13.- La prisión perfecta


Cualquier mago o bruja pensaría que luego de eliminar los "pedazos de alma" de Voldemort, el simple hecho de liberarlo de la carga de su vida mortal era algo sencillo, pero no era así para Harry. Para empezar, la simple idea de matar le era desagradable y repulsiva, luego estaba el asunto de que matar a Voldemort no iba a solucionar los problemas de fondo del mundo mágico.

Si, Voldemort era un cáncer, debía ser extirpado y removido, pero no era la única enfermedad del mundo mágico, y luego de saber lo que Sirius sufrió en Azkaban y conocer de cerca a los Dementores, Harry estaba convencido de que Azkaban no era una solución a largo plazo para los Mortífagos y cualquier otro mago malvado que se presentará.

Harry, luego de "ver" las memorias de Zolo, empezó un lento y seguro aprendizaje de las artes oscuras, lo que se consideraba oscuro era simplemente magia salvaje, originada desde los deseos y sentimientos negativos y las pasiones. Magia adictiva y peligrosa, pero muy fuerte.

Zolo le mostró los experimentos de Merlín, a sus conocidos, los tratados de artes oscuras y los magos que sucumbieron pero también aquellos que tuvieron éxito en esa clase particular de magia.

Todas esas memorias le dieron a Harry una nueva comprensión de lo que significaba en realidad un mago oscuro, dándole la epifanía lógica de que no todo mago oscuro era un Voldemort o Grindelwald en potencia. Albus le habló también de su época con Grindelwald, con la esperanza de que su propia experiencia le diera a Harry ideas sobre el final que debería tener Voldemort. Albus confiaba en que la solución sería algo acorde a la naturaleza de Harry, así como la decisión de él de dejar vivo a Grindelwald.

Mientras Harry y Albus pensaban que hacer con Voldemort, Severus se dedicó a investigar con Lupin la red de hechizos que rodeaban el mundo creado por Merlín para sus criaturas, mientras Sirius y Molly dividían su tiempo ayudando a Harry a cuidar a Ashtar, cocinar y plantar algunos vegetales, así como instalar algunos corrales para gallinas y cerdos y una vaca. Molly planeaba tener una especie de mini-granja, por si tenían que quedarse ahí más tiempo o si alguien de la Orden requería un lugar donde guarecerse de forma más segura que donde estaban las casas seguras de la Orden.

Severus pudo localizar la cantidad enorme de hechizos para mantener temperaturas estables en todo ese mundo que entrelazo Merlín junto con toda una red de otros hechizos. Todo ese mundo fue creado directamente de la magia de Merlín, y Zolo decía que Ashtar era tan o más poderoso que Merlín. Severus sabía que su hijo era especial, pero saber que Merlín creo un mundo y luego lo colocó en estasis, le daba una idea muy buena del poder crudo que tenía su propio hijo.

Ashtar había pasado su primer cumpleaños con su familia, incluyendo a su abuelo y sus "tíos". Harry estaba feliz de ver a una parte de su gente a salvo y las niñas estaban desarrollándose muy bien. Zolo había traído a Poppy unos días después del arribo de Sirius, Remus y Molly, y ella realizó sus escaneos, diciendo que las bebés estaban muy bien. Harry tenía ya 4 meses de embarazo y se observaba una suave curva en su vientre. Severus suspiraba cuando veía a Harry observar su vientre, el brillo que desprendía y su sonrisa, lo hacían caer aún más enamorado de lo que ya estaba por su esposo.

En general, la guerra había llegado a un impase, los mortífagos atacaban y los aurores y la Orden respondían las llamadas de ayuda y combatían a los mortífagos, pero sin una forma de llegar a Harry, Voldemort estaba sin un objetivo. Al menos un objetivo claro, porque sin Harry y Albus, si decidía conquistar por completo el mundo mágico podía, pero eso colocaría a Ashtar y las bebés en peligro. Conociendo a Voldemort como lo hacían, era cuestión de tiempo antes de que hiciera algo que los obligaría a regresar a su mundo y necesitaban un plan preciso para proceder.


