Disclaimer: Los personajes de South Park pertenecen a Trey Parcker y Matt Stone. Los videojuegos de Pokémon son propiedad de Game Freak y los personajes son pura y exclusivamente de Satoshi Tajiri. Este fic está hecho con el fin de entretener a la gente.

Sheza: La gente muchas veces debe lamentar la pérdida de personas que quiere mucho...

¿?: Afortunadamente éste no es el caso :D!

Sheza: Así es! Después de unos pocos días en el hospital, les presento... a la nueva Kyuubi! *aplaude*

Kyuubi: Hola gente! Gracias por sus reviews anteriores y su apoyo! Como diría el Renegado Fantasma de Medabots: Desafortunadamente para alguien no me quisieron en el Infierno! Estoy de vuelta muajaja! Y soy como un Chamán de Shaman King, cada vez que vivo una experiencia cercana a la muerte, mi poder espiritual se hace más fuerte!

Sheza: Eso no es lo mismo que y Saiyain de Dragon Ball?

Kyuubi: Misma idea, otro poder.

Sheza: De todas formas... ya me hice ilusiones de quedarme con tu fanfic TwT

Kyuubi: Te ilusionaste por nada ^^ De verdad les gustó que Houndoom fuera tan agresivo? Bueno, gracias porque la verdad pensé que a muchos no les gustaría, que les gustaría más un Houndoom así tranquilito, sin violencia... Comportamiento completamente contrario a cualquier Houndoom pero bueh xDDDD Disfruten la lectura y ya saben, dejen reviews!

Día 14:

- ¿Cómo te sientes?- preguntó Damien viendo a Sceptile, que salía de la sala de urgencias con todo el hombro y parte del pecho vendados.

- Estoy bien. ¿Y Tyranitar?

- Él está bien, fue a buscar unas Berrys para ti.

- ¿Y tú?

- Yo estoy bien.- Damien se pasó una mano por el pecho, que por debajo de la ropa estaba vendado debido a las uñas que se habían clavado en su cuerpo.

- ¿Y Houndoom?

- No tengo idea, sólo se fue y no apareció en toda la noche. Pero estoy seguro que está bien.- dijo con una triste sonrisa.

- Tú quieres mucho a ese Houndoom, ¿verdad?- preguntó Pip apareciendo detrás del chico moreno.

- Si, es... parte de mi familia. Cuando me dieron su huevo yo me encargué de cuidarlo.

- ¿Te dieron su huevo?

- Si.

- FlashBack -

Tenía como seis años y en ese momento aún vivía en Johto. Había huido de casa y no pensaba volver jamás, así que sobreviví toda mi vida robando y como podía. Un día recuerdo que me metí en el bosque, muy mala idea si no tienes un Pokémon, y entonces se me apareció un Ursaring. No pensaba huir, claro que no, así que me enfrenté a ese Pokémon con palos y piedras. Como esperarás, no fue muy efectivo, así que terminé en el suelo muy fácilmente.

- ¡Flamethrower!- unas abrasadoras llamas cubrieron a Ursaring, obligándolo a huir para salvar su vida. Cuado vi quién me salvó mi corazón casi se sale de mi pecho. ¡Era BlackFox, la leyenda más grande en todo Johto!- ¿Te encuentras bien?- me preguntó.

- S-si, estoy bien.- dije poniéndome de pie como si nada me hubiera pasado.

- Pues...- se acuclilló frente a mi y pasó su mano derecha rápidamente por mi pecho, estómago, cabeza, piernas y brazos.- ... parece que tu costilla rota, los golpes en el estómago, brazo derecho con una fisura y ese golpe en tu cabeza no dicen lo mismo.- su mirada era seria, pero me hipnoticé por sus ojos. Eran muy raros. Eran verdes amarronados con ciertos puntitos naranjas en ellos. Me ruborizo al saber que me quedo babeando de esa forma y aparto la mirada.

- L-lo siento.

- Tú también tienes lindos ojos.- dijo con una leve risita.

- ¿Enserio? Porque mis padres los odiaron.- dije cruzándome de brazos.

- Eres un niño solitario, ¿eh? Bueno, creo que podremos solucionarlo.- se incorporó y se dirigió a su Pokémon, un enorme Charizard de mirada amenazante. Se subió a su cuello y me miró.- Vamos, ven. No te preocupes por Charizard, puede parecer amenazador pero es un buen chico.

Me acerqué un poco y le tendí mi mano para que la tomara, jalándome y subiéndome al cuello del Pokémon. En menos de lo que esperaba, ya nos encontrábamos en la otra punta de Johto, viendo una enorme manada de Houndooms y Houndour. Había unos nidos con varios Huevos Pokémon, pero la mayoría ya estaban saliendo. Pregunté si acaso capturaría uno, pero BlackFox negó. Señaló un nido donde ya todos habían nacido, excepto un huevito solitario. La madre trató de moverlo un poco y ver alguna reacción pero lo abandonó al notar que ya no nacería. Esperamos un poco hasta que toda la manada de Pokémon se fue y bajamos.

- ¿Qué haremos aquí?- pregunté siguiendo sus pasos.

