Después de haber estado ocupada con terminar mis estudios y otros motivos personales. Había pasado desapercibido el hecho de que aun no terminaba de publicar el fic en esta página. Ya gracias a Dios… que me dio inspiración estoy a punto de dar por terminado el fic. Aunque claro esta aun tengo muchos capítulos por publicar. Espero que aun les siga gustando. Por el momento no editare nada, si hay errores perdonen este fic fue escrito hace años, solo estoy corrigiendo algo de la ortografía, nombres correctos etc. En lo demás lo dejare tal cual lo tengo arrumbado en mi correo. Los últimos 2 capítulos del fic están en proceso de edición, ya está la idea central pero tengo que darle forma e hilar las ideas. Pero sabiendo que el fic son como 14 capítulos bastante largos y divididos en 2 partes a lo mucho, y apenas vamos por el capitulo 8 para empezar el 9, aun queda fic para leer.

Capitulo 8

Parte 2

El comienzo del final

Hermione, Ron y el resto estaban inmóviles al ver aquella escena. Era seguro que si se acercaban o asían algo indebido acabarían siendo papilla. Incluso aunque fueran los más astutos aurores acabarían en la misma condición. Simplemente observaban como Remus era torturado por Voldemort

-Avada kedabra- Grito Voldemort con fuerza. Pero no supo en que momento. Su varita había salido disparada de sus manos antes que pudiera realizar aquella maldición asesina y dar fin a la vida de Remus Lupin -¡Que diablos!- Maldijo Voldemort algo desconcertado. No entendía como es que su varita había salido de sus manos. Hasta Remus que estaba casi inconsciente no entendía nada.

-Así que nos volvemos a ver las caras Tom- Dijo Harry con ironía. Quien ante la mirada atónita de todos. El chico tenía en sus manos la varita de Voldemort.

-Accio varita- Dijo Voldemort sin comprender. Aun así. Mostraba aquella "seguridad" y no se dejaría intimidar por un niño como lo era Harry Potter. –No esperaba verte tan pronto- Dijo Voldemort mas tranquilo –No esperaba que descifraras aquello tan rápido- Escupió las palabras con cierto asco

-Para que veas- Harry se mostraba tan seguro. Pero aun así tenia miedo. No podio demostrarlo. No frente a Voldemort. Tenia que hacerle pagar todo lo que le había hecho sufrir. Tenia que pagar por aquellas personas inocentes. Sobre todo por sus padres y Sirius.

-Así que el niñito viene a vengarse por sus queridos padres. Jamás olvidare sus patéticos rostros cuando me decían que no te matara. Como me suplicaban-

-¡Cállate!- Exclamo Harry furioso

-¡Harry!- Dijo Hermione ahogando un grito apenas audible para ella. Harry estaba ahí. Eso quería decir que esa dichosa profecía que la profesora les había dicho… era verdadera. No era que ella creyera en esa clase de cosas. Pero en dos ocasiones ella era la que anuncio el nacimiento de Harry y que el seria el que derrotaría a Voldemort y la otra cuando Colagusano se unió a Voldemort. Aun a pesar de que existiera o no esa profecía algo le decía que Harry ya sabía sobre ello. Más bien siempre estuvo preparado para esa batalla. Quizás algo en el le diga que era la definitiva –Harry- Dijo para si misma mirando como el chico se enfrentaba a Voldemort con gallardía. No podía ver miedo en sus ojos. Simplemente estaba ahí dispuesto a dar todo para acabar con la oscuridad que reinaba desde hace mas de 17 años. Donde su destino estaba marcado desde entonces.

-Hermione. Será mejor no estar aquí. Es demasiado peligroso- Le dijo su pelirrojo amigo. Mientras ponía su mano en su hombro.

-Ella tiene razón- Le dijo una extraña voz cerca de ellos. Los aludidos voltearon y en vez de ser algún profesor, alumno o algún miembro de "ED". Era una persona encapuchada. No sabían quien era. Pero esa persona les sonreía. Algo en Hermione le decía que esa persona era de confiar. –Tienen que acompañarme. Se que quieren ayudar. Pero esa no es la manera- Le dijo la extraña persona de la capucha. Hermione asintió al igual que Ron. No estaban seguros. Pero la voz de esa persona era muy familiar.