—¿Profesor? —Pregunto Harry a Albus un día que estaban dándole de comer a Ashtar mientras Severus estaba haciendo las pociones del stock de su improvisada "enfermería" en una de las habitaciones creadas a últimas fechas.

—Pensé que ya habíamos pasado de los formalismos Harry—.

—Lo siento, fueron muchos años de llamarte profesor, Albus—.

—No hay problema ¿Qué necesitabas preguntarme? —.

Harry suspiró, era una pregunta personal y lo sabía—¿Por qué no mataste a Grindelwald? Quiero decir, comprendo que sintieras algo por él y el sentimiento de culpa por lo que paso con Arianna, pero... ¿No hubiera sido más sencillo matarlo que enviarlo a prisión? —.

Albus suspiró, él mismo se preguntaba eso a veces, pero cuando pensaba en Gellert muerto, su corazón se paraba, y no tenía nada que ver con el hecho de su amor frustrado, hace años que había dejado de amarlo.

—Harry, ¿Alguna vez has matado algo? No un humano, sino algo como un pajarito al que abrazaste de más o un perro al darle un hueso y que se le atorara? —.

Harry pensó y negó con la cabeza—No que yo recuerde—.

—Es algo común que un niño mate animales sin saberlo, un niño que pisa un hormiguero, un gato al abrazarlo del cuello, pajaritos... piensa en una mascota y la posibilidad de que el niño la mate es directa a su desconocimiento de su propia fuerza. Un niño, cuando mata sin intención, aun así, se siente miserable por haber arrebatado una vida, es algo que no puedes evitar si tienes tus emociones en el lugar correcto—.

—...Como adulto, esas emociones prevalecen, no quieres ser quien apague la luz de sus ojos, no lo quieres. Si matas por accidente o defendiéndote a ti mismo o a alguien más, de alguna forma atenúa esa culpa. Gellert y yo tuvimos un duelo, eso significaba que podía haberlo matado si hubiera querido, pero, no estaba defendiéndome a mí mismo, ya que yo mismo propuse el duelo, no estaba en una situación de proteger a alguien del peligro inmediato y además, la muerte sonaba demasiado fácil para los crímenes de Gellert—.

Harry lo pensó un segundo y dijo lo que estaba sintiendo—No quiero matar a Voldemort, simplemente la idea de matarlo me revuelve el estómago. Se que sería lo más simple y rápido y aunque me hace sentir enfermo, pienso que la muerte es mucha misericordia para él. No quiero manchar mi alma con su muerte aunque sea una que sea necesaria—.

Albus asintió, pensando en que Harry, por mucho que quisiera librar al mundo mágico de Voldemort, jamás podría lanzar un Avada, no a menos que alguien amado estuviera en peligro y definitivamente no pensaban poner en peligro a nadie, bueno, más peligro del que ya corrían siendo simplemente amigos de Harry y/o miembros de la Orden, Severus, los niños y la familia extendida de Harry ya estaban en peligro por ser simplemente la gente que Harry amaba más.

—...¿Por qué lo pusiste en Nurmengard? Digo, Azkaban parece más acorde a los crímenes de Grindelwald, ya sabes, Dementores y todo eso...—Albus rió un poco. Esa pregunta era más fácil de contestar.

—Gellert mismo la creo, pero con el fin de poner ahí a todo aquel que se le opusiera, como una forma de mostrar que él tenía poder sobre ellos y su destino. Cuando lo derrote, la prisión ya tenía todo para confinarlo, su celda tenía hechizos hechos expresamente con su firma mágica, no había manera de que pudiera usar su magia para liberarse porque solo bloqueaba su poder, viviría como un muggle prisionero hasta su último aliento. Justo lo que él más odiaba—.

—Suena un poco...poético—Harry se detuvo un momento de pasear a Ashtar, su hijo acababa de comer y estaba sacándole los gases mientras continuaba su conversación con Albus. Una idea se le había ocurrido—¿Se puede hacer lo mismo con Voldemort? ¿Convertirlo en un muggle? —.