- Buscaremos tu primer Pokémon. Dijo tomando el Huevo Pokémon que habían abandonado. Era negro, tenía un cráneo en la parte superior frontal y dos rayas blancas en la parte trasera.

- Ese Huevo Pokémon lo abandonaron porque no nació, seguro ya no sirve.- dije yo mirando el huevo con algo de asco.

- ¿Eso crees tú?- se acercó el huevo a la oreja y luego me lo dio a mí.- Escúchalo.

- Está bien.- tomé el Huevo Pokémon entre mis manos y lo puse contra mi oído. Cerré los ojos para escuchar algo y no escuché nada, iba a dejar de parecer un tonto intentando escuchar algo que no existía cuando un suave palpitar sonó. Abrí los ojos impresionado e incrédulo.- ¿Cómo...? ¿Por qué...?

- Siempre hay Huevos Pokémon que tardan en nacer y son abandonados. Esos Pokémon nacen y se valen por su cuenta hasta crear su propio grupo o manada. Quiero que cuides de ese Huevo Pokémon y que lo entrenes bien, ¿ok?

- Lo haré sin dudarlo.- asentí yo.

- Ahora te daré algo más.- del bolsillo de su pantalón sacó un collar con una cruz al revés, el mismo que tengo ahora, y me lo colocó alrededor del cuello.- Llévalo contigo.

- ¿Para qué?

- Confía en mí y hazlo.

Yo me quedé mirando la cruz inversa curioso, sosteniendo el huevo con el otro brazo. Cuando levanté la vista nuevamente BlackFox y su Pokémon se habían ido, dejándome allí sólo. Traté de buscar un camino al pueblo más cercano y lo encontré. Allí pasé un tiempo hasta que Houndour nació del Huevo Pokémon. Luego, el resto ya lo sabes. Crecí y me hice un recuperador.

- Fin FlashBack -

- Yo lo vi nacer, crecer, evolucionar, luchar... Es de mi familia.- habían estado hablando mientras salían afuera, al parque que tenía el Centro Pokémon.

- Tranquilo, estoy seguro de que va a estar bien.- Pip tomó tiernamente la mano del moreno, reconfortándolo.- Te aseguro que pronto se recuperará.

Phillip le sonrió con ternura causando que un fuego quemara el pecho del moreno, lo cual no pudo resistir. Le tomó de la nuca y lo besó apasionadamente, exaltando al rubio. Pip trató de separarse pero no podía engañarse a sí mismo y se abrazó al cuello del moreno, le encantaba ese beso, esa voracidad, la forma en que la lengua de Damien se abría paso por entre sus labios y recorría esa húmeda cavidad. Manteniendo su mano en la nuca del rubio, llevó la otra hasta su cintura para sentirlo más cerca de su cuerpo. Comenzó a besarle el cuello, dejando un par de marcas en él, y sus manos iban a recorrer el cuerpo de Pip por debajo de su ropa. Damien sentía que nada podría interrumpir eso... Un chorro de agua helada le dio directo en la espalda, haciéndolo separarse del rubio.

- ¿¡Qué carajo, Sceptile!- gruñó furioso, viendo a su Pokémon que tenía una manguera en la mano.

- Sólo hice lo correcto.

- ¿¡Lo correcto para quién!

- Para ellos.- Sceptile señaló a su izquierda, Damien y Pip también, allí había un par de niños de unos cinco o seis años, mirando la escena asombrados. Pip se ruborizó de pies a cabeza y Damien quería que la tierra lo tragara.- Así que... ¿Seguro querían seguir?

- Señor, ¿por qué le mordía el cuello al rubio?- preguntó uno de los niños.

- Eh... P-porque... eh... ¡Miren, un Dialga!- señaló por detrás de los chicos, y cuando éstos voltearon, Damien tomó la mano de Pip y salió corriendo hacia el interior del Centro Pokémon.

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Vamos, Kenny.- el pequeño rubio miró hacia atrás, viendo que el otro estaba muy agitado.

- Siento... que muero...- dijo respirando entrecortadamente.

- Ya falta poco, escalamos la mitad.- Butters miró al frente y siguió trepando la montaña.- Sólo faltarán veinte kilómetros, no es mucho.

- ¿N-no podemos... pasar por el túnel?- siguió arrastrándose para tratar de trepar, deseando que Arceus pusiera una escalera eléctrica y así poder subir sin problemas.

- No, de ésta forma podremos entrenar también nuestros cuerpos.

- ¿Cuántas veces... escalaste esto?

- Hum... Me quedé en las cuarenta.

- ¿¡Qué! ¡Bromeas!

- No bromeo. La gente que vive en Johto desde hace está acostumbrada a éste tipo de condiciones. Muchas personas que se mudan aquí sufren bastante tratando de adaptarse. Trata de verle el lado positivo, al menos podremos disfrutar de la vista en la cima.

- ¿Por qué no le pedimos a Mew que nos ayude?

- Porque sería arriesgado. Imagínate si alguien nos ve, podría causar problemas.

- Si, y de los grandes.- ambos muchachos se espantaron, dando un pequeño respingo. Voltearon a ver de dónde provenía la voz y vieron a una joven allí. Estaba con las piernas cruzadas, un codo sobre su rodilla y su cabeza descansaba en su mano. Tenía una sonrisa radiante, unas marcas rectangulares que salían desde el borde inferior de sus ojos, un sombrero bastante extraño que eran tres puntas con un papelito azul cada uno, sus vestimenta era casi toda amarilla con gris opaco.- Lo siento si los asusté.- se disculpó.

