Disclaimer: Los personajes del mundo de Naruto no me pertenecen, Sasuke, Naruto y demás pertenecen Kishimoto-sama. La historia pertenece a Catt Ford.
Advertencias: UA, OoC, Lenguaje adulto, contenido sexual explicito, mención de maltrato o violencia y un poco de fluff.
¡Que lo disfruten!
Capítulo 13
Naruto se giró sobre su espalda y gruñó. Le ardía el culo y en esos momentos recordó la razón.
Sasuke entró al dormitorio y abrió las cortinas, dejó que la luz de la tarde entrara. Naruto trató de mirarlo.
—¿Por qué me duele cada músculo de mi cuerpo? Solo me golpeaste una vez con el bastón y siento como si fui a una maratón. ―preguntó.
—Te aferraste a la mesa como si un tsunami te fuera a golpear ―respondió serio Sasuke, girándolo sobre su estómago y acariciando la línea enrojecida sobre su trasero—. Esta marca sí se volverá un cardenal. Lo lamento, dobe. Jamás debí haber hecho eso.
Naruto se sentía terriblemente culpable. Fue a causa de su insistencia que el pelinegro aceptó golpearlo.
—Fue culpa mía, Sasuke. Nunca habrías hecho eso si yo no hubiese actuado tan…
—¿Estúpidamente?
—Bueno, sí — admitió Naruto.
Sasuke tomó el tubo de gel y comenzó a aplicárselo. Naruto suspiró lleno de alivio.
—Escucha, Naruto. Soy un seme, un dominante. Me gusta jugar con un sumiso, —comenzó a explicarle— jugar es la palabra clave. —Esparció el exceso de la crema de sus manos sobre el colchón y se recostó sobre su espalda. Naruto se subió sobre él y recostó su cabeza sobre su pecho, quería sentir sus brazos alrededor de su cuerpo.
—Eres un sumiso, no un esclavo —continuó Sasuke —. Podría requerir que estés desnudo en mi presencia, que te arrodilles y que no vuelvas a hablar sin mi permiso, pero no me gusta jugar de forma en la que salgas lastimado. También te he dicho que no tolero a un sumiso que me diga lo que tengo qué hacer con él. ¿Está claro?
—Sí, Masutā —dijo Naruto suavemente, acurrucándose mejor entre los brazos de Sasuke.
— Ya no golpeó a nadie cuando estoy furioso, pero casi lo hago hoy —admitió Sasuke —. Eso no es seguro créeme. Te he dicho que no conozco tus límites, solo tengo una idea de lo que puedes soportar, pero eres tu quien me dice hasta donde puedes llegar, para eso es la palabra de seguridad, eso no quiere decir que me dirás o exigirás lo que tengo que hacer contigo. Esto no es un concurso donde compites con otros sumisos para obtener mi atención. Quiero enseñarte lo que necesitas saber, y así jamás te meterás en problemas.
Al escuchar eso, Naruto se deprimió. Obviamente Sasuke no quería estar con él mucho tiempo, se sentía responsable por enseñarle lo básico de este estilo de vida, seguramente después de que eso ocurriera lo que tanto temía, lo dejaría.
Sasuke sintió que algo estaba molestando a Naruto y deseó que el rubio hablara con el, este tendía a guardarse todo y eso solo ocasiono que sucediera lo del dia anterior. Pasó sus manos lentamente por su espalda quedándose tieso cuando escucho la pregunta de su chico.
— ¿Sasuke me hablaras de tu pasado?
Sasuke estaba decidido a hablarle de Gaara, pero pensó que tendría un poco más de tiempo antes que el rubio recordará hablar de ese asunto.
— Si, pero te advierto algo usuratonkachi, mi pasado es algo de que lo que no estoy orgulloso y nada de lo que diga te va a gustar.
— Soy todo oídos. — respondió muy seguro Naruto, aunque en el fondo estaba nervioso.
— Mucho antes que vinieras a trabajar conmigo yo solía frecuentar clubes con temática de BDSM y fue en ellos donde conocí al que fue mi sumiso y novio durante casi tres años, Gaara. El era una persona agresiva, no de la misma forma que Jūgo, el pelinaranja buscaba ser castigado, en cambio Gaara buscaba dominar desde su posición de sumiso, era alguien despiadado, no se detenía de agredir de manera grave a sus dominantes si estos no lo complacían.
Naruto sintió un escalofrío en todo el cuerpo al imaginar a alguien peor que Jūgo. ¿Cómo Sasuke pudo estar con alguien así?
— ¿Su relación era como la Kimimaro y Jūgo? — pregunto Naruto angustiado. No le gustaba el rumbo que estaba tomando esa conversación y recordó las palabras de Sasuke, "No me obligues a ser de nuevo ese sádico que deje en el pasado." Ya se estaba arrepintiendo de haber preguntado sobre ese asunto.
— No, Gaara era un sumiso no un esclavo. — respondió Sasuke, aun sabiendo que no era eso precisamente lo que quería saber Naruto.
— Sabes que no es eso a lo que me refiero.
Sasuke suspiro resignado a perderlo, después de esta conversación seguro el rubio pensaría que no vale la pena el arriesgarse y se iría.
—Nuestra relación era mucho peor que la de ellos, era autodestructiva, enfermiza. Gaara llevaba sus límites a situaciones inimaginables. Las marcas que quedaron en el trasero de Jūgo no eran nada comparadas con las marcas que le quedaban a el, las de Gaara llegaron a ser cicatrices permanentes.
Naruto con eso último se enderezo hasta quedar sentado en el regazo de Sasuke, este último tambien se sentó y abrió las piernas para que su rubio estuviera cómodo. Se arriesgó a pasar los brazos por la cintura del ojiazul temiendo ser rechazo, pero este no se movió, solo estaba tenso mientras abrazaba sus rodillas. "Al menos aún segué aquí y puedo disfrutar un poco más de su compañía", pensó.
Naruto estaba aterrado, no podía negarlo, pero a pesar de eso aún se sentía seguro entre los brazos de su teme. Quería escuchar la historia completa del pelinegro antes de tomar cualquier decisión, no podía solo salir huyendo con lo poco que le dijo solo porque temía escuchar algo que lo hiciera replantearse el seguir con él.