Albus suspiró—Aunque es posible, eso no elimina el peligro que representa en realidad Harry. Hitler era solo un muggle y llevo su mundo al límite, si hubiera ganado, nuestro mundo hubiera sido el siguiente ¿Crees que Voldemort no se alzaría en el poder pero en el mundo muggle? ¿No buscaría azuzar a los muggles contra nosotros para liquidarnos? —.

—Lo haría, por eso lo enviaremos a una prisión, una de la que no podrá salir. A él y todos sus seguidores—.

—Azkaban no es opción ni Nurmengard—.

—No, no. El lugar es ideal, no tiene humanos—.

Albus abrió los ojos en comprensión. La prisión ya estaba lista, solo requería unos toques y sería el lugar ideal para enviar a Voldemort y sus mortífagos, ahora solo necesitaban una manera de enviarlo a ella sin sus poderes y los mortífagos podrían ser capturados y enjuiciados sin su líder.

Harry empezó a mecer a Ashtar y el bebé bostezo arrellanándose contra su padre quien empezó a dirigir sus pasos a la cuna en su habitación, acostó a su hijo y lo arropo con afecto. Si todo funcionaba como esperaba, Ashtar podría crecer en su propio mundo sin la amenaza de Voldemort sobre su cabeza.


Molly, Sirius, Remus y Severus escuchaban la conclusión a la que habían llegado los dos magos. La solución que proponían era por mucho, arriesgada.

—¿Están seguros de esto? —Pregunto Sirius, quien pensaba que lo mejor que podían hacer era convertir en polvo a Voldemort—Creo que sería mejor matar a Quién-Ustedes-Saben—.

—¿Has matado alguna vez pulgoso? —Pregunto Severus, quién si llevaba en su alma, el peso de haber arrancado una vida, aunque hubiera sido una vida maligna—No es tan fácil ver una vida apagarse—Sirius trago en seco. No había pensado en las consecuencias de algo así.

Remus entendía la renuencia de Harry a matar, pero pensaba igual que Sirius sobre Voldemort, muerto él, se acababa el problema. Harry casi podía ver sus pensamientos. Molly solo veía la discusión desde su taza de té. La simple idea de tomar una vida era inconcebible, aunque fuera una tan maligna como la de Voldemort, a menos que alguien amenazara a sus hijos o esposo directamente, no se veía a si misma matando.

—¿Si Quién-Tu-Sabes amenazara a Severus o Ashtar, lo matarías? —Soltó Molly, Harry asintió.

—Sin dudarlo, pero mientras pueda evitarlo...lo hare—.

—Harry ¿Muerto no resolvería el problema? —.

—Grindelwald dejo de ser un problema cuando Albus lo confino en Nurmengard—.

—Pero Nurmengard está hecha para contenerlo, tendríamos que crear una cárcel que confinara exclusivamente a Voldemort—Remus era otro de los pocos que pronunciaban el nombre de Voldemort sin temor.

—Es que ya tenemos la cárcel perfecta, no solo para Voldemort, sino para cualquier mago oscuro que surja en el futuro—Harry pensó que cuando conectaran los puntos verían las cosas claras como él y Albus.

Severus fue el primero en conectar los puntos y entendió que esta cárcel era incluso mejor que Azkaban, ya que no necesitarían a los Dementores para confinar a los presos, e incluso, ofrecería un trato más "humano" para estos peligros potenciales que eran los mortífagos y los magos oscuros del futuro que aún no existían.

—¿Qué hechizos necesitarías? —Preguntó sencillamente Severus, haciendo sonreír a Albus y Harry mientras los otros tres fruncían el ceño sin comprender.

—¿De qué están hablando? ¿Dónde está esta cárcel? —Preguntó Sirius. Remus empezó a entender cuando observo los rostros de los tres magos conspiradores.

—¿Funcionara? Quiero decir, es fácil entrar...—Severus lo paró en seco.

—No tan fácil para alguien que no sea Zolo, se requirió la firma mágica y la sangre de cuatro magos para acceder a ella, y se puede salir de ella, pero podríamos revertir ese hechizo y luego pedirle a Zolo que nos regrese a nuestro mundo—.

