Notas de la autora: ¡Hola! jajajaja mañana no se pierdan el partido de México vs Argentina O.O wuw! estoy super emocionada xD... ok, espero les guste wuajajaja! (no sé porque la risa macabra, pero quise ponerla xD).
Fanfic Dedicado: Marinav92
Disclaimer: Las chicas superpoderosas Z, no me pertenecen. Lo único que es de mi propiedad son las maniáticas y sádicas ideas que pongo en este fanfic.
Advertencias: Lenguaje inapropiado, OoC, Suspenso (Solo un poco... xD), Lime, Lemmon, Pedofilia.
Butch (22 años)
Kaoru (16 años)
๋• Pasante ๋•
๋• By_PerFecTHeLL๋•
Sin Cordura_(*)
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— ¿¡Qué! — pregunto exaltado Boomer, eso sí que no se lo esperaba. Brick cerro sus ojos frustrado, aun podía sentir el maldito sabor a chocolate invadiéndolo.
— ¿Esta bueno el espagueti? — pregunto Mitsuko al joven, mientras este se limpiaba con la servilleta para contestar.
—Delicioso, señora. Insisto en que es el mejor que eh probado en la vida.
—Je, je… no exagere. — Mitsuko sonríe, Dai, que había llegado hace unos cuantos minutos; miraba al pasante con cierto interés. Se veía casi de su edad, y él ya estaba haciendo su servicio como pasante. Shou todavía se preguntaba, para que quisiera ese chico su avión roto y viejo. Las chicas veían con interés al pasante, como esperando que le mandara alguna mirada a Kaoru; pero al parecer este estaba más concentrado en charlar con la mamá de ella.
—Dígame, ¿Cuántos años tiene? — pregunta Dai, curioso. Butch se atraganta un poco con la comida y toce un poco cubriéndose con la servilleta.
—Mhm… perdón. Veintidós años, aunque ya voy a cumplir los veintitrés.
Ahora es Dai quien se atraganta, Shou le pega para que se controle.
—Humm, humm… lo siento, je, je. ¡Wow! Eso es sorprendente, yo voy a cumplir veintiuno y aun no eh acabado mi carrera. Como es que logro… bueno ya sabe…
— ¿Acabar tan rápido? — Dai asiente—. Pues mis padres siempre fueron muy estrictos, tenía maestros particulares, a los tres años yo ya sabía leer y escribir.
—Vaya, eso suena genial.
—Sí. Algo. — contesta Butch, comiendo un poco más de espagueti. Kaoru se encontraba jugando un poco con su tenedor, Dai la observo y arqueo una ceja.
— ¿Te encuentras bien? ¿Por qué no comes?
—Mhm… si, yo… es que, nada. — dice Kaoru sonriéndole a su hermano. Metiéndose un poco de espagueti a la boca. Momoko miraba nerviosa a Kaoru, todavía había recordado lo que le había dicho…
"Eso paso…" dijo Kaoru algo sorprendida, de lo que se había perdido en la escuela.
"Sí." Contesto Momoko, nerviosa.
"Al menos no te gusto…" comenta Kaoru, Momoko ríe nerviosa. Kaoru la voltea a ver sorprendida. "No me digas que si te gusto"
"Yo nunca dije que no…" Kaoru la miro frustrada, primero se había puesto a decirle que eso estaba mal y después le salía con eso.
"Y… ¿Qué quieres que haga?"
"Habla con él."
"¿Qué? ¿Yo porque?"
"Por favor…" suplico Momoko.
"Ayyy… hablare con Butch, a mí me da un poco de pena."
"Mmm… está bien." Acepta Momoko no muy segura.
—Entonces, ¿será seguro el viaje?
—Pues, al menos si no desobedecen las indicaciones dadas. Será completamente seguro. — contesta Butch a la pregunta de Dai.
—Que bien, mi hermanita estaba muy emocionada por el viaje.
—Ay claro que no. — reprocha Kaoru algo avergonzada. Butch ríe un poco, Momoko y Miyako le acompañan en la risa.
—Ja, ja, ja… tranquila hermanita, después de todo… no digo mentiras.
Los tres integrantes de la familia ríen al igual que los visitantes. Kaoru masculla en su mente.
—Bien, creo que ya es hora de irme. Muchísimas gracias por la comida, señora. Estuvo riquísima. — dice Butch contento, ve el reloj eran las cinco de la tarde, las chicas ya se habían ido a sus casas. Así que solo se había quedado él, conversando un poco con Dai, ya que este tuvo que regresar al trabajo. Jugó un poco con Shou, creando un nuevo saludo secreto y charlo un poco con su futura "suegrita".
—Cuídese y váyase con cuidado. Maneje con precaución. — Butch rio ante las peticiones de Mitsuko, enserio que era una muy buena madre.
—Sí, si descuide. Lo hare.
