Disclaimer: Si HP o alguno de sus personajes nos perteneciera, no estaríamos aquí, así que… venga la música!
Nota:
CIEN REVIEWS! WOW! WOW!
Nunca creímos que esta historia les gustaría tanto… es… impresionanate. Sinceramente ni Talula, mis hermanos o yo nos consideramos escritores de verdad, simplemente, tomamos esto como un hobbie, una forma de catarsis.. o válvula de escape, si nos metemos en terrenos de la psicología.
Por ello, Gracias, gracias a todos los que nos leen, y los que nos leerán, los que nos metieron en sus favoritos, los alertas… y los reviews, aquellas personas que se toman un tiempo para decirnos lo que piensan, aquellos que nos adoran (o eso dicen), a los que dejan un "espero el próximo cap con ansias", a los que nos dejan escrita la biblia… a TODOS. Y he aquí una lista detallada con los que dejaron Reviews, y sobretodo, al review número cien:
Ilovegiraffes56 (la chica del review número 100! Luego discutiremos bases y condiciones por ello… y hasta compatriota resulto ser!) – Adrikamalfoy - - adrmil- Dominique Malfoy- Rowina Ravenclaw- Gwenog Black Jones- China lop32- Sailor Mercuri- Varne Cullen Belikov- nenamalfoy- Zafiro MalfoyBlack- Eli Black Malfoy de Lannister- qaroinlove- btvs22- marianatika- Thanya- Ritsuka 10- sailor mercuri o neptune- bumbatwint-chan- malfoy19dani- Katherine- AbbyMalfoy- Christine Gabryn- Hanhermy- Leslie24- ig56- Andrea Malfoy G- Luli- Nalnya- Ximena- tokio2323- Salma Nott- CC. Zaphire- Diable Dreams (creo que el único varón que lee, si no estamos errados)….
GRACIAS, GRACIAS A TODOS, DESDE CENTRO DEL CORAZÓN DE ESTOS APUESTOS MERODEADORES Y SU CO INCLUÍDA. Y sigan leyendo! Que todavía hay mucho más para enterarse!
Ahora… que venga la música!
Capítulo 14: De situaciones cambiantes, melodramas de secundario, charla de chicas, golpes en la cabeza y la magia negra y todo su rollo.
Hogwarts normalmente era un lugar hermoso y pacífico. Los pájaros trinaban, los lobos aullaban, los unicornios galopaban, Las mariposas picaban por las flores en busca de polen (lo cual era por demás de extraño en Invierno, pero el que no se arriesga no gana), los árboles se movían con el frío viento de invierno y creaban un murmullo muy parecido al que aparece en las películas de terror… Bueno, en fin, es decir, que las cosas por allí no cambiaban, siquiera cuando venían los alumnos porque, Potter intentaba peinarse, Ron levantarse, Seamus explotaba cosas, Neville perdía a su sapo, Luna atrapaba cosas con su atrapamariposas, Hermione Granger estudiaba y Draco Malfoy se ponía su gomina para que no quede ni un pelo fuera de lugar (Imposible).
Pero una mañana, todo en Hogwarts cambió.
Potter apenas se había despertado, había corrido escaleras abajo y hasta la torre de astronomía para encontrarse con cierta persona que no se podría especificar; Ron no encontró la necesidad de despertarse temprano, teniendo a una hermosa chica e sus brazos con el; Seamus había perdido su varita.. aunque, en pociones explotó un caldero sin la necesidad de algún hechizo; Neville había optado, finalmente por encerrar a su sapo en una pecera, el atrapamariposas de Luna descansaba sobre su cama, esperando a su dueña, que había desaparecido apenas los rayos del sol comenzaron a aclarar la madrugada, Hermione había salido rumbo a la biblioteca temprano… Y el cambio más grande ocurría a un sangre limpia, con una sangre sucia.
El rubio favorito de Slytherin, salía caminando hacia el comedor, con los cabellos revueltos, hombros hacia abajo, lejos de aquel porte orgulloso y arrogante, el rostro sumamente neutro, lo cual quería decir que estaba angustiado… y una castaña en sus pensamientos.
