Marie (Bella) POV

Y aquí estoy, de pie en la puerta de mi casa viendo al hombre más cercano a lo perfecto que pueda existir.

Estaba con una hermosa sonrisa en su rostro, tenía un pantalón de jean estilo vaqueros desgastados azul oscuro, y una camisa manga larga blanca con rayas grises, recogida hasta los codos, pero lo que más me gusto fueron sus ojos, hoy no llevaba los lentes de contacto azules, al fin puedo ver el verdadero color de sus ojos, un verdes exquisito, y también pude distinguir que ya no tiene ese aro de tristeza en ellos, se ven más alegre que antes.

Estaba que me lo comía con los ojos, desvié la mirada rápidamente esperando que no se hubiera dado cuenta.

- Hola, Mi Bella – me saludo, ampliando todavía más la sonrisa y diciendo que soy suya, o será que habrá sido mí imaginación.

- Hi, Jasper, pasa y siéntate un momento mientras voy por mi bolso – solo asintió con la cabeza. Subí a mi habitación lo más rápido que pude y tome un bolso pequeño de color negro, con mis documentos y otras cositas. Baje rápidos las escaleras y fue un milagro que no me cayera, me puse detrás de él y al parecer estaba algo pensativo, sin pensarlo le susurre en el oído que estaba lista y pego un pequeño salto en el sofá, me reí de él por unos segundos, hasta que función en seño.

- Isabella eres mala, no me asustes así – uffs eso me dolió, él no me había llamado por mi nombre completo, desde que le dije que lo odiaba.

- No te preocupes Jazz, no lo volveré hacer – le dije poniendo una carita de ternero degollado que me había enseñado Alice, entonces me abrazo y me dijo.

- Hay Belly Bells, que voy a hacer contigo – se rio nuevamente, así que decidí cambiar el tema.

- Oye, en que estabas pensando y tan concentrado, ¿Qué te asuste? – le he preguntado mientras me sentaba al lado de él.

- Pues, veras habíamos quedado que esto era para sacar a pasear a uno de tus hermosos bebes, así que te propongo que guardemos mi coche y elijamos uno de los tuyos, claro si quieres o vamos en coches separados, es tu decisión. – no lo pensé mucho la verdad no quería que fuéramos en dos coches.

- Claro Jasper, por mí no hay ningún problema, solo ¿Cuál coche nos llevamos?-

- Primero vamos a guardar el mío, y después decidimos para ver cual, aunque cualquiera sería perfecto – nuevamente me brindo una sonrisa perfecta, según mi persona.

Baje y abrí la puerta del garaje, se estaciono al lado del mini countryman que era el más cercano a la puerta, salió del auto pero no dijo nada, pero me abrazo, se sintió también estar entre sus brazos.

- Entonces Belly Bells, ¿Cuál de los bebes quieres sacar a pasear? – me ha susurrado en el oído, la piel se me puso de gallina, al igual que una corriente eléctrica llego hasta mi columna, mucho más intensa que la última vez que la sentí.

- Pues al único que no he sacado, y creo que esta es la ocasión perfecta es el Ferrari testarossa – ese es un auto elegante pero también relativamente sencillo.

- Por mi está bien.-

- Jasper, pero hay una condición para que nos marchemos rápido a pasear a este bebe – vi como su cara se transformó, de una muy alegre a una con cautela.

- Si esta en mis manos, no hay ningún problema – me acerque a tomar la llave del coche, se la tire y las tomo fácilmente en el aire, me quedo mirando interrogativamente.

- Tú conduces, sé que lo quieres manejar – solo asintió con la cabeza, tome en control de mando de la puerta del garaje, subimos. Para donde íbamos no sé, solo lo deje que condujera.

Él estaba conduciendo un poco más rápido de lo que normalmente manejo, pero no me importa, la velocidad es lo mejor, y sobre todo cuando hoy hacia un muy buen día soleado, así que lo utilizamos descapotado, y se sentía realmente de maravilla, como la brisa tocaba la piel. No nos habíamos alejado mucho solo llevábamos pocos minutos conduciendo, y él comenzó a hablar.

