Final Fantasy VII: Eternal Cycle
Capítulo XIV: Trozos de esperanza
Llamaron a los demás miembros de Avalancha informándoles del estado de Tifa. Los hicieron acudir por si entre todos podían hacer recordar a la morena algo que abriera su mente. Cuando estuvieron reunidos fue cuando sus compañeros se dieron cuenta de la gravedad de la situación: Tifa parecía tan serena... pero tan vacía a la vez... Mientras ellos hablaban ella mantenía la mirada perdida, aunque ninguno de los presentes sabrían decir si era esa mirada la que les preocupaba... o la de Cloud. El rubio no se separaba de su lado y, pese a no soltarle la mano por nada del mundo, parecía incapaz de mirarla. Por el contrario mantenía la mirada clavada en el suelo, casi sin parpadear, pese a que él sí que participaba en la conversación.
Harta de esa escena Yuffie, que parecía la única que conservaba su vitalidad en esos momentos, intentó tomar medidas:
-¡Ya está bien!-todos la miraron, sorprendidos por su excesivo entusiasmo.-En ve de estar aquí deprimidos todos como marmotas ¡tenemos que pensar en algo que le haga recordar!-mientras algunos se planteaban la validez de aquella comparación, el resto esperaron expectantes la idea de la joven ninja. Ésta, que había hablado por hablar, pensó en algo rápidamente y, como cabía esperar, solo una cosa se le pasó por la cabeza:-¡MATERIA!
-¿Ma... materia?-repitió Red confundido, esperando una idea más... convincente...
-¡CLARO QUE SÍ!-afirmó, cada vez más entusiasmada.-Seguro que si le enseñamos una materia recuerda algo... es imposible de olvidar ese brillo tan especial.
Dicho y hecho, la joven de Wutai sacó una materia de su bolsillo y se la acercó a Tifa, que hacía rato que la miraba confundida con tanto griterío. La joven miró aquella piedra brillante sin comprender, pero la acabó cogiendo para observarla con más detenimiento. Al cabo de un minuto se le cambió la cara, como si se le hubiera pasado algo por la cabeza.
-¿Lo veis? ¡Reacciona!-dijo Yuffie posando orgullosamente, como si fueran a hacerle una foto.
Sin embargo la morena se soltó de la mano de Cloud y caminó hacia una estantería cercana, donde había una pequeña colección de fósiles de Jessica, y puso allí aquella pequeña piedra. Se giró hacia Cloud que la miraba entre sorprendido y preocupado... pero ante esa actitud solo pudo soltar una pequeña carcajada, que hizo sonreír inmensamente a Tifa, casi orgullosa de lo que acababa de hacer.
-¿¡QUÉ?!-exclamó, en cambio, indignada la ninja mientras "rescataba" rápidamente su preciada materia de entre esos "piedruchos".-¿¡Me estás comparando una materia de alto nivel con unas piedras sucias y andrajosas?!
Fue entonces cuando el resto de los presentes se echaron a reír, cambiando por completo el ambiente de la sala: parecía que como más contenta estuviera Tifa, más felices estaban sus compañeros y viceversa. A la joven de Nibelheim se la veía mucho más feliz y llena de vitalidad, confirmando así las sospechas de la doctora: la empatía que había desarrollado Tifa era muy fuerte. Jessica planteó su teoría ante todos los presentes aunque, increíblemente, el más interesado en el tema fue Vincent que, pese a no mediar palabra al respecto, se quedó pensativo en su rincón. Shelke lo observó en silencio, intentando adivinar qué se le pasaba por la cabeza.
Cloud sin embargo, ante ese nuevo ambiente, tomó una decisión: Tifa seguía viva y estaba a su lado y, pese a que no lo recordara... él quería luchar por su sonrisa. No permitiría que, después de todo lo que había sufrido, Tifa fuera infeliz. Esa determinación hizo que su expresión de felicidad se ampliara mientras la joven morena se sentaba a su lado. Ella lo miró y dibujó una de esas sonrisas llena de inocencia que acababan de conmover a todo el grupo... pero especialmente a Cloud. Parecía un trocito de esperanza entre tanto dolor...
