Opening: Dream5 – READY GO!
14. El fin delDarkGeneral (parte 1)
-Ya que fuiste vencido por los generales que trajo el Dios del Digital World, ya no te necesito. Tu Xros Loader fue destruido porque no pudo soportar tanta maldad que emanaba de ti, pero da igual, tuve suficiente con eso. Solo para eso fuiste útil, y por eso es hora de eliminarte.
Así había dicho Beelzebumon ante la mirada atónita de Shoutarou, el Dark General. Kenji y el resto del grupo no podía moverse por más que quisiera, era como una especie de intimidación ante el mayor de los Death Riders.
-¿Qué...? ¿Qué está tratando de decir, señor? -preguntó Shoutarou cayendo de rodillas al suelo, viendo cómo su Xros Loader negro destrozado, caía en pedazos para no volver a aparecer.
-Simple. -le siguió hablando Beelzebumon. -Los Generales son un obstáculo para mis planes. Todos. Y cuando digo "todos", también me refiero a ti.
-Pero... ¡Pero yo...! -trataba de justificarse Shoutarou. -¡¿Y lo que he logrado?! ¡¿Las Zones conquistadas?! ¡¿Y los Code Crowns recolectados?! ¡Todos estos meses que le he servido fielmente! ¡¿Qué significa todo esto?!
Al escuchar todo eso, el jefe de los Death Riders solo pudo hacer algo más que reírse.
-¡Qué tierno es este General rojo! -alcanzó a lanzar Beelzebumon entre sus carcajadas, mientras colocaba su rifle en la cabeza de su antiguo aliado. -¡Entiéndelo de una vez por todas! ¡Tú y todos los Generales son mis enemigos!
-No, señor... -gritó Shoutarou. -¡Yo no quiero ser su enemigo! ¡Por favor, recapacite!
Pero la decisión que Beelzebumon había tomado parecía estar completamente firme, puesto que Shoutarou intentó levantarse para correr con todas sus fuerzas, pero la intimidación de su antiguo jefe le impedía mover las piernas, solo daba patadas de ahogado sin poder lograr algo más que eso. Beelzebumon intentó avanzar, pero Blue White Knight le dio una patada que lo tumbó de su motocicleta.
-¿Qué cara...? -se preguntó Beelzebumon al ver el ataque del Digimon fusión de los Blue Masters y los Dreams Come True.
-Nadie se mete con un amigo nuestro. -contestó Blue White Knight.
-¿Un... amigo? -preguntó Shoutarou al ver el acto de aquel Digimon.
Pero Beelzebumon con un disparo logró deshacer el Digixros de tal Digimon, regresándolos a sus formas originales.
-¡Ahora sí, es momento de eliminar a la verdadera molestia para mis planes! -gritó aquel Demon Lord mientras alzaba su rifle al cielo. -¡Double Impact!
-¡Auxilio! -gritó Shoutarou cerrando sus ojos, con rabia y desesperación. Todo su trabajo había sido para eliminarlo, era más que terrible, incluso para él.
En ese momento sonaron dos fuertes disparos, uno tras otro. Shoutarou pensaba que era su fin, pero no fue así. Más bien, no sintió ninguna clase de dolor físico, pero el emocional lo experimentaría al abrir los ojos y levantar la mirada. La mirada atónita del viejo Dark General, al ver a su mejor Digimon, HiMugendramon, siendo impactado uno tras otro por los potentes disparos de Beelzebumon.
-Hi... HiMugendramon... -solo atinó a decir eso Shoutarou al ver que su mejor amigo estaba siendo eliminado por Beelzebumon. -¿Por qué? ¡HiMugendramon!
HiMugendramon había sido perforado literalmente por los disparos de Beelzebumon. Finalmente, Shoutarou lograba comprender lo que sentían los Digimon que eran asesinados bajo su mando.
-Por... ¿Por qué lo hiciste? -gritó Shoutarou mientras intentaba pedir auxilio para sus Digimon. -Si tan solo tuviera mi Xros Loader...
-No, señor. -dijo aquel enorme cyborg Digimon. -Solo quisimos proteger su vida. Por favor, no deje que Beelzebumon le haga daño. Este es nuestro último gesto de amistad.
-¡Esto no puede ser cierto, HiMugendramon! -gritó Shoutarou viendo cómo su Digimon se desvanecía en pequeños cristales que volaban en el cielo.
