En este capitulo se aclararán dudas acerca del pasado de Damon.
El dialogo es una de mis favoritos hasta ahora , ojala les guste ;)
Besos.
Disclaimer: Los personajes aqui narrados no me pertenecen, pertenecen a la escritora LJ Smith y al canal CW.
Damon conduce por las calles del pueblo deteniéndose en un bonito edificio.
- Esto no es un restaurante – digo.
- ¿Quién hablo de ir a un restaurante? – él replica.
Bajamos.
Entramos al complejo de apartamentos y subimos al ascensor deteniéndonos en el piso 7.
Caminamos por el pasillo.
- Ahora , quiero que cierres los ojos – Damon pide.
Le dedico una desdeñosa mirada.
- No te hagas de rogar –él recrimina.
Hago lo que me pide.
Le oigo abrir la puerta.
Damon me agarra del brazo y me guía hasta el interior del apartamento.
- ¿Puedo abrirlos ya? – pregunto al detener el paso.
- Si – él responde.
Abro los parpados.
Las paredes han sido pintadas de dos tonos , rojo y gris.
Sobre ellas hay un par de estanterías, en la esquina hay un moderno equipo de sonido y un televisor plasma se encuentra ubicado unos pasos más allá al frente de un cómodo sillón.
Encuentro el interior del apartamento bonito y acogedor.
Entonces, giro a la izquierda y me percato de la mesa.
Damon ha puesto sobre ella un mantel estampado y colocado la vajilla.
¡Oh , vaya! Ha preparado la cena para ti – exclama la vocecita en mi cabeza.
Me giro en dirección a Damon, nuestros ojos chocan.
Él sonríe y yo lo hago también , es uno de esos momentos en que sobran las palabras así que no rompemos el silencio.
Damon me tiende la silla , como todo un caballero.
Yo me siento.
Él va a la cocina y trae los recipientes con la comida.
Su apariencia no es gourmet pero el olor que desprenden es atrayente.
Damon les coloca sobre la mesa y se sienta frente a mi.
Nos servimos.
Tenemos pasta con salsa de alpesto como plato principal y ensalada capressa como acompañante.
Luego del primer bocado , aprecio todo esta delicioso.
- Esta muy bueno – expreso- ¿Lo has preparado tú?
Él asiente.
- No sabía que cocinaras.
- Hay tantas cosas que no sabes de mi, Elena – Damon reputa haciéndose el misterioso.
Terminamos de comer ...
Posteriormente , bebemos vino tumbados en el sillón.
- ¿De quién es este apartamento? – pregunto.
- Mío – él afirma- Lo compre poco después de que Stefan y Katherine se casarán , me era imposible mantener mi vida de soltero con los tortolos merodeando por los rincones…
- A ver sí entendí bien – me hago la pensativa- me has traído al apartamento que usas para follar a tus conquistas sin interrupciones ¡Vaya que me has hecho sentir especial! – digo con tonó recriminatorio.
- ¡Ay que ver! Que bajo concepto tienes de mi , Elena –él acusa.
Damon se acerca , me toma del mentón forzándome a mirarle a los ojos.
- Eres la primera mujer que traigo aquí desde que regrese a la mansión– asegura.
- ¿Pretendes que me trague ese cuento?
- ¡Es verdad! – Damon asevera.
Nos miramos a los ojos.
- Me da igual – respondo con fingido desdén- el uso que des a tu apartamento no es de mi incumbencia.
Eso no te lo crees ni tú misma – reputa la vocecita en mi cabeza.
Damon me contempla con expresión suspicaz.
De improvisto él se abalanza sobre mí y comienza a hacerme cosquillas.
- Para , para …- digo entre carcajadas.
- Lo haré cuando digas que me crees – él condiciona.
- Te creo , vale. TE CREO – exclamo.
Damon cesa su ataque y entonces , me toma de la cintura y une sus labios con los míos.
Yo correspondo su beso.
Enredo mis dedos en su pelo y la copa que sostenía en mi mano derecha cae al suelo sonando estruendosamente, nos apartamos y reímos.
- Lo siento – digo haciendo puchero.
- Tranquila , fue mi culpa también – él dice.
Damon se levanta y limpia rápidamente el desastre.
Al acabar él vuelve a tumbarse a mi lado.
Me acaricia los cabellos mientras me mira y luego me besa.
Nos besamos por largo rato tocándonos por encima de la ropa y luego, suavemente hacemos el amor sobre el sillón ...
- Debería irme a casa – digo.
- Uhum – Damon responde estrechándome de espaldas- pero no quieres irte – afirma.
- ¡No puedo quedarme a dormir hoy! Isobel ya sospecha que somos amantes.
- ¿Qué importa que tu madre lo sepa? Somos un par de adultos solteros que se atraen y tienen sexo ¿Qué hay de malo en ello?
- Nada –aseguro- es solo que …
- ¿Qué?
- Te vas a burlar de mí.
- ¡No lo hare!
- Isobel es una mente cerrada, tiene una visión radical de lo que es la moral y se niega a aceptar que los tiempos han cambiado. Yo siempre me he burlado de sus opiniones pero al mismo tiempo siempre he tenido la estúpida necesidad de querer enorgullecerla – suspiro - ¿Lo ves? ¡Es una tontería!
- ¡No lo es! – Damon asegura – comprendo lo que sientes.
Me giro y choco de frente con sus bellos ojos.
- Mi padre y yo tuvimos una relación parecida – Damon explica – El planeo la vida de mi hermano y mía desde nuestro nacimiento, Stefan sería el bohemio y Damon el empresario. YO NUNCA QUISE SER UN HOMBRE DE NEGOCIOS pero le seguí la corriente porque me agradaba ser su hijo favorito – él sonríe.
- Pero te revelaste – repute.
- Si porque un día me vi en el espejo y odie al hombre en el reflejado. Odiaba los trajes de marca que usaba , la manera déspota en que se dirigía a sus empleados incluso odiaba a la frívola novia modelo que en ese momento se encontraba tendida sobre su cama… me había convertido en todo lo que mi padre deseaba y era muy infeliz – Damon confiesa.
- ¿Y ahora? – pregunto- ¿Te agrada el hombre que eres?
Damon me mira fijamente.
- Mucho pero sobre todo me agrada su compañía.
Sonrió.
Damon acaricia mi mejilla izquierda y me mira de una manera tan intensa que me inquieta.
Me perturba lo que siento en este preciso momento porque …
Es muy parecido al amor – replica la molesta vocecita.
Aparto la mirada.
- ¿Qué sucede? – Damon pregunta.
- Nada – miento.
- Elena… - él me fuerza a mirarle.
Nuestros ojos vuelven a chocar.
No deseo tener esta conversación, no estoy lista para expresarle lo que siento por él porque ¡ni siquiera comprendo mis sentimientos! así recurro a la evasión.
Acerco mi boca a la suya y le beso profundamente tratando de hacerle olvidar y logro mi cometido, Damon me corresponde. Sus labios se mueven sobre los míos, yo le ruedo el cuello con mis brazos y enredo mis piernas a su alrededor …
