Bueno, bueno… estoy de regreso, aun que ¿a alguien le importa? No lo sé, pero igual sigo escribiendo para los que gusten de mi pequeñísimamentegrande fic ;D perdonen por lo que había dicho que tal vez escribiera más seguido por lo de mis vacaciones pero sinceramente por el mismo motivo no he podido escribir, mi papá aprovecho que no hago nada productivo en casa para llevarme al dentista y ponerme brackets, por ese motivo estuve muy ocupada y pues creo que ya sabrán lo demás, pero ya está aquí… el domingo lo pensaba subir ya que tuve internet, pero tengo tan mala memoria que se me olvido y ya cuando eran las doce de la mañana me acorde y pensé que ya lo había subido así que me confié y el lunes que abrí Word para empezar con el capitulo quince me di cuenta que no lo había subido, pues a los archivos les pongo los nombres de los capítulos cuando ya los subí y este seguía con el numero del capítulo, me sentí toda abatida, porque solo tengo internet una vez por semana T.T y pues no me quedo de otra más que revisarlo otra vez y seguir con el capi numero quince, pero bueno… basta de charla que a nadie le interesa… sin más ¡comenzamos!
Disclaimer: Vocaloid no me pertenece… si fuese así repartiría el dinero que ganara a fundaciones para los que lo necesitan. C:
Capitulo 14: "El inicio de un gran problema."
(POV Rin)
Al llegar a la escuela IO se acerco rápidamente a mí, me empezó a hacer plática mientras caminábamos a nuestros salones, me estaba empezando a caer bien, su humor era agradable, un poco serio pero tenía sus momentos de humor, optimista, y tenía un aire de seguridad, mientras caminábamos me di cuenta de que no paraba de voltearme a ver, no le di mucha importancia y seguí caminando, me conto algunas cosas graciosas sobre su hermana, y sobre su infancia, llegamos a mi salón , se despidió y siguió de largo hacia el suyo.
Cuando entre casi todos estaban en su lugar, me dirigí a mi asiento, Miku y Gumi se pararon de los suyos para hacerme plática sobre IO, como siempre se sintieron frustradas por que yo conseguía hablar naturalmente con los chicos nuevos.
-Al menos desde que fuimos a la playa Kaito me ha estado haciendo caso.- Miku se le quedo viendo hasta que este volteo a verla y Miku se volvió hacia nosotras sonrojada.
-Suertuda, yo no creo que Gakupo me haga caso, es más al parecer le gusta Luka-chan.- Gumi inflo las mejillas y no pude evitar sacarle el aire apretándoselas con las manos.
-No te sientas mal Gumi, recuerda el hilo rojo*, que tal que solo se está enredando un poco, así como Kaito, puede que no sea para Miku y no termine funcionando.- Lo último se lo dije en un susurro, pues no quería desanimar a Miku.
-Tienes razón Rin, esperaré un poco.- El profesor entro y empezó rápidamente la clase. Ni siquiera tuvimos tiempo de saludarlo.
Después de haber dejado muchas actividades como para poder llevarlas a cabo en dos módulos; se levanto, llamó a Piko y a mí.
-Chicos, necesito salir, es posible que tarde pero el director no se tiene que enterar, necesito que mantengan el salón lo más quieto posible y con las puertas cerradas.
-Sí, pero… ¿y si vienen a revisar?, no podemos cubrirlo, nos mandarían un reporte si es que no nos suspenden.
-Tienen razón, díganle la verdad, que tuve que salir por causas familiares, tratare de no tardar.- Hablaba con mucha rapidez y nervios.
-¿No sería mejor pedir un permiso?
-Ya no tengo derecho a permisos, además me descontarían de mi sueldo, y eso es lo último que quiero.
-De acuerdo.- El profesor salió apresurado, los chicos se le quedaron viendo, algunos me voltearon a ver y alce mi libreta en señal que tenían que trabajar.
Piko se sentó en el escritorio del profesor y se puso a hacer la actividad, yo regrese a mi lugar e hice lo mismo, cuando estaba a punto de terminar las actividades sonó el timbre que anunciaba el término del primer modulo, al parecer estaba tan concentrada que me sobresalté.
-¿Qué sucedió con el profesor? –Len se había inclinado hacia mi oído, lo cual me volvió a sobresaltar.
-Salió por asuntos familiares.- Conteste con vos baja sin dejar de lado la actividad.
-Ohh… ¿ya terminaste?
- Acabo de terminar.- Le dije mientras terminaba de escribir.- ¿Y tú?
-También acabo de terminar.
-Bien.
-¿Podemos hablar?
-Ahora no.
-Entonces que pretenden que hagamos mientras que estamos sin actividad.
-Puedes hacer lo que quieras mientras que no implique ruido ni pararse de su lugar.
Después de reflexionarlo un poco Len empezó a jugar con mi cabello, me hizo trencitas, colitas, incluso me hizo un nudo en una parte.
-¿Qué rayos haces?
-Algo que no implique ruido o pararme de mi lugar.
-Sí, pero ¿por qué me has hecho un nudo en mi cabello?
-No sé.
-¡Len! – Traté no gritar, pero al parecer si se escucho, al menos lo suficiente para que Piko me quedase viendo; cosa que me hizo avergonzar y lo salude con la mano.
-Bueno, bueno… perdón.
-Vengo en un momento.
-Claro.
Me dirigí a Piko, todos me vieron con injusticia porque yo era la única que se podía parar.
