Un día "normal" en Konoha
Fuera de los dominios Hyuga aun se encuentra Kakashi abrazando a Yukiko, cuando sintió que el cuerpo de ella deja de tener leves espasmos, la tomo de los hombros y con suavidad la separo un poco de él para poderla ver al rostro.
Se le hizo gracioso y a la vez tierno ver como la pelinegra se limpia las lágrimas con sus puños, haciéndola ver algo infantil. El peli-plata llevo una de sus manos a su mascara, bajándola, para después llevar esa misma mano a la barbilla de la chica para alzarle el rostro, viendo como tiene la nariz enrojecida al igual que sus ojos, a causa del llanto, y la imagen se le hizo tierna.
- Yuki-chan cuando lloras pareces una niña pequeña. –dice con algo de diversión, divirtiéndose más al verla fruncir el entrecejo.
- No te burles. –dice molesto, haciendo un infantil, pero a los ojos de él tierno puchero.
- No lo hago, solo pienso que te vez mona.
Yukiko lo fulmino con la mirada, viendo como el muy maldito tiene su ojo cerrado a causa de la gran sonrisa que adorna su rostro.
El peli-plata abrió su ojo borrando su sonrisa, e inclino el rostro hacia ella para poder probar sus labios, tenia meses sin hacerlo y es algo que realmente ha deseado y extrañado, pero cuando esta por al menos rosar sus labios un extraño ruido proveniente del estomago de la chica le hizo mostrar sorpresa en sus ojos, viendo como ella se rasca la nuca y sonríe nerviosa.
- Es que no he cenado. –dice como justificación, y Kakashi se aleja de ella a la vez que suspira con pesadez.
- Cuando te lo propones eres buena arruinando el momento. –dice con algo de diversión.
- No me culpes. Tu hijo tiene hambre. –dice con reproche.
Kakashi se pone en cuclillas, dejando su rostro frente al vientre de la pelinegra que lo mira curiosa.
- ¿Así que tu eres el responsable de arruinar el momento?... ¿na Yuki-kun? –pregunta de forma juguetona.
- ¿Yuki-kun? –la pelinegra lo mira extrañada, alzando ambas cejas.
- Me gusta el nombre. –Kakashi se encoge de hombros restándole importancia, en el momento que alza el rostro para ver el de ella. –Sino te gust…
- Por mi esta bien.
La chica le sonríe levemente y Kakashi le sonríe de la misma forma, para después regresar su mirada al vientre, llevando su mano a este para acariciarlo. Cuando poso su mano sobre este Yukiko ensancho los ojos sorprendida.
- ¡Esta pateando! –exclama sorprendida.
- ¿Ah? –Kakashi alza la mirada extrañado hacia ella. – ¿No lo había echo antes? –pregunta mas extrañado y Yukiko niega.
- Es la primera vez que patea. –Kakashi se sorprendió, ya que la vez pasada que le toco el vientre también pateo, por lo que había pensando que ya lo había hecho antes. –Yo ya había pensando que eran tan perezoso como tú, que no iba a patear nunca. –la pelinegra sonrío feliz, llevando su mano a su vientre, posándola alado de la de Kakashi para sentir las patadas.
Kakashi le sonrío levemente, sintiéndose feliz al verla a ella emocionada y feliz por sentir al bebé patear.
- Vamos a comer algo. –propone amigable y Yukiko asintió, sin apartar la vista de su vientre.
Es un nuevo día, y el entrenamiento del escuadrón veintidós termino, por lo que ahora Kaori y Sakura van caminando por las calles de la aldea sin llevar el uniforme ANBU. Ambas quedaron de ir a desayunar algo por ahí.
Ambas entran a un restaurante de barbacoa, pero detienen sus paso al distinguir en una de las mesas a Yukiko teniendo una expresión bobalicona, frente a ella esta Anko con expresión de fastidio y a su lado la carriola donde esta la pequeña hija de la loca, digo de Anko.