—Amm… voy a acompañarlo. — dice Kaoru un poco nerviosa, Mitsuko sonríe y asiente. Ambos bajan de las escaleras, hasta el bello jaguar estacionado.
—Mhm… ¿pasa algo? — pregunta Butch, extrañado.
—Es que yo… lo lamento.
— ¿Lo lamentas? ¿Lamentas qué? — pregunta Butch, enojado. Sabiendo de antemano la respuesta que le iba a dar ella.
—Es que, yo no soy de esas chicas de clase alta y… y…
—Y nada… ya te lo dije entiéndelo. Si vuelves a mencionar algo del tema sobre dinero, me voy a enfadar y créeme que no te gustara verme enojado. — dice Butch, serio, haciendo temblar un poco a Kaoru.
—Te amo… Butch— susurra ella, cuando él se acerca y la toma del mentón. Besándola con algo de agresividad. Él se separa y la observa sonriente.
—Yo te amo muchísimo más. Ah… antes de que se me olvide, ¿en qué escuela va, Shou?
—Mmm… ¿Por qué?
— ¿Piensas que lo voy a secuestrar? — pregunta divertido.
—No. Pero solo tengo curiosidad…
—Ja, ja, ja… pues no seas tan curiosa.
— ¡Oh, vamos!
—Está bien, te digo, pero… si me dices primero… y me das un beso muy pero muy largo.
—Mhm… me parece justo. — dice Kaoru sonriendo.
El timbre de la gran mansión rezumbo. Frederick, el mayordomo de los chicos, salió a abrir. Sorprendiéndose de la persona que estaba detrás de esta.
Brick se encontraba viendo un programa de T.V., tratando de distraerse con otra cosa que no fuera… el suceso de hoy. Boomer se encontraba jugando Pimpón, contra la pared. Cuando Frederick abre la puerta, pasando rápido.
—Joven, hay… un visitante.
Brick mira desinteresadamente a Frederick, el cual hace una reverencia para dar paso a la visita. Un hombre de traje negro llega, junto con una cadena gruesa de oro blanco con un dije de escorpión colgando de él. Su barba de candado estaba cuidada y sus ojos rojos se posaban en sus dos hijos. Brick dejó caer el control remoto, Boomer recibió la pelotita de pimpón en el estómago.
— ¿Qué? No se van acercar a saludar a su padre. — Dumah Djim, parado frente a ellos, con esa estúpida sonrisa sínica que siempre les había desagradado a los tres.
—Mhm… Bi-bienvenido padre. — saluda Brick, un poco temeroso. Su padre seguía igual, tal y como lo recordaba. Su voz, seguía igual de tenebrosa que antes—. Perdona la indiscreción pero… ¿a qué se debe tu visita?
—Mhm… pues, vine a pasar un tiempo con mis hijos. O ¿Qué? No puedo…— pregunta Dumah, mirando seriamente a Brick. Dirige su vista al rubio, el cual lo mira un poco intimidado.
—Sí, si… solo que… me sorprende.
—Hmp… falta uno. ¿Dónde está, Butch? — pregunta Dumah.
—Él, él…— iba hablar Boomer, cuando escuchan el claxon del auto de Butch—. Ya llego.
Dumah se gira y sale al corredor siendo seguido por sus dos hijos. Butch, baja con una gran sonrisa en su rostro, pero esta desaparece al ver al hombre que estaba parado enfrente de él.
— ¿Dumah?, ¿Qué rayos haces aquí? — pregunta Butch, serio.
—Vaya forma de recibir a tu padre. Ja, ja, ja… que le paso a tu cuello, esta todo marcado. — se carcajeo Dumah, a él no le simpatizaban esas marcas. Su teoría era: "Los hombres podemos dejar marcas, las mujeres no".
—Nada que te importe.
—Una perra te ha marcado y te desquitas conmigo—. Butch levanto su puño dispuesto a golpearlo, pero lo detuvieron sus hermanos. Se zafo agresivamente y dirigió una mirada asesina a su padre. Dumah rio.
—No me intimidas niño, tú heredaste esa mirada por mí—. Butch gruñe un poco.
— ¿Qué estás haciendo aquí? No deberías estar escribiendo o algo así.
—Que chico más insolente. Estúpido y arrogante, como imagine que ibas a acabar—. Butch frunce el ceño, eso ya era demasiado para él. Cuando escuchan que tocan el timbre.
— ¿Más visitas? — pregunta Brick, extrañado. Maldición esto estaba realmente mal. Se dirigió a la entrada dispuesto a abrir personalmente.
—Veo que ya llego. — Dumah siguió a Brick; Butch y Boomer se miraron de reojo y fueron tras ellos. Brick abrió la puerta y observo a un chico de cabello negro, tez pálida igual que la de Butch y ojos violetas, era delgado pero se le notaba que estaba en buenas condiciones físicas. Butch lo miro y se sorprendió de inmediato, Dumah Djim rio ante la cara de sus hijos.