-Piko, ¿y si vamos firmando las actividades? Así dejamos que platiquen un poco, tal vez tanto silencio levante sospechas ¿no?
-Bueno, pero tu las firmas.
Di un pequeño suspiro y me voltee hacia el.- Claro, yo las firmare.
Dimos el aviso, a todos se les alegro la cara, me puse a revisar rápidamente las actividades de los demás, después dejamos que todos platicaran un poco pero sin levantarse de su lugar, sin embargo todos guardaron silencio cuando se escucho que alguien tocaba la puerta, todos los que estaban inclinados sobre su lugar, se sentaron, Piko se dirigió hacia la puerta, la abrió un poco dejando ver al director, Piko salió sin dejar ver que el profesor no estaba. Si el director se enteraba directamente de que estábamos ocultando que el profesor se había ido, probablemente nos suspenderían una semana o más.
Piko entro al salón con una hoja en la mano, se puso en medio del salón y al mismo tiempo que se quitaba el cabello de los ojos empezó a hablar.
-Todos a los que mencione tiene que venir conmigo: Kagami Rin, Megurine Luka y Shion Kaito.
Me levante del asiento en el que estaba y me puse al lado de Piko. Cuando estuvimos todos nos dirigimos a la dirección, nos explicaron que teníamos que organizar las actividades para un festival que habría a mediados del próximo mes, asentimos y salimos lo más rápido posible de ahí, cuando llegamos al salón todos estaban parados, pusimos un poco de orden, aun que los más problemáticos del salón se negaron pero terminaron sentándose cuando Piko saco unas hojas para hacer reportes; termine de firmar las libretas junto con Luka y Kaito, después dimos el aviso, todos se pusieron contentos, esperamos a que terminara el modulo para que entrara el próximo profesor, después de descubrir que teníamos matemáticas me recosté en mi mesabanco, el profesor dijo que sacáramos nuestros libros, no me sentía con ganas de hacer algo productivo, así que le entregue mi libro al profesor, este se enojo conmigo por haber avanzado, cuando ya me había dicho mil veces que no lo hiciera, lo califico a la mala gana pero me felicito por tener todo bien, mientras regresaba a mi asiento todos me miraban de mala forma, siempre lo hacían cuando entregaba antes que ellos, como casi siempre los ignore y me fui a mi lugar, puse mi mochila en la mesa y me recosté; creo que incluso me quede dormida de verdad por unos cuantos minutos, después de la clase de matemáticas deje que el día pasara para regresar a casa y organizar todo sobre el festival. Desgraciadamente todavía quedaba el club, creo que ya sé porque no se me había cruzado por la mente entrar a un club anteriormente, en realidad quita tiempo.
Nos dedicamos solo a estudiar solfeo, más bien a repasar nuestros libros, nos apoyábamos unos a otros, cuando empezó a atardecer me asome por la ventana, mire hacia la cancha de enfrente y visualice a IO, se había metido al club de atletismo, lo observe y me voltee, observe a mis compañeros esparcidos por todo el salón leyendo los libros mientras se daban aire con las manos.
-Ya no soporto más, iré a comprar algo a la cafetería.- Dije levantando las manos. Con un gesto demasiado exagerado.
-Te acompaño.- Me dijo Len.
Nos fuimos a paso rápido, tenía mucho calor y lo único que quería era una soda o agua fría. Bajamos las infinitas escaleras y cuando llegamos a la cafetería compramos una botella de agua y Len una soda de vainilla.
-¿Cómo es que te gusta eso? Sabe raro y cuesta un poco caro para ser verdad.
-Ñee, a ti te gusta la de cereza y no me quejo.
-Eso es diferente Len.
-¿En qué?
-En… que el refresco de cola y la vainilla no se llevan.
-¿Y con la cereza si?
-No me contradigas.- Empecé a caminar sin ningún rumbo.
-No hasta que me expliques porque la soda de vainilla con cola no se llevan y con la cereza sí.
-Bueno… no sé, tal vez porque la vainilla es opacada por la cola y casi no se siente el sabor y con la cereza se siente más dulce.
-Buen punto, pero no resuelve el tema.
-Bueno, perdón… cada quien con sus gustos.
-En eso estoy de acuerdo.
-Vamos, tenemos que ir al club.
Cuando regresamos al club, los chicos estaban tocando y cantando Rolling Girl por pedazos cada uno, ¿Por qué siempre que yo me iba del salón hacían algo más productivo? como ya la habíamos ensayado antes Len y yo teníamos una parte en donde cantábamos juntos y Len me detuvo en el espacio instrumental, no entramos al salón, me dijo que entraríamos cuando nos tocara cantar. Cuando termino el espacio instrumental entramos y empezamos a cantar con una gran entrada y nos pasaron unos micrófonos, aun que no duramos mucho tiempo sin empezarnos a reír, todos siguieron nuestro ejemplo y terminamos riendo todos, cuando terminamos de reír seguimos cantando, yo me tenía que ir más temprano de lo común para organizar lo del festival, así que me despedí de todos y me dirigí a mi casa.
Todavía no anochecía, pero aun así traté de irme por las zonas más iluminadas, ya que las personas tienden a aparecerse detrás de mí, cada vez que pasaba un puesto me fijaba en el reflejo de las vitrinas que nadie me viniese siguiendo, en este sentido me había vuelto muy cautelosa pues, sabía muy bien que no estaba segura sola, no me desvié de mi camino más que para comprar una botella de agua. Justo cuando estaba a un par de cuadras de mi casa empezó a llover, me detuve en una parada de autobús con techo y me senté a esperar que disminuyera la intensidad de la lluvia. Empecé a tararear canciones mescladas mientras movía mis pies como niña pequeña, la lluvia no disminuía y ya me quería ir, pero sinceramente no me quería enfermar, o bueno, ya no quería tomar una pastilla más por el resto de mi vida, así que esperaría otro poco, enseguida recibí un mensaje de Mikuo.
