Katedrála Svatého Víta
-¿Qué ya no hay lugar?- me guarde mis ganas de maldecir y escupirle en la cara al encargado del hostal al que había llegado (a donde supuestamente, me habían dicho aun quedaba lugar). ¿¡Como era posible que ya no hubiera camas disponibles!? Me pregunte exasperado. Se supone que Praga era una gran ciudad de Europa, ¿y no tenían ya camas? ¿Ni otros hostales disponibles? Era el tercer hostal al que acudía, y en todos era lo mismo, y la misma desesperanzadora respuesta. Llenos, a reventar y sin una sola cama libre. Los demás eran hoteles y hostales que ya no podía pagar. Apenas me quedaban unas pocas monedas, lo suficiente para pagar un alojamiento de tercera categoría… Dios.
Estuve a punto de pedir ayuda divina. Pero no creo en esas cosas y dudo que en un futuro remoto, pudiera llegar a hacerlo. A veces trataba de tener fe, pero…
-Esta un hotel cerca de aquí… el Hotel U Zlaté Podkovy, pero no creo que pueda pagarlo- se burlo el encargado del hostal con una risa vulgar y grotesca, mostrando sus chuecos y amarillos dientes y arrojándome a la cara su aliento a alcohol y pollo digerido. Reprimir una mueca de asco, y por supuesto no pensaba responder y ponerme a pelear con semejante idiota, así que solo gruñí un poco y salí de ahí sin decir una palabra más. No valía la pena.
¿Ahora que iba a hacer? Pensé mientras salía del hostal sin vacantes, pasando entre algunos hombres que tomaban y fumaban en la entrada quienes estaban riendo entre si, pero se detuvieron cuando pase entre ellos y se me quedaron viendo unos segundos (seguramente por el estuche) pero no les presente demasiada atención, aunque, ¿De verdad me veía tan "turista" y desentonado? Bueno, eso no era algo nuevo, comenzando por que ni siquiera soy humano.
Como sea, no era que necesitara pasar la noche en un lugar para dormir, después de todo no puedo dormir, pero realmente estaba muy cansado por el largo y agotador viaje y recostarme no me caería nada mal, de hecho en ese momento lo anhelaba. Había estado caminando todo el maldito día, y aquí la gente no era muy generosa que digamos, así que solo recibí unas pocas monedas cuando trate de ganar dinero tocando el chelo en las calles.
Tacaños.
Suspire… y el aire que salio de mi boca se torno de un tono blanco y vaporoso, un poco transparente, como humo gélido. Estaba llegando el invierno y ya estaba bajando mucho la temperatura, sobretodo en la noche y seguía nublado, y seguramente así seguiría por el resto de la noche. No temía morir por el frío, después de todo eso era imposible, pero seria una noche muy dura y helada, y no tenia ganas de soportar eso hasta que me doliera todo y no pudiera ni sentir las manos (tenia una extraña fobia con respecto a eso. Me daba la sensación de que en cualquier momento podía perderlas engangrenadas o amputadas, como si se fueran a caer solas, como un par de cubos de hielo, y pensar en que no podría volver a tocar el violonchelo… bueno, prefería no pensar en ello. Me daba escalofríos), además, a veces con el frío se me ponía la nariz roja y me veía ridículo, y sobretodo eso, por mucho que estuviera acostumbrado al frío y me gustara, eso solo me debilitaría mas (y más sin haber "comido" nada en las ultimas semanas), y no podía darme ese lujo con mis sospechas de que a los alrededores, podía haber quirópteros y ellos sin duda me buscarían. Realmente estaba muy cansado; no quería estarme preocupando por Diva, ni caballeros, ni quirópteros, al menos una maldita noche de mi vida desde que me convertí en caballero, y lo único que quería en ese momento era poder recostarme en algún lado, aunque no pudiera dormir. Solo deseaba descansar.
Me sorprendió el grado de malestar y debilidad que me hacia el estar tan lejos de Saya.
-Maldita sea- maldije en voz baja, pero queriendo gritarlo a los cuatro vientos, mientras miraba resignado las calles oscuras y solitarias que se posaban frente a mí, desiertas de toda esperanza. Ya no había gente como en el día, claro que no, los humanos duermen en las noches. Apenas se veían pasar a unas pocas personas, yendo de un bar a otro, conversando un poco entre si y algunas prostitutas buscando clientes.
