha surgido un problema, con el cual no contábamos… El pequeño Millardo no tiene papeles, por ello entró de forma ilegal a Gundam. El Centro de Registros no ha tomado alegato para la custodia del bebé de Duo…

-¡Pero es hijo de Duo y Heero, y ellos me pertenece… eso hace que …! – exclamó horrorizado Quatre.

-Te pertenecen ahora Quatre – argumentó Max – cuando llegaron a Gundam su situación legal estaba pendiente de dictamen, pero ya había documentación referente sobre ello, pero del bebé no, su Registro de nacimiento y de propiedad o protectorado se mantiene en un vacío legal que ha sido aprovechado por…

-Touya – sentenció Trowa comprendiendo la situación.

-¡No! No puede ser… - tartamudeó Quatre asustado abrazándose a Trowa que le ayudó a sentarse sobre la cama.

-Me temo que sí Q-chan – lamentó Wufei – El Freepet que fue a arreglar los papeles de Heero y Duo para ti me dijo que cuando se percató de la situación comenzó a iniciar todo el papeleo para adquirir la custodia del pequeño Millardo… entonces se dio cuanto que otro Blondie ya había realizado los trámites.

-Pero no se puede detener o retrasar esos documentos – sugirió Trowa mientras intentaba calmar a su pareja.

-Esta vez no creo que lleguemos a tiempo… parece ser que su instancia lleva dos días en curso, nosotros acabamos de iniciarla…

-¡Pero hace dos días que llegaron¿Cómo han sabido que habían regresado y que el bebé de Duo había nacido ya? – preguntó acongojado Quatre.

-Por un chivatazo me atrevería a decir – afirmó Trowa.

-Yo opino igual – secundó Max – alguno de los hombre de Touya se lo tubo de que informar, seguramente alguien que trabaja en Aduanas.

-¿Y que vamos hacer ahora? No podemos entregarle al bebé, Duo se moriría y no quiero ni imaginar lo que le haría al pequeño Millardo. – dijo Quatre.

-Si nuestra instancia no llega a tiempo me temo que no podremos hacer nada, nos obligarán a dárselo. De todas maneras estamos buscando la forma de invalidar la instancia de Touya, debe de haber alguna forma de impedirlo – comentó Max.

-¿Qué debemos hacer mientras¿Se lo diremos a Heero y a Duo? – preguntó el Blondie embarazado.

-Es lo más recomendable Quatre, Heero y Duo tiene que estar enterados de esto – sugirió Trowa.

-Hablaremos de esto mañana con ellos – informó Max – Me han informado que se ha declarado Estado de Excepción, habrá toque de queda para todos aquellos que no sean Blondies. Hasta nuestras actividades se han reducido a mínimos servicios, por los cual hasta que no halla nueva orden se los autoriza a permanecer en nuestras casas hasta que se restablezcan los sistemas y suministros de la ciudad que han sido destruidos por la rebelión de doy.

-¿Entonces no irás mañana a NOVA? – preguntó Wufei a su novio.

-Así es, ZERO no quiere que sus principales cargos sufran ningún tipo de ataque, eso nos ayudará a preparar el traslado a la Casa del Norte.

-¿Aún pretendes que nos mudemos? – dijo molesto Wufei.

-Ahora más que nunca, sobretodo después del ataque de hoy, no sé hasta que punto la Mansión sigue siendo segura – respondió Max con seguridad. – Ahora será mejor que vallamos a descansar. Mañana será un día largo y duro.

-Está bien – dijo Quatre intranquilo.

-Descansa Q-chan – se abrazó Wufei al rubio – todo saldrá bien.

-Eso espero Wu-chan, eso espero.

-Que descanséis – se despidió Max de la pareja.

-Igualmente – respondió Trowa.

Un nuevo día.

La tranquilidad del nueva día parecí irreal, sobretodo después del día que pasaron ayer todos los habitantes de Gundam.

En la ciudad de trabajaba sin descanso para recuperar la normalidad que había sido robados por un grupo de exaltados.

NOVA dirigía toda su actividad con mayor dureza si cabía. Los desperfectos sufridos se reparaban con rapidez, toda la vieja Sección de Seguridad dirigida por Freepets adiestrados fue sustituida por Blondies de 2ª categoría pero Blondies al fin y al cabo. En el Sector Comercial, como represalia a los acontecimientos, se apresuró a cerrar y desmantelar todo negocio regentado por Freepets, así como los principales negocios de suministros tanto alimenticios como de primera necesidad en los cuales los beneficiarios fuesen Pets o Darkers.

El golpe en la Oficina Monetaria fue la más difícil de solventar. Todo el capital sustraído había desaparecido misteriosamente, con ello toda posibilidad de comercio con Colonias Exteriores Comerciales, que asegurase el flujo de suministros dirigidos exclusivamente al consumo o servicios de los Blondies, por lo que ZERO decretó el embargo de los fondos y bienes materiales de todos los posibles sospechosos o simpatizantes que causaron el levantamiento de los Darkers en su contra.

Lista que aumentaba a gran velocidad sin comprobar realmente la implicación de los imputados.

-Buenos días a todos – saludó Max sentándose en la cabecera de mesa para iniciar el desayuno.

-Buenos días – saludaron todos.

-Heero, Duo, cuando acaben de desayunar me gustaría que pudiéramos hablar de un asunto importante.

-No hay problema – respondió Heero inquieto, al notar tanto como Quatre como Wufei desviaban la mirada de ellos.

-Treize, veo que te encuentras mucho mejor en el día de hoy…

-Así es Asato-sama, solo necesitaba un poco de descanso.