- ¿Q-quién eres?- preguntó Kenny recuperando un poco el aliento.- ¿Acaso eres tú la voz que nos habló antes?

- ¿Voz?- la chica estaba confundida.- Oh, lamento decir que no tengo idea de qué hablas.

- Entonces podrías decirnos tu nombre.

- ¿Puedes deducir mi nombre?- preguntó traviesa.

- Pues... Pareces un Jirachi...- comenzó Butters.

- Un Gijinka Jirachi.

- ¿Qué significa 'Gijinka', Kenny?

- Significaría 'Forma humana de'. En éste caso, Gijinka Jirachi es Forma humana de Jirachi.

- Un gran razonamiento, muy práctico obviamente... Pero no me llamo así.

- ¿No te parece un poco tonto andarse disfrazando de Pokémon?

- ¿Quién dijo que esto es un disfraz? ¿Y si te dijera que soy un Jirachi de verdad?- la chica se puso de pie, poniendo sus manos en su cintura.

- Si fuera así cumplirías cualquier deseo.- Butters ladeó la cabeza, mirándola con recelo. La chica sonrió y asintió.- Ok, te haré una prueba. Deseo que estemos al otro lado de la montaña.

- ¿Sólo eso? Está bien.- alzó la mano y, con sólo un chasquido de sus dedos, los tres fueron transportados al otro lado de la montaña que supuestamente Kenny y Butters debían bajar. Ambos chicos se miraron impresionados, causando una estruendosa risa por parte de la chica.- ¿Ahora si me creen?- se cruzó de brazos y levantó la barbilla.

- N-no prueba nada.- cortó Kenny.- Digo, tranquilamente podrías haberle dicho a tu Pokémon Psíquico que lo hiciera.- la muchacha rodó los ojos y bufó molesta.

- Pide otra cosa más difícil entonces, algo que un Pokémon no te puede dar.- Butters iba a hablar pero la chica lo detuvo.- Excepto si tiene algo que ver con tu hermana, en ese caso tendré que negarme.

- ¿Tú también... sabes de ella?

- Por supuesto. Nosotros sabemos todo.

- ¿Pero quiénes son? Tenemos muchas dudas y no contestan ninguna, queremos respuestas.- exigió McCormick.

- Oh, Kenneth...- la joven vestida de amarillo movió el dedo índice de un lado al otro de forma negadora.- ¿Acaso no puedes esperar una simple respuesta? Si quieres que alguien te diga las cosas como son, debes encontrar a BlackFox.

- Eso será imposible.- dijo el rubio menor.- Desapareció hace unos años, luego de ganar la Liga Pokémon y el Frente Batalla de Sinnoh. Nadie más volvió a saber sobre su ubicación, se borró de la faz de la Tierra.

- Eso es lo que tú crees.- corrigió la chica.

- ¿Qué?

- Que haya desaparecido de los medios no significa que haya desaparecido de la Tierra. Para que vean lo buena que soy, los llevaré ante The Boss, ante BlackFox.- una vez más chasqueó los dedos y ellos aparecieron en otro lugar. Era un enorme salón algo oscuro, iluminado por algunas antorchas, las gotas hacían eco por todos lados y había también una enorme cortina azulada precedidas por unos cuatro escalones largos.- Aquí estamos.

- ¿Aquí está BlackFox?

- Precisamente. BlackFox, ¿puedes salir por favor?- pidió la chica dando unos pasos a la cortina.

- ¿Qué te he dicho de traer gente desconocida aquí?- preguntó mientras salía por detrás de la cortina y dejaba a su cuerpo ser iluminado por unas antorchas. Traía exactamente la misma ropa que hacía unos años usó y, no sólo eso, también parecía estar de la misma edad que cuando desapareció. Miró con sorpresa a los dos jóvenes y soltó una risita.- Leopold Stotch y Kenneth McCormick. Me da gusto encontrarlos.

- BlackFox, la mayor leyenda de todo Johto y entrenador o entrenadora Pokémon con más fama y reputación del mundo está frente a mis ojos...- se maravilló Butters.

- ¿Han venido aquí por algo en especial?- bajó los escalones y quedó frente a los chicos, a un par de metros de ellos.

- Queremos preguntarte quién era la voz que nos habló en la cueva, cómo saben de mi hermana, qué es eso de una Sentencia y... cómo es que esa chica tiene poderes de Jirachi.

- No sé quién será esa voz; ella nos lo dijo, la pequeña Marjorine, es extraño que no estuviera aquí ahora; Sentencia será algo que matará a todo ser humano en la faz de la Tierra y... Jirachi la eligió para llevar su poder.- contestó cruzándose de brazos.

- Nee BlackFox, ¿no crees que sería mejor esperar a las demás antes de decirles?

- No, creo que está bien así. ¿Alguna pregunta más?

- Espera, no contestaste bien a las anteriores.

- ¿Qué quieres que te diga, Leopold?