Ambas se miran entre si, para luego encogerse de hombros y acercarse a ellas.
- Así que es cierto el rumor de que ayer se te vio cenar con Kakashi-sensei en un restaurante e incluso se vio llevarte a casa de tu abuela. –dice con picardía Sakura, cuando llego a la mesa de ellas, sentándose al igual que Kaori que sonríe divertida.
- Los chismes vuelan en esta aldea. –dice Anko resignada. –Pero ¿por qué supones que es cierto? –pregunta, mirando a la peli-rosa.
- Al verle la expresión. –dice apuntando a Yukiko que sigue con su cara de pendeja.
- ¡Ah! La verdad esta así porque el mesero le ha regalado una porción extra de postre y se la va a traer ahorita. No por lo de Kakashi. –dice con simpleza, haciendo que ambas chicas casi caigan estilo anime.
- ¿Sigue usando el método de ligar para que le regalen cosas? –Kaori entrecierra la mirada, pensando que con el embarazo se le había quitado esa maña.
- ¿Crees que por solo tener esa pansa se va a detener?... solo hizo ojitos y el pobre mesero olvido que tiene una panzota. –Anko sonríe divertida haciendo que las otras dos nieguen resignadas.
Al ver que colocan sobre la mesa, enfrente de Yukiko un plato lleno de fresas con crema, Anko, Sakura y Kaori alzan la mirada viendo a un chico de no más de quince años todo cohibido y sonrojado.
- ¡Gracias! –exclama feliz Yukiko, mirándolo con su mejor mirada de inocencia, esa que provoca violarla, poniendo más sonrojado al mesero.
- ¡Hey chico! –el muchacho voltea hacia Sakura que ha apoyado su codo en la mesa para apoyar su mejilla en la mano de esta, y se sonrojo todo ante la mirada y sonrisa coqueta de la peli-rosa. – Yo tampoco traigo dinero.
- No-no-no-no-no hay problema. La casa invita. –dice nervioso.
- ¡Gracias! Yo quiero lo mismo que están comiendo ellas. –dice apuntando los platos de Yukiko y Anko. –Y para mi amiga…
- Lo mismo. –dice Kaori teniendo los ojos entrecerrados y la frente sombreada de negro.
- ¡Ahorita se los traigo! –dice nervioso, yéndose de ahí rápidamente antes de que se desmaye.
- Son una aprovechadas. Mira que aprovecharse de la inocencia de ese pobre niño, par de pedófilas. –dice con desaprobación Kaori.
- Yukiko empezó. –dice Sakura con diversión.
- ¿De que te quejas? También pediste algo. –dice Anko con burla.
- Bueno, no ha que desaprovechar. Lo gratis sabe más rico. –una sonrisa socarrona adorno el rostro de la castaña. –Pero cambiando de tema. Cuéntanos como estuvo la reconciliación. –dice mirando a Yukiko, que a llevado una fresa con crema a su boca.
Kakashi esta parado bajo la sombra de un árbol leyendo con tranquilidad su novela. A su lado esta de pie Sasuke teniendo sus brazos cruzados a la altura de su pecho, mirando con seriedad a su hijo que esta entrenando, peleando contra un jutsu de sombras de su padre.
- ¿Qué hay chicos?
A Sasuke casi se le sale un pedo del susto, Naruto apareció frente a ellos de cabeza, usando su chakra para detenerse en la rama y les sonríe de forma zorruna.
El pelinegro lo fulmina con la mirada, al ver que el hijo de su mal dormir ya copeo las mañas de Kakashi.
Naruto amplio su sonrisa, logro asustar al teme y eso es mas que suficiente. Que Kakashi este como si nada ya no lo deprime, después de todo ese ninja no es un ser normal.
- ¿Cómo le fue sensei? ¿Logro que el compromiso no se realice? –Kakashi alza con aburrimiento la vista de su libro, para posarla en el rubio.
