Todo estaba arreglado para la cena en casa de Rachel. No era tanto como una petición de mano y antes había pasado por esa situación con Finn, pero estaba más nerviosa y ansiosa que en aquella ocasión. Sabía que sus padres solo querían comprobar que la rubia era sincera, sin embargo ella tenía esa extraña necesidad de que todo saliera perfecto, quería que sus padres se sintieran encantados con la rubia tanto como ella lo estaba y que olvidaran el pasado que las unía, tanto como ella lo había olvidado.
Descartaba todo lo que veía en su armario. Su habitación era un completo caos… Al escuchar la revolución, Leroy dio varios golpecitos en la puerta y esperó por un par de minutos una respuesta que no llegó… Finalmente decidió abrir y asomar su cabeza
- L: "¿Se puede?" – Lo que vio le causó risa, pero sabía que ocasionaría un drama si la exteriorizaba -"Rachel, ¿Qué desastre es este?" – Preguntó sonriendo.
Rachel se encontraba sentada en la cama, mirando con lágrimas en los ojos hacia el armario abierto de par en par.
- R: "Esto ha sido una pésima idea"
- L: "Pero estabas tan emocionada… ¿Ahora cual es el problema?"
- R: "¿El problema? El problema es TODO. No me gusta mi ropa, no…"
- L: "¡Pero si siempre te ha gustado!"
- R: "¡Ya no!" – Fue tajante
- L: "A ver Rachel, estas cosas nunca te han importado demasiado" – Habló con seriedad – "Me vas a hacer pensar que ciertamente esa chiquilla no es lo mejor para ti, ¿Salir con una porrista te volverá superficial?"
Rachel lo miró con enojo
- R: "Claro que no… Papá por favor, sal de mi cuarto" – Se levantó y delicadamente lo tomó por el brazo incitándolo a salir – "En este momento no eres mi persona favorita" – Intentó cerrar la puerta pero Leroy rápidamente entró de nuevo al cuarto y se dirigió al armario
- L: Me encanta como te ves con este vestido… Sí tiene buen gusto, a ella también le encantará – Le guiñó un ojo. Rachel sonrió – "Tranquila que no vamos a matarla" - Se abrazaron
Antes de salir de la habitación, Leroy bromeó
- L: "Solo le haremos un extenso interrogatorio…" - Cerró la puerta rápidamente y estalló en risas.
La sugerencia de su padre no pudo ser más acertada. El vestido era perfecto para la ocasión, nada elegante ni demasiado despreocupado, la combinación perfecta que no mostraba su desesperación por estar perfecta para la rubia pero que dejaba claro que aquella no era una noche convencional. El cabello suelto y perfectamente decorado por una fina cinta a juego con el color del vestido. Se miraba una y otra vez en el espejo, repasando cada detalle, mientras daba gracias a Dios por la existencia de Kurt. Había decidido maquillarse como una vez le sugirió el chico.
A pesar de los nervios que le producía la visita a aquella casa, para Quinn la situación era un poco distinta. El cómo vestir ya no era un problema para ella. Sin embargo había decidido buscar un equilibrio entre lo que fue y lo que era en ese momento. Leggins, largo sweater de rayas horizontales y botas negras. Tal vez era demasiado, tal vez no… Un abrigo de cuero cubriría gran parte de su vestimenta. El cabello suelto y, por primera vez en mucho tiempo, bien peinado terminaban de definir su look.
Se suspende todo. Tienes razón, no somos nada! Es absurdo que vengas a conocer a mis padres en estas condiciones. –R.
Quinn había decidido pasar un rato con Beth. Con ella y con Shelby se encontraba cuando recibió el mensaje. Su expresión de felicidad cambió rápidamente y Shelby pudo notarlo.
- Sh: "¿Pasó algo?"
- Q: "No es nada… Dame un segundo" – Bajó a Beth de sus piernas, salió al frente de la casa y marcó el número de Rachel. Cuando escuchó el tono del otro lado de la línea, se apresuró a hablar
- Q: "¿De verdad quieres suspender todo? ¿Qué pasó con el "Claro que somos algo"?"
- R: "No, no quiero suspender todo" – Dijo triste – "Pero estuve pensando y esto es tan absurdo… No tiene pies ni cabeza"
- Q: "Eso es cierto" – sonrió con resignación.
Ninguna de las dos sabía como continuar con la conversación. El silencio se hizo presente. Extrañamente, la primera en interrumpirlo fue Quinn.