Shoutarou se levantó e intentó tomar una de las garras de HiMugendramon, como intentando evitar lo inevitable, pero fue tarde. Antes de poder hacerlo, esa parte había desaparecido por completo, y junto con él, todo el cuerpo de HiMugendramon.
-¡Maldito Beelzebumon! -gritó Shoutarou lleno de rabia, sosteniendo la espada que había obtenido tras largas sesiones de entrenamiento, queriendo hacerle daño a su antiguo jefe. Pero éste fue más ágil, y de un impacto con su motocicleta lo estrelló contra unas rocas que lo dejaron inconsciente.
-Creo que me he divertido suficiente por hoy. -dijo aquel Demon Lord carcajeándose. -Nos veremos nuevamente, General verde, General azul, Karin, y... Shoutarou.
-¿Cómo está Shoutarou? -preguntó Karin, mientras traía un poco de agua para refrescarle la cara.
-Todavía no despierta. -contestó Hiromi.
El grupo de los Dreams Come True se refugiaron en un claro dentro de un enorme bosque que encontraron en la Zone del Dark General.
-¿Y Kenji? -preguntó de nuevo Karin.
-Se fue. -dijo Ryousuke. -Dijo que ya no era de utilidad en este lugar, y que no quería juntarse con el Dark General.
-No sé por qué. -dijo Hiromi. -Pero ese General azul me está cayendo cada vez más y más pesado.
-Al menos gracias a él no pasamos a mayores. -respondió Monodramon.
-Pero pobre Shoutarou. -contestó Karin. -No pensé que esa fuera la realidad entre Beelzebumon y él.
-¿A quién le importa el Dark General? -dijo Monodramon. -¡Él solo se metió en esto! ¡Y estoy de acuerdo con ese Kenji en que no deberíamos ayudarlo!
-¿Se puede saber qué pasa contigo, Monodramon? -preguntó Ryousuke algo molesto. -Shoutarou es nuestro amigo y no vamos a abandonarlo, y menos ahora que está indefenso.
-¿Indefenso? -preguntó Monodramon. -¡Indefensos fuimos nosotros cuando los Death Riders atacaron nuestras aldeas! ¡Por eso odio a los Death Riders! ¡A todos y a cada uno de ellos!
-Tal vez tengas razón, Monodramon. -le aconsejó Andromon, quien intentaba calentar la cena de esta vez. -Pero recuerda que Shoutarou también fue utilizado por Beelzebumon. De una u otra forma, él también es una víctima de ese Demon Lord.
-Si tú lo dices... -dijo Monodramon no muy convencido de las palabras de su amigo Andromon.
-Está despertando... -dijo Karin en un tono alegre al ver que Shoutarou intentaba abrir los ojos.
Shoutarou lanzó un enorme bostezo, antes de atinar a decir un:
-¿Dó... Dónde estoy?
-Finalmente estás con nosotros, Shoutarou. -dijo Karin llorando mientras trataba de abrazar con fuerza a su viejo amigo.
-Karin... -dijo en voz baja. -Entonces... ¿eso no fue un sueño?
Al parecer Shoutarou aun no se recuperaba del shock de ver morir a su gran HiMugendramon. Miró a todos y a cada uno de los Dreams Come True, bajó la mirada nuevamente, y dijo:
-Es su culpa.
-¿Qué dices, Shoutarou? -preguntó Karin.
-¡Que todo esto es su culpa! ¡Tuya, de Ryousuke y de ese maldito Dios del Digital World! -gritó Shoutarou, al mismo tiempo que intentaba alejar a Karin de él. -¡Por su culpa mataron a HiMugendramon! ¡Por su culpa ahora no tengo un lugar a dónde ir! ¡Todo esto es su culpa!
En ese momento Shoutarou se levantó de su lugar para correr e internarse en lo más profundo de aquel bosque, aquel que tanto conocía por ser el lugar que tanto había construido.
-¡Espera, Shoutarou! -gritó Ryousuke, sin resultado alguno.
Shoutarou solo quería un lugar para reflexionar lo que estaba pasando en ese momento. No podía creerlo, ¿en realidad Beelzebumon desde un principio quería eliminarlo?
-Así es. -contestó una voz que reconoció inmediatamente.
-Otra vez tú. -dijo Shoutarou. -¿Tú también vas a burlarte de mí?
-No. -contestó el Dios del Digital World. -Solo vengo a ver que en realidad tenía razón, y que te lo advertí mil y una veces.