- A la otra que intentes ayudarme usa métodos menos ortodoxos que sino ayudare a Hiashi a darte caza. –dice con aburrimiento.
Naruto se estremeció, su suegro lo anda buscando desde ayer en la noche, en casa se le pudo esconder con la ayuda de su esposa, y ahora no fue al despacho porque sabe que su suegro lo espera ahí para darle la paliza de su vida por mentirle, así que por eso esta ahí.
- Los chismes vuelan y ya se anda diciendo por ahí que se le vio en casa de la abuela de Yukiko… ¿ya se reconciliaron? –Naruto mueve sus cejas de arriba debajo de forma insinuante.
Sasuke mira de reojo a su sensei, ocultando lo sorprendido que esta porque ya hubo reconciliación entre esos dos.
- Si, me he reconciliado. –dice despreocupado.
- También se rumora que la anciana Kaede lo hizo llorar como nenita y lo saco a patadas de su casa en la madrugada, gritándole que a la otra que lo vea en la habitación de su nieta lo castra. –dice burlón y Sasuke se contuvo las ganas de reír.
- Rumores… suelen exagerar. –Kakashi se muestra despreocupado, pero por dentro llora internamente, ya que le fue peor de lo que se dice cuando la anciana lo encontró en la habitación de su nieta.
- ¿Seguro? –el rubio entrecierra la mirada.
- Seguro. –Kakashi se muestra aburrido.
- ¿Y porque tiene vendada la cabeza? –Naruto mira el vendaje en su cabeza con burla.
- (Ya le veo motivo al vendaje en la cabeza, al porque cojea y se toca las costillas al caminar) –Sasuke mira con burla al ninja copy.
- Resbale en el baño. –dice indiferente y Naruto sueltan la carcajada no creyéndole esa mentira, mientras que Sasuke amplia su sonrisa.
- ¡No lo puedo creer!... ¡tu abuela es mi ídolo! –exclama divertida Kaori.
- Aunque sigo pensando que se merece más. –dice con firmeza Anko y Sakura asintió dándole la razón.
- Si, por eso no metí mano cuando la abuela lo empezó a golpear, enojada da más miedo que Madara. –dice divertida Yukiko. –Y él muy listillo pensaba que se iba a librar si se metía a escondidas a la habitación por la ventana, alegando que extraña dormir conmigo y no quiere despertar a la abuela. –dice con burla. –No conto con que la abuela entrara a la habitación para darme las buenas noches. –las cuatro mujeres soltaron la carcajada. –Y el idiota aumento la furia de la abuela al decirle que pensaba llevarme con él a casa hoy, la abuela lo empezó a golpear con más fuerzas mientras le decía que de esa casa no salgo, no dejara que un flojo bueno para nada cuide de mi embarazo. –dice burlona.
- Amo a la anciana Kaede. –dice divertida Sakura, ya controlando su risa. – ¿Ósea que no te iras a vivir con Kakashi?
- Por el momento no, es seguro que mi abuela no me dejara… que se las ingenie si quiere dormir conmigo. –dice divertida.
- ¡Que sufra por cabrón! –exclama Anko y las demás asintieron dándole la razón.
- Sakura.
La mencionada voltea y las demás alzan la mirada extrañándose al ver a dos chicas con expresión tétrica, siendo rodeadas por un aura asesina.
- ¿Por qué no nos metiste hace once años sobre el padre de Rai-chan? –dicen tétrica.
- Los chismes vuelan en esta aldea. –Kaori mira con burla al igual que las demás a la peli-rosa que se le sombreo la frente de negro.
- Maldita frentona, nosotras confiamos en ti todo este tiempo y nos venimos enterando por chismes que el verdadero padre de Raito es Sasuke-kun. –dice tétrica la rubia.
- Suigetsu confirmo que es verdad. –Karin se truena los dedos furiosa al igual que la rubia.
- Sabía que en ese pez no se podía confiar. –Sakura se le sombrea más la frente de negro.