-Bien me alegro porque necesito que los trámites del traslado de los habitantes de la Mansión a la Casa del Norte se realicen cuanto antes. Ésta Mansión ya no es segura, deberemos sopesar las posibilidades de traslado de Zech, así como las de Quatre sean las más adecuadas en sus situaciones. Quiero que estén todos en la Casa del Norte para antes de fin de mes, si puede ser antes mejor.

-Faltan tres semanas… si el estado de Winner-sama lo permite es factible que para la semana próxima se pueda realizar – afirmó Treize.

-Antes hay un asunto que debemos arreglar, ya te lo informaré luego, todo dependerá de cómo se dé.

-¿Nos iremos todos a la Casa del Norte? – preguntó Omi con cierta inseguridad.

-Dark y yo nos quedaremos en la Máximo – aseguró Max

-Pero…

-Ya hablamos de eso Wufei. La intención principal es poneros en un lugar seguro a todos, sobretodo a los niños, cada vez son más y aquí corréis peligro, por dark y por mi no debéis preocuparos.

-Pero como quieres que no nos preocupemos, por lo que he escuchado, ya han muerto varios Blondies, y no hablemos de los Pets o darkers muertos o encerrados. Estáis en la lista negra, será a ti a quien busquen primero por no estar Zech… yo…

-No pasará nada Wufei, está todo controlado. Ahora desayunemos – dijo Max dando por finalizada la conversación.

Una hora después Max, Dark, Heero y Duo se reunían en el despacho del primero.

-¡¡No puede ser, snif snif… mi bebé noooo!! – sollozaba Duo abrazado a Heero.

-Lo lamento mucho Duo – consoló Max – me informaron a última hora de ayer.

-¿No se puede evitar de algún modo? – preguntó Heero con un nudo en la garganta.

-Por ahora no, aunque estamos la forma de evitar todo esto.

-Que poder tiene Touya respecto a esta situación – preguntó Dark

-Cursó primero la instancia – respondió Max.

-Y no hay nada que tenga más valor que eso… no sé tu palabra, la cesión de Heero y Duo a tu persona o a Quatre… - conjeturó Dark.

-Yo no tengo implicación directa en esto, si en todo caso sería Quatre o Zech, pero no le sé…

-Tienen posibilidad de obligarnos a entregar a mi hijo – preguntó Heero con seriedad.

-Si fallan a favor de Touya sí – habló Max.

-No se lo entregaré… snif es mi bebé… tenemos que esconderlo Heero, no pueden quitárnoslo… me moriré si me lo quitan – lloraba Duo.

-No te lo quitarán Duo, te doy mi palabra – prometió Heero.

-Deberías huir, regresar a vuestra colonia, los tres, vosotros y el bebé – comentó Dark.

-Solo retrasaríamos lo inevitable, hay que encontrar la forma de evitar esto… además no nos separaremos de Zech de nuevo… - aseguró Heero.

-Entonces encontraremos la forma de evitarlo –concedió Max

Toc, toc – llamaron a la puerta del despacho.

-Adelante – ordenó Max

-Lamento la interrupción Asato-sama, pero acaban de llegar unos Blondies que afirman ser del Centro de Registros y Certificados de ERON.

-¡¿Del Centro de Registros¿y tan pronto? – gruñó molesto Max.

-Así es Asato-sama. Dicen que quieren hablar con el Amo de la Mansión a la mayor brevedad¿les hago pasar? – solicitó Suichi, el Housepet.

-Maldición, tendré que recibirles, no pensaba que tardarían tan poco en aparecer por aquí…

-¿Vienen por mi bebé? – preguntó alarmado Duo aferrándose a Heero.

-No creo que sea eso pero deberemos averiguarlo. Heero llévate a Duo a su cuarto, coged al bebé y iros a la habitación de Zech. Que Omi haga compañía a Quatre y que Trowa los vigile. No creo que intentan nada raro pero por si las moscas manteneros alerta.

-Quiero estar presente en la reunión – exigió Heero.

-Es mejor que te quedes con tu esposo nosotros…

-Es del futuro de mi hijo del que estamos hablando, no me mantendréis al margen de esto, Treize se puede hacer cargo de la Seguridad de Duo, además has dicho que no intentarán nada raro.

-Está bien como quieras – concedió Max, para después accionar el comunicador para ponerse en contacto con su hombre de confianza.

Bastaron 5 minutos para ponerlo al corriente. Otros cinco minutos más y los Blondies del Centro de Registros se encontraban sentados frente al escritorio de Max, con Dark y Heero sentados a cada lado.

-¿Y bien, se puedes saber a que han venido a mi casa, estando en la situación en la que estamos sumergidos, caballeros? – preguntó Max directamente.

-Asato-sama, sabemos que no es el mejor momento para este tipo de visitas y más si su persona está inmiscuida en uno de estos engorrosos asuntos pero nos has ordenado que para antes de este mes, todos los casos pendientes de adjudicación sean solventados.

-Caso pendientes… y que tengo que ver yo en todo esto, estamos en Estado de Excepción – exigió saber molesto Max.

-Han llegado a nuestra Central dos expedientes de dos casos de falta de Registro de Propiedad o Protectorado, Asato-sama.

-¿Dos casos? – preguntó Dark sin poder evitarlo.

-Sin querer ser descortés Asato-sama¿Qué hacen en esta reunión dos Pets? – preguntó uno de los Blondies de Registro.

-Pues realmente es una descortesía por su parte señor…

-Yoki, Yoki Tsumae – se presentó el Blondie – y me compañero es Saito Maori.