Pasaron algunos días en los que Tifa no parecía progresar en cuanto a recuerdos, pero, por el contrario, cada vez se la veía más feliz y más activa, dispuesta a explorar todos los rincones de Cañón Cosmo. Cloud, por supuesto, supervisaba todos sus movimientos, con una sonrisa en su cara: era como si él también explorara el mundo por primera vez.
Cuando no estaba con Cloud, o mejor dicho, cuando el rubio se resignaba a separarse de ella, Tifa pasaba ratos sueltos con Marlene y Denzel. La pequeña parecía muy entusiasmada con la idea de poder enseñarle cosas a la morena y no hacía más que abrazarla y darle señales de cariño. El pequeño a veces también se sumaba a algún abrazo aunque era más reacio, ya que se centraba más en la tarea de mostrarle cosas a la joven de Nibelheim.
Barret también había conseguido sacar algún rato que pasar con Tifa que aprovechó, junto a la doctora, para enseñarle el magnífico simulador de Bugenhagen: una de las únicas cosas que habían quedado intactas de su laboratorio. Aquel pequeño universo pareció fascinar a Tifa que no hacía más que girar a su alrededor para contemplar todos los detalles de aquel magnífico lugar. Sin embargo, no parecía que nada ni nadie pudiera hacerle sentir algo más que curiosidad por el mundo: la Tifa que todos conocían no se "asomaba" por ningún lado. Aunque el verla tan inocente y feliz parecía quitarle importancia al asunto.
Desde luego para Cloud aquellos estaban siendo los días más felices que recordaba en mucho tiempo: no tenía que preocuparse por nada ni por nadie, y aquella muchacha parecía tener el poder de hacer aflorar los sentimientos del rubio a la par que sus pensamientos. Ella no iba a juzgarle y nunca borraba su sonrisa de la cara. Ni siquiera la visita semanal de Sephiroth hizo que esa felicidad menguara, pese a sus miradas de desprecio.
Cloud le había pedido a Reeve que recogiera su moto de las cercanías de Edge y que se la arreglara. El día en que se la trajo salió junto a Tifa a enseñársela. La joven parecía impresionada, pese a no tener ni idea de para qué servía ese aparato.
-Un día de estos la usaremos y verás para qué sirve-le comentó Cloud, sonriendo al ver a Tifa girar el manillar.
El rubio, entonces, se entretuvo mirando a su adorada Fenrir: Reeve la había dejado tal y como estaba antes del ataque de aquella larva. Cuando levantó la vista se dio cuenta de que Tifa no estaba así que se dirigió, sonriendo con resignación, hacia la entrada de Cañón Cosmo: quizás la morena se había aburrido y había ido a jugar con la cola de Nanaki, parecía que esa nueva afición la entusiasmaba. Sin embargo, un fuerte rugido lo hizo girarse, y cuál fue su sorpresa al ver a Tifa en la lejanía de espaldas a él, peligrosamente cerca de un monstruo que casi la igualaba en altura. Cloud palideció de golpe y empezó a correr hacia la indefensa muchacha gritando desesperadamente su nombre. La morena giró el torso hacia el rubio al oír su voz pero al ver la cara de preocupación de Cloud pareció asustarse más. Aquel monstruo se le acercaba por detrás y el joven de Nibelheim se temía que no llegaría a tiempo. Sin embargo, cuando el enemigo iba a atacar, Tifa, casi sin darse cuenta como si no fuera dueña de sus actos, alzó uno de sus puños y, a la vez que se giraba hacia su contrincante, le asestó un revés, luego un golpe y después otro para terminar clavándole la cabeza en el suelo de un talonazo. El monstruo desapareció dejando a una confundida y asustada Tifa sola. Cloud no paró de correr hacia ella y la tomó de los brazos mirándola como si la que acabara de recibir una paliza fuera ella. La morena lo miró apenada, por lo que Cloud la rodeó con su brazo y juntos se dirigieron hacia el laboratorio de Jessica donde le explicaron lo ocurrido. La doctora, sorprendentemente, parecía contenta con los hechos.
-¿Se puede saber por qué sonríe de esa forma?-preguntó Cloud, indignado.-¡Podría haberse hecho daño!