- Bella, he preparado un día de campo no muy lejos de aquí, no sé si quieras... – me ha dicho, aunque parecía un poco nervioso.

- Genial Jasper, eso sería maravilloso – lo había interrumpido, sabía que iba a decir que si no quería iríamos a otro lugar, pero no me importa donde vallamos mientras este a su lado y si él había organizado un día para nosotros eso sería genial y quería ver lo que organizo.

No fuimos muy lejos, cuando me di cuenta que estábamos entrando al estacionamiento del Parque de María Luisa, me sorprendí muchísimo, es uno de los parque que he querido visitar pero como los fines de semana mi casa se llena de mis amigos y no salimos, sino a ver películas, al centro comercial, trabajos del colegio y no hacer turismo, como me gustaría hacerlo a veces.

- Jasper, ¿dime que es allí donde vamos? – le pregunte de lo más emocionada señalando la entrada principal del parque. Él me brindo una pequeña sonrisa antes de salir del auto, se acercó a mi lado para abrir la puerta, me abrazo – no sé porque me está abrazando tanto hoy, pero es como sentirse en casa – y nuevamente me susurro en el oído.

- Espero te guste – después de eso no dijo nada más y tampoco le conteste ni le dije nada, tomo mi mano y nos dirigimos a la entrada, tomados de la mano, nos dirigió a donde estaban los coches, Jasper hablo con uno de los cocheros, dimos un paseo alrededor de casi todo el parque, el cochero nos acercó donde estaban los pavos reales, son todos tan hermosos, y más por ser pavo reales alvinos, son todo blancos, muy muy hermosos.

Visitamos varias de las glorietas que están en el parque, Jasper se había llevado una cámara, y se la pasó toda la tarde tomando foto a lo minino que hacíamos, aunque la mayoría me las tomo a mí, cuando me encontraba descuidada o viendo algo estando muy concentrada, también nos tómanos muchas los dos juntos, en casi todas las fotos Jasper me tenía abrazada por la cintura y colocaba su barbilla en mi hombro; en otras no me di cuenta cuando le entrego la cámara al cochero y me hizo girar, y me mantuvo por unos momentos allí, nos quedamos mirando a los ojos, y de los ojos nuestra vista pasaba a los labios, me hubiera gustado besarlo, saber cómo se siente un beso de verdad, pero un grupo de señoras mayores que pasaron junto a nosotros, soltaron una pequeña risita y nos quedaron mirando, susurrando varias cosas como: "qué bonita pareja de recién casados" o "ojala todos los jóvenes se quisieran así, se ven tan lindos", al escucharlas la conexión que teníamos se "rompió" por así decirlo.

Después decidimos caminar cerca de los estanques, pasamos por varios que tienen un kiosco aunque nos tomó algo de tiempo recorrer varios, el que más me gusto fue el último que visitamos, estaba prácticamente en el centro del estanque rodeado por varias fuentes de piedra en forma circular, para acceder a el hay que cruzar un puente de piedra, el kiosco es de forma circular, con barandas de maderas de color café, con unas bancas, nos quedamos allí un buen rato observando la paz y tranquilidad que se respiraba, en esos momentos.

Pero entonces comencé a sentir a Jasper algo tenso y nervioso, cuando le iba a preguntar que le pasaba, saco la cámara y tomo varias fotos del lugar e intentando desviar el tema, sea cual fuera.

Deje pasar lo que le iba a preguntar, y pasamos varias horas allí, comiendo unos helados, el mío de era de chocolate y el de él era de ron con pasa – es delicioso también, pero prefiero el de chocolate – hubo un momento en que intercambiamos helados, fue algo para recordar y algo muy romántico en mi opinión.

Ya estaba oscureciendo, y decidí decirle a Jasper para ir caminando, pues el parqueadero estaba un poco lejos de donde estábamos y el cochero se había marchado.

- Jasper, se está haciendo tarde y el coche esta algo lejos – él no me contesto, solo me miro y me atrajo más hacia él, y me tenía abrazada por los hombros; espere otro raticos.