-Pues Señor Yoki, para su conocimiento estos dos caballeros que me acompañan no son Pets, sino un exitoso hombre de negocios de una de las colonias más importantes que existen y el otro caballero fue la pareja sentimental del fallecido Zech Winner, un Premium para ser más exactos y como bien imaginarán, parte importante en esta reunión¿o me equivoco?

-El Premium de Winner-sama… - balbuceó el Blondie llamado Saito sin dejar de mirarle.

-Así es, por ellos les pido que vallamos al grano, estoy muy ocupado como comprenderán, la situación que vivimos no es la más normal.

-Lo entendemos Asato-sama y tiene razón al decir que el joven aquí presente está racionado con uno de nuestros casos, en concreto con el expediente de Registro del neonato descendiente del matrimonio de los Premium llamados, Duo y Heero Yuy. A día de hoy hay dos instancias en diligencia para la inscripción; una a favor de Blondie de 1ª Elite de 4º Rango llamado Touya Sanada y la otra a nombre del Blondie 1ª Elite llamado Quatre R. Winner, posesión de los títulos de su fallecido hermano Zech Winner, Blondie de 1ª Elite de 1º Rango. Por ellos se les requiere a los esposo Yuy a presentarse en el Centro de Registros de Propiedad o Protectorado con el infante y la documentación reglamentaria del los consorte.

-Si creen que voy a entregar a mi hijo al desgraciado de Touya ya se lo pueden quitar de la cabeza, tanto mi esposo como mi hijo o como yo mismo estamos amparados por Zech Winner o en su defecto su hermano Quatre Winner y no otro. Háganselo saber a ese desgraciado – acusó Heero fríamente.

-No somos nosotros quien lo decide Jove, nosotros solo nos encargamos de hacerles llegas las diligencias, nada más. Las quejas u objeciones deben ser presentadas en la Central de Registros.

-No pensamos ir a ningún lado – aseguró Heero molesto.

-Yo no haría eso – aconsejó Saito – si lo que quiere evitar es que el Señor Touya no se haga cargo de su pequeño, no le dé armas para conseguirlo.

-¿No entiendo? – comentó Max ante la actitud del Blondie.

-Es sencillo Asato-sama, no todos los Blondies aceptamos el comportamiento de algunos Blondies, con ello no estamos diciendo que estamos a favor de la "intercomunicación" entre razas, por decirlo de alguna manera, pero lo que quiere hacer Touya-sama no nos gusta, nos está llevando al límite y eso solo nos traerá más problemas que beneficios.

-¿Y que quieres decir con no darles armas a Touya? – preguntó Dark.

-Cualquier impedimento que el matrimonio de Premiums presente para el Centro Registro ya sea a favor o en contra de Touya-sama, le favorecerá sin duda. Por el momento su instancia está casi aprobada, cuanto más impedimento más fuerza le darán, por ahora solo se requiere al neonato en la Central, en un plazo de dos días, para un examen médico para el bebé y otro facultativo para los progenitores.

-¿Qué quieren demostrar con eso? – preguntó Heero.

-Si no o no aptos para el cuidado del infante – respondió Yoki – es solo un mero formalismo, por el momento no aún poseen la custodia de su hijo Yuy-san.

-Entonces así se hará – sentenció Max tranquilizando al joven Premium – Bien esto está solucionado. El otro caso que mencionó de quien estamos hablando.

-Es sobre un infante cuyos progenitores fallecieron accidentalmente hace unos días. Un grupo de la Patrulla de Seguridad informó que el Pet que responde al nombre de Wufei Chang perteneciente a su séquito Asato-sama, se hizo cargo de él. Parece ser que hubo algún tipo de incidente pero los de la Patrulla de Seguridad no han querido presentar demanda al respecto a pesar que tenían órdenes de llevar directamente al infante al Centro de Acogida.

-¿Sin incidente? – Bramó Max – ¡estuvieron a punto de matar a Wufei! – Gritó furioso Max – y aún tiene la desfachatez de decir que no han querido presentar una demanda. Les tendría que arrancar la piel a tiras yo mismo.

-Lo sentimos Asato-samas, nosotros no sabemos nada de lo ocurrido solo lo que menciona el expediente. Según consta el Pet…

-Wufei… Wufei Chang, si no les importa – gruño interrumpiendo Max a la mención del calificativo de Pet a su pareja.

-Er… sí, como decía según la declaración de uno de los hombres de la Patrulla de Seguridad, el joven Wufei Chang, alegó que se haría cargo del infante, pero aún no ha había Registro alguno, por lo que está en la misma situación que el infante del Señor Yuy-san.

-¿Ha habido alguna instancia sobre este bebe en concreto? – quiso saber Max.

-Por el momento no Asato-sama.

-¿Ni por parte del centro de Acogida?

-No Asato-sama, por ellos nos hemos dirigido a Ud. ya que el joven Chang está bajo su protectorado.

-Es extraño… - comentó dark a Max – pusieron mucho empeño para llevárselo la otra vez para que ahora nadie lo reclame.

-Suele suceder con infantes de dudosa procedencia – dejó caer la información Saito.

-Me lo imagino – dijo Max – ¿Algún otro tema más que debamos saber o del cual deban informarnos?.

-No Asato-sama – dijeron los Blondies poniéndose de pie con la intención de marcharse – oficialmente no, pero les recomendaría que comenzasen a cursar los documentos legales que el joven Winner va ha necesitar.

-¿Cómo saber que…? – preguntó sorprendido Max.

-ZERO siempre encuentra la forma de enterarse de todo. La situación de Winner-san no es mejor que la del matrimonio Yuy a pesar de ser un Blondie.