-Pero no se lo ha hecho...-contestó Jess sin mirarlo, aún revisando a la joven.-Parece que sus instintos de lucha siguen intactos... ¡Tifa está empezando a mostrarse!-exclamó, orgullosa.
-¡Maldición, Cloud! ¿A qué viene esa cara?-berreó Barret.-¡No me digas que vuelves a culparte por no haber cumplido tu estúpida promesa! Tifa sabe defenderse solita ¡y tú deberías saberlo más que nadie!
Cloud sin embargo seguía enfadado: no podía entender cómo no les importaba que Tifa se enfrentara a un monstruo, si en su vida diaria a penas podía valerse por si misma. Bueno... tal vez fuera cierto que él quería proteger a Tifa... y también era verdad que cuando se reencontraron tras el desastre de Nibelheim, ella podía defenderse sola... y eso... ¿lo frustraba? Cloud agitó la cabeza, no, no era eso... no podía ser eso...
Sus pensamientos lo acecharon toda la noche. Sin embargo a la mañana siguiente tenía fuerzas para llevar a Tifa a algún lugar que le gustara, tal vez para demostrarse a si mismo que ella aún lo necesitaba... y que él podía seguir haciéndola sonreír.
-Podrías llevarla a Nibelheim-sugirió la doctora, excitada con la idea.-Seguro que ese lugar le hace recordar algo...
-Sí... quizás cómo se quemó...-respondió Cloud, enfadado: se comportaba así con la doctora desde el incidente del día anterior.-O tal vez...-añadió fríamente mirándola a los ojos-pueda recordar cómo mataron a su padre...
-Cloud...-la doctora no entendía el por qué del comportamiento del muchacho.-Pero... allí os criasteis... tienes que estimular sus recuerdos para que afloren...-explicó girándose hacia la muchacha que jugaba con Red XIII cerca de ellos.
-No puedo hacerle recordar algo tan cruel-dijo secamente el rubio.-Sino... su sonrisa se desvanecería...-añadió casi como un suspiro terminando de preparar su moto.
-Cloud...-susurró la doctora abriendo mucho los ojos, por la sorpresa.-No me digas que...-cuando iba a voltearse hacia el rubio éste pasó por su lado en busca de su compañera, sin hacerle caso.
La doctora se quedó muda mientras los dos jóvenes de Nibelheim subían en la moto y se alejaban pero mantuvo sus pensamientos en la cabeza "No me digas que te estás enamorando de ESTA Tifa..."
Cloud al principio dudaba sobre dónde podría llevar a Tifa: tenía que ser un sitio alegre, que le trajera buenos recuerdos... quizás podría llevarla a Costa del Sol... "No... demasiada gente" pensó. Tal vez a Gold Saucer... "Demasiado ruido". Entonces fue cuando recordó algo que fascinaba a la morena: cuatro años antes, en el parque de atracciones, Cloud participaba en las carreras de chocobos para conseguir un chocobo dorado que les permitiera conseguir algunas materias raras para enfrentarse a Sephiroth. A Tifa le gustaba participar de vez en cuando en las carreras y solo había un lugar lo suficientemente vacío, tranquilo y con chocobos: la granja de chocobos.
Cuando llegaron Cloud bajó de la moto y ayudó a Tifa a descender también. La morena, tal y como había pensado, se entusiasmó al ver a aquellos grandes pájaros aunque le dieran un poco de miedo, al principio. Cloud la dejó en compañía de las aves de fuera mientras se dirigía al establo, donde guardaba a una vieja amiga. Al entrar un joven granjero lo saludó:
-¡Hola, Cloud! ¿Vienes a por Crystal?
-Hola, Billy... Sí, me gustaría sacarla un rato.
-Voy por ella-respondió el joven granjero mientras caminaba hacia uno de los establos.-¿Tienes otra entrega en algún lugar remoto?
-No...-era cierto que ese chocobo le había ayudado a hacer entregas a sitios donde no podía llegar con Fenrir... pero esa vez era distinto:-Quiero presentársela a alguien...