De la nada salieron varios mortifagos dispuestos para atacar pero ni la persona encapuchada, ni los demás se darían por vencidos. Los mortifagos lanzaban hechizos a diestra y siniestra. Pero gracias a que estaban preparados y sabían contrarrestar los hechizos no les fue tan difícil defenderse.

-Es de suponer que Harry contribuyo en esto- Dijo la persona encapuchada. Hermione lo miro con determinación. Pero no podía ver su rostro. Les hablaba con tanta familiaridad como si se conocieran de hace tiempo. Sobre todo ella no entendía porque dejaba que un extraño los ayudara.

-Este si. El fue el que nos ayudo- Dijo Hermione ensimismada. Rápidamente se dio cuenta en la situación en la que estaba y se dispuso a atacar.

-¡Vaya, vaya, vaya!- Se escucho una voz entre los mortifagos. El sonido que salía de su boca estaba cargado de irónica y rencor –Nos volvemos a encontrar querido- Expreso Bellatrix saliendo entre la horda de mortifagos.

Hermione no entendía muy bien la situación. Bellatrix también conocía a esa persona. Pero aun así no lograba reconocerla. Aunque en realidad no se quería hacer a la idea. Pero sus acciones. Su voz. Su actitud. Todo en esa persona le decía que era…

-¡No puede ser!- Exclamo Hermione llevándose las manos a la boca bastante sorprendida.

-Te amo- Le había dicho el chico a la pelirroja. La cual estaba sorprendida. No podría creer aquello pero era así. Ese chico estaba diciéndole que la amaba

-¿De verdad?- Pregunto Ginny sorprendida

-Sabes que no soy muy bueno con las palabras pero es así… Weasley digo Ginny- Le dijo el rubio a la pelirroja

-Draco- Ginny no sabía como reaccionar. Simplemente beso al rubio con pasión.

Harry se sentía furioso. Quería terminar con esto cuanto antes. No quería que otros sufrieran lo que el. Tan solo mirar como Remus era torturado por Voldemort y ver como cada vez se quedaba sin energías era algo que no se lo iba perdonar. Sabía que el momento final había llegado o era Voldemort o era él. Ya no había vuelta atrás. No estaba seguro como es que lo sabia. Pero era así. Algo en su interior se lo decía. Era como una magia calida que le daba fuerzas para luchar. La sentía cerca de el. Era una sensación que nunca había sentido. No sabía como describirlo pero se sentía en paz, se sentía protegido…

-¿Acaso te duele que diga la verdad?- Le pregunto Voldemort en todo de burla. Harry respiraba con rapidez. Pero sabia que no tenia que perder los estribos pues podría perder mas que eso –Ellos me suplicaban que no te mataran y así estuvieron hasta el ultimo de su alientos- Harry escuchaba sus palabra y aquellos recuerdos que volvían a el gracias a los dementotes que le hicieron recordar ese momento muy a pesar que el no tenia la suficiente conciencia para recordarlo lo hicieron. Y ahora ese recuerdo estaba en lo más profundo de su corazón

-A Harry no. Llévame a mi pero a Harry no- Recordó como su madre le suplicaba a Voldemort que no lo matara. Luego que ella con lagrimas en los ojos al saber que James había muerto minutos atrás

-A Harry no. Llévame a mí pero a Harry no- Nuevamente esos recuerdos volvían a su mente una y otra vez. No podía soportarlo. Le era imposible no hacerle frente y hacer como si nada hubiera pasado –Noooooo- Grito Harry con desesperación mientras se llevaba más manos a la cabeza para sacar esos recuerdos. Pero no podía. Ahí seguían taladrando su mente una y otra vez

-Crucio- Gritaba Voldemort una y otra vez. Paresia que estaba perdiendo la cordura. Remus y Tonks miraban como atacaba a Harry. Sabían que Voldemort era despiadado. Pero no a ese punto. Esta vez actuaba con desesperación. Como si ver a Harry de esa manera le alegraba. Era algo que en sus 16 anos que estuvo tratando de conseguir y apenas ahora lo lograba.