—¿Por qué?, ¿Por qué lo dañaste tanto?, ¿Porque golpearlo al punto de marcarlo de esa manera? — Naruto no entendía como Sasuke pudo lastimar a su en ese momento novio provocándole heridas tan graves al punto de dejarle cicatrices, era algo inhumano. ¿Cómo podían disfrutar de algo así?
— Por complacerlo, porque eso es lo que Gaara quería de mí, porque en cierto punto yo tambien llegue a disfrutarlo, pero en varias ocasiones todo se salió de las manos.
—¿Que puede ser peor que eso? — pregunto Naruto en un susurro.
— A Gaara le gustaba todo lo que le hacía daño, disfrutaba del dolor. Llegamos a usar todo tipo de juguetes en nuestras sesiones, no los que uso contigo, unos mucho más peligrosos. — Sasuke se detuvo un momento tomando aire. Siempre que pensaba en retrospectiva sobre todo lo que le hizo a Gaara se daba asco. — Usamos mucho el bondage y no hablo de solo amarrarte las manos o piernas. A Gaara llegue a amarrarlo de pies a cabeza, trenzando cada parte de su cuerpo haciendo nudos en lugares estratégicos donde hiciera más presión en la circulación de la sangre, apretándolas al punto de la asfixia. Una máscara que le cubriera toda la cara y solo tuviera un orificio en la nariz y algo parecido a una manguera en la boca eran sus favoritas, con ella podía experimentar la desesperación de morir ahogado si le dabas grandes cantidades de líquido mientras le impedías respirar.— se detuvo un momento esperando alguna reacción del rubio, pero este solo estaba tan tenso como una cuerda de guitarra.— Usaba pinzas para pezones y genitales que tenían pequeñas pesas en los extremos aumentando el dolor y el daño, incluso vertí cera de candela lo bastante caliente en todo su cuerpo y partes más sensibles.
— Por favor no sigas. — dijo Naruto con la voz quebrada. — No puedo seguir escuchando tanta crueldad.
Sasuke hizo caso omiso de sus palabras y continuo, sabía que si se detenía en ese momento no podría llegar a contarle todo.
— Use látigos, varillas, paletas para azotar cada parte de su cuerpo que estuviera a mi alcance cortándole la piel hasta hacerlo sangrar, dañándolo de las maneras más doloras que puedas imaginar y marcarlo con los objetos más insignificante. El todo el tiempo estaba inmovilizado y con un bozal, teníamos otro tipo de método para saber cuándo detenerme. — Naruto ya no quería escuchar, se tapó los oídos con sus manos mientras sollozaba. Escuchar a Sasuke decir todo lo que hizo con su ex era como escucharlo hablar de alguien ajeno a él, de un desconocido. ¿Conoció realmente a Sasuke? Por un momento sintió que el hombre del que se enamoro era solo un espejismo.
— ¿Porque no te detienes? ¿Acaso quieres alejarme de ti?
— No. Solo quiero que conozcas todo de mí, mis secretos. Mejor ahora que tenemos poco tiempo de estar juntos que después y salgas lastimado.
— ¿Vas a castigarme como lo hacías con él?
— No hablo de ese tipo de daño, idiota. Ya te dije que nunca te lastimaría.
— No me digas idiota, baka. — bufo Naruto enojado, pero igual no se detuvo de preguntar lo que tanto le carcomía por dentro. — ¿Lo amabas?
— ¿A qué viene esa pregunta?
— Solo responde. — Grito.
— En ese momento pensé que sí. — dijo resignado. — Pero ahora sé que estaba equivocado, que eso no era amor.
— Aun pensando que lo amabas fuiste capaz de dañarlo de esa manera. ¿Qué me espera a mí que solo soy tu juguete de turno?
Naruto tenía el rostro compungido, tenía ganas llorar, pero se negaba a hacerlo. Quería saber todo lo que sucedió con Sasuke y Gaara, quería seguir confiando en el a pesar de su pasado y eso incluía saber la clase de relación que quería que tuvieran, cuáles son sus planes cuando estuvieran en el rol de amo y sumiso. Él no pensaba en dejarlo, no aún. Cualquiera pensaría que es un idiota por no irse ahora que podía, pero el solo el imaginarse lejos de él y no volverlo a ver le dolía. Nunca debió abrir la caja de pandora y estaba seguro que esto solo era la punta del iceberg. ¿Qué otras atrocidades habrá hecho con Gaara?
— Nunca te considere un juguete, te convertiste en alguien valioso para mí, ya no puedo imaginar una vida sin que tu estés a mi lado. Entraste por esa puerta y fue como si un jodido huracán entrará a poner mi vida patas arriba, te metiste en lo más profundo de mi corazón cuando no...
— No sigas. No quiero escucharlo, no ahora, no así. — susurro Naruto lo suficientemente alto para que el moreno lo escuchara. Sabía lo que Sasuke iba a decir, sería un tonto si no. En otras circunstancias se habría puesto feliz, brincaría de la emoción, pero ahora con todas esas emociones negativas dentro de el, con toda la información recibida sobre el pasado de Sasuke... Solo no quería escucharlo en un momento como ese. Le habría gustado que el pelinegro se lo dijera en su primera cita por muy cursi que sonara ese pensamiento.
— Al menos déjame terminar de decirte...— no logro terminar la frase porque fue interrumpido nuevamente por el rubio.
— Si querías que conociera tu pasado oscuro y sádico ya conocí suficiente, no necesito más detalles, no me interesa saber nada más.
— Necesito que sepas como terminaron las cosas con él. Quiero que me entiendas, que entiendas que he cambiado, que el Sasuke que conociste hasta ahora es el verdadero, que ese que estuvo saliendo con Gaara ya no forma parte de mí. Omitiré los detalles escabrosos, pero escúchame.
— Esta bien. — cedió el rubio.
—Cuando teníamos alrededor de dos años le dije a Gaara que teníamos que ir con un terapeuta, que ambos lo necesitamos, que nuestra relación no era sana, pero el simplemente me ignoraba.