Re: Mikuo Fecha: 20/04/14 (5:34 p.m.)
Hey Rin, ¿donde estas? Necesito hablar contigo.
Urgente.
Re: Rin Fecha: 20/04/14 (5:35 p.m.)
Estoy a dos cuadras de mi casa, en la parada de
Autobús…
No hubo respuesta, en cuestión de minutos el carro del padre Mikuo se detuvo enfrente de mí, Mikuo abrió la puerta trasera dejándome entrar, estaba un poco confundida que cuando subí al auto resbalé y metí el pie en un hoyo lleno de agua que había a causa de la lluvia, así que cuando Mikuo cerró la puerta me dijo que me quitara la calceta o me enfermaría, me paso una toalla y me empecé a secar el cabello, Chibi venia en el asiento delantero y me saludo por lo bajo ya que su padre venia de conductor, me obligue a saludarla y Chibi volvió la mirada al frente.
-Y bien, ¿a que se debe todo esto? – Dije mientras me secaba el cabello.
- Espera a que vayamos a dejar a Chibi a mi casa y luego te diremos.
-De acuerdo.
En el transcurso del viaje me fui secando, o al menos tapándome, el aire acondicionado estaba al cien y no quería comentar nada, ya que al parecer todos estaban a gusto, había terminado por quitarme las dos calcetas, ya que mis pies se habían mojado, cuando intente sentarme con las piernas cruzadas, mis pies tocaron mis muslos y me recorrió un escalofrió hasta la medula, estaban congelándose, le dije a Mikuo que si podía desviar el aire acondicionado de los asientos traseros, cuando Mikuo rozo mi brazo sintió que estaba helada, cerro las ventilaciones, ya que ni el se atrevía a decirle algo a su padre que apagara el aire acondicionado, en verdad es un ser aterrador. Cuando llegamos a la casa de Mikuo, Chibi se bajo al igual que su padre, aun que nos dijo que esperáramos en el auto; Mikuo subió a la habitación de Miku, cuando bajo abrió la puerta y me lanzo uno jeans de ella y una sudadera de el, al mismo tiempo que cerro todas la puertas con seguro. Quede confundida unos segundos hasta que reaccione, me puse los jeans lo más rápido que pude, aun que tenía la ventaja de que los vidrios estaban polarizados totalmente de un color negro que no dejaba ver ni para afuera o para adentro, cuando termine con los jeans, me quite el saco y la camisa del uniforme y me puse la sudadera, sentí la calidad en mi cuerpo y eso se sintió demasiado bien, cuando termine abrí los seguros y Mikuo entro al carro con unos tenis y un par de tines en la mano.
-Póntelos, tienes suerte de que Chibi distrajo a mi papá, si no tendrías que estar con la ropa mojada.
-Gracias Mikuo.
- No es nada, ¿estás bien así?
-Sí, estoy bien… ¿Dónde dejo el uniforme?
-Creo que tardaremos, y tal vez no regresemos así que dóblalo y déjalo en la parte de atrás.
-Okey… ¿me puedes decir que vamos a hacer?
-No te lo podría explicar muy bien así que se lo dejare a mi padre.
-Pero estarás conmigo ¿no?
-Sí, no te preocupes.
-Confiare en ti.
-Bueno, solo tienes que preocuparte de una cosa.
-¿De qué?
-De que hablaras con mi padre, y no de un tema muy agradable.
-Creo que no me había percatado de eso…- No pude evitar usar sarcasmo.
Antes de que Mikuo pudiera contestar su padre entro al auto, lo encendió y abrió el portón con el control remoto, sin embargo, el vehículo no se movió.
-Son las seis y media, ¿que prefieren?, ¿café o cena?
Nos quedamos callados un momento, al menos yo no me sentía en posición de elegir así que le di un codazo a Mikuo para que le contestara.
-Café, por favor.-
-De acuerdo.- Su padre arranco el carro, lo saco del garaje y se puso en marcha.
Aun llovía, pero con menor intensidad, el silencio se tornaba incomodo y el sonido del parabrisas frustrante, justo cuando empecé a querer salir del auto por la ventana llegamos a la cafetería. Me puse la capucha de la sudadera y salimos de carro cuando se quedo completamente inmóvil, aun que Mikuo me acompañaba con un paraguas nos ataco el instinto de correr para evitar mojarnos, su padre nos reprocho con la mirada y nos avergonzamos por habernos comportados como niños, la cafetería era reconocida y costosa, estaba a rebozar de gente, sin embargo el señor Hatsune logro conseguir que nos atendieran sin esperar.
Todos vestían como si fuesen a ir a una fiesta de la alta sociedad, lo cual me hizo sentir fuera de lugar, ya que iba con unos jeans oscuros hasta los pies debido a la altura de Miku y una sudadera azul combinados con unos desgastados botines color negro, hasta Mikuo se miraba mejor que yo con su uniforme, se había quitado la corbata, el saco y se había desfajado la camisa la cual era blanca y no le quedaba muy grande así que combinaba con el pantalón de vestir color café, me senté en lo profundo del sillón y a mi lado se acomodo Mikuo y su padre enfrente mío.