- La verdad. Queremos saber qué mierda está ocurriendo.- Kenny avanzó unos pasos hacia BlackFox, que ni se inmutó por la acción.- ¿Es cierto que algo nos destruirá?

- ¿Qué cambiaría si te lo dijera?

- Al menos así sabremos lo que pasará.

- Pues si, el Fin del Mundo vendrá y será inevitable...- hubo un corto silencio.- ... ¿O tal vez no?

- ¿Quieres decir que podemos evitarlo?

- El Día que todo pase, habrá una gran explosión de energía en Mt Coronet, que se expandirá por todo el mundo y arrasará con toda vida humana. Al ser energía del Mundo Pokémon, los Pokémon no se verán afectados, al menos no si estan a más de cien metros del lugar. Para evitar que la energía explote, debe haber otro tipo de energía que haga un equilibrio en el lugar. ¿Se imaginan qué energía debe ser?

- Si hay energía Pokémon, debe ser energía humana.

- Precisamente, Kenny. Un grupo de humanos, no más de veinte personas, deben usar toda su energía para evitar que eso pase... pero...

- ¿Pero...?

- La energía debe ser completa, no parcial.- terminó la chica Jirachi.- O sea que los humanos deben morir para dar toda su energía.

- Pero es ilógico.- protestó Kenny.

- Piénsalo: se salvan millones de vidas a cambio de veinte. Yo creo que está bien.

- No, no lo está. ¿Crees que está bien hacer eso?

- Es un precio muy pequeño por nuestros pecados, ¿no crees?

- ¿Pecados?- preguntaron Kenny y Butters a la vez.

- Nosotros usamos los recursos de la Tierra, usamos a los Pokémon para hacer nuestra vida más fácil, los hacemos luchar contra otros para fortalecerse. Groudon creó la Tierra que pisamos, Kyogre creó el Océano donde nadamos y Rayquaza creó el bello firmamento que nosotros contemplamos. Arruinamos la Tierra usándola sin medir consecuencias, contaminamos el océano tirando todos los desperdicios que hacemos sin considerar el daño, nublamos el cielo con nubes tóxicas que poco a poco van contaminando el aire. Por eso, cuando el fenómeno del Sol Negro inicie...

- ¿Qué es eso del Sol Negro?- preguntó Kenny. BlackFox sólo miró a Butters, dándole una sonrisa a través de su máscara.

- El Día del Sol Negro... fue algo que pasó hace miles y miles de años, que se inició en Johto. Un día Ho-Oh, cansado de que los humanos no mostraran agradecimiento al habernos creado el Sol, decidió que usaría el calor del Sol para que una ola terrible de calor castigara a los humanos. Lugia, queriendo defendernos, usó la Luna que él creó para tapar el Sol y detener la ola de calor. Habló con Ho-Oh y con los humanos, llegando a un acuerdo que todos accedieron. Ho-Oh seguiría haciendo que el Sol brillara con fuerza durante un mes cada mil años y Lugia protegería a los humanos con la Luna, sólo si todos y cada uno de los seres humanos agradecía a los Pokémon Legendarios por todo lo que hicieron.

- Exacto Butters. Ése evento se llevará a cabo dentro de cuatros meses, sin embargo, Lugia ésta vez no nos protegerá.

- Espera.- interrumpió Kenny.- Si lo que dices es cierto, entonces todo la población...- Kenny se mordió el labio inferior.

- Pero eso también afectará a los Pokémon.

- No, mi amor. Los Pokémon están diseñados para poder resistir cambios climáticos extremos durante un tiempo, tienen más resistencia que los humanos.

- Pero si van a acabar ya con los humanos, ¿por qué hacen eso de la Sentencia? ¿Acaso hay posibilidades de que todo falle y podamos salvarnos?

- No estoy seguro... ¿Cuál es la forma más rápida de atrapar un Pokémon? ¿Cuándo está en perfecta salud o cuando está débil?

- Bingo.- canturreó BlackFox. Ambos rubios se miraron entre ellos, preocupados. BlackFox los miró y luego sintió algo recorrerle el cuerpo, miró nuevamente a la chica Jirachi y suspiró.- Aunque... Si van a donde habita Lugia, lo atrapan y lo convencen de ayudarles... Puede que lo hagan. Deben llevar esto.- BlackFox les lanzó una Masterball con un extraño collar en él.- Ese collar está rodeado por el Alma de un Lugia que falleció hace mucho tiempo, el primero de todo para ser exacto.

- ¡Espera!- la joven Jirachi interrumpió, avanzó unos pasos y ubicándose entre los rubios y BlackFox.- ¡BlackFox, esa información es clasificada! ¡Tenemos prohibido decirles esas cosas! ¡Las reglas dicen que no puedes decirles nada de-!

- ¡Cállate!- exigió BlackFox mirando con furia a la chica, que retrocedió y volvió a su lugar.- Llévalos allí.- ordenó.

- Como quieras. Síganme.- les dijo a los chicos, que la siguieron sin rechistar pero con cuidado.

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

Día25: (Faltan 101 días para el Sol Negro)

- ¡V-vamos, Jolteon! ¡Usa Thunderbolt!- el pequeño Pokémon verde corrió hasta acercarse al enemigo, pero éste fue más rápido y lo esquivo.