—¿Por qué seguías con el si este no le interesaba recibir ayuda? — Le preguntó Naruto.
— Porque pensé que lo amaba y no quería que lo nuestro terminara sin haber intentado arreglarlo, además de que no podía alejarme ni negarme a nada que él me pidiera. Era un dominante, pero Gaara podía hacer conmigo lo que él quisiera porque sabía que yo haría cualquier cosa por complacerlo. Para ese momento ambos estábamos dañados, podridos por dentro, pero Gaara se negaba a aceptarlo. — dijo en un tono de voz decaído. Esos fueron los peores años de su vida y sufrió cuando Gaara decidió irse, pero ahora lo agradecía porque gracias a eso ahora podía estar con su kitsune.
— Sabes, con todo lo que me has contado hasta ahora es fácil darse cuenta que el único que apostó todo en esa relación fuiste tú, Gaara lo único que hizo fue usarte. Tal vez no sea psicólogo, pero sí puedo decirte que su relación parecía ser dependiente, al menos de tu parte.
Sasuke rio sin humor. En realidad, era algo que ya había escuchado antes y llegó a aceptarlo con el tiempo.
— Tal parece que tú y Suigetsu están de acuerdo en algo, el tambien piensa que Gaara estaba conmigo porque fui el único que estuvo a la altura de sus expectativas, que fui el único loco que aceptó hacer todo lo que el exigía por muy sádico que fuera, por esa razón culpa de todo a Gaara, ya que fue el quién insistió tanto en ser lastimado, que lo quebrara una y otra vez rompiéndome a mí mismo en el proceso. Aunque en realidad la culpa es de ambos, yo sabía en qué me metía cuando decidí hacerlo mi sumiso. Tome mis propias decisiones, no puedes culpar solo a uno cuando una relación por muy enferma y autodestructiva que sea concierne a ambos.
— ¿Cómo fueron las cosas después de que le hablaras sobre las terapias? — quiso saber Naruto. Ya estaba más tranquilo, pero ese lado sádico de Sasuke no dejaba de dar vueltas en su cabeza. ¿Puedo confiar en él y creerle cuando dice que cambio, que nunca va a lastimarme? Naruto se abofeteo mentalmente por hacerse esa pregunta cuando el pelinegro todo ese tiempo le ha demostrado que se preocupa por él, que nunca le haría daño. No podía solo ignorar todo lo que vivieron por un error del pasado.
— No sé qué fue lo que lo hizo entrar en razón o si tuvo una epifanía, pero unos meses antes de que terminara nuestra relación las sesiones iban bajando de intensidad, Gaara ya no buscaba tanto ser lastimado si no solo ser sometido. — Sasuke aún recordaba esos meses como si hubieran sucedido recientemente. — Claro que no fue un cambio de un día para otro, primero decidió tener una palabra de seguridad, como te dije antes nosotros usábamos otros métodos para marcar sus límites, fue usando su palabra de seguridad con más frecuencia en sesiones que disfrutaba sin ningún problema por muy dolorosas que fueran y dejamos de usar los juguetes que más daño le hacían. Cuando me dejo me hizo recordar una de esas veces en que todo se salió de control. Esa ocasión en especial fue una de las peores, tuve que acudir a Suigetsu para que llamara a esa amiga dominatriz que él tenía que también es doctora, Karin. Cuando termino de curar a Gaara ella me dijo que lo que nosotros hacíamos era peligroso hasta para nuestro estilo de vida, que cualquier mínimo error de mi parte y Gaara podría morir, que esa vez tuvimos suerte. Suigetsu no dijo nada en ese preciso momento, pero solo ver la expresión de su cara te dabas cuenta que estaba enojado. Cuando ya se iban dejando a un Gaara mal herido postrado en mi cama, Suigetsu no se contuvo y empezó a gritarme, nunca lo había visto tan enojado. Fue allí, en ese instante, con todo lo que Sui me dijo lo que me hizo tomar la decisión de ir con un terapeuta y hablar con Gaara para buscar ayuda. — al recordar ese incidente para Sasuke fue imposible no recordar las palabras exactas que su amigo le dijo esa noche. "Ustedes están jodidamente locos y más tú por hacer todo lo que ese enfermo de mierda te pide. Gaara solo te está usando, cuando se aburra de ti, después que saques a golpes y torturas toda la mierda que lleva dentro simplemente se ira o en el peor de los casos ese pelirrojo terminara muerto y será como ver a un muñeco roto tirado en esa misma cama y tú iras preso o acabaras en algún siquiátrico." Lo último que Sasuke escucho esa noche fue el portazo que el peliblanco dio al marcharse.
—¡Puta madre! — maldijo Naruto por lo bajo pensando que el pelinegro no lo escucharía, pero este solo rio por el vocabulario colorido del rubio.
— Cuando ya podíamos tener una relación sana sin que el terminara listo para ir directo a la UCI después de cada sesión, Gaara simplemente decidió que ya no le era de utilidad.
—¿Que sucedió?, ¿Que explicación te dio? — preguntó Naruto curioso.
— En ese momento nuestros encuentros sexuales, nuestra relación era más parecida a la que tengo ahora contigo que a la de Kimimaro y Jūgo. Cuando yo pensé que ya todo iría bien, que nuestra relación seria más sólida, Gaara dijo que no podía seguir con alguien que le recordaría día a día ese pasado sombrío donde casi destruye su vida. Tomó sus maletas y se fue del pequeño apartamento que compartíamos.
— Tu ex era un bastardo sin corazón.
— Tal vez tengas algo razón, pero después de lo que vivimos entiendo que no haya querido continuar con lo nuestro. El decidió cortar de raíz todo lo referente a su podrido pasado, incluido yo, esa fue su decisión, la mía fue mudarme, salir adelante y continuar con mi profesión. Habría sido un error seguir juntos.
— Pero después de servirse de ti te deja y se va como si nada. Como si el no arruinó tambien tu vida convirtiéndote en ese ser retorcido, como si no te rompió el corazón cuando te abandono.