Billy apareció con un chocobo dorado, el chocobo de Cloud: Crystal. La verdad es que Tifa y los demás lo habían visto poco, pero esperaba que ese fiel animal pudiera ayudar a Tifa, en el sentido que fuera. El rubio saludó a aquel bello pájaro rascándole el cuello, acto que el ave agradeció, para después llevarlo hacia fuera, con un saco de verduras en la mano. Cuando se acercó a Tifa junto a Crystal la morena se quedó embelesada ante ese pájaro tan impresionante ante lo que Cloud sonrió, Tifa hizo lo mismo. Él la tomó de la mano para acercarla al pájaro y la ayudó a montar. La morena tenía una inmensa sonrisa en su rostro por lo que Cloud empezó a guiar los pasos de Crystal, feliz. Se dirigieron calmadamente hacia un prado cercano lleno de flores, donde pasarían el día los tres juntos.
Mientras tanto en Cañón Cosmo Jessica paseaba de un lado a otro de su laboratorio alterada. Estaba segura de que sus suposiciones eran ciertas: Cloud al principio se había desesperado ante la amnesia de Tifa pero en cuanto ella pasó de no tener conciencia de nada a parecer una joven ingenua y adorable... ¿cómo podía estar tan ciego? ¿Cómo podía estar dejándose llevar por la situación? ¿Y por qué Tifa no era capaz de recordar aún teniendo la capacidad de aprender...?
-Cloud ha sufrido mucho...-apareció Red XIII detrás de ella, sabiendo cuales eran sus pensamientos: llevaba todo el día murmurando lo mismo.-Y Tifa también... pero ahora... parece que él ha encontrado una nueva esperanza.
-Pero ella... ella no es Tifa... ¡No puede ser feliz con alguien que no tiene identidad! Es... un recipiente vacío...-dijo Jessica mientas se sentaba, abatida, en su silla.
-¿A ti nunca te ha pasado...-empezó a preguntar Nanaki apoyando su cabeza en el regazo de la doctora-que necesitas tanto un poco de esperanza que incluso un poco de felicidad, aunque sea falsa, te vale...?-la doctora quedó en silencio, pero no hizo falta que hablara: Marlene tomó la palabra, al entrar en la sala.
-Tifa siempre decía que en los ojos de Cloud se podía ver su sufrimiento...-dijo mientras jugueteaba con su ropa con inquietud.
-MAKO...-susurró la doctora, al entender a qué se refería Tifa.
-Pero...-siguió la pequeña-¿Tifa quiere que Cloud deje de sufrir... aún a costa de sus propios recuerdos?
Jessica entonces se sorprendió dándose cuenta de que unas palabras que siempre había tenido muy presentes en su vida habían tomado un nuevo significado: "Dar la vida por los demás..." ¿Tifa era capaz de no querer recuperar su verdadera identidad sólo para ver feliz a Cloud? ¿Sólo para PODER hacerlo feliz?
Aquellos pensamientos empezaron a acechar su mente. Sin embargo había una cosa que la doctora tenía clara:
-Los errores... el sufrimiento... es lo que nos guía en nuestro camino... lo que nos hace querer superarnos a nosotros mismos... no hay forma de borrarlo de nuestras vidas... Y eso es algo de lo que Cloud tendrá que darse cuenta... tarde o temprano.
El silencio llegó a la sala. Ninguno de los presentes podía saber cuánto tardaría Cloud en ver aquella realidad... y despertar del sueño que creía hacerlo feliz... Sin embargo, ellos no podían hacer mucho por ayudarlo.
"Además hay otra cosa de la que Cloud debe darse cuenta..." Aquellos pensamientos hicieron que Jessica empezara a plantearse desde cuándo se implicaba tanto en el asunto... sonrió con nostalgia, mientras acariciaba la cabeza a Nanaki... nunca se había involucrado tanto con nadie desde que su hermano murió. Tal vez empezaba a ser hora de volver a relacionarse seriamente con la gente... hacía tanto que no lo hacía...
Miró a Marlene y le sonrió alargándole la mano: de alguna forma le recordaba a ella misma de pequeña, sin embargo aquella niña no había perdido la sonrisa, ni las ganas de acercarse a la gente pese a haber vivido tantas desgracias a su alrededor. Aquello le dio fuerzas para dejar su máscara de felicidad a un lado... y seguir verdaderamente adelante ella también.