- Q: "Cambié de planes y vine a ver a Beth antes de pasar por tu casa…"
- R: "¿Cómo está? ¿Cuántos centímetros ha crecido desde la última vez que la vi?" – Bromeó para tratar de calmar los ánimos
- Q: "Tomando en cuenta que la última vez que la viste fue hace dos días, debe haber crecido unos 0,00000…"
- R: "¡Ya cállate sabelotodo!" – Dijo riendo.
- Q: "El punto es... que me dijo que me veo muy linda hoy"
- R: "Siempre…" - Interrumpió Rachel
- Q: "Sí, eso lo sé" – rió traviesamente – "también me lo dijo"
- R: "¡Esos arranques de modestia son míos Quinn Fabray!" – Dijo con falsa alteración
- Q: "Ya no me interrumpas Rachel Berry…"
- R: "Te escucho"
- Q: "Te decía que mi hija me dijo que me veo linda todos los días pero hoy estoy especialmente linda… No quiero que te pierdas eso" – Volvió a reír traviesamente.
- R: "Ohhhhh…" - Decía entre risas – "Yo tampoco quiero perdérmelo…"
- Q: "¿Podemos vernos en unos minutos en el parque que está cerca de tu casa?"
- R: "¡Por supuesto! ¡Me muero por verte!" – Dijo tratando de ocultar un poco su emoción… Intento fallido.
- Q: "Bien… ¿Ya le dijiste a tus padres que quieres suspender la cena?"
- R: "No, aun no…"
- Q: "Perfecto. No digas nada, vamos a vernos y después, si quieres, hablas con ellos, ¿Te parece?"
- R: "Está bien" – Dijo feliz – "Aun no estoy lista" – Mintió – "Faltan 50 minutos para nuestra posible cena y pensaba hacerte esperar unos 20 más…" – Bromeó
- Q: "Estoy tomando nota para cuando te toque ir a mi casa. Llegará el momento Rachel Berry y me vengaré sin piedad"
Hasta el momento Rachel no había pensado en el hecho de tener que enfrentar a la familia de la rubia. Palideció en el acto. Quinn estalló en una carcajada .
- R: "Touché"
- Q: "¡Cobarde! Hasta acá pude sentir tu miedo…" -No podía parar de reír- "Vamos apúrate, ya voy saliendo para el parque" – Dijo colgando la llamada sin esperar respuesta.
Entró de nuevo a la casa para despedirse, encontrando a Beth sobre las piernas de Shelby. Ambas miraban a la rubia como si de un juicio se tratara
- Sh: "Me parece que mami Quinn está enamorada" – Le dijo a Beth al oído, logrando que la rubia la escuchara
- BF: "¡No! No quiero…" - Dijo haciendo pucheros
Quinn miró a Shelby reprochando el comentario
- Q: "Ven bebé, dame un beso que ya me voy…"
- BF: "¿Tú no estás enamorada verdad?"
- Q: "¿Ves lo que ocasionas?" – Le reprochó de nuevo a Shelby
- Sh: "Solo digo lo que veo" – Encogió sus hombros.
Quinn besó a Beth
- Q: "Tu eres mi gran, gran, graaaaaaaaaaan amor ¿Me crees?"
- BF: "¡Si!" – Abrazó con todas sus fuerzas a la rubia.
- Sh: "Pero no el único" – dijo Shelby a la rubia una vez que Beth se distrajo nuevamente con la televisión.
Quinn no dijo más, simplemente hizo un gesto de negación mientras salía de la casa.
A pesar que la morena vivía a un par de cuadras del parque, Quinn fue la primera en llegar.
¿De verdad piensas hacerme esperar? –Q.
No! Pensé que tardarías más… Ya salgo! –R.
Rachel gritó desde la sala
- R: "¡Papá, papi, ya regreso!"
Rápidamente Hiram salió al encuentro
- H: "¿A donde vas? Tu amiguita ya debe estar por venir"
- R: "Ehhh… Creo que regresaré con ella"
- H: "¿Crees? ¡Muy bonito! ¿Y por qué se supone que se deben ver a solas antes de la cena?"
- L: "Ya déjala cariño… Ve hija, yo controlo a tu padre" – Le dijo guiñando un ojo.
Rachel le dio un beso
- H: "¿Y mi beso?"