- Jasper – me acerco más a él, me preocupe aunque lo he tratado poco, no es normal que él actuara así – Jasper, por favor dime ¿Qué te pasa?, me estas preocupando – cuando le dije eso, me cargo e hizo que me sentara en su regazo, hice las manera de levantarme pero no me dejo, pero seguía igual – Jazz, que te pasa, dime por favor, no me tengas así – mis ojos ya se estaban anegando de lágrimas que querían salir pero yo no quería que salieran, cuando Jasper alzo la vista y me vio.

- No, Bells, no llores, no es nada malo... Sabes en encanta cuando me dices Jazz, se escucha muy bien cuando salen de tus labios – hubieron varias lagrimas que se me escaparon, Jasper dulcemente las quito con sus pulgares, y no pude evitar sonrojarme un poco, de nuevo me llamo su Bells... Jasper me saco de mis pensamientos – Bella... – hizo una pausa y se pasó la mano por el cabello, se veía tan sexi haciendo eso – Bells, es que... estoy nervioso... Bells quiero que me prometa que decidas lo que decidas no te vas alejar de mí, que vamos a ser amigos por lo menos... – tomo una larga inhalación y exhalo para relajarse, aunque no sabía hacia donde llevaría esta conversación – Bells prométamelo, por favor – me miro con ojos tristes, no puedo decirle que no, no quiero que tenga ese aro de tristeza en sus hermosos ojos.

- Está bien Jazz, te lo prometo – le he contestado, al parecer lo relajo un tantico.

- Entenderé si dice que no, sé que pueda que creas que soy un viejo o algo así – soltó una pequeña carcajada de nostalgia y algo de resignación se reflejó en su rostro; de pronto suelta de una – Isabella Marie ¿ Quiere ser mi novia?-

Me sorprendió mucho lo que Jasper me dijo, creía que me quería solo como amigos, como su confidente, como su mejor amigo, pero entonces mi mente saco a relucir todos y cada uno de los mensajes que Jasper me mando.

Primero el del 14 de febrero.

"A un ángel, aunque no lo creas, esto es un pequeño detalle por esta fecha, para mí sería un honor darte un detalle como este todos los días...

Mi ángel, mi dulce ángel... Я тоже тебя люблю (te quiero demasiado)

Atentamente:

El hombre que más te quiere..."

Los de la última semana, desde que me dijo quién era:

Martes:

"Por qué no existe un motivo especial para regalarte una rosa, aunque no se compara con tu belleza...

Mi Ángel

Atentamente:

J. Whitlock"

Miércoles:

"Любовь не требует и не ищете, чувствовать...

Я нуждаюсь в Вас на моей стороне...

Мой ангел...

С уважением:

J. Уитлок"

(El amor no se manda ni se busca, se siente... Te necesito a mí lado... Mi ángel... Atentamente: J. Whitlock ")

Jueves: el beso casi en los labios, ayer el casi beso que nos dimos en clase de deportes, el cómo me toma de la mano y la manera como ha actuado hoy.

Me tape la cara con las manos, y en mis ojos comenzaron a formarse lagrimas que se derramaron sin que lo pueda evitar. No sé cuánto tiempo estuve así, solo reaccione cuando él me saco del trance.

- Bella, por favor destápate la cara y dime, sabes que si la respuesta es negativa no va a pasar nada, seguiremos siendo amigos – negué con la cabeza no quería que me viera llorar aunque sea de felicidad, me quería parar de su regazo, pero mi cuerpo no me responde, en eso él se las arregla para quitar mis manos de la cara, entonces su cara se transformó en dolor.

- Oh! No Bella, no llores por eso, no te preocupes por mí, no tie… – no lo deje continuar

- JASPER WHITLOCK, QUIERES DEJARME HABLAR – sé que se sorprendió mucho su cara lo demostró, además de aflojar el abrazo, generalmente soy una persona tranquila y no grito, pero es que ya se estaba pasando con lo que estaba diciendo – Jazz, déjame hablar si – asintió con la cabeza – solo tengo cuatro cosas que decir acerca de lo que me dijiste:

1ro. ¿Quién dijo que son lágrimas de tristeza o remordimiento? – Sé que le estaba preguntando pero no lo deje contestar y seguí – Son de FELICIDAD – grite, su semblante cambio un poco.