—Ya lo superé. No tienes de que preocuparte. — Le dijo mientras besaba el cuello del rubio haciéndolo estremecer. Le gustaba que a pesar de todo Naruto aún lo defendiera y se preocupará por él.
— A mí no me engañas teme. Seguro necesitaste de mucho tiempo y terapias para ser quien eres ahora.
Sasuke suspiro. Odiaba que el ojiazul a veces sea tan intuitivo.
— Eso ya no importa dobe, quedo en el pasado. En estos momentos lo más importante para mi somos nosotros, ¿Todavía quieres que sigamos juntos? ¿Seguir siendo mi sumiso a pesar de todo lo que te enteraste?
—Como bien dijiste antes ese es tu pasado, no tiene nada que ver conmigo. Todo este tiempo que hemos estado juntos me has demostrado lo mucho que te preocupas por mí, has sido mi sexy enfermero particular, eres amable y cariñoso a pesar de ser un amargado con un palo atorado en el culo.
Sasuke no pudo evitar reír a pesar de que lo insultó. Lo que hizo que el ambiente se aligerará y él se acurrucará abrazando aún más fuerte al rubio.
— Me has hecho disfrutar y tener los mejores orgasmos que he tenido en toda mi vida — se sonrojo, pero el pelinegro no pudo verlo al tenerlo abrazado por la espalda. — Nada de lo que hiciste en el pasado podrá borrar todo lo que hemos compartido hasta ahora. Me aterre, estuve a punto de huir, no lo voy a negar, pero recordé que el Sasuke que está aquí conmigo nunca me haría daño. No podía crucificarte por algo que dejaste atrás y decidiste olvidar.
Sasuke estaba aliviado, pensó que lo había perdido cuando interrumpió su declaración, pero pensándolo fríamente se dio cuenta que eligió el peor de los escenarios para decirle sobre sus sentimientos, su kitsune merecía algo mejor que eso. A pesar de todo lo que le dijo sobre Gaara el que aún siguiera allí con él le daba esperanzas de poder enamorarlo, porque estaba decidido a conquistarlo. Naruto Uzumaki será su novio o dejaba de llamarse Sasuke Uchiha.
Sasuke levantó a Naruto de la cintura para voltearlo y sentarlo a horcajadas en su regazo sacando un pequeño quejido de esté. Naruto tenía una hermosa sonrisa en su rostro contrario a lo que pensó que encontraría. Estaba feliz y se lo demostró sonriéndole de vuelta y besándolo hasta dejarlo sin aliento.
Naruto siempre disfrutaba de los apasionados besos que Sasuke le daba, le encantaba sentir la lengua del pelinegro batallando con la suya. Sintió como este lo atraía más provocando un delicioso roce en su ahora lista erección, Naruto no pudo evitar restregarse sacando un gemido del contrario, que ahogo con su boca. Ya se estaban quedando sin aire, pero Naruto estaba lejos de querer terminar con el beso, enterró sus dedos en los cabellos azabaches jalando un poco de estos y con su mano libre en el cuello del contrario inclinó la cabeza de su teme en un mejor ángulo para continuar besándolo, tomando el mando y disfrutando de los suspiros de este.
Se acercaron aún más si es que eso era posible profundizando el beso. Naruto se sentía como un sediento en medio del desierto, simplemente no podía dejar de saborear los deliciosos labios de un muy predispuesto teme y este no hizo nada para impedirlo, en cambio Sasuke se rindió a las placenteras sensaciones que su rubio le provocaba y a ese sabor tan adictivo. Por primera vez dejo que Naruto lo dominará completamente.
Se separaron cuando tuvieron la necesidad de recuperar oxígeno. Naruto aún tenía las manos alrededor del rostro de Sasuke, le daba pequeñas lamidas y chupetones a su labio inferior. Tenía tantas ganas de decirle que lo amaba, pero en lugar de eso rozó con su nariz la del contrario y junto sus frentes.
Sasuke se sentía ligero, como si le quitaran un gran peso de encima y así fue, ya no tenía ningún secreto con su rubia obsesión y estaba más seguro que nunca en mantener a ese atolondrado chico a su lado como algo más que su sumiso. Sonrió al ver el hermoso rostro de su dobe sonrojado a causa de ese excitante beso y esos llamativos zafiros brillando como nunca antes los había visto.
— Déjame cuidar de ti. — susurro Sasuke mientras acariciaba el adolorido trasero del rubio.
— Si Masutā — respondió gimiendo por el dolor que el roce provocó y la excitación. Nunca pensó que el saber sobre el pasado de Sasuke los haría sentirse más unidos que nunca. Habían dado un gran paso y ahora que sabía que el pelinegro lo quería, aunque no lo dejo terminar, podían estar juntos sin temor al que el otro se aleje. "Que idiota fui al interrumpirlo", pensó.
Sasuke hizo que Naruto se acostara boca abajo para mirar cómo había quedado su trasero luego de azotarlo de esa manera con el bastón. No pudo evitar mirar la marca fascinado, era una línea perfecta que atravesaba ambos glúteos.
—Tienes una hermosa marca en el trasero —dijo con la voz enronquecida.
—¿Puedo verla? — Naruto había olvidado completamente el dolor en el culo y tenía curiosidad por ver cómo había quedado.
—Después. No se desvanecerá. Incluso haré una fotografía de ella porque es la única que recibirás así de mí —dijo Sasuke acariciando la oreja de su chico.
Naruto emitió un suave ronroneo prueba de lo excitado que estaba. El ojiazul estaba ansioso por tener al pelinegro dentro de él, no quería preliminares ni juegos solo ser follado y sentir las fuertes penetraciones del teme.
—¿Puedo…? — Naruto preguntó volteándose y acomodándose ligeramente encima del pelinegro. Empezó a deslizar su mano debajo de la camisa de Sasuke acariciando su abdomen hasta llegar a sus testillas las que pellizcó provocando que él esté gimiera.
—Parece que ya estás recuperado del dolor en el culo, dobe —Sasuke rio al sentir la erección de su amante rozando su pierna.
