Soy imperdonable, lose. Y lamento mucho la tardanza! Espero y todavía les queden ganas de leerme. A los que me desearon que me mejorara, muchas gracias! Ya estoy bien, aunque fueron momentos dificiles. Pero todo ha pasado, ahora ya estoy de vacaciones y con muchas ganas de seguir con esto. Gracias por leerme y por sus reviews. Espero que este chap les sea de su agrado!! Nos leemos abajo!

Disclaimer: trama mía, Case Detroit tambien (aunque no lo quiero xD) y lo demás de la genial J. K. Rowling.


Hermione iba saliendo por el retrato de la Dama Gorda, iba camino al lugar de encuentro con Draco cuando alguien se interpuso en su paso.

-Granger- dijo Theodore con voz serena en forma de saludo, Hermione que lo miro con indiferencia y con la firme decisión de ignorarlo, lo esquivo.- ¡Espera Granger!

-¿Qué quieres Nott?- pregunto Hermione con cansancio.

Theodore la miro con vergüenza y le respondió- Hablar de Draco… verás hace 5 minutos lo vi y estaba hecho un desastre…

-¡¿Hablar de Draco dices?!- lo interrumpió la castaña con escepticismo- Después de todo lo que les rogué a ti y a Parkinson, ¿justo ahora pretendes hablarme de él? Pues no, Nott. Ya no es necesario, he logrado que me dé la cara.

- ¿Entonces si hablaron?- pregunto con curiosidad Theodore- Hace rato lo he visto, se veía extraño, si no lo conociera tan bien diría que se sentía culpable.

-Quizás deba sentirse así- comento vagamente Hermione, aun sentía el enojo y la decepción al escuchar aquella manera tan déspota en la que Draco se había referido de ella.

Theodore estaba extrañado-¿Han discutido?

Hermione regreso la mirada hacia él y de manera seca le respondió:

- No, aún no.

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No se escuchaba un solo sonido en aquel lugar, el lago estaba tranquilo, igual que el misterioso bosque a sus espaldas. Draco miraba con sin atención un punto a lo lejos, tratando de pensar que le diría a la furiosa castaña que en unos minutos llegaría.

Sabía que había sido un estúpido, que la había dejado sola y que el reencuentro no había sido como él hubiese querido. Todo por culpa del imbécil de Detroit.

Aun ardía de furia al ver la mirada lujuriosa de Detroit sobre Hermione, el tono seductor que empleo para dirigirse a ella. Los reconocía por que él mismo los había usado, en aquella vida mujeriega que llevo hace tiempo atrás, vida que ahora le parecía tan lejana.

¿Qué le diría a Hermione?

¿Qué iba a pasar con Pansy?

¿Qué haría con la amenaza de su padre?

Durante las dos semanas anteriores, había olvidado por completo el motivo principal por el que vino su padre, olvido que el idiota de Detroit llegaría a Hogwarts. No tuvo tiempo de planear algo, consecuencia de la mala decisión que tomo al alejarse de Hermione. Ahora tenía que lidiar con su reproche, y la histeria de Pansy.

Como quisiera tener un giratiempos como el que su novia algún tiempo tuvo.

A pesar de estar profundamente inmerso en sus pensamientos el rubio escucho el sonido de una rama crujir y en menos de 2 segundos ya estaba girado y con la varita en alto. Pero sorprendentemente 2 segundos fue demasiado tiempo, porque en un abrir y cerrar de ojos un poderoso rayo azul le impacto en el pecho y lo arrastro varios metros atrás. Dejándolo tirado en el pasto.

-Eres lento.

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Estaba aburrido. Su primer día en esa escuelucha y ya estaba completamente aburrido. McGonagall lo había sermoneado durante todo el trayecto hasta su Sala Común. Reglas y más reglas. Odiaba ese lugar, nada como Dumstrang.