Sirius y Molly finalmente entendieron a qué se referían.

—Estás hablando de confinar al Sin Nariz ¿A esta dimensión? —Preguntó Sirius.

—No solo a él, a todos sus seguidores y a los futuros señores oscuros, e incluso poner ahí a Grindelwald. Enviarlos a todos aquí—.

—Pero su magia...—Harry fue quien interrumpió ahora.

—Hay una forma de convertirlos en squibs, vivirían como muggles, pero lejos de ellos. Albus me ilustró sobre qué otra clase de poder podrían ejercer, aquí no tendrían acceso a libros o magia, pero tendrían tierra fértil y animales que comer. Algunos querrán gobernar a los otros, pero otros se verán forzados a cooperar entre ellos y aprenderían un par de cosas sobre cómo se las arreglan los muggles y algo de humildad—.

—Pero...—Molly interrumpió.

—Sirius, silencio—Molly no solía hablar así, tan calmadamente, a menos que fuera algo muy importante—¿Pueden revertir el hechizo de salida? —Harry y Albus asintieron—Entonces si Severus une su magia a la de ustedes, no habría un solo mago, excepto el mismo Ashtar que pudiera romper ese encantamiento ¿No es así? —una vez más, Harry y Albus asintieron—¿Cómo los enviarían aquí? —.

—Los necesitamos a todos en un mismo lugar, luego debemos inmovilizarlos de alguna forma y finalmente despojarlos de su magia. Luego podremos enjuiciarlos a cada uno y decidir si actuaron por decisión propia o coerción—.

—¿¡Coerción!? ¡Eso no existe en los mortífagos! —Dijo Sirius. Severus frunció el ceño, enojado.

—Aunque te sorprenda saco de pulgas, hay varios que actúan por coerción, aunque se unieran a los mortífagos por voluntad propia en un principio—.

—No estoy hablando de ti Snape, tú eres un caso diferente, aún te odio pero conocí el afecto que tenías por Lily y veo el amor que tienes por mi ahijado y el pequeño—Contestó Sirius.

—¿Y qué me dices de Lucius? —Dijo Harry dispuesto a defender el punto de su esposo.

—¿Qué hay con el rubio "sangre pura es lo mejor"? —Insistió Sirius. Harry miró a Severus y este asintió, dándole permiso de contar, lo que él le dijo como una confesión.

—Lucius Malfoy quiso salirse de los mortífagos, desde antes de que cayera Voldemort, cuando nació Draco, él y Narcissa estaban preparándose para huir, pero entonces Voldemort desapareció y ellos pudieron permanecer en Inglaterra—.

—Pero ¿Y el Segundo Año? ¿El basilisco y la cámara? —Insistió Sirius.

—Lucius no sabía que era el diario, si no, jamás lo habría usado de la forma tan idiota que lo hizo. Su intención era dañar a Arthur, su reputación y eso. Pero independientemente de lo que opines de Lucius, el asunto es que él quiso irse. Permanece con el señor oscuro porque este ha amenazado con matar a su familia, y Bellatrix, aunque sea hermana de Narcissa, es capaz de torturar a su propia sangre—.

Sirius sintió escalofríos, sabía que su prima estaba más loca de lo que todos pensaban, y no dudaba ni un poco de las palabras de Severus.

—De acuerdo, supongamos que además de Lucius, existen otros casos con "atenuantes", aun así, la pregunta perdura, ¿Cómo los reunimos a todos? —.

Pensaron por un largo rato y Molly se asustó de sí misma cuando llego a una conclusión alarmante, sobre cómo tenderle una trampa a Voldemort.

—Tenemos un espía en nuestras filas ¿Como no lo vi antes? Esa es la forma de tenderle una trampa—.

—¿De qué estás hablando querida? —Preguntó Albus, quien sospechaba de alguien en particular.

—¿Cómo se enteró Quién-Ustedes-Saben de qué nos necesitaba para el portal? Debió ser alguien de la orden, alguien que sabía de nuestros planes y alguien que no creamos capaz—.

—¿Y de qué nos sirve saber que hay un espía? —Sirius recibió un zape de parte de Remus por esa declaración.