—Hola, hijitos de mami. ¿Me extrañaron?
— ¿Arakami? — pregunto Butch, ingenuo. De repente, sintió una ira asesina invadirlo, estaba a punto de arrojársele encima, pero fue detenido por sus hermanos. Arakami rio y se cruzó de brazos, Dumah se limitó a sonreír.
—Tranquilo, él es mi invitado especial. Aparte vino hacer su servicio en la misma escuela que ustedes… que coincidencia, ¿no lo creen?
—No. Pienso que es un plan malvado sacado de la mente desquiciada que tienes. — reflexiona Boomer, mirando seriamente a su padre.
— ¡Tonterías, muchacho! — Dumah, hace pasar al atractivo chico a la mansión. Brick le hace unas señas a Butch para que se calme. Boomer estaba más que sorprendido. Y Butch bueno él, estaba más que enojado, estaba furioso. Puta suerte, porque se empeñaban en arruinarle su felicidad.
—Tranquilo, Butch. Deja de mirarme así. Solamente, vine a hacer las paces de nuevo. — le dice el chico de ojos violeta a Butch. Si, ese chico que se veía que no mataba ni una mosca, era su ex mejor amigo. El que le quito a su primera novia. Al cual le había dado su confianza y la había desechado por el drenaje.
— ¿Por qué debería perdonarte? — pregunto Butch, cruzándose de brazos. Arakami sonrió, torcidamente… al mismísimo estilo de Butch.
—Porque tú sabes… que ella no valía la pena.
Butch se quedó pensativo, eso era verdad. Ella era una perra, bien pudo haberle dicho que no a su amigo. Lo miro un momento, después volteo su vista a sus hermanos; los cuales se encogieron de hombros, como diciéndole que esa era su decisión. Butch suspiro y miro la mano extendida de Arakami, dudo un momento y la estrecho.
—Bien, espero valga la pena esto. — dice Butch burlonamente, Arakami sonríe.
—Claro que valdrá la pena.
—Y dime… ¿Qué servicio presentaras en la escuela? — pregunta Brick, curioso.
—Oh, seré el nuevo pasante de música. El director me dijo que si quería ir a un dichoso viaje, le dije que le avisaría mañana temprano; en cuanto me presentara para mi servicio.
—Ya veo. — Butch lo ve, después de todo no podía negar que ese chico tenía cierto parecido con él. —Porque no vas… nosotros iremos…— invita Butch, después de todo. Ese rencor que le tenía, había desaparecido desde hace mucho. Pero por supuesto que no se lo diría.
—Mhm… lo estaba pensando. No sé, no conozco a los alumnos.
—Vamos, será divertido. — exclama Boomer, Arakami sonríe.
—Sí, creo que iré. Espero me vaya bien en mi servicio mañana.
— ¿Mañana te presentas? — pregunta Brick, curioso.
—Sí, el director me dijo que como llegue un poco tarde, tenía que empezar lo antes posible.
—Ya veo…— Butch suspira, y se levanta. —Me voy a bañar, estoy un poco cansado, quédate cuanto quieras. Y no hagas comentarios al respecto, padre. — concluye Butch, viéndolo de reojo. Dumah arquea una ceja, y se cruza de brazos. Enserio se notaba que era su hijo.
— ¿De quién? De ti o de la…— Butch lo fulmina con la mirada, Dumah respinga.
—De ella, no hables nada. O olvidare el hecho de que eres mi padre — amenaza Butch yéndose a su habitación.
—Mmm…— Dumah voltea a ver a sus otros dos hijos, estos se encojen de hombros; dándole a entender que ellos tampoco sabían quién era la que traía así a Butch. Arakami observa a Butch irse, y una enorme curiosidad se hace presente en él. Enserio esa chica valía mucho, como para que Butch la defendiera tanto. Él conocía perfectamente al pelinegro, sabía que nunca defendería a una mujer por más buena que estuviera. ¿Por qué hacer una excepción esta vez?
Kaoru se encontraba viendo la televisión, muy entretenida ya que estaba pasando uno de sus dibujos animados favoritos; si, aun se entretenía con dibujos animados. Ya había ayudado a su mamá a lavar los trastes sucios que había debido a la comida, había aseado su cuarto y el de Dai, ya que sabía que como siempre, iba a llegar cansado. Suspiro al mirar por la ventana, ya había oscurecido. Sonrió al notar a su hermano llegar al edificio, Kaoru suspiro nuevamente y sintió como el sueño empezaba a instalarse en su cuerpo.
—Ya vete a acostar, mi pequeña. — Mitsuko acaricio la cabeza de Kaoru, está la observo por un momento y le sonrió. Mitsuko beso su frente, dándole el pequeño abrazo de las buenas noches.
—Duerme bien, mamá.