-Bien… Rin, puede que no te agrade saber de este tema pero debemos mantenerte informada.
No entendía nada, por lo que había dicho sabia que trataba sobre León, pero la última vez que supe de él ya no se encontraba en Japón, no sabía que me podrían decir de él, si hubiese regresado, me lo hubiesen dicho de inmediato, o el mismo me lo habría saber.
-¿Que sucedió?- Antes de que el señor Hatsune me pudiese contestar la mesera llego y nos tomó la orden, Mikuo pidió un frappe, su padre un café americano y yo un capuchino de vainilla. Cuando la joven se retiro volví la mirada hacia el frente y espere una respuesta.
-Bien, es sobre tu padre… supongo que te mantuvieron informada de que te estaba vigilando.- Me miro a los ojos en espera de una respuesta, aunque no sabía si era una pregunta, así que me limite a asentir.- Bien, sabe muy bien que nosotros estamos investigando el caso, el matar a tu madre no fue su único delito, tal vez no lo sabías pero estaba contrabandeando drogas, además que había matado a un policía que no quiso negociar con él, salió del país y desapareció, informamos a los países cercamos, y al parecer no lo han visto, no hay registros donde el haya usado alguna identificación, visa o algo con el que se pueda localizar…- La mesera llegó con las bebidas, volteo a ver a Mikuo con una mirada picarona, pero el humor de su padre hizo que perdiera el interés y se retiro lo más rápido posible después de haber dejado las bebidas.- el comandante Utatane recibió la transmisión de una llamada que al parecer fue hecha por León, como la línea estaba protegida no pudo conseguir de donde provenía, ni mucha información, sabemos que trae algo en manos, que dio la orden de vigilarte y que si hacías algo contra el… te matarían, aun no sabemos qué quiere lograr en vigilarte, aun cuando pude matarte de una vez por todas.- La conversación no estaba yendo a ningún lado, no sabía a lo que quería llegar, todo esto ya lo sabía así que empecé a tomar mi bebida con sumo cuidado para evitar quemarme.- Estamos haciendo lo posible por descubrir que está tramando y localizarlo antes de que lo lleve a cabo… es posible que la mayoría de la información que te acabo de decir ya la sabias, pero quiero asegurarme que estés consciente de que no puedes andar sola por ahí cuando se te venga en gana, asegúrate de que siempre estés acompañada y trata de no salir de tu casa a menos de que sea necesario, porque no creo que León te haya mandado a vigilar solo por puro gusto, sabe que está en peligro al tenernos encima de el, y sabe muy bien que este no su primer delito… a parte de los ya mencionados, antes de que nacieras lo encontraron cerca de donde hubo otro asesinato y había sido de los primeros sospechosos, fue arrestado un vez porque amenazo con una pistola a un policía que lo había detenido por manejar ebrio y por haber consumido drogas y tenemos un testigo de lo que ha hecho con tu madre, el tipo que provoco el asesinato fue arrestado y confesó que León lo había contratado, tampoco te pido que te la pases encerrada, puedes salir a divertirte, claro, pero trata de ser precavida, no confíes en nadie desconocido y fíjate bien de que nadie te este siguiendo, tendremos a Piko y Mikuo sobre ti literalmente, no es por ser aprovechados y no te quisiéramos utilizar, ya que eres muy preciada para nuestras familias, sin embargo, tu eres nuestro boleto para atrapar a León así que te necesitamos, actúa normal, como siempre, pero se sumamente precavida. Quiero asegurarme que te quede muy claro.
-Claro, tratare de cooperar lo mayor posible.- Aun que me hubiese dicho que podía salir, con todo lo que me acababa de decir se me habían quitado las ganas de salir de mi casa.
-Que bien que has comprendido.
Nos dedicamos a tomar nuestras bebidas, me levante para ir al baño y cuando regrese mi capuchino estaba a la mitad y sin espuma, me volví a sentar y me le quede viendo a Mikuo, agarre una servilleta y limpie la orilla del vaso, a Mikuo se le salió una pequeña carcajada y luego se concentro a acabarse bruscamente su frappe, lo que le causo dolor de cabeza, una vez que los tres habíamos terminado nuestras bebidas, el señor Hatsune pago las bebidas mientras Mikuo y yo nos metíamos al auto.
-Mikuo…
-¿sí?
-¿Sabías que íbamos a tomar algo?
-Si…
-¿Entonces por qué no me diste una blusa de Miku en vez de una sudadera más grande que yo?
-Ehh… creo que se me olvido… además te mirabas con frio y fue lo primero que encontré en mi habitación cerca; no quería que mi padre me dijera algo.- La ultima oración la dijo muy bajo pues el señor Hatsune no tenía muy buena cara.
Me quede unos minutos en silencio pensando en todo lo que me habían dicho. El señor Hatasune no se había encargado de aligerarme la carga de la noticia y me la dio de un solo golpe, y eso lo habían heredado Miku y sobretodo Mikuo.
-¿Es muy grave?
-¿El qué?
-El que me estén vigilando y que en cualquier momento me puedan matar, y que me utilicen como carnada para mi padre.- se me puso la piel de gallina decir esas palabras, ya que aun no podía creer que eso fuera mi padre.- digo… tú papá me lo dijo en seco todo eso.
-Pues sí, es grave… pero para estamos ¿no? Tuviste la gran suerte de que tus mejores amigos y tu novio tengan padres en la policía… más bien, en la militar. Estoy seguro que saldrás de esta, solo espera un poco.