-Entendemos – dijo Max alargando la mano para despedirse de los dos Blondies – Y gracias por todo caballeros.

-No hay de que, es nuestro deber – se estrecharon las manos entre todos – Y suerte, la van ha necesitar – se despidieron saliendo del despacho.

-Toda esta situación no me da buena espina – comentó Dark una vez que se fueron los Blondies – esos del Centro de Acogida solo están intentando ocultar algo. Uno no está dispuesto a matar por un bebé para luego no interesarse por él. Creo que el que Júnior llegase a tus manos les ha hecho desistir.

-Mejor no remover la mierda para que no huela – afirmó escatológicamente Heero.

-Entonces esto nos demuestra que el Centro de cogida tiene mucho que ver con la desaparición y venta ilegal de niños que ha habido – resumió Max.

-Me temo que sí – aseguró Dark.

Durante la reunión en la habitación de Zech.

Duo acunaba a Millardo en sus brazos sentado cerca de la cama del Blondie. A duras penas conseguía mantener las lágrimas en sus ojos para no estorbar tanto el sueño de su bebé como el de Zech.

-Oh! Zech… snif que voy hacer… snif… me… me quieren quitar a mi niño, snif – sollozó en voz baja en trenzado arrullando al pequeño infante – es… es Touya… quiere quitarme a mi bebé, snif snif… a nuestro bebé Zech… me lo quiere quitar y llevárselo lejos… tienes que hacer algo… no dejes que me lo quite… - imploró Duo.

Con cuidado Duo acostó a Millardo cerca del cuerpo de Zech en la cama y se sentó al otro lado de la gran cama para observar al rubio atractivo.

-Eres tan atractivo Zech… snif… por que no despiertas ya, te necesitamos tanto… – le pidió acercándose a su rostro para depositar un beso tierno en sus labios – daría lo que fuera para que me abrazaras… para poder presentarte a tu hijo… Zech… - volvió a besarlo – abre los ojos… por favor… no dejes que nos quiten a Millardo – susurró acomodándose a su lado para abrazarle y apoyar su cabeza en el hombre del rubio.

Por varios minutos disfrutó de la cercanía que el cuerpo tibio de Zech le proporcionaba hasta que lentamente se quedó dormido abrazado a él.

Todo estaba en silencio e inmóvil en la habitación. De pronto la serena expresión del cabeza de familia Winner se contrajo sin desmerecer su atractivo, una contractura muscular del brazo derecho… su mano izquierda se aferró a la suave camisa que el trenzado llevaba en esos momento sin llegar a despertarlo para segundos después volverse inmóvil como meses atrás. Un sentimiento de calor en el pecho del rubio y llamado imperativo que le hizo agitarse por un momento para después caer laxo a lo largo de la cama… un leve llanto de un infante, su olor… el movimiento del mismo infarte a su lado buscando su calor hasta volver a dormirse con el arrullo de su propio corazón y paz… mucha paz en su espíritu y alma. La expresión de dolor de su rostro se relajó para transformarse en una apacible sonrisa.

Quince minutos, un sorprendido Heero los sorprendió después de la inesperada reunión. Ahí estaba representada la estampa de la familia por la cual lucharía hasta el fin. Su Premiums, su Blondie y su bebé.

Apartamentos de Touya.

-Buenos días dormilón – ronroneó Touya sobre un dormido Yuma que acababa de despertar.

-Por ZERO que dolor de cabeza – se quejó el Blondie aún recostado en la cama de matrimonio - ¿Qué horas es?

-Son las doce y media dormilón – bromeó Touya intentando besar a su acompañante mientras le acariciaba por le cuerpo, pero Yuma lo esquivo hábilmente.

-¡Las doce y media! Maldición, tengo un dolor de cabeza horrible… ¿Qué pasó ayer? – preguntó desorientado.

-¿Antes o después de que despachásemos aquella chusma? – dijo Touya socarronamente.

-¿Despachásemos?... Ah ya recuerdo – recordó con malestar, las manos de Touya seguían recorriendo su anatomía – me refiero a después de la pelea… ¿Qué hago en tu cama y con este dolor de cabeza Touya¡Y para ya con las manos, joder!

-Eso sucede cuando decides acabar con casi toda la licorería de mi casa, jeje. Tranquilo solo quiero ofrecerte un apacible despertar, jeje.

-No estoy para bromas Touya y ¡quita de encima que pesas joder! – Se revolvió molesto sacándose de encima al Blondie para reincorporarse sobre la cama comprobando con alivio que aún llevaba su ropa interior aún puesta – Para ser un Blondie eres demasiado activo – le reprendió

-No es para tanto querido, antes no te quejabas y enserio ¿No te acuerdas de lo que pasó después? – dijo con una mirada pícara.

-No me jodas Touya que no estoy para coñas¿Qué narices pasó anoche? – exigió saber Yuma.

-Vale, vale tranquilo. Después de liquidar aquellos indeseables te traje a mi casa, mi intención era que acabásemos la noche con un broche final, ya sabes jeje, tú… yo… la cama, jeje.

-Al grano Touya – gruñó molesto frotándose las sienes.

-De acuerdo. Cuando te insinué que nos fuéramos a mi cuarto me pediste una copa, luego otra y otra hasta que decidiste que sería mejor llevarte las botellas de licor a mi sofá. Bebiste tanto que caíste muerto en el sillón. Así que tuve que enfriarme las ganas, llevarte a mi cama y desnudarte para que durmieras la mona, querido.

-Con razón me va estallar la cabeza…

-No comprendo porque te pusiste así, si es por lo que pasó en el Sector Comercial no deberías preocuparte, sabes que ZERO no te dirá nada al contrario, son lo chusma inmunda, nada por lo cual preocuparse Yuma.