- Yo que tu corro, se ven muy enojadas. –dice divertida Anko.
- ¿Ellas lo sabían verdad?... nosotros amigas de años y no me contaste nada pero a ellas si. –dice mas furiosa la rubia y Sakura sonríe nerviosa.
- Mala amiga. –Karin la mira con rencor. –Pero somos buenas amigas y pensamos perdonarte si nos cuentas todo con lujo de detalles, y que nos digas que tal es Sasuke-kun en la cama. –ambas mujeres sonríen complacidas y a las demás les resbala una gota de sudor en la nuca.
- ¡Nos vemos luego! –Sakura se pone de pie de golpe y comienza a correr.
- ¡Espera frentona de esta no te libras! –Ino corre para darle alcance.
- ¡Yo exijo detalles! –Karin también corre, a toda velocidad dispuesta a atraparla.
- Pobre. No alcanzo a comer. –Kaori mira la salida con diversión.
- No te apures, que me lo como yo. –Yukiko es rodeada por un aura brillante.
- Sin entrenar y como comes debido al embarazo cuando des a luz quedaras echa una vaca. –dice con burla Anko y Yukiko la fulmina con la mirada mientras que Kaori niega divertida.
Se ve a Suigetsu caminar por las calles de la aldea en compañía de Juugo. El peliblanco tiene sus manos cruzadas atrás de su nuca en un andar despreocupado.
- Como lo oyes grandote, Sasukito es el padre de Raito. –Juugo se muestra sorprendido. –Lo sé grandulón es una gran sorpresa, yo casi ni me la creo, pensaba que Sasuke era gay, pero no, el canijo se tiro a la sexy y neurótica peli-rosa. –Juugo asintió dándole la razón, él también pensaba que Sasuke era gay, esa obsesión que tenia con su hermano no era normal. –Te confieso que me entere desde hace meses, pero no decía nada porque estaba bajo amenaza, pero ayer me tope a Raito y me dijo que Sasuke es su padre, así que como el enano ya lo sabe pues ya no hay porque ocultarle al mundo la verdad. –Suigetsu agita una mano restándole importancia. –Si muchachón, ahí como lo vez las cosas siempre serán así. –Suigetsu palmea el hombro de su amigo. –Los desquiciados traumados con sexualidad dudosa se quedan con las mejores chicas.
- ¡Ven acá frentona!
- ¡No huyas cobarde, queremos saber todo con lujo de detalles!
Ambos varones alzan la mirada viendo a Sakura correr hacia ellos siendo seguida por Karin e Ino.
Ambos varones se hicieron a un lado dejando pasar en medio de ellos a las tres mujeres y luego se volvieron a acercar para seguir caminando a la par.
- Y nosotros, los chicos guapos y normales nos tenemos que conformar con los despojos que no pelan los desquiciados traumados con sexualidad dudosa. –sigue con su platica con toda la tranquilidad del mundo, como si tres locas no acabaran de pasar corriendo en medio de ellos.
Una gran gota de sudor resbala por la nuca de Juugo quien solo va en compañía de ese loco porque lo fue a sacar de su casa para pasar una tarde de amigos, no se pudo negar, Suigetsu lo saco arrastrando.
Naruto ya dejo de revolcarse de la risa a causa de la desgracia de Kakashi, y ahora esta de pie alado de su amigo, mirando a su sobrino consentido entrenar.
- Naruto planeo una misión importante. –dice de pronto Sasuke, haciendo que el mencionado y peli-plata lo miren curiosos. –Buscar a los del club de fans de Sakura y darles caza. –Kakashi casi cae estilo anime. –Si se unen a la causa dilo, empieza la misión esta noche.
- Me uno, desde hace tiempo que les quiero dar caza. –dice el rubio siendo rodeado por un aura de fuego, desde hace años que le trae ganas a esos acosadores.