Harry trataba de no gritar. Pero le era imposible. No solo los ataques de Voldemort que lanzaba si no que sus mortifagos también lo hacían. Si la tortura que Remus había recibido era terrible esta lo era más. Pero el no podía dejar las cosas así. Mirando a Remus, él recordó que tenía a personas a las que proteger. Remus estaba junto a Tonks. Quienes lo miraban con preocupación. Ellos estaban heridos solo por esperarlo. También tenia que actuar por sus amigos. Por Ron y por Hermione. Por ella, aclarar todo y poder decirle lo que en verdad sentía por ella. Era algo que ya no podía callar. Era un sentimiento tan grande y tan calido que no sabia como describirlo. Simplemente tenia que actuar y hacer lo que su corazón le dictara.

-¡Ya basta!- Exclamo Harry furiosamente. Una inmensa luz cubrió el cuerpo de Harry y se expandió a lo largo cubriendo a Voldemort y al resto de sus mortifagos. Los cuales estaban en el suelo completamente derrotados. Voldemort permanecía inmóvil. Y por primera vez en mucho tiempo sentía miedo. Miedo de aquel niño que simplemente no sabía de donde sacaba esa fuerza. Pero estaba seguro que si no hacia algo seria derrotado por el. Por Harry Potter.

-Me sorprendes- Dijo Voldemort fingiendo autocontrol. En su vida había sentido algo como aquello. Sabia que no tenia que flaquear ante un niño como el. No por nada había conseguido tantos seguidores que estaban a su merced. Era Voldemort. Lo podía conseguir todo con el simple uso de sus palabras. –Avada kedabra- Gritaba Voldemort una y otra ves a los mortifagos que estaban en el suelo inconscientes. Poco después diciendo unas extrañas palabras los cuerpos de los mismos "regresaron a la vida"

-No te confíes Harry- Le dijo Remus quien estaba en el suelo y a duras penas hablaba –Ellos no están vivos-

-¿Entonces?- Se quedo confundido mirando aquellos mortifagos que a juzgar por su apariencia y como le decía Remus. No tenían apariencia de estar vivos. Pero tampoco estaban muertos. Puesto que estaban de pie y se movían.

-Eso es verdad- Dijo Voldemort –Son inferi- comento Voldemort mirando a Harry –Ingenioso. ¿No crees?- Pregunto él en un tono bastante irónico. Harry había recordado que Dumblendore le había comentado algo sobre ello. Lo que no sabia era cómo detener a alguien que ya estaba muerto. Recordó que en su sexto curso Hermione le había comentado algo sobre ella. Sobre su debilidad pero no recordaba nada.

-Piensa Harry- Se decía para si mismo -¡Maldita sea!- Se maldecía por el hecho de no haberle puesto atención. Ella siempre le comentaba sobre cosas interesantes y el simplemente no le hacia caso o fingía poner atención. Si ese día no hubiera pensando en su "nueva conquista" como Hermione les decía a las chicas con la que salía cada semana e incluso no le duraban ni dos días. Le hubiera pedido ayuda a Remus y a Tonks. Pero prefería que ellos no se esforzaran puesto que estaban muy mal heridos.

-Harry… ¿Me estas escuchando?- Dijo Hermione molesta luego que ella le leía un libro de defensas oscuras. Uno de nivel avanzado

-Si. ¿Me decías?- Le pregunto Harry fingiendo interés

-No tiene caso- Dijo ella cerrando el libro de golpe. Haciendo que Harry se sobresaltara

-No, solo me distraje por un rato. Sígueme contando- Le dijo Harry sonriéndole. El sabia que esas "tácticas" no servirían con ella y que una simple risa. Que para otras chicas con ese simple gesto caerían a sus pies. Pero ella no. De que Hermione Granger era difícil lo era –Vamos anda- Le insistía el moreno mirándola a los ojos