—Igualmente, Kaoru.
Kaoru subió con pesar las escaleras, llego a su habitación y se desvistió, metiéndose a dar una ducha rápida. Sale y se pone su pijama, se ve al espejo, viendo las pequeñas marquitas que había en su cuello, brazos e incluso vientre. Suspira y se acuesta en su cama, voltea hacia un lado viendo su mochila, se incorpora un poco y la toma, sacando el caro anillo. Lo observo y lo puso de nuevo en su dedo anular de la mano izquierda. Suspiro, un suspiro lleno de amor que si la escucharan definitivamente dirían que está demasiado enamorada. Empezó a cerrar poco a poco los ojos, para quedar profundamente dormida.
—Deberías ahorrarte tus comentarios. — comenta Butch, enojado a su padre.
—Solamente te dije que no veo la necesidad de que te anden marcando.
—Eso lo decido yo… así que tú no te metas.
—Está bien, está bien. Ja, ja, ja— carcajeo Dumah—Y dime… tan siquiera es ¿inteligente?
Butch frunció el ceño, que rayos le interesaba a su padre eso. Definitivamente por primera vez en su vida, quisiera que siguiera pasándolo desapercibido.
—Pues no mucho, ya que lee tus libros—. Butch arquea una ceja y sonríe burlonamente. Dumah se asombra solo un poco, y frunce el ceño con una sonrisa formada en su rostro.
—Eso quiere decir que es muy inteligente.
—Mhm… como sea. —Butch bosteza un poco—. Me voy a dormir.
Butch se levanta y se va a dormir, dejando a sus hermanos con su padre. Iba caminando por el pasillo, cuando se encontró con Arakami, con su torso desnudo y un short negro. Al parecer llevaba un vaso de agua.
— ¿Ya te vas a dormir? — pregunta Arakami a Butch, el cual solo forma una mueca de fastidio.
—Sí, estoy cansado.
—Bien, entonces… que descanses.
—Sí, igual. Y suerte mañana. — dice Butch, siguiendo su camino; ingresando a su cuarto. Saca su playera y siente el olor de ella invadirlo, inhala profundamente, queriéndose llenar de ese olor tan delicioso. Tira su playera y se quita su pantalón deportivo, quedando únicamente en bóxer. Se tira a dormir en su cama, abraza una almohada y la inhala. Olía a lavanda, debido al detergente.
—Creo que debería cambiar de aromatizante—. Sonríe Butch ante este pensamiento y queda profundamente dormido.
Al día siguiente el sol era cubierto por unas cuantas nubes. El día estaba nublado y al parecer llovía levemente. El despertador de Kaoru sonó, ella por inercia empezó a buscar con su mano. Una vez que lo hubo encontrado, lo apago y se acomodó de nuevo. Quería dormir un rato más. El despertador volvió a sonar, Kaoru molesta lo aventó, pero este seguía sonando; no le quedo de otra más que pararse y apagarlo de una buena vez. Una pequeña brisa entro a su habitación, haciendo titiritar a Kaoru, pronto pudo distinguir lo frio que se encontraba el suelo. Por inercia se abrazó a sí misma. Se puso sus pantuflas y fue a cerrar la ventana, se fijó en su mano izquierda y sonrió al ver el anillo en ella. Suspiro y se desvistió, hoy tenía planeado muchas cosa que hacer: entrenar, solucionar el problema de Momoko, arreglar sus cosas para el viaje, que por cierto partían el sábado. Llegarían el domingo a la dichosa cabaña.
Su cuerpo se tensó al quedar completamente desnudo, después de todo, el frio se podía sentir alrededor. Se metió a dar un baño con agua caliente, salió se puso un pantalón chino color negro, una polera completamente negra. Junto con unos zapatos negros, solo de meter. Sin correa ni nada. Tomo una sudadera negra, y se puso sus mitones, recogió su mochila y bajo a desayunar.
—Buenos días— saludo Kaoru a su familia, mientras estos contestaban al saludo, como era su costumbre. Kaoru comía rápidamente, faltaban diez minutos para entrar a la escuela. Se le había hecho tarde. Había guardado su preciado anillo en su mochila, no podía darse el lujo de andarlo luciendo delante de su familia. Acabo de comer, se despidió y salió rápidamente del edificio.
—Demonios, no voy a llegar— empezó a correr Kaoru con su mochila en su hombro derecho; paro al ver el semáforo en verde—.Vamos, apresúrate, cambia.
La chica estaba sumamente nerviosa. Ayer había faltado y hoy tendría retraso. Kaoru sonrió al notar el semáforo en rojo y cruzo la calle lo más rápido posible. Llego a la escuela al fin y suspiro al notar que faltaban cinco minutos para que tocaran, vio a los tres pasantes platicar con un joven al parecer de la misma edad de ellos.
