Capítulo 14: la primera prueba de Goku, la nueva maestra de Gohan.
Ya tarde en la noche, venelana, Goku y shuri, arribaban al inframundo, junto en frente de la mansión de los gremory. Para Goku, este lugar no era ajeno para él, ya que en su juventud, cuando la amenaza sayayin se cernía en la tierra, exactamente después de morir junto a su hermano raditz, el sayayin de clase baja visito la tierra de los demonios al caer del camino de la serpiente, pero jamás vio casas o mansiones como la que se presentaba frente a él.
-bienvenidos a la mansión gremory- dijo la madre de Rias acentuando sus palabras, con un señal de manos mientras sonreía. Goku la miro con curiosidad a la vez que cargaba las maletas, varios de estas.
-es sumamente hermosa venelana- exclamo la madre de Akeno con un poco de impresión en su voz. Cabe decir, que en un corto periodo de tiempo, las mujeres habían entablado una podría decirse amistad entre las dos, la cual llegaba al punto de nombrarse a la una con la otra sin sufijos.
-gracias shuri, vengan entremos- decía la peli castaña abriendo el portón de su hogar con solo un movimiento de manos. La pareja de vio una a la otra y siguió a la matriarca de la familia gremory.
Por el interior, bueno antes de entrar en la casa, en el jardín reinaba el color verde del pasto, flores, arbustos, arboles, de toda clase de plantas hermosas que adornaban alrededor de la mansión. Era casi como un pequeño bosque adecuado para una familia adinerada de la más alta calidad. Además de tener sus propios sectores para la hora del té, pero un poco más allá, en un sector alejado, se encontraba como una especie de coliseo, lo cual emociono al sayayin de raza pura.
-señora venelana, ¿Qué ese lugar?- preguntaba el feliz sayayin, apuntando con su pierna al coliseo, ya que era la única extremidad que podía usar, sus brazos llevaban las maletas.
-no seas impaciente Goku, esa pregunta será respondida mañana- decía la peli castaña con una leve risilla de burla al sayayin, sacando un gemido de decepción del padre de Gohan. Venelana miro de reojo a shuri, para luego guiñarle un ojo.
-ara ara, este lugar será más divertido de lo que esperaba- pensó la madre de Akeno, con una sonrisa picaresca en sus labios.
Ya subiendo las escalares, las puertas de la mansión comenzaron a abrirse, dejando ver al interior en una alfombra roja al costado de esta, una fila de sirvientes que hacían reverencia a sus nuevos invitados, dejando impresionados a Goku y shuri. Es más, cuando cada uno de los sirvientes exclamo un "bienvenida señora venelana", quedaron casi en estado de shock. Su vida había cambiado en un giro de 360 grados.
-estos son nuestros invitados, quiero que los hagan sentir acogidos en la mansión gremory- exclamo en voz alta la matriarca de la familia, a lo cual todos los sirvientes asintieron formalmente con sus cabezas. Un par de mayordomos se acercó a la pareja para ayudarlos con su equipaje.
-permítame mi lord- exclamo el mayordomo con cortesía. Goku lo miro de arriba y abajo, para luego sonreírle.
-jejeje, no están pesadas, yo las puedo cargar solo, pero gracias por la ayuda- decía con humildad el sayayin, lo que le sorprendió al sirviente.
-señor, es mi trabajo, permítame llevar su equipaje a su dormitorio, además es muy poco lo que puedo hacer por el héroe que salvo la tierra- decía el mayordomo erguido frente a Goku, quien con las cejas fruncidas y mirando a todos y cada uno de los sirvientes de la mansión gremory asentían con la cabeza, entendiendo que estos estaban enterados del torneo de cell.
-está bien, pero algunas están pesadas- decía el sayayin entregando las maletas al sirviente, pero este se sorprendió al ver como el hombre de traje las cargaba fácilmente, -ustedes son fuertes, veamos si pueden con esta- decía Goku revelando la caja de metal perteneciente a shuri.
-ara ara, no anuncies de esa forma mi equipaje cariño- decía la pelinegra madre de Akeno, con una amable sonrisa en sus labios a la vez que se sonrojaba.
-¿Qué llevas en esa caja shuri?- pregunto venelana en una voz baja, casi al oído de la pelinegra miko.
-ara ara, eso es un secreto- dijo shuri guiñando un ojo a la peli castaña, la cual solo sonrió pero por dentro le carcomía la curiosidad.
-esto es sorprendente, puedo sentir lo fuerte que son los demonios en este lugar, pero me intriga las firmas de ki que se está acercando a nosotros- pensó el sayayin con los ojos cerrados, sintiendo las primeras energías del lugar. Tal y como pensó Goku, de la puerta central, hizo su aparición un joven de cabellera roja larga y una chica de cabello plateado vestida de sirvienta.
-madre, bienvenida a casa- decía el joven de cabellera roja, pero al notar quienes acompañaban a su progenitora, su emoción no pudo ser ocultada, -no puede ser, es son Goku- dijo sirzechs casi corriendo hacia el sayayin para mirarlo de arriba abajo. El hijo de venelana era una cabeza más baja que Goku o tal vez un poco más.
-jejeje, eres igual que la pequeña Rias, además de tener un ki similar a ella y la señora venelana- decía el sayayin de raza pura, quien por inercia, puso su mano en la cabeza del chico y comenzó a despeinar sus cabellos.