-Lo que tu digas… ¿Dónde está mi intercomunicador?, tengo que hacer una llamada importante – le preguntó a Touya mientras se ponía de pie rebuscando entre la ropa que llevaba ayer que se encontraba en un banco cercano ala cama de Touya.

-Seguramente se te caería ayer en el salón pediré que te lo traigan, pero tranquilízate hombre, no es necesario que te vallas aún, podemos pasar el resto del día juntos, ZERO nos dijo que nos ausentáramos unos días de NOVA, hasta que se tranquilicen las cosas.

-En NOVA no están todos mis asuntos Touya, tengo cosas que hacer, mi comunicador.

Touya llamó por la línea interna y dos minutos después uno de sus Housepets le entregaba el comunicador de Yuma.

-Aquí tienes – se lo entregó a su propietario.

En cuanto lo tuvo en su poder, Yuma marcó con rapidez el número que le interesaba y esperó su comunicación. Durante varios minutos la comunicación no fue posible. Nadie parecía querer responder.

-¡Maldición, contesta! – gruñó molesto.

-¿Hay algún problema, Yuma?

-Una pequeña complicación pero no es nada. Será mejor que me valla, tengo cosas que hacer, ya nos veremos.

-¿Cuándo? Siempre aplazas nuestras citas y cuando nos podemos ver, o surge algo o no estás por la labor… Empieza a creer que me evades sistemáticamente Yuma y eso me molesta – le reprendió directamente al alto Blondie de Rango superior.

-Eso son imaginaciones tuyas, soy un Blondie ocupado lo sabes, igual que tú, me marcho ya nos veremos – se despidió Yuma sin perder más tiempo.

Una vez fuera del apartamento de Touya se dio cuenta que no poseía medio de transporte. Una nueva llamada esta vez a su Mansión le proporcionó el vehículo que usaría en esos momentos. En el transcurso de tiempo que necesitó para que su transporte llegara, siguió intentando comunicarse con la persona que no había podido contactarse anteriormente y siempre con el mismo resultado. Sus llamadas eran rechazadas porque estaba seguro que ese intercomunicador estaba en activo y funcionando.

-¿Por qué no quieres hablar conmigo? – Preguntó al aire con pesar – necesito verte – susurró para si mismo después de introducirse en el aeromotor para dirigirse directamente a su Mansión.

Mansión Asato, habitación de Dark.

El alto Hacker estaba sentado frente a su unidad personal atendiendo una video conferencia privada, mientras su joven amante le esperaba dormitando sobre la amplia cama para no importunar al moreno.

-No debisteis atacar sin el plan completo, ha sido una perdida de tiempo, dinero y vidas inútilmente – amonestó Dark a su interlocutor.

-La situación es insostenible, teníamos que hacer algo no podemos seguir así.

-¿Y que habéis conseguido? Nada sino todo lo contrario, ahora estáis más vigilados y sitiado si es posible, habéis descubierto las cartas y me habéis dejado en desventaja. Ahora todo nuestro plan ya no sirve de nada. ZERO ha ampliado la Seguridad, me será imposible acceder a su red sin delatarme.

-Tú tienes contactos para hacerlo, no te será tan difícil si cuentas con la ayuda de…

-¿La ayuda de quien? – Mi principal fuente está inaccesible, ha surgido un imprevisto con él…

-¿Y Asato-sama? Él puede…

-Él no puede… además no quiero involucrarle más de lo necesario, ya tiene suficiente con proteger al Clan Winner y a su propia gente. No voy a permitir que ZERO le descubra, Solo. El padre Maxwell y tú habéis cometido una imprudencia.

-Teníamos muchas posibilidades de éxito y lo sabes – se defendió el rebelde.

-Pero no las suficientes, ten en cuenta una cosa Solo no estamos tratando de dar pelea una panda de Blondies egocéntricos sino a una arma muy tan poderosa como peligrosa. Con ZERO hay que ser más inteligente. Es una máquina diseñada para controlar hasta el mínimo detalle.

-De acuerdo nos equivocamos ¿Entonces que vamos hacer? Porque no pensamos en darnos por vencidos.

-Y no será así, por ahora desapareced, las cosas se tiene que cambiar, intentaré ponerme en contacto con mi principal fuente. Volveré ha intentar infiltrarme en NOVA si mi identidad no ha sido descubierta y procesaré a minar las defensas del sistema interno de ZERO. Cuando te avise tendrás que hacerte cargo de la Patrulla de Seguridad, ellos serán quienes nos pueden dar más problemas, con ZERO fuera de funcionamiento es cuando tus hombres podrán tomar el control no antes.

-Así se hará – aseguró Solo.

-Nos mantendremos en contacto – se despidió Dark.

-Como digas, nos vemos.

-¿Va todo bien? – se oyó la suave voz adormilada de Omi desde la cama.

-Perfecto precioso – mintió Dark para no asustar a su niño acercándose a el para situarse a su lado.

-¿Estás muy ocupado? – preguntó avergonzado el Pet.

-Para nada, dispones de todo mi tiempo precioso¿Por qué lo preguntas?.

-Es que… - se avergonzó al sentir los fuertes brazo de Dark alrededor de su cintura – no hemos estado mucho tiempo… a solas.

-Es verdad mi niño… pero ahora puedo compensarte – sonrió con sensualidad.