- R: "No te lo mereces Hiram…" - Dijo sonriendo mientras abandonaba el lugar.
Quinn se sentó en un banca y observaba todo a su alrededor. Una planta de flores silvestres llamó su atención, caminó hacia ella y observando a su alrededor como si estuviera a punto de cometer un gran crimen, arrancó un par de ellas.
- Q: "Qué estúpida eres Quinn Fabray, a lo que has llegado" – Se decía – "Razón tiene Santana para avergonzarse de ti"
- R: "¿Ahora hablas sola?" – La voz de la pequeña morena logró estremecerla, giró rápidamente ocultando las flores en su espalda.
- Q: "No es algo de ahora, es algo de siempre" – Sonrió tomándola con su mano desocupada y dirigiéndola a la banca que antes había ocupado.
- R: "¿Qué más me falta saber de ti?" – Indagó con una mirada intensa
- Q: "Uffff muchas cosas… No te imaginas cuantas" – Sonrió. La morena la miraba embelesada – "Te ves hermosa…"
Rápidamente descubrió las pequeñas flores que ocultaba desde hacía varios minutos. Rachel sonrió ampliamente tomó sus flores y le regaló un corto beso a la rubia
- R: "Tu también estás hermosa, pero ya te lo habían dicho, ¿No?"
- Q: "Sí, pero si lo dices tú tiene un efecto distinto a escucharlo de mi hija…"
- R: "¡Te ves hermosa!" – Repitió, repitiendo también el beso.
- Q: "Gracias, ya me lo habían dicho…" - Recibió un golpe en su hombro por parte de la mini diva
- R: "No entiendo como siempre logras derribar el ambiente romántico que creas" – Dijo mirando sus flores, mientras la rubia seguía riendo por su travesura. Miró el reloj
- Q: "Nos quedan 10 minutos, así que… A lo que vinimos" – Se acomodó en su sitio para quedar frente a frente con una Rachel confundida.
- Q: "Te cité aquí porque definitivamente es una locura hablar con tus padres antes de ponerle nombre a esto que tenemos…" - Tomó las manos de la morena y bajó su mirada hacia ellas. El corazón de Rachel parecía no tener control – "No sé tu, pero yo me siento genial cuando estoy contigo y gracias a esos momentos que paso contigo, siento que también estoy genial cuando estoy sin ti" – Sacudió su cabeza – "Es extraño, pero es así…" -Rachel tuvo intención de hablar, pero Quinn la detuvo – "Al principio tenía miedo de ponerle nombre a todo esto... Sí, ya yo había besado a una chica antes… Sí, me gustó más besarla a ella que besar a Finn o a Puck o a Sam… Pero jamás, jamás sentí por nadie lo que siento por ti… Y sigo teniendo miedo, miedo del que dirán, miedo de las críticas, miedo de que logren corromper esto que sentimos… Pero tengo más miedo de que te me escapes Rachel" – Levantó su mirada buscando la de la morena. Sonrió al encontrarla – "No estoy preparada para gritarle esto al mundo, pero estoy preparada para que tu y yo tengamos claro lo que somos… Y bueno, bajo esta confesión y estos términos me atrevo a preguntarte… Rachel Barbra Berry ¿Quieres ser mi novia?"
Rachel no tenía palabras… Su corazón marchaba a todo motor, sentía que en cualquier momento iba a explotar. Tenía ganas de llorar, reír, gritar… Todo al mismo tiempo. Su cuerpo optó por lanzarse sobre la rubia y besarla intensamente tratando de transmitir todo eso que sentía. Poco a poco el beso se fue convirtiendo en cortos besos llenos de ternura.
Con su frente sobre la de Rachel Quinn habló
- Q: "El beso me dio una idea de tu respuesta, pero necesito escucharla"
- R: "Si… Quiero ser tu novia Lucy Quinn Fabray. Es uno de mis más grandes deseos" – Besó las manos de la rubia que se encontraban entre sus manos y seguidamente suspiró.
Ambas sonreían. Quinn abrazó a Rachel y le dijo al oído
- Q: "Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero… Olvídate de mi primer nombre."
Rachel rió
- R: "Aquí vamos otra vez cortando el momento… ¡Eres increíble!... Por cierto" – Se acercó para abrazarla y hablarle al oído – "Yo también te quiero, te quiero, te quiero… ¡Te quiero más! Y no me olvidaré de tu primer nombre porque Lucy también eres tú. Yo quiero a Lucy aunque no la haya conocido. Y quiero a la Quinn Fabray borde y a la Quinn Fabray cabello Rosa, aunque creo que no me agrada mucho la Quinn Skank… No me agrada pero la quiero ¡Te quiero!"