-Pues ahí lo tienes. -contestó Shoutarou. -Tenías razón, ahora devuélveme a mis Digimon.
-Mientras no aprendas la lección, no los volverás a ver. -contestó aquel Dios sentado sobre una rama de un árbol. -Es más, mientras no aprendas la lección, no volverás a ser un General.
-¿Un General? -preguntó Shoutarou. -Nunca quise ser un General. Este mundo no tiene salvación alguna.
-¿Acaso no recuerdas por qué te convertiste en General?
Un pensamiento rápido le vino a la mente de Shoutarou.
-¡Kokuwamon! -dijo en shock Shoutarou. -Por... por mi culpa mataron a Kokuwamon... Quiero verlo... ¡Quiero volver a ver a Kokuwamon! ¡Por mi culpa lo mataron! ¡Él me defendió! ¡Dio su vida por mí!
El Dios del Digital World solo se limitó a reflejar una pequeña sonrisa.
-¿Entonces la lección es... seguir lo que dicen los demás? -contestó Shoutarou.
-No.
-¿¡Entonces cuál es!? -gritó Shoutarou desesperado. -¿¡Es acaso no confiar de nadie!? ¿¡Es acaso seguir en la rutina de siempre y jamás escapar a ella!?
-Sigue intentándolo, mi pequeño discípulo. -recitó el Dios del Digital World. -El día en que descubras esa lección, estaré ahí, y tus Digimon, esperándote. Mientras tanto, me despido por hoy.
-¡Espera! -gritó Shoutarou para evitar que aquel muchacho escapara. -¿¡Por qué te interesa tanto lo que hago o lo que digo!?
-Es una pregunta algo difícil de responder, incluso para mí. -contestó aquel sujeto de capa. -Tal vez me vi reflejado en ti, no lo sé. Lo que sí sé es que nada pasa por casualidad. Tu deber era ser el legendario General rojo, pero creo que te elegí antes de tiempo.
-Tal vez yo no soy ese legendario General.
-Lo eres. -le dijo el Dios del Digital World antes de desvanecerte. -La promesa de salvar a Kokuwamon fue el motivo para que tu Xros Loader se convirtiera en rojo.
Shoutarou volteó la mirada hacia aquel cielo estrellado, hacía tiempo que no miraba una noche tan clara en el Digital World. Miró su celular y noto que muchas de las fotos que se había tomado con Kokuwamon habían desaparecído.
-Ni siquiera me dan derecho a conservar un recuerdo tuyo... -dijo, dejando derramar unas lágrimas sobre la pantalla.
Luego revisó las fotos que había hecho de Karin, dentro y fuera del Digital World, cuando recordó las dolorosas palabras de despedida de Karin, antes de la misión de Shoutarou de eliminar a los Generales.
-Tenías razón, Karin. -dijo otra vez. -Fui un idiota, tú no mereces que sea tu amigo. Tal vez lo mejor sea que desaparezca de este mundo...
-Vaya, vaya, el temerario Dark General ahora se reduce a una niñita llorona. -dijo otra voz frente a él.
-Lucemon. -dijo Shoutarou. -Tú lo sabías, ¿verdad?
-Hasta el difunto NeoDevimon sabía del plan de Beelzebumon-sama para eliminarte. -contestó aquel ángel caído. -Lo que no esperábamos es que fueras a buscarlo para pedirle entrar a los Death Riders. Digamos que eso aceleró las cosas un poco.
-Gracias por confirmármelo. -dijo Shoutarou resignado. -Gracias por confirmarme que no valgo para nada, ni para defender el Digital World ni para destruirlo. De verdad, gracias.
-Oh, pero claro que fuiste buenísimo destruyendo el Digital World, y eso Beelzebumon-sama te lo agradece. -contestó Lucemon. -Pero ante sus ojos eres un traidor, y por lo tanto, debes morir ahora mismo. ¡Dead Or Alive!
Un orbe de luz junto con un orbe de oscuridad comenzaron a rodear a Shoutarou, acelerando en un punto y creciendo en otro. Shoutarou, asustado, intentó escapar, pero antes de darse cuenta, los orbes lo envolvieron, oprimiéndolo constantemente, haciendo que Shoutarou gritara de dolor.
-¡Auxilio! -alcanzó a gritar Shoutarou. -¡Basta! ¡No! ¡Basta!
Continuará…
Ending: AAA – one more tomorrow