-Bueno, solo porque no quiero seguir viendo tu cara de borrego degollado- Le dijo entre risas

-¿Borrego degollado?- Se dijo para si mismo –Pues eso no es lo que me dicen las otras chicas. Pero bueno-

-Sigamos. Aquí dice que los inferi son vulnerables al fuego-

-Eso es- Pensó Harry con satisfacción. -Ahora tengo que intentar hacer lo mismo que hice en San Mungo. Aunque primero debo de evitar que tanto Remus como Tonks no sufran más daño -Cave Inimicum- Pensó Harry mirando directamente hacia Remus y Tonks. Poco después una especie de barrera protectora los cubría… Después mas tranquilo, de su mano había salido un anillo de fuego que envolvió a los inferi -¡Eres un tesoro Hermione!- Pensó Harry sonriendo mientras atacaba a los inferi

Hermione estaba sorprendida. No estaba equivocada. La voz, sus gestos todo era igual. Entonces aquella persona que los había ayudado era… tenia que ser no había de otra

-Cuanto tiempo. Verdad Hermione- Dijo el encapachado saludando a Hermione jovialmente. Poco a poco se quita la capucha que cubría su rostro dejando al descubierto. Sus facciones eran las mismas. Su cabello negro estaba igual que la última vez solo que un poco más largo. No cabe duda que esa persona era Sirius Black. Aquel, que creían que había muerto tras el velo

-Si crees que soy quien crees que soy pues si lo soy- Expresó Sirius en un tono un tanto bromista. Solo Sirius se atrevía a decir aquellas frases sin sentido. Aunque esta vez tenía algo de sentido. Pues hasta ella estaba sorprendida de que el estuviera ahí.

-No lo entiendo- Dijo Bellatrix levantando se barita de manera amenazante –Tu moriste. Yo te mate. Yo te vi- Bellatrix cada vez que hablaba arrastraba miedo en sus palabras. Tenía miedo. ¿Cómo era posible que el hubiera regresado de la muerte de manera victoriosa? Si incluso para el señor tenebroso le había costado muy caro.

-Pues ya vez- Le dijo Sirius a Bellatrix.

Hermione miraba como Sirius tenia una sonrisa de oreja a oreja. Se miraba más feliz que aquella vez que ella y Harry lo habían ayudado a escapar. Y no era para menos. Si prácticamente había burlado a la muerte. Ahora estaría con Harry. Podían ser felices como Harry siempre había querido que fuera.

-Hermione mira- Le decía Ron a la castaña. Ella volteo a donde su amigo le indicaba y pudo notar que a lo lejos se notaban unos enormes anillos de fuego.

-¿Anillos de fuego?- Se preguntaba Hermione para si misma. No comprendía para que era. Lo único que se le venia a la mente era que aquella batalla que desde hace anos estaba escrita había comenzado.

Tanto Bellatrix como Sirius comenzaron a lanzar hechizos. De sus varitas salían muchas chipas de colores que golpeaban al otro.

-¡Esta vez no te salvas!- Le grito Bellatrix desesperadamente –Avada kedabra- Lanzando la maldición asesina, que seguramente acabaría ahora en definitiva con la vida de Sirius

-¡Sirius!- Gritaron Ron y Hermione al unísono.

-Protego totalum- Dijo Sirius rápidamente y aquella maldición simplemente

-Expelliarmus- Dijo Sirius con rapidez. Bellatrix callo hacia tras sobre un charco de lodo. Hermione la miraba detenidamente. Ella merecía eso y más. Sirius solo estaba jugando con ella. Sabía que pronto actuaría y se vengaría por lo que había hecho. Lo haría ella o quizás otra persona.

Neville simplemente miraba como Bellatrix estaba desarmada. Aquella que era la causante de todo su sufrimiento. Aunque en realidad era el de sus padres. El no soportaba ver como habían quedado por su culpa. Era afortunado al tenerlos. No había pasado la misma infancia que Harry. Pero el hecho de que sus padres estuvieran así, simplemente no era nada grato. Dio gracias a Dios de tener a una abuela que se preocupaba por el. Pero inclusive ella sufría por el estado de sus padres. Quizás en algún futuro y sus padres pudieran salir de esa "locura" en la que se encontraban y como muchos le decían. Pero aun así eran sus padres y estaban vivos.