---
Cloud y Tifa permanecían sentados entre las flores. Ella había cogido una y se la había puesto en el pelo. Cloud la miraba mientras sentía que una paz interior enorme lo invadía: pensó que quizás que Tifa no recordara nada no fuera algo malo... sino la oportunidad de empezar una nueva vida... los dos... llena de paz y armonía y de momentos felices. Donde el dolor, el sufrimiento y los pecados no tuvieran cabida. Esa vida era algo que Cloud verdaderamente anhelaba y se alegraba de haberla encontrado. Miró a Tifa, sonriente, y ella sonrió de esa forma tan dulce. Al rubio le dieron ganas de acercarse a ella, de abrazarla... aunque no se atrevía a hacerlo, por lo que apartó la mirada. Sin embargo de repente sintió como la morena se le había acercado y le había rodeado el cuello con los brazos para darle un tierno abrazo. Fue entonces cuando él también se dejó llevar y la abrazó. Estuvieron un rato el uno contra el otro hasta que Tifa se apartó un poco para darle un beso en la mejilla: era lo que Marlene solía hacer después de abrazarla. Sin embargo Cloud se quedó casi helado ante ese gesto y la miró a los ojos. No pudo evitar recordar aquel momento que se le había pasado tantas veces por la cabeza... cuando tuvo los labios de Tifa a unos centímetros de los suyos... Casi sin darse cuenta se fue acercando hasta estar en la misma situación que aquella vez... tragó saliva: pese a su timidez, no tenía ya ninguna duda respecto a lo que quería... Se acercó más, dispuesto a unir finalmente sus labios cuando...
-¡¡KUE!!-Crystal reclamó su atención y Tifa se giró hacia ella rápidamente, antes de que nada sucediera. Se levantó, soltándose del abrazo de Cloud, y corrió hacia aquel pájaro para ofrecerle alguna verdura.
Cloud las miró sorprendido... no podía asumir que aquel chocobo acabara de interrumpirlo en aquella decisión a la que tanto le había costado llegar. Sin embargo sonrió algo avergonzado: "Tal vez no fuera el momento" pensó considerando la reacción que había tenido Tifa, al distraerse tan rápidamente. Ella lo miró sonriéndole algo sonrojada, cosa que apoyó su teoría. Sin embargo aquel chocobo, al verla distraída, le dio suavemente un toque con el pico en la mejilla, haciéndola reír. Cloud se sintió inmensamente feliz al oír el sonido de aquella risa... y aún más cuando cayó en la cuenta:
-¡Tifa! ¡Has recuperado la voz!
Entonces decidió dejar a Crystal en el corral de nuevo para volver con Tifa a Cañón Cosmo para que la doctora viera los progresos de Tifa.
Cuando llegaron al laboratorio se encontraron a Jessica en el panel del fondo, tal vez hablando con el Planeta. Se acercaron a ella para saludarla e informarle de que Tifa había superado el shock que le impedía emitir sonido alguno. La doctora se alegró, aunque parecía algo distante... o pensativa, pero decidió dejar las pruebas para la mañana siguiente. Entonces Cloud decidió subir al punto más alto del Cañón con Tifa para observar las estrellas. Se sentaron al lado de ese enorme telescopio y se quedaron en silencio. Al cabo de un rato Tifa bajó la mirada y, casi inconscientemente, la dirigió hacia unas luces a las afueras del Cañón: las luces de Nibelheim se veían desde ahí. Cloud la miró y decidió satisfacer su curiosidad:
-Eso de allí es Nibelheim... donde tú y yo nacimos...
-¿Ni... Nibelheim?-repitió la morena.
-¡Sí! ¡Lo has dicho!-se alegró el rubio. Aunque no quería hablarle mucho del pueblo por si recordaba algo desagradable así que intentó desviar la conversación hacia los recuerdos felices:-Allí hicimos una promesa...
-Promesa...-repitió Tifa, sonriendo. Cloud asintió.