-Eso espero Mikuo…- Un bostezo se hizo presente por parte de Mikuo, lo cual hizo que yo lo imitara, mire la hora y eran las diez y media y sin darme cuenta me quede dormida en el transcurso del camino a mi casa.
Cuando llegamos me costó despertarme, Mikuo me acompaño hasta mi habitación para asegurarse de que no me quedará dormida en la sala, vi el reloj y eran casi la una de la mañana, la lluvia había dejado un poco de frio así que perezosamente me tape con una cobija, logre escuchar a Mikuo diciendo que dejaba la llave en la sala y quede dormida como un tronco.
…
Cuando desperté eran las siete y media, por alguna razón no escuche mi alarma; no sabía qué hacer, si levantarme e ir a la escuela, o decir que me sentía mal, me senté en la cama y lo pensé durante algunos minutos y decidí cambiarme para ir a la escuela, pues, si me quedaba aquí me aburría hasta morir, skie restregaba su lomo contra mis pies que quedaban al aire de la cama, la acaricie y me levante, me dirigí hacia el espejo y me di cuenta que todavía traía la ropa de ayer, busque mi uniforme por toda mi habitación, salí a la sala y mi uniforme estaba doblado encima de la mesa, lo agarre y lo lleve a mi habitación, busque otra blusa y la deje sobre la cama, sabía que no podía darme el lujo de bañarme y desayunar pero aun así lo hice, después de haberme bañando me puse el uniforme y desayune, le di comida a skie, arregle mi mochila y salí a la calle, ya estaba bastante iluminado, camine hacia la parada y en cuanto llegue el transporte estaba pasando, me subí y llegue rápido a la escuela, por casualidad el portón seguía abierto, así que pase lo más rápido posible para que no me detectaran, llegue al salón y no había nadie solo podía observar el montón de mochilas y la lapiceras en los pupitres, revisé mi horario y me di cuenta que nos tocaba deportes… otra vez, hacer deporte está bien, pero para tenerlo dos días y dos módulos por día está un poco excesivo; deje mis cosas en mi lugar y me dirigí a los vestidores, me cambie rápidamente y fui a echar un vistazo a la cancha de afuera, el profesor había puesto a correr a todos, incluso a las chicas que siempre pedían permiso por que se sentían "mal" aun que fuese mentira, al parecer el profesor no venía de humor, me acerque poco a poco, me moje la cara y la camisa en un lavabo para parecer sudada, ya que el profesor no logra reconocerme, pensé que pensaría que solo fui a refrescarme; cuando este se volteo espere el momento en el que el grupo se acercara a donde yo estaba para poder incorporarme, dado a que no corro rápido se me hiso un poco difícil, pero al final lo logre, me puse al lado de Len y este no se había dado cuenta hasta que me queje de que alguien me había pisado el talón, me sonrió y siguió corriendo, al cabo de dos vueltas a la cancha estaba realmente cansada, y me fui quedando atrás pero Mikuo alentó el paso para quedar a mi nivel.
-¿Cómo dormiste?
-Bien supongo… creo que tan bien que no escuche mi alarma.
-Bueno, llegamos bastante tarde a tu casa, perdón por eso.
-No pasa nada, valió la pena… aun que tu papá no se molesta en endulzar las cosas, saber que alguien me anda vigilando y que tiene la orden de matarme no me hace muy feliz que digamos.
-Puede ser, pero recuerda que tienes dos guardaespaldas.
-Que se la pasan comiendo y jugando videojuegos.
-Si te fijas en los defectos lo arruinas.- Mikuo puso una cara como si me estuviera regañando.
-Da igual.- Antes de que terminara la palabra me tropecé con una piedrita pero antes de caer Mikuo me agarro fuertemente del brazo.
-Tengo buenos reflejos.- Mikuo se alejo corriendo hasta llegar al lado de Gumi y Piko, quienes iban prácticamente dirigiendo al grupo, mientras que yo me alejaba más de este, disminuí el paso cada vez más hasta quedar estática, me empezaban a doler las piernas y mis costillas, recuerdo que en la primaria fingía estar mal de un pie para que no me pusieran a correr o algún ejercicio que no me gustase, pero al entrar a secundaria me empezaron a exigir más, tanto que insistieron en hacerme un chequeo para ver que estaba mal, pero me negué ya que descubrirían que no tenía nada; aun que ahora si tenía un pie lastimado no me quejaba y hacia lo que podía, o al menos hasta quedar casi inconsciente. El profesor me grito que regresara a correr, así que seguí a paso lento hasta que los demás me alcanzaran y ahí retomaría el ritmo; aun que sabía que volvería quedar hasta atrás.
Cuando regresamos al salón me la pase durmiendo y pensando cómo organizar las actividades del festival, lo cual daba una lata enorme por qué no se me ocurría nada bueno. Me llamaron la atención un par de veces hasta que tuve que mantenerme despierta y poner atención a la clase; el resto del día me la pase con Len, no quería hacer nada y en los recesos que tuvimos solo quería charlar con él, lo cual podía hacer durante horas y no aburrirme, pero desgraciadamente todos los profesores llegaron el día de hoy, en el club me la pase pensando con Luka y Piko, pero no llegamos a nada.