-Estúpida Granger…-gruñó Draco cuando lo primero que hizo al entrar en el comedor, fue ver en la mesa de los gatos sobrealimentados, para buscarla junto a sus novios, San Potter y la Comadreja (con mucho cariño, Draco Lucius Malfoy), y no vió a ninguno de las tres estrellas de Hogwarts.-No, estúpido yo…-soltó sentándose en su lugar usual, estrellando su cabeza en la mesa, lo que causó que todo el comedor quedase en silencio y voltease hacia él.
-¿Qué miran?-inquirió Blaise mirando a todos y cada uno de tal forma que hizo que vuelvan a sus desayunos.- Draco, déjame decírtelo, amigo, pero te ves para la mierd…
-¡Blaise!-le censuró Theo forzando sus labios a permanecer en una línea dura, y la pose de introvertido malvado de siempre.- Hay damas, más educación…-dijo mirando a Pansy, quien estaba maldiciendo la comida por manchar su falda.
-La única que puede considerarse dama aquí, eres tú, pero si hablas de personas con genitales diferentes a los nuestros, te cuento, que maldice como marinero…-dijo Draco sin alzar la cabeza de la mesa, causando que una carcajada histérica escape de los labios de Zabini y que Pansy y Theo lo fulminen con la mirada.
-Es gracioso que consideres a Theo carente de masculinidad…-dijo Pansy fingiendo inocencia.- cuando tú, te vienes con el melodrama encima esta mañana… ¿De veras, Draco, te llegó tu período?
Draco apenas alzó la vista y la taladró con la mirada.
-Oh, pero mira quien habla… la chica de las películas muggles románticas, los tres litros de helados, cajas de pañuelos y un humor de los mil demonios…-comentó causando el sonrojo apenas visible en sus mejillas de porcelana.
-Te estás ganando un crucio, Draco…-le amenazó.
-Cuidado, Malfoy, la princesa es capaz…-sonrió Blaise burlón. El rubio rodó los ojos y volvió a hundirse en su miseria, sin intentar disimularlo.- Ok, Draco, o me dices que te sucede o te lo saco a golpes…
-¿Golpes, Blaise?-le interrumpió Theo en deferencia a los de Ravenclaw que los escuchaban.- Eso es demasiado muggle…
El nombrado rodó los ojos, e intentó seguir, pero un niño de Gryffindor se acercó a la mesa, con una sonrisa grabada en el rostro y se dirigió a Draco, ignorando a las demás serpientes.
-Malfoy, te envían esto.-le tendió un papel al joven Malfoy, quien lo miró de mala gana y estiró el brazo para tomar el papel, pero el metiche de Zabinni lo tomó.- Yo que tu no haría eso…
-¿Por qué?-preguntó Blaise con sorna y desprecio.- ¿Me golpearás?
El niño sonrió de lado y sin decir nada, le dio la espalda y salió de allí, con pasos tranquilos y seguros, hasta desaparecer entre los chicos que ingresaban al comedor.
-Blaise…. Tu mano…-chilló Pansy bajito, mirando la dicha extremidad de su amigo.
Allí fue cuando Draco alzó la cabeza y junto a Theo y Pansy, estalló en carcajadas ante la aterrorizada mirada de Blaise, que contemplaba su mano con uñas largas y pintadas de rojo y dorado.
Draco, entre risas, le quitó la carta y sonrió burlón a Zabinni, quien se había levantado para buscar al pequeño y darle una buena paliza.
-Oh….-dijo cuando leyó de quien era la nota.- lo había olvidado…-seguía en la autonegación.
-¿Qué dice? ¿Quién te la envió?-preguntaba Theo con ansias.
-Ya pareces mujer, Theo…-sonrió Draco, ahora de un leve mejor humor.- es de… Granger…-susurró.
Sus amigos lo miraron inquietos, preocupado y atónitos.