-b..bueno, soy hermano de Rias- decía con un leve tartamudeo en su voz pelirrojo, sacando una mueca de sorpresa de la sirvienta de cabello plateado, ya que jamás lo había visto comportándose de esa manera. Con venelana era lo contrario, ya que a la mujer de castaño cabello, le llenaba de alegría que su hijo mostrara ese lado tímido como alguna vez lo tuvo con su padre cuando era niño.
-tienes un poder increíble en un interior, espero algún día pelear contigo- decía el sayayin con una gran sonrisa en su rostro. Para sirzechs, estas palabras lo hicieron muy feliz además de muy emocionado, alguien de la altura de Goku quería pelear con él y es más, halagaba su fuerza, este debía ser un día increíble en la vida del hijo de venelana.
-seria todo un honor señor Goku- decía el emocionado muchacho inclinando su cabeza.
-ara ara, que joven tan amable- interrumpió shuri con su típico juego de palabras. Sirzechs al levantar la mirada no pudo evitar mirar a la mujer y comparar esa sonrisa con la de su madre. Aunque al darse cuenta de que no se había presentado, borro estos pensamientos de su cabeza.
-disculpe mi falta de atención, soy sirzechs gremory, hijo mayor de la familia gremory y próximo lucifer del inframundo- decía el hijo de venelana inclinándose con su mano debajo de estómago.
-y yo soy la reina y sirvienta personal del señor sirzechs, grayfia, un placer conocerlos- decía correctamente la mujer de ceño fruncido, haciendo una reverencia al igual que sirzechs.
-también es mi futura esposa- agrego el hijo de venelana, con una ligera risilla mientras se tapaba la boca. La peli plateada se sonrojo ante las palabras del pelirrojo.
-un gusto jóvenes, mi nombre es shuri himejima y él es mi novio son Goku, también es un placer conocerlos- decía la pelinegra madre de Akeno, brindándole una amable sonrisa a ambos muchachos.
-el cuarto está listo, deben estar cansados por el viaje- dijo la matriarca gremory interrumpiendo al grupo. Sirzechs gimió de decepción ante la frase de su mamá.
-es una lástima, quería escuchar más sobre el señor Goku- decía con un tono de tristeza el joven hermano de Rias.
-no te preocupes querido, mañana realizaremos un recorrido por el terreno gremory y estoy segura de que son Goku estará encantado de charlar sobre sus aventuras con todos- decía venelana poniendo una mano en la cabeza de su hijo.
-eso sería genial, no puedo esperar para ver este lugar- decía el alegre sayayin con su típica sonrisa son en sus labios.
-bien, ahora grayfia, acompaña a sirzechs a su cuarto por favor- exclamo venelana con una sonrisa en su rostro, a lo que la chica asintió con una reverencia, -oh y recuerden, no me hagan abuela aun ¿escucharon?- dijo la peli castaña con sus manos en las caderas y con una sonrisa astuta en sus labios.
-maa..mma..má..- decía el nervioso y sonrojado joven de cabello rojo, mientras que su sirvienta se ponía de color rojo por esto. Venelana ya estaba enterada que estos ya se habían iniciado en el ámbito sexual.
-ara ara, si son como Goku y yo, tendrás nietos muy pronto venelana, jujujuju- decía la madre de Akeno, con su mano en la boca y riendo maliciosamente. Goku por su lado, no estaba muy concentrado en la plática sino más bien, en las firmas de ki a su alrededor y más allá.
-si nos disculpan, nos retiramos- exclamo el avergonzado sirzechs, quien tomaba la mano de su reina y comenzaba a alejarse junto a ella. Grayfia llevaba la cara colorada, acentuando su vergüenza con humo saliendo de su cabeza.
Luego de esto, la pareja junto a venelana y los mayordomos, se dirigieron hacia la habitación que compartiría el sayayin junto a la miko. Mientras avanzaban por la mansión, se maravillaban por la belleza de los pasillos, adornados por hermosas pinturas, jarrones que parecieran bastante caros y candelabros clásicos que iluminaban su camino. Esto hasta que llegaron al frente de su cuarto.
-aquí es- dijo la madre de Rias, abriendo la puerta, mostrando una habitación bastante espaciosa, con su propio baño privado, una cama sumamente grande, bueno sin alargarme más, todas las comodidades habidas y por haber que se pueda encontrar en una habitación de alta clase.
-es hermosa- decía shuri con un rostro de asombro. La mujer de Goku, caminaba de un lado a otro de la habitación, quedando maravillada de lo lindo que era la decoración.
-ummm es muy grande, aunque falta algo muy importante- decía el sayayin, venelana como arte de magia, o tal vez leyendo el pensamiento de Goku, se dirigió a un armario o esto parecía, para luego abrirlo y dejar ver que este era un refrigerador con un surtido de alimentos para una semana.
-espero que le guste- decía la peli castaña. A Goku le brillaban los ojos al ver tanta comida junta, que tan rápido como el rayo, inspeccionaba cada rincón del refrigerador y devoraba uno que otro bocadillo.
-ñam, ñam, esto es fabuloso- gritaba jovial el guerrero sayayin saltando de alegría, sacando una carcajada de las mujeres.
-pero no me olvidado de mi nueva amiga- decía venelana chasqueando los dedos, a lo que uno de los mayordomos, saco una caja dorada de nadie sabe dónde, ofreciéndosela a la novia de Goku. La pelinegra algo confusa, quito la tapa con sus manos, para luego abrir sus ojos de par en par, al encontrar los chocolates más finos y apetitosos que jamás haya visto.