-Sectumsempra- Grito Neville con voz potente hacia Bellatrix, quien se arrastraba para recuperar su varita. Que en esos momentos estaba a escasos metros de ella. Pero no alcanzo a agarrarla cuando la el hechizo le había dado en su rostro como si una espada invisible le diera en su rostro dejando unos enormes heridas en el. Hermione al ver a Neville no supo como reaccionar. El joven callo de rodillas mirando como Bellatrix soltaba un grito desgarrador

-Mi rostro- Dijo Bellatrix al ver su rostro ensangrentado en aquel charco donde había caído –Mi hermoso rostro- Decía Bellatrix una y otra vez sin dejar de ver su rostro ensangrentado e irreconocible sobre aquella charca. – ¡Tu, Maldito!- Exclamo ella mirando a Neville quien se encontraba de rodillas y bastante conmovido por lo que acaba de hacer.

-Incárcero- Dijo Hermione. De su varita Salio una cuerda que amordazo a Bellatrix dejándola inmóvil

-Me parece que ella no podrá hacer nada- Dijo Sirius –Vamos. Ella no volverá hacer nada- Dijo Sirius –A pesar de lo que me hizo. No podía lastimarla. La sangre llama- Decía Sirius. Hermione lo comprendió. Estaba segura que si el no se encargaba de torturarla. No se negaría a que otros lo hicieran. Simplemente dejaría que la justicia la juzgara por lo que ella había hecho. No merecía ensuciarle las manos por tan poca cosa

-Yo quería. Yo quería- Decía Neville una y otra vez. Las lágrimas salían de su rostro. Era incapaz de evitar que estas salieran. Estaba abatido

-Todos estaríamos así- Le dijo Sirius hincándose aun lado del joven. Le puso una mano en su hombro y Neville lo miraba –Harry utilizo el maleficio cruciatus para detenerla- No estaba orgulloso de eso. Pero en casos extremos uno comete locuras –Pero no salio del todo bien. Puesto que requiere desear un mal terrible hacia la persona-

-Quería matarla- Les decía Neville. Tanto Hermione como Ron miraban esa escena incapaces de decir palabra alguna –Pero no pude. No quería convertirme en un asesino-

-Lo se- Le dijo Sirius con una sonrisa –Nadie que no tenga corazón seria capaz de soportar algo como eso- Le decía Sirius con nostalgia al recordar que el destino de Harry estaba marcado de una cruel manera. Ser asesinado o ser el asesino. Así de simple y a la vez era algo tan complejo que no podía entender y nunca querría hacerlo.

-Vamos- Dijo Sirius poniéndose de pie. Luego ayuda a Neville quien miraba detenidamente a Bellatrix –Desmaius- Sirius apunto su varita en dirección a Bellatrix y esta callo al suelo desmayada. Ahora ya no era peligro. Muy para sus adentros se alegraba de no haberla matado y a la vez se maldecía por tener un vinculo que la unía a el. Era otro misterio que nunca iba comprender. Como las personas a pesar de unirlas por un lazo consanguíneo eran tan diferentes, la una de la otra. Era algo similar con los tíos de Harry, pero hasta ellos no se atrevían a matar a nadie. Aunque curiosamente estaban matando al niño que un día había en Harry. Matando sus alegrías y simplemente servir para dar ordenes. Quizás había un motivo para ello. Pero eso era parte del pasado. Ahora sabia que tenia que estar con el para terminar con todo esto cuento antes. No más muertes. No más dolor. No más sufrimiento.