-¿Granger? ¿La sangre sucia?-inquirió Pansy impactada.- ¿La amiguita de Potty?
Draco rodó los ojos y releyó la carta.
Es raro, lo sé, pero espero que esas heridas se hayan curado por completo; aún así, Draco Malfoy, esta semana debo ponerte la poción sobre ellas como todas las semanas…
Nos vemos a las siete y media en la enfermería.
Atte,
Hermione Granger.
-¿Qué dice?-volvió a preguntar Theo.
-Me dice que vaya a la enfermería a las siete y media, para poner la poción en mi espalda…-les contó.- ¿Qué?-preguntó con inocencia al ver las sonrisas que acababan de aparecer en los rostros de sus compañeras serpientes.
-Nada…-soltó Pansy.- pero creo que serán unas blancas navidades para ti este año, Draco…
Y de vuelta al presente, en una enorme mansión, con amplios jardines y varias habitaciones, específicamente en la más grande, del piso central, estaban en la cama, retozando como… balle… sirenas encalladas, varias chicas, tomando helado, viendo películas, llorando, y lo que siempre hacen las chicas en reuniones del grupo estrógeno: criticar a sus novios/maridos y/o suegras.
-Tal vez deberías golpearlo en la cabeza y ver que sucede…-dijo Astoria como si fuese la mejor idea del mundo.
Y en contra de lo que Pansy, Susan o Tonks pudieran pensar, las mujeres maduras embarazadas parecían pensarlo.
-¡Tory, no les des esas ideas! ¡Con esas alborotadas hormonas son capaces de hacerlos caer por la escalera!-Se quejó Susan riendo a carcajadas.
Luna asintió a Hermione, en acuerdo.
-Creo que esa no es la solución… aunque, deberíamos tenerla en cuenta para más adelante…. ¿¡Qué!-preguntó al ver la cara de pocos amigos de Tonks y Pansy.
-Tengan paciencia.-les instruyó la metamorfomaga.- si esa vampiro los ayuda, en dos meses o tres estarán de nuevo con nosotros.
-Hablando de paciencia… ¿Qué tal tu con Charlie?-le preguntó Hermione para cambiar el tema.
Tonks suspiró.
-Todo mal. Dice que extraña a Teddy durante el verano y está pensando en regresar a vivir por aquí y trabajar en un zoológico de criaturas mágicas de Londres…-dijo con un matiz de alegría en la voz.- pero no quiero que arruine su carrera por nosotros..
-Los ama, Nym…-le sonrió Pansy.- y si se fue antes fue porque tu se lo pediste…
-Además de que volvió y tu estabas muy de novia con Remus.-agregó Luna, sin anestesia.- eso fue horrible para el… creo que rompiste su corazón.
-Gracias, Luna.-gruñó la bruja con el pelo verde fosforito y los ojos rojos.- quiero que el vuelva, y también lo amo, y Teddy, el lo idolatra… además es tan fanático como el…. Sabe todo sobre dragones…
Las chicas sonrieron.
-Está igual de obsesivo que Maximus con los caballos…-se quejó Astoria.- el idiota de mi esposo lo llevó a un campo en Argentina en las vacaciones, y el pequeño quería traerse uno en el avión, reducido…-agregó exasperada.
-¿Avión? ¿Por qué no fueron con polvos Flú?-preguntó Susan con curiosidad.
La mujer se encogió de hombros.
-Blaise quería volar en un robot muggle.-explicó dejando algo descolocadas a sus amigas.- el punto es que tuve que dormir al niño con una poción por su culpa…
-¿Tienes un poco para Hugo?-le pidió Susan.- ese niño tiene diez años, pero parece un adolescente de quince…
-Yo tengo dos niñas de quince y son dos santas.-aclaró Polaris, que parecía haber despertado. El resto la miró con una ceja alzada.-Bueno, tal vez Sissy sea explosiva cuando está con James y Scorpius…
-¡Eh, no metas a mi angelito en esto!-le detuvo Luna indignada.- Tu pequeña Siena es una copia fiel de su padre.