-venelana te adoro- decía la mujer de Goku tomando uno de los chocolates para luego llevárselo a la boca. En el momento de saborear el dulce sabor de esta golosina marrón, las mejillas de shuri se tornaron de rosa y su rostro brillaba como una estrella.
-son chocolates hechos por los mejores reposteros del inframundo- venelana hablo, mientras que shuri probaba otro de los bombones, -bien ahora los dejare descansar, les deseo buenas noches- se despidió la madre de Rias de la pareja, retirándose con los mayordomos.
-buenas noches- decía shuri devorando otro de los bombones, este de chocolate blanco. Por su lado, Goku hacia una seña con su mano en forma de despedida, ya que estaba encaramado en el refrigerador como si este fuera un koala en un árbol.
-aaahhh, estuvo delicioso- decía el sayayin ya satisfecho de cada bocadillo. Shuri al ver a su querido sayayin y luego a uno de los dulces en sus manos, se le ocurrió una brillante idea.
-Goku, ven aquí por un segundo- hablo la madre de Akeno, a la cual no se le veían sus ojos por el cabello que lo cubría. El guerrero sayayin se encogió de hombros y se sentó a un lado de la pelinegra.
Nada con la himejima era porque si, sus palabras no solo eran un solo decir, y lo que menos debía hacerse al acatar una orden o favor de una himejima, era bajar la guardia, pero Goku al ser tan inocente y con su personalidad relajada, además de que shuri era su novia, solo hizo lo pedido por shuri. La mujer sonrió maliciosamente para luego llevarse el chocolate a su boca.
-¿me das uno?- pregunto el inocente Goku, apuntando a la caja dorada. El sayayin recibiría su dulce, pero no de la forma en que pensaba. Shuri con un movimiento rápido, estrello su boca de lleno en la boca de Goku, a lo cual de inmediato movió su lengua, boca y labios, realizando un baile sensual con la boca del sayayin, quien algo sorprendido sentía como el dulce de chocolate pasaba de la boca de shuri a la suya. Así sin detener a la miko, Goku dejaba que esta siguiese con los suyo, hasta el punto que recibió la mayor parte del postre, ya triturado por las fauces eróticas de la madre de Akeno, a lo que se separaron un par de minutos después.
-ummm, delicioso- decía shuri lamiéndose los labios. Goku mastico un poco el dulce y trago sonoramente.
-si estaba muy rico- respondió Goku con una sonrisa de oreja a oreja, sacando una risilla maliciosa de su novia, la cual tomo otro bonbon sin que Goku se diera cuenta.
-entonces sigamos- hablo muy alegre shuri, dejando algo contuso a Goku, pero sin darle tiempo para comprender la situación, la mujer se le fue encima al sayayin.
-buaaaahhh- grito el guerrero sayayin, mientras que su novia se le subía en el regazo y comenzaba a compartir un nuevo chocolate de boca a boca. Esa noche, la pareja de la miko y el guerrero de artes marciales, hicieron el amor muy dulcemente, literalmente fue el sexo más dulce que estos han tenido hasta el momento.
[En la casa son]
No solo Goku y shuri comenzaban a vivir en un nuevo lugar, sino que Gohan, Gabriel, raynare, Rias y Akeno prácticamente comenzaban una nueva convivencia. Pero cada una de las chicas tenía su propio cuarto, mientras que el mestizo como forma de honrar a su padre y transformarse en el nuevo hombre de la casa, jefe de hogar y el protector de las chicas, se hospedo en la habitación de Goku.
-ahora protegeré la tierra con mi vida papá- decía Gohan, colocando una fotografía de él y su padre como súper sayayin antes del torneo de cell, en una mesita de noche al lado de la cama.
Gohan con una sonrisa en su rostro, se colocó su pijama y se dispuso a dormir, lo que no contaba el hijo de Goku, que esta noche, mientras él dormía, un evento interesante se llevaría a cabo en los oscuros pasillos de la residencia son. Por qué digo esto, bueno es fácil ya que una extraña figura con una almohada en sus manos, caminaba de puntillas en dirección al cuarto del mestizo.
-jujujuju, espera mi querido Gohan- decía una voz entre risas picarescas. La sombra estaba a solo un par de metros del cuarto del sayayin, pero antes de que tomara el picaporte de la puerta, la luz se encendió, revelando a una Rias con una almohada rosa y vestida con su pijama vestido de color rosa.
-vaya, vaya, si es el hada de los dientes- decía con algo de sarcasmo en su voz Akeno, aunque su jovial sonrisa decía lo contrario. Rias puso un rostro bastante nervioso al ser atrapada en el acto.
-jejeje, bueno este yo… iba al… baño, si eso es, al baño- decía Rias con un tartamudeo en su voz, pero Akeno pro supuesto que no le creyó nada a la hija de venelana.
-el baño está detrás de ti, ese es el cuarto de Gohan- exclamo Akeno sin perder su sonrisa sin apartar la vista de la gremory.
-es verdad, jejejejeje- respondió la pelirroja, la cual se mantuvo en su lugar a la vez que se frotaba la cabeza. Un par de minutos pasaron y ninguna de las dos se movía de su sector, ambas miraban el suelo, el techo, las paredes, etc.
-creo que ya es hora de dormir- dijo finalmente Rias, la cual apretaba su almohada mirando a otro lado.