Naruto abrió la camisa de su teme, descubriendo completamente su pecho. Se acercó a succionar un rosáceo pezón, complacido al escuchar los gruñidos de deseo que escaparon de los labios de Sasuke. Sus manos descendieron, abrió sus jeans y empezó a bajárselos. Sasuke levantó las caderas con gusto, ayudando así a que Naruto terminara de sacarle los pantalones dejando a la vista un bóxer blanco con unas líneas negras a los costados con el frente húmedo.
Sasuke acerco a Naruto hasta dejarlo completamente sobre él y el más joven frotó sus caderas contra las suyas con movimientos suaves. El sentir la piel desnuda del dobe contra la suya le hizo desear poder follarlo en ese momento. Pero ya había lastimado lo suficiente el trasero de Naruto y la única posición que podrían usar sin que su trasero se lastime aún más era que lo montara, el solo imaginarlo hiso que su erección creciera aún más. Quería follarlo hasta que este no pudiera ni ponerse de pie.
Naruto movió una mano entre ellos hasta tomar la enorme erección de Sasuke con un puño haciendo presión con el dedo gordo en la punta sintiendo como este trataba de liberarse de la banda elástica de su bóxer. Escuchó un gemido gutural y sintió como el teme comenzaba a embestir con las caderas cuando empezó a acariciarlo, bajó la ropa interior hasta quitársela para poder ver mejor. Nunca imagino que se sentiría tan fascinado casi hipnotizado viendo como el líquido pre seminal que salía del pene de Sasuke llenaba sus dedos mientras lo masturbaba. Tenía tantas ganas de chupárselo.
Estaba a punto de llevarse el pene a la boca cuando Sasuke lo inmovilizó con un brazo pegándolo a su pecho, luego lo volvió a acomodar dejándolo a horcajadas sobre él. El rubio jadeó cuando sus erecciones entraron en contacto.
El brazo alrededor de su cintura restringió los movimientos de Naruto, haciéndolo sentir seguro una vez más. Abrió un poco las piernas, permitió que Sasuke embistiera su pene contra el de él una y otra vez. Besó una vez más a Sasuke, quería sentir su lengua en el interior de su boca, succionarla con desesperación mientras se movían juntos, jadeando y gimiendo.
Sasuke sintió el filo de los dientes de Naruto morder su labio inferior. El rubio se movía con tanta desesperación sobre él que termino tumbándolos a ambos en la cama quedando el debajo y se sintió bien sostener el delgado cuerpo sobre el suyo, desesperado por sus caricias. En uno de esos momentos de claridad, Sasuke comprendió que Naruto necesitaba restablecer su cercanía, volver a sentirse uno. Pasó una mano por el esbelto cuerpo del contrario, tratando de introducirla entre sus cuerpos y presionó ambos penes juntos, acariciándolos hasta que llegaron al clímax.
El líquido caliente cayó sobre su estómago e hizo que el rubio se estremeciera, Sasuke lo sostuvo con más fuerza mientras disfrutaban de los efectos post orgásmicos.
Naruto continuó besando a Sasuke de forma apasionada, cuando se sintió más tranquilo, sus labios simplemente se rozaron mientras intercambiaban el aliento.
—Duerme un poco más, —susurró Sasuke. — Aún es temprano.
—¿Tú también? — quiso saber Naruto.
—Sí. — Sasuke abrazo a su rubio contra su pecho e intentó dormir un rato.
Sin embargo, Sasuke no pudo encontrar consuelo en sus sueños. Miró el hermoso rostro inconsciente de Naruto, pero nada parecía tan irreparable como haber cedido a la petición de golpearlo con el bastón. A pesar de que fue él quien se lo pidió no puede evitar sentirse culpable. Sasuke gruñó, se preguntó qué demonios le había ocurrido.
Después de lo ocurrido en su pasado Sasuke no volvió a permitir que ningún sumiso lo manipulara, aprendió a comprender mejor las reacciones de los sumisos, siempre los detenía cuando habían llegado a sus límites, se hacía cargo de ellos hasta que ambas partes estaban satisfechas. Ahora sabía que no debería dejarse llevar por todo lo que el rubio le pidiera, al menos cuando estén en una sesión, el era el dominante y su deber era cuidar de Naruto hasta de sus propias decisiones en lo concerniente a los juegos entre amo y sumiso.
No pensaba volver a cometer los mismos errores del pasado. Esta vez buscaría el bienestar de su sumiso, del hombre que ama, el de ambos.
SN* SN* SN
—Debí haber estado loco —dijo Naruto mirándose a sí mismo en el espejo del baño.
—Luce muy bonito en tu hermoso y respingón trasero —se burló Sasuke, dándole palmadas a esa porción de su anatomía.
—Estoy dolorido. —Naruto se giró para mirarse desde el otro lado.
Sasuke rio.
—Te sientes muy orgulloso de ti mismo. Mírate, no puedes dejar de verlo.
Naruto se sonrojo, la verdad era que si estaba orgulloso y no podía evitar mirar la marca en su trasero desde todos los ángulos.
—Bueno, dijiste que este sería el único. Tengo que apreciarlo mientras pueda. ¡Además viví para contarlo! —protestó Naruto de forma exagerada.
Sasuke se acercó, volteándolo permitiendo que sus penes medio erectos entraran en contacto.
—Te prometí que fotografiaría este momento para la eternidad y lo haré. Creo que mañana estará listo, tendrá un color oscuro. Así que si tienes tiempo de venir al estudio y dejarme sacarte una fotografía…
—¿No será para el catálogo? —preguntó Naruto avergonzado al pensar que su trasero marcado podría estar en la mesita de café de alguien más.
—No, esta será solo para mí. Para tenerla siempre que quiera verla cada vez que estés en la universidad o algún otro lugar y no podamos estar juntos.
Sasuke acercó su nariz al cuello del rubio de forma seductora empezando a acariciarlo. Quería que su dobe se vaya haciendo a la idea de que no pensaba dejarlo ir.
—¿Se la mostrarás a alguien?
Sasuke se sorprendió al notar los celos que recorrieron su cuerpo con solo imaginar que alguien más además de él pudiera ver esa hermosa marca en el trasero de su kitsune.
—¡No! Nadie la verá excepto tú y yo. — Respondió un alterado pelinegro.