Todas asintieron en acuerdo, incluso las misma Polaris. Se quedaron unos segundos en silencio, pero un toque en la puerta las hizo girarse.
-¿Luna? ¿Estás ahí? Soy Sophie, necesito hablar contigo de forma urgente.-la voz de la vampiro sonaba nerviosa.- ¿Lu…?-antes de que pudiera llamarla nuevamente, la puerta fue abierta por Polaris, quien le dedicó una mirada bastante dura a la recién llegada.
-Adelante, Soph, pasa y siéntate.-le invitó Luna.
-Si es que puedes soportar estar con varias humanas encerradas…-murmuró Polaris con rencor.
La vampiro se giró y sus ojos cobraron un matiz rojizo.
-Puedo… si quiero.-dejó entrever sus afilados colmillos alzando un parte de su labio.- pero me apetece un bocadillo…-disfrutó el escalofríos y sonrió burlona.- Hakuna Matata…- las tranquilizó y entró al cuarto contoneando sus caderas y dejando a una frustrada bruja en la puerta.
Luna miró suspicazmente de POlaris a Sophie y optó por fruncir el ceño.
-Ustedes eran amigas.-dijo en tono acusatorio.- ¿Qué sucedió?
Sophie se rascó la nuca. Esa era una muy buena pregunta. La mujer había atacado, y ella contraatacó, una ecuación bastante simple. Después de todo era una Potter y era mil veces más explosiva que cualquiera de su familia, teniendo en cuenta el pobre autocontrol en su estado de ánimo siendo vampiro y por ello, víctima de cambios anímicos radicales si no se sentía lo suficientemente alimentada para controlarlos. Además, no encontraba lógico o racional que la mujer Polaris, le tenga rencor, si ella no hizo nada en su familia… no aún.
-Pues… la verdad… no se…-dijo con una mueca chistosa.- pero no vine a hablar de mis relaciones alimenticias…-todas tragaron en seco y vieron a la chica con terror.- vine a hablar de James.
Luna se sentó de golpe.
-¿Qué le sucede a mi hijo?-preguntó ya alterada.
-Magia negra.-dijo con firmeza.- de eso me gustaría hablar con tu marido presente y a solas. Hoy a las cinco de la tarde ven con Harry a Hogwarts.-se giró y salió del cuarto sin esperar respuesta.
-Merlín…-susurró Luna.
-Los niveles están subiendo con rapidez.-decía Severus dando vueltas de un lado al otro frente a su escritorio.- lo peor es que el niño no hace mucho por evitarlo.
-Severus, es solo un niño.-protestó Sophie sentada en un sillón en la esquina, mientras miraba fijamente a un aterrado Harry.- no sabe controlarla, el no es lo suficientemente fuerte como para tener el autocontrol que tenemos nosotros.
-Cierto,-Luna estuvo de acuerdo.- además la situación es bastante delicada… -miró de reojo a su esposo.
Harry se removió incómodo.
-¿Por qué no lo entrenas tu?-preguntó abriendo la boca por primera vez en lo que iba de la charla.- Tu eres un vampiro y aún así estás aquí, con nosotros sin necesidad de pociones o algo así…
Sophie estuvo en medio segundo delante de Severus y lo miraba suplicante.
-¿Lo escuchaste?-le preguntó ilusionada.- dijiste que si ellos lo sugerían lo pensarías…-se puso a saltar hiperactivamente alrededor de él.- ¡Por favor, Severus! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!
Severus rodó los ojos y la detuvo por los hombros.
-Dije que lo pensaría, no que lo aceptaría.-dijo con burla.- tu eres el ser mágico más descontrolado del universo, odias las reglas, mientes, jamás en tu vida estuviste en contacto con niños, odias que te ordenen cosas…
-¡Lo se, Seve, pero seré bueeeena!-insistió.- Harry lo sugirió, además.
-Potter tiene dieciséis años.-le cortó el director con firmeza.