-estoy de acuerdo- dijo la pelinegra sonriendo amablemente, pero aun dicho esto, ninguna se iba a su cuarto correspondiente.
-bien, entonces me voy, buenas noches- dijo la pelirroja, dando un par de pasos atrás.
-buenas noches Rias- respondió la oji violeta también dando un par de pasos hacia atrás. Esto siguió hasta que ambas, luego de reír al mismo tiempo, se dieran la vuelta y comenzaran a irse a sus propias habitaciones. Lo que no esperaban, es que en ese momento Gabriel apareciera del pasillo, pasando a un lado de Rias con una almohada de conejo rosa. La ángel usaba un pijama ajustado de color blanco que dejaba ver su ombligo, para muchos bastante sensual.
-¿eh?, ¿adónde vas?- preguntaron molestas ambas niñas, viendo como la ángel se detenía y miraba a las chicas con algo de confusión. La hermana de Michael volteo su cabeza a la puerta de Gohan.
-Gohan- dijo simplemente la pelirrubia apuntando la entrada a la habitación del sayayin.
-¿quieres dormir con Gohan?- pregunto Rias con una sonrisa nerviosa y una vena palpitante en su cabeza. Gabriel asintió con la cabeza en repetidas ocasiones, -ángel descarada, me quito mi idea- pensó con molestia la hija de venelana.
-bien, es suficiente de esto- exclamo raynare que se hacía presente en el pasillo, justo por detrás de Akeno, -ustedes dos, a la cama ahora- ordeno con voz baja la caída, quien no quería despertar a Gohan. Debo decir que la caída, usaba un pijama vestido de color negro con detalles blancos.
-tú no eres mi madre- decía Rias cruzándose de brazos.
-pero si la más madura de esta casa y además, dios me perdone, la más vieja- decía raynare, sintiendo un puñal en el corazón diciéndose a ella misma vieja.
-¿y Gabriel?- pregunto Akeno que se ponía del lado de Rias. Raynare miro a las chicas como diciendo, "es enserio". Las pequeñas miraron a Gabriel, la cual se estaba mordiendo el dedo con un rostro de no saber nada.
-ella no sabe de lo que estamos hablando- decía raynare con las manos en su cintura. Rias y Akeno se miraron a los ojos, para después dar un suspiro de decepción.
-está bien, nos vamos- decían al mismo tiempo las pequeñas, quienes con los hombros caídos en señal de derrota, se retiraban a sus cuartos, pasando a un lado de la ángel, la cual veía curiosa a las pequeñas.
-tengo sueño, Gohan- decía la hermana de Michael ignorando la escena, a lo que luego comenzó a abrir la puerta del cuarto de Gohan, pero la caída la cerro de inmediato para que no llevara a cabo su objetivo.
-Gohan no es un juguete, vuelve a tu cuarto, déjalo en paz- dijo bastante seria la protegida de azazel. La chica de dorado cabello, mostraba unos ojos confundidos por lo dicho por la pelinegra, ya que ella no consideraba a Gohan como un juguete, solo quería dormir a su lado.
-¿a Gohan le molesta que duerman con él?- pregunto la inocente ángel, a lo que raynare se dio una palmada en la cara, al ver que Gabriel, no comprendía nada. Pero esta podría ser una buena oportunidad de enviar a la rubia a su habitación, sin entrar en conflicto.
-si, a Gohan le molesta bastante ya que invaden su espacio- decía raynare empujando la espalda de la rubia, mientras que actuaba su voz. La hermana de Michael, miro al suelo un segundo y luego desapareció en frente de la caída.
-oh, qué mal- dijo la angelical mujer detrás de raynare, quien se sorprendió ante la habilidad de la chica. Esta última se despidió y se fue a su propio cuarto, dejando a raynare sola en el pasillo.
-que chica tan rara- pensó la pelinegra dando un par de negaciones con la cabeza. La protegida de azazel, pensaba en retirarse, pero al mirar de reojo la habitación de Gohan, se le ocurrió una idea.
Raynare comenzó a caminar de espaldas mirando a todos lados para que no la sorprendieran, como una espía evitando a los criminales. Al topar con su parte trasera la puerta, con un ágil movimiento movió el picaporte y entro a la habitación. La chica se dirigió al dormido guerrero sayayin para luego mirarlo por unos segundos.
-se ve muy lindo cuando duerme- pensó la caída con un sonrojo en sus mejillas. La joven se arrodillo frente al rostro de Gohan, -tal vez no pueda dormir a tu lado aun, pero por lo menos tomare un poco de ventaja con esto- pensó raynare sonriendo dulce y amablemente. Se inclinó y beso la mejilla de Gohan por un par de segundos.
Al terminar, la caída sonrió afable al mestizo. Raynare había cumplido con su cometido a base de una mentira, la cual repercutiera pero no en contra de ella, sino en contra del guerrero sayayin, pero este acontecimiento no importaba en estos momentos, solo importa que la caída había robado un beso de la mejilla del sayayin y esto la acercaba un poco más al corazón del mestizo aunque este no se diera cuenta.
-buenas noches mi lindo Gohan- dijo la caída antes de salir de la habitación y le daba un último vistazo al interior.