Lo que si le había encantado era saber que al menos viviría en la misma casa que Pansy. A solo unos cuartos de distancia. Aunque sabía que iba a ser más difícil acercarse a ella, más que nunca ya que ahora ella se había conseguido a otro perro guardián: Nott. Ese idiota amigo de Malfoy, estaba sobre ella a cada momento, no la dejaba sola nunca. No iba a ser fácil, pero a él le fascinaban los retos.

Pero ahora tenía que encontrar entretenimiento pronto, porque si algo había que Case Detroit no soportara, era el aburrimiento.

Constantemente necesitaba acción.

Así que decidió salir de su Sala Común, empezó a vagar por las mazmorras, tanteando el terreno. Subió las escaleras y apareció en el vestíbulo.

Todo en esa escuela era tan sencillo, no como en Dumstrang donde uno podía perderse por días entre los pasillos. Era como un reto de supervivencia estar en esa escuela.

Pero para su sorpresa vio el blanco perfecto de diversión que estaba buscando. Sus ojos se convirtieron en dos delgadas rejillas y se acerco con sutileza hacia la chica que caminaba con prisa hacia la salida del castillo.

-Estoy perdido- se escucho en el vestíbulo una voz seductora.

Esa frase iba directamente dirigida a la castaña que caminaba presurosa hacia las grandes puertas ya que no había nadie más en aquella sala. Sin embargo, ella iba tan concentrada en sus pensamientos, que no lo escucho. Por lo que la persona tuvo que atreverse a detener a la castaña por el brazo.

La giro y la puso peligrosamente cerca de él- He dicho que estoy perdido. Y que quede claro porque no pienso repetirlo, no me gusta que me ignoren, preciosa.

Hermione sacudió su cabeza y enfoco bien a la persona que se atrevió a invadir su espacio personal. Apenas abrió la boca para reclamar, pero la intriga la dejo en blanco al reconocerlo- ¿Detroit?

¿Qué rayos hacia Detroit en el vestíbulo? Hasta donde recordaba McGonagall lo había guiado hasta su dormitorio.

-Él mismo preciosa- confirmo con arrogancia y una sonrisa desagradable el chico de pelo negro.

-¿Qué haces aquí? – Demando Hermione con sospecha- McGonagall te guío a tu sala común ¿o no? ¿Cómo es que te pudiste haber perdido? Y te pediré que no me llames "preciosa"- demando la castaña con severidad.

Case aumento la sonrisa en su rostro – Se nota que eres de armas tomar Granger, tu carácter me es atrayente.- El chico se acerco a Hermione, que para ese entonces había retrocedido varios pasos alejándose de él. Nada en ese chico le inspiraba confianza-¿Me harías el favor de acompañarme hasta… mi cuarto? Tengo miedo de volverme a perder.

La piel de la castaña se erizo al ver un brillo de lujuria en los ojos negros de Detroit. Abrió los ojos con sorpresa y no pudo evitar sentir sus mejillas enrojecerse, de indignación. ¡¿Acompañarlo a su cuarto?! Ese hombre definitivamente esta perdido si creía que ella estaba dispuesta a acompañarlo siquiera a cualquier sitio. La castaña continúo dando pasos hacia atrás pero de pronto dio un respingo al sentir la puerta a sus espaldas. Estaba acorralada entre él y la puerta.

Detroit estaba peligrosamente cerca, tratando de ocultar la lujuria con falsa inocencia, resultaba totalmente aterrador- Solo necesito ayuda para llegar a mi cuarto, pero si estando allí te interesa algo más…

Un sonoro "clic" lo detuvo y tan pronto como se dio cuenta que dicho sonido provenía de las puertas que acababan de abrirse, también noto que una varita le presionaba el pecho, pero lo que más le sorprendió fue la mirada llena de fuego de la castaña- En primer lugar, nadie de otra casa puede entrar a tu sala común, en segundo lugar una chica no debe entrar a un dormitorio de hombres y viceversa, y en tercer lugar, y que te quede claro porque no pienso repetírtelo , YO nunca iría a ninguna parte contigo Detroit.

