Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K Rowling y compañía.
Advertencias: Este fic participa en el minireto de septiembre para La Copa de la Casa 2018-19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. Y obtuvo el primer lugar, con cien puntos para Slytherin. ¿Veis eso? Salazar está orgulloso.
Palabras: 400.
una sonrisa efímera
[theodore nott]
En la seguridad de su habitación, Theo se hizo un ovillo y dejó que las lágrimas, esas que había retenido durante el funeral, salieran sin restricciones. Su padre decía, no siempre de buenos modos, que «llorar era cosa de niñas», así que intentaba mantenerse estoico y con la cabeza bien alta, a veces se permitía una mueca para ocultar su necesidad de sonreír, llorar o reír, pero nada más. Era un Nott, las emociones estaban prohibidas.
Tan sumido estaba en su pena que no notó que había alguien más allí hasta que sintió unos brazos rodeando su cuerpo. Theo se revolvió furioso, con el rostro húmedo y el corazón desbocado, pero la voz de Blaise, suave y preocupada, le tranquilizó más que cualquier otra cosa en este mundo.
Sin saber muy bien cómo, abrazó a su amigo y hundió el rostro en su pecho. A Blaise no parecía molestarle que él llorara sobre su camisa o le aplastara contra la alfombra.
—Estoy aquí —murmuró su amigo mientras lo mecía con calma—. Estoy aquí.
Unos minutos después, aunque bien podrían haber sido horas, Theo se incorporó lo suficiente para coincidir con los ojos marrones de Blaise.
—Le he suplicado a tu padre para quedarme esta noche —le confesó Blaise bajito, temiendo que se enfadara. Theo no podría, él era su persona favorita en el mundo—. Anda, vamos al baño, hay que sacarte esta ropa y lavarte un poco. Estás hecho un asco.
Theo sonrió levemente. Blaise, sin pedirle que se quitara de encima, le apartó un rizo negro de la cara y le limpió las lágrimas como pudo. Theo se relajó en su toque, solo un poco, y se preguntó qué pasaría si acortaba las distancias y le besaba. Draco y Pansy lo hacían constantemente y todo seguía igual de bien entre ellos, así que…
—¿Qué pasa? —se apresuró a preguntar Blaise, como si pudiera ver que había algo mal.
—No te enfades —le pidió al borde de las lágrimas; y, antes de que pudiera replicar, le dio un beso casto en los labios.
Blaise parpadeó desconcertado.
—Era mi primer beso.
—¿De verdad?
—Sí.
—¿Estás enfadado? —Blaise negó con la cabeza—. ¿Entonces?
—Me ha gustado mucho.
Esta vez, la sonrisa de Theo era brillante. Quizás su verano podía salvarse, si olvidaba que ahora no tenía a su madre para protegerle de su padre y los males que acechaban en las sombras.
fin.
notas aclaratorias
1) El fic está ambientado en el verano antes de comenzar tercero, más concretamente a principios de agosto. Por supuesto, nada de lo aquí narrado es canon, porque, ¡sorpresa!, JK dice lo justo y necesario de los personajes que no están en su foco de atención.
2) Esta historia la he escrito para aquellas personas que en su momento, no hace nada, se preguntaron cómo era posible que un niño de nueve años supiera que era gay en lugar de escandalizarse por el abuso verbal que recibió por parte de sus compañeros, abuso que le llevó al suicidio. ¿En qué mundo de mierda vivimos? En lugar de alegrarse porque el niño se sintiera bien consigo mismo o de escandalizarse por el bullying y el suicidio, optan por llevarse las manos a la cabeza porque un niño sepa que le gustan los chicos. Inaudito.
3) Ahora viene algo más bonito, le dedico esta historia a Absolución (que forma parte de Nunca quise bailar con nadie), porque sin esa historia ni siquiera se me habría pasado por la cabeza imaginar a Theo con alguien más que no fuera Daphne. Que me gusten estos dos juntos es gracias a Nea, así que ¡esta historia va para ti!
¡Vamos, Slytherin, que nosotras podemos!
gracias por leer,
¿reviews, tomatazos o imperdonables?