- (Hokage dándole caza a unos pobres diablos… suena divertido) –me uno también. –Kakashi sonríe divertido bajo su mascara.
El aura de fuego del rubio sube de tamaño, y Sasuke sonrío de forma desquiciada.
- No se de que hablan pero me les uno… algo me dice que será divertido. –los tres voltean viendo a Suigetsu sonreírles con picardía y a su lado Juugo que se muestra sereno como siempre.
- ¿Qué te trae por aquí Suigetsu? –pregunta despreocupado Kakashi.
- Andaba de paso por aquí y los divisamos, entonces me dije "¡Hey Suigesu! Ahí están esos tres, deléitalos con tu presencia un rato para hacerles mas dichosa la vida" –una gran gota de sudor resbala por la nuca de los demás. – ¿Qué dices grandote? ¿Te nos unes a lo que sea que haremos? Será divertido, siempre sus pendejadas lo son. –Suigetsu le codea las costillas a Juugo, mientras que Sasuke lo fulmina con la mirada.
- Paso. –Juugo es inteligente además es pacifista, no sabe lo que harán pero esa sonrisa de desquiciado en Sasuke le trae mala espina.
- ¡Esta dicho dattebayo!... hoy en la noche nos reuniremos aquí mismo.
El aura de fuego del rubio aumento, sintiendo ansiedad por hacer papilla a unos acosadores. La sonrisa de desquiciado en Sasuke se amplio, y la sonrisa divertida en Kakashi y Suigetsu se marco más.
Ya acordado como se reunirán en la noche se ve a Sasuke caminar por las calles en compañía de su hijo, ambos se dirigen a la casa de la peli-rosa, Sasuke ya casi vive ahí, aunque claro se va en la noche a dormir a casa de Naruto, Sakura lo saca a patadas sin importar que a veces el pelinegro se haga el dormido en el sillón.
- Cómprale flores a mamá. –Raito mira a su padre que lo voltea a ver como si le hubieran salido dos cabezas. –A mamá le gustan las flores, si llegas a casa con unas para ella te levantara muchos puntos. –dice como quien no quiere la cosa.
- No soy de andar con esas bobadas.
- Es una lastima. –dice con decepción. –Recuerdo que Neji-san siempre llegaba a casa con flores para mamá. –dice como quien no quiere la cosa.
- La florería Yamanaka esta cerca, vamos por esas flores. –dice con firmeza Sasuke teniendo el sharingan en sus ojos, deseoso por hacer correr sangre Hyuga.
- (Es tan fácil provocarlo… si conociera bien a Neji-san supiera que tampoco es de lo de llevar flores. –Raito niega divertido, ante su travesura de usar mentiras para provocar los celos de su padre, pero sino lo provoca no hará nada. –Comienzo a pensar que mamá tiene debilidad hacia los chicos de carácter frio que no son nada románticos, y con lo mucho que a mamá le gusta el romanticismo) –Raito niega divertido.
En la florería Yamanaka se encuentra Sai, su esposa salió al mercado y lo dejo cuidando el negocio y a la niña. Suspira resignado al saber que ha tardado mucho debido a que se ha de haber quedado chismoseando con alguien más.
El pelinegro tiene sus codos recargados en la vitrina, apoyando sus mejillas en las manos. Dirige su mirada hacia donde esta la pequeña niña de tres años con vestidito de holanes que esta sentada en el piso rayando con sus crayones una hoja de papel.
La pequeña tiene largo cabello negro, lacio que lo lleva amarrado en dos coletas; su piel es clara, pero no tanta como la de él, además tiene unos grandes ojos color azules como los de su madre, en si se parece a Ino a no ser por el color de cabello y el carácter, su hija no es tan chillona, como la rubia y eso lo agradece, la pequeña es mas calmada.
La pelinegra se pone de pie, tomando la hoja que pintaba y camina hacia su padre.
- ¿Qué es Rinko? –pregunta mirando curioso la hoja que su hija le extiende.