"… las putas y las ratas…"
Seguí caminando un rato más… aunque un poco desconcertado por aquella voz que de pronto escuche lejana y perturbadora, volteando de vez en cuando para comprobar que nadie estuviera siguiéndome o algo, pero no le puse mas atención hasta momentos después, tenia otras cosas en las que pensar, como en ¿Dónde podía quedarme esa noche? Algo que no fuera una calle, por favor. Solo pensar en el duro y frío piso de piedra me dio escalofríos y me hizo temblar las rodillas. Me había mal acostumbrado mucho a los lujos del Zoológico (aunque haya sido un sirviente, tenia una muy buena y cómoda vida), pensé con desgano, además, ya no estaba acostumbrado a dormir en el piso de la calle cuando viajaba por Europa como gitano siendo niño, y mientras pensaba en eso y caminando sin rumbo, frente a mi, de forma imponente, apareció la que considere en ese momento como mi salvación.
-Oh… esta catedral… si no me equivoco…- frente a mi se alzaba una imponente y gigantesca catedral antigua, que a esas horas de la noche, se veía sobrecogedora. Si no me equivocaba, era la Catedral de San Vito. Me pareció haber recordado información sobre ella en uno de los libros traídos de este país, que descansaban en la biblioteca del castillo de Joel, en el cual había estado los últimos meses.
Pero… ¡Un momento! La Catedral da San Vito esta dentro del recinto del Castillo de Praga… ¿Cuándo demonios entre al castillo? ¿Tan ensimismado iba que no me di cuenta? No, posible, pero remoto. Me dio la sensación de que algo o alguien ajeno y que no podía controlar me había llevado a ese lugar. Está bien, lo tomare como una tonta señal.
Me acerque a la catedral en medio de la explanada. Mis pasos secos hacían eco en la atmosfera, como si estuviera acercándome a otro mundo muy lentamente y sin aparente opción de regresar de el. Realmente la arquitectura era hermosa e imponente. El estilo gótico de la época en la que fue construida se realzaba, como si de pronto hubiera viajado en el tiempo y estuviera situado en aquel tiempo.
Cuando llegue a la puerta, tenía la esperanza de que estuviera abierto aun a esas altas horas de la noche. Abrí con un poco de duda una de las pesadas y enormes puertas del lugar. El sonido del portal retumbo en el lugar con un eco sorprendentemente ruidoso. Entré, y en cuanto puse el primer pie dentro, sentí una extraña sensación que me alerto, y toda mi vista se torno de un intenso color rojo. Conocía eso. Sucedía cada vez que había quirópteros cerca.
-¿Quirópteros…?- me atreví a pensar, buscando el origen de esa invisible presencia que me alteraba. Me quede unos segundos más buscando alrededor, alterado, mirando estrepitosamente cada rincón. Desde el fondo, los techos abovedados, los adornados pasillos, las columnas, todo, y olfateando como perro, pero… no encontré nada mas que mi única presencia, y de pronto, la cruda sensación desapareció tan rápido como había llegado, dejándome perturbado, como si estuviera despertando de una pesadilla.
Un ruido de sorpresa salio de mi garganta, cuando, detrás de mi, la puerta de la catedral se cerro de golpe. El sonido seco y pesado hizo un profundo eco en el enorme lugar, y sí, me asusto. Parecía una autentica historia de terror y fantasmas. Pero seguramente solo había sido el viento.
-Espero no haber despertado a nadie…- susurre preocupado de que alguien pudiera verme, caminando entre las columnas que sostenían la enorme estructura, buscando por unos segundos alguna presencia humana… pero, nada. No había nadie. Ni un alma a metros de distancia.
Era realmente largo y grande el interior de la catedral, y un poco lejos, en el fondo, se podía apreciar un enorme y lujoso altar católico. Camine hacia el, y para cuando acorde, estaba enfrente de Él. Mire hacia arriba, las bóvedas de estilo gótico, con tantos detalles cuidadosamente construidos. Nunca había estado en un lugar así. Algunas partes de Francia se asemejaban a ese lugar, después de todo Matias Arras se inspiro en el arte gótico francés de catedrales como Toulouse y Narbona, pero no se compraba, la Catedral de San Vito se las llevaba por mucho en majestuosidad, y de pronto, mi vista se centro en el hombre crucificado en la cruz, con corona de espinas y bañado en sangre, con una mirada de profundo dolor y compasión hacia una humanidad corrompida por el pecado. Lo observe un segundo. La estatua era igual a la de los otros iconos católicos tan conocidos en toda Europa.