[A la mañana siguiente]
Ya listos por un nuevo día, la pareja de Goku y shuri fueron invitados a recorrer la mansión de la familia gremory. Por cada rincón de la casa, venelana hablaba de la historia de la familia gremory, acontecimientos del pasado y datos históricos del inframundo, aunque para el sayayin de raza pura, esto era bastante aburrido que paso un buen tiempo bostezando, no así shuri, quien se veía bastante interesada en la historia de los demonios y su conflicto con las otras tres facciones. Esto hasta el momento de llegar al coliseo de la familia gremory.
-sorprendente, este lugar es más grande de lo que parece- decía el emocionado sayayin, yendo al centro del cuadrilátero. Venelana sonrió ante la felicidad del guerrero.
-que comience la sorpresa- hablo la matriarca de la familia sin perder su dulce sonrisa. De que hablaba esta mujer, bueno era como dijo ella una gran sorpresa para Goku, quien desde ese minuto su entrenamiento y la batalla con los más fuertes, empezaría.
-¿uh?- gimió Goku quien con una ceja alzada, levantaba sus brazos en forma de equis sobre su cabeza. Un segundo después, un par de puños unidos en forma de mazo, se estrellaban contra los brazos del sayayin.
-grrrraaa, ya esperaba esto- decía la mujer amazonas que intentaba ganar en una pelea de fuerza con Goku. El sayayin levanto la vista para mirar a la torre de venelana.
-jejejeje, si quieres pelear, con gusto acepto- respondió el sayayin de raza pura frunciendo las cejas y sonriendo de emoción. La mujer de gran altura, le sonrió a Goku para luego dar un paso atrás.
-ya tengo una idea de tu fuerza y entiendo que no podre derrotarte sola, pero con mis amigos…- dijo la amazonas con una sonrisa confiada en su rostro, mientras que detrás de ella, aparecían dos espadachines con espadas en sus manos. Eran freya y un joven de cabellera anaranjada y risada, quien usaba una estola blanca en su pecho y pantalones apretados con un par de sandalias doradas. Su armamento consistía en una espada larga de color dorado que brillaba con la luz.
-corte en equis apolo- exclamo la mujer de la espada, corriendo a todo lo que daba junto al chico. El joven sonrió algo arrogante mientras levantaba su espada a los aires.
-jejeje, el tonto no sabe lo que le espera- decía arrogante el joven de pelo naranja, adelantándose un poco a freya y atacando con rapidez con su espada al sayayin. La chica chasqueo la lengua imitando el corte cruzado de su compañero.
Lo que no comprendían estos, es que estaban peleando con un guerrero de las artes marciales de la raza nacida para la lucha, la experticia de este luchador los sobrepasaba y esto se pudo notar, cuando Goku con las manos desnudas, detuvo ambas espadas. Las acaras de los caballos de venelana era de fotografía a la sorpresa, ya que no les cabía en la cabeza de que una espada que podría cortar el acero como mantequilla, fuera detenida con solo las manos.
-esto no puede ser- exclamo freya tratando de zafar su espada, pero Goku no lo permitía, a ninguno de los dos.
-trunks manejaba mejor la espada- exclamo el sayayin con una leve carcajada. La chica rechino los dientas, mientras que el joven demonio curvo sus labios en una sonrisa.
-¿y Trunks podía hacer esto?- pregunto sarcásticamente apolo, quien apretaba con fuerza el mango de su espada. El espadachín femenino al ver esto, abrió sus ojos en alerta, conociendo el plan de su compañero.
-espera idiota- exclamo freya con furia, pero el arrogante joven se hizo el de oído sordo y no escucho el consejo de su compañera de equipo.
-bombardeo solar- exclamo apolo causando que la espada dorada, emitiera una luz tan brillante que se asemejaba al sol, o mejor dicho para que se entienda mejor, al taiyoken que usaba tenshinhan y los demás guerreros z. Goku recibió el golpe de lleno en los ojos, además de freya la cual instintivamente soltaba su espada y llevaba sus manos a sus ojos.
-¡imbécil!- grito iracunda freya, la cual daba varios pasos atrás con un ardor del demonio en sus ojos oculares, pero para el joven arrogante esto era lo de menos, solo buscaba la victoria.
-vamos idiota, suelta mi espada y terminare rápido contigo- exclamo el joven caballero de la familia gremory, pero al intentar zafar su espada, no lo logro ya que Goku seguía con un duro apriete en la hoja del arma.
-quienes usan a sus compañeros para ganar una batalla, no pueden llamarse guerreros- dijo muy seriamente el sayayin de raza pura con los ojos cerrados y los labios apretados. En un segundo, apolo descubrió que no debió hacer enojar a Goku.
-es una lección que debes comprender apolo- pensó venelana con tristeza mientras bajaba la mirada, esto para no ver lo que pasaría a continuación.
-aahh- con un grito a los cielos del sayayin. Goku con solo levantar su pie, le impacto de lleno el golpe al joven arrogante, quien salió disparado por los cielos quedando el sayayin con su espada dorada entre sus manos.
-demonios, ¿Cómo lo hizo sin siquiera ver?- se preguntaba el espadachín mientras volaba por los aires. Este chico dio varios rebotes en la tierra antes de detenerse al llegar a las paredes del coliseo, quedando estampado en estas.
-si tu oponente aún puede percibir tu energía, cegar sus ojos no sirve de nada- explico el sayayin de raza pura, mientras que la luz blanca se desvanecía en la nada. El padre de Gohan, abrió sus ojos y con un movimiento de manos, lanzo la espada hacia su dueño, incrustando esta justo a un lado de la cabeza del joven de cabello anaranjado.