-No me llames niño… me hace sentir… infantil… poca cosa a tu lado – le reprochó algo molesto – no sé como demostrarte que no lo soy, soy un hombre… que…

-No digas tonterías precioso, claro que no eres un niño es una forma de hablar y sobre lo que dices de demostrarme que no lo eres…mmm se me ocurren un par de cosas que…, jeje – bromeó Dark.

-Tonto, en serio yo… soy consciente que no tengo experiencia en esto… que tú sí, er… has debido tener muchas parejas… ya sabes has debido de…

-¿Tener relaciones sexuales? – le ayudó a preguntar. Omi se sonrojó.

-Sí… eso y que conmigo tú... me prometiste tiempo me has tratado con respeto y carillo pero…

-¿Qué ocurre Omi, que intentas decirme? – preguntó confundido el moreno.

-No sé como decírtelo… cuando me propusiste ser tu pareja yo te pedí tiempo… estaba muy nervioso y confundido… he estado muchos años enamorado de Winner-sama – confesó finalmente avergonzado.

-Omi no… - interrumpió Dark inquieto por el cauce de la conversación.

-Déjame hablar Dark, ahora que he reunido el valor suficiente para confesártelo no me lo impidas por favor – rogó agachando la cabeza.

-Está bien como quieras Lindo – aceptó.

-Tenías razón aquella vez cuando dijiste que sentía algo más que cariño y agradecimiento por mi Señor, pero no me atreví a confesártelo por miedo a que… perdieses el interés en mí… tus muestras de aprecio y cariño me hicieron sentir especial, me sentí importante y no quise perder eso. Sabía que empezaba a sentir algo intenso por ti así que acepté tus avances prometiéndote que te respondería a tu propuesta después de un tiempo y hasta ahora no hemos vuelto hablar del tema.

Luego sucedió lo de el ataque a Winner-san y a mí persona… me cuidaste tanto… fue ahí cuando obtuve la respuesta que necesitaba… la que debía decirte y no me he atrevido…

-Omi si tú…

-Ssshhh – silenció a Dark posando sus dedos en los labios del moreno – Winner-sama es, ha sido y será siempre muy importante para mi Dark y eso no lo puedo cambiar…

-Omi, no lo digas por favor – suplicó por primera vez Dark ante el evidente rechazo de su propuesta de compromiso hacia el Pet.

-Escúchame… Durante la paliza que recibí… solo podía pensar en una cosa… estaba convencido que moriría… me aterré… y solo podía pensar en volver a ver a la persona que significaba tanto para mí, lo necesitaba a mi lado de la forma que fuera, quería estar a su lado pasase lo que pasase. Dark yo… - por un momento vio a Dark contener la respiración – yo… deseo ser tu pareja para el resto de mi vida.

-¿Quieres decir que aceptas…? – dijo incrédulo.

-Sí – sonrió tímidamente – ahora sé lo que siento por ti Dark… por ello quiero que a partir de ahora seamos una pareja para lo bueno y lo malo, si tú quieres claro.

-Oh por todos los Dioses Omi… claro que quiero, lo he querido desde que te vi. – le abrazó cariñosamente.

-Sigues sin tratarme como tu pareja Dark – dijo con tristeza – me abrazas como si me fuera a romper… me besas como si fuera un niño… dime que debo hacer para gustarte. Quiero ser una buena pareja… quiero ser un buen amante para ti – susurró casi sin voz avergonzado.

-Por eso estás molesto, no sabía que te molestase mi forma de actuar, creí que si me comportaba demasiado… efusivo contigo te asustaría Omi, no quise hacerte sentir mal – sonrió con picardía – debiste ser sincero conmigo, no sabía que quisieses que fuera más allá de simples caricias, si lo que querías es hacer el amor conmigo solo tendrías que decírmelo…

-Tondo no lo digas de esa manera suena…

-Suena perfecto – le interrumpió para después besarle con pasión – no sabes cuanto te he deseado Omi, las ganas que tenía de arrancarte la ropa y devorarte entero, pero tienes razón, te traté como algo delicado y no me di cuenta que eres un hombre con deseos e inquietudes también, perdóname – solicitó besando su cuello con amor.

-Mmm te perdonaré si… oh Dark abrázame fuerte, tuve tanto miedo al pensar que no podría volver a tus brazos – sollozó Omi expulsando todo el miedo que guardaba dentro de si después del ataque.

-Eso ya pasó amor, ahora estamos juntos y jamás me separaré de ti, te lo prometo – juró sin dejar de besar sus labios y cuello.

-Te amo tanto Dark… bésame hasta dejarme sin aliento… te necesito…

-Yo también te amo mi Lindo Omi…

-Hazme el amor – solicitó con timidez

-¿Estás seguro?

-Jamás he estado tan seguro de algo Dark… quiero pertenecerte en cuerpo y alma.

-Tus deseos son órdenes para mí. – concedió el experto programador.

Con delicadeza Dark fue desprendiendo la ropa que vestía el joven Housepet, primero la blusa amplia deslizándola lentamente por sus hombros a la vez que sus labios se deslizaba por donde anterior mente estaba la tela que cubría la piel. Besos esparcidos por los hombros pálidos y suaves trazando ríos imaginaros por la piel temblorosa. Besos y caricias intercalados sobre el pecho, estómago y vientre de un receptivo Pet iba absorbiendo las nuevas sensaciones que despertaba el moreno en él.

Absorbido por el mar de nebulosas sensaciones, Omi no se percató de la desaparición del resto de su ropa yaciendo completamente desnudo sobre la cama siendo devorado por la mirada hambrienta de Dark.

-Eres precioso amor – afirmó Dark con deleite haciendo sonrojar aún más la inexperto Pet.