— ¡Kaoru! ¡Espérame! — grito Momoko, llegando toda despeinada con su moño rojo desarreglado. Kaoru volteo su mirada, observando llegar a su amiga pelirroja bastante agitada.
— ¿A ti también se te hizo tarde, Momoko? — pregunto Kaoru, la chica pelirroja asintió y su cara se puso roja al notar quien estaba en la entrada de la escuela.
— ¿Podemos entrar por la puerta del gimnasio?, por favor— pidió Momoko a Kaoru.
— ¿Qué? ¿Estás loca? Nos castigaran si llegamos tarde, aparte por aquí es más rápido.
—Por favor— suplico de nuevo Momoko, Kaoru suspiro al descubrir la razón por la cual su amiga no quería pasar por ahí.
—Esta bien, pero solo por esta vez. Vamos, corre. — ordena Kaoru, yéndose a la parte trasera de la escuela. Momoko sonríe feliz y comienza a seguirla. Brick ve a las chicas ir por la otra entrada, suspira frustrado. Butch observa extrañado la situación, porque su muñequita no quería verlo. Boomer, miraba comprensivo a su hermano pelirrojo. Él único que no entendía nada en esa situación era Arakami.
El timbre toco y un profesor calvo estaba apunto de abrir la puerta; cuando vio a sus dos alumnas llegar agitadas.
—Perdone el retraso— se disiparon las dos con el calvo profesor. Él las miro seriamente, soltó un suspiro y las dejo pasar. Ellas enseguida se instalaron en sus asientos, aliviadas de que si las habían dejado pasar.
—Bien, saquen su libro en la página 134—. Ordeno el profesor de Historia. Una de las clases más aburridas para Kaoru. Ella bostezo un poco al notar a su profesor escribir en el pizarrón algo acerca de investigar fechas de descubrimientos y cosas por el estilo. Las clases pasaron lentamente, Momoko se encontraba muy nerviosa. Sus piernas estaban impacientes por salir de la escuela e irse directamente a su casa. Su lápiz golpeaba constantemente su pupitre, sentía su frente sudar y no era porque estuviera haciendo calor; al contrario hacía mucho frio.
El timbre anuncio el cambio de maestro, solo les quedaba una hora para salir al grandioso receso. Kaoru se alegro al ver a uno de sus profesores favoritos entrar, inglés… hermoso y grandioso inglés. Muy pronto comenzó a checar la tarea de la clase pasada, Kaoru se horrorizo, ayer no había hecho la tarea.
—Demonios, ahora… ¿Qué hago? — se preguntaba Kaoru en su mente repetitivamente.
—Señorita Matsubara—. Kaoru se levanto y mordió su labio inferior. Se acerco al profesor, seguramente le pondría una mala nota.
—Profesor yo… no hice la tarea— confeso Kaoru avergonzada. El profesor se le quedo mirando y suspiro.
—Debería ponerle una mala nota, pero… le daré la oportunidad de entregármela después del receso—. Kaoru sonríe a más no poder y agradece al profesor por la oportunidad. El timbre toca y los alumnos salen demasiado amontonados, las tres amigas salen. Momoko sentía su cuerpo temblar, Kaoru le pedía ayuda con la tarea a Miyako.
—Deja de temblar— pide Kaoru a Momoko, ya que… después de todo, era desesperante ver a su amiga pelirroja temblar a más no poder. Llegan a la cafetería, pero esta vez no estaban los pasantes en sus correspondientes lugares. Kaoru se extraño de esto; sin embargo, le dio la menor importancia. Pidió a Momoko ir por una bandeja de "comida" si es que se le podía llamar así a lo que servían ahí. Kaoru saco su libro de inglés empezando con la tarea.
Momoko se dirigía a la cafetería, un poco más tranquila de ver que no estaban los pasantes. Tomo dos bandejas, ya que ella también había olvidado su almuerzo. Empezó a recorrer la barra, poniendo un poco de esto y de aquello. Muy pronto volteo con las dos bandejas en sus manos y suspiro de alivio al ver que los pasantes todavía no llegaban. Miro la mesa donde estaban y observo a sus demás amigos instalarse en ella. Un chico de cabello rojo, algo puntiagudo tipo punk; llego y paso su brazo por los hombros de Kaoru.
— ¿Qué haces, verdecita? — pregunto Yori. Kaoru ni se inmuto, a ese chico lo consideraba como parte de su familia.
—Tarea, necesito escribir algún texto en inglés.
— ¿Por qué no escribes una canción? — sugirió una chica de cabello blanco y ojos grises, llamada Bell.
Kaoru se quería golpear en ese momento, porque no se le había ocurrido antes. Arranco la hoja sucia, de la cual solo llevaba míseros dos renglones. Los pasantes llegaron a la cafetería, todos los alumnos los voltearon a ver. Venían acompañados por el joven de la mañana, Butch en medio junto con Brick, Arakami y Boomer a los extremos. Todas las chicas suspiraban maravilladas, por tanta hermosura. Kaoru arqueo una ceja, siempre era lo mismo, negó levemente con la cabeza y volteo su mirada a su hoja en blanco.