-Hmp…- me atreví a esbozar una media sonrisa, mientras desviaba la mirada. Que curioso que yo buscara refugio en la casa de un dios en el que no creía, pero como son las cosas… la ironías de la vida a veces son repugnantes y lo obligan a uno a hacer cosas que no se pueden ni imaginar.
"¿Te gusta mi ciudad? Se parece a Transilvania.
Esta llena de horror, bichos raros y fantasmas…
Los mártires de Cristo… las putas y las ratas…
Las fases del dolor, la política barata!"
-¿Qué?- me pareció haber escuchado algo susurrar en mi oído, muy cerca, y serpenteante, como una víbora a punto de morder. Inmediatamente voltee mi cuerpo alertado, buscando al dueño impertinente de esa voz… aunque… realmente, no se escuchaba como un humano, si no como la voz de algún fantasma lejano y estremecedor. A decir verdad, el lugar era macabro de noche y tan solitario, que por un momento pensé en salir corriendo, sobretodo porque esas palabras, eran muy parecidas a las que había escuchado en el Puente de Carlos.
Los mártires de Cristo…
-Hmph… no sabia que las iglesias también tenían fantasmas- murmure sarcásticamente mientras me sentaba en una de las bancas, donde oraban los feligreses en el día. Al cabo de unos segundos me recosté sobre la madera lisa… era realmente calido ese lugar, no se por que, pero de pronto sentí como mis sentidos se adormecían y languidecían segundo tras segundo. Me debilite completamente de un momento a otro, sin poder evitarlo, era como si me hubieran drenado toda la sangre de una herida invisible, incluso busque, con la poca fuerza que me quedaba, alguna herida en mi cuerpo que explicara ese repentino agotamiento, pero no encontré nada y me sentí como un estúpido, y para cuando me di cuenta estaba…
¿Estaba dormido…?
¡Hola! Estoy aquí de nuevo con la actualización de este fic. Bueno, pues bueno, perdón por que el capitulo este medio corto, pero así me pareció que encajaba mejor, si ponía lo siguiente, quedaría demasiado largo, pero estén atentos por que el próximo capitulo pasara algo muy interesante.
Por cierto, la Catedral de San Vito en Praga sí verdad existe, y esta dentro del recinto del Castillo de Praga. Con respecto a la pregunta de Hagi que dice: ¿A que hora llegue aquí? Pues ya verán, esta siendo "controlado" sin que él se de cuenta, por un personaje muy particular que ustedes conocen. Como sea, la descripción de la catedral no me salio tan chingona como hubiera querido, pero iba a ser muy exhaustivo para ustedes si ponía una descripción muy detallada, además el lugar tiene unos detalles casi milimétricos, lo que si puedo decir es que es una de las edificaciones de la arquitectura gótica mas representativas del mundo.
Por cierto, parece que el fic se ha quedado sin lectores, pero bah, yo seguiré escribiendo porque esta historia la estoy haciendo por mi propio gusto de develar las raíces de Hagi desde mi punto de vista, pero muchas gracias a María Fernanda quien ha estado leyendo el fic y me ha dejado sus comentarios capitulo tras capitulo. Casi me arrepiento de no haberme llevado tanto contigo mientras íbamos en la misma escuela, e incluso a veces portarme mal y mamona contigo Fernanda. Sí, en la escuela me porte como una perra con mucha gente, incluyéndote, y digo, aun así, eres la única que no se burlo al saber que escribía estas cosas, los demás se hubieran carcajeado y la bromita me hubiera durado años. Gracias Fernanda, y tambien por no decir nada.
Por cierto, Missbyepolar, gracias por tu review, y sí actualizare el fic de Más allá de las Puertas del Infierno espero que pronto. Con respecto a tu proposición de yo escriba tus ideas, pues no hay problema, solo necesito que me contactes, dame tu correo (no puedo darte el mío porque dice mi nombre verdadero y prefiero mantenerme lo mas posible, en el anonimato por razones personales) o si quieres, has una cuenta en la pagina y me mandas un mensaje o algo. Nada más que, si quieres que escriba sobre animes, seria mejor que fueran de animes que conozco bien para evitar confusiones. No se de que quieras escribir, si fanfiction, original o de libros, así que luego si quieres, nos ponemos de acuerdo.
(El titulo del capitulo, "Katedrála Svatého Víta", es el nombre de la Catedral de San Vito, pero en checo)
Me despido
Agatha Romaniev