Sin querer dar tregua a su compañero de cama Dark comenzó a desvestirte frente a la atenta mirada de Omi, casi notando como los ojos del chico recorrían su piel conforme su ropa desaparecía lentamente. Se situó sobre las caderas del chico sin llegar a tener contacto con él. Su camisa ya había sido quitada mostrando su fuerte y bronceado torso, con sensualidad se llevó las manos a su nuca para deshacerse de la goma que sujetaba sus largos cabellos para dejarlos esparcir por su amplia espalda como una cascada de seda negra como el ébano más puro. Omi contenía la respiración.

-Mi amor acércate – le pidió viendo como se incorporaba de la cama con timidez hasta quedar sentado bajo sus piernas – si quieres tocarme hazlo – la mirada de Omi se lo había insinuado sin palabras.

Con timidez Omi posó sus manos sobre el ejercitado abdomen de Dark comprobando su textura fuerte pero suave a la vez. Primero las mantuvo inmóviles hasta que animado por la mirada llena de cariño y pasión fue tomando confianza para recorrer todo el pecho de su futuro amante. Dark tubo la sensación que la piel por la cual pasaba las manos Omi le ardía, con sorpresa sintió como los dedos aún algo indecisos abrían lentamente su pantalón el mantenía bajo un estricto encierro a su palpitante miembro deseoso de salir. Un jadeo incontenible le ocasión dichos dedos al pasearse traviesos por su sensible órgano, caricias sutiles pero altamente eróticas, mas gemido… más necesidad…

-Te deseo – confesó Dark ayudando a desprender su pantalón así como su ropa interior.

-Y yo a ti – aseguró Omi abrazando a Dark para quedar tendidos sobre la cama.

Sus cuerpos iniciaron su reconocimiento, piel con piel, brazos, piernas queriendo abarcarlo todo. Sus bocas danzando el antiguo ritual del apareamiento. Con cuidado acomodó a Omi sobre las sábanas sin dejar de besarle y acariciarle.

-Mmm aaaahhh! – gimió Omi al sentir como su miembro era estimulado por la mano de Dark mientras este descendía por su cuerpo hasta situarse junto frente a su sexo.

-Abre un poco más las piernas mi amor, no sientas vergüenza – solicitó pacientemente mientras comenzaba a manipular la zona.

Su lengua caliente y húmeda recorría las lampiñas ingles desde el inicio de su cadera hasta la parte interna del muslo rodeando los testículos hasta finalizar justo en su rosada entrada virginal. El latigazo de placer que sintió Omi hizo que necesitara agarrarse con fuerza a las sábanas ya el intenso placer le produjo un fuerte mareo.

-¡Por ZERO Dark! – Aulló de placer – no hagas eso es… es…

-Delicioso – le susurró en los labios al ponerse a su altura de nuevo – eres delicioso y me estás volviendo loco… mira como me tienes – le afirmó llevando la pálida mano del Pet a su miembro duro y caliente – tócame Omi yo también necesito saberte mío.

Omi con algo de torpeza inició una errática masturbación, guiándose por los sonidos producidos por el placer que iba sintiendo Dark. Pronto se dio cuenta que no iba muy mal encaminado al notar como se tensaba.

-Ahhh espera, espera – jadeó Dark – ufff Dios si sigues así no aguantaré… y deseo verterme dentro de ti mmmm.

-No digas esas cosas, me da vergüenza aaaahhhh – gimió al sentir de nuevo estimular su entrada.

-No tengas vergüenza amor, pronto te acostumbrarás a mis comentarios esto solo es el principio, jeje. Ahora quiero te relajes, iré lentamente si sientes muchas molestias me lo dices y me detendré¿de acuerdo?

-Mmm siiiiiiii – respondió moviendo su pelvis contra la de Dark.

Ambos miembros se acariciaron intensificado las sensaciones. Con un giro Dark consiguió por a Omi sobre su cuerpo, su bocas no se despegaban la una de la otra solo para tomar grandes bocanadas de aire para volverse a entretener la una con la otras. Guido por el placer Omi comenzó a refregarse sobre Dark estimulando los dos sexos. Una de las manos de Dark la sintió sobre su trasero, le acariciaba masajeando la zona hasta llegar de nuevo a su entrada masajeándola superficialmente. Cuando la sintió pulsante y receptiva llevó su otra mano a la boca de Omi para que humedeciera sus dedos. El Pet enseguida comprendió el mensaje y se dispuso solícito a cumplir con la tarea. Con la mano temblorosa Dark tubo que contenerse ante tan sensual estimulación de sus falanges, el pequeño Pet sin saberlo era todo sensualidad y erotismo en persona. Llevó su mano con los dedos lubricados junto a su compañera que no había dejado la tarea de estimular el esfínter y con cuidado introdujo el primer dedo.

-Mmmmmm aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh – gimió Omi complacido.

-¿Te… te ice daño? – jadeó Dark al percibir las reacciones del castaño sobre su propio cuerpos sobre estimulado - ¿voy por buen camino.

-Mmmmm siiiiiii sigue así aaahhhhhh – se balanceada ansioso. Toda timidez había quedado olvidada antes los estímulos que recibía.

Un segundo dedo no se hizo esperar, el cuerpo de Omi seguía contorsionándose danzando sobre el cuerpo de Dark como una serpiente. El pequeño Pet comenzó a pedir más, su cuerpo ardía, su mente estaba nublada por el placer, jamás había sentido nada parecido. Tres dedos eran lo que estimulaban hasta que la necesidad se hizo primordial.

Con firmeza Dark situó su hinchado miembro justo a las puertas del paraíso enfilándose solo lo suficiente para que Omi sintiera la presión inicial.