- ¡Pidgeot, vuela y usa Air Slash contra Jolteon!- Pidgeot alzó sus alas y formó una esfera entre ellas, lanzándola contra Jolteon, pero lo esquivó.

Tweek y compañía ésta vez estaban de vuelta en Viridian City, luchando contra Green, el Líder del Gimnasio, y última batalla seria que tendría hasta retar al Alto Mando de la Liga Pokémon. Anteriormente había estado de viaje y muchos pensaron que había desaparecido para no volver, pero la Asociación Pokémon justificó su desaparición y luego volvió. Green era el Líder de Gimnasio más duro en toda la región de Kanto, y vencerlo era verdaderamente un gran desafío. Tweek hasta ahora lo estaba haciendo bastante bien, a Green le quedaban dos Pokémon y a él también.

- Mmm... Bueno, creo que es hora de un cambio. ¡Pidgeot, vuelve aquí!- el Pokémon volvió a su Pokéball sin rechistar y aceptó el cambio.

- ¿Qué piensa hacer?- se preguntó Stan acariciando a su Vulpix.

- No sé, pero piensa sacar a su último Pokémon.- Craig estaba junto a Lucario, preocupado por el estado que presentaban tanto Jolteon como Tweek.- El stress está cayendo mucho sobre los dos y no sé cuánto resistirán.

- Yo creo que Tweek ganará, tiene mucha fuerza de voluntad y podrá ganar. Pero me pregunto qué Pokémon tiene Green...

- ¡Prepárate para ver a uno de mis mejores Pokémon, Tweek! ¡Sal, Arcanine!

El Pokémon liberado por Green tenía un pelaje color naranja con rayas negras, una cola anaranjada, casi color blanco, tenía una especie de crin del mismo color que su cola que iba desde por encima de su nariz hasta el final de su cuello, también tenía melenas en sus patas, envolviendo o por debajo de sus rodillas, su hocico estaba cubierto por pelo anaranjado y llegando a cubrirle todo el pecho, casi llegando al estómago. Era un Pokémon muy hermoso y majestuoso.

- Wow, es muy bonito.- elogió Lucario con una sonrisa.

- ¿Kyle?- el moreno menor miró a su amigo, que parecía en shock mirando al Pokémon.- ¿Te encuentras-?

- ¡Es hermoso!- gritó llamándole la atención tanto a los que estaban a su lado como a los que estaban luchando.- ¡Mira cómo brilla su pelo! ¡Y sus colmillos, parece que es bastante mayor! ¡Pero míralo! ¡Es hermoso!

- Hum... ¿Craig?

- Oh, lo olvidé. Kyle enloquece con los Pokémon como Arcanine, Charizard y Rapidash.

- Oh, bien. ¿Pero por qué no se portó así con Blain que tiene Pokémon así?

- Eso podrías decírmelo tú... Tú te lo llevaste todo el día.- Craig miró al otro con algo de odio, que aumentó un poco al ver el sonrojo que aparecía en sus mejillas.

- No hicimos nada, absolutamente nada.- Stan volvió la vista hacia el campo de batalla, pero estaba mintiéndole a Craig.

- Mini FlashBack -

- ¿Qué querías, Stan?- el pelirrojo se cruzó de brazos, pero sonrió con ternura al moreno. Su Infernape jugaba con el Umbreon del muchacho de cabello negro alegremente en la hierba.

- Eh... Yo... B-bueno...- Stan se sacó su gorrito azul y rojo, revolviéndose un poco el cabello.- Quería... yo quería...

- Stan...- el pelirrojo le puso ambas manos en los hombros.- Relájate, ¿si? Con todos los nervios que tienes no vas a poder decir nada.

- Es que es algo importante...

- Pues anda, dilo de una vez.- Stan sólo desvió la vista, nervioso, y Kyle rodó los ojos.- ¡Vamos, dilo! ¡Ten valo-!

Stan jaló a Kyle por el cuello de su abrigo y lo besó profundamente, apresándole los labios. Kyle soltó un leve gemido, pero no se resistió y se abrazó al cuello del moreno, entreabriendo un poco sus labios y cerrando los ojos para dejar que Stan profundizara el beso. Umbreon abrió la boca de impresión al ver tal escena, e Infernape sonrió con felicidad. El moreno fue empujando al pelirrojo hacia atrás, dejándolo contra un árbol completamente acorralado. Hubieran seguido de no ser por la falta de aire, pero iniciaron otro beso apasionado.

- Fin Mini FlashBack -

- Bueno, sigamos con nuestro duelo, Tweek. ¡Arcanine usa Extreme Speed!- Arcanine corrió a gran velocidad hacia Jolteon, preparándose para darle el golpe final, pero Tweek no se lo iba a dejar tan fácil.

- ¡E-esquívalo y s-súbete a su espalda!- Jolteon esquivó el ataque se las ingenió para tomarlo de la cola y así trepar a su espalda.

- ¡Arcanine, quítatelo de encima!

- ¡Thunder W-wave!

Jolteon se aferró con sus garras a la espalda del Pokémon e hizo que varios rayos recorrieran su cuerpo, enviándolos a Arcanine y paralizándolo casi por completo. Parecía haber funcionado hasta que Arcanine rodó sobre su espalda y Jolteon terminó en el suelo. Trató de levantarse pero cayó nuevamente, derrotado.