2do. ¿Quién te dijo que dejaras de abrazarme? – no había terminado de decirlo cuando sus brazos me rodearon nuevamente y me acercaron más a él, si era posible.

3ro. ¿Quién te dijo que para amar a alguien importa la edad? – me iba a contestar, le tape la boca con mi mano y negando con la cabeza para que me dejara seguir, él asintió con la cabeza y me abrazo un poquito más fuerte, mientras que rodee su cuello con mis brazos

4. Mí Jazz no digas ni una sola palabra y bésame, que la respuesta es sí quiero ser tu... – No me dejo terminar, cuando sentí sus labios sobre los míos, se sintió tan bien, pude sentir su suave aliento en mi boca, un sabor frutal... como sus labios se amoldan a los míos, muy diferente y por encima de lo que sentí con Edward – con él fue asco, desesperación – con Jasper es todo lo opuesto, es el amor, la ilusión, y puedo sentir como todo a mi alrededor desaparece y solo quedamos nosotros en nuestro mundo.

Nos separamos por la falta de aire, nos miramos directamente a los ojos, en los de él vi la esperanza, el amor, la ilusión y mucho más... entonces me di cuenta que tenía que decirle lo que paso con Cullen, para que no lo tomara desapercibido si ese intenta algo.

- Bells, cariño nos quedamos otro ratico – Jazz me pregunto, pero puso una carta a la que no pude resistir; Además del hecho que me llamo cariño.

- Claro Jazz – en eso se encienden las luces de las fuentes y el paisaje se vuelve todavía más romántico. Jazz saco la cámara y me susurro al oído "la primera como novios" en la foto Jasper todavía me tenía en su regazo abrazándome por la cintura, antes de presionar el botón, me dio un beso en el cuello, que Dios, mando mil y una corriente por mi cuerpo hasta mi columna.

Jazz llamo al cochero, quien nos acercó al parqueadero, durante el camino íbamos tomados de las manos, ambos con una sonrisa de oreja a oreja. Jazz me quería llevar a un restaurante, pero lo convencí que no que pidiéramos pizza y vemos unas pelis o algo en la casa, él me miro por un momento pues ya íbamos en el coche y dijo "Bells, cariño... nos espera una pequeña sorpresa en la casa" no sé qué quería decir con pequeña y con que nos espera, eso debe ser el mensaje que le mandaron a media tarde. Pero espera dijo "en la casa" no específico nada más, que me querrá decir.

Al acercarnos a la casa, me di cuenta que hay varias personas, cuando Jazz detuvo el coche, me di cuenta de quienes eran todos ellos y ¿Qué rayos hacían aquí hoy?... ¿y precisamente hoy?, ¡No puede ser!

Jasper (POV)

Al ella abrir la puerta me quede más que impresionado, ella es realmente muy bonita. Tenía puesta una falda de jean negra hasta la rodilla, botas negras de cuero hasta la mitad de la pantorrilla y una camisa blanca con decoraciones en rojo, se vea muy hermosa, aunque la camisa le quedara un poco grande se veía perfecta, y se notaba que estaba algo nerviosa, al parecer estábamos igual. No puede evitar sonreír cuando la vi, aunque por un momento cuando me vio se sorprendió, debe ser porque no tenía los lentes puestos. Ambos nos quedamos mirando por unos momentos, prácticamente ambos nos estábamos comiendo con los ojos, sé que no se dio cuenta de cómo la miraba, pero en su rostro se mostró ese color rosa que me fascina, cuando se sonroja.

- Hola, mi Bella – le he saludado, no me di cuenta que la llame mía, ella no dijo nada, solo amplio la sonrisa que tenía haciéndola ver más irreal todavía.

- Hi, Jasper, pasa y siéntate un momento mientras voy por mi bolso – solo pude confirmarlo con un movimiento de la cabeza. Ella subió. Mientras me quede pensando en cómo le voy a decir que la amo y preguntarle si quiere ser mi novia, para eso he planeado un día en uno de los parque más hermosos que hay en la ciudad, pero no quiero que vallamos en diferentes autos, la quiero al lado mío, lo más cerca que se pueda.