-que tonto, aún sigue subestimando a sus oponentes- pensó la amazonas dándose un golpe de palma abierta en su cara. Por su lado, freya se volvía a recomponer, ya lista para la batalla pero sin su espada, ya que Goku aun la tenía entre sus manos.
-ten, es tuya- exclamo el novio de shuri, enviando la espada a su dueña. El caballo de venelana la recibió por el mango, mirando de forma extraña al guerrero sayayin, -sigamos con esto que la pelea se está poniendo interesante- decía con emoción en su voz el guerrero de artes marciales, quien se colocaba en pose de pelea.
-es tal y como dijo nuestra señora, es un guerrero digno de admirar- decía la pieza del caballo con una sonrisa en su rostro, mientras empuñaba su espada frente a sus ojos. La pieza de la torre también se ponía en guardia, esperando seguir con la pelea pero….
-que la madre naturaleza escuche mi llamado y ate a mis rivales- exclamo una voz por sobre los guerreros, dejándose ver uno de los alfiles de venelana, la cual alzaba su cetro a los cielos, creando un orbe verde que brillaba con intensidad.
Desde la tierra, varias lianas de color verde comenzaron a atar todo el cuerpo del sayayin. Goku sin saber que pasaba fue atado por completo, dejando cada miembro de su cuerpo sin ninguna movilidad alguna. Por el otro lado de la moneda, los rivales de Goku veían como su compañera y amiga de sequito descendía de en frente de ellos.
-no creo que eso lo detenga por mucho tiempo, hera- decía freya con un rostro serio, viendo como Goku trataba de zafarse de las lianas. La mujer de cabello verde sonrió levemente mientras miraba de reojo a sus compañeros.
-mi plan no era retenerlo para siempre, solo el momento adecuado- explico la invocadora de la naturaleza, mientras dirigía sus ojos al cielo. Sobre ella estaba el otro alfil de venelana, quien con el báculo firme y sus manos en el aire, estaba reuniendo una gran cantidad de energía.
-la luz y la oscuridad se unan en este ataque, ¡aaaahhhh!- con un grito estridente, el alfil de venelana lanzo una bola gigante de energía dorada y oscura contra el sayayin, quien solo podía ver como el ataque se acercaba a él metro tras metros, hasta el momento de impactar. Una columna de amarillo y negro se elevó por los aires, mientras que una onda de viento levantaba el flequillo y cabello de los presentes.
-bien hecho enrique, la combinación de ustedes es legendaria- decía la amazona alzando el puño de victoria, mientras que el hombre de la boina se posicionaba a un lado de su compañera.
-tienes razón, pero reunir toda esa energía me canso demasiado- decía el alfil hombre mientras se ajustaba su sombrero, mientras mostraba un rostro de cansancio.
-descansa, creo que con esto ya hemos terminado- decía apolo quien estaba recuperado después de esa patada del sayayin. Pareciera que el golpe de Goku en algo afecto.
-deja de subestimar a tu rival idiota- decía con molestia en su voz la espadachín, quien se colocaba en pose de pelea. Apolo solo chasqueo la lengua a la vez que descansaba su espada en su hombro.
-freya tiene razón, por más fuerte que fuera mi ataque, no tiene el poder para derrotar a un guerrero sayayin, solo miren- decía enrique tratando de recuperar el aliento, mientras apuntaba con el dedo hacia la cortina de humo.
Sus colegas afinar la vista para ver mejor la silueta de Goku, la cual comenzaba a brillar de color blanco, hasta el momento que estallo en ki, dispersando el rostro de polvo que la cubría, revelando a Goku con la llamarada de energía en su cuerpo. Estos saco varios gemidos de sorpresa de los presentes.
-ese fue un ataque muy bueno, esto es genial, los peleadores del otro mundo son sorprendentes- decía el emocionado sayayin dándose un par de golpes en las mejillas, para luego colocarse en pose de pelea.
-hera y enrique, ustedes cúbranos la espalda a apolo y a mí, atacaremos de frente y abriremos una brecha para un golpe de letal de amazaoness- decía freya con seriedad, a lo que los mencionados asintieron con la cabeza.
-esta vez sí lo lograre- exclamo el joven caballero listo para el ataque. Freya miro de reojo a su compañero y luego a Goku. Sin decir palabra alguna, los caballos fueron al ataque.
-jejeje, esto es divertido- decía entre risas Goku, mientras esquivaba cada espadazo del par de guerreros, quienes con una velocidad impresionante, intentaban cortar al sayayin pero este con una mueca alegre se movía más rápido que ellos, a la vez que leía todos sus movimientos.
-demonios, se seguimos así, nos cansaremos más rápido apolo- decía entre ataques la chica, mientras que su orgulloso compañero, exhalaba gotas de sudor por su rostro, demostrando el punto de freya.
-maldición- pensó con rabia el chico. Los brazos de los caballos estaban bastante cansados y Goku ya lo sentía así, a lo que decidió hacer algo al respecto o mejor dicho aprovechar la oportunidad.
-es mi turno- susurro el luchador, quien desapareció ante la mirada atónita de los espadachines. El sayayin apareció detrás de ellos y con sus manos abiertas, con las intenciones de dejarlos inconscientes, Goku llevaría a cabo su ataque. Lo que no contaba el peleador, fue que otro oponente estaba a su acecho.