- ¡Jolteon ya no puede continuar! ¡El ganador es Arcanine!- anunció el juez levantando la mano hacia el Pokémon Legendario (N/A: En los videojuegos y en el anime, por la majestuosidad de Arcanine, su especie se nombró 'Legendario'. Lo que no es lo mismo que los Pokémon Legendarios como Mew, Darkrai, Lugia, Celebi, etc.)

- Oh, no... ¿Y ahora qué?- preguntó Kyle preocupado.

- El único Pokémon que le queda a Tweek es Charmeleon.- Craig se llevó una mano al mentón.

- Pero ayer a la noche fueron a entrenar y Tweek parecía algo shockeado... Me pregunto si habrá pasado algo.- Stan dejó que Kyle sostuviera a Vulpix en sus brazos un rato.

- ¿Te rindes?- preguntó Green con una sonrisa.

- J-jamás, ngh.

- Entonces, vamos, dame tu mejor golpe.

- Es-está bien.- Tweek sacó su última Pokéball y miró fijamente en su interior. El Pokémon dentro de ella asintió con seguridad. Tomó una inspiración profunda...- ¡Sal...!- ... y luego lanzó la Pokéball.- ¡... Charizard!

Charizard tenía la figura de un dragón naranja erguido en sus robustas patas traseras, brazos con afiladas garras, dos poderosas y enormes alas con el interior color verde azulado, un largo cuello, estómago color crema y una gruesa y poderosa cola que, como sus preevoluciones, tenía una llama en el final.

- ¡Chaaaaar!- rugió soltando un Flamethrower.

- Un... Charizard...- murmuró Stan con asombro.

- Ya veo... Ayer vino así porque su Pokémon logró alcanzar la última etapa evolutiva.- sonrió Craig.

- Woah... Es genial... Mira esa llama en su cola...- Kyle señaló la llama en la cola de Charizard, que era enorme.- Seguro que pelear junto a Tweek fue un gran apoyo y esfuerzo en las batallas para evolucionar.

- ¡Vamos, tú puedes! ¡Pártele ese pico!

- Joven Stan, le sugiero que se calme o lo sacaran de aquí.- calmó Lucario.

- Un Charizard... Interesante... ¿Pero podrá contra Arcanine? ¡Usa Flare Blitz!- el cuerpo de Arcanine se envolvió en fuego rojo y embistió contra Charizard, que estaba inmóvil en su lugar.

- ¡R-resiste ahí!- Charizard extendió sus garras y resistió el ataque de Arcanine, clavando sus patas en el suelo semi-arenoso para evitar ser movido.- ¡Dragon Claw!- la garra derecha de Charizard se envolvió en una luz blanca y la usó para golpear a Arcanine y mandarlo a volar.

- ¿Te encuentras bien, Arcanine?- Arcanine asintió pero estaba algo lastimado por haber hecho un Flare Blitz y por recibir el ataque de Charizard.- Bien, usa Extreme Speed para ubicarte detrás de él. Aunque sea muy grande, no es muy rápido.

La batalla estubo reñida unos momentos, como ambos eran Pokémon tipo Fuego, los ataques no eran tan efectivos y dañinos como deberían. Todo estaba muy empatado, pero Arcanine terminó cayendo rendido ante el cansancio. Como era de esperarse, su último Pokémon iba a ser Pidgeot, al que usaría para derrotar a Tweek. Por otra parte, Charizard ya estaba muy cansada por el combate, algo que la hacía enojar más puesto que sus compañeros habían derrotado ya a casi todos los Pokémon, derrotando dos Pokémon cada uno. No podía rendirse ahora, debía ser fuerte y luchar, tampoco podía decepcionar a Tweek.

- Charrr...- movió sus alas, levantando algo de polvo, para mostrar que estaba bien.

- Ésta será la batalla que defina todo, Tweek. Asegúrate de dar un buen combate para no decepcionarme.

- N-no lo haré, ngh.

- ¡Muy bien, Pidgeot, acabemos con esto rápido! ¡Usa Air Slash!- tal como hizo con Jolteon, Pidgeot voló alto y con sus alas hizo una esfera, lanzándola hacia Charizard. La esquivó con facilidad, pero...- ¡Usa Return!- Pidgeot se acercó con rapidez a Charizard y lo golpeó directamente con su cuerpo.

- ¡Charizard!

- Esa pequeña está en problemas.- murmuró Craig.- Return es más fuerte cuanto más fuerte sea la amistad con el entrenador... Y parece que la de ellos es muuuuy grande.

A Charizard le costó bastante reponerse de ese ataque. Levantó la vista y logró moverse lo suficiente para esquivar otro Air Slash, pero no escapó del segundo. Trató de levantar vuelo pero sus alas ahora estaban dañadas y no podía moverlas. ¿Qué iba a hacer Tweek? Ya se le acababan las ideas.

- Ríndete, Tweek.- dijo Green cruzándose de brazos. Su Pidgeot sobrevolada por encima del campo de batalla.- Si no lo haces ahora, puedes causarle daños irreversibles a Charizard. Un buen entrenador sabe cuándo retirarse.