Estaba demasiado distraído, cuando siento que me susurran en el oído "estoy lista" y pegue un pequeño salto en el sofá, se echó a reír de mí por un momento, hasta que fruncí el ceño.

- Isabella eres mala, no me asustes así – sé que no le gusta que la llamen por su nombre completo, y nunca lo haría pero se veía tan linda cuando se enoja.

- No te preocupes Jazz, no lo volveré hacer – me dije poniendo una carita de ternero degollado, entonces la abrasé.

- Hay Belly Bells, que voy a hacer contigo – me reí, le iba a decir lo de los autos enseguida pero ella salió con una pregunta me imagino que intentando cambiar el tema.

- Oye, en que estabas pensando y tan concentrado, ¿Qué te asuste? – le dio la vuelta al sofá, y se sentó a mi lado, como deseo abrazarla de nuevo, sin un motivo, solo abrazarla.

- Pues, veras habíamos quedado que esto era para sacar a pasear a uno de tus hermosos bebes, así que te propongo que guardemos mi coche y elijamos uno de los tuyos, claro si quieres o vamos en coches separados, es tu decisión. – al parecer ella también estaba pensando lo mismo, no se demoró mucho en dar una respuesta.

- Claro Jasper, por mí no hay ningún problema, solo ¿Qué cual coche nos llevamos? – como me gustaría que me llamara de nuevo Jazz.

- Primero vamos a guardar el mío, y después decidimos para ver cual, aunque cualquiera sería perfecto – le he dicho, brindándole una sonrisa.

Ella salió hacia la cocina para bajar al garaje, al salir antes de montarme en el auto, llame a Rose y le dije que se comunicara con Ángela, Ben, Emmett, Alice y Jacob para reunirnos hoy, que hoy sería el gran día.

Cuando abrió la puerta del garaje entre el auto y me estaciones al lado del mini countryman; salí del auto no tenía palabras que decir así que solo la abracé, para sentir lo más cerca posible, ella no dijo nada, no protesto, no me dijo como se sintió si bien o si mal, lo único es que se siente tan bien tenerla en mis brazos, ella encaja perfectamente en ellos.

- Entonces Belly Bells, ¿Cuál de los bebes quieres sacar a pasear? – sin pensarlo le he susurrado en el oído, pude ver como la piel del cuello se me puso de gallina.

- Pues al único que no he sacado, y creo que esta es la ocasión perfecta es el Ferrari testarossa – ese es un muy buen auto.

- Por mi está bien. – le he contestado, pero allí va ella de nuevo.

- Jasper, pero hay una condición para que nos marchemos rápido a pasear a este bebe – mi rostro se transformó en ese mismo momento, ¿Qué quería?, ella para que nos marcháramos a pasear ¿Que quiere que no la abrase? ¿Qué me mantenga lejos?

- Si esta en mis manos, no hay ningún problema – eso fue lo único que le pude contestar sin comprometer a hacer algo que no quisiera y salir mal de es, se acercó a tomar algo de un pequeño cajón, y me lo lanzo sin pensar, las tome en el aire y cuando abrí la mano, eran las llaves de un coche. Entonces ella hablo antes de que pudiera decir alguna palabra.

- Tú conduces, sé que lo quieres manejar – solo pude contestar moviendo la cabeza afirmativamente, me dejo sin palabras y la verdad es que si quería conducirlo ¿Quién no?

Ella tomo el control de mando del garaje, cuando salimos pude ver el carro de Da Revin, siguiéndonos, como era de esperar, no sabía si darle o no a Bella a dónde íbamos o preguntarle si quería ir a un lugar diferente. Solo estaba conduciendo.

A parte hoy hacia un día soleado maravilloso, sin mucho calor, con brisa fresca, ya cuando íbamos a mitad de camino fue que me atreví a abrir la boca para decirle a dónde íbamos.

- Bella, he preparado un día de campo no muy lejos de aquí, no sé si quieres... – ya le había dicho pero cuando estaba a punto de decirle que si no quería iríamos a otro lugar ella me interrumpió drásticamente.

- Genial Jasper, eso sería maravilloso – bueno entonces seguiré de acuerdo a lo que había planeado, espero que todo salga como me lo imagino. NO la quiero perder.