- Dibujo para papi. –Sai lo toma viendo la hoja ser rayada por diferentes colores, para después posar su mirada a su hija, sonriéndole.
- Gracias, te salió espantoso. –si, su sinceridad sigue ahí, ni su hija se salva de ella, si hubiera estado Ino ahí le hubiera echo besar el suelo de un fregazo por según ella desmotivar el talento de su hija.
- Rinko quiere hacer lindos dibujos como lo hace papi. –dice decepcionada por no conseguirlo aun.
- La practica hace el maestro… o eso leí en un libro. –Sai se soba la barbilla pensativo, para después volver a posar la mirada en su hija. –Si sigues practicando seguro conseguirás hacer dibujos más lindos que los de papi. –Sai le sonríe de oreja a oreja haciendo que sus ojos se cierren.
La pequeña pelinegra asintió sintiéndose motivada nuevamente, su papi es así, primero la deprime con sus comentarios poco motivadores y luego la alienta a que siga intentándolo con comentarios que saca de los libros que lee.
- Cargo.
Sai abre los ojos viendo a su hija alzar los brazos hacia él.
- ¡Papi cargo a Rinko! –la pequeña salta alzando sus brazos hacia él.
- Papi cargar a Rinko… se dice así. –aclara tranquilo Sai, inclinándose para cargar a su hija y subirla a la vitrina, sentándola ahí, y Rinko asintió pensativa, su papi siempre le enseña cosas y su mami la consiente, le gustan sus papis.
La campanilla de la entrada suena haciendo que ambos volteen viendo a Sasuke y Raito adentrarse.
- Sasuke-kun, Raito-kun… que sorpresa tenerlos por aquí. –Sai les sonríe de esa forma tan falsa y que a Sasuke sencillamente le dan ganas de partirle la cara.
- ¡Tío Sai, Rin-chan! –exclama alegre Raito, acercándose a la vitrina corriendo, siendo seguido por su padre.
Raito le acaricia la cabeza de forma juguetona a la pequeña que sonríe y se le sonrojan las mejillas, le gusta lo cariñoso y juguetón que son Naruto y Raito con ella.
- ¿Qué se les ofrece?... ¿Comprarás flores para Naruto-kun, Sasuke-kun? –Sai o mira curioso.
- ¿Por qué para Naruto, idiota? –un tic nervioso aparece en la ceja derecha de Sasuke.
- Porque te gusta… aunque no creo que lo conquistes, el pene de Naruto ha de haber crecido y Hinata se caso con él. –dice pensativo.
Raito se sonroja, nunca se acostumbrara a la forma de ser de Sai mientras que a Sasuke lo rodea un aura asesina.
- ¡No me gusta Naruto, idiota!—Sasuke lo mira como desquiciado, con el puño derecho brillando en azul mientras se escuchan un millar de pájaros.
- ¡Papá! –Raito lo toma del brazo haciendo que Sasuke lo voltee a ver, viéndolo negar, por lo que suspira furioso, pero deja de crear el chidori, aunque sus ojos sigue el sharingan.
- ¿Papá? –Sai ensancha los ojos sorprendido.
- Es mi hijo, ¿algún problema? –Sasuke lo mira furioso, con el sharingan girando en sus ojos.
- Ninguno. –la sonrisa de Sai regresa haciendo que Sasuke en verdad se contenga por no borrársela de un chidori. –Solo me sorprendí… yo también soy padre Sasuke-kun.
- Me importa mierda. –Sasuke afila su mirada y Raito se sonroja más ante el lenguaje de su padre.
- Tuve sexo con Ino muchas veces sin condón, así que se embarazo y nos casamos. –explica sin borrar su sonrisa.
Raito se sonroja más y Sasuke se le sombrea la frente de negro, la sinceridad de ese loco le da un no se que.