—Eres un inútil perro callejero, si el señor oscuro se enteró de ustedes por un espía, podemos usar ese conocimiento para atraerlo, pero necesitamos una carnada muy jugosa para que venga a nosotros con todo su séquito—Molly suspiró, sabiendo que Severus había llegado a la misma conclusión que ella.

—Tenemos que volver—Dijo Harry con firmeza.

—No, eso no. No vamos a ponerlos en peligro a ustedes ni a los niños—Replicó Sirius seguido de Molly.

—Tenemos qué, no podemos seguir aquí. No es como si cayéramos en una trampa de él, esta vez sería "nuestra" trampa, podemos controlar el peligro, o al menos minimizarlo—.

—Entonces tu plan es que regresemos todos a nuestra dimensión ¿Correcto? —Harry asintió—¿Dónde planeas sitiarlos? —.

—Hogwarts, estamos a unos meses de que acabe el ciclo escolar. Para entonces podríamos tejer suficientes hechizos en el castillo para contenerlos y para darle tiempo al espía de informar que estamos de vuelta—.

—Bien, eso suena a un plan, y que haremos durante estos meses que no podemos usar el castillo—Preguntó Remus.

—Lo que hemos estado haciendo, tejer hechizos, plantar vegetales, hacer corrales. Debería haber suficiente material para que los "prisioneros" no empiecen de cero y tengan algo por lo cual pelearse y agruparse—Harry sabía que teniendo algunas "granjas" funcionales, los mortífagos sin poderes se pelearían por conseguirlas o se asociarían, cualquiera de las dos opciones serviría para sus propósitos de enseñarles dos que tres cosas sobre los muggles.

El resto de la noche transcurrió entre los planes de construcción y los hechizos de contención que necesitaban reforzar o tejer en ese mundo antes de volver al suyo.


Luego de esa noche, todos trabajaron en distintas locaciones de ese mundo. Harry llevaba ya cinco meses de su embarazo y estaba feliz recogiendo las primeras fresas crecidas sin el encanto de estasis cuando los vio. Los hermanos de Zolo habían llegado, al menos, dos de ellos.

Había una especie de zorro, de color rojo intenso, con una especie de fénix azul volando a su alrededor. Ambas criaturas lo miraron con interés y se acercaron a él, olfateándolo y analizándolo en detalle. Harry se quedó quieto mientras las criaturas realizaban su examen. Al parecer, salió victorioso, ya que las criaturas se le acercaron, el zorro que de cerca, vio que era fuego puro y el fénix que estaba hecho de hielo lo tocaron sin hacerle daño.

Zolo salió de la cabaña y se acercó corriendo a Harry y notó a sus hermanos, Zolo les dio la bienvenida y les presento al "humano dramático". Fire (su hermana de fuego) le dijo que podía oler a su ama dentro del humano, ella era perfecta. Su hermano Aer (Merlín no era muy bueno con los nombres, así que simplemente lo bautizó como "aire" en Gaélico) también le dijo que la otra humana dentro del humano "dramático" era perfecta para él. Estaban felices de haber llegado a sus amos y estaban seguros de que este humano les daría amos a sus otros hermanos.

Zolo asintió silenciosamente, por la frecuencia con que sus humanos grandes copulaban, no tardarían mucho en darles amos a sus otros dos hermanos. Zolo les explico brevemente su problema de sus humanos con el otro humano oscuro. Fire y Aer asintieron cuando Zolo les pidió ayuda para proteger a sus humanos y ayudarlos a confinar al otro humano oscuro.

Los tres hijos de Myrddin soltaron una especie de aullido, llamando a sus otros dos hermanos a apurar su paso. Si el plan del humano dramático tenía éxito, volverían a su mundo y podrían dejar atrás este, aunque desde que llegaron estos humanos, parecía haber despertado a la vida el congelado mundo creado por su Myrddin.

Harry veía todo el intercambio entre sorprendido y feliz, aunque no entendiera nada de lo que ellos estaban "hablando", seguro de que al menos sus hijos tendrían guardianes poderosos.