Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball z no me pertenecen, son todos propiedad del Gran Akira Toriyama.
Capitulo 14
Confuso
-Bulma ¿Cómo te has sentido?- Milk se había comportado más preocupada de lo normal en el transcurso de esas dos semanas desde que Bulma se había enterado del misterio de su madre. Todos habían ofrecido su ayuda. Bulma estuvo agradecida, pero comenzaba a molestarle porque era demasiado cuidado a tal extremo de parecer una niñita.
-Si… Milk ¡Estoy bien!- Lo decía Bulma con fastidio, esa era la tercera vez que le preguntaba desde que entraron al instituto. El profesor se encontraba más estricto de lo normal, por lo tanto estaba dando apuntes a la velocidad de la luz.
-Señoritas Brief y OxSatan, silencio- gritó el profesor golpeando una regla contra la mesa, asustando a todos. –Lo siento- dijo Milk apenada, Bulma solo siguió copiando los apuntes en silencio, viendo como Goku dormía en su escritorio, Krilin mirando sin disimulo a Lazuli y un Vegeta fastidiado por los ronquidos de Goku.
Comenzó el receso, todos se dirigían a la cafetería. Cuando ya escogieron su comida, se dirigían hacia una mesa vacía entre toda la multitud y el desastre. Bulma fue la última, pero camino a su destino, un vaso con jugo helado golpeó en su espalda derramando dicho líquido sobre todo su cuerpo enviándole escalofríos. Unas risas se oían a sus espaldas junto con los murmullos.
Volteo más que enfadada y vio a una chica casi idéntica a ella, solamente que su color de ojos y cabello era más pálido. –Oh lo lamento- dijo la chica con sarcasmo. Vestía prendas reveladoras, que no dejaba nada a la imaginación, llamando la atención de todos los chicos babosos del lugar.
-¡¿Por qué demonios hiciste eso estúpida!?- le grito Bulma dejando caer su bandeja y caminando para quedar frente a frente. -¿Estúpida? Maron no es estúpida, tonta- le respondió también enojada.- Eso es solo una advertencia azulada, la próxima será peor- Maron abandono el lugar moviendo su trasero exageradamente.
Bulma estaba furiosa y también confundida. "¿Advertencia? ¿Por qué?" pensó y salió de la cafetería con pasos furiosos. A unos metros, unas personas observaban la escena atónitos.
-¿Por qué hizo eso?- pregunto Goku, que por los alborotos dejó de comer. –Esa zorra- decía Lazuli, no podía creer que alguna vez fue novia de Krilin. – Solo quiere llamar la atención- Milk le respondió. Krilin y Vegeta quedaron callados. "¿Advertencia de qué?" tenían la misma duda en sus mentes.
-Zorra maldita- insultaba Bulma mientras se cambiaba de ropa en los cambiadores del gimnasio, estaba a punto de irse pero recordó que en su casillero había ropa por si ocurría algún accidente. – Me las pagará-.
Cuando estaba a punto de salir, escuchó la puerta de entrada abrirse y un gran alboroto acercarse a ella. Se maldijo por ser tan distraída, olvidó que ese día los hombres tenían entrenamiento y los cambiadores estaban repletos. Corrió y se escondió detrás de los casilleros.
-¿Qué haces aquí Vegeta?-decía Yamcha acercándose a él. Este sólo lo miró y frunció el seño volteando levemente.- ¿Qué acaso no ves o qué? Voy a entrenar idiota- le dijo dándole la espalda nuevamente muy de mal humor de tenerlo cerca.
- ¿Qué pasa Vegeta? ¿Acaso estas celoso de que la chica azul haya probado y disfrutado mis caricias en aquella fiesta?- Yamcha recordó el momento cuando acorraló a Bulma pero no cuando intento llevarla a una habitación. Este comentario llamó la atención de Bulma y provoco un gruñido en Vegeta pero mantuvo su postura.
-No creo que haya disfrutado tus caricias cuando intentaste propasarte con ella gusano… Ya que YO la llevé a su casa… Llorando por tener tu asquerosa presencia cerca de ella… y- Un puño aterrizó en su boca, provocando que un hilo de sangre saliera de su labio inferior. –Infeliz- gruño y se lanzó hacia Yamcha intercambiando varios golpes, chocando con los casilleros y con los alumnos presentes que comenzaron a gritar animándolos.
