Lo que la Tormenta Anuncia…
Temari se había quedado a cuadros… no sabía como reaccionar… se suponía que ella lo odiaba, se suponía que él debía vigilarla, y bueno… "divertirse" era parte de eso? De su "diversión"? que debía hacer? En los últimos días su odio había denigrado hacia otro sentimiento que le costaba comprender, nunca había llegado a conocerlo…
Itachi se separó de ella, la notaba dudar, sentía que no debería haber hecho eso… pero algo le pedía que lo hiciese… La miró sin saber que decirle por lo que había hecho, sin saber que decirle, sin saber nada…
Temari le miró algo confusa, no sabía que debía hacer, pero su cuerpo reaccionó solo, se acomodo un poco a Itachi y sin saber bien que hacía fue ella la que le besó a él.
Él no se lo esperaba, pero no tardo en corresponderle el beso mientras la abrazaba por las caderas atrayéndola más hacia sí.
Temari: (separándose un poco de él para poder tomar aire) Ita-kun.. ¿Por qué es parte de tu "diversión"? (mirándolo, tratando de escrutar en él con la mirada, suplicando interiormente que no fuese eso)
Itachi: (la miró, no sabía si decirle que era en realidad porque ni él sabía muy bien porque..) si...
Temari: bien.. (volviéndolo a besar)
No le importaba que fuera… si eso era lo que él decía que era adelante.. de todas formas su cuerpo reaccionaba solo ante él, deseaba que le acariciase, necesitaba de sus caricias, de su piel, de sus labios…
Él se maldecía por dentro por tamaña excusa.. pero deseaba tanto vislumbrar esa piel dorado de nuevo al aire, sentir sus labios jugando con los suyos, sus suspiros…
Volvieron a besarse, cada vez con más intensidad, como si sus vidas dependieran de esos besos, recorriendo con las manos el cuerpo del otro, él la espalda de ella, y ella el torso desnudo de él. Notaba como las manos de él iban deshaciendo las piezas que anteriormente pertenecieron a un yukata, desprendiéndolas, deseando ver esa piel mientras le mordisqueaba el cuello.
Ambos empezando a tener un calor.. (bueno eso…), sofocante.
Itachi volvió a notar su.. ejem.. miembro endurecerse de nuevo… y Temari lo notó en su entrepierna, se quedó muy, muy, muy cortada. Itachi estaba que se salía, necesitaba hacerla suya YA