Al decir la última frase su voz se torno fría y Detroit sintió un pequeño calorcillo que le quemaba el pecho, justo donde la varita de la chica le apuntaba.- No te metas conmigo, te lo advierto.

Con una última mirada fulminante Hermione se giro y desapareció tras las puertas, cerrándolas a su paso.

Case Detroit miraba las puertas con una fascinación bastante perturbadora- Oh si, Granger, claro que me meteré contigo.

Claro que sí.

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Hermione cruzaba con prisa los amplios jardines de Hogwarts, estaba alterada. Muy alterada. ¿Quién diablos se creía ese tipo para acosarla? ¿Acaso no le había quedado claro quién era ella cuando tuvo que presentarse ante él?

A pesar de saber que ella era mucho más brillante y hábil que él, no pudo evitar sentir un escalofrío que le recorría toda la espina vertebral al recordar esos ojos negros lleno de lujuria y poder.

Ahora sabía que Detroit podía ser muy peligroso, alguien de quién cuidarse bien.

Sin saber bien en qué momento, llego a orillas del lago y su enojo aumento con creces al ver a Draco Malfoy parado dándole la espalda. Viendo "apaciblemente" hacia el lago.

Hermione levanto su varita y vio con placer como el rubio se giraba con habilidad y rapidez. Pero no tanto como ella.

De su varita salió un rayo de luz azul, que impacto a Draco y lo mando a volar unos cuantos metros atrás.

-Eres lento- expreso con voz fría e indiferente la muchacha.

-¡¿Hermione?! ¡¿Qué demonios te pasa?!- exclamo con voz dolida Draco- ¿Planeabas atacarme por la espalda?

- Nunca, te di el tiempo necesario para que te giraras- le respondió Hermione con indignación- Jamás me veras atacar a nadie por la espalda.

Ambos se quedaron en silencio mirándose, Draco aun en el pasto, apoyado en una mano y Hermione de pie frente a él.

El rubio hizo el intento de levantarse, pero solo un quejido salió de su boca. Vaya que la chica lo había tomado desprevenido. Pero que va, se lo merecía.

Hermione al oírlo relajo su postura rígida y se acerco a él, tendiéndole una mano- Esto fue porque me dejaste sola Draco. Porque me ignoraste y me abandonaste. Me sentí aislada de tu vida, y no quiero eso. Y sé que tampoco lo merezco.

Draco la miro con la culpa inundando sus ojos grises, acepto su mano y con ayuda de ella se puso de pie.- Lo lamento. Demasiado. No fue mi intención hacerte creer que te sacaba de mi vida, fue por ti que hice todo. Mi prioridad siempre fue y será cuidarte. Y también perdón por lo de hace rato…con McGonagall…por cómo te llame…yo ehh…no lo pensé. Lo siento.

La castaña asintió suavemente, con un gesto sereno. Sus ojos se conectaron una vez más y Hermione no pudo resistir el impulso de tomar el aristocrático rostro del rubio entre sus manos y acercarlo para besarlo.

Lo beso con profundidad y desesperación.

Lo beso como hace dos semanas que quería hacerlo.

Lo beso como si fuese la última acción que pudiera hacer en su vida.

Lo beso como si su vida dependiera de ello.

Y por supuesto que Draco la beso con la misma intensidad.

Cuando no tuvieron otra opción más que separarse Draco acerco a la castaña por la cintura y ambos juntaron sus frentes. Hermione cerró sus ojos y Draco los abrió para observarla-Y esto fue porque te extrañe a mares Draco.

-No tienes una idea de lo que te extrañe yo, bonita.- susurro el rubio.- Nunca en mi vida me sentí tan incompleto.

Hermione abrió sus ojos y dio un profundo suspiro, alejándose de él y tomando su mano. - Ahora nos sentaremos allí, justo debajo de ese árbol y me dirás que es lo que va a pasar.