—Préstame tu celular, Yori. — pidió Kaoru, aun no se había pasado la canción que quería. Los pasantes tomaron asiento en sus respectivos lugares, dos de ellos mantenían su vista específicamente en un lugar en especial. Las chicas se encontraban en medio de un pequeño grupito de chicos y chicas vestidas de negro y algunos con colores más alegres que los otros. Kaoru sonrió al ver la canción que quería. "Whispers in the dark", de Skillet. Empezó la canción y todos pegaron un pequeño gritito, ese era el estilo de ellos. Momoko y Miyako se rieron un poco al ver la emoción de los chicos. Kaoru y los demás empezaron a cantar al unísono.
—Despite the lies that you're making, your love is mine for the taking, my love is just waiting, to turn your tears to roses— y empezaron a mover sus cabezas, al son de la canción. Mientras Kaoru reía y anotaba la letra de la canción. No era tan difícil como se notaba, tanto tiempo escuchando ese tipo de música algunas palabras ya se le habían pegado. Arakami observo a Butch, el cual no quitaba la mirada del grupito de alumnos. Kaoru cantaba junto con sus compañeros góticos. Ellos tenían un significado para el color negro, Kaoru tenía otro significado… dolor. Jamás superaría el dolor de haber perdido a su padre, pero aun así, no se dejaba vencer por eso.
— ¿Estás bien? — pregunto Arakami a Butch, este lo volteo a ver y asintió, comenzando a comer. Muy pronto el timbre toco, Kaoru se alegro al saber que había acabado a tiempo y le había dado tiempo de comer. Momoko la jalo un poco de la manga de su polera. Kaoru la volteo a ver, arqueando una ceja.
— ¿Qué?
—Hoy tengo taller…— comenta Momoko, dándole a entender el porque de su estado. Kaoru suspira, las cosas en las que se metía, a veces se preguntaba si era por mala suerte o porque ella misma se lo buscaba.
—Esta bien, pero déjame ir a entregar la tarea… ¿de acuerdo? — pide Kaoru a Momoko, esta asiente. Las dos regresan juntas al salón, Momoko ve de reojo a Brick y se sonroja demasiado al ver a este no desapartar su vista de ella. Ese delicioso dulce lo estaba sacando de quicio. Momoko siente su cuerpo temblar y comienza a caminar más rápido. Siendo seguida desde atrás por Kaoru, la cual inspeccionaba su trabajo, tratando de encontrarle alguna falla.
—Creo que me caerá bien ese grupo— comenta Arakami a los chicos, ellos lo voltean a ver, como esperando explicaciones—. Tienen excelente gusto de música.
Arakami comienza a reír, Butch voltea su mirada a su plato. Definitivamente, se distanciaría con Kaoru un poco; ya que no quería que él le hiciera lo mismo. Aunque, si lo volvía hacer… tenía por seguro que lo haría hacerse lamentar por el resto de su vida. Brick por su parte, quería aclarar las cosas, quería disculparse con ella; aunque realmente no sabia ni de que, sin mencionar que se tenía que hacer a la idea de que… no le había gustado.
Los pasantes acabaron de almorzar y se despidieron, yéndose a sus respectivos puestos de trabajo. Arakami se encontraba demasiado nervioso, no es que él fuera tímido ni nada por el estilo, pero… por dios, cualquiera se sentiría nervioso en su primer día. Solo esperaba dar sus clases correctamente. Llego al salón de música y miro a los chicos de hace rato de la cafetería, un hombre de barba blanca y un peluquín gracioso lo hizo pasar.
—Chicos, por favor guarden silencio— el profesor Hipólito, era un gran maestro de música. Muy reconocido en el lugar, ya viejo… estaba pensando en jubilarse. Arakami, miro a todos detenidamente y su mirada se poso en tres chicas… una pelirroja, una rubia y otra pelinegra. La última se encontraba cruzada de brazos y viéndolo directamente, como queriendo analizarlo. Arakami no desaparto su mirada de ella, haciendo un tipo de conexión, hundiéndose en esos bellos esmeraldas que poseía la chica. Kaoru se quedo mirando los bellos ojos del joven, completamente amatistas. Kaoru sintió sus mejillas arder, al notar que el joven no desviaba su mirada de ella.
—Alumnos, él es el pasante… Arakami Suzuki y estará con ustedes dando su servicio, si tiene suerte será su nuevo profesor de música.
Los alumnos se sorprendieron un poco y después asintieron. Kaoru dio gracias al cielo de que el profesor haya hablado, que le había pasado ni ella misma lo sabía.