-A… ahora todo dependerá de… ti… mmmm. Omi – jadeó Dark aferrándose a las caderas estrechas del Pet para anclarse en ellas, frenando su instinto.

-Ahhhhhh!!! Darkkkkk no pares – suplicó Omi.

-No pienso… moverme mmmm, deberás… deberás hacerlo tú… así controlarás mejor las… las molestias que puedas sentir… pero por todos los Dioses Omi hazlo rápido.

-Mmmmmm aaaahhhhh valeeeeeeeeee – jadeó al comenzar a deslizarse sobre el sexo de Dark.

Avanzaba con lentitud para martirio de moreno, una tortura que por poco lo lleva a la locura pero cuando sus cuerpos se acoplaron a la perfección, ambos gritaron de placer. El poco control de Dark se esfumó, pidiéndole que le diera el tiempo necesario a su amante para que se acostumbrara pero le fue imposible. Un lento pero profundo vaivén su produjo casi al instante.

Omi jadeaba con fuerza, el dolor inicial estaba desapareciendo con rapidez, sus manos se aferraron a los hombros de Dark recostándose parcialmente sobre su cuerpo. Con cada envite la necesidad de ambos aumentaba así como la velocidad de los envistes. La pasión los estaba devorando a los dos amantes.

-Mmmm si Darkkkkk, más rápido – pedía mientras cabalgaba sobre las poderosas caderas del Hacker.

-Diosssssssss Omi asiiiiii muévete asíiiiiiiiiii siiiiiiiiiii ooooohhhhhh.

-Aaaaahhhhh sssssssssssssiiiiiiiiiii asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii másssssssssss profundooooooooo aaahhhhhhh no aguantoooo masssssssssssss Darkkkkkkkk

-Mmmmmmm uuuuuuuuuuufffffffffffffffffffff asiiiiiiiiii asiiiiiiiiiiiii asiiiiiiiiiiiiiii aaaaaaahhhhhhhh yo tampocoooo aguantooooo mássssssssss aaaaaaaaahhhhhh córreteeee Omi correteeeee conmigo siiiiiiiiiiiiiiiii venga ahoraaaaaaaaaaaaaa.

-Aahhhhhh siiiiiiiiiiiiiiii me voyyyyyyyyyyyyyyyy me voyyyyyyy DAAAARRRKKKK

-OMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Omi cayó rendido sobre el cuerpo satisfecho y feliz de Dark, rápidamente sintió como era abrazado y colocado al lado del moreno para su mayor comodidad, sentía las piernas algo entumecidas por los exigentes movimientos así como un leve escozor en su parte trasera.

-¿Estás bien mi amor? – preguntó sonriente Dark.

-Mmmm mejor que nunca aunque mañana creo que me dolerá todo, jeje . No estoy acostumbrado a tanto ejercicio, jeje.

-Jeje se te pasará y con el tiempo te acostumbrarás, jeje. Ha sido fantástico Omi, eres increíble – le aseguró besando sus labios con devoción.

-Lo mismo digo Dark, ha sido maravilloso, gracias por portarte tan dulce conmigo.

-No hay de que precioso. Ahora descansemos, creo que no nos echarán de menos hasta la hora de la comida, podremos seguir holgazaneando un par de horas más, jeje.

-O haciendo el amor, jeje – rió pícaramente abrazándose al cuello del moreno.

-O haciendo el amor – aprobó Dark con una sonrisa para besarle con pasión después.

El resto de la mañana lo pasaron entre besos caricias y encuentros apasionados sin que nadie les molestase.

Continuará…

NOTAS: Bueno, aquí está un nuevo capítulo de este fic casi olvidad. Lamento mi desaparición, jamás pensé que fuera tan duradera, uff más de un año sin deciros nada pero debido a un cúmulo de circunstancias me mantuvieron apartada de aquí. Hay tantas cosas que decir que sería demasiado largo, solo deciros que lamento la ausencia, lamento no haber respondido a aquellos review que me llegaron. Por ello este capitulo os lo dedico a todos vosotros, que mantuvisteis la esperanza a que siguiera dándoos la lata un poco más, jamás fue mi intención dejar abandonaba esta historia, a pesar que pueda ausentarme por largo tiempo (espero que no vuelva a ocurrir) esta historia jamás quedará incompleta.

También debo confesar que mi regreso a sido en parte por dos motivos, uno por dar la satisfacción a dos de mis más queridas amigas Uru y Carmin, que a pesar de la distancia siempre estaremos juntas y otro no sé si decir el más significativo o no porque la verdad fue un choque muy fuerte para mi, es que este capitulo y toda la obra entera se la quiero dedicar a una gran escritora y "GRAN" con letras mayúsculas, que nos dejó hace unas semanas. Como admiradora suya me vi en la obligación de reaccionar antes esta apatía que me consumía, ella siempre tubo palabras dulces y alentadoras sobre mis trabajos, fue una, como muchas de Uds., que esperaba mi continuación. Su perdida me hizo ver que con un poco de esfuerzo de mi parte, y quiero pensar consigo, puedo llenar vuestras vidas con un poquito de alegría, un toco de mi cariño queda impreso con estas letras y me gustaría pensar que os llega, por eso me dolió no podérselo hacer llegar a esta persona en concreto. Por ellos Alex, esta humilde historia va dedicada en exclusiva a tu personas, allá donde te encuentres siempre te tendré en mi memoria y en mi corazón. A esa Hilandera que tejió mundos imaginarios que nos mantuvo presa y encantados.

A ti mi querida Alex la Hilandera de Sueños.

Nunca te olvidará Chipita