Después de eso el viaje por mi arte fue un poco más relajado Bella por su parte se notaba que estaba feliz, cuando entramos al estacionamiento del Parque de María Luisa, se sorprendió mucho y no pensé que a ella le gusta mucho la naturaleza.

- Jasper, dime ¿Qué es allí donde vamos? – me pregunto señalando nerviosamente la entrada principal del parque; solo le brinde una sonrisa, mas no confirme que iríamos allá, me dirigí a su puerta la abrí y le ayude a bajar del auto, cuando se bajó no soporte más y la abrase nuevamente, si este sería nuestro último día juntos, sé que será un recuerdo agradable, acerque mis labios a su oído y le susurre:

- Espero te guste – fue lo único que le dije, ella no contesto nada, deshice el abrazo y la tome de la mano; y llegamos hasta la entrada, la jale hasta los coches, le explique al cochero que el paseo era por todo el parque, él estuvo de acuerdo acordamos la paga. Ayude a Bella a subir, le rodee los hombros con mi brazo, tome la cámara que había llevado y comencé a tomar fotos, no solo del parque sino de Bella, unas donde estábamos los dos juntos, el parque en si es realmente hermoso, el cochero nos llevó a donde estaban los pavos reales alvinos, Bella se emocionó muchísimo no dejo de decir: "todos son tan hermosos, y son todo blancos, muy muy hermosos..." me gusta mucho verla así de feliz. Aunque a veces creo que no confía lo suficientemente en mí, no me ha dicho nada de lo que paso con Edward Cullen el lunes, pero debo entenderla, y no quiero dañar el momento.

Después de dejar a los pavos alvinos, recorrimos las diversas glorietas que están en el parque, allí aproveche a tomarle fotos cada vez que podía, es que realmente se veía tan feliz y si me rechaza sé que al menos una vez la hice feliz y tendría muchos recuerdos de ello. Varias veces le pase la cámara al cochero que estaba feliz de tomarnos las fotos, al parecer lo contagiamos de la felicidad, la mayoría de las fotos donde estábamos los dos juntos la tenía abrazada sea por la cintura, por los hombros o por la espalda.

La que más me gusto fue cuando la alce y la hice girar, al finalizar el cochero nos tomó la foto, nos quedamos mirando a los ojos y a veces tanto la mirada de ella se fijaba en mis labios y la mía en los suyos, casi nos damos un beso, cuando varias mujeres mayores pasaron susurrando varias cosas como "qué bonita pareja de recién casados" o "ojala todos los jóvenes se quisieran así, se ven tan lindos", y la que más me gusto, "que bella pareja de recién casados", no estoy seguro si ella lo escucho, pero se sonrojo, con todos los comentarios y lo que más lamento es que se rompió la conexión que allí teníamos, si no hubiera sido por eso sé que nos hubiéramos besado.

Decidimos caminar cerca de los estanques, pasamos por varios que tienen un kiosco, estaba esperando el momento perfecto para decirle mis sentimiento, pero por ahora solo quiero verla feliz, nos llevó casi una hora recorrerlos todos, hasta que encontramos unos muy tranquilo es uno de los más alejados de la entrada principal, estaba en el centro del estanque rodeado por varias fuentes de piedra en forma circular, para acceder hay que cruzar un puente de piedra, el kiosco es de forma circular, con barandas de maderas, con unas bancas, nos quedamos allí un buen rato observando la paz y tranquilidad que se respiraba, en esos momentos, y me estaba sirviendo para relajarme un montón y tomar el valor de decírselo.

Al cabo ratico de estar allí Rose me confirmo que todos iban a estar en la casa de Bella como a las 9 pm. Me senté otro rato abrazándola por los hombros, se veía tan tranquila. Entonces comencé a pensar en si debía o no decirlo, me puse algo tenso y no sobra decir que también nervioso, ella se dio cuenta, y me iba a preguntar pero no estaba preparado. No todavía, así que saque rápidamente la cámara y tome varias fotos del kiosco y a sus alrededores, esperando que se le olvidara preguntar.