Cuando llego la hora de regresar a casa me despedí de todos y me fui caminando ya que me había gastado todo mi dinero en chucherías de la cafetería, Len me acompaño en un tramo antes de desviarse a su casa, me sentí observada así que volteaba a ver cada cierto tiempo, cuando pase por una tienda vi el reflejo y vi a Mikuo y Piko con lentes de sol y con las manos pegadas en forma de pistola, se me escapo una risita y seguí mi camino, creo que se tomaron muy enserio lo de guardaespaldas, cuando subí al segundo piso de los departamentos me asome al barandal que daba a la calle y me quede observando la pared donde se hallaba este par.
-¡Gracias por el servicio de guardaespaldas, se pueden retirar! – Les grite con una sonrisa en la cara, y espere una respuesta.
-¡Mikuo, dijiste que no se daría cuenta! –a Piko se le notaba la intención de susurrar, pero aun así lo escuche, después de una mini pelea en susurros, una mano se asomó con el pulgar arriba; me metí a mi casa y me senté en la sala, agarre a skie y la acaricié, lave mi uniforme y lo colgué afuera de mi habitación rezando por qué no lloviera más noche.
El resto de la semana laborar paso rápido, aun que últimamente me había estado topando con IO constantemente, desde los recesos o cuando volvía a casa, el viernes en la tarde Piko y Mikuo me siguieron hasta la puerta del apartamento, después de bañarme se escucho que alguien tocaba la puerta. Cuando la abrí, Piko y Mikuo entraron y se sentaron en el sillón.
-¿Y ahora qué?- Pregunte con las manos al aire.
-Queremos descansar antes del turno nocturno.
-¿Eh?
-Que nos quedaremos a dormir, y hemos invitado a Gumi, Miku y a Len.
-Ohhh… esperen ¿qué?
-Lo que escuchaste.
-¿Quién les dio permiso?
-Nosotros, ahora… el día de hoy terminaremos de engordar para empezar el lunes.
Simplemente sonreí y saque algunas sabanas y una colcha de mi habitación y se las avente a Piko y a Mikuo, estos hicieron a un lado la mesa y pusieron las sabanas y la colcha en su lugar, quitaron los pocos cojines que tenía el sillón y los tiraron al piso, después Piko se acostó en el suelo y Mikuo se le aventó desde el sillón, lo cual le lastimo más a el que a Piko.
Cuando tocaron la puerta no me moleste en preguntar y la abrí, Gumi y Miku entraron con unas bolsas llenas de bebidas y algunas chuches, les di espacio para pasar y fueron a dejar todo en la cocina, al menos ellas no me empujaban y se instalaban como Pedro por su casa.
-¿Es la primera vez que vienen, verdad?
-Sí, es la primera vez.- Miku se quedo a media oración en cuanto vio a skie.- ¡Rin, ¿por qué no nos habías dicho que tenias un gatito?!
-No había tenido tiempo.
No recibí respuesta alguna, volvieron a tocar y abrí, era Len y traía una mochila al parecer llena, me dio un beso rápido y al fondo se escucharon algunos murmullos de Miku y Gumi, me avergoncé un poco, pues, Len no suele ser así, lo deje pasar y antes de cerrar me di cuenta que IO estaba sentado en la esquina que queda enfrente de los apartamentos, tenía una libreta grande y parecía estar escribiendo, o en todo caso dibujando, me visualizo y alzó la mano en forma de saludo, hice lo mismo y termine de cerrar la puerta. Ahora estaba comprobado que Len estaba celoso de IO, aun que casi no habláramos más que cuando nos encontramos en los recesos o fuera de la escuela.
Cuando volví a la cocina Gumi y yo llevamos las bebidas y los dulces a la sala, Len y Piko sacaron de la mochila de Len una consola de videojuegos y la instalaron en mi tele, Mikuo puso la comida en el centro y nos sentamos en el suelo, encendieron la consola y pusieron un Karaoke, nos pusimos a cantar y en el turno de Miku se le fue un "gallo" horrible, todos nos empezamos a reír y este se puso roja como un tomate, Gumi y yo nos negamos a seguir cantando así que los chicos se pusieron una canción súper chistosa.
Primero inicio Len, estaba cantando normalmente, pero cuando la letra fue acelerando empezó a hacer ademanes y caras bastante ridículas, empezó a cantar desafinado y luego Mikuo le quito el micrófono e hizo lo mismo y cuando le pasaron el auricular a Piko canto como un reverendo payaso y los tres se pusieron a "actuar" se subieron en los sillones e hicieron cualquier tipo de babosada, nosotras terminamos muertas de la risa. Poco tiempo después jugamos verdad o reto.
-Bien, Rin… ¿Cómo llegaste a llamar hetero a Piko?-Gumi me miraba con cara maliciosa. Ella siempre llevaba al juego al extremo, al punto de ya no querer jugar por miedo a decir cosas que no deben ser dichas, aun que uno puede mentir, pero el juego ya no tendría chiste.
-No lo recuerdo muy bien…
-Tú solo cuéntalo - Me incito Piko.
-Bueno, ustedes dijeron… recuerdo que una vez que estábamos Piko y yo discutiendo por que no podía decir bien su enfermedad, debido a que era pequeña; terminamos separándonos y yo me quede por la habitación de su madre y él en el patio…
-¿Por qué te costaba tanto?
-No sé, yo creo que por que tenía como cinco años, no creo que sea fácil para un niño de cinco años decir heterocromia iridium.- Dije la enfermedad completa para presumir que ahora lo podía decir con mucha fluidez.
-Ya chicos, Rin prosigue.- Dijo Miku fastidiada.