- Te presento a mi hija… se llama Rinko…. Rinko saluda Sasuke-kun, el padre de Raito-kun. –Sai mira a su hija, la cual voltea para mirar al papi de Raito, pero al verle esa mirada de desquiciado esconde su rostro en el pecho de su padre, ese señor da miedo, no como Raito-kun, que tiene una mirada más bonita.
Raito sonríe nervioso al ver que su padre asusto a la pequeña Rinko, y no la culpa la verdad con esa mirada su padre da miedo, solo espera que la pequeña no tenga pesadillas al verlo.
- No te asustes Rinko, solo es el bastardo con sexualidad dudosa. –Sai mira a su hija que se abraza más a él ante lo asustada que esta.
- ¡Ya no más! –Sasuke desenfunda su espada dispuesto a matar ese pelinegro sin importar que la hija de esta vea todo y quede traumada de por vida, no le importa, él quiere hacer correr su sangre, cortándole la cabeza a ese idiota y borrándole la sonrisa en el proceso.
- ¡Tío Sai queremos que nos prepares un ramo de las flores favoritas de mamá! –dice rápidamente Raito colocándose frente a su padre, tratando de evitar que maten a Sai.
- ¿Y cuales son las flores favoritas de la fea? –Sai los mira curioso, no se muestra temeroso ni aliviado porque estuvieron apunto de matarlo a no ser por Raito.
Yukiko va caminando por el mercado, en una mano sostiene una bolsa de plástico llena de algunas golosinas y en la otra sostiene una paleta de hielo, la cual se va comiendo.
- ¿Te ayudo con la bolsa?
Yukiko mira a su derecha de reojo y sin dejar de caminar, viendo a Kakashi que le sonríe bajo la mascara y va caminando a la par de ella. La pelinegra ni se asusto, tanto tiempo siendo su pareja que ya se acostumbro a sus raras formas de aparecer y desaparecer de pronto.
- Toma. –Yukiko le pasa la bolsa y Kakashi la toma con una mano, mientras que con la otra toma la de ella, haciéndola alzar una ceja extrañada, si, llevan tiempo siendo pareja y es la primera vez que le toma la mano mientras caminan.
En cuanto Kakashi dirigió su vista al frente, sabe que lo mira extrañada por su acción, pero no le importa, quiere ser tierno con ella, para nada intenta dejarle ver a todo el pueblo que no es un cornudo, y que viéndolo así con ella les muestre que él hijo es de él y no de un Hyuga.
- Yuki-chan, últimamente comes mucho… vas a quedar como una vaca después del embarazo… y aunque me gusten tus carnes, la panza suele estorbar mucho en agilidad. –Kakashi sonríe de forma burlona bajo su mascara y Yukiko lo fulmina con la mirada.
- Me alimento por dos, así que cállate y no opines hasta que tú seas el embarazado.
- Yo solo decía. –Kakashi niega divertido. – ¿Así que hasta cuando crees que tu abuela me deje dormir contigo? ¿Tendré que pedir permiso para verte? ¿Seremos como esos novios de manita sudada, dejando en casa a la chica antes de las doce?... te recuerdo que seremos padres, como que esos trotes ya no se nos dan.
- Convence a la abuela. –Yukiko le sonríe burlona.
- Si tengo un poco de tu ayuda será más fácil. –Kakashi la mira con su ojito mostrando esperanza.
- La idea es que no te sea tan fácil… suficiente fácil fue tener mi perdón, batállale un poco con lo demás. –Kakashi baja su cabeza derrotado. –Lo de dormir juntos… estoy segura que te las ingeniaras. –dice burlona y Kakashi alza la cabeza esperanzado, al menos no lo va a sacar de la cama cuando logre infiltrarse en su habitación.
Sakura esta en la entrada de su casa teniendo la mandíbula desencajada y ojos muy abiertos. Frente a ella esta un sonrojado Sasuke con mirada de desquiciado, extendiéndole el ramo de flores y a su lado esta Raito quien sonríe divertido.