—Muy bien. —Naruto sonrió con satisfacción al notar los celos de Sasuke y luego suspiró, aún se sentía un poco dolorido.
Naruto se preguntó qué momento escogería Sasuke para decirle sobre sus sentimientos o quizás era el momento de que el tomara al toro por los cuernos y le dijera que lo ama, después de todo fue su culpa que el moreno no terminara de declarársele.
—Vístete. Ordenaré pizza y no olvides tu almohada. —Sasuke lo molestó y salió del baño antes de que Naruto pudiera encontrar algo que lanzarle.
SN* SN* SN
Naruto llegó al estudio al día siguiente después de las clases, caminando dolorido. Le había dicho a sus compañeros que había hecho demasiado ejercicio y que tenía un calambre. Afortunadamente ninguno de ellos conocía lo de los azotes.
Abrió la puerta y Sasuke lo escuchó.
—¿Dobe? —gritó desde la parte trasera.
—Sí, teme, soy yo.
—Cierra la puerta y ven a ver esto.
Naruto cerró la puerta con seguro y se dirigió al estudio.
—¿Qué diablos?
Sasuke había construido una plataforma con una enorme cama, cubierta con seda roja. Sonrió triunfal.
—Desnúdate y métete a la cama.
Las manos de Naruto inmediatamente se fueron a sus pantalones.
—No creo poder… —dijo.
—No es para que tengamos sexo, usuratonkachi. Esto es para que tengas una prueba fotográfica del único golpe que experimentarás con el bastón. Apresúrate y ve a desvestirte. —Sasuke se dio la vuelta y se dirigió a su cámara, luego presionó una mano contra su entrepierna. Solo la anticipación de ver a Naruto expuesto había hecho que se endureciera. Sacudió la cabeza para despejarse, lo que menos necesitaba era una erección cuando no podía desahogarse porque el rubio no estaba por la labor. Suspiro frustrado.
Naruto se quitó la ropa y la colocó en una silla cercana. Caminó lentamente hacia la cama roja, moviendo un dedo sobre la seda disfrutando de la suavidad de la tela.
—¿Esto es para mí?
Sintió una agradable calidez cerca de su espalda y sabía que Sasuke estaba parado detrás de él.
—Todo esto es para ti dobe. Solo piensa como lucirá toda esa seda contra tu piel dorada.
—¿Qué quieres de mí? —Naruto se dio la vuelta y rio al ver la mirada traviesa de Sasuke—. ¿Debería preguntar?
—Oh, deberías —le aseguró Sasuke—. Pero por ahora, súbete sobre esa cama y detente cuando yo te lo ordene.
Naruto se subió sobre la cama, se acomodó sobre sus manos y rodillas moviéndose como un felino de manera sensual provocando a su teme cuando una luz lo cegó.
—¡No te habrás atrevido! —gritó.
—Sí, lo hice y es una toma perfecta de tu trasero, justo con la marca en el centro y si sigues provocándome de esa manera te voy a follar tan duro que mañana necesitaras de una silla de ruedas. —dijo Sasuke satisfecho —. Y recuerda que solo serán para mí.
—Bien, pero eres un pervertido —gruñó Naruto con un puchero mientras se acomodaba sobre la cama.
Sasuke rio, le gustaba ese lado infantil del rubio. Se sintió aliviado de ver que Naruto se recuperó lo suficiente como para mover las caderas de esa manera, tal vez y si tenía suerte este cambiaria de opinión y podría follarlo.
—Muy bien, quédate quieto. Recuéstate sobre tu estómago, sí, justo así. Ahora deja que haga un par de pruebas.
Tomando el medidor de luz, lo pasó sobre Naruto y tomó las lecturas desde su cabeza hasta los pies. Ajustó el nivel de energía y lo probó otra vez.
—Muy bien, recuéstate así. Deja que haga todo el trabajo.
Naruto permaneció inmóvil, sintió una especie de cosquilleo sobre su piel mientras Sasuke trabajaba con la seda, cubriéndolo con ella. Sintió la calidez de las manos del otro hombre mientras acariciaba su piel ocasionalmente, pasando sus dedos por su cuello provocándole unos placenteros escalofríos. Se preguntó cómo lucía cuando Sasuke lo miraba. Sintió la caricia de la tela en su espalda, brazos y una pierna, tembló ante la seductora sensación y pensó en el pelinegro que lo miraba completamente expuesto y al que le pertenecía esa marca en el trasero.
—Muy bien, ahora no te muevas —le advirtió Sasuke mientras se alejaba. Miró la lente de su cámara y jadeó ante la imagen que había creado.
Como lo esperaba, la seda roja enfatizaba el color de la piel dorada de Naruto. El juego de las sombras y luces cubría el rostro de su chico, dejando que un ligero brillo alcanzara su sedosa cabellera.
La seda envolvía el estilizado cuerpo de manera fascinante, pero eso no le quitaba el atractivo visual al rubio relajado en el nido rojo. La mayor parte de Naruto estaba cubierta, salvo por un hombro y una delgada pierna que estaba resaltada por la luz dorada, que guiaba al ojo a dos perfectas montañas que elevaban la seda como dos lunas gemelas en el cielo oscuro.
La herida hecha por el bastón estaba ligeramente oscurecida, por lo que, al mirar la fotografía, lo primero que llamaba la atención era el desnudo cuerpo del hermoso rubio durmiendo. Al notarla, la herida le agregaba un elemento siniestro y a la vez sensual a la fotografía.
Era quizás la imagen más erótica que Sasuke había creado sin contar que Naruto estaba cubierto casi por completo. Si no fuera por la herida de su trasero, la foto hubiera podido exhibirse en cualquier galería, pero Sasuke no tenía la intención de dejar que alguien la viera.
Sasuke tomó la fotografía y luego le ordenó a Naruto que se colocara en una serie de poses, una más provocativa que la anterior sin llegar a verse vulgar, pero ninguna de esas fotos había logrado capturar la pasión y erotismo de la primera.