-"Yo siempre te protegeré"-explicó, intentando evitar palabras como "problema" o "apuro". Tifa sonrió aunque de repente la recorrió un escalofrío.-¿Tienes frío?-preguntó preocupado, pero justo cuando iba a acercarse para rodearla con su brazo fue ella la que se acercó, así que la abrazó, dándole algo de calor. Cloud no pensó en nada, dejándose llevar por el momento. Fue entonces cuando Tifa habló por voluntad propia:
-Cloud...-susurró.
-Has.... ¿has dicho mi nombre?-se sorprendió el rubio. Ella, sin embargo parecía igual de sorprendida, por lo que Cloud se lo tomó como que sólo había recordado el nombre... nada más... pero eso no le importó demasiado.
Tifa entonces se acurrucó más entre sus brazos mientras lo abrazaba por la cintura y apoyaba su cabeza en el pecho de Cloud. Fue entonces cuando al rubio le llegó un aroma como a flores: el pelo de Tifa se había impregnado del olor de aquel campo donde habían estado. Eso hizo que Cloud se sintiera más sereno y relajado. Tifa, al cabo de un rato levantó la mirada hacia Cloud y lo miró intensamente a los ojos, casi sin ninguna expresión en su cara. Él sintió la necesidad de volver a acercarse para besar sus labios pero de repente...
-MAKO...-aquella palabra había salido de los labios de la morena.
-¿Q... qué?-preguntó Cloud, con todo el cuerpo en tensión.
Sin embargo la morena no repitió esa palabra, por el contrario pareció tensarse también, como si hubiera comprendido lo que implicaba haber recordado aquella palabra. Eso asustó más a Cloud que se levantó rápidamente llevándose la mano a sus ojos... entonces comprendió que él nunca podría mantenerla lejos de todo aquello que le recordara el sufrimiento de su pasado... pues él formaba parte de ese sufrimiento... Sus ojos llenos de MAKO le habían hecho recordar esa horrible palabra... ¿qué se le estaría pasando por la cabeza? ¿Tal vez los reactores de ShinRA? ¿El odio que sentía hacia esa corporación? ¿Quizás recordara la historia de por qué Cloud tenía MAKO en los ojos: aquella que incluía la destrucción de Nibelheim? Cloud se apartó lentamente de Tifa mientras ella parecía no poder ni moverse: sin embargo lo miraba con cara de pánico.
El rubio bajó corriendo las escaleras hacia el laboratorio encontrándose a Jessica y a Marlene por el camino. La doctora lo detuvo, tomándolo por el brazo.
-Cloud, ¿qué te pasa?
-Tifa...-hablaba sin mirarla a los ojos.-Tifa ha recordado... "MAKO"
-¿MAKO?-repitió la doctora. Cloud se giró a mirarla con aquellos ojos llenos de aquella sustancia, como para hacerle entender de dónde había sacado aquella palabra.
-Tengo... que alejarme de ella.
-¿¡QUÉ?!-intervino entonces, Marlene.-¿Alejarte de ella? Pero... si está recordando...
-Por eso mismo...-dijo casi como un susurro.-Si me quedo a su lado recordará todas las cosas horribles que...
-Pero... ¡esos son SUS recuerdos!-insistió la pequeña.
-Ella ha tenido la oportunidad de seguir viva sin recordar nada malo de su pasado...
-Pero esas cosas son las que la hicieron llegar a ser como era... ¿no te gustaba esa Tifa... NUESTRA Tifa?-Cloud quedó en silencio mientras Tifa llegaba donde estaban ellos. Entonces Jessica decidió intervenir para abrirle los ojos al rubio:
-Esta Tifa... La Tifa a la que crees que amas no es más que un recipiente vacío...-le tiró del brazo para hacerlo girarse a mirarla.-¿¡La ves?! Ella no tiene identidad, no tiene pensamientos, no tiene sentimientos...
-Claro que tiene...-empezó a decir Cloud.