-Bueno, como decía… nos peleamos y yo me quede por la cocina intentando decirlo para que Piko dejara de estar enfadado, cuando por fin pude decir heterocromia me emocione y fui corriendo a Piko, se lo dije y se desenfado, pero tiempo después a finales de primaria se me hacia un gran rollo decir toda la palabra así que busque una forma de abreviarla pero lo único que encontré fue hetero, y así lo deje, fue tiempo después que entendí que significaba así que lo empecé a molestar. No es una gran historia y no tiene mucho sentido, pero es lo único que recuerdo… estoy segura que me saltee algo, pero no creo que sea de mucha relevancia.
-Bien… ¿quien sigue?- Dijo Mikuo.
-Yo.-Dije mientras comía una barita de chocolate. Gire la botella y quedo con Gumi al mando (de nuevo) y Mikuo como el sometido al interrogatorio.
-Hum, hum, hum…
-Reto…- Se apuro a decir Mikuo antes de que le hiciera contar una verdad.
-Ahhh… bueno… que será bueno, ¡Oh! Ya se… Mikuo ven.- Gumi le empezó a hacer señas a Mikuo y se acercara.
-¿Qué es?-Gumi se le acerco al oído y le empezó a susurrar.
-Tienes que ir a la habitación de Rin, ponerte algo de su ropa y fingir ser ella.
-¿Qué? Me va a matar.
-Tu escogiste reto querido, ahora ve.
-Bueno… primero que nada.- Mikuo se dirigió hacia mi.- Perdón Rin, es un reto que tengo que hacer.- Me aleje un poco de él, vi que se levanto y se dirigió a mi habitación, lo seguí con la mirada y me fui corriendo tras él, pero ya había cerrado la puerta de mi habitación con seguro.
-¿Qué le has dicho?
-Espera y veras.- Gumi reía maliciosamente y todos nos espantamos.- Vengan siéntense en donde estoy.- Todos hicimos caso y esperamos a la llegada de Mikuo. El cual nos hizo esperar un tiempo considerable.
Cuando se escucho la puerta todos nos asomamos, se había puesto una sabana encima, cuando se la quito, todos nos quedamos con la boca abierta de la impresión. Mikuo estaba usando mi uniforme escolar, uso unas horquillas que él me había regalado en unos de mis cumpleaños y se las puso lo más parecido a mí, y por ultimo tenía mis lentes, era horrible, nadie más que él y Piko sabía que usaba lentes algunas veces, y ahora lo sabía todo el grupito, se me subieron los humos a la cabeza y antes de que pudiera gritarle empezó a hablar con una voz muy aguda.
-Hola soy Rin Kagami, soy la mejor de la clase y me desespero rápidamente, me encantan las naranjas y el color amarillo, me enojo cuando me dicen plana o me confunden con un chico.- En ese entonces empecé a creer que me estaba provocando.- Cuando era niña me gustaba decir que era extranjera por el color de mi cabello e intentaba hablar inglés y uso lentes desde que comencé la secundaria, ya que siempre me mataba estudiando hasta noche para estar en la misma escuela que mis amigos y ya que leía con la luz apagada, termine dañando mi vista.- Mikuo se acomodo los lentes y cerró los ojos.
-Ya te lo ganaste Mikuo.- Me fui corriendo hasta el, este reacciono rápidamente y se fue a mi habitación y cuando cerró la puerta logre detener la manija para que no le pusiera seguro, empuje con todas mis fuerzas y logre entrar, Mikuo se puso a gritar como si lo estuvieran asesinando y ni si quiera lo había tocado, se acostó en la cama y se cubrió con una almohada, me abalancé sobre él y le empecé a pegar en la almohada, le arranque las horquillas con todo y cabello y lo amenace de muerte. Regrese a la sala y me senté mientras me aplacaba el cabello. Todos me miraban perplejos.
-Que…
-Se lo merecía, teníamos un trato… ahora Piko a eso me refería con lo del otro día.- Dije recordándole a Piko la condición que teníamos con Mikuo si decían lo de los lentes.
-Rin… ¿usas lentes? – Len me había preguntado con un susurro y una sonrisa en la cara.
-Ehh… si.- Dije rendida.- Pero solo para leer en gran cantidad, en realidad no los necesito mucho.- Tenia los lentes perfectamente guardados, no sabía como Mikuo logro encontrarlos.
Decidimos dejar el juego y a ver algo en la televisión, habíamos apagados las luces y solo quedaba la luz del televisor, después de un rato Mikuo apareció a mi lado y se disculpo, asentí y seguimos viendo la tele, cuando me levante a tomar agua encendí la luz de la cocina, la cual ilumino un poco más la sala, todos estaban dormidos uno encima del otro en el piso, excepto Len que seguía despierto escribiendo en su celular con la cara un tanto angustiada en el sillón. Termine mi vaso con agua y apagué la luz, me senté a su lado y le di un besito en la mejilla, este se volteo a verme y sonrió.
-¿Qué pasa Len?
-Jumm, mamá salió con papá sin avisarme y deje solo a Oliver pensando que mamá dormiría en casa, Oliver me ha estado escribiendo para decirme que estará bien y que me llamara si pasa algo… pero no dejo de preocuparme.
-Ohhh, me gustaría poder ayudarte… pero creo que no puedo.
- No te preocupes Rinny.- Me miro con cariño y me acaricio el cabello.- Yo tampoco puedo hacer mucho, son casi las tres de la mañana, no sería muy seguro salir a esta hora, a caso de que quiera que me asesinen o algo parecido.