Sus labios se unieron nuevamente.
- Q: "Eso tenemos que discutirlo… Pero hoy no!" – Miró su reloj – "Llevamos 15 minutos de retraso… Si quieres que vaya a la cena… Si no, llevas 15 minutos de retraso. En cualquiera de los casos tus padres ya me deben estar odiando más de lo que lo hacen."
- R: "¡No te odian!" – Rió – "Vámonos ya que llevamos 16 minutos de retraso…"
- Q: "Buenas noches, ¿Cómo están? Un placer conocerlos formalmente" – Dijo Quinn extendiendo su mano a cada uno de los hombres.
- L: "El placer es nuestro" – Respondió Leroy rápidamente – "No todos los días entra en esta casa una chica tan linda como la nuestra" – Sonrió intentando brindarle confianza a la chica.
- H: "Mucho gusto" – Dijo Hiram en un tono más serio – "Habíamos quedado a las 7:30 o me equivoco?"
- Q: "No, no se equivoca señor, pero…" - La pregunta descontroló a la rubia. Toda la calma que había tenido hasta el momento, desapareció. Rachel no la dejó continuar
- R: "Yo fui la culpable del retraso… Quería verla antes de venir acá ¿Algún problema?" – Habló desafiante a su padre.
- L: "Todo está listo, pasemos al comedor… Ven Quinn" – Con una mano en el hombro de la rubia le indicó el camino. Rachel detuvo a Hiram
- R: "Papá por favor, bájale un poco a tu antipatía… Esto es importante para mí" – Continuó su camino.
- L: "Tranquila, Hiram es un poco cascarrabias" – susurró Leroy a la ex-cheerio – "Rachel ayuda a tu papá a traer las cosas, yo cuido a tu rubia" – Ambas chicas se sonrojaron ante el comentario y Leroy lo notó– "Ayyyyy! Que ternura, viste como se sonrojaron amor?"
- H: "Si, si, qué ternura" – Respondió con ironía.
En un gesto caballeroso, Leroy rodó la silla y pidió a Quinn que se sentara. Tomó asiento frente a ella.
- H: "A la cabeza de la mesa va el cascarrabias" – Explicó – "Y la princesita de la casa normalmente se sienta donde estás tu ahora"
Quinn sonreía amablemente pero no sabía que decir. Hiram continuaba hablando
- H: "Hoy se sentará a tu lado o, si prefieres, a mi lado para que puedan verse sin riesgo de tortícolis" – Rió fuertemente al ver subir los colores de Quinn – "¡Eres tan tierna! Cuesta creer que seas la villana Quinn Fabray"
Quinn bajó la cabeza apenada
- H: "No, no, no lo digo para mal… Discúlpame. Eso es pasado" – Quinn volvió a mirarlo
- Q: "Gracias" – Por fin habló.
Padre e hija regresaban con el primer plato de la noche
- R: "¿De qué hablan?" – Preguntó tomando asiento al lado de Quinn, mientras servía en el plato de la misma - "¿Así está bien?"
- Q: "Sí, gracias" – le sonrió.
- L: "Hablábamos de los encantos de nuestros Berrys, ¿Cierto Quinn?"
Quinn comenzó a toser, no se acostumbraba a las bromas de Leroy.
- L: "Es gracioso hacerle estas cosas a tu chica" – Le dijo traviesamente a Rachel, quien reía disimuladamente mientras daba golpecitos en la espalda de la rubia
- Q: "Ya estoy bien, Rach, déjalo…" - Dijo seriamente. Rachel fue la única que notó esa seriedad. El carácter Fabray estaba a punto de salir.
La cena transcurrió entre conversaciones triviales, Leroy y Rachel lograron disminuir la presión que sentía la rubia, el ambiente era agradable a pesar del silencio y la seriedad de Hiram, que, una vez finalizada la comida, se encargó de buscar el postre.
- H: "¿Te ha gustado la cena?" – Le preguntaba a Quinn mientras dejaba su porción de postre frente a ella.
- Q: "Sí, todo estupendo Sr. Hiram… Muchas gracias"
- H: "Me alegra que te haya gustado… Bien, ya no aguanto más. Vamos al grano..."