-Ya veo- Decía Voldemort soltando una carcajada –Sabes como repeler a mis inferi- Riendo irónicamente Voldemort levanto su varita de manera amenazante –Que curioso- Le decía arrastrando odio en sus palabras –Cada vez que te veo me parece como si estuviera mirándome- Voldemort miro a Harry con cierta repulsión. No entendía como antes el pudo ser una persona así. Quizás y el haber estado solo desde muy joven lo hicieron olvidarse de todo clase de sentimiento y hacer las cosas por simple malicia. Desde que Voldemort estuvo en ese internado sabia que debería hacer las cosas por si mismo. Tenia que valerse por sus acciones y no por lo que hicieran los demás. Era algo que Harry no había hecho. Esa era la diferencia entre ellos. Ahí el motivo por haber matado a los padres de Harry. Para que Harry fuera su sucesor en caso que el faltara. Cosa casi difícil. Pues nadie podía contra el. Desde antes del nacimiento de Harry el sabia que Harry seria el único "capaz" de derrotarlo. Pero sobretodo seria tan similar a él y una ayuda no le caería mal. Tenia que amoldarlo a su beneficio, para que de esta forma no fuera una amenaza.

-Puede que yo me parezca a ti- Dijo finalmente Harry luego que aquellos inferi estaban en el suelo inconscientes –Pero no estaba solo- Le dijo recalcando aquello de forma orgullosa. A su mente se le vinieron las imágenes de Hermione. Ella que siempre le ayudaba y lo sacaba de apuros. El rostro de su amigo Ron quien era no solo su amigo para la diversión si no también le aconsejaba sobretodo porque fue su primer amigo junto a Hermione. También aparecieron, la imagen de Remus, de Tonks, de McGonogall, que a pesar de sus "reprimendas" siempre lo guiaba por el buen camino. También miro a Dumblendore. Quien nunca había desconfiado de el y fue el, quien le demostró que el amor y la compañía de sus amigos eran lo mas poderoso que tenia. Inclusive que cualquier que la "fortaleza" que Voldemort decía que poseía.

El rostro de sus padres apareció como si estuvieran a su lado. Aquellos que dieron si vida para que el siguiera adelante. No lo habían hecho para que el pudiera dar fin a esto. Simplemente fue el amor que los padres pueden sentir por un hijo, un amor que no tenía limites. Quizás el no lo comprendía pero algo en su interior, una calidez que lo invadía y le daba fuerzas para seguir adelante. Gracias a su recuerdo el seguía adelante. Hasta los 11 años el había creído que sus padres lo habían abandonado. Aun a pesar de que hubieran muerto en un accidente, lo habían dejado solo. Pero desde que Hagrid entro por aquella puerta y le dijo que era mago todo tenia sentido. Quizás uno trágico. Ese día no entendía muy bien lo que pasaba. Y quizás hubo un tiempo que sentía todo menos orgullo hacia su padre por como el era. Pero cada vez que le decían sobre ellos. Estaba más orgulloso de ellos. No eran perfectos. Ni el no era. Eran simplemente humanos. Independientemente de la pureza de su sangre, de sus logros escolares. De sus travesuras. Eran sus padres. Así de simple. Que decir de Sirius. Su padrino. El cual durante un tiempo creyó odiarlo por que lo habían acusado injustamente sobre la muerte de sus padres. Pero se entero de la verdad y por primera vez sentía que tenia alguien muy cercano. Tanto como si fuera parte de una familia. Hermione y Ron eran como su familia. Pero con Sirius era diferente. Era lo más cercano aun padre. Independiente de que no los uniera ningún lazo de sangre. Sirius siempre estuvo ahí. Bueno el tiempo que duro. Luego que muriera tras aquel velo. A veces creía que el seguía atrapado ahí y que un día regresaría. Pero esos días pasaban y se hicieron años y la culpabilidad por su muerte se hacia mas grande. Era una carga que siempre llevaría. Ese sentimiento de culpa siempre estaría en su corazón. A pesar de eso. Esperaba que donde estuviera fuera feliz. No pedía más. Deseaba ver el rostro de felicidad de todos ellos. Incluso de sus "enemigos". Simplemente deseaba terminar con esto de una buena vez.