Bulma sólo se ocupó de mantener el casillero en su lugar o de lo contrario se le caería encima. Aun se escuchaban ruidos de golpes aterrizando en el cuerpo contrario hasta que el profesor llego y los separó con mucha dificultad.
-¡¿Creen que esto es un lugar de lucha libre?! ¡Ambos quedan suspendidos del entrenamiento por tiempo indefinido con labores de limpieza!- les gritó a ambos llevándolos a la enfermería para atender sus heridas, dejando a todos asombrados e intercambiando comentarios entre ellos.
Por desgracia Bulma no tuvo la oportunidad de salir de los cambiadores hasta que dieron por terminada las clases. Asomó su cabeza lentamente comprobando que ya todos habían abandonado la habitación. Fue abandonando el lugar cautelosamente hasta que una voz horrorosamente conocida la detuvo.
-Ey preciosa ¿Acaso vienes a visitarme?- le gritó Yamcha con un trapeador en su mano, limpiando la pista, pero al momento de ver a Bulma se detuvo. Bulma sólo frunció el seño y continuó caminando. -Oye oye espera cariño- la tomó fuertemente de su muñeca deteniéndola por completo.
-¡Déjame!- Bulma se alteró al instante. -¡Déjame! Me lastimas- gritaba forcejeando cuando la atrajo hasta él. -¿Por qué te haces la difícil?- pasó una mano por su mejilla. –Tranquila no hay nadie aquí- Trato de besarla, pero ella volteó el rostro. –Me gusta cuando te haces la difícil-. Fue en ese momento que el recuerdo de lo que le había reclamado Vegeta llegó a su mente como un flash. Antes de que ella se fuera de su casa ese día le susurro al oído 'Debes aprender a defenderte… No soy guardaespaldas'.
Aunque fue directamente un insulto, le dio fuerzas para darle un puntapié a Yamcha, que cayó de rodillas liberando un pequeño quejido. Cuando se libero de él, inconscientemente unas pequeñas lagrimas de miedo y alegría cayeron por su mejilla, pero las seco rápidamente. Salió corriendo del lugar corriendo por los pasillos hasta que chocó con cierto individuo cayendo rudamente contra el suelo.
-¡Vegeta!- lo abrazó Bulma al reconocer a la persona que había derribado en su maratón.- ¿Qué demonios?- sólo pregunto ante la acción de la peliazul, sólo dejo que ella lo abrace. Dio gracias a dios de que no hubiera nadie que los viera. Pasaron unos segundos y su cercanía ya empezaba a incomodarle, así que se fue separando de ella. Aparte en la posición que terminaron tampoco ayudaba en la situación, ella encima de él.
-Que loca que estas- insultó Vegeta para desviar la situación. -¿Qué demonios te pasa para venir y abrazarme sin mi permiso?-.
-Yamcha nuevamente me acorraló e intento besarme, pero esta vez me defendí y estoy orgullosa de darle su merecido a ese aprovechado- Bulma hablo rápidamente dejando a Vegeta en silencio, tratando de analizar cada palabra que decía.
-¿Qué? ¿Ese insecto otra vez? – pregunto furioso, ya podía imaginar la situación. -¿Cómo que te defendiste?-.
-Yo… le di un… puntapié- hablo un poco avergonzada. Nunca había imaginado que un puntapié provocaba un dolor incomparable en un hombre, debió admitir que le gusto darle una pequeña venganza por lo que le había hecho pasar. –Creo que le dolió ya que quedó de rodillas en el suelo-.
Vegeta soltó una fuerte carcajada al imaginarlo en el suelo de rodillas, por el dolor que le causo un simple puntapié provocado por una mujer.-Vegeta- lo llamó suavemente. -¿Sabes quién es Maron?- pregunto provocando una mueca de disgusto en ambos. –Es una zorra barata… Muy molesta, estuvo con más de la mitad del instituto…- pausó y la miro furioso. –La que te arrojó ese vaso con jugo… Por una advertencia… ¿No sabes que ese gusano de Yamcha está con esa zorra?... ¿Acaso te involucraste con el insecto?- pregunto con disgusto separándose de ella como si fuera tóxica.
-¿¡Qué demonios estás diciendo!?- la peliazul colocó las manos en su caderas aun arrodillada en el suelo. -¡Demonios Vegeta! ¿Crees que yo me involucraría con el hombre que intento violarme en una fiesta? No quiero saber nada de ese tipo ¿Y tú crees que me interesa?-.