- Y-yo...- Tweek bajó la vista y lo meditó unos segundos. ¿Y si tenía razón? Estaba por devolver a Charizard a su Pokéball cuando un escalofrío recorrió su espalda, haciéndolo temblar, y un ruido lo desconcentró.

- ¡!- un rugido por parte de Charizard lo hizo alzar la vista. Charizard lo miraba con decisión, indicándole claramente que no iba a rendirse ni a dejarse vencer, que no había evolucionado para nada.

- Charizard... Ngh... ¡E-está bien! ¡Vamos!

- ¿Seguirás peleando? ¿Acaso no te importa la salud de tu Pokémon? ¡Como quieras! ¡Vamos, dale tus mejores golpes, Pidgeot!

Repitió los movimientos anteriores, pero ésta vez Charizard no se iba a dejar ganar, iba a esperar la orden de su Maestro. El ataque venía cerca, cada vez más cerca, hasta que casi podía sentirlo rozando su nariz. Kyle se llevó una mano a la boca, Craig aguantó la respiración, Lucario se tapó los ojos al igual que Vulpix y Stan le gritó a Tweek que reaccionara. Charizard no se movió, como toda una Charizard ella era muy orgullosa y leal a su Maestro sabía que Tweek encontraría la forma de ayudarle.

- ¡F-fire Blast, Flamethrower!- ordenó.

Charizard no lo vaciló y lanzó un Fire Blast, una estrella de fuego que chocó contra el Air Slash para contrarrestarlo y esfumarlo, luego lanzó un Flamethrower para darle de lleno a Pidgeot, a una distancia sumamente corta. Escuchó a Tweek ordenarle usar Dragon Claw, lo cual hizo unas cuantas veces, usando ambas garras. Finalmente lo acabó Fire Fang seguido de otro Flamethrower a corta distancia. Pidgeot cayó derrotado a unos pocos pasos de Green, que miraba impactado la escena.

- Vaya... Muy bien hecho Pidgeot, debes estar orgulloso.- le dijo al devolverlo a la Pokéball.

- ¡Siiiiii! ¡Lo hizo!- gritó feliz Stan.

- Yo sabía que el joven Tweek lo haría.- aseguró Lucario.

- ¿Por qué te tapaste los ojos entonces?- preguntó Craig divertido.

- Hum... P-por nada.

- ¡Yo sabía que lo haría! ¡Los Pokémon Fuego son los mejores!- sonrió Kyle mientras jugaba con Vulpix.

Tweek se quedó inmóvil en su lugar, mirando a Charizard, incrédulo. La Pokémon Llama se acercó a él y le acarició el rostro con su hocico. El rubio nervioso pareció despertar de su trance y se abrazó a su compañera, calmando sus temblores lentamente. Le acarició el cuello con delicadeza y dio unas suaves palmadas, felicitándola.

- Char...- murmuró Charizard, sonriendo y separándose del rubio.

- Fue un gran combate, Tweek.- elogió Green mientras se le acercaba.- Debo decir que tu Charizard parece muy bien entrenado.

- E-es 'ella'.- corrigió Tweek.

- ¿Enserio?- Green abrió los ojos impresionado.- ¡Vaya! Y pensar que es más fácil encontrar un macho... Bueno, como sea. Aquí tienes la medalla. Ésta es la última medalla de Kanto.- le entregó la Medalla Tierra.- le mostró una medalla parecida a una hoja verde claro, que en la punta tenía cinco hexágonos de verde más oscuro.- Con ésta medalla, cualquier Pokémon te obedecerá sin rechistar, además de que es el último fragmento de tu boleto de entrada a la Liga Pokémon.

- M-me alegro, ¡gah!

- Sin embargo, la ceremonia recién empezará dentro de unos siete meses, creo que tienes tiempo suficiente para entrenar.

- G-gracias.

- No hay de qué. Ahora, es mejor que lleves a todos tus Pokémon al Centro Pokémon. Necesitan un descanso.- el rubio asintió.- Oh, y otra cosa. Intenta capturar algún Pokémon tipo Agua y alguno tipo Psíquico. Vendría bien para equilibrar tu equipo.

- S-si, gracias.

- Te llevaré a ti y a tus amigos a un lugar que uso para pescar, será divertido.

Tal y como Green había dicho, llevó a los jóvenes por un camino que llevaba al océano (obviamente habían llevado a los Pokémon al Centro Pokémon), donde habrían muchos Pokémon para que pescara. Green le dio una SuperCaña a Tweek, pero el pequeño niño no sabía usarla. Green vio a Craig de reojo y le pidió que le ayudara con la caña mientras buscaba la carnada. Craig tomó las manos del rubio entre las suyas y le enseñó a tener la caña, tratando de que el rubio no notara el rubor en sus mejillas, y éste a su vez trataba que el mayor no viera el suyo propio.

- ¿Ves? Es así. Luego, cuando sientas que el Pokémon tira del anzuelo, jalas con todas tus fuerzas.- explicó suavemente.

- Ngh, s-si.- asintió el rubio sosteniendo firmemente la caña. A Craig se le hizo gracioso sentir el cuerpo tembloroso del rubio tan cerca.