No hacía falta decirlo, Sasuke se sentía satisfecho. Era el mejor trabajo que había hecho y no lo decía solo porque el modelo era su chico, su kitsune tenía una belleza exótica, una mirada que te hipnotizaba y todo eso combinado con esa ceda roja lo hacía ver encantador e inalcanzable.
—Muy bien, lo tengo —dijo.
Naruto gimió adormilado y se acomodó mejor entre la seda. Sasuke sintió como su erección se endurecía aún más al escucharlo. Naruto se la había puesto difícil desde un principio y verlo asi lo tenía con un severo caso de bolas azules, pero se tenía que controlar, él era su dominante y debía velar por que este estuviera completamente bien por encima de sus deseos.
—Esto podría llegar a gustarme —murmuró.
—Vamos, te llevaré a casa —dijo Sasuke mientras movía su mano sobre los perfectos glúteos desnudos. Naruto hizo un mohín haciendo reír Sasuke.
— Por más tentador que te veas no pienso follarte hasta que este trasero respingón — dijo rozando con su mano ambos glúteos. — pueda volver a recibir azotes.
Naruto no pudo evitar sonrojarse y tampoco dijo nada aceptando lo que su Masutā había decidido.
Naruto se sintió decepcionado cuando Sasuke lo dejó frente a su apartamento, aunque ya sabía que no pasaría nada, esa noche le habría gustado pasarla con su teme, pero no dijo nada.
Besó a Sasuke y salió del coche, se quedó en la acera y miró cómo este se alejaba.
SN* SN* SN
Sin decirle nada, Sasuke llevó a Naruto a casa en aquellos días en los que iba a trabajar. Naruto se preguntó cuánto tiempo tendría que esperar para que Sasuke y él volvieran a sus sesiones, el teme estaba exagerando con la recuperación de su trasero. No es como si aún le doliera como el primer día, era un dolor que podía soportar con tal que el pelinegro al menos lo follara.
Revisaba su trasero a diario, llevaba la cuenta de los colores mientras estos se transformaban de morado a amarillo, preguntándose cuándo podría anunciar que la marca había desaparecido. Estaba ansioso, no sabía si una vez que la marca desapareciera significaría que el teme volviera a jugar con él. ¡Sasuke baka sobreprotector! Suspiro.
Sonrió zorrunamente cuando se imaginó a sí mismo caminar hacia la oficina de Sasuke y quitarse los pantalones.
—¡Como nuevo, teme! ¡Juguemos otra vez! Mi trasero necesita unos buenos azotes.
El tiempo que duro su "recuperación" fueron los días más largos en la vida de Naruto, a pesar que Sasuke se comportaba con el como el novio modelo, que en el trabajo era considerado y jamás le había dado una orden asegurándose que está bien, besándolo hasta robarle el aliento y haciéndole mimos en cada oportunidad que encontraba. Le urgía que ese bastardo por fin decidiera que estaba bien para volver a jugar a ser amo y sumiso. Lo deseaba como un sediento en busca de agua, extrañaba el ser follado, sentir el duro pene de Sasuke en su interior, declarándolo como suyo. Extrañaba arrodillarse y que la anticipación lo dejara sin aliento, el deseo de descubrir lo que Sasuke haría después con él.
Naruto decidió no seguir pensando en Sasuke, entre más imaginará ser azotado más lento pasaría el tiempo y más eterna se le haría la espera.
El rubio se la pasó el día refunfuñando y maldiciendo mientras hacia su trabajo, estaba con un humor de los mil demonios y fue imposible que Sasuke no lo notara, incluso le divertía ver esa actitud tan inmadura y necesitada de su kitsune.
—Suigetsu, ¿puedo hablar contigo?
—¡Al fin! —Suigetsu elevó las manos con exasperación—. Por fin has recuperado la cordura.
—¿De qué demonios estás hablando?
—Suigetsu Hōzuki. Consejero de los Dominantes en Problemas. Debería imprimir una tarjeta —dijo Suigetsu con prepotencia—. ¿Cómo lo arruinaste esta vez?
—No he arruinado nada. Naruto y yo estamos bien. —dijo Sasuke a la defensiva.
El pelinegro miró con hostilidad a su amigo, pues al parecer a este se le hacía muy fácil culparlo, aunque no haya sucedido nada. Bufo molesto, pero si quería saber la opinión de Sui y hablar con alguien de los últimos acontecimientos que involucraban a Naruto tendría que aguantar sus estupideces.
—Naruto ya conoce toda mi historia con Gaara. — soltó sin anestesia.
Suigetsu tuvo un ataque de tos de la impresión. Nunca pensó que la relación de Sasuke y Naruto llegaría a ser tan sólida como para que este le contará sobre esa parte de su vida.
—¿Cómo lo tomo? — le pregunto una vez recuperado. — ¡Oh espera! Ya sé. Seguro te mando a la mierda. Solo hay que ver el humor de perros que tiene, incluso cuando me acerqué a saludar me gruño, llegue a pensar que me mordería, eso sería sexy si al menos lo estuviera follando...
Sasuke lo interrumpió con un golpe en la cabeza, odiaba cuando el peliblanco empezaba con sus bromas, así sean para romper la tensión que se había formado.
— En realidad no lo tomo tan mal como pensé que sucedería, al comienzo fue impactante para el conocer ese lado de mi pasado, una vez que supo todo sin ahondar en detalles escabrosos comprendió que eso ya forma parte de mi pasado y que he cambiado. — Sonrió.
Suigetsu se alegró por él. Su amigo la paso mal con esa relación, ya era hora que encontrara a alguien que lo complementara. Naruto y Sasuke fueron hechos el uno para el otro.
—Me alegro por ti. — dijo Suigetsu poniendo una mano en su hombro de manera amistosa. — ¿Entonces porque el rubio esta de mal humor?— quiso saber.
Sasuke mostro una sonrisa maliciosa.
— Digamos que está castigado sin sexo hasta que yo lo estime conveniente.
Suigetsu no pudo evitar la carcajada llamando la atención de todos en el estudio incluyendo la de un rubio que lo fulminaba con la mirada.