Nos sentamos allí por varias horas después de eso, le compre un helado, ella pidió su favorito, el de chocolate, aunque también es el mío pero en este momento no quería, así que compre uno de ron con pasas, cuando ya nos habíamos comido la mitad, a Bella se le ocurrió el intercambio de helados, no me pude resistir, puso una carita tan tierna que no tuve corazón para decir que no, al habernos comido otra parte los volvimos a intercambiar, varias personas habían pasado por allí y sé que Bella no se dio cuenta, unas entraron al kiosco pero cuando nos vieron se fueron enseguida, unos murmuraron "no interrumpamos a la pareja - se ven tan lindos - serán recién casados - están de luna de miel", no sé si eso parecíamos pero por mi estaría feliz si fuera verdad. Terminamos de comernos los helados y nos quedamos mirando el movimiento de los árboles al rededor del estanque, como saltaban algunos peses, y el vuelo de uno que otra ave.

Estaba tan perdido en mis pensamiento que no me di cuenta que Bella ya no estaba sentada a mi lado estaba de pie recostada a la baranda de madera, no sabía cómo le haría, pero de hoy no pasa, ella tiene que saber, salí de ellos cuando Bella me hablo.

- Jasper, se está haciendo tarde y el coche esta algo lejos – las palabras no salían de mi boca, así que no le conteste solo me quede mirando, la tome de la mano y la senté a mi lado y la abrase, nos quedamos así por otro momento.

- Jasper – me dijo y la acerque más a mí – Jasper, por favor dime que te pasa, me estas preocupando – se notaba que estaba preocupada, no aguante la tentación y la subí a mi regazo, intento levantarse pero no la deje, entonces ella comenzó a hablar de nuevo – Jazz, que te pasa, dime por favor, no me tengas así – me encanta cuando abrevia mi nombre, alce la vista, y la vi, sus hermosos ojos chocolate estaban brillantes inundándose de lágrimas, eso me partió el corazón de verdad estaba muy preocupada.

- No, Bells, no llores, no es nada malo... Sabes en encanta cuando me dices Jazz, se escucha muy bien cuando salen de tus labios – no pude evitar que saliera el, y le dije sin pensar que me gusta que me llame así, varias lagrimas se le escaparon, las limpie lo más suave que pude con mis pulgares, ella se sonrojo cuando lo hice, se quedó pensando por unos momento cuando la llame – Bella... – no podía continuar las palabras que quería decir no salían, pase mi mano por mi cabello, es una ligera manía que tengo cuando estoy muy nervioso – Bells, es que... estoy nervioso... – le estaba diciendo entrecortadamente, y no sé por qué le dije que estaba nervioso y comencé de nuevo – Bells quiero que me prometa que decida lo que decida no se vas alejar de mí, que vamos a ser amigos por lo menos... – sus ojos se mostraban curiosos, inhale y exhale para relajarme, cuando los nervios más o menos bajaron... comencé pero ella primero lo tenía que prometer – Bells prométamelo, por favor – le dije, y la mire directamente a los ojos.

- Esta bien Jazz, te lo prometo – me contesto, con eso me deja más tranquilo, así no perderé su amista, sin importar lo que pase ahora.

- Entenderé si dice que no, sé que pueda que soy un viejo o algo así – solté una pequeña carcajada con algo de resignación, al igual que imagino que se reflejó en mi rostro, todo el valor que había reunido se me está escapando y antes de que se fuera le solté casi sin hacer pausas – Isabella Marie ¿Quiere ser mi novia?-

Su hermoso rostro mostro sorpresa, y se quedó como ida, me imagino que estaba pensando la cosa.

Pasaron varios minutos y ella no reaccionaba, me estaba desesperando, hasta que hizo un movimiento con las manos y se tapó la cara, empezó a sollozar al parecer ni ella misma se había dado cuenta.

No lo soporte más.

- Bella, por favor destápate la cara y dime, sabes que si la respuesta es negativa no va a pasar nada, seguiremos siendo amigos – negó con la cabeza, será que no quiere ser mi amiga más o es la negativa a mi pregunta.