-Que tierno- Dijo Voldemort con ironía –Ese es tu punto débil. Puedo ver en tu rostro. Estas pensando en ellos. Deseas que ellos sean felices-

-Puede que yo haya sufrido por todo lo que has hecho. Por lo que me hiciste pasar. Pero a la vez hiciste que me fortaleciera- Le decía Harry dejándole claro que el no le tenia miedo. No esta vez. No tenía miedo de morir. No sin antes saber que ellos estaban bien y tuvieran un destino largo. No uno que estuviera marcado como el de ellos –Me fortalecía por ellos. Tu solo fuiste el detonante

-¿Qué te fortalecían? No me vengas con estupideces- Le dijo Voldemort irónicamente –Eso fue simplemente lastima- Voldemort escupía odio en sus palabras. Sus ojos estaban muy dilatados. Harry jamás creyó verlos así. Esta vez un rojo intenso los invadía. Era como estuvieran inyectados de sangra. De sed de venganza. –Yo no necesito a nadie. Yo me fortalecí solo-

-¿De vedad?- Le encaro Harry riendo irónicamente – ¿Qué me dices de tus lacayos? ¿Qué les prometiste para que te siguieran? ¿Acaso los amenazaste con matarlos? – Le preguntaba una y otra vez. Sabía que Voldemort perdería el control. Esta vez no se dejaría intimidar -¡Ya se! ¡Les lavaste el cerebro!- Comento Harry enfatizando lo ultimo de una forma irónica y burlesca

-Ellos están conmigo por respecto. Saben lo que les conviene-

-Claro. Lo que les conviene- Harry sonrió con ironía –En un momento de vulnerabilidad y cobardía hasta yo te tengo "respeto". Más bien miedo- Aquella plática entre Harry y Voldemort no se sabía quien intimidaba a quien. Si Harry o Voldemort.

Sirius, quien se había acercado al lugar, e inclusive hasta el mismo Remus sabían que nada que daba de aquel "niño" que habían conocido hace 4 años. El niño que vivió ya no existía. Había muerto. Ahora era un hombre hecho y derecho que se no ocupaba de la fuerza para intimidar a una persona como era Lord Voldemort. Tanto Sirius como Remus nunca habían estado más orgullosos de Harry Potter.

-Dime. Si no estas solo. ¿Dónde están tus amigos?- Le pregunto enfatizando la palabra amigos. Hablaba de una manera mordaz. Tener amigos era algo que Voldemort no podía aceptar. Aquel sentimiento tan patético que llamaban amistad solo era para los cobardes. El a lo largo de los años se había valido por el mismo. Incluso su niñez estuvo solo. Eso lo había fortalecido y lo había hecho lo que era ahora. Tampoco ocupo la ayuda de Dumblendore. Quien fue tan ingenuo y no supo que estaba "ayudando" al que seria su peor enemigo. Quizás y ya lo sabia y el con sus patéticas palabras de que el amor era la magia mas poderosa, creyó que con eso lo iba a convencer. Pero no fue así. No se dejo engañar por esas ridículas palabras cursis. A las cuales solo el mocoso que estaba frente las seguía al pie de la letra. Solo por el hecho de tener a esos parásitos que le llamaba amigos que solo estaban con él por compasión. Y a el, al Gran Lord Voldemort, el mago mas temido de todos los tiempos nadie le tenia compasión.

Desde siempre escuchaba lo que la gente decía. Y comentaban que el había hecho cosas terribles, pero a la vez eran grandiosas. Cosas que ningún mago ordinario podría haber hecho. Era respetado por muchos por el simple hecho de ser heredero del gran Salazar Slytherin. Uno de los fundadores de Hogwarts. El era invencible. De eso no había duda. Simplemente no entendía porque un niño como lo era Harry Potter podría intimidarlo. No era un lujo que podría darle. Tenia que demostrarle que aquello en lo que creía era mentira. Y sabía como lograrlo. Conocía su mayor debilidad.

FIN DEL CAPITULO 8.

PD: Les gusto que "reviviera" a Sirius. En este fic no andaba muerto andaba de parranda xD En el siguiente capitulo se dira porque de su regreso xD.

PERDON POR LA TARDANZA! ME DESCONECTE POR COMPLETO DE LOS FICS! pero quiero terminar con lo que empece... primero este y despues veremos!