-Pero es mi hijo, y lo he entendido… Puede que aún no me haya acostumbrado, pero un hijo es un hijo.-dijo el muchacho algo picado.- y lo que no quiero es que mi hijo se convierta en un nuevo Voldemort.
Luna lo miró sonriendo tristemente.
-Harry está en lo cierto… sigue siendo su hijo…-le tomó la mano y la apretó.- y estoy de acuerdo con que Sophie le enseñe a controlarse…-soltó la mano de su esposo y la posó inconscientemente en su vientre.- no quiero perder otro hijo…
Harry observó la protectora mano de Luna y sintió que algo se removió en su interior.
-¿Y Albus?-inquirió doblemente preocupado.- ¿El está bien?
Sophie frunció un poco el ceño, como recordando.
-Nunca está demás enseñarle a él, y también a Scorpius.-dijo resuelta.- de eso me gustaría hablar con Draco y su esposa… ¿Crees que podamos enviarles una lechuza, Severus?-miró al director quien asintió y con un movimiento de cabeza, se disculpó y salió de su oficina, con la vampiro siguiéndole como una sombra, dejando a los Potter solos.
-L-luna… tu estás… tu estás mejor, ¿Cierto?-preguntó Harry con todo el cuidado del mundo.
La rubia rodó sus ojos y se puso de pié, contemplando por una de las ventanas de la enorme oficina, el bosque prohibido.
-No lo sé…-susurró.
-Como comes…-murmuró Draco mirando disimuladamente a Hermione tragarse su sexta rosquilla.
Ella lo fulminó con la mirada.
-Estoy angustiada, Draco, lo último que me quería poner a pensar es que nuestros hijo y sobrino pueden tener los niveles de magia negra elevados, y que, de hecho, nuestro ahijado los tiene.-le respondió sin molestarse por tragar.- además, deberías probarlas, están ricas…-le pasó una de chocolate, rellena con crema que, claramente tentó a Draco.- es tu favorita…
El rubio resopló y mordió la rosquilla que ella le ofrecía, y en un segundo supo que ella estaba en lo cierto.
-¡Esto es un manjar, Malfoy!-dijo tomando otra rosquilla de la caja.- ¿Qué elfo prepara esto?
Ella sonrió.
-La compré en una tienda de donuts, Draco…-le respondió.- es una tienda muggle…
El la miró perplejo, pero luego asintió.
-Son una delicia.-admitió.- ¿Tienes otra comida muggle que me guste?
La mujer sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas, y asintió felizmente dispuesta a ayudarlo a recordar por medio de sabores.
-Ven.-entraron a la cocina y abrió el refrigerador de doble puerta y comenzó a sacar pasteles de frutas, chocolate, helado, cerezas con chocolate, vino blanco dulce y tortitas de avena.- en nuestra boda tu quisiste que la torta sea de chocolate, con crema y con trozos de frutillas y cerezas…-cortó una porción de el pastel y lo puso en un platillo y con un tenedor de plata, le dio aquel manjar en su boca.- ¿Delicioso?
El la miró, la contempló, bañada con la luz de la Luna, con aquel camisón banco que dejaba al descubierto mucha piel, y esa sonrisa que hacía que su corazón tropezase en varios latidos.
-Deliciosa… -soltó en un murmullo ronco.
Hermione, por dentro, sintió una terrible felicidad, y sobre todo, ganas de él, de tenerlo a su merced, de que la besara y pertenecerle en su cama, en su cuarto o en aquella cocina, hasta perder la cordura. Pero se contuvo. Siempre supo que con su esposo, las cosas no se debían forzar.
-Este es tu vino favorito, prueba…-le sirvió un sorbo de vino en una copa y el la bebió, sin dejar de mirarla a los ojos, casi hipnotizándola.
-Dulce…-calificó el.- yo me preguntaba…-se acercó a ella.- cómo es que sabrán tus labios…
Ella sintió una especie de deja vù y sonrió como tonta, como aquella primera vez, bajando la vista, avergonzada.