Draco sonrió al escuchar su tono mandón- Como te extrañe Hermione.

-Yo también, pero basta de sentimentalismos Malfoy, es hora de ponernos a trabajar para ver qué haremos de ahora en adelante- respondió con voz seria la castaña, misma voz que suavizo para decir- ¿Qué va a pasar con nosotros Drake?

El muchacho tardo en responder, dio un sonoro suspiro de cansancio y le contesto- La verdad es que no lo sé.

Hermione le respondió con decepción- La verdad es que yo tampoco.

-Solo sé que terminar o alejarnos, o cualquier cosa que se le parezca, no es un opción- dijo con seguridad Draco- ¿Estás de acuerdo?

El rostro de la castaña se ilumino como hace días que no se iluminaba- Nunca he estado más de acuerdo con un Slytherin como ahora mismo.

Draco la atrajo hacia él y le dio un fugaz beso- Veamos que pasa por ahora, como es que se ponen las cosas. Sera difícil porque tengo que ver por las dos mujeres que más me importan.

-¿Pansy está sufriendo mucho verdad?- pregunto Hermione con cautela.

El rostro de Draco se ensombreció- No tienes idea, Detroit tiene apenas un día aquí y Pansy ya no puede con su histeria. Esta casi paranoica. Theodore se las está viendo aun más negras que yo.

-¿Por qué Pansy le teme tanto? Es decir, el tipo sí que da mala espina, me quedo claro, pero ¿hasta ese punto de llegar a la paranoia?

El rostro del rubio se endureció y su voz se hizo gélida-Sí, no tienes idea de las cosas que Detroit ha tratado de hacer para llevarse a Pansy a la cama. Las cosas que he visto… las situaciones de las que la he salvado- respondió con la voz llena de rencor y odio- La acosaba todo el tiempo, a mí se me complicaba mucho estar con ella día y noche, cuidándola. Y su familia no ayudaba. Hogwarts era el único lugar donde Pansy se sentía segura, pero ahora este lugar también ha sido invadido por ese imbécil. Pero no me importa nada, hare lo que sea para evitar que le toque un solo pelo a Pansy. Lo juro.

Hermione estaba sin palabras, nunca había escuchado hablar así a Draco. Jamás. Era furia, pero también era desesperación. Desesperación por Pansy. Realmente Draco la quería demasiado. Sintió un poco de melancolía al pensar si Draco algún día podría sentir algo así de intenso por ella. Pero inmediatamente sacudió la cabeza, quitándose esos pensamientos de la cabeza, no era el momento para eso. Ahora Case Detroit era su problema más grande.

Y si, Hermione estaba más que segura que Detroit era capaz de cualquier cosa, por eso sin pensar y con voz totalmente segura dijo- Lose, me quedo clarísimo que Detroit es sumamente peligroso.

Draco sorprendido por la veracidad de sus palabras le pregunto- ¿Cómo es que lo sabes? ¿Cómo estás tan segura? Es decir, apenas y lo conoces- Su ceño se frunció al preguntarle- No…¿no te habrá hecho nada verdad Hermione? ¿No te has topado con él aparte de cuando lo de McGonagall verdad?

La castaña trago saliva con dificultad y le respondió:

-No Draco por supuesto que no… y no te preocupes, yo te ayudare a hacer lo que sea con tal de que Detroit no le haga daño a Pansy.

"Lo que sea" pensó la castaña.

El rubio relajo su cuerpo y una pequeña sonrisa apareció en su rostro cansado- Te amo.

Hermione enlazo sus manos con las de él y con una triste sonrisa le dijo- Yo también.


¿Qué tal? Ahh Case Detroit esta resultando un problemon! Pero Hermione y Draco son inteligentes, veamos que harán al respecto. Les agradeceria mucho sus comentarios, quejas, sugerencias (: .

Hasta pronto,

Blanks Malfoy