-Tienes razón.- Le sonreí para que se le subieran los ánimos y luego sonó su celular.
-¿Bueno? ¿Oliver? … Oh, gracias por avisar… no te preocupes, estarás bien con ella… no Oliver, no te va a matar… hehe, dile que mañana le hablo… bueno de todos modos si pasa algo malo llámame… bien, adiós.- Len me sonrío y bloqueo el teléfono.- Mi mamá le había pedido a mi tía Neru que nos fuera a cuidar, así que acaba de llegar, se hizo una furia al no verme, le tememos un poco por su carácter, pero ahora ya puedo estar tranquilo.
-Que bien, aun que no dejes de preocuparte.
-Lo sé, mientras tú ya puedes dejar de preocuparte.
-¿Lees mentes o qué?
-Has descubierto mi segundo poder secreto.
-¿Cuál es el primero?
-Atraer a las chicas.- Le di un codazo a Len y me empecé a reír silenciosamente para no despertar a nadie.
-Eso dolió.- Me reclamo Len con un susurro.
-Perdón.
Hablamos hasta que amaneció y nos venció el sueño, yo me fui al sillón más pequeño y me acurruque, Len se acostó a lo largo del sillón de tres piezas, Len saco su teléfono y empezó a escribir de nuevo, la luz del celular me molesto así que me tape con la mano, cuando se apago retire la mano y cerré los ojos con suavidad pero luego cuando estaba a punto de dejarme vencer por el sueño mi teléfono empezó a vibrar, lo abrí y era un mensaje de Len.
Re: Len Fecha: 22/05/14 (5:21 a.m.)
Descansa Rinny 3
Mire a Len y me di cuenta que ya estaba dormido, no podía borrarme la sonrisa del rostro y cerré los ojos.- Descansa Len.- Susurre para mí misma y me permití dormir.
Bueno, hasta aquí por hoy… espero y les hubiese agradado, últimamente me estado concentrado más en Len porque… no sé, si, no se por qué… Lel, bueno, creo que es porque he estado escuchando mucho a Ed Sheeran y pues… asdfghjkl 3 amo sus canciones, me inspiran para escribir las partes románticas (aun que no sean muy románticas que digamos, pero hago el intento) en el fic… heheh *se avergüenza* bueno, al grano, ¿Qué les parece si escribo un capitulo donde explique porque Miku y Mikuo están peleados? Cuando inicie el fic no lo había pensado, simplemente pensé que sería gracioso que estos dos siempre se pelearan como los típicos hermanos, pero se me vino una historia (al menos para mí) bastante buena para explicar eso. Así que si leo que están de acuerdo, me pondré en marcha y la sacare junto con el capitulo quince o al final… ¡como un ova? ;) Así que espero que opinen si lo dejo así o saco la explicación, claro… estaría relatado por Mikuo… creo… ehehe, bueno no tengo nada más que decir así que… chao.
Aclaraciones (*)
Bueno, para los que no sabían, en Japón hay una creencia en donde las parejas siempre están unidas por un hilo, que se puede retorcer, estirar, enredar pero nunca se rompe (esto significa que por más que estén con otras personas, si se pelean, se distancian o alguna razón que no los deje estar juntos no importara, y terminaran juntos) y esas dos personas terminan estando juntas… 3 (creo que es así, si no que alguien me corrija por favor y me lance tomatazos) /
Contestare reviews… :DD
cami-rin-chan:Holiwis :D Estoy bien gracias por preguntar, ¡si actualice más pronto!, aun que este capítulo se me fue por dos días, me encanta que te haya encantado el capitulo, y si, lo sé… fue un revoltijo, no sé, creo que quise plasmar muchas cosas y termino así . pero qué bueno que te gusto. Sobre la historia de Mikuo… me inspire con amigo que me lo dijo, me dijo que terminaría soltera a los cuarenta años, con cuarenta gatos con el mismo nombre y que moriría de un infarto, lo sé… me quiere mucho… Cami, al parecer no somos muy diferentes, a mi me dan ataques de risa muy seguido y en los peores momentos, por ejemplo cuando estoy comiendo y alguien me queda viendo o un día que estaba en clase de matemáticas un compañero me dijo que si le había entendido a la explicación y me mate de la risa durante quince minutos! Después me tuvieron que llevar a la enfermería porque me dolía el estomago y la cabeza, pero fue muy gracioso :D Sobre IO, bueno, tienes un poco de razón, pero todavía no aciertas… pensé que sería más obvio lo que tengo planeado para él, pero al parecer no lo es… eso es bueno, para mí, ehehe *intento de risa malvada* Y ¡sí! Leí uno de tus fics y
¡Está bastante bien sigue trabajando! Que mal que no hayas podido aprovechar tus vacaciones como querías, pero qué bueno que no te fue tan mal, y por ultimo gracias, disfrutaré lo más que pueda mis vacaciones, que solo me queda como una semana y media y ya T.T *se va al rincón EMO y se pone a llorar* Bueno, creo que me has contagiado el hacer cartas.
P.D. Bueno, gracias por dejar tu hermosísimo y motivador review se te aprecias, hasta luego :D
Mekuto: Primero que nada, gracias por leer el fic y dejar un lindo e inspirador review, que lendo que digas que el fic es lindo, / Se le aprecia… hasta luego :D
Creo que eso es todo :D
Dejen reviews ya que son mi inspiración para seguir, los quiero y gracias por darle una oportunidad a este pequeñísimamentegrande fic ;D