-¿Cómo crees tu que sabrían los labios de una sangre sucia?-preguntó respirando agitadamente, al sentir que se le acercaba cada vez más.
-No se cómo sabrán tales labios…-murmuró él levantando su mano y pasando su pulgar por aquella carnosa boca.- pero desearía saber a qué saben los tuyos…
-Pruébalos, entonces…-le retó ella.
El sonrió de lado.
-No se si deba…-respondió con naturalidad, rápido, como si estuviese pronunciando un parlamento ya estudiado.
-Cobarde…-se burló su esposa en respuesta.- temes que te hagas adicto al sabor…
El rió entredientes.
-Me atrapaste, Granger…-dijo sin pensar.- pero… soy un hombre…. Bastante dado a querer saber las cosas…
-Curioso.-le interrumpió ella.
-Eso es un calificativo poco… maduro y masculino, los niños son curiosos, yo solo tengo sed de conocimiento.-le corrigió sin borrar su sonrisa.- quiero, de veras quiero saber… probar el sabor de tus labios…
-¿Quieres que te amenace así lo haces?-le espetó ella divertida y emocionada. Ya casi podía sentir su aliento en su boca.
-No funcionaría.-le aseguró el.- solo hace falta…-y ella lo supo en ese instante, solo alzó la vista y lo miró profundamente.
Y el éxtasi lo llenó.
Acortó la distancia entre ellos y unió, en un segundo, sus bocas, primero, lento, explorando con su lengua sus labios que sabían a frutas y chocolate, comprobando la textura, la temperatura, suavemente, mientras que ella esperaba ansiosamente que aquel roce, se intensifique.
La mano de ella, metiéndose dentro de la camisa de su pijama, lo hicieron gemir por lo bajo, y, finalmente, ella tuvo lo que quiso. La lengua de él, chocó sus dientes, buscando algún lugar por el cual ingresar, como un desesperado adicto en busca de su droga. Cuando su lengua entró en aquella deliciosa boca, y ella lo buscó con la suya, supo que allí había llegado a un punto sin retorno.
Supo que estaba a solo un paso de enamorarse de aquella rata de biblioteca, sexy y provocadora. De la madre de su hijo y esposa.
Talula: ¿Me parece a mi o me da la impresión de que cortamos un parlamento espectacular en un momento poco indicado?
Prongs: Nah, has de estar equivocada, Lula, yo no he leído ninguna queja por ello…
Padfoot: yo creo que si… es más, hay varias… y las que vamos a recibir hoy…
Talula: Bien, aquí el primer de cientos de Dramiones! Amé cada segundo que tardé en escribir ese pequeño, pequeñísimo pasaje!
Prongs: y suspiró cada segundo que estuvo escribiendo, mientras Padfoot, Mooney y yo escribíamos el flash back de Ginny para el próximo capítulo.
Padfoot: creo que es hora de comprobar si mis protegos funcionan, porque me da la impresión de que a Talula le van a caer una o dos maldiciones…
Talula: recuerden que las maldiciones imperdonables son imperdonables… por favor… Ilovegiraffes56, por favor, ponte de mi lado… y tu también Varne! Y Sailor! Por favor, chicas!
Prongs: además, si ella muere o resulta herida, no tendrán escenas románticas hasta que se componga o hasta que la revivamos con alquimia, lo que podría tardar muuuuuuchos años, aún si le pedimos ayuda a Saeta…
Padfoot: con la seguridad de que desean más dramiones, lunarrys, Jarius (el nombre que le dimos a la relación de Sirius/Jamie) y mucho más… Nos despedimos y creo que les podemos dar la espalda sin temor a quedarnos sin cabello… o trasero… el mío es perfecto así que, por las dudas…
Prongs: ¡Larga vida a los merodeadores!
P.D: LEMMON EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO Y NO SERÁ DE DRACO Y HERMIONE, COMO VEN, CON ELLOS VAMOS PASO A PASO… Estáis advertidos!