-comete esto- desde uno de los pilares, una flecha dorada se dirigió como una bala contra la cabeza de Goku. Pero el sayayin como un guerrero con experiencia, capto las intenciones de su rival a lo lejos. Dejando su ataque de lado, este movió su mano para recibir la flecha entre sus manos.
-bien Artemis, nos has salvado- exclamo freya con una sonrisa en su rostro, mientras daba una vuelta hacia adelante, alejándose de Goku mientras que su compañero, al ver su oportunidad decidió seguir atacando.
-ahora lo lograre- pensó el joven, usando un ataque horizontal por la cadera del sayayin, tratando de partirle las costillas con su ataque, pero el mismo error lo siguió cometiendo con esta acción.
-ups- dijo Goku dando un salto en el aire, esquivando la espada que pasaba por debajo de él, quedando expuesto a un ataque aéreo.
-no puede ser, otra vez no- pensó el horrorizado joven de cabello anaranjado, quien veía como Goku se perfilaba para darle una patada de revés a su rostro, pero pareciese que este era su día de suerte.
-¡es mi turno!- grito desde la tierra, emergiendo la siguiente torre de venelana. El legendario peleador beowulf hacia su aparición para luego tomar a Goku en un abrazo de oso por su espalda.
-jiijiji, cada minuto que pasa, la pelea se pone aún más emocionante- pensó Goku con una sonrisa en su rostro, a la vez que miraba de reojo a su nuevo rival de cabellera larga y barba abundante.
-¡ahora amazona, destrózalo- grito la torre a su compañera gigante, la cual sin perder el tiempo, comenzó a correr con grandes zancadas hacia Goku mientras era sostenido por beowulf.
-graaaaa, probaras mi puño aplastante- rugía la mujer musculosa, quien alzaba su puño en el aire, para luego dejarlo caer sobre la cabeza del sayayin. Este último alzo la cabeza con una mirada seria en su rostro, para luego alzar su rodilla en el aire, con un pequeño llevándose consigo al hombre que lo mantenía atrapado con sus brazos.
-no lo harás- respondió Goku impactando el puño de la amazona con su rodilla, causando a la mujer, un dolor impresionante en sus nudillos. Con un gemido de dolor, la torre se alejó un par de pasos sosteniéndose el puño.
-¿de que esta hecho? ¿Acero?- preguntaba con molestia la chica sobándose la mano, a lo que Goku le sonrió mientras comenzaba a ejercer fuerza para quitarse a su rival de encima.
-grrrahh, por todos los diablos, ¡no poder seguir sosteniéndolo mucho tiempo Artemis!- grito la torre varón mirando la torre en que se encontraba la arquera.
-sostenlo solo un segundo más- contestaba la mujer apuntando la flecha a la altura de la cabeza de Goku, -ahora- con una leve exhalación, dejo volar el proyectil en dirección de su oponente.
-aaaaaaAAAHHHH- grito Goku elevando su ki hasta que el aura roja de su kaioken brillo en el campo de batalla. Por supuesto que la torre que lo sostenía lo soltaba al instante además de ser arrastrado un par de metros.
La flecha dirigida al padre de Gohan, fue sostenida por este con solo dos dedos, sacando una mueca de impresión de los presentes, pero Artemis no podía dejarse impresionar ahora, debía seguir con el ataque. Así continuo con una lluvia de flechas, lanzadas una tras otra contra Goku, pero este recién estaba comenzando su contraataque.
-al diablo, atacare de frente- pensó la torre que sostenía a Goku, quien se colocaba en pose de empezar un ataque cuerpo a cuerpo, pero el sayayin no era idiota y ya adivino esta estrategia.
Como un zumbido, una masa roja paso por detrás de beowulf. Con la mueca de impresión, en su cara, el hombre de barba recibió un golpe directo en su espalda, que lo envió a volar por los aires. Sin perder el tiempo, Goku se impulsó hacia arriba y aparecer por detrás de su enemigo para luego darle un golpe de mazo en su espalda y arrojarlo contra el suelo. Beowulf quedo fuera de combate por esto.
-no pude ver sus movimientos, su rapidez y fuerza es superior a la de cualquier demonio- decía la sorprendida freya con los ojos totalmente abiertos. Apolo no decía palabra laguna, solo tenía la boca ligeramente abierta. Goku bajo su mirada a los espadachines, a lo que se pusieron en guardia en menos de un segundo.
-tch, ven aquí cuando quieras- pensó el arrogante joven, quien frunció la lengua y su ceño mientras sostenía con fuerza su espada. Nada pudieron hacer cuando Goku bajo en picada contra ellos, ya que el segundo que les tomo en ponerse en guardia, el sayayin ya estaba detrás de ellos y como lo pensó preliminarmente, les dio un golpe de karate detrás de sus nucas, dejándolos inconscientes.
-maldición, lo sostendré otra vez, amazona aprovecha para atacar cuando lo haga- decía hera moviendo su bastón una vez más, invocando los poderes de la naturaleza una vez más.
Como el viento, Goku corrió hacia sus atacantes mientras que las lianas se destrozaban a su alrededor, dejando sin respiro a la mujer de cabello verde, a la vez que la torre recibía un golpe directo en su estómago, sacando una bocanada de saliva de la demonio de gran tamaño, la cual con sus manos en la parte afectada, cayo de rodillas al suelo y luego a la inconciencia.