Vegeta se mantuvo callado lidiando una guerra de miradas con Bulma. Encontrando la verdad en sus ojos. Tenía razón. No era una chica tan idiota como para estar con un hombre que habría intentado violarla en una fiesta. Esa aclaración le provoco una extraña sensación de alivio recorrer su cuerpo. No dijo nada, sólo se levantó del suelo y se dirigió a buscar sus cosas. Bulma luego de pensar si seguirlo o no, optó por la primera, así que se levantó del suelo y lo siguió en silencio.
Caminaban por las calles con un hermoso atardecer perdiéndose en el horizonte dándole el ambiente de una cálida tarde. Ambos permanecían en un silencio sin ninguna palabra que decirse, hasta que Bulma aburrida por tanto silencio, decidió preguntar algo que nunca supo que armaría un escándalo.
-¿Vegeta?- lo llamó tímidamente. -¿Qué quieres?- le respondió fastidiado. El silencio también era incómodo para él pero prefirió seguir así a que ella le preguntase algo. –Nunca me has contado de tu familia- soltó sin preocupaciones, imaginó a Vegeta pequeño y rodeado de seres que lo amaban, aunque lo dudo al ver su forma de ser.
-¿Por qué debería contarte?- en alguna forma, esta pregunta sorprendió al pelinegro. –Bueno… Tú sabes de mi familia… Me gustaría saber de la tuya- le contestó Bulma aun más tímida de lo normal. –No eres quien para saber de mi familia… Si se le puede llamar familia- le contesto el ya llegando a la puerta de su casa, ella lo detuvo enojada por su contestación.
-Seguramente no quieres a tu familia, ya me doy cuenta por la actitud de mierda que tienes todos los días hacia los demás-Bulma respondió sin pensarlo; siendo acorralada contra la pared. Vegeta posicionó sus brazos en cada lado de su cuerpo permitiéndole no escapar fácilmente. Estaba furioso, pero se controló. Nunca sería tan cobarde de dejarse consumir por la ira y llegar a herir a una mujer.
-¡Tú no eres quien para decir eso! ¡No sabes lo que es vivir la mayor parte de tu jodida infancia con un maldito tutor hijo de perra que lo único que me mostro era dolor, el sufrimiento, la sangre y muerte de personas inocentes! ¡No sabes lo que es ver morir a tu madre lentamente! ¡No sabes lo que es que tu padre no supiera de tu existencia hasta que tuviste diez años! ¡No sabes lo que es vivir una vida de mierda luchando por sobrevivir apenas siendo un niño!- terminó bajando la mirada, no quería verla después de haberlo confesado todo, solo Goku sabía lo que Vegeta había pasado, por el motivo que su padre era un fiel amigo del suyo.
-Vegeta…- susurró Bulma con los ojos llenos de lágrimas, pero no permitió liberarlas, sólo se mantuvo viéndolo fijamente aunque estuviera cabizbajo. –Estoy solo…- soltó, ya no le importaba nada, ella lo había escuchado todo. –No estás solo- le respondió tomando su rostro en sus manos y levantando su mirada para que se encontrara con la suya. –No lo estas…-.
El rápidamente desvió su mirada –No quiero tu lastima- se quito las manos de Bulma de su rostro sin delicadeza, pero Bulma lo tomó nuevamente mirándolo con mucha seriedad. –No es lastima…- le sonrió.-Es que te quiero y deseo ayudarte-.
Vegeta quedó boquiabierto. "¿Me quiere?... ¿Qué demonios le sucede? Ni siquiera puede ayudarse a si misma" pensaba hasta que sintió sus delicadas manos desliándose hasta abrazarlo por el cuello y su rostro acercándose lentamente al suyo, primero rozando sus labios y luego besándolos con gusto, disfrutando del sabor del otro, moviéndose a un ritmo totalmente controlado permitiendo a las preocupaciones alejarse.
Se separaron lentamente tomando varias bocanadas de aire.- Estas… Loca- Vegeta le sonrió tratando de controlar su respiración. Bulma sólo controlaba su respiración y los latidos de su corazón. – Te quiero…- le susurro en el oído al abrazarlo fuertemente. Vegeta estaba en una dura lucha entre su mente y su corazón. Preguntándose que era esa sensación que sólo Bulma le transmitía…
N/A: Un nuevo capítulo recién sacado del horno! Tuve problemas con el Internet por la tormenta que hubo estos días! Les pido disculpas! Muchas gracias por sus comentarios! Me hacen feliz *-* y por tomarse el tiempo de leer… Besos!