-¡MÍRALA!-gritó, furiosa, mientras señalaba a la morena. Cloud la miró: esperaba encontrar una expresión de preocupación en su rostro pero sólo encontró miedo, dudas...-Siente tus sentimientos con tal fuerza que los asimila como suyos...-explicó la doctora.-¡Cuando crees que ella sonríe sólo lo hace porque lo estás haciendo tú también!-Cloud miró a la doctora confundido, recordando todas las sonrisas de Tifa... era verdad que siempre sonreía cuando él lo hacía...-Su empatía la está bloqueando... ¡porque ella siente que tú no quieres que recuerde!
Cloud sintió una impotencia y una rabia enormes volviendo la mirada hacia Tifa. Ella tenía exactamente la misma expresión en la cara y en el cuerpo, que le temblaba de sobremanera. Sin embargo lo peor estaba en los puños: los tenía en tensión y apretados... con tanta fuerza que hasta le salía sangre. Fue entonces cuando la intención de Cloud de huir se intensificó.
-Yo... no puedo ayudarla, debo irme...-se soltó bruscamente del agarre de Jessica y se dirigió hacia la puerta de salida.
-¡Cloud!¿Y sus recuerdos?-preguntaba Marlene a sus espaldas.-¡Sólo tú puedes hacerla volver!
Y era verdad, tal como él la bloqueaba, solo él podía hacer fluir sus recuerdos... tal vez por eso, al relajarse en lo más alto del Cañón Cosmo, Tifa había podido recordar su nombre. Sin embargo esa razón no lo hizo convencerse: si Tifa seguía recordando... no encontraría más que dolor y sufrimiento, por lo que aceleró su paso.
-¡Cloud! ¡Tifa necesita recordar!-insistía la niña detrás suyo.-Ella... ¡ella apreciaba sus recuerdos más que nadie!-sin embargo el rubio no la escuchaba.-¡CLOUD, POR FAVOR...! ¡Mira en su diario... allí lo escribía todo! Ella... ella no quería olvidar... ella no quería perder aquello que la hacía ser como era...-su voz sonaba cada vez más débil hasta que se apagó gracias al motor de Fenrir. Cloud se alejó del Cañón Cosmo... y no pensaba volver.
Continuará...
¡Buenas! He vuelto con mis cortes extraños... jajajaja... Este capítulo ha sido algo difícil de escribir porque quiero expresar cosas demasiado difíciles... a la vez que quiero mantener a Cloud en su línea... pero al fin y al cabo también tiene sentimientos... Ay, ¡que difícil!
Y... tenemos a un Cloud que se va... otra vez... este chico no aprende... aunque el título del fic le pega "ciclo eterno"... ¡siempre igual!
Bueno espero vuestros reviews, ¡como siempre! ¡Graciasssss!
Próximo capítulo: Memorias relegadas
Reviews:
rukiachan25: Uhm... xD No tortures mucho a Cloud por huir que lo necesito para continuar con el fic... Jajajaja. Weeeeeno, perdónale aunque sea por tener "claras" las ideas durante la mitad del capítulo? Aunque bueno, en realidad... mientras me lo devuelvas medio decente para que pueda seguir con la historia me vale... (lo reconozco yo también tendría ganas de aniquilarlo xD por tonto) Pero bueno, que la historia no se acaba aquí, a ver qué sigue.
Aurenare: Bueno, espero que te siga gustando el camino por dónde llevo el fic, sigo intentando sorprender y el capítulo de hoy lo he cortado de una forma más "drámatica" (ya me cargué el tópico de "cuando despiertas es todo perfecto" aunque lo haya usado durante un rato jajaja) Como siemrpe espero tus sabios consejos jajaja
Sango-Hiraikoutsu: Me pregunto si saldré viva de esta... si te enfadas que lo pague Cloud! xD (como ya he dicho un poco más arriba, yo también estaría enfadada en este punto) Pero bueno, este capítulo ha tenido "sabor" a Cloti durante un rato ;) Así que... ten piedad!! (que yo sigo teniendo el poder! xD)
Aguante yo: Cloud como profesor es un poco inepto, todo hay que decirlo... no quiere enseñarle (para que no sufra, pobrecita) y cuando empieza a recordar por ella misma... se va! Los cuchillos voladores y demás armas arrojadizas enviáselas a Cloud, que al fin y al cabo yo sólo soy fiel a su carácter xD (o eso intento) ¡Espero que te haya gustado ;D!