—Espero llevarme bien con todos ustedes— dijo el joven sonriendo, haciendo a varias chicas suspirar. Kaoru roda sus ojos algo aburrida, siempre era lo mismo con ellas.
—Adelante, lo estaré observando. — el profesor Hipólito se va a sentar al rincón del salón de música. Arakami ve a los chicos y les sonríe.
—Me han comentado, que alguno de ustedes tienen mucha clase de talentos y quisiera saber cuales son. ¿Alguien sabe tocar, algún instrumento? — pregunta el pasante Arakami, los alumnos se observan entre si y empiezan a alzar la mano de poco a poco, entre ellos: Kaoru, Momoko y Miyako.
—Bien, díganme que clase de instrumento saben tocar— pidió a los pocos que levantaron la mano. Un chico levanto la mano.
—Digame, señor Satou ¿Cierto?
—Sí. Yo sé tocar la guitarra. — contesto el chico castaño, de ojos color miel.
—Que bien, muy buen instrumento. ¿Alguien más? — Miyako levanto la mano, cuando tocaron levemente la puerta. El profesor se paro a abrir, diciéndole que prosiguiera con la clase. Abrió la puerta y los otros tres pasantes se encontraban en enfrente de esta.
—Pasantes, ¿pasa algo? — pregunto el maestro de música, a los jóvenes.
—El director nos mando a llamar, y pidió de favor que le dijéramos a usted también, que no era necesario interrumpir la clase del nuevo pasante; al parecer este es el único grupo que va a quedar en la escuela. Después de su clase se podrán ir. — informo Brick a Hipólito. Este asintió y fue a recoger sus cosas. Los pasantes se quedaron observando a su amigo, el cual se encontraba un poco nervioso. Tal vez los alumnos no lo notaban, pero ellos si.
—Sé tocar el violín, el piano, la batería y la flauta— dijo Miyako muy orgullosa. Boomer se sorprendió un poco al escuchar esto, ya que la batería bueno, siempre se destacaban personas más… ¿rudas? Que la tocaran. Pero su alumna se veía demasiado dulce como para tocar ese tipo de instrumentos.
— ¡Wow! Eso si que es saber tocar instrumentos— comenta Arakami, un poco sorprendido. Miyako ríe un poco, quedando con una pequeña sonrisa en su cara. Momoko levanta su mano.
—Yo sé tocar el bajo— comenta con una sonrisa en su cara. Brick la voltea a ver y suspira, maldiciéndose internamente por eso.
—Genial. Otra más…— Kaoru suspira y levanta su mano, captando la atención de Butch.
—Amm… yo sé tocar la guitarra eléctrica, el piano y la batería— Kaoru se avergüenza un poco al notar como Butch sonríe. Ciertamente, esperaba que su muñequita supiera tocar la guitarra y la batería, pero jamás se imagino que supiera tocar algo tan suave y dulce como el piano.
—Los tres instrumentos principales en una banda, aparte del bajo claro. — Kaoru sonrió ante el comentario de Arakami, Butch se sintió un poco molesto ante esto. Boomer, se sentía algo incomodo al ver como Miyako veía a Arakami con una gran sonrisa en su rostro. Brick, estaba al igual que los otros dos. Realmente molesto, al ver como Momoko tenía un pequeño sonrojo en su rostro.
—Ya podemos irnos— interrumpió el profesor, las miradas asesinas de los tres apuestos pasantes.
—Si, vámonos. — dice Brick, con un pequeño toque de molestia en su voz. Butch masculla en su mente, luego hablaría con ella. Después de todo, confiaba en ella pero no en él. Boomer, estaba más que confundido no sabía que rayos le pasaba. Los tres se fueron junto con el profesor, dejando al pasante Suzuki con los alumnos. Arakami estuvo observando la reacción de los tres, con que esas alumnas eran la causa de su distracción repentina; sonrió torcidamente y miro a Kaoru. La cual le correspondió la sonrisa, sin imaginarse que sucedía.
—Bien, mañana partirán al viaje y espero que sepan controlar al grupo, esto dependerá de ustedes. Los maestros solo iran de apoyo—. Decía seriamente el director a los pasantes, los maestros estaban ubicados en la parte de atrás: el profesor de música, Hipólito; el profesor de inglés, Antony; la profesora con la que se había acostado Butch la cual estaba encargada del orden de los alumnos.
—Sí, estamos consientes de eso. — respondió Brick, observando a Boomer resoplar y a Butch cruzarse de brazos. La maestra Adelina, miraba detenidamente a Butch, aun se sentía muy mal por lo que paso hace tiempo en el baño.
—Alguien me podría mostrar que tan bueno es en el piano, vamos anímense— invita Arakami a los alumnos, estos se ven dudosos. Miyako suspira y alza la mano, Arakami sonríe y la invita a pasar a sentarse en el piano. Kaoru y Momoko la ven sonriéndole, sabían de antemano que a la rubia siempre le había gustado participar en ese tipo de cosas.