-imposible- decía el alfil varón con la boca abierta. El sayayin de raza pura, alzo su palma frente al par de piezas diabólicas y con una leve sonrisa, expulso un golpe de aire que impacto de lleno a estos dos.
-aaahhh- con un grito al aire, la pareja de alfiles, chocaron un par de veces contra el suelo, antes de detenerse en la arena con varias contusiones en sus cuerpos.
-¿Qué técnica es esa?- pregunto la impresionada venelana, que no paraba de asombrarse de las habilidades de Goku.
-se llama kaioken, no es tan asombrosa como el súper sayayin pero si es muy poderosa- decía shuri con una leve y dulce sonrisa en su rostro. Mientras que Goku ahora terminaba con la francotiradora de la torre.
-ufff, esa fue una estupenda pelea- decía el sayayin de raza pura, quien llevaba el cuerpo de Artemis inconsciente sobre su hombro, -aunque les falta mucho entrenamiento si quieren seguir mi ritmo- decía Goku a los cuerpos de sus rivales que sentaba de espalda a las paredes del coliseo.
Un evento sorpresivo para el sayayin aconteció justo en el momento en que dejaba el último cuerpo a un lado de la torre masculina de venelana. En el centro del coliseo, una energía de gran tamaño, se presentaba detrás del sayayin guerrero. Este último sonrió ya que aún faltaba un oponente que enfrentar y su poder estaba más allá de las piezas que acababa de derrotar.
-veo con gusto, que lo visto en el torneo de cell, no era una exageración y la fuerza de los sayayin no tiene límites, son Goku- menciono la voz detrás del padre de Gohan, quien se volteaba a ver de quien se trataba.
-jejeje, tú también eres fuerte y lo puedo notar con la cantidad de energía que esta liberando tu cuerpo- decía con su típica sonrisa el sayayin de raza pura, quien encaraba de frente a frente a la elfa reina de venelana. La mujer de piel de ébano se a aproximo al hombre con una sonrisa en su rostro y un aura en forma de llamas negras alrededor de ella.
-me consideran la pieza de la reina más fuerte del inframundo- exclamo olga liberando su fuerza, generando una ventisca que movió los cabellos de Goku, -aunque aún con toda mi fuerza, no creo poder ganarle- confeso la chica de cabello de ébano, con una suave sonrisa en su rostro.
-¿no quieres intentarlo?- Goku tenso sus músculos y libero su aura de súper sayayin a la vez que su cabello cambaba a dorado y su aura se hacía más intensa que antes.
-eso no será posible Goku- exclamo la matriarca de la familia gremory, quien se acercaba a la pareja, -olga hoy tiene un compromiso muy importante en la tierra- decía venelana con una sonrisa en su rostro.
-¿Qué es más importante que entrenar?- pregunto Goku con una mueca de confusión en su rostro, a lo que volvió a su estado base.
-que tal, la educación de tu hijo- exclamo shuri con sus manos en sus caderas, mirando directamente al sayayin, quien se sintió intimidado por su novia. Al guerrero le recordaba a milk con esa forma de verlo.
-eso quiere decir…- decía Goku con rostro de palo señalando a la reina de venelana, la cual le sonreía suavemente dejando de lado su aura amenazante. Olga asintió con su cabeza.
-ella será la maestra de Gohan y las demás en la tierra, su nivel de enseñanza, supera por mucho a la humana- decía venelana con un tono de orgullo por la ex reina de su esposo.
-es un placer conocerlo señor Goku y un honor ser la nueva tutora del joven que salvo al mundo- exclamo la mujer de ébano, estrechando la mano del sayayin que sonreía algo nervioso.
-jejejeje- se carcajeaba el sayayin sin articular palabra alguna.
-bien, si no es problema, yo me retiro, debo preparar un par de cosas antes de viajar al mundo humano, señor Goku, señora shuri, mi señora, me despido- al terminar de decir esto, la chica de piel de ébano se esfumo en un brillo dorado.
-es un lastima, yo quería seguir peleando- decía algo decepcionado Goku, encogiéndose de hombros. Shuri y venelana se vieron entre sí, para luego sonreírse.
-la batalla aun no acaba Goku- hablo la mujer de cabello castaño. Esta se hizo a un lado, mientras que su hijo hacia acto de presencia, el cual usaba un dogi negro que cubría sus antebrazos, botas similares a las de Goku y guantes hechas de vendas negras, a su lado su futura esposa de cabello plateado.
-lo prometió señor Goku, espero estar a sus expectativas- decía el joven pelirrojo colocándose en pose de pelea. Esta más que decir, que el hijo de venelana usaba esas ropas como honor al estilo de Goku, pero en sus detalles característicos.
-esa es la actitud, ven cuando quieras- reto el sayayin. Las demás chicas se hicieron a un lado y dejaron campo abierto para los guerreros. El poder de la destrucción y la fuerza sayayin se enfrascarían en la primera de muchas luchas.
(En la mansión gremory)
-calificaciones excepcionales, una inteligencia que supera al promedio y por mucho, amable y correcto. Oh son Gohan, no puedo esperar poner a prueba tus capacidades- decía olga, con un expediente del sayayin con una foto de él. La mujer se daba la vuelta mostrando que estaba vestida como una verdadera sensei sexy, con un par de lentes que acentuaban su rostro y el cabello tomado en una cola de caballo. Jamás en su vida, Gohan podría pensar o imaginar que una maestra así llegaría a su vida cotidiana. Pero eso, es para otro capítulo….
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Adiós..