- Creo que he entrado en una rara dimensión donde Uchiha Sasuke me trae flores de la nada. –dice incrédula la peli-rosa, enserio que no se cree lo que ve.
- Hmn… molestia deja de mirarme así y toma las flores. –dice molesto, harto de estar en la entrada extendiendo unas flores, ya suficiente tuvo con caminar hasta ahí con las flores en manos, el canijo de su hijo no se las quiso llevar, y para mal de males no podía irse saltando los tejados o sino las flores se arruinarían y tendría que regresar a la florería donde esta el chico sonrisas que tiene ganas de matar para comprar otras, maldice que solo la florería Yamanaka venda flores en esa aldea.
Sakura toma las flores y las acerca a su pecho, intentando ignorar a su loca inner que chilla emocionada por el detalle.
- Gracias… son muy lindas. –Sakura acerca las flores a su rostro inundándose con el aroma.
Sasuke al verla con los ojos cerrados y esa sonrisa que la hace ver mas hermosa mientras huele las flores, sintió que valió la pena aguantar al chico sonrisas mientras compra las flores, valió la pena el cargar con esas flores todo el camino y valió la pena sonrojarse mientras se las entrega. Si vuelve a verla sonreír así por unas simples flores, no le pensara mucho en volverle a traer algunas.
Una sonrisa torcida adorna su rostro, inflando el pecho de orgullo al sentir que avanzo un poco. Raito sonríe divertido, mirando de reojo a su padre que se muestra orgulloso por lo que consiguió con su ayuda.
Kiba llega a su casa junto con Akamaru, y guiándose por el aroma salió al patio viendo a su novia darle un baño a Kira.
- ¡Hola Kiba-kun! –dice amigable, sin dejar de tallarle con una gran esponja el pelaje a Kira, no necesita voltear para verlo, desde que entro percibió su aroma. –Trae a Akamaru también para que le de un baño.
- ¿Oíste muchacho?, te toca. –Kiba mira divertido a Akamaru que resignado se acerca ala castaña para que le den su baño. – ¿Terminando me bañas a mi? –Kiba pone su mejor mirada de cachorro bajo la lluvia cuando su novia lo voltea a ver sobre su hombro.
Kaori se contuvo las ganas de chillar con fan girl al ver lo lindo que se ve, y sus mejillas se sonrojaron.
- Si, solo espera tu turno. –dice divertida y Kiba gruñe en un gesto coqueto divirtiéndola más. –Por cierto Kiba-kun, espero recuerdes que hoy es el cumpleaños de mi madre e iremos a cenar a casa de mis padres.
- (¿Qué? ¡¿Cenar en casa de sus padres? –los ojos del castaño mostraron horror. – ¡No! Las cenas en casa de los suegros siempre me dejan mas agotado y sintiéndome que me han quitado años de vida; tengo que aguantar a mi suegro fulminándome con la mirada, sacando cualquier comentario que me deje en vergüenza o haciéndome ver como un pedófilo pervertido, mi suegra y sus comentarios en doble sentido para que nos animemos a casarnos, los coqueteos de mi cuñada, y las travesuras de dos pequeños diablillos que tengo como cuñados) —los ojos de Kiba muestran mas horror.
- ¿No habrás olvidado lo de esta noche y hecho planes? –dice amenazante al no oírlo decir nada. –Mira que te lo dije desde la semana pasada.
- No lo olvide y no hice planes Kao-chan. –Kiba sonríe nervioso, no se puede escapar de esta, sino va su novia se enojara y adiós sexo por un mes. –Estoy más que puesto que un calcetín. –el castaño le sonríe amigable mientras que por dentro llora y Kaori le sonríe de oreja a oreja.
Continuará
jajajaja, enserio, ame la escena de sai, y compadezco a rinko, no kiero un padre como sai,... aunke esa sinceridad e ingenuidad lo hacen mono y terriblemente gracioso jajajaja
spero el kap les haya gustado
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
BESOS
KRISS