— Eres cruel. Ahora entiendo porque Naru-chan esta así. — sonrió con su usual humor mostrando sus afilados dientes. — ¿De que querías hablar conmigo si las cosas están bien entre ustedes? — preguntó Suigetsu.
— Estoy decidido a tener una relación seria con él, no solo lo quiero como mi sumiso, pero aún no sé qué es lo que él quiere de mí, no sé si el sentirá lo mismo o solo quiere seguir experimentando hasta estar satisfecho.
—¿Acaso no es obvio? Sigue a tu lado a pesar de saber lo sucedido con Gaara y lo cruel que llegaste a ser. Ese rubio está loco por ti, me atrevería a decir que te ama, pero si no me crees solo hay una forma de descubrirlo y es preguntándoselo. —declaró Suigetsu.
—No me he atrevido a preguntarle. Es posible que piense que me ama —dijo Sasuke pensativo —. Él es demasiado joven, está experimentando nuevas cosas, puede llegar a confundir lo que le hago sentir con amor.
Suigetsu hizo un gesto de molestia.
—Es lo suficientemente mayor como para reconocer a un buen hombre cuando lo ve. Claro, eres atractivo, pero él a pesar de lo distraído que pueda llegar a ser es un chico inteligente como para ver las cualidades reales que te hacen un hombre. No puedes menospreciar su inteligencia pensando que puede confundir lo que siente por ti, no te ha dicho que te ama y ya le estas poniendo trabas al asunto.
— Tienes razón. Yo no soy quien para decir que es lo que Naruto siente por mí y si me ama como yo a el no pienso dejarlo ir.
Sasuke no pudo evitar sonreír hasta que recordó el incidente con el bastón.
—Hay algo más, maneje mal una sesión, a pesar de que lo sucedido fue por insistencia de él me siento culpable así me haya detenido antes de llegar a lastimarlo.
Suigetsu suspiro. Después de lo sucedido con Kimimaro y Jūgo podía imaginarse lo que pudo haber pasado durante esa sesión.
—Cuando amas a alguien le das poder sobre ti, pero siempre tienes que tener presente que tú eres el dominante y él el sumiso. Acaba de iniciar este estilo de vida, así que no sabe cómo actuar para conseguir lo que desea. Tienes que tomar la iniciativa, depende de ti hacer que esto mejore. Tu eres una persona observadora e intuitiva, tu deber es velar por el bienestar de él y eso incluye detenerte cuando tú lo creas necesario, más si tu sumiso es un primerizo.
—Todo eso lo tengo bien claro. Con Naruto no pienso cometer los mismos errores del pasado. Solo necesitaba hablarlo con alguien.
La expresión de Suigetsu se suavizó y colocó un brazo alrededor de Sasuke.
—Me alegra escucharlo. Cuando te le declares a Naru-chan vamos a celebrarlo con unos tragos.
—Siempre que no tengas planeado acompañarlos con una orgía, aceptó.
Suigetsu puso una cara exageradamente triste que no surtió efecto en Sasuke.
— ¿Por qué siempre arruinas mis planes?
Sasuke ignoro lo dicho por su pervertido amigo y sonrió deslumbrándolo.
Suigetsu nunca se acostumbraría a la belleza de Sasuke.
— Gracias Sui. Siempre es bueno platicar con un amigo.
—Suigetsu Hōzuki, desarrollador de juguetes sexuales y experto en curas para la falta de confianza de los dominantes. Debo mandar a hacerme una nueva tarjeta de presentación.
Sasuke lo dejo ser y se fue a buscar a su chico. Suigetsu y sus estúpidas bromas no le iban a arruinar su día.
Suigetsu no pudo ser testigo de la sonrisa pícara de Sasuke, provocada por todas las perversiones que pensaba hacer con su dobe.
El castigo del que Naruto era ignorante había llegado a su fin.
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Continuara...
Konnichiwa!
Primero que nada, perdón por la tardanza. Tarde más de lo esperado. Hoy no habrán notas de aclaración, creo esta vez no habrá necesidad de ellas.
Solo les puedo decir que este capítulo fue uno de los más difíciles de hacer, tenía toda esta situación entre Gaara y Sasuke en mi cabeza, pero no estaba segura de cómo escribirlo y plasmarlo en el capítulo, no quería escribir nada explícito que llegara a traumar y ser de mal gusto al leer, ya sea describiendo azotes dignos de la película de Mel Gibson, ya se imaginaran a que película me refiero, así que preferí hacerlo sin escribir los detalles escalofriantes que se reproducían en mi cabeza.
Con respecto a la relación de ellos, dos les puedo decir que era una relación tan dañina que podían llegar a situaciones parecidas (tampoco a los estrenos de arrancarle un miembro o morir desangrado) a la película de Saw, Sasuke era cruel, no se tocaba el corazón al momento de azotar a Gaara y hacerles todo tipos de "juegos", como bien dijo Sasuke se salieron de control en más de una ocasión llegando al punto de poner en peligro la vida del pelirrojo. Imaginen lo peor y acertaran. Pero si quieren detalles pueden preguntarme lo que quieran por MP en mi página de FB.
En cuanto a Naruto este supo estar a la altura de la situación, escucho a Sasuke, supo comprenderlo, a pesar que en un comienzo se asustó y quiso huir, se quedó a escuchar todo lo que Sasu-chan tenia por decir y decidió seguir con el sin dejarse llevar por lo que este hizo en su pasado. No podemos crucificar a las personas por sus errores del pasado y menos si estas decidieron cambiar y empezar una nueva vida.
¿Qué piensan de Gaara? ¿De la relación que hubo entre ellos dos? ¿Piensan que Gaara es un bastardo sin corazón por dejar a Sasuke cuando ya había conseguido todo lo que necesitaba de este? ¿Piensan que Sasuke era un tonto por dejarse manipular de esa manera? ¿Naruto hizo bien en darle otra oportunidad? Estoy ansiosa por saber su opinión sobre este capítulo.
Gracias a tod s por sus reviews, follows y favoritos y el apoyo que me han brindado leyendo este fic al ser tan bien recibido. :D
Espero lo hayan disfrutado.
¡Nos leemos pronto!
¡Sayonara!
Sayuri-chan ^.^