No sabía qué hacer, y solo opte por quitarle las manos de la cara, sabía que estaba sollozando, pero no creí que estuviera derramando lagrimas a decir no más. Sé que mi cara se transformó en una que reflejo solo dolor, no soporto verla así y más si es por mi culpa, no debí decirle nada.

- Oh! No Bella, no llores por eso, no te preocupes por mí, no tienes – iba a pedirles disculpa y que se olvidara de todo, pero.

- JASPER WHITLOCK, QUIERES DEJARME HABLAR – me grito, y la verdad me sorprendió mucho, así que afloje mis brazos que estaban todavía a su alrededor. – Jazz, déjame hablar si – me sorprendió que me llamara así, no encontré las palabras para contestarle y solo afirme con un movimiento de la cabeza – solo tengo cuatro cosas que decir acerca de lo que me dijiste – No la estaba mirando a la cara, así que no sabía que expresión tenia.

1ro. ¿Quién dijo que son lágrimas de tristeza o remordimiento? – Le iba a contestar pero no me dejo, ella siguió hablando – Son de FELICIDAD – grito, mi cara se transformó en una con un poco más de felicidad. Ella siguió.

2do. ¿Quién te dijo que dejaras de abrazarme? – mi felicidad seguía en aumento, no la deje terminar la última palabra cuando rodee nuevamente su torso con mis brazos, y la acerque lo que más pude a mí.

3ro. ¿Quién te dijo que para amar a alguien importa la edad? – allí si le iba a contestar, ella se dio cuenta y me tapo la boca con su mano, y negó con la cabeza, nuevamente confirme con un movimiento de la cabeza, solo aumente un poco la fuerza del abrazo y ella me abrazo por el cuello, eso me sorprendió.

4to. Mí Jazz no digas ni una sola palabra y bésame, que la respuesta es sí quiero ser tu... – No lo puedo creer me dijo que soy suyo, no la deje que terminara lo que iba a decir, y tampoco lo necesitaba, con lo que ya había dicho era más que suficiente, y la bese, como ella me lo pidió, ese beso se sintió tan bien, era dulce, suave, tierno, inocente, un beso único, y puedo decir que jamás nadie me había besado así, sus suaves labios se amoldaban fácilmente a los míos, roce su labio inferior pidiéndole permiso, ella abrió ligeramente su boquita dándome el permiso para explorarla. Con eso, el mundo a mi alrededor desapareció y solo éramos nosotros allí abrazados y besándonos.

Nos separamos por la falta de aire, nos quedamos mirándonos directamente a los ojos, y se le notaba la felicidad en los ojos y el amor.

- Bells, cariño nos quedamos otro ratico – le pregunte quería que estuviéramos otro rato solo nosotros, ya casi son las nueve y tendremos compañía.

- Claro Jazz – como me gusta que me diga así, entonces se encendieron nuevamente las luces de las fuentes al rededor del kiosco para un espectáculo de luces que dan todos los sábados. Ahora todo es más que perfecto. Saque la cámara no quería perderme la hermosa sonrisa que tiene mí Bells en su rostro, le susurre al oído "la primera como novios", todavía la tenía cargada, antes de tomar la foto me acerque lo suficiente para darle un beso en el cuello y allí fue cuando la tome, se sintió tan bien besarle la piel.

Al rato llame al cochero para que nos acercara al parqueadero, durante el camino íbamos tomados de las manos, ambos teníamos una sonrisa que no se borraría por nada del mundo en estos momentos.

Al llegar a el coche, intente convencerla para ir a un restaurante a comer algo pero ella dijo que no, que no era necesario y me convenció que pidiéramos pizza y vemos unas pelis o algo en la casa, la mire con algo de remordimiento si hubiera sabido que no queríamos más compañía no lo hubiera arreglado con Rose, aunque es necesario, tome una larga inspiración y le dije "Bells, cariño... nos espera una pequeña sorpresa en la casa" no dijo nada más y solo se quedó pensando.

Al entrar a la calle pude ve los cuatro autos estacionados cerca de la casa de Bella, cuando nos acercamos más, fue más fácil reconocerlos a todos, al detener el coche Bella los vio y volteo a mirarme, sus ojos hicieron la pregunta por ella.