Kyle vio la escena, pero no sintió celos ni nada de lo que era esperado. Al contrario, se sintió... ¿feliz, satisfecho? Era extraño porque supuestamente seguía... Oh, vamos, deja de mentirte a ti mismo, Kyle. Si, él ya no amaba a su mejor amigo, ahora amaba a Stanley. Sacudió la cabeza por ese pensamiento. ¿Qué rayos? Él no podía enamorarse de Stan, no debía, no estaba permitido, era... imposible. Se sintió terriblemente mal al ver que Stan lo miraba, sonriente, con mucho amor. Apartó la mirada ruborizado, sintiendo que todo se iba a ir al carajo.

Craig aspiró profundo y la fragancia de Tweek llegó a su nariz. Era una fragancia dulce, con mezcla de café, con algo de azufre producto de estar con Charizard. Cada vez que lo tenía cerca podía sentir un olor distinto. Jolteon, Absol, Lucario, Mismagius, Gengar, Growlithe, Kangashkan, Ponyta, y la lista sigue, pero siempre tenía un pequeño aroma a un Pokémon nuevo, demostrando que no le importaba el Pokémon que fuera. Esa forma en que Tweek trataba a todos los Pokémon sin tenerles miedo a ninguno era cautivante, muy atrayente para Craig... sin mencionar esos labios. Se cacheteó a si mismo en cuanto eso cruzó su mente, no podía pensar en eso, no señor. Pero cuando lo veía tomar café y relamerse los labios, o dándole un tierno beso a sus Pokémon, o sonreía... maldita sea, era demasiado adorable. Por Arceus, si no despejaba su mente de esos apetecibles labios, lo tomaría por los hombros y le comería la boca. Se separó del rubio y lo dejó pescar tranquilamente.

- Bueno, déjame advertirte algo.- dijo Green ubicandose a su lado.- Ésta práctica lleva mucho tiempo y paciencia, debes estar quito y sin moverte, así el Pokémon se creerá el truco y morderá el anzuelo.- explicó.

- S-si, gracias.- se acercó un poco a la orilla del mar. A diferencia de otras zonas, éste era uno de los lugares que no tenía playa, o sea que era tierra y pasto junto al océano. Llevó la caña de pescar hacia atrás y luego la movió por sobre su hombro para que la tanza se desenrollara y fuera más lejos.

- Ahora, hay que esperar.- Stan se tiró al suelo, recostándose contra un árbol. Kyle se sentó a su lado y Craig al otro lado del moreno menor. Green se quedó sentado en una roca, tomando un poco de agua.

Pasó un rato largo, en los que Tweek hacía un esfuerzo sobrehumano para evitar que la caña se moviera con sus temblores, pero nada picaba. El rubio pensó que sería una mala idea y que ya debería dejar de hacer lo que hacía. Pero luego reaccionó que no debía darse por vencido, porque un Maestro Pokémon no hacía esas cosas tan cobardes, por eso fijó su vista seriamente en el horizonte y esperó. Esperó y esperó hasta que...

- ¡A-algo picó!- exclamó poniéndose de pie y jalando la caña.

- ¡Rápido, enrolla la tanza!

- Ngh...- Tweek hizo lo que le dijeron, pero parecía que la presa le iba a dar mucha pelea. Stan, Kyle, Craig y Lucario ayudaron al rubio, luego se les unió Green. Pronto empezaron a ver que algo se estaba acercando a la superficie.

Con un último jalón, el Pokémon salió a la superficie. Era...

Kyuubi: Kakuyuugouro nisa tobikonde mitai to omou!

Sheza: Eh? En español por favor -.-

Kyuubi: Inculta que nunca ha escuchado Vocaloid, lo que dije fue 'Quiero sumergirme en el reactor nuclear'

Sheza: ... Y eso tiene sentido porque...?

Kyuubi: No critiques a alguien que puede borrarte la partida de tu puto jueguito de NDS ^^

Sheza: Mejor me callo ._.

Kyuubi: Con respecto a lo que dijo Chocobollo... Te juro que no me veo a Mole como Ryoga. No tengo nada en contra de Ryoga, él es muy lindo y violable y también es así de aventurero y todo pero... es demasiado estúpido xD y se parece demasiado a mi. Yo creo que me pierdo en el baño de mi casa TwT

Sheza: Y lo más triste, es que es verdad xD

Kyuubi: Vete a la mierda T-T

Sheza: Creo que estamos olvidando algo...

Kyuubi: Si! Agradecer a todos por sus reviews y su paciencia! Prometo que no volverá a pasar :D

Sheza: Cuídate mejor -.-

Kyuubi: Si, si, como sea -.-

Sheza: Te voy a estar vigilando ¬¬*

Kyuubi: No eres mi mamá!

Sheza: A tu cuarto!

Kyuubi: Pero-!

Sheza: A-tu-cuar-to!

Kyuubi: Mala T-T *se va*

Sheza: Bueno, un saludo muy grande a todos! Aquí abajo hay un maravilloso botón que dije 'Review this chapter' presiónalo y participarás por un concurso de un millón de dólares! Nah, mentira! Pero eso si. Dejen sus apuestas para saber de qué sexo es BlackFox! Hombre o mujer? Tiren sus apuestas :D!