Todos posaron su mirada en el hombre, esperando que continuara con sus palabras
- H: "¿Qué son ustedes? Novias, amigas con derecho… ¿Hacia donde va esto?"
- R: "Somos novias papá y esto es más…"
- H: "Quiero que ella conteste Rachel..."
- Q: "Somos novias y esto es más serio de lo que usted cree" – Contestó Quinn con firmeza.
- H: "¿Serio? ¿Acaso lo saben tus padres?"
Quinn bajó la mirada… Esa pregunta logró descolocarla
- Q: "No, aún no…"
- H: "¿Cuándo piensas decirles?... O mejor, ¿Piensas decirles?"
- Q: "Claro que sí, tarde o temprano tendrán que saberlo… Esto no es una cosa del momento Sr. Hiram"
Hiram suavizó un poco su expresión al escuchar esas palabras.
- L: "Ya es suficiente, Hiram"
- H: "Aun no he terminado Leroy, por favor quédate al margen" – Volvió a dirigir su atención hacia las chicas - "¿Ustedes están conscientes de todo lo que les espera si deciden seguir adelante con esto?" – El Hiram iracundo dio paso al padre preocupado – "No es fácil llevar una relación así en Ohio. Una simple ilusión no puede con todo eso e inevitablemente terminarán lastimadas" – Dijo mirando a Rachel.
Las chicas no hablaban, se habían sumergido en un mar de pensamientos.
- H: "En nosotros tendrán los mejores aliados, pero no siempre querrán estar entre estas cuatro paredes. Al principio todo secreto es maravilloso pero el tiempo pasa y todo se complica… Piensen muy bien hacía donde las llevará esta relación. Recuerden los problemas que tuvo y tiene Kurt, recuerden en donde vivimos" – Terminó la charla levantándose de su asiento – "Ya es tarde Quinn y tienes que regresar a casa sola, seguro tus padres se preocuparán si tardas mucho en llegar a casa" – Se acercó a la rubia y le dio un beso en la frente – "Bienvenida a casa y piensa bien en todo a lo que te enfrentarás"
Hiram se retiró del comedor. Leroy, Rachel y Quinn mantenían su vista perdida, ninguno de los tres había sido tan sensato como Hiram. Pasado un rato, Leroy se despidió de la rubia y dejó a las chicas a solas. Aun sin hablar, salieron del comedor y luego de la casa… Entraron al auto de la rubia.
- Q: "Creo que tu papá tiene razón"
Rachel la miró con tristeza
- Q: "Tiene razón en lo del horario… Es tarde y debo irme. Estoy segura que mamá no tarda en llamar"
- R: "Debes dejar de hacer eso" – Dijo sonriendo
- Q: "¿Qué cosa?"
- R: "Decir que la gente tiene razón haciéndome creer que te refieres a algo desagradable para después que yo me muero del susto, aclarar que te refieres a otra cosa"
La rubia rió recordando el episodio del beso que presenció Santana.
- R: "Ya lo hiciste una vez con Santana, ahora con mi papá… ¡Eres mala!"
Quinn besó los labios de la morena
- Q: "En lo otro también tiene razón, pero lo enfrentaremos, ¿No? Tenemos que hablarlo… Tenemos mucho que pensar, novia…"
- R: "Solo escuché novia" – Besó nuevamente a la rubia – "Puedes irte ya… Me avisas cuando llegues"
- Q: "Lo haré… Me gustó mucho esta cena… De verdad tenemos que hablar muchas cosas Rach"
- R: "Lo sé, NOVIA…" -Hizo énfasis en la palabra- "Vete, ¡Te quiero! ¡Llámame!"
- Q: "Si no sales del auto jamás me podré ir… Digo, me mueeeero por llevarte a casa, pero creo que al par de señores que me agobiaron esta noche, no les gustará"
Rachel rió
- R: "Ya me tocará con mi suegrita… ¡Te quiero! ¡Adiós!"
Finalmente abandonó el auto y Quinn pudo emprender su marcha. Rachel regresó a la casa y dio un par de golpes en la puerta de la habitación de sus padres.
- L: "¡Adelante princesa!"
Abrió la puerta y saltó en la cama de sus padres, buscó el rostro de Hiram y besó su mejilla.
- R: "Finalmente te lo ganaste"
Ambos abrazaron a su niña. Una nueva etapa en la vida de los Berry, estaba a punto de comenzar.