— ¿Pasamos por Arakami? — pregunta Boomer a Brick y Butch. Ellos se voltean a ver y se encojen de hombros, después de todo su clase ya iba a acabar.
—Como sea— dijo Butch, empezando a caminar junto con sus hermanos rumbo al salón de música.
—Bien, emm… esta tonada es debido a una de las canciones que escucha mi amiga Kaoru y como me gusto mucho, pues decidí aprenderla. — dice Miyako tímidamente al pasante frente a ella, la rubia se sienta y escucha la puerta abrirse. Pero no voltea, debido a que si era su pasante le daría muchísima pena; así que mejor se reserva el voltear a ver de quien se trataba. Arakami, los invita a sentarse en unas sillas al lado de la puerta. Ellos se sientan y Boomer se concentra en su pequeña alumna rubia. Ella empieza a tocar rápidamente, la primera tonada comienza de la canción "Sensurium" de Epica. Boomer miraba asombrado como movía rápidamente su mano y lograba hacer un tono perfecto de esta. Miyako acabo y sus compañeros aplaudieron emocionados, junto con sus amigas y los pasantes.
—Vaya, eres realmente buena en esto. — alude Arakami con una sonrisa en su rostro. Miyako da un leve «Gracias» a su pasante de música.
—Mhm… podemos tocar para usted, si quiere profe— dice Yori con una sonrisa en su rostro, Kaoru lo voltea a ver como si hubiera dicho algo realmente malo.
— ¿Tocar? ¿Tienen una banda o algo así? — pregunta Arakami, algo sorprendido. Los tres pasantes abren sus ojos a más no poder al ver al chico asentir efusivamente.
—Sí, de hecho nos inscribimos en un concurso de bandas— comenta Bell, algo emocionada. Kaoru rogaban que no la mencionaran, al igual que Momoko. Miyako se para tranquila y se va a su lugar, donde estaba Takaaki. La rubia siente una mirada sobre ella y voltea, sonrojándose al instante al ver de quien se trataba. Boomer, desvió la mirada inmediatamente algo sonrojado.
—Vaya, quisiera oírlos. Pero, creo que será después de cuando volvamos de la excursión. Así, que… la clase a acabado, espero se hayan sentido bien y nos vemos mañana.
Los pasantes se paran, antes de que los alumnos salgan corriendo como locos.
—Les recuerdo, mañana a las cuatro de la mañana. — informa Brick.
—Alisten sus cosas, y todo lo que se vayan a llevar al viaje. —prosigue Boomer, haciendo que los alumnos griten emocionados.
—Y… no lleguen tarde, sino el autobús los dejara. — finaliza Butch y los alumnos vuelven a gritar. Kaoru suspira, mañana era el gran día, estaba emocionada pero… algo le incomodaba, no sabía que, pero sentía una leve preocupación en su pecho. Momoko se puso nerviosa al encontrarse con la mirada rojiza de Brick, se sonrojo de inmediato cuando este le sonrió. Miyako miro de reojo al pasante a chef, los dos se sonrojaron debido a que lo habían hecho al mismo tiempo. Todos sus compañeros salieron emocionados, sus compañeras se despedían de los pasantes con un «Nos vemos mañana, profesores». Kaoru suspiro al sentir los leves codazos de Momoko, mientras estas tres salían del salón.
—Mañana lo hablare con él, de acuerdo. Antes de subirnos al autobús. — le dice Kaoru a Momoko para que se tranquilice. Momoko suspira, al menos en el autobús podrían hablar ellas tres más tranquilamente. Kaoru sintió su celular vibrar y lo saco de su mochila.
"Más te vale que llegues mañana, sino iré por ti hasta tu casa. Te amo muñequita"
Kaoru sonrió levemente y guardo su celular, Momoko y Miyako la miraron curiosamente; Kaoru se encogió de hombros.
—Vámonos, tengo mucho que empacar. — dice Kaoru, mientras los pasantes salían y veían a las chicas marcharse, dos de ellos suspiraron levemente. Uno se sonrojo un poco y el último sonrió levemente. Ese viaje sería muy interesante.
Reviews?
Trabajando para el capítulo 15? Quince... O.O no puedo creerlooooo! aaahhh! gritare xD jajajaja ya ps, espero les haya gustado, no se pierdan el proximo capítulo, por el mismo link y por la misma autora xD jajaja (ok, estoy realmente delirando. Pero heyyy! pasante enloquece xD)
Un leve intento de los azulitos...*
Un pequeño toque de los rojos...*
Y casí nada de los verdes...* (perdón, lo sé... pero creo que me concentre más en el personaje nuevo en este capítulo... pero les aseguro que abra mucho más de los verdes para el siguiente capítulo, despues de todo... ellos son mis artistas principales xD)
Nos leemos... hasta la excursión... wuajajaja!
